BUENO , SI YA LO SE TARDE UN POCO MAS DE LO NORMAL PERO ACA ESTOY...YA LE STRAJE SU NUEVO CAP... y ¿que mas? ah si antes de que se me olvide...NUEVAMENTE UN CAP DE ESO HOT...ASIQUE QUEDAN AVISADAS , jajajaja espero que els guste mucho, besos, CE.
Dedicado...a todas las que de corazon desearian ser Ruth Potter.
Ella entró en su habitación, había sido un día muy largo, entre las clases, vigilar a los chicos y mantener vigilidados a la ED, se le hacia muy duro.
Planeaba darse una ducha, pero lo escuchó, un pequeño ruido que procedía del armario, pero ni se inmutó, siguió canturreando, disimuladamente tomó su varita y susurró algo, luego continuó desvistiendose.
PLUM!!!!
Su visitante se dio cuenta de que algo no iba bien...volvió a golpear la puerta pero nada no se habría, era un armario muy pequeño... no le gustaba nada aquella situación.
Ruth abremé, soy yo Remus
Ella sonrió y se sentó en la cama con su camiseta y sus bragas nada mas.
Vamos Ruth abreme esto no tiene gracia
Ella comenzó a reir sonoramente.
RUTH POTTER ABREME!!!
¿Y arriesgarme a que un loco pervertido que se ha colado en mi habitación me haga a saber que cosas?, ni pensarlo
Esto es muy pequeño Ruth abre la puerta
Levantó su varita y le abrió, Remus salió todo despeinado y con la ropa desabrochada.
¿No llegas un poco temprano?, aun no me he ni duchado
Bueno yo tampoco, iba a hacerlo pero...si quieres podemos ducharnos juntos...
No, gracias, mi ducha es muy pequeña y hace algo de frío
Remus la miró... a veces le molestaba los desprecios de ella pero nunca se atrevio a decirle nada, sin ambargo había situaciones que sabía le costaban mucho controlar.
Cielo, yo te comprendo, es verdad y te esperaré. pero soy un hombre y un hombre lobo, o sea tengo mis instintos a flor de piel y las hormonas revolucionadas, que no quieras ducharte conmigo vaya y pase, pero en cualquier momento saltaré sobre ti si sigues tan solo con esa camiseta y tu ropa interior tirada en la cama en esa pose
Ruth no lo había hecho aproposito, por eso se sorprendio por lo dicho de su esposo, luego de digerirlo, lo pensó y le había hecho mucha gracia la idea de Remus.
¿Te ries de mi?, eres muy cruel lo sabias?
Jajajaj, lo siento, pero tendrías que ver la cara de salido que tienes ahora mismo, nunca te había visto asi, jajaja
¿No vas a taparte como haces siempre?
Mirandolo con ojos desafiantes le contestó.
No, ¿por?
Nunca quieres que te vea desnuda
No lo estoy
Casi, puedo ver tus piernas completamente, el muslo y medio trasero, tal como lo recordaba por cierto
Remus cada vez que hablaba daba un paso hacia la cama y si realmente tenia una cara de salido que hubiera asustado a cualquiera.
Ruth como buena mujer que es, le gustaba sentirse deseda y provocar, tuvo la genial idea que volterase y acostarse boca abajo sobre la cama.
Levantó un poco la cabeza, miró a su esposo.
¿Tu crees?
El cambio de su voz fue notorio y Remus creyó que en cualquier momento olvidaría su caballerosidad y saltaría sobre ella exigiendo su parte como marido.
Ruth sonreía, ver asi a Remus era relamente muy exitante, notaba como él con su mirada recorría todo su cuerpo deborandosela.
Mira que he tenido suerte , ¿eh?
¿A que te refires?
Soy un hombre de 35 años el cual su esposa tiene la misma edad pero... con el detalle que tiene un cuerpo de una muchacha de 22 años... cualquiera pagaría por eso
¿Vas a pagarme?... mira que te saldre muy cara...
¿Acaso tienes precio?...y a cuanto dinero me sube?
Yo no estaba hablando de dinero mi amor...
Remus agachó un poco su cabeza pero seguía mirando a su mujer fijamente con una media sonrisa en el rostro...
La verdad es que no supo ni como ni cuando, pero se encontraba arrodillado en lacama besando a Ruth que estaba acostada en esta.
Tampoco se dio cuenta cuando ella poco a poco fue quitandole la ropa, ni como sus manos llegaron bajo la camiseta de ella para descubrir que no llevaba nada por debajo de esta.
Cuando quiso quitarsela, Ruth le retiró las manos con suavidad, le sonrió, se giró sobre si misma y tomando su varita oscureció la habitación.
Veamos como funciona el instinto lobito le dijo susurrando al oído.
Remus no se hizo de rogar, hacia ya meses que deseaba tener a Ruth en sus brazos, y aunque fuera en lo mas profundo de las oscuridades lo haría.
Con sus manos subio su camiseta, dejando prácticamente desnuda a su esposa, con sus brazos al quitarsela puso rozar su piel haciendo que se erizace la de él.
Arrodillados ambos en la cama, la tomó por la cintura trayendola hacia él, piel contra piel, pudiendo sentir el calor que emanaba el otro.
Acariciando su espalda besaba con mas que deseo su cuello mientras sentía las manos de ella recorriendo toda su anatomía.
El sabía cual era su punto más debil y no esperaría mucho tiempo en dar con el, volteó a su chica y poniendola en cuatro se avalanzo sobre ella, corrió su cabello y dejó al descubierto su nuca, no pudieron verse pero en ambos se dibujo una sonrisa con malicia mezclada con placer.
Muchas veces Remus había tenido miedo que el instinto de lobo saliera a relucir en estas situaciones y quizás ir algo mas lejos de lo racional que se pudiera ser en estos momentos.
Pero ni él pudo llegar a explicar el gran placer, deseo y morbo que le probocó la noche que no pudo contenerse mas y deboró practicamete la nuca de ella...y como resultado obtuvo el punto debil de su chica, a ella le gustaba el lobo y a él le gustaba darseló.
Nuevamente se encontraban con aquel juego, Remus besaba, lamía y mordía su cuello y parte de su espalda, haciendo que Ruth conteniese grandes gemidos y se retorciese de placer, agarrando muy fuerte las sabanas bajo ella.
Volvió sujetarla fuerte de la cintura y la tiró con fuerza sobre la cama boca arriba, con sus fuertes manos presionaba los brazos de ella sobre la almohada, besando cada milimetro de su cara, sus orejas, su cuello, sus labios, y el comienzo de sus pechos.
Tan solo la soltó cuando decidió descender mas aun, solo fueron unos centimetros, pero para el había llegado a la antesala del paraíso.
No tenía pensado marcharse de allí por unos largos minutos, realmente las había extrañado y nada ni nadie, ni el mismisimo Voldemort haría que dejara de besarlos y jugar con ellos, en estos momentos eran tan solo suyos, hasta le había quitado todo derecho a Ruth sobre sus propios pechos.
La verdad es que poco le importaba que fuera él, el único que proporcionaba placer esa noche...no eran unos meses lo que había esperado, para el eran los 14 años esperando y suplicando por ese cuerpo, del cual se sentía único y exclusivo dueño.
Decidió darles una pequeña tregua momentanea a su entretenimiento actual para continuar descendiendo, pasó por el abdomen, las caderas, la pelvis, el pubis...pero para tortura de su mujer, que el ya lo sabía, descendió aun más pasando por alto aquel tan íntimo lugar, lo rodeó con besos, con sumo cuidado de siquiera rozarlo, echó algunas miradas para ver el sufrimiento y placer de Ruth sonriendo para si.
Recorrió ambas piernas, tan infinitamente dulces como las había clasificado él mas de una vez.
Ruth no dejaba de murmurar el nombre del hombre al que le gustaba torturarla de esa forma...luego de 14 años, el recordaba como le gustaba cada cosa y eso era terriblemente placentero.
Cuando Remus vio a su mujer casi rendida, decidió darle el gusto y se undió en su preciado tesoro el cual el sabía que era totalmente suyo y podría jugar a sus anchas.
Este era uno de sus juegos favoritos, podría pasarse allí un buen rato, le gustaba sentir que tenía poder sobre ella, porque asi era, en ese momento podría pedirle a Ruth lo que fuera que ella lo haría sin pensar.
Llevó hasta la locura a Ruth en dos ocasiones, pero ya era él, el que estaba rindiendose, poco podría seguir resistiendo en su juego, eso era lo malo, no duraba siempre, poco a poco su propio cuerpo se iba poniendo en su contra.
Subió, se besaron como si fuera el último beso entre ellos.
Mientras se decían palabras y promesas de amor eterno, el se acomodó sobre ella, mientras se miraban fijamente, fue entrando poco a poco...él sabía que hacía tiempo ella no había estado con nadie...se sintió feliz por ello, pero también sabía que implicaba ir despacio...
Tomó sus piernas y las colocó alrededor de su cintura, Ruth lo había atrapado con todo su cuerpo, sintió como ella se tensaba por momentos, el la acariciaba para tranquilizarla, le susurraba promesas mezcladas con palabras lujuriosa al oído con su voz ronca, cuando ella sentía su voz se estremecía por completo aferrandose más, si aun cabía, a él.
Primero fueron simples roces...luego se intensificaban con fuerte presiones...Ruth apretó bien fuerte sus ojos al sentir como su esposo iba penetrandola...Remus creyó que era una mala señal, haciendo interín de retirarse pero ella lo apoyó mas sobre ella con sus piernas y sin abrir su mirada sonrió mordiendose el labio inferior, como hacía siempre que algo le gustaba mucho.
Remus acompañó su sonrisa y regresó a su lugar, se quedó inmóvil unos instantes, besando esos labios que tanto le atraían como si de imanes se tratasen, instintivamente comenzó a moverse, cada gemido de ella agilizaba su cuerpo...
Quiero que aparezca el lobo mi amor... le susurró con agitación.
Remus cerró sus ojos y dejó caer su cabeza en su cuello, aquellas palabras ya eran demasiado para él.
¿Estás segura?
Ruth sonrió y mordió su cuello con lo que Remus desapareció totalmente dejando paso a su desenfreno animal.
La miró, ya no era esa mirada dulce y tranquila...sus ojos tenían un brillo especial, hasta se podían ver una franja roja en sus pupilas, tomó a Ruth por la cintura dando un gran golpe seco dentro de ella haciendola dar un gran grito de placer, ya no eran solamente movimientos rápidos, ahora eran freneticos y violentos, los gritos de placer de ambos inundaban la habitación, como siempre el quría que ella llegara primero para poder recrearse en sus gestos y darle un gran broche final, y si fue, ella ya no resistió mas y por tercera vez en esa noche Remus hizo caer en la locura y el extasis a su mujer, sin ningún control a ver su cara Remus o el lobo dio su última fuerza en culminar él y haciendo que el nombre de Ruth sonara a pecado acabo dentro de ella.
Calló sobre ella, Ruth acariciaba su espalda, su nuca y su pelo.
Levantó su mirada y se acomodó a su lado trayendola hacia él para rodearla con sus brazos.
Te amo sra. Lupin
Te amo Lobito
Se acariciaban suavemente, se miraban como si de niños que acababan de conocer el amor se tratasen, sonreían como si algo travieso cababan de hacer...
Creo queno saldremos a cenar, ¿verdad? le preguntó Remus.
¿Porque no?
Porque ya es tarde...
Ooooo, lástima
¿Lástima?
Sí...porque...¿sabes una cosa?
¿Que?
A Ruth se le dibujó una gran sonrisa, se irguió un poc y mirando fijamente a su amado...
Porque tengo hambre y...no solo los lobos tienen hambre de carne
Y así se abalanzó sobre él...demostrandole aquella noche que una pantera tambien tenía su ferocidad.
