Hola!

Aquí está el capítulo que les debía, mañana va el siguiente así que no tendrán que esperar mucho para saber qué es lo que ocurrirá después. Este es un poco corto, ando sin computadora y en el celular me cuesta mucho trabajo escribir, trataré que el de mañana sea más largo. Igual espero que les guste.

Gracias por la espera, paciencia y comprensión! Saludos a todos!

Disclaimer: Yo no tengo nada, nada, nada.

Enjoy It!

Capítulo 25

El sonido de la respiración pausada de Harley le indicaba que había caído profundamente dormida, ella aún no estaba completamente recuperada y por lo que pudo ver en la mesa, no había comido, seguramente estaba cansada y débil. Su cuerpo dolía como suele hacerlo luego de una ardua pelea con el murciélago, tal vez tendría que evitar salir por un par de días, hasta asegurarse de estar recuperado. Respiró profundamente con dificultad, su cuerpo debilitado por las heridas y el peso añadido de Harley no ayudaba mucho a su respiración, pero por nada del mundo cambiaría la posición en que se encontraba en ese preciso momento. Bajó ligeramente la mirada, suficiente para poder ver el cabello rubio y largo de la chica cubriendo parte de su pecho por encima de la sábana, no podía ver la expresión en su rostro, pues lo mantenía oculto entre su torso, pero podía juzgar por su cuerpo relajado y su respiración acompasada que dormía con plena confianza en sus brazos, lo que resultaba realmente difícil de creer. El sueño se fue apoderando de él lentamente, hasta que fue inevitable caer dormido, manteniendo en todo momento sus brazos asegurados alrededor de su estrecha cintura, aferrándose, como si fuera a desaparecer en cualquier momento. Finalmente, dejándose envolver por la calma de la situación, se dejó llevar a un profundo sueño.

Bruce había continuado con la revisión de los videos de seguridad sin encontrar alguna pista reveladora, más allá de notar la aparentemente buena relación que tenía con su psiquiatra, pues nunca había intentado matarla, no parecía haber nada importante en esos videos, tendría que buscar información en otra parte. Revisando los reportes de avance de las terapias del Joker decide investigar más sobre aquella doctora, aunque se encuentre muerta ahora, debe haber alguna pista sobre lo que ha ocurrido en la ciudad estos últimos días y tal vez ella pueda ser un primer paso para esa investigación.

En su historial no aparecen rastros de algún familiar cercano, con excepción de una hermana a la que parece no ver desde hace años… se preguntaba si acaso esa hermana ya sabía acerca de su deceso, parece haber tenido una vida problemática, fue una deportista de grado olímpico y sus notas fueron destacadas. Su historial de pacientes tiene uno de los grados de éxito más altos dentro del hospital, con sólo una excepción a la regla… el Joker. Fuera de ello, no había mucho sobre la vida personal de la chica, pero tal vez encontraría algo más de información en su casa, tenía su dirección así que iría a buscar pistas, pero antes, necesitaba hacer una visita.

El Hospital General de Gotham continuaba a marchas forzadas con las labores de limpieza del área destruida con la explosión de días atrás, el alcalde de la ciudad había anunciado la inversión que se realizaría para la reconstrucción del hospital y las supuestas medidas que estaban implementando para la captura del responsable, a pesar de que continuaban sin dar una declaración oficial acerca de quién había sido culpable. La habitación 48 del sector C, sector provisional donde mantenían a los pacientes en recuperación, se mantenía en calma, oscura, mientras era vigilada desde el exterior por un par de imponentes hombres armados. El personal del hospital evitaba el trato con ellos, no querían meterse en problemas. En el interior de la habitación, la ventana abierta dejaba pasar el aire de la madrugada, moviendo con suavidad las cortinas. De entre las sombras se podía percibir la silueta de un hombre enfundado en un traje de murciélago que observaba con atención al hombre que se encontraba recostado en la camilla, con múltiples aparatos conectados a él. Jamás se imaginó ver al Pingüino en este estado, parecía que su recuperación sería mucho más lenta de lo que esperaba, no le sería útil en el estado que estaba ahora. Tomó la tablilla de madera que contenía la información del paciente:

"Nombre: Oswald Chesterfield Cobblepot

Diagnóstico:

Bala extraída de la _ vértebra, la respuesta nerviosa de su cerebro indica la inhabilitación de extremidades y algunos órganos. Cuadriplejia, imposibilidad para respirar de forma autónoma o ingerir alimentos, se ha inducido al coma para revertir los efectos. Necesita mantenerse conectado al respirador y mantener la intravenosa de nutrientes.

Agenda de tratamiento:

Alimentación intravenosa, respirador, hidratación intravenosa, operación 325b.

-Cuadriplejia… - no pudo evitar centrar su atención en ese apartado en específico del diagnóstico, quien sea que le haya disparado, no lo hizo con la intención de matarlo sino de provocar esto. Tenía todas las características de una venganza, nada sería peor para una persona como el Pingüino que perder la voluntad sobre su propio cuerpo. Dejó la tablilla de información nuevamente en su lugar, él no podría responder sus preguntas, no ahora, por lo menos. Pero el estado en el que se encontraba decía suficiente sobre quién había sido su causante, debió ser alguien con motivos y esa noche, nadie tenía más motivos para atacar que el Joker.

Ivy continuaba en el apartamento de Harleen, no tenía muchos otros lugares a donde ir, seguramente la estarían buscando así que este sería temporalmente su refugio. No estaba segura acerca de donde comenzar a buscar, así que empezó por hacer una lista de los lugares que el Joker solía frecuentar y parecía que su club era el lugar donde sería más fácil encontrarlo. Así que podía aprovechar las noches para hacer su investigación… y comenzaría hoy.

En las profundidades de un laboratorio subterráneo del departamento de defensa nacional trabajaba arduamente un hombre, profundamente concentrado en sus experimentos, sólo había una cosa ocupando su mente… vengarse del payaso y justo estaba trabajando en eso. Había sido una gran coincidencia todo lo que había pasado desde el momento en que cayó inconsciente cuando el Joker, vestido de guardia lo atacó y le alejó de Harleen, hasta que había despertado. Según la propia boca de la Sra. Waller, él fue rescatado de las manos de los hombres del Joker y llevado a estas instalaciones oficiales para mantenerlo protegido del criminal. Le dijeron que el Joker se encontraba interesado en obtener su toxina y que lo secuestraba para que fabricara dosis especiales para sus planes. Sin embargo el gobierno también se había interesado en su proyecto y gracias a ello había salido ileso de ahí.

Ahora que lo pensaba, seguramente el Joker había mandado a sus hombres a saquear su laboratorio en busca de la toxina en aquella ocasión.

Tenía mucha suerte, no sólo lo habían salvado, curado y protegido, sino que además le habían contratado para trabajar en el proyecto de la Fuerza X, para llevar su toxina al siguiente nivel, sería un arma de protección mundial, dijeron. Pero debía lograr que la toxina fuera suficientemente fuerte para afectar incluso a alguien como el Joker.

Desde lo alto del laboratorio, a través de uno de los cristales, Amanda Waller observaba fijamente a Crane mientras trabajaba, había resultado tan fácil de convencer que casi era preocupante pensar lo que había en la cabeza de una persona así… Pero no había de que preocuparse, mientras había estado inconsciente, tratando de recuperarse, le implantaron un chip que serviría en caso de una emergencia. Según lo que le había contado el hombre una vez que estuvo consciente, había tenido una batalla con el Joker antes de ser infectado con su propia toxina, dijo que había intentado atacarlo pero que no hubo reacción en él. No era lo que esperaba y sin la debilidad del Joker de su lado… necesitaba hacer algo. Fue realmente tranquilizante la reacción de Jonathan Crane cuando le ofreció unirse al equipo de la fuerza X y hacer una toxina que fuera capaz de afectar al Joker, su deseo de venganza es tan grande que aceptó sin pensarlo y se la ha pasado trabajando en ello desde entonces, puede estar segura de que nada lo detendrá hasta lograrlo. Y cuando eso pase… podrá hacerse con el Joker para su equipo especial, con él de su lado nada habrá que pueda con ellos.

Una sonrisa maliciosa se forma en su rostro y con aires de superioridad continua caminando por el pasillo, dejando a Crane trabajando, en cuanto los resultados fueran satisfactorios, sería la primera en saberlo.

Bruce iba a salir del hospital cuando tuvo una idea, los registros del hospital eran electrónicos, a pesar de que una de las alas haya sido explotada, la información del registro de los pacientes que se encontraban ahí, debía permanecer intacta. Accediendo a uno de los paneles de intranet, ocultos en la parte posterior de algunos de los muros, ingresó a la base de datos principal del hospital, llevándose los archivos del último mes en el avanzado dispositivo que guardaba en uno de sus guantes. Revisaría la información detallada de la doctora, tal vez encontraría alguna pista en ello.

El aroma dulce del pastel que acababa de sacar del horno le daba un toque hogareño a la cocina, aún no estaba listo, pero lo estaría muy pronto. Necesitaba decorarlo para que fuera perfecto. Harley concentró todos sus esfuerzos en la duya que mantenía llena de ganache de chocolate en sus manos. Estaba tan concentrada que no notó la presencia a su espalda hasta que sintió las manos grandes que la rodeaban por la cintura.

-Huele delicioso – dijo el hombre, con voz grave, susurrando cerca de su oído, con su aliento chocando contra su cuello, mientras respiraba profundo contra su piel. No estaba segura si sus palabras se referían al pastel que preparaba o a su perfume.

Su cuerpo se estremeció ante el roce caliente de su aliento y prefirió detener su decorado antes de echarlo a perder por su distracción. Soltó una pequeña risa y dejando la duya a un lado sobre la mesa decidió girarse hacia su acompañante para darle la bienvenida.

-Llegaste temprano, aún no termino. – dijo ella con una sonrisa, mientras se perdía sin mucho esfuerzo en los ojos azules de J, que la miraba con profundidad. Él se acercó más a ella para besarla y ella respondió gustosa, envolviendo sus brazos alrededor del masculino cuello de su amante. La abrazó fuerte y la pegó más a su cuerpo, ella se limitó a dejarse llevar por la sensación que su cercanía le brindaba, no podía creer como habían ocurrido las cosas, aún le costaba mucho trabajo entender lo cariñoso que podía llegar a ser este hombre, nadie lo creería.

Harley mantenía una sonrisa suave e su rostro, mientras permanecía dormida sobre el torso del príncipe payaso del crimen, parecía que estaba disfrutando su sueño. Un sueño que escondía una revelación propia, un mensaje que contenía los deseos de su corazón, algo que no podía seguir fingiendo que no estaba ahí.

La luz anaranjada del amanecer comenzaba a filtrarse por las ventanas, tratando inútilmente de pasar entre las cortinas. J permanecía dormido, en silencio, su cuerpo herido y adolorido debería encontrarse aún más débil por cargar durante toda la noche el peso de su compañía. Pero su rostro apacible decía todo lo contrario. Harley abrió lentamente los ojos reaccionando a su reloj biológico que le decía que ya era de mañana, era la hora a la que solía levantarse para ir al trabajo, intentó levantarse pero sintió unos brazos que la envolvían sin la menor intención de liberarla. Fue hasta entonces que recordó lo que había ocurrido la noche anterior, en donde, y sobre todo, con quién se encontraba. Alzó ligeramente su cabeza para mirar el rostro inmóvil del Joker, que aparentemente permanecía dormido. Su rostro se enrojeció al recordar su sueño y mirarse en esa posición, podía sentir su corazón acelerarse, algo en ella, una fuerza interior parecía estar controlando su cuerpo, inconscientemente, dejándose llevar por los sentimientos que había estado negando, se acercó lentamente al rostro del convaleciente líder de la mafia, hasta estar suficientemente cerca para sentir su aliento entremezclarse, con suavidad fue acercando su rostro hasta reducir a nada la distancia entre sus labios, cerrando los ojos, colocando en él un dulce beso que confirmaba en su interior todos sus temores, estaba enamorada de él… como nunca se había enamorado.