Capítulo 26: "Un Secreto."
*Narra Dante*
No fue cosa del otro mundo llegar a Boston, tan fácil como tomar un avión. El problema aquí era tratar de que no nos maten. De hecho no tanto tratar, MANTENTE FUERA DEL CAMINO DE LAS BALAS.
-"¿Dónde era la junta?" pregunta James cuando se estaciona enfrente del edificio de juntas del círculo de Marc.
Debe estarme bromeando ¡¿ciego ahora o qué?!
-"Es justo allí." Responde Kendall y señala al edificio.-"Es bueno que Dante sea la mano derecha de Mike."
Sonrío.-"De nada, de nada, de nada. Mi sabiduría les ilumina el camino, ya lo sé. Paren tantos halagos."
Carlos sacude su cabeza y gira los ojos.-"¿Listos para seguir el plan?"
Todos asentimos excepto…. (Música teatral estúpida) James.
-"Quiero ir con ustedes, ¿por qué yo debo quedarme dentro del auto?"
-"Porque allí hay más de 30 chicos que te matarán sin pestañear o dudar ni un solo segundo. Además, necesitaremos a alguien que arranque rápido el auto cuando traigamos a TN y huyamos."
Admiro la paciencia que le tiene Kendall. Yo ya lo hubiera ahorcado a la primera oportunidad que tuviera. Carlos, Kendall y yo bajamos del auto y nos escabullimos dentro del edificio, cada quién con su respectiva arma por si algo sale mal.
Al entrar casi de inmediato nos volvíamos a salir. Habían 3 guardias resguardando los pasillos y la puerta del elevador, justo por dónde necesitamos subir.
-"Yo me encargo." Les murmuro a Kendall y Carlos y camino sigilosamente con el arma hacia donde están los guardias.
Mi arma, gracias al cielo, trae silenciador. Si disparo, lo más probable es que caigan muertos los tres sin que otros 27 vengan a ver qué sucedió. Me escondo detrás de una maceta y un alto árbol de plástico y le disparo al primero. Cae de inmediato al piso, justo cuando el otro iba dando vuelta y saca la pistola para matarme.
No es por presumir, pero soy más que rápido. Lo derribo de un disparo en el muslo derecho y luego otro en el pecho.
Adiós, querido amigo-enemigo. Salto sobre él para no pisarlo –porque mis zapatos se mancharán de sangre- y luego apunto al que está enfrente del elevador. Es mucho más chico que los otros dos, le calculo unos 16 o tal vez 17 años. Cabello dorado y no mucho más alto que Carlos. Porque vamos, admitámoslo, Carlos no es el chico más alto que podrías encontrar. Aunque Kendall, por el otro lado, le gana por una cabeza. En fin, a este chico le ganaría por una cabeza y media.
-"¡¿Qué estás esperando?!" Carlos, desesperado, me susurra fuerte.
Pongo mi dedo en el gatillo y- nada.
Maldita sea, las balas se han acabado.
El chico del elevador me ve y saca su pistola. Miré a los demás durante un mínimo segundo. Kendall estaba parado detrás de Carlos, sus intensos ojos verdes me miraban como si se estuvieran despidiendo. Carlos sacó su pistola y por un momento pensé que me la apuntaba a mí, pero se giró y le disparó al chico antes de que pudiera dispararme. Sentí el alivio inundar mis pulmones en forma de aire.
Kendall caminó hasta donde estoy. Puso una de sus manos en mi hombro derecho y lo apretó suavemente.-"Siempre, estaremos para cuidar la espalda de nuestros amigos."
Sonreí. Carlos metió su pistola en su cinturón.-"Lo dice el que solo se quedó viendo como casi mataban a su 'amigo'."
-"Le creo." Dije y después aclaré mi garganta.-"Sigamos."
Tomamos el elevador y nos detuvimos en el último piso, en el salón de juntas. Hay otros guardias, pero se alejaron. Tal y como si hubieran sabido que habíamos llegado y que necesitábamos deshacernos de ellos.
Por una rendija de la puerta entre abierta Kendall espió, mientras Carlos y yo cubríamos su espalda, por si los guardias venían.
-"Oh no…" Kendall susurra.
Carlos se acerca a él preocupado.-"¿Qué sucede?" espía por la misma rendija que Kendall y después de mirar su rostro se vuelve pálido.
-"¿Piensan decirme que sucede algún día?" pregunto irritado.
-"La tienen-" Carlos no pudo terminar.
Kendall volvió a espiar con ojos vidriosos.-"No, no, no."
Y estuvo a punto de abrir la puerta y correr allí adentro por ella, pero lo detuve.-"Si lo haces, te matará."
-"Al menos habré muerto por algo que valga la pena."
-"Pero entonces no valdría la pena seguir viviendo sabiendo que no estás." Murmuró.-"Para ella, no valdría."
Él suspiro. Lo hice a un lado para espiar pero en ese justo momento se abrió la puerta y un guardia me atrapó. Miré hacia atrás y a Kendall y a Carlos también los habían capturado.
Nos llevaron dentro de la sala y nos dejaron caer como si fuéramos basura arrojada a la acera.
-"Bienvenidos a mi humilde morada chicos." Marc camina hacia nosotros sonriendo.
Tengo la gran necesidad de zafarme del agarre de los guardias y pararme a patearle el culo, pero me permanezco tranquilo. Tendré mi oportunidad, la tendré.
Volteé a ver a Carlos y a Kendall pero ambos estaban ocupados viendo a TN. Ella les regresaba la mirada, una mirada triste, una mirada desconsolada.
-"Kendall, Dante y el famoso Carlos Pena ¿no me equivoco cierto?"
Ah, el bastardo nos conoce bien.
-"Juegan a los tres mosqueteros esta noche ¿eh?" se ríe.
-"De hecho hay un cuarto mosquetero en esa historia, así que técnicamente, te está faltando uno." Kendall comenta.
Al parecer juntarse mucho tiempo con James no ayuda en este tipo de situaciones.
Marc se vuelve a reír.-"Son graciosos. ¿Esperan que uno venga y se enfrente contra todos mis hombres? Deben de estar soñando, con la cabeza en el cielo." Miró a uno de los guardias.-"Llévenlos al sótano, enseguida voy a visitarlos."
El guardia asintió y nos llevaron al sótano del edificio. Es realmente desagradable, apenas y abrieron la puerta y un hedor a mugre y sangre nos arañó la nariz. Nos ataron a cada uno de nosotros en un poste de lo que parece ser tubos de agua y se fueron. Kendall estaba en el tubo de la derecha, Carlos en el de en medio y yo en el izquierdo.
Kendall suspiró.-"Espero que James se dé cuenta de que no vamos a salir esta noche de aquí."
Solté una carcajada.-"Sí, porque él es el más inteligente y sabio cuando se trata de planes. Apuesto a que sigue en el auto esperando a que salgamos."
Carlos hace una mueca.-"En verdad espero que no sea así. Lo atraparán y adiós a nuestra única oportunidad de escape."
La puerta se abrió de par en par y Marc bajó las escaleras deprisa junto con una pistola.
Lo primero que pensé fue 'Nos matará, será rápido, al menos.'
Pero no lo hizo. Dejó el arma en un estante y luego se acercó a nosotros.
-"Saben, me parece algo respetable el hecho de que hayan venido hasta Boston para rescatarla. Eso demuestra mucho la valentía que tienen, y yo valoro eso." Sonríe.-"Pero han traicionado a su propia gente, a su propio líder, sólo por una chica. Todo siempre por una chica."
Sus últimas palabras salen como un escupitajo de su boca.
-"¿Por qué no sólo nos matas y listo?" pregunto.
Él se gira para verme y sus ojos parecieran atravesarme la cabeza.
Es eso o está imaginando meterme una bala en el cerebro.
Cualquiera de las dos, vendrían siendo lo mismo.
-"Tengo planeado matarlos, por supuesto. Pero no lo haré yo ni lo haré ahora."
Todos lo miramos confundidos. Él vuelve a sonreír, esta vez, una sombra de maldad se posa sobre sus labios.
-"Los matará quién menos piensen que sea capaz de hacerlo, y esa persona será quién menos pensó que llegaría a matarlos."
Sigo sin entender. Oh Dios… soy como James.
-"TN, ya puedes pasar."
La chica entra cojeando aquí con un arma en una de sus manos. Ésta tiembla en ella y tiene moretones subiendo por su brazo.
-"¡¿Qué fue lo que le hiciste?!" soltó Carlos sonando preocupado.
-"Le dí un incentivo."
Kendall gruñó y trato de liberarse. TN comenzó a llorar.
-"Vamos cariño, decide, ¿a cuál de los 2 matarás primero? ¿A Carlos o a Kendall? Preferiría que matarás a Carlos primero, porque a Kendall le tocará matar a Dante."
Mis ojos se abrieron en sorpresa.
Kendall me miró y luego miró a Marc.-"¿Por qué habría yo de matar a Dante?"
-"Dijo que la persona que menos piensen que sea capaz de hacerlo nos matará, y esa persona será quién menos pensó que llegaría a matarnos." Murmuró Carlos y me lanzó una mirada, una mirada de comprensión.
Se me secó la boca.
-"Sigo sin entenderlo." Comenta Kendall.
-"A mí me matará TN porque yo la amo y porque sé que en el fondo ella me ama también. Lo cual la vuelve en la persona que menos pensé que me llegaría a matar."
Kendall se quedó pensativo. Marc rodó los ojos.-"Dante te ama, idiota."
Auch. Kendall levantó la mirada.-"¿Eh?"
-"Llevaba tiempo sospechando y a juzgar por la mirada de él, ahora lo he comprendido."
-"¿Eres…." La mirada de Kendall me hizo sentir peor que nada en el mundo.
-"¿Gay?" Carlos terminó.
Me quedé callado y las lágrimas comenzaron a salir de repente. Marc se rio.-"¿Imposible huh?"
Escupí en el piso y le lancé una mirada de muerte a Marc.-"Púdrete."
-"Santas empanaras…" murmuró Kendall.
Y allí se fueron 7 años de guardar un secreto.
