Capítulo XXV: "Cena peligrosa"

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"Ariana Grande - 7 rings"

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Solo los hermanos Kou habían tenido prioridad para hacer vida normal. Su manager Koyomi los estaba esperando en un restaurant de alta categoría, solían ir muchos famosos de todo Japón, y grupos que iban de gira por el país.

Seiya estaba incómodo con la idea de que las chicas sigan en ese lugar, esperando "no sé qué" como decía él. También Yaten deseaba quedarse con Mina o dormir, alguna de las dos cosas. Taiki era el que mejor afrontaba la situación, solo como él solía hacerlo.

El hombre los encontró en la entrada del lugar, los saludo con una gran sonrisa.

—¡Los estaba esperando! — verificó el reloj de muñeca y sonrió ante la puntualidad.

—No nos íbamos a perder por nada en el mundo ésta cena — contestó con falsa modestia Taiki, aunque él SI, sabía disimular, no era como sus hermanos que más bien, lo hacían desganados.

Los otros solo le saludaron estrechando la mano.

—Vamos, que nuestra mesa espera —comentó el hombre mientras se volteaba con galantería.

Varios paparazzis estaban en la entrada, algunos querían notas, otros fotografías, más bien, su manager les aconsejo por favor que fueran amables. Uno le preguntó a Seiya si volvían a los escenarios, el chico se detuvo para responderle amablemente.

Llevaba un traje rojo con algunos toques en blanco en los bordes del cuello, y una corbata negra haciendo juego con sus zapatos. Su hermano Yaten llevó un traje más sencillo color negro, y el de Taiki era de color marrón. Koyomi por su parte llevó un traje fucsia resaltando sus hermosos ojos grises. Sonrió de costado cuando vio pasar algunas mujeres por al lado del trío, que los miraban como si fueran sus presas.

Después de dar algunas declaraciones, Seiya puso sus manos en su bolsillos, y caminó incomodó junto a los chicos.

Koota los abrazó a Yaten y a Seiya, quedando en el medio, pero se encargó de traer a Taiki de alguna manera.

«—Me gusta que sean así chicos — ingresaron, y en la recepción, una chica vestida de moza, los recibió con una sonrisa, les indico su mesa reservada, y luego se dirigieron para ese lugar. Cuando tomaron sus asientos, quedaron Seiya, Koota, Yaten y Taiki—. Me alegra que celebremos este encuentro.

(Ariana Grande - God is a Woman)

La música acompañaba a un nivel moderado, pero era suficiente para levantar un poco el ambiente. Seiya podía ver por el rabillo del ojo como algunas mujeres los observaban, chasqueo la lengua ante eso, y Koyomi notó eso, dándole una mirada escrutadora.

Yaten por su parte ignoró a algunas que le llamaban, cruzándose de brazos. Taiki ni al caso. El mozo designado para su mesa, llegó con un champagne y unas copas, sirviendo a cada uno, y luego, fue el mismo Koyomi quién hizo el pedido para la cena.

Para cortar con el tenso ambiente, fue Taiki quien tomó la palabra.

—Entonces Koyomi, ¿qué tienes planes tienes con la discográfica?

—¡Oh sí! — dijo saltando un poco de la silla, sacó un teléfono del tamaño de una tableta de unas 7 pulgadas y revisaba los eventos —. El primero, será en la vacaciones de verano. Se hará un recital para el regreso — les sonrió, y luego les paso la tableta para que cada uno viera—. ¿Imagino que ya tendrán algunos demos, no? Pues, la semana que viene empezaremos a grabar en la discográfica, y los necesito al 100 por ciento.

—Por supuesto — fue Seiya quien habló esta vez —. Estuvimos armando algunos esquemas, con guitarra y piano para los arreglos, asique, estamos más que preparados — pero la cabeza del chico de cabellos azabaches estaba con Usagi, pues ella aun seguía en camilla, y estaba un poco distraído, sin embargo, fue Taiki quien le pidió que hiciera lo posible para que se concentrara.

—¡Perfecto! Eso es una buena noticia — el hombre bebió un poco de su copa y retomó la charla —. El director estará muy contento con esto, asique confio en ustedes.

Unas risillas se oyeron por el fondo, llamando la atención de los muchachos. Un grupo de féminas que llevaban vestidos donde no dejaban nada a la imaginación se dejaron ver de manera provocativa. Yaten volvió a su postura anterior, con una mueca de asco, Taiki continuó con la charla, pero Koyomi miraba a una de esas mujeres que no dejaba de ver a Seiya, y hasta hablaba alto para llamarle la atención, cuando vio que su representado ignoraba a la mujer, y de hecho, sacó su teléfono celular para revisar sus mensajes, su mirada cambió.

—Oye Seiya… me han dicho que sales con una chica de tu preparatoria, ¿es cierto?

Los otros dos le dieron una mirada de advertencia, pero Seiya no iba a ocultar su relación, él iba a respetar a Usagi, no deseaba ocultarla.

—Sí, es mi novia— le sonrió bobamente, Yaten revoleo los ojos y Taiki se llevó una mano a su cara. Koyomi torció su boca, y se rascó la barbilla algo extrañado.

—Hmm, bueno — se tiró hacia su respaldo, la bandeja con la cena había llegado, mientras se cruzaba de brazos y lo miraba seriamente —. Intenta ser discreto con tu relación, ya sabes — Seiya lo miró como diciendo "Yo no sé nada."

—¿Cuál es tu punto?

—Digo que, por un tema de la discográfica, no es bueno que expongas a la muchacha, y más si es de tu escuela, lo que quiere decir, que ella es menor de edad— una sonrisa irónica de "jaque mate" asomó.

Seiya tuvo que respirar profundamente antes de responder, ya Taiki le estaba haciendo gestos desde su lado de la mesa.

—No tiene nada de malo que tenga novia, sí seré discreto y esas cosas, pero si me lo preguntan, diré la verdad — ahora era él quien le devolvía la sonrisa.

Yaten parecía que seguía un partido de ping-pong viendo a uno y luego al otro. El rostro de Koyomi se endureció de golpe, pero decidió no continuar con esa discusión, también encaró al peli-plateado.

—Tú también, Yaten-kun, sé que tienes una novia de la escuela, asique espero lo mismo de ti. No quiero escándalos.

El de ojos esmeraldas no iba a discutir con él sobre su vida privada, porque él ya era así por naturaleza y no valía la pena. El de cabellos marrón se salvó, pues, lo de él y Ami iba demasiado lento como para blanquearlo.

Pero los comentarios de Koyomi estaban lejos de ser agradables con respecto a esas cosas, y por el momento, era el único manager con el que podían contar hasta que su lanzamiento sea el auge en el mundo de la música.

Seiya se dirigió hacia el baño, sintió paz cuando pudo alejarse de todo el bullicio, se metió en uno de los cubículos, y cuando trabó la puerta, sacó su teléfono, sonrió al ver un mensaje de su novia.

"Te extraño"

—Yo también te extraño — le respondió a la pantalla, acto seguido, lo escribió y se lo envio.

¿Por qué Koyomi se empeñaba en hacer ese tipo de cosas? Además, pudo ver como ese hombre miraba a esas mujeres que le había querido coquetear.

En otro momento, un Seiya soltero sin interés de nada serio, les hubiera respondido, pero ahora mismo, no sentía ese deseo. Estaba algo enojado con Usagi por no haberle dicho sobre lo de su hija del futuro, pero él no era el indicado para pensar en eso, después de todo lo que había pasado.

Sintió risas de mujeres en la puerta, y abrió grande sus ojos, éstos brillaron con sus ojos zafiros, y cerró su puño. No quería mostrar su fuerza.

—Oh Seiya — canturreo una. Él, desde su visual, solo pudo notar un vestido ceñido al cuerpo de color negro, tenía la altura de Usagi, pero no pudo ver más—. No creo que quieras quedarte toda la noche escondido aquí — pudo oír a la mujer sonreír.

Abrió la puerta, y una mujer pálida, de cabellos rosados, y ojos amatistas le sonreía desde el lavabo, Seiya la ignoró lo mejor que pudo, poniéndose jabón en las manos, y luego, abrió el grifo para lavarselas.

La mujer seguía sonriendo con algo de lujuria. Por alguna extraña razón a Seiya se le hizo familiar esa mujer, pero nunca la había visto. Ésta se volteo a verlo a través del espejo. A todo esto, había cerrado la puerta del tocador. Ella apoyó sus manos sobre la mesada de la bacha, y sonrió sardónicamente.

«—¡No puedes ignorarme! Además…, tu destino es encontrarme, Seiya Kou — sus ojos amatistas brillaron por un momento, mandando un escalofrío por su espina dorsal, una señal de alerta se activó en su cabeza, e intento no bajar la guardia a medida que metía una de sus manos en su bolsillo.

—¿Quién eres? — preguntó finalmente con desconfianza, volteando a verla. Se sorprendió al encontrar un gran parecido con Usagi.

—¡Al fin! Es que Seiya, eres demasiado famoso para transformarte en Sailor Star Fighter en un lugar como éste— respondió, acto seguido, acorralo al chico contra la pared, tomándolo del cuello, de nuevo, sus ojos volvieron a brillar —. Ésta vez, no voy a dejarte vivir.

El pelinegro solo pudo atinar a cerrar los ojos, intentando llegar a su henshin de transformación, pero Lady Black apretó aún más fuerte su cuello, dificultando su respiración.

Fuertes golpes se sintieron en la puerta.

—¡SEIYA! — la voz de Yaten, puso en alerta a esa mujer, de tanto que los chicos estaban pateando la puerta, sabía que en cualquier momento podrían abrirla. Gruñó y volvió a mirar al otro que tenía su cuello en su mano.

La puerta se abrió, acto seguido, los dos chicos, se transformaron en Healer y Maker, y cerraron la puerta con llave. La mujer soltó a Seiya y apretó los dientes.

—¡Ah no, perra! — Healer se puso en guardia —. Nadie toca a mi hermano, excepto nosotros.

Maker quiso ahorcarla, pero no era momento.

—No sabemos quien eres, pero no dejaremos que le hagas algo a Seiya.

—¿De verdad lo dicen? No saben con quién se están metiendo, y pienso arruinar todo lo que ella construyó — el cuerpo de la mujer emanó un aura oscura, que le hizo dar escalofríos a las otras dos.

Estaban confundidas, ¿ella? ¿quien?; Pero no les dio tiempo a preguntar, Lady Black las atacó directamente, lanzándose sobre Healer, Maker quiso contrarrestar el ataque físico, pero salió volando cayendo sobre uno de los cubículos.

La mano de Seiya tocó su henshin de transformación finalmente, una luz brillo, cegando a las tres mujeres, la diferencia fue que los trajes de Healer y Maker también sufrieron una metamorfosis parecida a la de Fighter, convirtiéndolas en Eternal´s .

En un santiamén, Fighter estaba de pie, sin ningún rasguño, la mujer de cabellos rosados bajó su brazo para verle directamente, y frunció el ceño al verla de pie.

—Tal parece que no podrás con nosotras... — Fighter iba en serio, sin importarle una mierda si esa mujer era hija de su bombón, siquiera sentía algo de lastima. Ella quiso lastimarla, y no solo a ella, a sus hermanas también.

—Te vas a arrepentir de haberte cruzado en el camino, Seiya Kou — la mujer de negro se puso de pie, lista para atacarla, pero Maker le hizo llave tomándola de los brazos, y Healer le pasó el brazo por el cuello.

—Tendrás que dar muchas explicaciones, Usagi Tsukino... — Fighter se acercó a la fémina con demasiada rabia por haberlas querido lastimar—. ¡Qué malos modales tienes! — se burló de ella.

—¡Ya Fighter! Partela en dos — arengó Healer, Fighter sonrió, acto seguido, la knockeo.

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N/A: ¡Muchas gracias por leer! Espero que el capítulo les este gustando, a veces me tardo porque estoy sin inspiración, o porque lo voy armando por partes, ya que es un fanfic demasiado largo, y tengo que planificarlo lo mejor posible. Espero sus opiniones.