PECADOS EN LA SANGRE


Capítulo XXV

"Lazos rojos"

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Luego del infame llanto y de la cólera que liberó a través de gritos y puñetazos a la pared y al suelo de su habitación, Vegeta se recostó en su cama, habiéndose quitado antes toda su ropa. Sintió la suavidad de las sábanas sobre su piel, sí... Pero no el calor que nunca había dejado de extrañar.

"28 años, y aún extraño a Bulma...".

Se odiaba por ser tan emotivo en momentos como ese. A final de cuentas, en algo sí se parecían su hijo y él...

"¿Se habrán visto?".

¿Cómo habría reaccionado él... y ella?

Mírala, Vegeta... ¡Ella no deja de mirarte! —aseguró Bulma mientras amamantaba al pequeño Trunks—. ¿Por qué no la cargas? Creo que quiere tocar a su papá —afirmó alegremente.

Vegeta observó a la pequeña pelotita que lo miraba desde la cuna que estaba próxima a él. Era la primera vez que prestaba real atención a sus ojos, los cuales estaban apenas abiertos... ¡Azules! Nada de saiyan había en esos ojos...

Ni siquiera se parecía a él, cosa que Trunks sí... ¡Pero ella era igual a Bulma! Idéntica, una copia en miniatura...

La niña siguió mirando atentamente hacia él, y Vegeta sintió un impulso recorrer su cuerpo, un algo que lo obligaba a ir hacia ella.

Se acercó con recelo, descruzándose de brazos y extendiendo uno hacia la beba.

Dile hola a Bra, papá —Bulma siguió animándolo con una voz tremendamente dulce, aniñada, lejana a la Bulma que él había conocido hasta ese momento.

Vegeta acercó un poco más su mano, sin saber si tocarla o no... Era débil, demasiado débil...

Y, de pronto...

¡Ah! —exclamó Bulma sin soltar a Trunks, aún en la cama—. ¡Mira! Tomó tu dedo... —y la madre de los pequeños no pudo evitar emocionarse—. Le gustas, Vegeta.

El ahora Rey de los saiyans quedó perplejo... ¡Pero si sólo era una beba! Pero en su mirada tenía actitud... SU actitud.

Ella lo miraba desafiante, eso o él lo estaba imaginando... ¡Su mirada era la más saiyan que hubiera visto en su vida!

Y con sus manitos tomaba fuertemente su dedo índice, sin soltarse de éste ni por un segundo.

Y lo supo, no comprendió cómo, pero lo supo...

"Ella será como yo".

Su corazón pareció vibrar y alejó su dedo abruptamente, haciendo llorar a la niña y sumiéndose en pura confusión.

¡Ay, Vegeta! —refunfuñó su mujer—. No seas así de brusco, solamente es una beba... ¡Una beba que ama a su papá!

Y eso no era bueno en absoluto...

La niña y él siguieron mirándose fijamente, justo cuando ella dejó de llorar.

Y no quedaban dudas: ella acababa de robarle el corazón.

Su sanguinario, frío y cruel corazón...

Apretó sus ojos con fastidio y sacudió su cabeza, hundiendo su rostro en la almohada.

—Bra...

"La princesa, mi princesa...".

Y se durmió pensando en ella, en la muchachita que con una sola mirada había logrado ablandar su corazón...

Más que nada, más que nadie...


La muchacha se acercó a ellos con pasos torpes y violentos, haciendo que Trunks necesitara girar para ya no verla más a los ojos...

No podía soportarlo más, tanta belleza lo cegaba y tanta verdad lo sobrecargaba de emociones...

Bajó su capucha lo más posible y le dio la espalda, sólo quedando Pan para mirarla desafiante.

—¡¡¡LES DIJE QUE SE FUERAN!!! —gritó la de cabello lila—. ¡Esta es la tumba de MI madre y no permitiré que NADIE ofenda su memoria! ¡¡¡LARGO DE AQUÍ!!! —y los escrutó con la mirada, cargando a ésta de asco—. Si quieren algún tipo de beneficencia tengo MUCHA ropa... ¡Pero miren esos harapos! Claro que les daré ropa —y se calmó un poco, comprendiendo que, quizá, ellos no eran malos sino gente necesitada—. Pero YA LARGUENSE de la tumba de mamá...

Pan supo que la relación con esa extraña mujer no iba a ser fácil desde el vamos... ¡Tenía un carácter terriblemente fuerte!

"Su mirada me recuerda a Vegeta...".

Y eso que no se parecían, pero allí había algo y era más que significativo.

Limpió sus lágrimas y no supo qué hacer.

"La golpearía pero parece débil... Además, creo que ella y Trunks tienen algo que ver...".

Ignoró a la joven y volvió su vista al Príncipe, quien seguía de espaldas, inmutable.

"Está en shock".

Volvió a mirar a la mujer.

—¿Bulma Brief era tu madre? —preguntó.

Ella rió.

—¡¿En qué planeta vives?! —respondió entre risas incrédulas—. Claro que era MI madre... ¡La mujer más inteligente de la historia del universo! Bulma Brief, la científica, la HERMOSA científica... —y se emocionó, apretando más fuerte el ramo de flores que aún sostenía.

"La madre que con la que no crecí".

Apartó su vista de la adolescente y la puso sobre el hombre que la acompañaba, quien le daba la espalda y miraba fijamente la tumba.

"¿Y a este qué le pasa?".

Trunks empezó a temblar una vez más, producto de las palabras de esa muchacha.

"Científica... Eso explica demasiadas cosas... ¡Demasiadas!".

Y no soportaba ver esa tumba y saber que ella ya no existía en ese mundo.

Pan quiso hablar pero los dos otros presentes parecían ensimismados en sus propios pensamientos, obviamente no la escucharían.

"Jamás me sentí más sobrante en toda mi vida, estoy de más aquí".

Aprovechó para mirar a esa chica, sabiendo que esos ojos y ese cabello hasta la cintura eran idénticos a los de Trunks.

Eso no podía ser casualidad...

"¡Pero no tiene cola!".

Y eso irritó a la muchachita de Clase Baja.

"Entonces no puede ser quien yo creo que es...".

—¡¿Quieren ropa o qué?! —preguntó la mujer, saliendo de sus pensamientos y volviendo a la extraña realidad—. No quiero intrusos frente a esta tumba, síganme y les daré toda la ropa que tengo para beneficencia... ¡Vamos!

Quiso girar pero un gemido que escapó de la boca de Pan la detuvo.

Esa muchacha de cabello negro miraba fijamente, con el rostro desquiciado, el collar que perteneciera a su mamá.

"¿Por qué lo mira así?".

¿Acaso querrían robarle? ¡¿Y por qué las alarmas de su casa no habían sonado ante la aparición de intrusos?!

"La única forma de que no suenen es cayendo del cielo...".

Empezó a preocuparse, pues todo parecía demasiado extraño. Volvió a mirar al sujeto que había pegado su mirada a la tumba, sintiendo una vez más la fuerte puntada en su pecho.

Se sintió atraída por él, pero no de una forma sexual... De otra forma, una distinta que no lograba explicar con palabras.

Era algo más allá de cualquier explicación...

Más allá de todo.

Siguió mirando la espalda de ese hombre y la de cabello negro siguió observándola en silencio.

Pan no podía comprender cómo, cuándo... ¡Pero ese collar era...!

"El Collar Real, el que usa la Reina de Vegetasei y que desapareció hace ya mucho tiempo...".

No podía equivocarse: Su bisabuelo se lo había descrito demasiadas veces y, por más que jamás lo hubiera visto, sabía perfectamente que ESE era el collar.

El famoso Collar Real...

"¡¿Por qué lo tiene ella?!".

La mujer de cabello lila se irritó por la mirada de Pan sobre ella.

—¡Bah! Deja de mirarme. ¡¡¡ME HAN CANSADO!!! —intentó pero no pudo: tuvo que volver a mirar la espalda del hombre—. Llamaré a seguridad —balbuceó confundida—, ustedes NO me gustan...

Mas no podía moverse, la espalda la hipnotizaba...

—Ese co... —Pan iba a preguntarle por el collar cuando una voz detuvo los tres corazones.

—¡Yohoo! —y una anciana con una bandeja de plata apareció en el verde—. ¡Bra! ¡Nietita hermosa! Te traje dul... —y dejó caer la bandeja, horrorizándose y tapándose la boca de la impresión.

Bra la miró perpleja, yendo hacia ella, quien no estaba a más de tres metros de distancia.

—¡¡¡ABUELA!!! —la sacudió delicadamente para hacerla reaccionar, pero sus ojos celestes estaban fijos en un lugar específico...—. ¡¡¡Abuela!!! ¡¿Qué sucede?!

Y para terminar de embarrarse el asunto, Brief apareció.

—¡Abuelo, no sé qué le pasa a la abuela...! —afirmó Bra mientras abrazaba a la perpleja señora, olvidándose de los dos intrusos y de su extraña actitud, incluso de la espalda...

Pero no del todo de ésta.

Brief se acercó lo más rápido posible a las dos mujeres de su vida, poniendo su silla de ruedas a andar a máxima velocidad.

Se detuvo al lado de su mujer y su nieta, girando sus ojos hacia donde estaban los de ellas...

Y su cara se llenó de sorpresa y nerviosismo.

"Colas...".

—Saiyans... —farfulló, dejando caer un cigarrillo de su boca. Captando, inmediatamente, la atención de Trunks y Pan.

Trunks se sobresaltó pero ni giró ni habló, fue Pan la única en reaccionar realmente.

—Nos conoce... —susurró la muchacha, tocando el brazo de Trunks y zarandeándolo para que se despertara del shock—. Trunks, nos conoce...

Y eso fue todo.

Al escuchar ese nombre y para sorpresa de Bra, su abuelo lloró aparentemente feliz y su abuela se soltó de su abrazo, corriendo hacia la espalda del Príncipe y abrazándola con todas sus fuerzas, logrando que él temblara por el tacto, por el dulce aroma, por la calidez...

—¡¡¡TRUNKS!!! —gritó ella con todas sus fuerzas—. Mi niño, mi bonito, mi pequeñito... ¡¡¡TRUNKS!!!

Y él lloró al escuchar su nombre dicho con tanta pasión, con tanta alegría...

Pero no habló, no se movió... No podía.

Brief se acercó a él con su silla, deteniéndola justo tras él y su mujer.

—Has vuelto, Trunks... Has vuelto —habló tranquilo pero no pudo ocultar su emoción, limpiando las suaves lágrimas con la manga de su guardarropa blanco—. Sabía que lo harías...

Pan necesitó sonreír: ¡con cuanta facilidad se notaba el amor de esos dos ancianos! Parecían amarlo y ella sabía que lo hacían realmente...

—Reacciona, tonto —le pidió al apoyar una mano en su hombro—. Estás en confianza, reacciona...

Sabía que debía hacerlo pero, aún así, Trunks no lo hizo.

Ni siquiera podía pensar, la belleza de la que ellos llamaron "Bra" fue demasiado para él.

Era hermosa en toda la extensión de la palabra, pero no en inclinaciones sexuales... ¡Eso no! Era algo espiritual, místico...

Algo fraternal...

—Mi chiquito, reacciona, date vuelta, mira a tu abuela, por favor... —pidió dulcemente la mujer, entre lágrimas de felicidad, sin soltarlo ni por un momento.

El calor era dulce, ¡demasiado dulce! Demasiado bonito...

"Mi abuela...".

Y los presentes lo escucharon sollozar.

Pero no todo fue alegría, porque cuando Bra escuchó "tu abuela" dirigido a él sintió un retorcijón en el pecho, uno sumamente doloroso.

"¡¿De qué están hablando?!".

Y estalló en furia.

—¡¡¡¿CÓMO QUE "TU ABUELA"?!!! —gritó desaforadamente, fuera de control—. ¡¡Tu única nieta SOY YO!! ¡¿De qué mierda están hablando?! ¡¡¡DIGANME, PORQUE YA NO LO SOPORTO!!! No entiendo nada... ¡Nada!

Y cayó al suelo, abandonando el hermoso ramo de flores a un costado de su cuerpo.

"No es posible... ¡No es posible!".

Lloró y Brief sonrió con nostalgia al verla.

"Este día tenía que llegar... ¡Parecía tan lejano! Pero llegó... Él llegó".

Y volvió su vista a Trunks.

—Muchacho —se dirigió amablemente a él—. Déjanos verte, déjanos explicarte y explicarle a ella todo lo que los abruma, todo lo que no comprenden... Déjanos contarles secretos que han dormido 28 años en esta tumba...

La piel de Trunks se erizó y la de Bra no hizo menos.

El Príncipe intentó razonar pero eso le fue imposible...

"Secretos...".

—Trunks —Pan le habló dulcemente, cosa inusual en ella pero que era necesaria en tan sentido momento—. Tendrás toda la verdad que viniste a buscar... Míralos, no seas tan tímido.

Ella bien sabía cuánto le costaba a él. Sin embargo, no había motivos para ser así, ¡no había motivos para esconderse! Tenía que mirarlos, a ellos y a esa muchacha...

Su abuela le sonrió a Pan, agradeciendo así los ánimos que ella les estaba dando.

Bra se levantó del suelo y limpió sus lágrimas, encarando a su abuelo.

—¡Explícame! ¡¡YA!! —le suplicó—. No entiendo nada, explícame...

Y Brief le sonrió, mirando hacia su nieto.

—Trunks... Vamos, Trunks —pidió dulcemente—. No tienes por qué temer, no te miraremos mal si es eso lo que te preocupa...

Eso hizo abrir enormemente los ojos al muchacho, gimiendo al escuchar esas sentidas palabras.

"Mirarlos... No sé cómo hacerlo... ¿Cómo puedo mirarlos? Yo no sabía sobre ella... ¡No sabía sobre ella! Y tengo miedo de que me rechace...".

Apretó sus párpados y lloró con más fuerza.

"¡¿Por qué papá jamás la mencionó?! Por qué me negó tenerla a mi lado... Por qué...".

—Pequeño, mi amor... —y la voz de su abuela brilló en todo el ambiente—. Eres bienvenido, déjanos mirarte... ¡Hace 28 años que no lo hacemos!

Y esa fue la gota que rebalsó el vaso para Trunks y Bra.

Para Trunks porque ahora sabía que se lo habían llevado al nacer... Para Bra porque acababa de tener un presentimiento que asentía dentro de ella, materializado en el sentir que abrumaba su pecho.

"¡¿Por qué nunca me lo dijeron?! ¡¿Dónde estaba él?!".

¿Por qué no sabía que él existía?

Ella miró a Trunks y no fue capaz de hablarle, no sabía qué decir.

"El es mi...".

¡¿Pero cómo?!

—Trunks —y Pan pareció cansarse—. ¿A qué vinimos?

"A ver a mi madre", respondió mentalmente.

—Tu madre no está y eso es muy triste, pero... ¡Ah, Trunks! ¡MIRA! No estás solo, maldita sea... ¡No estás solo!

Y eso despertó algo en él.

No la capacidad de hablar, ésta la había perdido al ver a ese ángel de cabello lila... Sí despertó el deseo de sentirse atado a la Tierra.

Y para atarse definitivamente, necesitaba algo bien sólido, bien fuerte...

"Abuelos y una... una...".

Tomó dulcemente la mano de su abuela, haciendo que lo soltara y girando lentamente.

"No me juzgarán... Ellos me atarán aquí".

La mujer lo miró maravillada y Brief también, mirada que él devolvió con todo el amor del mundo.

"Ellos me darán todo el cariño que papá jamás me dio...".

Tomó su capucha y dudó un instante en si quitarla o no, temeroso por ser visto... Todavía le costaba TANTO ser visto...

"El cariño que mamá no pudo darme...".

Y de un tirón retiró la capucha, provocando silencio en todos, menos en Bra...

Menos en su ángel...

—Sus ojos... —y ella reanudó el llanto—. Su cabello... —y se tapó la boca, no sabiendo qué más decir.

Bra entendió, entonces, que ese hombre era lo más hermoso que había visto en su vida.

Lo más perfecto...

Lo más maravilloso.

La anciana, la abuela de ambos, puso una mano en la mejilla de Trunks, secando las lágrimas y acariciándolo tiernamente.

—Tan bonito, como siempre te soñé...

Y eso sí que fue capaz de hacerlo llorar peor...

Pan rió brevemente por la ironía de la situación.

"Aquí es el Príncipe Lindo... Increíble".

Trunks abrió la boca para ver si salía alguna palabra, pero nada... No podía hablar.

Miró a Pan en medio de tan confusa situación, y ella siguió riendo.

—Señora —le dijo a la abuela—. Él quiere decirle "gracias", pero está en shock, no puede hablar... Así de sensible es.

Y Bra salió de la hipnosis en la que se sumió al verlo, sacudiendo su cabeza para alejar los hermosos pensamientos.

—Abuelo, explícame por favor. ¡Diablos! Hazlo —suplicó en un hilo de voz.

—Dame tu mano —pidió Brief a su nieta.

Bra se la dio sin miramientos y él extendió su mano libre hacia Trunks.

—Tú también, muchacho —pidió con tranquilidad y alegría.

Una genuina, avasallante.

Trunks se acercó a él sin ser soltado por su abuela, quien estaba aferrada a su brazo. Tomó su mano luego de dudarlo por unos instantes.

Brief acercó ambas manos y juntó ambas palmas, produciendo un cortocircuito emocional entre los dos jóvenes de cabello lila.

Se miraron y se sintieron... Todo estaba dicho.

El dolor del pecho de los dos desapareció. Ahora todo era paz, alegría, nostalgia, súplicas...

Como dos mitades que se necesitaron toda la vida, dos mitades que estaban destinadas a volver a ser una sola cosa, una sola persona.

—Trunks, ella es Bra —exclamó, tranquila y pausadamente, Brief—. Bra, él es Trunks... —e hizo una pausa, la cual estaba destinada a intentar contener las lágrimas que tan poco estaba acostumbrado a derramar—. Ella es tu hermana y él es tu hermano... Hermanos gemelos, nacidos el mismo día...

Y ambos derramaron una lágrima al mismo tiempo, sin dejar de mirarse y olvidando respirar y parpadear.

Olvidando a todo y todos... Sólo siendo ellos dos, las dos mitades que acababan de recuperarse.

De encontrarse, de unirse...

Bra vio su vida en tan sólo un instante. Recordó su dulce infancia junto a sus abuelos... Recordó aprender a reparar circuitos para ser tan buena como su mamá en tecnología. Recordó la tristeza en la escuela, cuando a todos los niños iban a buscarlos los padres, pero ella no tenía algo así...

Recordó la soledad, la cual sentía por más que estuviera rodeada de chupadores de sangre que por lo único que estaban a su lado era por el dinero que su familia poseía... Se vio a sí misma rodeada de muchachas frívolas que se peleaban con sus padres frente a ella... ¡Cuanto las enviaba! Cuanto...

Recordó las tardes de domingo a solas en su casa... Mirando la televisión, aburrida... Sin nadie con quién hablar...

Recordó llorar por horas frente a la tumba de su madre...

Y recordó eso que su abuelo le había dicho una vez:

Tu papá era un Príncipe de un reino lejano, el cual dejó todo por tu mamá... Cuando ella murió, él tuvo que volver a su Reino, todo para olvidarla, para dejar de sufrir.

Ella había pensado que era un cuento de hadas, pero...

"¿Hermano? A él jamás lo nombraron... JAMÁS".

Soltó a Trunks y salió corriendo para la casa, para su habitación.

Trunks se sintió vacío al verla irse tan abruptamente, odiándose por no haber podido nunca haberse ganado su cariño.

"Nunca me aceptará...".

Su abuela se aferró con más fuerza a su brazo.

—Bra es muy temperamental —le explicó entonces Brief—. Dale tiempo, ella terminará lanzándose sobre ti y no te dejará nunca más en paz —y rió nostálgicamente.

Pan se molestó mucho por la actitud de Bra, pero prefirió no darle importancia.

—Sin madre pero con hermana —le dijo a Trunks seriamente—. Es triste y feliz a la vez...

Él asintió.

Todo parecía tan natural… ¡Pero no lo era! Sin embargo, al lado de esos dos ancianos y en los ojos de esa chica, todo parecía natural.

Como si hubiera estado siempre allí, con ellos.

¡Cuanta comodidad! Estaba desacostumbrado a algo así.

—¿Realmente no puedes hablar? —le preguntó su abuela y él volvió a asentir—. Ven, te daré un café... ¡Y muchos dulces! Los saiyans comen mucho, lo sé muy bien, recuerdo a Vegeta.

Eso lo hizo parpadear de sorpresa.

"Papá...".

Intentó imaginar a su padre en ese lugar y no pudo.

"Pero no parecen enfadados con él...".

Eso sí que era raro. MUY raro.

—Vamos, muchacho —lo animó Brief—. Entremos... En casa te contaré todo lo que pueda sobre tu madre, tu padre y tu hermana... Vegeta estuvo aquí hace algunos días y me dijo que había problemas en Vegetasei... Me alegro de que estés bien.

Lo único que el Príncipe fue capaz de hacer fue sorprenderse.

—¿El Rey? —Pan habló por él.

Brief asintió con una sonrisa.

—Viene muy seguido para ver si Bra está bien... —afirmó—. Pero él nunca me nota, yo siempre lo noto a él... Solamente hablamos una vez desde lo que pasó con Bulma, y fue hace unas semanas...

—¿Esa chica sabe sobre él? —preguntó Pan mientras los cuatro empezaban a ir lentamente hacia la casa, enterneciéndose casi hasta el asco al ver lo cariñosa que era la anciana con Trunks, quien seguía sollozando y en shock.

Brief negó.

—No, así como Trunks no sabía de nosotros... —y miró a su nieto—. Pero ahora sabrá todo... ¡Sabía que este día llegaría! Apresurémonos.

Entraron en la casa y Trunks y Pan se sorprendieron por lo bonita y estilizada que era, con enormes muebles que parecían muy confortables y extraños aparatos cuyas funciones desconocían.

Todo era cálido en ese cuarto...

—Siéntense, por favor —La esposa de Brief los guió hacia un sofá, donde Trunks se sentó entre ella y Pan. Brief permaneció frente a ellos en su silla de ruedas.

—Por dónde empezar... —el científico pareció meditar.

—Habla, Trunks... Pregúntale algo —le ordenó Pan.

Él la miró y negó con la cabeza.

"No me salen las palabras...".

—Muchacho... —Brief sonrió levemente, sin apartar sus ojos de los de él—. No te preocupes, no necesitas preguntar nada... Te diré todo desde el principio.

El Príncipe asintió tiritando, tomando fuertemente la mano de Pan y sumergiéndose en los ojos azules de su abuelo...

Pan también lo observó y la abuela de Trunks hizo lo propio, apretando el brazo de su nieto y siendo incapaz de sentir tristeza alguna.

No ahora, no con él a su lado...

—Hace 32 años —exclamó Brief, entrando de lleno en la historia—. Estaba trabajando en mi laboratorio, como siempre... De pronto escuché una explosión y antes de que pudiera darme cuenta, un hombre vestido de forma muy extraña me tomó del cuello. Él me dijo "Me dijeron que aquí está la persona más inteligente de la Tierra"...

—¿Es usted científico? —preguntó Pan con un atisbo de incredulidad, pues ese sujeto no se veía como alguien extremadamente inteligente al estilo de su padre o Tark, sino como un tipo débil y sin ninguna cualidad más que su sonrisa y su notoria bondad.

Brief asintió.

—La Corporación Cápsula —explicó a los confundidos saiyans— es la empresa tecnológica más poderosa del planeta —y rió con modestia—. Tenemos la mejor tecnología, la más avanzada que encontrarán aquí... Todos en la Tierra lo saben y era natural que algún humano, en medio de un interrogatorio, hubiera nombrado a nuestra casa como el lugar donde vivían y viven las personas más capaces en el área... En aquella época —y un nudo se formó en su garganta—. Esas dos personas éramos Bulma y yo.

Trunks se tapó la cara, intentando parar de llorar y de no ser tan débil, pero no había caso...

Imaginar a su madre entre circuitos y con una sonrisa en su rostro era demasiado fuerte.

Demasiado triste...

Su abuela, muda, acarició dulcemente su cabello.

—Ese individuo era tu padre, Trunks... —explicó el científico. Eso impresionó enormemente a los saiyans.

Pan observó a su pareja por unos momentos, preparándose para preguntar algo.

—¿El Rey Vegeta?

—Sí —asintió el anciano—. Vegeta amenazó con matarme, a mí y a todos los habitantes de la Tierra, si no le preparaba la nave más rápida que pudiera construir —y su aparente tranquilidad desapareció unos momentos—. Me dijo que si lo hacía bien me llevaría como esclavo a Vegetasei.

Trunks sintió un temblor en su pecho, entristeciéndose por la historia.

"Siempre tan sanguinario, siempre tan cruel...".

Apretó la mano de Pan con más fuerza.

"Eso somos los saiyans para ellos... Unos malditos asesinos".

Y pensó en su hermana, deseando que ella estuviera escuchando esa historia junto a él, al igual que él...

Miró hacia un pasillo próximo y, por algún motivo, supo que ella estaba más cerca de lo que él pensaba...

"Bra...".


Se encerró en su cuarto y se desmoronó contra la puerta, abrazando sus rodillas con todas sus fuerzas y desarmándose en el llanto más sentido de toda su vida.

"Un hermano...".

—No es posible...

Pero lo era... Ese muchacho era muy parecido a ella: el cabello, los ojos... Incluso algo en la mirada. Por algún motivo, todo él le recordaba a ella...

A ella y a su madre.

Se levantó sin muchas ganas de hacerlo realmente, pero ordenándose a sí misma hacerlo, para acercarse a su escritorio y al cuadro de Bulma que ella siempre había tenido allí.

Miró el cuadro y sintió lo mismo de siempre: tristeza, nostalgia, ¡también alegría! Alegría por la belleza desbordante, por la sonrisa honesta, por la mirada plenamente feliz...

"¿Por qué nunca me lo dijeron, mamá?".

¡¿Cómo podían pretender sus abuelos que ella olvidara la traición y aceptara a un hermano salido de la mismísima nada en tan sólo un instante?!

¡¿Cómo?!

—No puedo perdonarlos, mamá... —y eso sí que dolía.

¿Dónde había estado él todo ese tiempo? ¿Perdido? ¿Adoptado por otra familia? ¿De viaje por el mundo?

—Dónde... —susurró débilmente, llorando con más fuerza al ver una lágrima impactando sobre el vidrio del cuadro.

Y su mirada... La mirada más hermosa y desgarradora que había visto.

"Siempre quise tener un hermano y nunca dejé de lamentarme por no tenerlo, pero...".

—No quería que fuera así.

Miró fijamente a su madre y dejó que su mirada la hipnotizara, que le hiciera hacer lo que debía hacer...

—Necesito saber la verdad... ¿Es eso lo que quieres, no? Entonces eso es lo que haré...

La mirada de su madre siempre le daba la respuesta, siempre convertía un "no sé" en un "sí" o un "no".

Y ahora lo había convertido en un "sí".

Dejó el cuadro, no sin antes besarlo sentidamente, y fue hacia ellos.

Hacia sus abuelos, hacia ese extraño sujeto, y hacia la verdad...

—¡Merezco saberla! Ya veré si los perdono o no... Si perdono al tal Trunks o no...

Hacía días que un extraño sentir se revolvía en su pecho… Ahora, ella era capaz de comprender.

"Yo presentí esto, no sé cómo, pero lo presentí".

Las palabras de su abuela, las dichas esa misma mañana durante el desayuno, ahora cobraban un misterioso sentido…

"Necesito saber la verdad, pero…".

Permaneció de pie frente a la puerta, con una mano temblorosa a punto de tocar el picaporte.

"Todo parece demasiado natural".

Demasiado fácil.

Te prometo que algún día serás completamente feliz, mi amor —le aseguró, soltándola y levantándose de la cama en dirección a la puerta—. Y ojalá que tu sentir signifique que ese día ha llegado...

Tomó el picaporte con convicción o, por lo menos, con un intento de.

—Pero no dejaré que sea fácil… ¡Si fueron capaces de ocultarme algo así, entonces no podré perdonarlos como si todo esto fuese normal!

O eso intentaría, porque los ojos azules de ese muchacho le sacaban todo el carácter de adentro.

Sacaban todo sentimiento de tristeza que ella hubiera sentido alguna vez…

Y ese poder la asustaba.


Brief tuvo que interrumpir sus palabras, pues Trunks estaba extrañamente distraído.

Pan percibió el aroma y supo que Bra se estaba acercando.

Y apareció, con el rostro deformado por la furia, por una misteriosa mezcla entre odio y amor que a la muchachita de Clase Baja le pareció muy saiyan.

Trunks se puso de pie cuando ella apareció en el umbral del pasillo, sintiendo como su cuerpo temblaba más que antes y como su corazón daba un doloroso vuelco...

—Br... Bra... —y logró hablar.

Finalmente lo logró...

Ella sintió cómo su piel se erizaba al escuchar su nombre de boca de él, maravillándose y sumiéndose en el azul de los ojos y en la dulzura de su voz...

No quería dejarse vencer, ¡no quería! Pero esos ojos le hacían perder el aliento...

"Hermanos gemelos...".

Aclaró su garganta e intentó atravesar con su frialdad característica tan incómodo y conmovedor momento, acercándose a sus abuelos y a los dos extraños.

—Dime TODO en este preciso instante —le ordenó a Brief autoritariamente—. Aún no puedo creer que me hayan ocultado algo así durante toda mi maldita vida... —y miró a Trunks, no encontrando en los ojos otra cosa más que el amor, más que el entendimiento...—. ¡¿Tú quién mierda eres?! ¡¡¿DE DÓNDE DIABLOS SALISTE?!! —y perdió el control, apretando sus puños y sus dientes—. ¡¿QUIÉN ERES?!

Trunks sintió cómo su corazón se rompía y abandonó su estado emocional para ponerse serio, juntando toda su fuerza para intentar explicarle, para hacerle entender...

—Lo... Lo mismo me pregunto yo... —murmuró sentidamente, mandando al demonio a sus intentos por sonar poderoso y sonando terriblemente emocional.

Típico de él...

Bra volvió a temblar al oír su voz, sin dejar de mirarlo ni por un instante, olvidando, incluso, parpadear.

—Bra, querida, cálmate —pidió dulcemente su abuela, poniéndose de pie y tomando la mano de Trunks—. Siéntate y tu abuelo te explicará todo...

—¡¡¡NO ME VOY A SENTAR!!! —gritó, aún desquiciada y con un atisbo hiriente en su voz, logrando entristecer a su abuela—. Abuelo, vamos... DIME TODO, sin anestesia.

Brief rió como de costumbre, dulce y despreocupadamente.

Pan recordó a su propio abuelo, a Kakarotto, al ver esa ternura inquebrantable en él.

"Terrícolas... Humanos".

El anciano aclaró su garganta y dejó de observar a su nieto, girando hacia Bra.

—Un sujeto llamado Vegeta, Príncipe de un Reino lejano —relató sin abandonar su sonrisa—. Vino a amenazarnos, pero lo único que hizo fue enamorarse de tu madre, de Bulma...

Trunks y Pan se miraron con sorpresa, a la vez que Bra ponía una cara indescifrable.

Los saiyans no usaban mucho el concepto de "enamoramiento", no creían en algo tan cursi... Mas sí lo conocían, en varias partes del universo se hablaba de ese estado de hipnosis que una persona generaba en otra.

"¿Papá enamorado? Eso sí que no me lo creo...", no pudo evitar pensar el Príncipe.

Luego de una sentida pausa, Brief prosiguió:

—Bulma y él se enamoraron, a pesar de todo y todos... De las distintas culturas, de las diferencias físicas —Trunks y Pan entendieron perfectamente a qué se refería Brief, pero Bra no lo entendió en absoluto, ahogando cuestionamientos en su garganta... No era prudente interrumpirlo—, del qué dirán y el qué no dirán... Durante tres años vivieron una relación tormentosa, apasionada, difícil como ninguna y, por sobre todo, llena de amor... Un amor incondicional.

Y Bra no lo soportó más, interrumpiendo a su abuelo completamente irritada.

—Cuando era niña —dijo—, cuando yo no podía dormir, tú me contabas historias... Cuentos de hadas. Siempre me dijiste, ante mis impertinentes preguntas —y cerró los ojos, intentando contener las lágrimas que no deseaba derramar—, que mi papá era un Rey de un Reino lejano y que no podía volver porque estaba muy ocupado con su Reino, además de triste por la muerte de mi madre... —y la tristeza se fue, haciendo aparición la más profunda frustración—. ¡Ya no soy una niña! No me puedes venir con un cuento así... ¡¡¡NO PUEDES!!!

—No miente, Bra... —afirmó, tristemente, Trunks, superado hasta límites insospechables por esa situación—. Papá es un Rey de un Reino lejano y está muy ocupado atendiendo a su gente...

"O, mejor dicho, está demasiado ocupado tratando de ser cada día más egoísta...".

Bra se acercó a Trunks y, apretando sus puños, lo observó con crueldad.

—¡¡¡ME ESTÁS TOMANDO EL PELO!!! —espetó—. No te creo NADA, ni a ti ni a mi abuelo... No les creo NADA. Preferiría que me dijeran la que, seguramente, es la verdad: seguro mi papá era un alcohólico, un drogadicto, un mujeriego... ¡No sé! Pero todo eso sería más creíble que esta absurda e infantil historia...

Y no logró sostener la mirada de Trunks, volviendo sus orbes azules hacia su abuelo, alejándose del joven que, según le estaban diciendo, era su "hermano".

"Hermano... Imposible".

—Muchacha —Brief logró irritarla con tanta despreocupación—. No mentimos... Tú eres una Princesa, la Princesa Bra de Vegetasei, parte de la Realeza saiyan, la raza guerrera más poderosa de todo el universo...

Y ella casi cayó al suelo al escuchar aquello.

Les dio la espalda, esto era demasiado...

—¡Absurdo! —musitó, cruzándose de brazos—. Siguen tomándome el pelo...

Pero su corazón dejó de latir al repasar las palabras de su abuelo.

"... ¿Universo?".

Y giró hacia ellos, mirándolos inquisitivamente.

—¿Cómo que "universo"? —y empezó a reír, arrancando un escalofrío de Trunks, quien vio en ella el vivo reflejo de su padre—. ¿Acaso me vas a decir que soy extraterrestre? ¡BAH!

Y justo cuando Brief iba a responderle, la risita malhumorada e engreída de Pan captó la atención de todos.

Se puso de pie y se paró a medio centímetro de Bra, mirándola con asco.

Bra la miró de igual forma y pensó en darle una cachetada por mirarla de forma tan atrevida, justo cuando Pan extendió su cola saiyan, moviéndola tras ella.

—¿Y por qué no miras en tu espalda, deshonra? —exclamó con asco, logrando paralizar a Bra—. No tienes cola, eso te hace débil e indigna para nuestra raza... Pero, si estoy en lo cierto, es EVIDENTE que alguna cicatriz debes tener de ser cierta esta "absurda" historia...

Bra se perdió en los ojos negros de esa misteriosa muchacha.

"¿Cola?".

Instintivamente, la muchacha llevó una mano hacia la parte inferior de su espalda, tocando el único lugar que odiaba de su hermoso cuerpo.

"Esta maldita cicatriz siempre fue mi karma... Nunca pude usar bikini, se nota demasiado...".

Pan caminó alrededor de ella, clavando sus ojos en la piel, tocándola y arrancando de Bra un gemido ahogado.

—Sí, aquí está... ¿ves? —y rió tras ella, sabiendo que Trunks estaba deseando matarla pero disfrutando al máximo tan patética escena—. Eres saiyan, princesita... Lo lamento tanto.

Todo dicho en un tono TAN irónico...

Bra quiso contestarle, ¡eso no sería difícil para ella, la muchacha más temperamental de la Tierra! Pero no pudo...

"No puedo replicar sin instrumentos...".

Miró a su abuelo y dejó que las lágrimas fluyeran, sintiéndose desnuda y avergonzada, humillada por esa adolescente tan extraña.

—Tiene que haber una explicación... —y cayó de rodillas al suelo.

Pan sintió un enorme deseo de patearla, pero Trunks la detuvo. Se movió hacia ella a la velocidad de la luz, abrazándola por detrás e inmovilizándola con posesión y autoridad.

—No, Pan —dijo seriamente, haciendo erizar la piel de la muchachita de Clase Baja—. Ni se te ocurra...

Y ella rió entre dientes.

—Lo que tú digas, principito... —y se soltó de él—. Ella merece la patada, es una irrespetuosa, impertinente y PATÉTICA dama...

—Ve a sentarte, te lo pido por favor... —Trunks intentó calmarla ante la atenta mirada de los terrícolas presentes.

Pan se cruzó de brazos y volvió a su lugar en el sofá, mientras que Trunks se sumergía, de nuevo, en la mirada de su hermana, sentándose a su lado en el suelo y deslumbrándose con su belleza.

—Los saiyan somos gente muy difícil... —explicó dulcemente—. Discúlpala. Mi mujer, a veces, es muy agresiva.

Y eso sí que fue capaz de sorprender hasta la locura a los presentes.

Bra se paró y se alejó tres metros de él.

—¡¡¿TU MUJER?!! —gritó con asco e impresión—. ¡¿Qué edad tiene?! ¡¿14?!

—15 —corrigió Pan con indiferencia, sonriéndole después—. Por lo que veo, aquí está mal vista la diferencia de edad... En mi cultura NO, así que RESPETA MI MALDITA CULTURA —y volvió a reír, sabiendo que su risita irritaba a su "cuñada"—. "Nuestra", porque tienes la cicatriz...

Y Bra le dio la espalda a los presentes, fastidiada a más no poder.

—Extraterrestre —farfulló. Por supuesto que aceptarlo era imposible, carecía de lógica...

"Es bizarro, no me entra en la cabeza...".

—Sí... —afirmó Trunks débilmente, parado justo detrás de ella, respetando la distancia que ella había dispuesto—. Yo no sabía que era mitad terrícola, lo supe hace poco...

—Trunks es el Príncipe de los saiyans —volvió a hablar Brief—. Tu padre, Vegeta, es el Rey...

Bra suspiró con desgano, sin voltear ni por un instante. Sumergió su mirada en la nada misma, incrédula pero no tan incrédula… Algo no le permitía ignorar esas extrañas palabras.

—O sea que...

—Ustedes son híbridos, querida —explicó dulcemente su abuelo—. Mitad saiyan, mitad terrícola... —tosió y decidió retomar el hilo de su explicación—. Después de tres años de relación a distancia, Bulma quedó embarazada... Vegeta le recomendó abortar debido al enorme riesgo que podría representar para una terrícola dar a luz a un saiyan —e internó su mirada en su nieto—. Según nos explicó Vegeta, las saiyans, al dar a luz, corren un riesgo enorme debido al poder del bebé.

Trunks asintió con su cabeza, sin abandonar con los ojos la espalda de Bra.

—Somos una raza de guerreros, la más fuerte del universo —explicó, respirando hondo al saberse cerca de la verdad—. Mamá... ¿ella murió al darnos a luz?

Bra dejó de respirar, volteando levemente hacia su abuelo, quien miró a sus dos nietos con cierto grado de nostalgia.

Recordar a su hija era hermoso, pero tan triste...

—No, muchacho —y eso sorprendió a los hermanos y a Pan—. Bulma sobrevivió...

—¡¿Qué?! —Trunks volvió a mirar a Brief luego de pasar unos segundos por los ojos de Pan, los cuales se mostraban tan impresionados como los de él—. Pero, entonces...

Y Brief adoptó un escalofriante semblante serio.

—Cuando Bulma murió, tú y Bra tenían un mes de vida.

Y su hermana no pudo evadirlo más. Necesitó mirar a Trunks, encontrando en los ojos azules una incertidumbre abrumadora.

¡Pero si estaba tan confundido como ella!

—Abuelo... —corrió hacia él y se puso de rodillas, tomándolo de la mano y mirándolo con desesperación—. Me dijiste que mamá había muerto por complicaciones en el parto...

Y él le sonrió inocentemente.

—Era lo mejor, linda. Vegeta me prohibió decírtelo... Él quería protegerte.

Bra se desquició ante aquello.

—¡¿Alejándome de mi hermano?! —musitó, escuchando un suspiro de Trunks a sus espaldas, uno cargado de sentimientos...—. ¡¿Haciéndome vivir como algo que no soy, como una humana?!

Brief buscó la mirada de su nieto y éste se acercó lentamente a ellos.

—Estás salteándote muchas cosas... —le susurró con respeto—. ¿Por qué la dejó aquí? ¿Por qué me llevó con él?

Y lloró, sin ya no poder detener a las lágrimas.

Brief se mantuvo serio, desconsolado por la desesperación de su nieta y la tristeza de su nieto.

Contar todo eso era tan doloroso, tan imposible...

—Bulma decidió conversar al niño y se peleó con Vegeta. Él se marchó y ella descubrió que, en su vientre, llevaba dos niños... Gemelos dicigóticos, conocidos popularmente como "mellizos".

Trunks y Bra se miraron, imposibilitados de dejar de hacerlo de allí en más.

—Bulma sufrió mucho durante el parto. Todos estábamos asustados por ella, no sabíamos si ella sobreviviría… Pero ustedes tenían algo de humanos y, quizá, eso fue lo que ayudó. Cuando nacieron, aquella hermosa tarde de domingo —recordó al borde de las lágrimas—, con quien más se le complicó fue con Trunks, quien nació primero. Bra nació unos minutos después, en un parto no tan complicado como el anterior.

Bra se puso de pie y jamás dejó de mirar a Trunks, perdiendo el aire y, por alguna extraña razón, sabiendo que él también lo había perdido.

Sabiendo que él sentía las mismas contradicciones que ella...

Brief sintió una enorme emoción, al igual que su llorosa mujer, al contemplar a sus dos nietos, mirándose y diciéndose demasiadas cosas con los ojos... Conociéndose tan honestamente.

Sonrió y limpió la pequeña lágrima que acababa de derramar.

—Vegeta llegó unas horas después, encontrándose con dos hijos en vez de uno... Recuerdo cómo los observó, hipnotizado y confundido, sin saber qué hacer ni qué decir...

Nadie acotaba y el hombre decidió continuar.

—Le dijo a Bulma que lo mejor para ella y ustedes era que vivieran aquí, como terrícolas... Aunque, al estudiarlos con ese extraño aparato, al que él llama "scouter", afirmó que Trunks sería un problema, pues era un "soldado de Clase Alta", a diferencia de Bra, quien, según él, era más débil que un "Clase Baja"...

Bra adoptó un semblante confundido y escuchó a Pan reír tras de ella.

—Por debajo de un Clase Baja... Parece que Trunks fue quien heredó el poder.

—Aparentemente, sí —le respondió, amablemente, Brief —A lo mejor por ser dos, o tal vez porque los genes de Bulma predominaron más en ella… Es difícil de saber, nunca estudié la genética saiyan, ésta es un misterio para mí.

—No entiendo nada... —susurró Bra, sin dejar de mirar a su hermano.

Trunks le sonrió dulcemente.

—En mi planeta, los saiyans asignamos una clase a los bebés recién nacidos, basando la elección en el nivel de poder que el bebé posea al nacer: así tenemos a los Clase Baja, los Clase Media y, supuestamente, los más fuertes: los Clase Alta.

—Vegeta dijo que tú, Trunks —habló, después de mucho tiempo, su abuela—, eras el Clase Alta más fuerte que había visto alguna vez...

—Pero Bulma le explicó que sus genes terrícolas eran dominantes, lo cual ya se notaba en la apariencia de ustedes, ambos idénticos a ella, sobretodo Bra... Por esto, ella supuso que, mediante una buena educación y demás cuestiones, Trunks podría crecer como un humano común y corriente. Así que ambos decidieron que tú te quedaras aquí junto a tu madre y tu hermana...

Y Trunks lloró con fuerza, abrumando el corazón de su hermana al hacerlo.

"Sus ojos se ven tan tristes, tan sufridos...".

—¿Y qué pasó? —preguntó el Príncipe, incapaz de abandonar los ojos de su hermana y siendo tomado de la mano por Pan en ese preciso instante.

Su muchachita apoyó la frente en su brazo, aferrándose a él con fuerza, sabiendo que lo que seguía no era bonito...

Brief volvió a aclarar su garganta, cerrando los ojos al verse incapaz de seguir mirándolos, de ver la tristeza que la verdad desencadenaría...

—Unos espías saiyans habían seguido a Vegeta, aparentemente enviados por su padre, el anterior Rey, quien estaba cansado de las ausencias de su rebelde hijo... El Rey vino personalmente, y... entonces...

Trunks gimió de dolor al comprender la verdad, la cual se dibujó en carne viva sobre su pecho.

"No puede ser... ¡Tiene que ser mentira!".

La idea se le había cruzado por la cabeza, sí... Pero de eso a tener la certeza había un abismo inmenso. Infinito.

—¿Mi abuelo, el anterior Rey...?

¡El hombre al que había admirado en historias! ¡Al que siempre había querido conocer!

—Él mató a Bulma, disponiéndose a matarlos a ustedes también... Pero Vegeta los salvó.

Todos lloraron, incluso Pan, quien sintió en lo más profundo de su corazón una horrenda puntada.

"Siempre lo hemos respetado... Siempre...".

¡Habían respetado a un maldito asesino!

Claro que los saiyans ERAN asesinos, pero no se metían con gente que no se metiera en sus intereses... Para Pan, una actitud tan cobarde no merecía perdón.

"Una débil cuyo único pecado en la vida había sido tener dos hijos... Por más que esta imbécil sea de Clase Baja, eso la hace saiyan y la hace fuerte... ¡Eran saiyans y eran fuertes! Matar a una terrícola por algo así es algo TAN bajo, tan deshonroso...".

Era algo imperdonable.

Brief sollozó y supo que ya no podría volver a sonreír.

—Vegeta, al ver muerta a Bulma, adoptó una transformación muy extraña... Se puso rubio, con una estela de luz dorada rodeándolo... Él lo llamó "Súper Saiyan".

"Provocado por la furia... ¿Acaso fue así?". Trunks se impresionó por el dato.

—Automáticamente, él mato a su propio padre, vengando a Bulma y salvándolos a ustedes dos...

Bra no entendía muy bien, había muchas cosas que tendría que preguntar... Pero la esencia de la historia era clara como el agua, no podía evitar sentir odio y asco al saber que alguien había matado a su madre, alguien cruel y despiadado...

Alguien sin corazón...

—Después del funeral de Bulma, Vegeta se encerró durante horas con ustedes dos, sin permitirnos pasar. Salió con Trunks en brazos y exclamó que era lo mejor, yéndose y prohibiéndome hablarle del tema a Bra, diciendo lo mismo una y otra vez: "es lo mejor para los dos".

Y Pan perdió el control.

—¡¿LO MEJOR?! —soltó a Trunks y amenazó a Brief con la mirada, tremendamente furiosa—. ¡Claro que no fue lo mejor! Tal vez sí para esta damita, pero no para Trunks... ¡¡PARA ÉL NO!!! ¡¡El Rey es un maldito imbécil!! Hizo feliz a su hija, NO A TRUNKS... ¡¡¡A ÉL NO!!!

Brief, su esposa y Bra palidecieron al escuchar a la adolescente.

Trunks abrazó a su mujer, hundiendo su rostro en su pecho para así intentar sentirse mejor, pero ni Pan ni nadie podía sacarle de adentro toda la tristeza que sentía...

Nada.

—No vale la pena que lo digas, Pan... No hagamos esto más difícil...

—¡¿Estás loco?! VOY A MATAR A TU PADRE, lo voy a matar por ser tan injusto contigo... ¡Tú no fuiste nunca feliz! NUNCA...

Bra observó el amor que esa muchachita impertinente sentía por Trunks, era notorio en sus ojos y su furia... Algo de ella le recordó a sí misma. La pasión y el carácter tan fuerte, quizá, eran una característica de los "saiyans".

"Pero él no es como nosotras...".

No, Trunks tenía otra cosa en los ojos: tristeza, la tristeza más pura que jamás había visto.

"Ha sufrido tanto, es tan obvio...".

Estaba tremendamente confundida, pero supo que poco más quedaba por hacer allí.

Interrumpió el llanto desaforado de Pan y tomó a Trunks del brazo, sorprendiendo a los presentes que quedaban terriblemente de lado al internar su mirada en la de él.

Los ojos eran hipnóticos, con un poder para conmover que, se notaba, él mismo desconocía.

—Debo hablar contigo... A SOLAS —remarcó.

Lo tironeó del brazo hacia fuera.

Trunks se dejó llevar pero, antes de hacerlo del todo, se volvió hacia Pan.

Acarició su rostro con la mano que su hermana no tomaba, haciendo sollozar a la muchachita.

—Gracias... —le dijo al oído para después besarla en los labios.

—Tonto... —ella limpió sus lágrimas y lo dejó ir, sabiendo que, para él, era sumamente necesario hablar con esa mujer.

Con esa dama que tanto asco y extraña admiración le generaba.

Trunks y Bra fueron hacia fuera, cruzando el patio trasero y llegando a la tumba de Bulma.

Bra tomó el ramo de flores antes abandonado allí y se abrazó sentidamente a éste. Volvió a tironear de su hermano y ambos se sentaron frente a la tumba, mirándola y mirándose.

Respiraron con dificultad y eso casi los hizo reír, pues algo en ellos se parecía... Muchas cosas, demasiadas.

"Es mi hermano... El hermano que siempre quise...".

—Nunca pensé en tener un padre —susurró al viento la muchacha—. Nunca me importó porque siempre lo creí un borracho que se había aprovechado de mamá... Pero...

Trunks lloró y ella, sin plantearse hacerlo y reaccionando de puro instinto, limpió las lágrimas con una suave caricia, haciendo estremecer al Príncipe.

—Siempre quise un hermano... —y la cruel afirmación la hizo llorar a ella también—. Siempre quise un hermano, uno guapo, inteligente y valiente...

—No soy ninguna de esas tres cosas... —y él rió mientras lloraba, contradiciéndose minuto a minuto.

—Imbécil... —y ella rió con un sentimiento extra, uno que no supo del todo bien qué era o qué significaba—. Si eres un guerrero, eres valiente... Si tienes sangre de mi madre, eres inteligente... Y viéndote sé que jamás ha existido un chico tan guapo. Si salieras a la calle TODAS morirían por ti... Incluso algún que otro hombre moriría por ti.

Trunks se sonrojó y ella vio claramente la timidez, sorprendiéndose.

"Es un Príncipe y parece tan débil... Tan humilde".

No encajaba ni con ella ni con lo que sabía de su madre... No poseía ese aire engreído que ella sí poseía. Era distinto.

"Es sensible...".

—Mamá era una mujer muy soberbia.

Trunks se sorprendió al saberlo.

—Entonces entiendo por qué le gustaba a papá...

El corazón de Bra dio un vuelco.

—¿Él es bueno contigo?

Trunks rió patéticamente.

—No mucho... Pero no es una mala persona, o eso creo...

Después de todo, los había salvado y le había dado a Bra un destino que, era evidente, había sido mucho más feliz que el de él.

"Si ella sonríe, entonces está bien... Acepto mi destino".

Bra sonrió encantadoramente, encandilando a su hermano gemelo.

—Me gustaría conocerlo... —afirmó entre lágrimas—. Pero eso no importa... Eres tú quien está aquí...

El viento corrió alrededor de ambos y el sol los alumbró dulcemente, volviendo a la escena armoniosa, perfecta, inmaculada...

Soñada.

No era momento para pensar en su padre, ya podría pensar en él después... Ahora todo era quien tenía en frente, su viva imagen y, al mismo tiempo, su polo opuesto.

Su otra mitad, Trunks.

Le sonrió honestamente.

—Quiero saber TODO sobre ti —le dijo repentinamente—. No quiero que te saltees nada, debes decirme todo... ¡Todo! —y rió con emoción—. Vamos a recuperar los 28 años de separación, lo haremos en este preciso instante.

Trunks rió al igual que ella, feliz al saberse aceptado.

"No pensé que ella lo haría, pero...".

Era hermoso estar equivocado.

Demasiado hermoso...

—¡Mañana no iré a trabajar! —exclamó Bra luego de unos segundos de silencio... ¡tenía mucho que hacer! Su hermano era tímido y callado y ella era descarada como nadie, por supuesto que lo pincharía hasta sacarle la última gota de recuerdo de la memoria—. Mañana iré a comprarte ropa humana, con esos harapos no puedo llevarte ni a la esquina.

Trunks no pudo evitar largar una carcajada. Ella era obstinada, caprichosa y soberbia, pero con un corazón que, al juzgar por su mirada, se veía inmensamente bondadoso.

"Se parece más a papá que a mí...".

—Te compraré kilos y kilos de ropa... —y sus ojos viajaron por el cuerpo de Trunks, intentando adivinar las medidas más adecuadas para él—. ¡Y mira ese pelo! Esta disparejo, ahora mismo te lo cortaré como se debe... ¡Estarás tan lindo! Y te llevaré al centro comercial y te presumiré entre la sociedad... ¡Todos te mirarán! Todos dirán "que guapo es ese muchacho"...

Trunks lloró y ella lo golpeó en el brazo, intentando así detener el llanto.

—No llores, tonto... ¡Será divertido! Ya no seremos infelices, Trunks... —y ella se desmoronó en emoción, lanzándose sobre él y abrazándolo con todas sus fuerzas—. Seremos hermanos... Lo seremos para siempre, ya nada ni nadie nos separará...

Porque tener un hermano siempre había sido su sueño. No lo dejaría ir. No podría hacerlo...

"Nunca cortaré el lazo rojo, el de la sangre, que nos une... Ahora que mamá lo ha atado nuevamente, no permitiré que el lazo vuelva a romperse".

Odió a su padre, al tal "Vegeta", por separarla de ese al que abrazaba...

"Nunca perdonaré que me hayan negado esto... Mamá no lo hubiera querido así".

Trunks no salía de su emoción, aferrándose a la espalda de su hermana con todas sus fuerzas.

Miró el cielo azul y la felicidad volvió, pero no era como la felicidad de la noche anterior.

No era como con Pan, esto era distinto... Ni más grande ni más pequeño, simplemente diferente.

Este era, o eso sentía, un amor fraternal...

Puramente fraternal.

Bra hizo que ambos se levantaran y miró la tumba, sonriéndole a su hermano y tomando su mano, acercándole el ramo de flores.

—Siempre le traigo flores... —le contó dulcemente, cosa rara en ella pero que con él le era imposible—. Dejémosle este ramo de parte de los dos, ¡seguro ella se pondrá muy feliz!

Al Príncipe le encantó esa especie de mística que rodeaba a su hermana. Era notoriamente alegre, lo opuesto a él...

"Pero es encantadora".

Ambos dejaron el ramo sobre el cubo, justo frente a la cruz.

Se miraron y, sin planearlo ni calcularlo, se abrazaron.

"Juntos frente a mamá... ¡Claro que ella está feliz!".

—Mamá está más feliz que nunca... Lo sé —dijo Bra a su hermano.

Trunks asintió.

"Quizás así sea".

—Vamos a mi laboratorio —y ella tironeó de él—. ¡Te mostraré mis inventos, los de mi abuelo y los de mamá! Seguro te gustarán.

Y Trunks cayó de rodillas al suelo, conmovido infinitamente por esa hermosa invitación.

—¡Hermanito! —y ella lo tironeó del brazo—. Vamos, ¡no estés triste frente a mamá! Ella quiere que estemos muy felices.

Vio un dejo infantil en ella y esa inocencia mezclada con un carácter tan fuerte lo hizo sonreír.

—Lo siento, es que nunca supe, hasta ahora, de dónde había salido mi gusto por la tecnología...

Y Bra sonrió.

—¡¿Te gusta?! —inquirió entusiasmada—. Entonces puedes darme una mano con algunos inventos que no logro avanzar... ¡VAMOS! Será divertido: tarde de hermanos. Nadie nos interrumpirá, ni siquiera tu mujercita... —y lo miró con mala cara—. No sé que le viste, es tan impertinente...

Trunks rió.

—Como tú...

Ella se enfadó y le dio la espalda, acordándose de su padre al escucharla refunfuñar.

—¡Hump! Yo no soy así, ¡yo soy encantadora! Y empieza acostumbrarte a ello...

¡Era como si se conocieran de siempre! La química surgía de la nada... ¡Estaban tan cómodos! Todo era sonrisas...

Bra supo que se estaba tomando a la situación con demasiada naturalidad, pero ¿qué culpa tenía él? Él no se había ido por gusto, se lo habían llevado…

"Es mi padre el culpable, no voy a agarrármela con Trunks".

De ninguna manera.

Sin más, ella lo arrastró por el patio y ambos corrieron hacia la casa, pasándole por al lado a los sorprendidos abuelos y a la poco amistosa Pan.

—Lo sabía, ella no lo dejará en paz... —y Brief sonrió satisfecho.

"Así tenía que ser, los hermanos unidos... Al fin".

Pan miró al anciano y supo que él y su mujer estaban inmensamente felices, esbozando una media sonrisa y cruzándose de brazos.

"Mientras ese idiota sea feliz... No me interesa, soportaré a esa estúpida damita".

Sin madre pero con hermana... El destino era curioso, la vida misma siempre demostraba serlo.

Ahora Trunks no sólo la tenía a ella, sino que tenía una familia.

Un lazo rojo con la Tierra.

Un lazo de sangre con el tan fascinante y exótico suelo terrícola.


Nota final del capítulo XXV

Caly Bel: perdoname, pero no puedo... u.u

No puedo revivir a Bulma, este fic no sería lo que es si ella viviera... No todo podía ser felicidad... Lo siento en verdad u.u

(Soy Schala S y amo matar personajes XD, si leyeron Doble Vida bien lo saben XDDD).

kumiko_son: bueno, como en la serie Vegeta, Raditz y Nappa no tuvieron ningún problema al comunicarse con los habitantes de la Tierra, yo me imaginé que el idioma, en sí, debe ser el mismo... Seguramente el dialecto es distinto (supongo que los saiyans tendrán uno propio, sería lo más lógico o.o), pero no el idioma en sí.

Decidí diferenciar ambos idiomas al hacer distinta a la escritura pero no al idioma... Es que si me ponía a inventar un idioma saiyan me iba a volver loca (?), así que tomé el ejemplo de la serie y seguí desde ahí...

Quizá es un poco descabellado, pero así lo imaginé n.n

Habiendo respondido las preguntas que debía: ¡hola! Espero les guste el capi n.n

Tuve que leer un poco de biología, la cual ODIO pero fue necesario... ¡Bah! No entendía la diferencia entre gemelos y mellizos... Como el nombre técnico de ambos es "gemelo - algo" (notarán mi enorme pasión por el tema u.u), decidí mantener esa palabra, suena más "poética".

(?)

Además de que leí sobre hibridación y me encontré cosas muy interesantes que ignoraba... ¡Es bastante complicado de entender! Pero no conseguí info que explique las cosas MUY a fondo... u.u

Yo estudio cosas más relacionadas con las letras, puedo hablarles de semiología (o puedo intentarlo, por lo menos XD) pero no de cosas tan exactas... me pierdo al leer sobre biología, física o matemática, lo mío es la literatura, el idioma y lo social, perdón si hubo errores, díganmelo de ser así.

Me hice lío.

Cambiando de tema...

Estoy MUY sorprendida de la cantidad de reviews pidiendo Goten x Bra... Si bien lo pensé cuando iba por los primeros capis del fic, después lo descarté porque me parecía demasiado para esta historia (que de por sí tiene ya muchas cosas, un enredo más sería una locura XD).

Pero bueno... Al ver la demanda y al estar yo oscilando (desde hace unos cinco capis) entre un sí y un no... Jeje, mejor no les digo n.n

Lo único que voy a decir al respecto es: si pasa no va a ser directamente acá... Si atan cabos sueltos de otras notas finales obtendrán la respuesta (?).

Y otra cosa: AMO a Goten, lo amo demasiado n.n

Listo, me callo XD

Si les pareció que expliqué muy por arriba la relación de Vegeta y Bulma, no se preocupen... Ya será explicada como se debe n.n

(y con lujo de detalles, ji n.n).

Por supuesto que no todo fue tan "dulce" como Brief lo contó…

Pero primero algunas cosas...

En fin, disculpen a esta humilde autora que de biología no entiende NADA, créanme que puse todo de mí y me preocupé por investigar y buscar información al respecto... Y si hubo fallas, desde ya mis más sentidas disculpas...

Uf u.u

Besos a todos, MIL GRACIAS POR LA GRAN CANTIDAD DE REVIEWS, el capi anterior tuvo mucho éxito y les juro que me hicieron inmensamente feliz...

Tengo un examen en unas semanas, así que seguramente me demore en actualizar...

¡Pero mis minutos libres para el fic y, especialmente, para Uds!

Los quiero, gracias por el apoyo, nos leemos n.n


Dragon Ball (c) Akira Toriyama, Bird Studio, Shueisha, Toei Animation.