Hola!
Vamos, vamos, guarden la sal de roca y no enciendan cerillos, juro que no soy ninguna aparición.
No les quito el tiempo por ahora, nos vemos en las notas finales.
Descargo de responsabilidades: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, (trama basada en Accidental Husband)
Capitulo 26: Abandona toda esperanza.
Minato estaba consciente ahora de lo alejado que se encontraba de Naruto, podría mentirse así mismo y decir que era normal, que los hijos no siempre cuentan todo a sus padres, pero tomando en cuenta la personalidad de Naruto, era obvio que no tenia porque ser así, su rubio hijo hubiera estado dispuesto a contarle cualquier cosa si de verdad él hubiese estado disponible para escuchar, pero no fue así.
Después de la dolorosa perdida de su esposa, se hundió en la desesperación y por consecuencia se alejó de quien más lo necesitaba en ese momento. Ahora se le caía la cara de vergüenza, pues ella se lo confió, le pidió que lo amara, que lo cuidara; y él, cegado por la perdida no pudo cumplir correctamente su promesa, delegó la educación y cuidado de su pequeño en alguien mas y viendo las consecuencias se arrepentía de eso, pues se daba cuenta de que aunque Naruto lo quería, su relación estaba lejos de ser la correcta, eran desconocidos con un titulo de familiaridad, sólo eso.
Esperaba que eso pudiera cambiar pronto, poder ganarse la confianza, respeto y cariño, es decir, merecerlos de verdad, no por imposición, si no de corazón.
Itachi le había contado todo lo que sabía respecto a la fingida relación entre Sasuke y Naruto, incluyendo la jugarreta que llevó a cabo el último para vengarse del menor de los Uchihas. Fue un duro golpe para él escuchar aquella canallada, se enfadó pues según él, no crió a Naruto para que se comportara así, su primer impulso fue enfrentar a su vástago, exigir una explicación y luego reprenderlo por su conducta; estaba tan colérico, tan cegado que no escuchaba razones, se disculpó con Itachi e intentó salir pero el de ojos negros lo detuvo, éste había tenido mas tiempo para analizar la situación y tenia algo así como una hipótesis de lo ocurrido, eso lo tranquilizaba y por que no decirlo, le daba esperanzas de que en un futuro su hermanito arreglara los malentendidos con el rubito y volvieran. Puso su granito de arena pidiéndole a Minato que pensara bien las cosas antes de actuar, le recordó que al calor del momento se podían decir palabras que en realidad no se sentían, pero que llegaban a causar mucho daño.
El rubio aceptó que en el poco tiempo que tenia de conocer al mayor de los Uchihas éste había demostrado ser una persona realmente madura, tal vez fría al momento de razonar, pero era efectivo y se ahorraba muchos problemas, es por eso que si su novio le decía que se tranquilizara antes de hablar con Naruto razones de sobra tendría y a él no le quedaba mas que seguir su consejo.
Estuvo un buen rato en su departamento, pensando y algo en su corazón le impulsó a recordar tiempos pasados, mirando el álbum de fotografías. Muchas escenas felices llegaron a su cabeza al contemplar lo hermosa que su familia era antes de la muerte de su mujer, cuando Naruto aun era pequeñito.
La sonrisa de sus dos amores era tan parecida, de hecho Naruto era una replica de su difunta esposa, podría haberle heredado su cabello rubio y ojos azules, pero las facciones, espontaneidad, hiperactividad y buen corazón, eran sin duda cualidades que Kushina poseía y que legó en Naruto. Ella si que hubiera llegado a ser una gran madre; si la Uzumaki viviera, sin duda todo sería diferente; Naruto y él serían diferentes, de verdad serían padre e hijo y no el remedo de familia que eran ahora.
Pero ya era tiempo de cambiar todo eso, su corazón le decía que no era tarde, esperaba resarcir un poco el daño que había causado y que su retoño le diera la oportunidad de enmendar sus errores; esta vez lo escucharía, le apoyaría incondicionalmente y le guiaría en lo que le fuese posible.
N&S
Es por eso que Minato se encontraba justo ahí, frente a la puerta del departamento de su hijo.
Tocó un par de veces y esperó impaciente, planteándose mil escenarios de cómo haría para pedir perdón. Sabía que lo encontraría ahí, pues eran ya pasadas las once de la noche, además en recepción Bee le confirmó que Naruto había llegado temprano y no le había visto salir después.
Estuvo por tocar de nuevo, pero el sonido de pasos acercándose le detuvo, suspiró nervioso y se irguió decidido.
La imagen que le llegó cuando la puerta se abrió, no fue una muy agradable, Naruto se veía decaído, enfundado en unos pantalones de chándal demasiado flojos, camiseta blanca de tirantes y descalzo; un rictus de tristeza atravesando su rostro, ojos tojos y un poco hinchados, señal inequívoca de que estuvo llorando, era claro que no lo estaba pasando demasiado bien.
-¿Qué? – Increpó de manera adusta al ver la evaluación nada discreta que su padre lanzaba sobre él - ¿Vienes a reclamarme por lo que le hice al hermano de tu noviecito?
"Lo que me faltaba" pensó con pesadez.
No habría querido que su voz sonara tan sarcástica pero se sentía una mierda y no estaba de humor como para aguantarse los sermones de su padre; no ahora, pues no estaba seguro de poder guardar la compostura y tal vez terminara por descargar su frustración sobre su progenitor.
-Por favor hijo, no te pongas a la defensiva conmigo – pidió al ver la pose defensiva que el menor dejaba ver, cubriendo la entrada con su cuerpo, dándole a entender que no estaba para visitas – permíteme pasar por favor, necesitamos hablar. – acotó con voz conciliadora, aunque en el fondo estaba que se moría de los nervios.
Naruto entrecerró los ojos un poco, analizando las palabras del otro; luego de unos segundos dilucidando soltó el agarre que aun mantenía sobre la puerta y caminó con aire cansino hasta la sala, como muda invitación se dejó caer pesadamente sobre el sillón y esperó hasta que su padre también se sentó con mejor postura frente a él.
-¿Y bien? – instó a comenzar enarcando las cejas y haciendo un descuidado movimiento con una de sus manos – dime a lo que has venido.
Minato suspiró profundamente, no esperaba que fuera fácil y viendo la actitud arisca del menor, al parecer no se equivocaba.
-No vengo a reclamarte nada Naruto, no creo tener el derecho ni la autoridad para hacerlo, yo vine a escucharte, deseo de verdad que tengas confianza en mi, ayudarte y…
-Humf – bufó el rubito con una sonrisa que nada tenia que ver con la felicidad, una mezcla entre amargura e ironía - ¿Hablar tú? – Siseó - ¿Conmigo? – se señaló a si mismo – mira; yo creí que para hablar contigo se necesitaba hacer una cita y no recuerdo haber concertado ninguna – terminó mirándolo con aprensión; no planeaba herir a su padre, hace tiempo que se resignó a callarse los sentimientos de abandono que tenia respecto a su progenitor, pero algo ahora lo impulsaba a sacar los trapos sucios.
El mayor bajó la mirada al comprender el significado de las palabras emitidas por el otro, eran sólo el producto de años de abandono y de negarse hablar con él cuando mas lo necesitó, sabía que merecía aquellos reclamos, sin embargo no podía permanecer sumiso, no era el momento para hacerlo.
-Cuida tus palabras Naruto, que no estas hablando con un desconocido, soy tu padre y…
-Ah – gruñó el menor – ahora si eres mi padre ¿Qué conveniente no? – ironizó, nunca planeó faltarle el respeto a su padre, pero ahora no se podía contener, necesitaba una forma de desahogarse, algo que le ayudara a descargar toda la frustración y dolor que lo estaba consumiendo y lamentablemente Minato estaba ahí, en el momento equivocado. – No me vengas con esas cosas ahora, eres mi padre sólo cuando te conviene. Seguro viniste hasta aquí por que Itachi te pidió que me pusieras en mi lugar, por que tal vez tu relación se vio afectada por mi culpa, no me hagas creer que es por que te preocupas por mí o por lo que me pase, hace tiempo que tengo bien asumido que hay cosas más importantes para ti.
-No – negó Minato transmitiendo desesperación en la voz y la mirada, pues las palabras dichas por Naruto dejaban ver un notable rencor – te equivocas, yo si me preocupo por ti, yo…
-¡Deja de mentir ya padre! – exclamó exaltado mientras se levantaba del sofá encarándole – yo también lo hice en muchas ocasiones, en el pasado me mentí demasiado intentando creer que si era importante para ti, que si bien mamá había muerto y que tu sufrías, que tal vez yo podría darte la fuerza para salir adelante. Pero no fue así… - hizo una pausa tratando de deshacer el nudo que se le había formado en la garganta – cuando madre murió dolió tanto… aun duele; el hueco que dejó en mi corazón fue demasiado grande, imposible de llenar, pero me consolaba pensar que no estaba solo, aun me quedabas tú – dijo encogiéndose de hombros, mientras los ojos comenzaban a cristalizarse, era ya difícil para él hablar sin que su timbre se escuchara roto – y me equivoque, tu hiciste mi vacio mas grande, si no hubiera sido por los abuelos, gracias a ellos no estuve solo, por que cuando perdí a mamá, lamentablemente… también te perdí a ti.
-Naruto, yo… - suplicó con voz quebrada, hacía ya unos instantes que se mantenía de pie, a unos cuantos pasos de su hijo, escuchando y llorando avergonzado.
-No – interrumpió con seriedad – déjame terminar. Querías que habláramos ¿no? Pues vas a escucharme, porque tengo varias cosas que decirte – inspiró profundamente y continuó con expresión desencajada. – Yo comprendía el dolor que estabas pasando, tampoco visualizaba una vida sin mamá, pero no te abandone, no lo hice, y tú si; tal vez no económicamente, de eso no me puedo quejar, pues materialmente nunca me faltó nada, pero lo mas importante, tu compañía, eso si que me hizo falta; que en verdad fueras mi padre es lo que anhelaba, pero nunca llegó, te hiciste a un lado entonces. Así que no entiendo ¿Por qué ahora, por que quieres ser mi padre ahora?
-Porque… porque me di cuenta de mi error – contestó en un llanto silencioso, las palabras de Naruto le habían llegado al alma y más por que sabía que tenía toda la razón –… Tal vez te parezca tarde porque ya no eres un niño, mucho o poco has madurado. Aun así, quiero que sepas que te amo, eres mi hijo y me arrepiento del daño que te hizo mi ausencia, me arrepiento de no haber sabido demostrarte mi cariño, de haberte dejado a la deriva. No e sabido ser un padre a pesar del maravilloso hijo que eres; me enfoque en mi carrera, en cosas sin importancia y descuide lo verdaderamente valioso, pero quiero enmendarlo ¡Quiero recuperarte Naruto! No e venido aquí a reclamarte nada, quiero comprenderte, escucharte y que confíes en mi, quiero ganarme el derecho de que me llames padre. Por favor Naruto, dame la oportunidad – suplicó rogando a Dios que no fuera demasiado tarde y que su hijo le perdonara.
En este punto Naruto ya no era más que una masa temblorosa y sollozante, mantenía la cabeza baja, con los hombros caídos, el flequillo cubriéndole los ojos y los puños fuertemente apretados. Había escuchado todo el discurso de Minato y se encontraba demasiado vulnerable.
-Yo, no se si debería estar triste o feliz – contestó levantando la llorosa mirada – no sé como debería sentirme, no puedo creer que esto sea verdad… tantos años anhelando esto y ahora… Ya no soy un niño papá. – Hizo una pausa y con esas ultimas palabras Minato sintió que algo dentro de él se rompía - … ya no lo soy, pero a pesar de eso, no quiero renunciar a ti, necesito de verdad tu apoyo ahora – terminó con un gemido doloroso.
Sin pensarlo más Naruto se lanzó a los brazos de su padre y éste lo acogió con el corazón latiéndole a mil por hora; tenía una nueva oportunidad y en esta ocasión no pensaba desaprovecharla.
-Ayúdame – hipó – por favor papá, ya no puedo mas, ayúdame por que siento como si me hubieran arrancado el corazón de tajo.
-Ya, tranquilo – consoló con voz susurrante, mientras le acariciaba la espalda con tiento – ven, vamos a sentarnos, estaremos mas cómodos, recuerda que para poder ayudarte, tengo que escucharte y para eso debes estar tranquilo ¿Si? – Naruto asintió entrecortado, mientras hacia caso y ayudado por el mayor se acomodó sobre el sofá. Manteniendo el abrazo, se sentía seguro y cálido, aun no quería soltarse, ese contacto le había hecho mucha falta y lo iba aprovechar al máximo.
Luego de un rato y notándolo mas tranquilo, Minato deshizo el abrazo y le miró a los ojos, los tenia rojos y demasiado hinchados, la tristeza se lo estaba comiendo, pero él no lo iba a permitir.
-Te traeré un vaso con agua, lo tomaras y después vas a contarme lo que paso realmente con Sasuke ¿De acuerdo? – El rubio menor asintió y el Namikaze fue hasta la cocina por el vital liquido – ten – se lo ofreció – tómala despacio.
Naruto tomó el recipiente y bebió a sorbos pequeños hasta terminarlo completamente, luego dejó el vaso sobre la mesilla de centro.
-Ahora si Naru, quiero escucharte, dime que sucedió y planearemos como ayudarte.
Naruto le dedicó una ligera sonrisa y acomodándose en una mejor postura comenzó a relatarle lo que le tenía así.
Le contó sobre Neji; de sus planes de boda; de cuanto quiso al de ojos perla; la razón de su ruptura; sus intentos de volver con él; la aberración que desarrolló por el Uchiha menor; el plan de Shikamaru, su primer encuentro con Sasuke, la atracción que nació entre los dos, lo del trato para la boda de los abuelos y el porque; el como se enamoró del ojinegro en pocos días; algunas cosas libidinosas sobre los días que convivieron juntos, eso era algo que Minato hubiese preferido no escuchar; y por ultimo el metidon de pata que día al enterarse Sasuke, además de cómo había sobrevivido a esos tres días de soledad luego de la ruptura con su pelinegro.
Minato le escuchó atentamente, sin intervenir, pues quería formarse una idea clara, analizar y formular un plan de acción.
-Ok – aportó con seriedad rascándose el puente de la nariz, cosa que puso nervioso a Naruto – esto… hummm – se lo pensó otro poco, tratando de encontrar las palabras correctas para expresarse –… No dudo que lo ames, de hecho tampoco dudo que el te ame a ti, cualquiera con dos dedos de frente se daría cuenta de eso; pero también debemos reconocer que lo que le hiciste fue una putada.
-¡PAPÁ! – gritó escandalizado, nunca había escuchado a su padre decir palabrotas y ciertamente era chocante hacerlo ahora.
-No hay otra palabra para describirlo hijo – se justificó encogiendo los hombros – aun así, creo que tienes oportunidad de que vuelva a tu lado, claro siempre y cuando logres hacer que te escuche, confío en que se parezca un poco a Itachi, si es así, ya tenemos otro punto a tu favor y veras que todo llega a un feliz termino.
-Gracias papá – exclamó mas animado – de verdad, sabiendo que estarás conmigo en esto, me hace sentir mucho mejor, me da mas confianza. Ahora ayúdame a planear como convencerlo ¿Tu crees que con unas flores…?
-¡NO! – Saltó de inmediato, ya se había dado cuenta antes de que su hijo era un tanto atolondrado, pero no quería creer cuanto.
Fue así como ambos comenzaron a idear un plan para que Sasuke Uchiha perdonara y volviera a los brazos de Naruto Uzumaki.
N&S
El lugar se vislumbraba diáfano e iluminado tenuemente por los rayos solares entrando por la ventana, la casa era espaciosa y se encontraba desamueblada, Gaara se paró al centro y la analizó con ojo critico, le habían entregado las llaves ese mismo día. Un mes antes Sasuke y él habían recorrido varios prospectos acompañados del agente de bienes raíces; y ese lugar era el que mas se adecuaba a sus necesidades; se encontraba en una zona residencial, tenia tres recamaras con baño incluido, un despacho muy grande que podrían utilizar para ambos, la sala y comedor, además de un pequeño y bien cuidado jardín, todo lo que una pareja de recién casados podría desear para comenzar su vida juntos.
El pelirrojo hizo una mueca parecida a una sonrisa melancólica; le dolía el estar ahí el solo, cuando su pareja debería estar acompañándolo. Hacia tres semanas que había concedido libertad a Sasuke para que pensara las cosas y se decidiera por la opción correcta, y ahora viéndose ahí, no estaba muy seguro de haber hecho lo correcto, pudo haber obligado a Sasuke para que cumpliera su promesa ¿Pero de que habría servido? Forzar las cosas no le llevaría a ningún lado, al contrario, terminaría por destruirlos a ambos; aun así, aun tenia esperanza de que el azabache volviera y lo eligiera a él.
"Sí, este lugar es perfecto" pensó y se giró dispuesto a salir de aquel lugar, pero faltando unos cuantos pasos para llegar a la puerta, esta se abrió dejándolo sumamente sorprendido.
Ahí se mostraba nada mas y nada menos que Sasuke Uchiha, vestido con unos cómodos pantalones de mezclilla, una camiseta de color negro y unos zapatos deportivos, Gaara nunca lo había visto con una vestimenta tan sencilla, y a pesar de eso, el Uchiha seguía viéndose arrebatador.
El pelirrojo perdió el habla, no estaba seguro sobre que decir ¿Venia a decirle que se quedaría con Naruto? ¿Querría quedarse con la casa para compartirla ahora con el rubio? Y un sinfín de preguntas mas que pasaban por su cabeza, afortunadamente y rompiendo el incomodo silencio, Sasuke emitió las primeras palabras.
-Hola Gaara – saludó con una tímida sonrisa.
-Sasuke hola – contestó temeroso – yo… - carraspeó – ¿a que se debe tu presencia aquí?
-Yo, ya me e decidido – expresó con seriedad.
-¿Qué, tú?
-Si Gaara, ya tome mi decisión, yo e venido a decirte que estoy aquí, y que no me iré mas, de verdad quiero casarme contigo.
-¿Lo dices enserio? – preguntó desconcertado, no es que ya no quisiera casarse con el pelinegro, pero debía asegurarse de que no era una alucinación de su atormentado cerebro.
-Enserio Gaara, quiero casarme contigo, estoy aquí para decirte que acepto la pregunta es ¿Quieres casarte tú conmigo, Gaara?
TBC…
Hola chicos y chicas preciosos, se me cae la cara de vergüenza, no tengo perdón, por eso no pienso pedirlo, fueron varias las razones por las que este fic estaba un poco arrumbado, confío en que mi bloqueo mental vaya desvaneciéndose poco a poco, como ya bien les dije falta poquísimo para que esto termine, desde hace un buen que vengo diciendo que ya sólo dos capis mas, pero siempre hay algo que me queda suelto y es necesario adjuntarle algo mas; debo agradecer infinitamente a todos los que me estuvieron mandando mensajes preguntando por la actualización y metiendo presión para que esto saliera a la Luz.
Un agradecimiento especial a Ángeles, pues confieso que debido a un comentario en el cual creo estuvimos de acuerdo, este capi salió así, de verdad me ayudaría mucho recibir sus criticas respecto a este, fue algo que tenia muy clavado desde hace unos días.
Hasta otro, prontito, prontito, no se me preocupen.
