Capitulo 25
Me bajó de su coche sábado por la mañana, horas antes del baile. Tenía una escayola en la pierna aunque decidí ir al baile, me apetecía recitar un poema que había encontrado, además, mi madre me regaló un vestido precioso. Era la primera vez que iba a su casa, técnicamente, es como si me presentara a su familia. Un profundo porche rodeaba el primer piso. Era atemporal y elegante, si no supiera como hubiera sido, me hubiera imaginado otra cosa, ya sabes, algo estilo "gótico" vampírico. La casa era de un blanco desvaído. Tenía tres pisos de altura y era rectangular bien proporcionada. Se escuchaba el ruido de un río cerca de la casa, pero no se veía.
-¿Qué te parece? –Susurró en mi oído.
-No tengo palabras. Bájame en serio, prefiero que me lleves en silla de ruedas.- Me hizo caso y me puso en la silla.
-¿Has traído mi vestido? No quiero que lo veas.
-Si, no lo he visto. Se lo di a Alice, espero que haga un buen trabajo contigo.
-¡¿Qué? Oh, no. Por lo menos recuérdale que tengo que comer. Primero me enseñas la casa.
-Lo que tú digas.
Abrió la puerta Alice con Jasper al lado, los dos me saludaron y ella me ayudó a levantarme. Al segundo tuve a Edward a mi lado sujetándome para que pudiera tenerme en pié. La casa por dentro dejaba la boca abierta a cualquiera. Era muy luminosa, grande y espaciosa. El muro trasero, orientado hacia el sur, había sido totalmente reemplazado por una vidriera y más allá de los cedros, el jardín, desprovisto de árboles, se estiraba hasta alcanzar el ancho río. La casa en sí era blanca. Creo que me quedé con la boca abierta demasiado tiempo porque hoy la risa a carcajadas de Emmet que bajaba las escaleras. Me dio un fuerte abrazo que mis pies flotaron. Edward le recordó que necesitaba respirar y me soltó.
-Bienvenida a la familia, Deni. –Alguien gruñó, supuse que era Rosalie. Entre las sombras salieron Carlise y Esme. A Carlise ya lo había visto, cuando me examinó del accidente. A Esme era la primera vez que la veía era pálida y hermosa, como todos. Su rostro era de forma de corazón y su pelo tenía ondas con un tono de caramelo.
-Hola, Deni. Tienes muy buen aspecto. ¿Qué tal tu pierna? –Me habó Carlise con voz amigable. Esme se mantuvo callada por el momento.
-Muy bien, gracias. –Le sonreí tímidamente.
-Bienvenida, Denisse. Yo soy Esme.-Me dio dos besos.
-Encantada. –Edward sabía que estaba nerviosa, lo debió notar por mi pulso.
-Bueno…Voy a enseñarle a Deni el resto de la casa. –Nos dirigimos los dos
Llegamos a la sala de estar, era enorme, con una tele de plasma de muchísimas pulgadas. Los sofás eran blancos acorde con la casa. En una tarima había un piano de cola. Detrás estaba Esme.
-¿Te ha dicho Edward que toca el piano? -Me sonrió enseñando los dientes.
-No. –Miré a Edward con una sonrisa.
-Edward, tócale algo. –Edward se sentó en el banco y Esme me indicó que yo me sentara. Sus dedos pulsaron las teclas rápidamente. Reconocí la nana que me despertó una noche con pesadillas. Era muy bonita. Escuché unas risas de fondo creo que fue porque se me escapó una lágrima.
-Esta nana me despertó una noche.-Le di un pequeño codazo.
-Está inspirada en ti.
Nos tiramos allí una media hora. Hasta que decidió que era mejor enseñarme el resto de las habitaciones. Me llevó en su espalda hasta su habitación. Llena de discos de música y con un sofá de cuero negro. Tenía abierta la ventana, por ahí sería por donde se escapaba para verme por las noches. Alice me llamó para que fuera a su habitación.
-Deni, estoy preparando todo para arreglarte está tarde. En el baile vas a ser la mejor, ya verás.-Se rió. Me daba miedo, no quería destacar, ir demasiado arreglada para un baile en un pueblo. Comí en la cocina mientras Edward me observaba, hablamos de temas diversos entre los cuales intentaba adivinar que poema había escogido para leer. Nunca lo iba a adivinar, desconocía el autor o autora. Cuando terminé Edward me subió hasta la habitación de Alice y se fue. En la habitación de esta había mucho desorden: unas planchas para alisar el pelo, tenacillas, laca, un espejo enorme apoyado en la pared, una caja entera de pendientes… ¿Pendientes? ¡Yo no tenía agujeros!
-Alice, ¿qué vas a hacerme? –Notó mi miedo y me sonrió.
-No te preocupes.
-Me lavó el pelo y secó. Con ayuda de Rosalie, que me sorprendió porque no había bajado ni a saludarme, Alice me alisó el pelo. Luego, con las tenacillas me sacó rizos por la parte de abajo. Me dejó bastante bien el pelo, me gustó.
-Ahora… Lo siento, Deni. No creo que te guste.-Sacó un kit de algo.
-¿Qué es eso? –Dudé.
-Es un kit para hacer el agujero para los pendientes.
-¡Venga ya! ¿Cómo me lo vas a hacer? Me va a salir sangre. –Se rió a carcajadas.
-Claro que no sangra. Se hace con pistola. – Colocó el pendiente de oro que me iba a poner en la pistola. A continuación, cogió un rotulador y me marcó un punto para apuntar con la pistola pero antes me hecho un líquido para dormirlo un poco.
-Tengo miedo, Alice.
-Es la primera vez que te oigo eso, y es para un simple pendiente. No notarás nada.-Puso la pistola en mi oreja y en un segundo noté una presión.
-¡Ya está! Primer pendiente listo.
-Casi no duele. –Musité.-Lo mismo hizo con el segundo pendiente. La verdad, pensaba que me iba a doler.
-Ahora, el maquillaje. –Sacó una brocha y empezó a pintarme con sombras en tonos bronces, a juego con mi vestido. Después me pintó los labios con un gloss que era transparente. Me ayudó a ponerme el vestido. Era perfecto, pero ¿qué iba a decir de mi vestido? Era color nude con escote. Me llegaba hasta la rodilla, tiene un poco de vuelo y acaba formando unos pequeños picos. Esta ceñido hasta el final del pecho y lleva los tirantes estilo "hombreras" cayendo un poco por el hombro. Lleva en todo el vestido pedrería, aunque era sencillo. Me puso también una torera negra, iba a hacer frío aunque dentro del instituto estaría la calefacción.
-Bien. Estás preciosa. Ahora, por último vamos a ponerte el zapato. –Se rió porque solo me tenía que poner uno, el otro tenía la escayola.
-Muy graciosa. No me pongas ningún tacón. Me voy a poner unas converse. Digo una. Una negra baja.
-Bien.-Dijo a regañadientes. Alice me puso de pié y llamó a Edward mentalmente, intentando no pensar en mi para que no me viera.
-¡Edward, entra! –Le gritó y se escondió. Yo estaba apoyada en una barra que había en un lado de la habitación para hacer ballet. Edward entró y se quedó con la boca abierta. Él también iba guapísimo, con un esmoquin negro.
-Estás hermosa. –La sangré de las mejillas me empezó a arder.
-Tú no te quedas atrás. –Se acercó a mí y me dio un beso en la frente. Respiré hondo para tomar su aroma tan delicioso.
-Pero también estás adorable. ¡Alice, sal!
-¡Si!
-Gracias por todo. –Me subió a su espalda y fuimos hasta el volvo. Cogí el papel de la poesía y lo leí un par de veces para leerlo bien. Cada vez estaba más nerviosa y él lo notó.
-¿Qué te pasa?
-No se si voy a ser capaz de leer el poema.-Vacilé.
-No te entiendo. Tu novio es un vampiro y no te da miedo pero no, a ti te da miedo leer un simple papel.
-Habrá mucha gente.-Mis manos temblaban.- ¿Vamos a ir ya?
-No… ¿me vas a presentar a tu padre?-Su pregunta me pilló con la guardia baja. Si no fuera poco lo que iba a hacer todavía quería que le presentara a mi padre. Mi padre y la palabra novio no creo que se llevaran bien.
-Ya te conoce.
-Como tu novio obviamente.
-Eso no es moderno.
-No soy un tipo muy moderno que digamos. Soy un ser inmortal.
-¿Eso quieres?-Asintió.-Adelante.
Llegamos a mi casa y saqué la llave. Yo le cogía el hombro porque me transportaba claro. Cuando iba a meter la llave mi padre abrió la puerta.
-¿No deberías estar en el baile? –Mi padre frunció el ceño parecía un poco cabreado.
-Si, vengo a cenar. Pero antes, quiero presentarte a Edward… es mi novio. –Estaba muy insegura era como estar en tierras desconocidas y estaba en mi casa, no me sentía cómoda. Estaba nerviosa, muy nerviosa. –Bueno, voy a cenar.
-Para el carro. Vas muy guapa hija. Tú, cuida de mi hija.-Su tono era arrogante. Me llevé la mano a la cabeza por la verguenza.
-Lo haré.-Edward sonrió cortésmente.
GRACIAS A TOOOODOOOS!
El vestido que lleva Deni, es el mismo que llevó Dakota Fanning en la premier de The runaways en Nueva York un 17 de marzo.
¿Qué os parece el vestido? Decidmelo por reviews que lo leeré ;)
Si quereís saber el poema que dira Deni en el baile, no os perdais el proximo capi
