Historia Paralela: La carta

Provincia de Pico Nevado, cuarto creciente del doceavo mes.

Querida Zelda,

Espero que te encuentres bien y sin sentir un frío como el de acá. Pico Nevado le hace justicia a su nombre este año.

Te escribo porque necesito sacar de mi mente y mi corazón ciertas cosas que he estado sintiendo por ti. He estado agobiado por estas emociones sin revelar por ya bastante tiempo, pero he decidido honrar la marca de mi mano, y atreverme a decirlas.

Antes que todo, no espero que sientas lo mismo por mí, y eso está bien conmigo. Como ya sabes, siempre respetaré tus decisiones y sentimientos.

No tengo idea de cuándo pasó, o lo que hiciste -un hechizo, el toque de tu mano o algo que hayas dicho- para despertar lo que siento por tí. Quizás fue sólo tú, siendo tú misma: sabia, fuerte, y aún así, increíblemente cálida, sensible y cariñosa. Me siento orgulloso y honrado de no solamente estar a tu servicio, sino que también tu amigo.

Has llenado mi vida de alegría y luz, incluso en los días más grises, como ahora. Lo que quiero expresar en esta carta no es sólo gratitud y admiración, porque ya sabes de ellas.

Zelda, mi querida amiga, mi deseo es confesarte que te amo, sincera y profundamente. Estas palabras claramente no son capaces de expresar en su totalidad cuán fuertes son mis sentimientos por ti.

Espero que podamos conversar sobre esto.

Sin importar lo que suceda, siempre seré tu leal y fiel amigo. Y si correspondieras mis sentimientos, me harías el hombre más feliz de todos los reinos.

Tuyo para siempre,

Link

-No hay vuelta atrás, así se queda -suspiró-. Se la entregaré apenas vuelva.

Link dobló la carta, sellándola y escribiendo el nombre de su destinataria, dejándola al lado de su tintero para no olvidarla, y esperó que las Diosas se apiadaran de su alma.