Holaaaaaaa lo se lo se! =( me demoré, pero en realidad lo tenía listo desde el domingo, ni tiempo de subirlo =( #balebergalabida pero yaaaaaa acá vengo con capi maldito!


Capítulo 26

La mañana en que detuvieron a Damon parecía que iba a ser un día normal como todos. Hasta mejor, quizá. El día anterior se la habían pasado haciendo compras con Jenna ya que quería remodelar la sala de la casa hace un tiempo y al fin con tiempo y quienes le hicieran las sugerencias se animó a hacer las compras. Así que ese día empezaron a echar algunas cosas y ver como acomodar las cosas nuevas, aunque Damon insistía que primero sería conveniente una mano de pintura. Las Gilbert estuvieron de acuerdo y empezaron a guardar todo, cubrirlo y empapelar el puso para empezar a pintar la sala. Sería divertido después de todo.

La verdad es que Damon prefería pasar el tiempo así, al lado de Elena y su amiga Jenna, riendo y pintando, en lugar de pensar en los tiempos tormentosos que se le venían. Puso a su abogado a buscar una forma de llegar a una conciliación o a una prórroga del plazo para poder pagarle a Elijah, hasta hipotecar la mansión era una opción, o venderla. Lo que sea con tal que no se la quite ese Mikaelson. No había forma de detener al implacable Elijah en su venganza, Damon tenía claro que no solo era por el asunto de sus burlas de la adolescencia, ni siquiera era por la estafa de la que ambos fueron víctimas. Él sabía que el asunto era un poco más doloroso, al menos para Elijah. Que aunque para él fue una tontería el tipo nunca lo había superado. Se trataba de Katherine...

- ¡Ah! - gritó de pronto Elena, al girar Damon vio que había pateado sin querer el balde de pintura y por poco lo derrama todo - ¡Qué torpe soy!

- Pero no echaste nada, descuida - le dijo tranquila tía Jenna. Él acababa de terminar la mezcla y mojaba el rodillo en la pintura.

- Ya pueden poner sus rodillos aquí - les avisó Damon, las dos se acercaron y mojaron sus rodillos.

Al principio empezó todo muy profesional y tranquilo. Cada uno tenía una pared y al menos la primera media hora hicieron las cosas bastante bien, con cuidado y sin descuidarse un centímetro. Después se aburrieron y empezaron las estupideces divertidas. Fue a Elena quien se le cayó el rodillo al piso y salpicó pintura en una parte del sofá que no había estado bien protegida y Jenna empezó a molestar.

- Si hubiera sabido que me ibas a destrozar la casa mejor contrataba a un pintor, bien que dicen eso de que lo barato sale caro - decía bromeando.

- ¡Encima que te ayudamos! - fingía indignación.

- Mucho ayuda el que no estorba, Elena - se agregó Damon - así que haznos el favor de traer limonada o algo, acá los pintores tenemos un importante trabajo.

- Uy si claro, el muy experto se cree. Esa pared te está quedando horrible.

- Ni que fueras experta.

- Si no sabes - decía muy orgullosa- Klaus nos enseñó a Rebekah y a mi técnicas de pintura, y tú parece que no aprobaste el kinder - Jenna estalló en risas. Damon las asesinaba con la mirada a las dos.

- Pues entonces deberías usar la brocha para no manchar toda la casa con el rodillo.

- Antipático - sacudió el rodillo frente a él y le manchó la ropa y la cara. Jenna otra vez no pudo contener la carcajada y Elena también terminó riendo. Damon se mantuvo serio unos segundos antes de mojar el rodillo en la pintura y pasarlo por el pecho de Elena hasta las piernas. Ella solo se quedó con la boca abierta de la sorpresa.

- Vendetta.

- Ah, eso no se vale, falto yo - agregó Jenna y manchó a Damon de arriba a abajo con su rodillo.

- Ohh... ya veo, quieren una guerra Gilbert vs Salvatore, pero no me voy a dejar - cogió el rodillo como si de una lanza se tratara y entre risas ambas hicieron lo mismo. Sin pensar mucho en el desastre empezaron a jugar a la guerra de pintura, total todo estaba cubierto y las paredes de todas maneras iban a necesitar la mano de un profesional. Y si pararon no fue porque recapacitaran, sino porque se acabó la pintura y no podían más de la risa.

- Esto no va a salir con agua - les dijo Jenna - ¿ideas? - Damon iba a dar una idea de como sacar la pintura, incluso abrió la boca para decir algo cuando tocaron el timbre. No esperaban a nadie así que se miraron un poco extrañados - yo voy - anunció. Damon y Elena se miraron, sea quien sea el visitante se iba a matar de risa con esa escena. Damon sonrió y ella también, así toda manchada, con el cabello y el rostro salpicado de pintura, se veía preciosa. Se acercó a darle un beso, ella cerró los ojos un instante, como si estuviera soñando - Damon - la voz de Jenna sonó fría. Por un instante sintieron que algo andaba mal y no se equivocaron - te buscan.

- Voy - sin saber por qué se sintió un poco asustado. No recordaba haber hecho algo malo en los últimos días, y no creía que Elijah vaya a buscarlo de pronto. Elena también se puso un poco tensa. Al salir a la puerta con ella detrás notó que quien estaba ahí era el sheriff acompañado de dos oficiales más. La patrulla estaba afuera y se veían muy serios. Varias cosas llegaron a su mente en ese momento y sintió miedo. ¿Le había pasado algo a Stefan? ¿Lo habían detenido? ¿O Elijah se había puesto más drástico? Podían ser muchas cosas. Y la acusación que se le hizo jamás pasó por su mente - oficiales - les dijo aparentando tranquilidad - ¿Sucede algo?

- Señor Damon Salvatore, tenemos una orden de captura contra usted - Elena ahogó un grito. Sintió sus manos tomándolo del brazo con fuerza.

- ¿Por qué? Tengo derecho a saber por qué quieren arrestarme - intentó que la voz no le sonara temblorosa, no quería parecer débil delante de Elena. El sheriff parecía dudar de hablar con Jenna y Elena presentes pero finalmente lo hizo. Sacó las esposas y lo miró duramente.

- Queda arrestado por el abuso sexual de la menor de edad Rebekah Mikaelson. Tiene el derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal de justicia. Tiene el derecho de hablar con un abogado. Si no puede pagar un abogado, se le asignará uno de oficio - escuchó decir al sheriff. Lo siguiente que pasó fue bastante rápido, los dos oficiales cogieron a Damon de los hombros y lo sacaron de la casa, le pusieron las esposas y él no se resistió. Estaba demasiado turbado, no acababa de creerse la acusación que se le hizo.

- ¡Eso es falso! ¡Oficial usted no puede hacer eso! No tienen pruebas, ¡Damon nunca se ha acercado a Rebekah! Eso puedo asegurarlo - Elena estaba al borde de las lágrimas de desesperación. Claro que aquello no podía ser cierto, si hasta hace unos días habían estado todos juntos y felices conversando, Damon jamás le haría daño a Rebekah, eso era una mentira total, una trampa.

- ¡Claro que es falso! - aseguró Jenna - ¿Damon un violador? ¡Deben estar dementes!

- Cierra la boca Jenna - le dijo agresivo el sheriff - no interfiera.

- Usted no va a venir a mi casa a decirme qué hacer y arrestar a mi amigo.

- Damon, ¡di algo por favor! - lloraba Elena mientras avanzaban con él hacia la patrulla - ¡Damon!

- Soy inocente, lo juro. Soy inocente - dijo despacio. Eso no podía estar pasando. No podían estar arrestándolo por algo que jamás hizo, ni siquiera tocó a Rebekah alguna vez, esa tontería tenía que ser cosa de Elijah, él tenía que haberla obligado de alguna manera - Elena, avisa a Rose.

- Cierra la boca - dijo con rabia uno de los oficiales y lo empujó dentro de la patrulla. Rabia quizá ocasionada por el recuerdo de las lágrimas de Rebekah en la comisaria dando su testimonio de aquel horrible crimen. Solo entonces Damon empezó a desesperarse, tenía esposas en las manos, estaba siendo tratado como un delincuente cuando no había hecho absolutamente nada - ¡Soy inocente Elena! ¡Soy inocente y lo sabes! - gritó desesperado mientras los oficiales subían al auto. Elena lloraba y su tía no pudo sostenerla cuando ella intentó abrir la puerta de la patrulla el auto ya estaba arrancando, apenas si pudo tocar la ventana. Se vieron a los ojos apenas un instante, luego la patrulla se fue.

- ¡Esto es una injusticia! -dijo Jenna - es imposible, Elena. Lo conozco, él no es así.

- ¡No lo hizo! Jenna, estoy segura que no.

- ¿Entonces por qué Rebekah lo acusó? ¿Qué demonios está pasando?

- Voy a averiguarlo, iré a buscarla.

- Primero cámbiate, no salgas así - Elena asintió apenas y entró con su tía a casa. Hasta hace unos minutos todo eran risas y ahora tenía mucho miedo por lo que estaba pasando, miedo por qué a Damon lo traten mal en prisión siendo inocente y sin lograr entender qué había obligado a Rebekah a hacer aquello.

Trató de no demorarse mucho en cambiarse y quitarse la pintura, mientras lo hacía no dejaba de llorar. Recordaba la mirada desconcertada de Damon quien no entendía qué pasaba y luego su voz desesperada gritando por su inocencia. Fue tía Jenna quien la llevó a la mansión Mikaelson, Elena bajó rápidamente. Durante el camino había estado marcando el número de Kol y de Rebekah pero ninguno daba señales. Y ahora que lo recordaba Kol había salido de la ciudad, fue a resolver unas cosas en el campus y dijo que regresaría en unos días sin falta. También llamó a Rose tal como se lo pidió Damon pero nada que contestaba y eso solo ayudaba a desesperar más a Elena. Cuando llegó a la mansión Mikaelson el mayordomo dudó si dejarla entrar o no pero ella igual lo hizo. Solo que no la dejaron subir a la habitación de Rebekah, fue Elijah quien salió a recibirla.

- ¿Dónde está Rebekah? Necesito hablar con ella de inmediato.

- Veo que la policía de este pueblo es más rápida y efectiva de lo que creía. Asumo que tu desesperación es porque al fin detuvieron al criminal que tenías por novio.

- ¡Él no es un criminal! Damon es inocente - habló muy molesta. Nunca le había hablado así a Elijah, siempre se trataron con mucho respeto, después de todo la conocía desde niña. Él solo la miró con cierta sorpresa unos segundos pero luego volvió a ser el mismo.

- ¿Cómo estás tan segura? Quizá no conoces a Damon tan bien como crees, quizá anoche en lugar de estar contigo estaba haciendo aquella barbaridad con mi hermana.

- ¡No es cierto! Damon sería incapaz, es inocente. Quiero hablar con Rebekah.

- Eso no se puede, no hablarás con ella. Quiero mantenerla alejada de ti, has sido una mala influencia para mi hermana.

- ¡Voy a hablar con ella! ¡Es mi amiga!

- Elena, serás mejor que te vayas, no quiero tener que echarte.

- No he hecho nada malo, solo quiero hablar con mi amiga.

- Retírate por favor.

- ¡Hablaré con Kol! Él sabe sobre esto, llamaré a Klaus, él vendrá inmediatamente a detener esta locura.

- Elena - dijo con voz fría - atrévete a hacer eso y te juro que esta tarde serás arrestada por complicidad al violador. O quizá debería hacer eso ya mismo, para asegurar que te calles.

- No serías capaz de algo así.

- ¿Quieres probar? - y supo que era capaz. Elijah siempre le había parecido un hermano mayor algo pesado y recto, pero una buena persona después de todo. Ahora acababa de transformarse en un monstruo, justo delante de ella. Un monstruo cruel que había obligado a su hermana a hacer una denuncia contra alguien inocente y que ahora la amenazaba con la cárcel. La pregunta real es ¿por qué? ¿Por qué Elijah hacía todo eso? También sabía que tenía un problema financiero con Damon, ¿pero tan lejos llegaba su odio?

- Me voy - dijo despacio. Ahora no sabía qué hacer, si abría la boca una acusación falsa caería sobre ella. No quería acabar en la cárcel pero tampoco podía consentir esa injusticia. Dio un paso hacia atrás, quería irse ya cuando la puerta principal se abrió sola, alguien acababa de llegar y con una maleta a juzgar por el ruido de las rueditas. Elena logró ver el rostro desencajado de Elijah y giró rápidamente.

- Kath - dijo despacio Elijah - ¿Qué haces aquí?

- ¿Tía Katherine? - claro. Como olvidarla. Katherine Pierce, su tía no muy lejana, joven, de la edad de Elijah y Damon, con mucho parecido físico a ella pero completamente diferentes una de otra. Sabía que ambos se habían conocido de muy jóvenes en el pueblo y que luego fueron novios, pero bien luego, quizá cuando Elijah terminó la universidad. Y ahora solía verla de vez en cuando en reuniones familiares de los Mikaelson, la verdad es que tía Katherine nunca le había prestado suficiente atención, aunque tampoco es que se llevaran mal ni nada. A ella siempre le había encantado. Era preciosa, divertida, arrebatadora, sensual y atrayente, a veces Elena la miraba y pensaba que le gustaría ser algún día como ella.

- ¡Elena! ¡Qué sorpresa! - dijo mientras avanzaba sonriente - y estoy acá por qué estoy cansada de esperarte chico, me tienes abandonada - bromeó Katherine. Y de alguna forma ella sintió la tensión en el ambiente, los miró a ambos y notó algo raro en sus rostros - ¿está pasando algo malo?

- No, nada. Elena ya se iba.

- Iré con Jenna.

- ¡Oh si! La vi afuera, dile que más tarde pasaré a visitarlas, ¡es tan bueno volver al pueblo!

- Si, claro - Elena salió de la mansión, por un instante se atrevió a pensar que quizá la presencia de Katherine ayudará a acelerar toda esa situación. Ahora iría a la delegación a ver si podía conversar con Damon.


Rose se levantó un poco tarde ese día, la culpa era suya ya que dejó el celular en la sala y con este la alarma y todo lo demás. Y al verlo se sintió un poco extrañada al notar tantas llamadas perdidas y un mensaje de voz que se apresuró a escuchar.

"Rose, arrestaron a Damon ¡No sé que demonios pasa! Dicen que violó a Rebekah, ¡sabemos que es mentira! No sé que está pasando, tengo miedo, llámame por favor"

Cuando el mensaje de Elena terminó ella ya estaba al borde de las lágrimas. Damon arrestado por violar a Rebekah. Obviamente no creía que eso fuera verdad, algo grave había pasado y estaba segura que tenía que ver con Elijah. Esa noche habían quedado en verse, Rebekah le mandó un mensaje diciendo que ya estaba saliendo y nunca llegó. Tampoco avisó nada y luego desapareció por completo. Claro que tuvo miedo, desde la noche supo que algo malo había sucedido. Y ahora eso. La denuncia por violación o corrupción de menores se la estaban haciendo a Damon en lugar de a ella y eso solo podía ser obra del vengativo Elijah.

Ella no quería ir a la cárcel, pero lo iba a hacer. Se apresuró a vestirse, llevaría pruebas que demostraran que ella era la que tenía una relación con Rebekah Mikaelson y si tenían que arrestar a alguien era a ella, no a su amigo. Solo esperaba que no sea demasiado tarde.


OMG! llegó Katherine, ¿y qué pasó entre ella, Elijah y Damon? D: Logrará Rose sacar a Damon de la cárcel? ¿Cómo arreglaré esto? lkdcnskdhvsuf