CAPÍTULO 25:
"Todo Contigo"
Se encontraban en su habitación luego de haber estado recorriendo la isla durante todo el día. – Este lugar es tan hermoso, podría vivir aquí por siempre – decía Kurt con una gran sonrisa. Blaine lo contemplaba con amor y se acercó a él – "Me alegra mucho saberlo, soy tan feliz al verte así radiante, alegre, complacido, maravillado con todo" – el castaño lo miró y lo empezó a besar en las mejillas, la nariz, la frente y llegó a los labios – Gracias por este increíble regalo, nunca podré igualarlo, pero lo intentaré – se besaron lentamente por lo que pudo parecer una eternidad.
Se empezaron a deshacer de la ropa entre suaves besos y tiernas caricias, tomándose el tiempo suficiente para saborear a plenitud la piel del otro. Fueron avanzando con cuidado hacia la cama en donde se acomodaron y en un movimiento rápido Kurt quedó boca bajo, descubriendo esa noche que cada centímetro de su espalda era una zona erógena que estaba siendo tocada a la perfección, explorada con los dulces labios y ligeros roces de dientes de su novio.
Blaine tocaba cada parte de Kurt con una mezcla de ternura y pasión, era grandioso sentir esa piel tan suave bajo sus manos y explorar ese cuerpo que le encantaba – "Blaa…Blaineeee, me…mee gu…sta e…eso" – Kurt levantó ligeramente la cabeza – "bés…same mi… a…mor" - éste sonrió, besando primero su cuello y se deslizó suavemente hacia sus labios mientras se presionaba contra él haciéndolo respirar fuertemente.
Kurt se estremeció cuando los besos de Blaine descendieron a la vez que empezó a acariciarle las caderas rozando con cuidado su piel con las uñas. Besos y caricias recorrieron sus piernas haciéndolo soltar toda clase de sonidos y uno que otro improperio por el cual se disculpó, pero que a Blaine no le molestó en lo absoluto.
El ojimiel se colocó encima con cuidado y empezó a trazar un camino de besos desde los hombros hasta el cuello, acariciando los brazos de su novio para finalmente entrelazar sus dedos con los de él. Kurt enterró el rostro en la almohada al sentir como Blaine se volvía uno sólo con él lentamente sin dejar de besarlo. Ambos respiraban agitadamente con los ojos cerrados concentrados en el ascenso y descenso de sus caderas.
Luego de llegar al éxtasis larga y profundamente, Blaine permaneció sobre la espalda de Kurt besándolo tiernamente por varios minutos y luego lo hizo girar para que quedara boca arriba y volvió a abrazarlo hasta que los dos recuperaran sus fuerzas, sintiendo el suave vaivén de sus pechos.
Al cabo de media hora aproximadamente, empezaron a besarse apasionadamente - Quiero probar nuevas cosas – dijo Blaine con la voz agitada - ¿podemos? – Kurt lo miró a los ojos con pasión y asintió con la cabeza susurrando con dificultad – "lo de hace un rato fue nuevo" – lo sé y me encantó y quiero seguir explorando más posibilidades – continuó el ojimiel – "te deseo mi amor, y sí quiero hacer nuevas cosas contigo" – apenas terminaba de hablar cuando sintió que Blaine mordía suavemente sus muslos y se estremeció agarrándose fuertemente de la sábana.
- Si algo no te gusta mi hermoso ángel o crees que es mucho, sólo dímelo y me detengo – Kurt hizo un movimiento con la mano para indicarle que siguiera. Sus fuertes quejidos le hacían saber a Blaine que todo estaba bien y su novio disfrutaba de la nueva experiencia, cada sonido que salía de sus labios era una invitación a continuar y acrecentaba su excitación.
- Mi turno – susurró luego de un tiempo el ojiazul agitado y con los ojos llenos de deseo, girando lentamente para que Blaine quedara debajo.
- Kurt, Kurt, me vuelves loco, oh qué haces, Kuuurt – gritó por el gran placer que recorría cada fibra de su ser – Oh Dios mío siiiii – De pronto sintió esos suaves labios presionándose contra los suyos y abrió los ojos para encontrarse con los de su amado, ambos se decían tanto con la mirada.
Esa noche hicieron de todo menos dormir, ambos parecían insaciables, probaron diferentes posiciones, intentaron nuevas cosas que habían visto en algún lugar o de las que sus amigos les habían platicado, apenas tomaban un descanso para recuperarse y volvían a empezar. Los primeros rayos de sol entraban a la habitación cuando Blaine exclamaba con la voz algo cansada "sí Kurt, así me gusta, oh, oooh, siiii KUUURT", segundos después el ojiazul se desplomaba encima de él y lo abrazaba con las pocas energías que le quedaban. Blaine lo abrazó casi sin fuerzas y empezaron a darse pequeños besos – Fue todo un record, perdí la cuenta de cuantas veces lo hicimos – dijo Kurt con una sonrisa traviesa y su rostro visiblemente agitado – "lo sé, estoy tan agotado, pero valió la pena, lo juro" – continuó Blaine. Ambos se miraron y sonrieron.
- Tenemos que bañarnos y cambiar la sábana, no podemos dormir así – mencionó el castaño y empezó a levantarse lentamente estirando su brazo para que Blaine lo tomara de la mano, pero éste contestó "ahora ni una grúa podría levantarme de esta cama, no me importa si es un desastre o está sucia, necesito dormir. No entiendo cómo estás en pie, yo no puedo" – Kurt hizo una mueca y lo tomó de la mano – oh no, ni de broma Blaine, no voy a dormir en una cama sucia ni todo sudado y pegajoso y tú tampoco porque quiero abrazarte, así que si tengo que arrastrarte a la ducha, lo haré – el ojimiel empezó a reír "amo cuando te pones mandón y aprietas de esa forma los ojos" – hizo un esfuerzo y se levantó, ambos avanzaron hacia el baño y ya que estaban muy cansados para mantenerse de pie, se metieron en la tina.
.
Los días seguían pasando y ellos disfrutaban de los diferentes lugares, cada isla era mágica, tenían tantas atracciones que el tiempo parecía que no les alcanzaría para recorrerlas por completo. Decidieron que irían a bucear a la isla Saint Croix y fue una de las mejores experiencias que vivieron pues tuvieron la oportunidad de ver muchas especies marinas que ni siquiera sabían que existían. Kurt estaba contento de haber llevado su cámara acuática pues eso le permitió capturar varios momentos que consideró mágicos y asombrosos.
Permanecieron en el agua tanto tiempo que por un momento sintieron que sus cuerpos se estaban agotando, además que ya les estaba haciendo mucho frío, así que decidieron salir para secarse con los cálidos rayos del sol. Blaine se acostó en la arena boca arriba y cerró los ojos, Kurt se acostó a su lado poniendo la cabeza sobre su hombro y empezó a contemplar su piel arrugada por todo el tiempo que estuvieron en el agua, sobretodo sus manos, suspiró y se acercó más a su novio – "Blaine, cuando pasen los años y mi piel esté así de arrugada, ¿me vas a seguir queriendo? ¿te voy a gustar todavía?"
Blaine abrió los ojos y abrazó a Kurt, luego besó su frente – amor, te voy a amar hasta el último día de mi vida – empezó con su mano izquierda a acariciar las manos de Kurt – no importa lo viejito que estés o lo arrugada que se ponga tu piel, siempre serás hermoso y me vas a encantar. – Kurt suspiró y levantó un poco la cabeza para mirar de frente a Blaine y sus ojos se encontraron en la más dulce de las miradas – ¿Sabes cuántos años faltan para que estemos así? Muchos Kurt y que estés pensando en que vamos a estar juntos en esa época es lo más hermoso que podías haber dicho en este día. Te amo con todas mis fuerzas.
Los ojos del castaño se iluminaron y sonrió ampliamente – me gusta pensar en nuestro futuro, lo bien que nos va a ir en New York dentro de unos meses que nos hayamos mudado, cuando seamos adultos y tengamos nuestras exitosas carreras, luego de que cumplamos los 30 nos casaremos y disfrutaremos unos años de nuestro matrimonio los dos solos, viviremos en una casa grande en Malibú y claro tendremos otra casa en New York para cuando estemos trabajando en Broadway, pero la principal será la de Malibú definitivamente, cerca del mar, tendrá dos pisos, balcones grandes en las habitaciones y claro, una terraza inmensa para las reuniones.
Al frente habrá un hermoso jardín lleno de todo tipo de flores y unos cuantos arbustos y dos árboles a los costados. En el patio tendremos una cancha de tenis y otra que servirá para jugar basket o volley, una piscina grande que será termal y un jacuzzi, habrá un área para recreaciones con la familia y por supuesto otra área con una parrilla. Quiero que haya mucha naturaleza, me gusta y árboles en diferentes lugares – hizo una pausa de varios segundos y suspiró.
Luego de unos años empezaremos a formar nuestra propia familia, no podemos dejar pasar tanto tiempo tampoco porque no quiero que en lugar de parecer papás parezcamos los abuelos. Tendremos dos o tres hijos con la suficiente edad entre cada uno para que los podamos cuidar adecuadamente, pero no tanta para que no hayan problemas entre ellos y claro tendremos un perro y un gato, ah y peces para que los niños los cuiden y aprendan a ser responsables. Por supuesto vamos a viajar por todo el mundo ya sea por nuestras carreras y en las vacaciones familiares. Los años seguirán pasando y cuando seamos mayores nos retiraremos y fundaremos una escuela de arte y además… - de pronto se dio cuenta de que Blaine no había pronunciado una sola palabra y lo observó, éste estaba sonriendo mientras lo miraba tiernamente – ¿Blaine? ¿Escuchaste lo que dije?
- Claro que te escuché Kurt y estoy maravillado de que tengas todo bien pensado. Saber que nos ves juntos toda la vida es hermoso – suspiró.
- ¿Tu no nos ves así? – preguntó con cierto temor.
- Por supuesto que sí! Sólo que no con todo así de planificado, sabes que no soy persona de planes a futuro, prefiero vivir el día a día y aprovechar cada oportunidad que la vida presente.
- ¿Entonces no te gustan mis planes? – preguntó ansioso.
- Claro que sí Kurt y creo que mucho de eso lo podemos hacer, de hecho hay muchas cosas que me encantaron, pero yo quisiera aportar con ciertas ideas también, digo, es "nuestro" futuro – hizo énfasis en la palabra nuestro y Kurt abrió los ojos muy grandes – "Oh! Claro, claro, vamos a planear las cosas juntos, lo que dije es como yo le veo, pero de seguro tú también ves las cosas a tu manera" – se puso nervioso y de pronto ocurrió algo que no había pasado en mucho tiempo ya… empezó a tartamudear.
- Hey, hey, tranquilo amor, ¿qué ocurre? Es lógico que cada uno tenga sus propias ideas, pero como pareja vamos a dialogar e ir buscando lo mejor, tomaremos lo que más nos guste de esas ideas y las haremos nuestras. Estoy seguro de que vamos a tener una gran vida y mucho de lo que piensas, yo también lo he pensado, y sí, hay otras cosas en las que tendremos que ponernos de acuerdo, como por ejemplo los hijos, porque la verdad yo quisiera unos seis o siete.
Kurt se sentó de golpe – SEIS O SIETE! ANDERSON ESTÁS LOCO! – seis o siete, como si fuera así de fácil, es mucha responsabilidad y tiempo que hay que dedicarles.
- Sí, pero amo los niños y quiero una familia grande – Kurt respiró pesadamente – "no sé, eso es mucho y yo no…" – Blaine empezó a reír de pronto – "¿Qué es lo gracioso? No lo entiendo" – miro serio al ojimiel.
- Kurt, amor, tenemos mucho tiempo para pensar en todo eso, apenas tenemos 18 años, ¿sabes todo lo que falta para que nos casemos y empecemos a planificar una familia? Hasta que eso suceda podemos cambiar de parecer y decidimos tener sólo un hijo o toda una guardería, nada está escrito. ¿Por qué vamos a complicarnos con eso ahora?
El castaño respiró más tranquilo y Blaine lo abrazó haciéndolo que se vuelva a acostar y lo atrajo hacia él para empezar a depositar suaves besos en su cabello – Tienes razón mi amor, falta tanto para eso y pueden pasar muchas cosas hasta que llegue el momento. Aunque siempre es bueno tener un plan – empezó a acariciar el pecho de Blaine – "Eso sí Kurt y lo tendremos, lo prometo".
Se acomodaron y empezaron a besarse suavemente. Kurt puso su torso sobre el de Blaine y se acariciaron prudentemente con una mano mientras la otra la tenían entrelazada en la arena, no era mucho lo que podían hacer ya que habían más personas en el lugar, aunque por momentos se olvidaban de aquello.
.
Ya en la habitación Kurt se quejaba amargamente, se habían quedado dormidos y como él estaba boca bajo, su espalda y piernas estuvieron expuestas demasiado tiempo al sol y ahora estaban todas rojas, pero la mayor molestia era la espalda ya que se había quemado terriblemente.
Blaine preparó la tina con agua fría y lo ayudó a acomodarse despacio, permaneció por media hora ahí, el ojimiel se aseguraba de dejar correr el agua cuando ésta dejaba de estar fría y volvía a llenar la tina, repitiendo dicha acción hasta que Kurt quiso salir. Se encargó de secarlo, llevarlo hasta la cama y de que se acostara con cuidado.
- ¿Me permites ayudarte? – preguntó mientras se ponía de rodillas junto a él, Kurt no estaba seguro pues lo que menos quería era que le tocara la espalda, pero Blaine insistió en que sabía lo que hacía y éste terminó accediendo.
En un recipiente había colocado algunos hielos, tomo uno y lo pasó suavemente por sus dedos durante unos segundos y luego empezó a sobar con mucho cuidado a Kurt, quien se estremeció y con una mano apretaba la sábana y con la otra la almohada mientras los dedos de Blaine rozaban su piel.
- ¿Te estoy lastimando con esto? – preguntó el chico de los ojos color miel preocupado al ver la reacción de su novio.
- "No, no me lastimas, es sólo que me duele, pero de hecho se siente muy bien"
Blaine respiró con alivio – Dime si algo te molesta o si quieres que me detenga por favor – Kurt asintió con la cabeza – Esta vez pasó el hielo en sus labios y suavemente empezó a besarle la espalda y luego las piernas. Por un momento recordó un par de ocasiones en las que él se quemó al ir a la playa y el ardor era terrible, sus ojos se llenaron de lágrimas al ver lo quemado que estaba Kurt y pensó en que si a él le dolió tanto, a su novio mucho más ya que al ser tan blanco tenía la piel muy sensible y delicada.
- Lo lamento – dijo con la voz quebrada – no sabes cuánto lo siento en verdad, jamás quise que algo así te pasara. Kurt lo siento tanto.
- Esto no es tu culpa mi amor. Por favor deja de culparte y de disculparte, tú no hiciste nada, fue mi error por quedarme sobre tu pecho, no pensé que me iba a dormir, así que no quiero escuchar otra disculpa de tu parte, al contrario, me estás ayudando para que me sienta mejor.
Blaine se inclinó con cuidado y besó a Kurt en el cuello – "ya vengo, necesito algo" – saltó de la cama y empezó a registrar una pequeña maletita azul que colocó sobre la mesa – "aquí está" – regresó a la cama y se acomodó con cuidado a un costado de Kurt - ¿Qué es eso? – preguntó al ver el tubo que Blaine estaba destapando – "es una crema para las quemadas, mi mamá me aconsejó que la trajera por cualquier cosa que pudiera surgir, aunque esperé no tener que usarla" – Se aseguró de untar lo suficiente en sus dedos y fue trazando suaves y delicadas líneas sobre la piel de Kurt y le soplaba despacio el área afectada. Así pasó toda la noche, alternaba entre el hielo y la crema, dejando intervalos entre cada una para que no resultara contraproducente. Con forme fueron pasando las horas el ojiazul se quejaba menos hasta que se quedó finalmente dormido, aún así, Blaine no dejó de cuidarlo.
En un par de ocasiones se despertó adolorido y Blaine volvía a ponerle más crema y compresas heladas pues sus dedos ya no resistían el hielo. Luego de un tiempo sintió que los ojos se le cerraban y había presionado con fuerza la espalda pues Kurt soltó un quejido de dolor en lo dormido que estaba, Blaine se asustó y fue cuando decidió que necesitaba descansar un poco también, miró el reloj que estaba en la mesita de un costado y marcaba las 5:30 a.m. Kurt no se había vuelto a despertar en un buen rato y pensó que ya no lo iba a hacer.
Se estaba acomodando despacio, pero el ojiazul se despertó en ese momento, sin embargo no dijo nada ya que se percató de lo cansado que se veía Blaine, quien no se dio cuenta de que Kurt lo observaba ya que el sueño lo vencía, colocó con cuidado la última compresa helada, le besó la frente y susurró un "te amo, vas a estar mejor, lo prometo" y se quedó dormido al instante. Kurt despacio volteó la cabeza para ver la hora y regresó a ver a su novio, lo miró dulcemente y le acarició la mejilla – "gracias Blaine, te amo mucho. Eres lo mejor que me ha pasado".
