Nota EugeBlack: ¡Hola gente hermosa! Les pido disculpas por la larga espera, mi excusa es que este fic me hartó por una larga temporada. Todavía sigo harta, pero hey! Tarde o temprano tenía que actualizar, ¿no?

Me encantaría recibir muchos muchos reviews para ver si así mejora mi hastío. Espero darles por lo menos dos capítulos más antes de que empiecen las clases.

IMPORTANTE: Estoy asustada. El autor (Lord Silvere) tiene más de 10 meses sin actualizar, no ha dado ningún signo de vida desde diciembre del año pasado. --

Me estoy preparando psicológicamente para la posibilidad de que el fic haya sido COMPLETAMENTE ABANDONADO :'(

Bueno, roguemos todos que eso no sea así, pero desde ya les aviso que es una posibilidad.

Agradecimiento especial a mi amigo El Ruso por haberme ayudado en un trecho del capítulo y a mi querida Beta Aykasha-peke.

Muchísimas gracias a: Hahimeko-yuuka, sosaku, Squall Alexis Black Leonhe, Kaito Seishiro, jim, Vicky, Arhis, Clawy, Sandy0329, Norixblack, Mch, Utena-Puchiko-nyu, hermionedepottergranger, Anaelisa, Iserith, karla gilmore, Ignasi, Aykasha-peke, SabelaMalfoy, Pedro, Aranel Riddle, juaniweb, ValyMalfoy, gisaku, Hombre del saco, El mejor jeje, anita1989, Linus Black.

El Conde del Norte

Lord Silvere

Capítulo Veintiseis

Harry les sonrió. "¿De verdad quieren saber?"

"¡Sí!" Todos dijeron en coro.

"Bueno, qué lástima." Harry rió disimuladamente. "No sería muy inteligente de mi parte decir el nombre de mi candidate cuando todavía no me he puesto en contacto con esa persona."

Tonks puso los ojos en blanco de una manera bastante exasperada. "Muy divertido, Harry. ¿Crees que esta persona será capaz de trabajar contigo? ¿Especialmente después de todo lo que han dicho de ti? ¿De todas las cosas de las que te han culpado?"

"¿Quién puede resistir la tentación de gloria y poder?" contestó Harry. "Es una manera bastante Slytherin de lidear con alguien, pero he sido colocado en una esquina. Haré de esta persona un héroe tan grande para la comunidad mágica Británica que quizá ni siquiera tenga que sacar a Fugde de su oficina. Ellos mismos harán el trabajo por mí."

"¿Cómo?" preguntó Moody.

"Ya verán." Harry sonrió. "Creo que ya hemos cubierto suficiente los aspectos. Recuerden trabajar en hacer creer a la gente que no soy un asesino."

Todos se levantaron y Snape sacó el Traslador especial que Harry le había enviado. Estaban a punto de marcharse cuando Harry los detuvo por un momento. "¿Neville? ¿Querrías visitar a tus padres por un momento? Puedo hacer otro Traslador."

"Claro, Harry." Dijo Neville, alejándose de los demás. Los otros se marcharon y Harry y Neville abandonaron el estudio, conversando amablemente mientras realizaban el camino hacia la habitación en donde los Longbottom eran cuidados.

& & &

Harry se fijó su objetivo, movió casualmente su varita de ceniza negra y susurró un encantamiento. "Maximus twiserio aeros." Una explosión silenciosa sacudió el brazo de Harry y conjuró varias figuras, las cuales fueron violentamente lanzadas lejos de él, algunas chocando con las rocas, otras siendo lanzadas al suelo, y otras volando más de 200 metros hasta caer en el océano mientras Harry observaba con fascinación.

El estilo elemental de los hechizos era difícil de conjurar, impredecibles, y clasificados como extremadamente peligrosos, sin embargo Harry los había encontrado sumamente efectivos hasta el momento. Esos hechizos podían ser usados en contra de un gran grupo de enemigos, pero Harry estaba nervioso por el bienestar de todos aquellos que peleaban a su lado. Los resultados de los hechizos elementales no lo afectaban, pero podrían afectar a los demás.

Estaba a punto de llamar de vuelta a las figuras para intentar otro hechizo elemental cuando sintió que alguien se le acercaba por detrás. Una rápida mirada a la fortaleza le reveló que Narcissa Black estaba realizando su camino por la no tan lisa orilla mientras se acercaba a su dirección.

Después de varios minutos, Narcissa estuvo lo suficientemente cerca para hablar con él. "¿Podríamos hablar… milord?" Preguntó cuidadosamente, aparentemente insegura de cómo debía llamarlo.

Harry asintió, y luego dijo en un tono bastante feliz, "Pero insisto en que me llames Harry." Luego puso su varita en otro lugar y se sentó con las piernas cruzadas en un lugar relativamente liso del piso.

Narcissa frunció el ceño al ver la arena sucia y las rocas puntiagudas antes de sentarse delicadamente delante de Harry. Para esta conversación, ella prefería verlo y juzgar sus reacciones. En esos momentos él la estaba estudiando con sus brillantes ojos verde esmeralda. "Lo siento." Dijo ella, queriendo golpearse a sí misma al darse cuenta que ya había perdido su compostura. Ella siempre se había sentido orgullosa porque se mantenía bien en todas las situaciones. Quizá eran sus ojos.

"¿Qué sientes?"

Se sintió incómoda por unos minutos antes de poder responder. "Por todo, supongo."

Harry le sonrió calmadamente. "¿Y qué es todo?"

"Ayudar a los Mortífagos, apoyar a gente como el Lord Oscuro, cosas como esas." Dijo Narcissa temblorosamente, tratando de pulir el tema que ella misma había traído a colación. En vez de responder, Harry continuó estudiándola reflexivamente. En un intento de llenar el silencio, Narcissa elaboró más, "También supongo que siento la actitud que he tenido."

Todavía nada. Sin embargo, continuó hablando, y antes de darse cuenta, le contó todo lo que había hecho o pensado. Hasta le dijo que una vez le metió una zancadilla a Sirius mientras bajaba por las escaleras cuando eran niños. "Así que, solo quería decir que lo siento."

"¿Qué tanto lo sientes?" preguntó Harry mientras jugaba con algunas rocas que había encontrado en la arena.

¿Qué quería decir? ¿Cómo uno podía medir el dolor por acciones pasadas? A menos que él se estuviera refiriendo al castigo. Por supuesto. Castigo. No solo ella había pasado por una vida llena de malas actitudes y odio por otras personas, sino que había cometido algunos crímenes.

Las consecuencias tenían que llegar. ¿Qué haría él? ¿La enviaría a Azkaban? Ciertamente lo haría ya que controlaba la isla. O peor. Narcissa respiró profundamente y rogó que no supiera nada acerca de la profunda cámara que se encontraba en las mazmorras de su fortaleza. "Lo suficientemente arrepentida para aceptar cualquier castigo que quieras infligir." Y de verdad estaba arrepentida.

Una expresión exasperada cruzó el rostro de Harry. "Mujer, ¿qué crees que soy? ¿Algún Lord Oscuro que tortura a la gente que comete errores? ¿O quizá un Alto Lord Asesino? Ninguna de esas cosas la hiciste en mi contra."

Narcissa hizo un sonido que no tenía algún significado particular.

"Quería saber si estás lo suficientemente arrepentida para cambiar." Preguntó Harry calmadamente. "Después de eso, está en ti descubrir cómo pagar tu deuda a la sociedad o como sea que lo quieras llamar."

"Definitivamente estoy lo suficientemente arrepentida para cambiar." Anunció Narcissa, tratando de infligir un poco de fuerza en su voz. "Pero, estaba esperando que tu me ayudaras a pagar mi deuda con la sociedad. Estás trabajando en contra del Lord Oscuro y la corrupción que hay en el Ministerio. Si me permitieras ayudarte, creo que sería un gran trecho realizado para arreglar las cosas."

"¿Entonces qué puedes hacer para ayudarme?" inquirió Harry, ahora mirando directamente a los ojos tímidos de la rubia.

Narcissa empezó a dibujar de manera floja en la arena. "Bueno, conozco a mucha gente y tengo varias conecciones. Eres poderoso, pero te faltan formas de canalizar tu poder. Podría abrir esas conexiones y ampliar tu influencia."

"Eso sería útil." Contestó Harry con tono reflexivo.

"¡Déjame hacerlo por favor!" Rogó, dándose cuenta que probablemente era su único chance de redemirse y mejorar su vida.

"Está bien entonces." Dijo Harry, levemente intimidado por su repentina actitud servil. "Puedes regresar al Castillo y decirle a Bellatrix o al ama de llaves que te consigan una mejor habitación. Habla con Reggins, estoy seguro de que será capaz de asignarte un lugar para trabajar con él. Hablaré contigo mañana sobre algunas personas que me gustaría… alejarlos de la influencia del murciélago."

Narcissa se adelantó y aterrizó en sus rodillas, causando que Harry se sobresaltara y casi cayera de espaldas. Ella agarró su mano y empezó a llenar su anillo de besos. "Gracias, gracias, gracias." Dijo una y otra vez. Antes de que Harry pudiera decir algo, ella se levantó y prácticamente corrió hacia la fortaleza.

"Absolutamente chiflada." Murmuró para sí mismo. Se acostó en la arena y se permitió reírse. A lo mejor Narcissa sería capaz de ayudarlo en contactar a su candidato propuesto y si no podía, por lo menos podría ayudarlo en otras cosas.

& & &

Bellatrix cantó una canción infantil para sí misma mientras colocaba una pequeña cantidad de sangre de rata en la poción gris que estaba hirviendo. Tan pronto como el líquido rojo hizo contacto con el gris, inmediatamente paró de hervir y la mezcla se convirtió en un enfermizo tono rosado. En pocos momentos, la mezcla rosada se hizo lo suficientemente espesa y alcanzó una temperatura helada.

Varias figuras de duelo especiales fueron llamadas de sus lugares de descanso en contra de las paredes, y una por una se sumergió en el caldero con su asquerosa poción. Después Bellatrix realizó más magia para colocarlos en cada mesa.

Después de un par de hechizos limpiadores, Bellatrix realizó su camino para la nueva oficina de Narcissa. Inconscientemente, una sonrisa apareció en sus labios. Su hermana finalmente había visto la luz y ahora estaba aportando sus talentos para la causa de Harry. Narcissa siempre se había desarrollado más en los círculos sociales, por lo que era más útil para contactar a magos y brujas importantes de Gran Bretaña. Era una lástima que no estaba ligada con el oficial del Ministerio del cual Harry había desarrollado un interés.

Sin embargo, Narcissa ya había probado que era útil en otras cosas y ciertamente seguiría siendo útil en el futuro. Ya había logrado poner a Harry en contacto con aquellos que trabajaban con dinero en los bajos fondos… sin importar la fuente.

Rápidamente Bellatrix llegó al vestíbulo correcto, y estaba en frente de la puerta de Narcissa. Tocó la puerta y entró para encontrar a su hermana y esposo discutiendo algo nuevo que Harry consideraba necesario. Harry le dio una sonrisa cariñosa antes de volver su atención a la especie de diagrama que Narcissa estaba realizando en un trozo de pergamino.

"Los Tremayne tienen la tendencia exasperante de quedarse neutrales durante cualquier conflicto o desacuerdo, pero dado a las circunstancias que tu planeas crear, ellos no tendrán otra opción y realizarán un movimiento beneficioso para ayudarte, aunque no se den cuenta de que tú eres el que está detrás de esos eventos." Narcissa le explicó a Haryr, mientras le sonreía enormemente a Bellatrix.

"¡Exacto!" gritó Narcissa mientras Bellatrix se sentaba y escuchaba el diálogo que se estaba llevando a cabo.

La discusión sobre las distintas posiciones de las familias continuó por varios minutos hasta que Harry se movió a la estructura del Ministerio. "No es un requerimiento que alguien tenga que ser el Jefe de un Departamento para ser Ministro, ¿cierto?"

"No necesariamente." Comentó la rubia hermana Black. "Pero, es una larga tradición y esas en ocasiones son difíciles de romper."

"¿Y no harían una excepción por alguien que es considerado un héroe? Ninguno de los Jefes de Departamentos ha hecho algo para mejorar la situación del Mundo Mágico hasta los momentos, y si mi hombre hace algo grande, sería el único en el juego."

Narcissa sonrió. "Probablemente lo harían, suponiendo que hubiera una razón lo suficientemente buena para sacar a Fudge."

"Creo que Bellatrix puede proveer suficiente basura para enterrarlo tres metros bajo tierra." Comentó Harry sardónicamente, mirando a su esposa para obtener confirmación.

Su esposa sonrió de manera predatoria. "Más de tres metros, querido."

"Entonces creo que eso lo cubre todo." Dijo Harry pensativo. "Gracias por tu tiempo, Narcissa."

"Es todo un placer, Harry." Narcissa brilló de orgullo, provocando que Harry recordara a Dobby. "Reggins quiere que termine de analizar estos reportes, por lo que los iré a buscar."

Harry se levantó, siendo seguido por Bellatrix. "Bueno, entonces no te detendré." La saludó y la pareja salió de la oficina con las manos agarradas.

"¿Alguna noticia buena de parte de Hiscophney?" inquirió Bellatrix.

Un suspiró frustrado brotó de Harry. "Nada bueno. Durante las dos últimas semanas, Voldemort ha estado atacando un pueblo cada noche. Los Mortífagos se quedan el tiempo necesario para matar a algunos muggles, torturar a un par de personas, y ya se han ido antes de que Hiscophney tenga tiempo de asemblar su equipo de ataque."

"Entonces tu obtienes todo el crédito de los ataques." Bellatrix concluyó.

"Eso lo resume."

"La gente me odia más que nunca, gracias a los explícitos detalles que la Crónica del Ministerio les provee." Dijo Harry pesimista.

Bellatrix se encogió de hombros. "Creo que eventualmente verán la verdad, amor. Ahora deberías preocuparte por el Ministerio. También necesitarás decirle a Hiscophney que cree un nuevo plan de pelea. Voldemort ha encontrado una manera de combatir a los equipos de defensa, no que él no tuviera uno antes."

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Tonks observó el grande y brillante símbolo que estaba arriba de los Sortilegios Weasley y respiró profundamente. Si los gemelos no podían ser convencidos, entonces nadie podría ser convencido. Sin desperdiciar otro momento, Tonks entró a la tienda y logró realizar el camino sin causar problemas, hasta llegar al mostrador en donde los gemelos estaban trabajando en un nuevo invento, tomando ventaja de un momento lento de clientes.

"¡Hey!" Tonks los saludó, intentando infligir en su voz más confianza de la que realmente sentía.

"Es nuestra Auror predilecta." Fred sonrió.

"¿Qué podemos hacer por ti?" preguntó George.

El pecho de Tonks fue atacado interiormente por mariposas, y se tomó un momento antes de responder. "¿Cómo se sienten con respecto a todo el desastre que está rodeando a Harry?" dijo rápidamente, queriendo golpearse así misma tan pronto como repitió las palabras en su mente. Tonta, tonta, tonta.

Un silencio descendió sobre la tienda mientras los gemelos se enseriaron y aparentemente se enfocaron más en su proyecto. Finalmente Fred respondió bajito, antes de observar la tienda para ver si había personas no deseadas. "Toda la cuestión parece… bastante sospechosa."

"Sí." George estuvo de acuerdo con su hermano. "San Potter se mete en una onda asesina. Gilipolleces."

Fred le dio un codazo a George. "¡Cuidado con lo que dices! Sabes, ella es un Auror."

"¡Ella no es un lacayo de Fudge!" exclamó George, sonriendo coqueto a Tonks. "Cualquier estúpido puede ver eso."

"¿Entonces qué tal si es un lacayo de Dumbledore?" murmuró Fred.

George hizo una mueca de dolor. "No pienses en eso."

"Miren ustedes dos, no soy un lacayo ni de Fudge ni de Dumbledore." Dijo Tonks, tratando de aclarar las cosas. "¿Cómo se sienten con respecto a los ataques que han ocurrido en el norte durante las últimas dos semanas? Todo el mundo dice que Harry lo ha hecho, ¿qué piensan ustedes?"

Fred la miró sospechosamente. "¿Por qué nos estás haciendo todas esas preguntas?"

"¿Podrían confiar en mí y responder?" les rogó Tonks. "Les juro, no los voy a meter en problemas o algo parecido."

"Oh está bien." Fred aceptó.

George bajó la cosa no identificable con la que estaba trabajando y colocó sus codos en el mostrador. "Ron y Ginny llegaron de la primera villa y estuvieron horas hablando de cómo habían cachado a Harry en el acto y qué persona tan horrible era. Mamá estuvo fieramente de acuerdo y de hecho promovió la idea, y nuestro padre intentó pretender que no estaba involucrado. Era un circo bastante loco."

"Llega al punto." Fred le aconsejó.

"Oh, sí. Bueno, nos dimos cuenta que durante todo el rollo ninguno vio a Harry conjurar un hechizo o herir a los Muggles en el pueblo. Entonces mientras continuaron hablando de sus defectos, nos dimos cuenta que nadie lo había visto hacer algo." Dijo George.

"¿Qué pasaría si te dijera que él es inocente?"

Tanto Fred como George alzaron sus cejas. "No esperábamos que tú o alguien más tomara esa actitud con respecto a él."

"Varios tienen esa actitud." Tonks les informó. "La mayoría de los miembros del antiguo Ejército de Dumbledore. Lupin, Moody y Snape."

"¡Snape!" Ambos gemelos exclamaron en voz muy alta.

Tonks encogió los hombros. "Supongo que él cree en la inocencia de Harry y en la habilidad de derrotar a Tu-Sabes-Quien"

"¡Supongo!" Dijo Fred muy alto.

George se veía un poco perturbado. "Hay muchos idiotas de primera clase afuera. Yo pensaba que Snape iba a ser absolutamente la última persona en creer en la inocencia de Harry. Ojalá el mundo esté listo para enfrentar la cólera de Harry Potter".

"¿Entonces eso quiere decir que tu también crees que él es inocente?" Pregunto Tonks impaciente.

"Depende de quien lo pregunta" Dijo Fred casualmente.

Tonos les sonrió. "¿Que tal si el lacayo Harry Potter te preguntara?"

"Yo creo que eso sería suficiente para nosotros". Dijo George.

& & &

Harry sacó un trozo de pergamino del bolsillo de su abrigo y lo comparó con la dirección escrita de la casa que se encontraba frente de él. Concordaban. Guardó el pergamino y examinó curiosamente la casa.

Estaba parado en una vecindad Muggle bastante rica. A pesar de eso, su apariencia más bien era modesta y se veía muy hogareña. Algo así como La Madriguera, excepto que este estaba más limpia, menos desorganizada y no tan pobre.

Esperando que las características de los dueños fuese similar, Harry Apareció en un pequeño cuarto que parecía ser algún tipo de estudio. Había un escritorio con papeles tirados por toda la mesa, la mayoría de ellos eran archivos del Ministerio vinculados con Gringotts. También había juguetes esparcidos por todo el piso y un gran estante con libros para niños de toda clase.

Conjurando un asiento, Harry se sentó y esperó, alguien podría entrar al cuarto eventualmente. Al pasar el tiempo, Harry escuchó los ruidos que la familia residente estaba haciendo. Por lo que escuchó, era una especie de tiempo de cuentos.

Después de media hora, se pudo escuchar los ruidos de las pisadas más allá de la puerta, y escuchó la voz de una mujer subiendo las escaleras pidiendo si alguien iba a subir para acostar a los niños.

"Solo un minuto, cariño. Tengo que guardar el libro". Dijo una voz masculina.

Harry se paró cuando se abrió la puerta, entrando un hombre de estatura mediana, rubio oscuro y aproximadamente de treinta años. Casualmente estaba hojeando un libro con fotos grandes.

Sintiendo la presencia de otra persona en el cuarto, el hombre se congeló abruptamente y entonces movió lentamente una de sus manos hacia el interruptor de luz. Harry no se movió para detenerlo. Las luces se prendieron y el hombre echó una mirada a Harry y casi se desmayó.

"¡Qué haces tu aquí! ¿Qué quieres?"

Una sonrisa se expandió por toda la cara de Harry mientras abría sus brazos inocentemente. "Te tengo una proposicion, Señor Mockridge".

"Fin de Capítulo"

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