Continuaron viajando durante toda la noche, después de su beso habían guardado silencio, la verdad es que ninguno se atrevía a indagar en el nuevo lazo que se había formado entre ambos, como en un sueño se pusieron de pie y continuaron viajando, de vez en cuando dándose miradas cómplices que hacían sonrojar a la pelirrosa y sacaban una sonrisa al Uchiha.
No pararon hasta encontrarse solo a un par de hora de la Aldea, ya empezaban a conocer los lugares por donde pasaban por lo que se tomaron un par de minutos para descansar y tomar agua al costado de un rio, seguían en silencio, pero eso no molestaba a ninguno de los dos, simplemente disfrutaban de su mutua compañía. Sakura se quitó las sandalias y sumergió los pies por un momento en el río, la sensación del agua llevándose el cansancio y sudor era incomparable, sin darse cuenta una pequeña sonrisa surcó sus labios, y el pelinegro no pudo evitar pensar en lo bonita que se veía con el aire jugueteando entre su largo cabello. Carraspeando decidió que era tiempo de comenzar a conocerse de nuevo
-Sakura – ella abrió los ojos y le sonrió – ¿Por qué haces eso?
-¿El qué? – estaba confundida
-Sumergir los pies en el agua, parece que lo disfrutas
-Oh, esto – se rio entre dientes enrollando un dedo en un mechón de cabello – Es solo una forma de descansar mis pies, además me da una sensación de limpieza, no solo corporal, sino de todo el cansancio – se mordió el labio inferior – ¿Q... quisieras probarlo?
Él lo pensó por un momento, no tendría nada de malo hacerlo, ya estaban bastante cerca de Konoha, y parecía que eso a ella la haría feliz, compartir algo juntos; además a él le apetecía pasar tiempo junto a ella, no solo hacerlo por qué tenían que viajar juntos
-Está bien -
agitó los pies hasta que cada una de sus sandalias salió, se acercó calmadamente hacia donde estaba su compañera, sus ojos se encontraron hasta que Sakura se ruborizo completamente y desvió la mirada, Sasuke parecía no tener suficiente de ella, podría pasarse horas repasando cada parte de su rostro y cuerpo, y siempre encontraría algo nuevo y fascinante en ella, nunca había pensado ser de ese tipo de hombres como Naruto, que eventualmente se casarían con una buena mujer y formarían una familia, después de su venganza y sobre todo de haber intentado destruir todos su lados, aceptó el hecho de que estaría solo el resto de su vida, vagando entre las sobras protegiendo lo único importante que le quedaba. Pero como siempre, su molestia había trastocado todos y cada uno de sus planes, quería saber cada cosa de ella, conocerla completamente como antaño, deseaba restaurar el vínculo que tuvieron cuando jóvenes y hacerlo más fuerte
-Sakura - susurro y ella nuevamente se encontró con sus ojos - Cuéntame cosas sobre ti
-¿Qué quieres saber Sasuke-kun? - Era la primera vez que lo llamaba así estando totalmente consciente, eso era muy bueno. Decidió empezar por la cosa que lo tenía más intrigado... bueno, la segunda. En primer lugar estaba la cita con el hombre del barco
-¿Por qué me dejaste de llamar así? - ella no entendió
-¿Así? - carraspeo - me temo que no te entiendo Sasuke-kun
-De la manera en que acabas de decir mi nombre
-Oh - ella desvió la mirada mientras jugueteaba con sus manos. Creía que él no se había dado cuenta - ¿Quieres la verdad? - aun no lo miraba y él se estaba cansando de eso
Tomo su barbilla con la mano obligándola a que sus ojos lo encontraran
-Siempre la verdad - ella asintió y el la soltó, pero aun así no desvió su mirada
-Al principio te seguía llamando de esa manera - confesó - pero después...
-¿Después?
-Era una manera de poner una barrera - susurró
-¿Por qué pondrías una barrera? - ella alzó el rostro fijando su mirada en las nubes que avanzaban lentamente, al igual que su vida, a veces parecía que ella se movía en cámara lenta a comparación de todo lo demás
-Para que ya no doliera... es que... han pasado muchos años, y aunque al final regresaste, en realidad no lo hiciste, y eso me dolía, pensar que tal vez nunca regresarías a nosotros, a tu familia
-Ya veo - y en realidad lo entendía, él mismo sabía que algo no lo dejaba volver de verdad, tal vez el miedo al rechazo, no de los aldeanos, eso no podría importarle menos, pero sí de sus compañeros, aquellos que lo buscaron, algunos tal vez solo lo habían hecho por el cariño o lealtad que le tenían a Naruto y Sakura, pero al final lo que contaba era que siempre intentaron llevarlo de vuela a la aldea, y en cada ocasión el los decepcionaba, en especial a la mujer frente él, y pensó, seguía decepcionándola
-¿Por qué no regresaste Sasuke-kun? - era una pregunta que le comía la cabeza desde hace mucho tiempo
-¿La verdad?
-Siempre - él sonrió. Le devolvía sus palabras
-Siento que no lo merezco - se miraron a los ojos - es más fácil viajar por lugares donde nadie me conoce, donde no soy juzgado ni temido... yo ... siento que tal vez nunca mereceré vivir en la aldea de nuevo
-Oh, Sasuke-kun - con una sonrisa triste acarició su mejilla - Tu ya lo mereces, Naruto no fue el único héroe de la guerra, sin ti no habría funcionado, salvaste la aldea cuando ocurrió lo de Toneri, y has ayudado a mucha gente. Pero sobre todo, estas realmente arrepentido, y por eso todos tus amigos ya te hemos perdonado
-Yo no creo que sea tan fácil
Ella aun con una mano en su rostro, le dedicó una sonrisa tierna
-Hay cosas que no es necesario cuestionarlas. Simplemente debes aceptarlas
Dio un paso adelante y rodeo su cuello con sus delgados brazos.
Se abrazaron durante mucho rato, Sasuke pensaba en lo bien que se sentía tener un contacto tan agradable, recordaba las veces que sus locas seguidoras de la aldea lo seguían y abrazaban a la fuerza, sentía que era algo erróneo, incluso detestable, pero con Sakura incluso entonces era diferente, no podía decir que lo amada, pero tampoco lo odiaba, era soportable y en algunos casos agradable, como cuando despertó en el hospital después de haberse encontrado con Itachi y caído en un genjutsu, al abrir los ojos ahí estaba ella, siempre ella, aceptándolo, esperándolo, abrazándolo con todo su corazón y dándole esa tranquilidad e inocencia que le fue arrebatada desde que su familia había muerto
Separándose levemente, sus ojos se encontraron, parecía que no podía dejar de ver esos jades que tanto le fascinaban
- Sakura - inclino su cabeza sin cerrar los ojos para rozar sus labios con el más leve de los contactos, acarició sus labios con los suyos y se sintió más ligero, cada vez que sus cuerpos se tocaban sentía como un peso se quitaba de su espalda – Gracias
Se separaron con reticencia, ambos sabían que era hora de regresar a la aldea, pero a ninguno le hacía mucha gracia tener que salir de la burbuja donde habían pasado todo su viaje; la verdad era que Sakura tenía miedo de lo pasaría una vez llegando a la aldea ¿Sasuke volvería a ser el mismo de antes? ¿La ignoraría y lo que había pasado entre ellos sería solamente un amor viajero? no quería pensar en eso, pero no lo podía evitar, su sueño se estaba haciendo realidad y no quería despertar aún de ese hermoso letargo en el que se sentía sumergida desde que se habían besado por primera vez.
Los pensamientos del pelinegro iban por un camino muy distinto, era la primera vez que regresaba a la aldea desde hace algunos años, por regla general, evitaba a todo aquel ninja de Konoha que no fuera alguno de sus ex compañeros, por lo que volver a su hogar de nuevo y más aun con una mujer y kunoichi que llamaba tanto la atención lo estresaba demasiado, saber que de nuevo volvería a estar en el foco de atención de todos era una sensación de descontrol que siempre había odiado, decidió que actuaría totalmente normal frente a todos ellos, guardaría todos sus sentimientos y confusiones en una caja y la cerraría para tratar con eso cuando se encontrara de nuevo fuera de la aldea
-Debemos continuar - Sakura se estremeció un poco al escuchar su tono de voz, había cambiado, esa suavidad que se había mostrado desde hace algunos días había desaparecido -
-Claro, seguro Naruto nos estará esperando en las puertas de la aldea
-Hmp, tienes razón - Y la verdad era que aunque el rubio no era un ninja sensor, tenía un radar en cuanto a sus amigos y ahora también con su esposa
Sin decir más Sasuke salió del agua ignorando a su acompañante, a ella le pareció que todo lo que había pasado fue solo un bonito sueño, pero lo descarto al llevarse una mano a los labios, aun le cosquilleaban por su beso, fue real - pensó - pero no entiendo que pudo pasar para que se alejara de esa manera
Con un suspiro derrotado, también se encaminó hacia a orilla con el ánimo por los suelos
Ambos se pusieron de nuevo las sandalias y recogieron sus mochilas para seguir su camino
De nuevo no se dirigían la palabra, para la pelirrosa era muy desgastante seguir los estados de ánimo Sasuke, tan rápido como estaba de buen humor, fruncía el ceño y de nuevo aparecía esa mirada fría que a ella tanto la intimidaba, decidió con un gruñido, el cual Sasuke ignoró olímpicamente, que si él se comportaba así, ella también podría hacerlo, ya no era esa niña tonta que lo seguía a todas partes como un perrito faldero, ella le había demostrado que quería compartir sus cargas, eso incluía sus cambios de humor, pero no estaba dispuesta a recibir groserías por algo que ni siquiera entendía, tal vez si hablaba con ella, le podría ayudar a despejar su cabeza de esos pensamientos que lo ponían en ese estado, sin embargo, como siempre, prefería guardar silencio y lidiar con las cosas por su propia cuenta
Llegaron a las puertas de la aldea un par de horas después, y como Sakura había predicho, un rubio los esperaba recargado en el lateral de una de las puertas, cuando los vio a lo lejos, de un salto se irguió y con una sonrisa en su rostro corrió como un poseso
Cuando los alcanzo se lazó sobre ellos y debido a que no esperaban el golpe, todos cayeron al suelo con un golpe seco, Sakura se golpeó la cabeza contra el suelo y su vista se nubló por un momento, ahogó un gemido de dolor, lo cual llamó la atención del pelinegro y miró como cerraba sus ojos y su cara se fruncía en señal de molestia
-Quita, Usuratoncachi – Naruto que hasta el momento balbuceaba cuanto los había extrañado y lo mucho que se alegraba de verlos, le dirigió una mirada dolida a su amigo
-Que malo eres teme – resopló – no nos hemos visto en años, deberías ser más amable
-Dobe, hiciste que Sakura se golpeara la cabeza – agrandando los ojos, Naruto volteó su mirada hacia su mejor amiga y efectivamente observó cómo mantenía los ojos cerrados intentando controlar en dolor
-Sakura-chan – se arrodilló a su lado y puso su cabeza encima de sus muslos - ¿Te encuentras bien?
Con un resoplido, ella abrió los ojos y miro al rubio con ojos entrecerrados
-Debí suponer que harías eso – una sonrisa se extendió por sus labios rosas y aún con la cabeza sobre sus piernas, le dio un leve empujón en el costado con su codo – Yo también me alegro de verte, Naruto –
El rubio al ver que su integridad estaba a salvo, soltó una carcajada entre aliviado y contento, Sakura también rio entre dientes mientras dejaba caer su cabeza en los muslos del chico y observó el cielo de Konoha, lo había extrañado demasiado, en ese momento hasta podía sentirse tan poética como Shikamaru
Sasuke por otro lado, observaba la familiaridad de sus amigos con ojos entrecerrados, sabía que Naruto amaba a su esposa, pero también recordaba que el ojiazul estuvo enamorado de Sakura durante años, y de alguna manera, no pudo evitar sentir celos por la familiaridad con que se trataban… deseaba eso mismo para él. Se aclaró la garganta
-Debemos reunirnos con Kakashi
-Es cierto – concedió Sakura – Debe estar impaciente por recibir nuestro reporte
-Oh, vamos Sakura-chan, vayamos a comer ramen, el viejo puede esperar – le puso ojitos suplicantes, pero como la pelirrosa estaba muy acostumbrada a eso, simplemente lo ignoró
-Podemos hacerlo después de darle el reporte, no seas impaciente
-pff, bien. Entonces vamos, entre más rápido los libere Kakashi-sensei, más rápido comeremos ramen
Ella asintió y con cuidado se sentó, aún estaba un poco mareada por el golpe, pero no era algo que no pudiera manejar, Naruto se puso de pie con un brinco y tomándola de la mano, la puso de pie con soltura
- Ella le dedicó una sonrisa y tomo la delantera hacia las puertas de la aldea
-Oye, teme – Naruto le susurró a Sasuke - ¿Qué le hiciste a Sakura-chan?
-¿Yo? – Lo miró fríamente – fuiste tú quien hizo que golpeara la cabeza contra el suelo
-No, no me refiero a eso – fijó su mirada en la espalda de la chica – Si se hubiera sentido normal, me habría dado un puñetazo, pero solo sonrió
-Tal vez solo te echo de menos – el pelinegro también la observó
-Te digo que no – señaló su espalda – ¿ves cómo inclina hacia abajo ligeramente la espalda? Eso hace cuando esta triste, y ¿Miras que su cabeza esta inclinada un poco hacia la derecha?, es por qué esta confundida
Sasuke se molesto
-¿Y tú como sabes eso? – Naruto lo miro como si fuera tonto… si, nada menos que Naruto, y en cierto sentido, era humillante
-He pasado años compartiendo misiones y tiempo libre con Sakura-chan, nos hemos aprendido a conocer el uno al otro, hasta Sai sabe cuándo está fingiendo ser feliz, es el único que nota sus sonrisas falsas
Eso sí que fue un golpe bajo para el pelinegro, sintió de pronto como si Naruto le estuviera recriminando no conocerla mejor, al fin de cuentas solía hacerlo cuando eran genin, pero, se dijo, las personas cambian y a lo mejor, todo lo que yo recuerdo ya no es parte de ella
-Hmp – fue lo único que pudo salir de su boca
-Te digo que algo le pasa – entrecerró los ojos con determinación – y voy a averiguar que es – Naruto corrió con fuerza hasta alcanzarla y con naturalidad puso sus brazos cruzados detrás de la nuca, el pelinegro se prometió internamente que también haría algo para descubrir que le pasaba a su… ¿Amiga? ¿Compañera? Suspiro con derrota mirándolos caminar y le pareció una escena tremendamente familiar, con una sonrisa ladeada pensó que tal vez su estadía en la aldea no sería un desastre después de todo
