Nota: es una traducción al español del Fic "KNOTS" (Nudos) del autor Little leaf of the Redwoods, quien amablemente me ha concedido el permiso para hacerlo. Este es seguramente el Fic de los hermanos Hansen que más me ha gustado. Aclaro que para traducir la historia, no utilizo ninguna herramienta de traducción. No soy dueña del relato, ni busco ganancia económica.
Advertencia del autor: Este capítulo contiene temas fuertes (Suicidio y el abuso infantil) pero nada gráfico y un poco de contenido para adultos. Se centra en debates y diálogos, así que no hay mucha acción en este capítulo. Más acción en capítulos posteriores. Capítulo dedicado a Mel, a quien le encantan los momentos compartidos por estos tres hermanos.
….
CAPITULO 26: "LA MISMA SANGRE"
-"¿Ya no hay más preguntas? ¿En serio?"…Norman comentó un poco decepcionado.
Edgar se limitó a mover la cabeza de lado a lado en acción negativa. Obviamente, él tenía preguntas, pero podía esperar un momento más oportuno.
-"Creo que ya hemos terminado con las preguntas por esta noche Norman"… dijo Sig, recuperándose rápidamente de los dolorosos recuerdos de su primer y único amor.
Después de beber agua con hielo y poner su vaso en el fregadero, el mayor volvió a sentarse. "Sólo ... una cosa más, hermanito" añadió, notando que su té se había enfriado.
Norman refunfuñó: "Sig, si le recomiendas que espere hasta que sea mayor una vez más, te juro que...
Sig resopló volviéndose hacia su hermano menor: ¿Qué? ¿Qué harías big brother? "
Norman lo miró por el rabillo del ojo y puso una mueca pero se echó atrás.
Mirando hacia Edgar, Sig suspiró de nuevo, "Ok, tocamos pocos puntos en esta conversación. Ya lo sé. Es sólo que fue un poco más difícil de lo que pensaba porque me siento como "el padre" y el "hermano mayor" al mismo tiempo"
La cara Edgar decayó ligeramente pero asintió con la cabeza: "Te entiendo"…Además, sé que me amas de cualquier manera. Nunca me olvidaré de él.
-"Yo no quiero verte lastimado o en problemas"…dijo Sig, mientras mostraba al niño su mejor sonrisa…"Sé que no soy un experto en estas conversaciones, pero, en el futuro, si alguna vez tienes más preguntas, por favor, habla con nosotros. Trataré de hacerlo mejor la próxima vez."
Norman rápidamente añadió, señalando con su dedo índice a Edgar: "Y para que lo sepas, los chicos de la escuela no tienen idea de lo que están hablando, así que no te conviene preguntarles nada"
Sig asintió con la cabeza: "Norman tiene razón. Pregúntanos a nosotros. No importa lo que sea, aunque me sienta incómodo, te diré la verdad"
Edgar dio a su hermano mayor una sonrisa brillante… "Oh Sig, Crees que me siento raro al preguntarte a ti sobre sexo, pero no. Sé que te sientes un poco celoso de que prefiera hablar con Norman de este asunto"… "Ok, Si tengo otra pregunta, le preguntaré al que vea primero. Realmente no importa quién, me siento cómodo hablando con ambos"
De inmediato, Sig se sintió muy aliviado de que hubiera asustado a su hermanito al exagerar demasiado en su rol "paterno"…Tal vez me sentiría igual si papá estuviera aquí porque es mi deber protegerte. Sigo siendo el hermano mayor en tu vida, te amo y quiero lo mejor para ti.
-"Bien, porque nosotros siempre estaremos aquí para ti, Edgar. Y eso es lo más importante de todo"…dijo Sig, deslizando su mano sobre la mesa para colocarla en posición horizontal delante de su hermano menor. El anillo de graduación brillaba bajo la luz del techo en la cocina.
Edgar extendió su mano derecha, justo arriba de la de su hermano y se dio cuenta de lo pequeño que era en comparación con Sig.
El mayor de los Hansen sonrió y sus ojos azules también chispearon de alegría.
Norman se rió también, se acercó a la mesa y puso su mano derecha en la parte superior de las dos manos… "Estaremos contigo siempre muchacho"… dijo con voz ronca y haciendo una pausa por un momento, añadió: "La misma sangre que corre por mis venas, corre en las venas de Sig y en las tuyas. Nada puede cambiar eso."
Sig y Edgar se miraron con los ojos desorbitados por la declaración profunda de su hermano. Era cierto, por supuesto, pero ninguno de los dos jamás imaginó que el bromista de Norman diría algo así de…profundo.
El hermano mayor puso su mano izquierda sobre Norman, completando la pila y le dio un apretón muy fuerte: "Wow, Norman. Estás muy sentimental hoy ¿eh?"
Norman retiró su mano rápidamente mientras su cara se volvía roja: "Como sea"…él se erizó, "Voy a trabajar en el sótano por un tiempo. Aún me quedan energía que quemar."…Y dicho esto, caminó hasta el sótano, dejando a sus hermanos sentados en la mesa.
Sig y Edgar se miraron el uno al otro durante un minuto o dos… "Tu sangre corre por mis venas. Siempre estaremos conectados"
-"¿Quieres ver "The love boat"? Empieza en cinco minutos"… Sig preguntó rápidamente tratando de dejar atrás la reciente conversación.
"Hemos discutido Demasiado del tema por una noche. Pasemos a otra cosa..uhmm..pero aún queda algo que realmente me molesta y voy a tener que preguntar o nunca dormiré de nuevo. ¿Qué pasó exactamente abajo en la cabaña? Estoy muerto de miedo pero siento que tengo que enterarme de todo. Quizá me estoy preocupando por nada…pero Edgar es mi hermanito, un niño inocente y tengo que saber.
Edgar sacudió la cabeza ante la pregunta. Odiaba esa serie. Le recordaba demasiado a su madre porque miraba ese programa con ella mientras sus hermanos estaban fuera con sus amigos, disfrutando de sus noches de sábado.
Sin embargo, ofreció una alternativa: "¿Podemos jugar al poker?"…El niño preguntó esperanzado.
-"Claro que si Edgar"… Sig respondió poniéndose de pie para lavar las tazas de té…"Aunque estoy un poco preocupado, parece que te estás haciendo bueno en eso."
-"Lo seré"…dijo Edgar ayudando a su hermano a limpiar la mesa.
Edgar tomó su propia taza y se acercó al fregadero. Bebió el té en dos tragos, lavó su copa y la puso en el estante. Luego se dio la vuelta, tomando la taza intacta de Sig y una vacía de Norman y también las lavó… "¿No te gustó el té, Sig?"… preguntó distraídamente mientras se lavaba los platos.
Sig se acercó, sacó las cartas del cajón, volvió a sentarse y comenzó a moverlas entre sus dedos..."En realidad no, aunque Norman asume que todos aman el té"…respondió distraídamente mezclando la baraja.
Un minuto más tarde, Edgar apareció de repente al lado de Sig, en silencio de pie junto a él.
Un billete de veinte dólares estaba en la mano del niño y él se lo ofreció a su hermano mayor con un ligero empujón.
Sig miró directo a los ojos verdes: "¿Qué es esto?"
-"Te estoy devolviendo tu dinero. Dije que lo haría. Norman me pagó por trabajar en la ferretería, aunque realmente no tenía que hacerlo. Me gusta ayudarlo"… Edgar explicó en silencio, queriendo que Sig supiera con certeza que el dinero fue adquirido con total honestidad.
Sig se volvió hacia su hermano, poniendo su mano sobre el dinero para empujarlo de nuevo hacia Edgar: "Edgar, esto es mucho más de lo que me debes. No es que realmente creo que me debes algo de todos modos. Quédate con ese billete"…dijo suavemente mientras apretaba la pequeña manito de su hermano.
Edgar tomó el billete y nuevamente lo ofreció, agregando más firmeza en sus movimientos y con el semblante serio.
-"¿Estás siendo desafiante conmigo ahora?"…Sig preguntó, aunque no había absolutamente ninguna autoridad en su voz, sólo un poco de humor.
Edgar inclinó la ceja, con una sonrisa jugando en sus labios.
Ese movimiento en particular sumado a la expresión facial, causó que Sig se quedara casi sin aliento porque a pesar de las diferencias en color de ojos y el cabello, era como si estuviera mirándose en un espejo. Edgar era una versión más joven de él mismo… "Misma sangre"
Agarrando el dinero y también la mano de su hermano menor, Sig sentó a Edgar en su regazo.
-"Está bien, voy cobrarme lo que me debes. El resto lo ingresaré en tu cuenta de ahorros. ¿Trato hecho?"… Sig Preguntó… "Ok, una pequeña mentira piadosa no le hará daño. Voy a depositarlo todo en su cuenta de ahorros"
-"Trato hecho"… Edgar aceptó, sintiéndose mejor por haber saldado su deuda.
Sig tomó el dinero y con la mano izquierda, lo metió en el bolsillo de atrás.
-"¿Quieres jugar ahora? ¿O tienes miedo de que te vaya patear el culo jugando poker?"… Edgar preguntó con una sonrisa, tratando de bajar el regazo de su hermano.
La única respuesta de Sig fue poner los brazos alrededor de su hermanito y sostenerlo muy cerca de su pecho.
Edgar estaba un poco confundido por el movimiento protector inesperado, incluyendo el cambio en el estado de ánimo de su hermano mayor… ¿Qué pasa Sig? ¿Es que acaso ya no puedo bromear contigo?
-"Jugaremos en un minuto"… Sig explicó en voz baja: "Hay algo que...tengo que preguntarte primero"
-"No, nunca he estado con una chica y Sí, si voy a esperar hasta que sea mayor"… Edgar se apresuró a contestar mirando a su hermano con una sonrisa maliciosa… "Ok, todavía puedo bromear contigo, siempre serás mi hermano mayor, antes que el estricto guardián de mi vida"
"Oh Dios, a veces se ve exactamente como yo. Otras veces, es como tener una versión más joven de Norman"… "Eres un mocoso majadero"… Sig susurró en el oído de su hermano, "Aunque me alegro de escuchar las dos respuestas de todos modos."
Edgar frotó su mejilla contra el hombro de su hermano, era relajante saber que Sig no estaba enojado por las burlas. "Yo he decido esperar hasta que sea mayor, no tiene que decirme nada más"
-"¡Hey, yo estaba poniendo atención!"…dijo Edgar en voz baja.
-"Bueno, eso es un milagro"…Sig respondió con una carcajada.
Edgar le dio un empujón juguetón: "Oye, yo siempre pongo atención... la mayor parte del tiempo."
-"Lo sé"…Sig dijo con una sonrisa tranquilizadora y luego su voz volvió a su tono serio: "Yo estaba bromeando. Eres el un gran chico, nunca dudes de eso"
Al escuchar el alago, Edgar puso sus brazos alrededor del cuello de su hermano y le susurró suavemente: "Te amo hermano".
Las palabras aún no habían perdido su efecto. Sig sabía que aunque las escuchara una y mil veces, su corazón se apretaría cada vez que fueran pronunciadas.
Abrazando más fuerte a su hermanito, Sig susurró: "Yo te amo, también, Edgar. Mucho. Es por eso que...tengo que preguntarte algo y realmente necesito que seas honesto conmigo."
-"Ok"… Edgar respondió con su voz amortiguada por la camisa de su hermano.
Sig estaba tranquilo aunque Edgar percibió la vacilación en su voz. La lluvia seguía cayendo por la parte exterior de la ventana de la cocina. El caer de la lluvia y el golpe de las pesas en el piso del sótano, eran los únicos sonidos en toda la casa hasta que el reloj del abuelo dio nueve campanadas.
"Esta debe ser una pregunta difícil"…Edgar pensó… "y cuanto más se tarda Sig en hablar, más nervioso me pongo"
Edgar le dio un codazo a su hermano, poniendo su nariz en el cuello de Sig.
El mayor suspiró. La espera sólo estaba empeorando las cosas. Cuando al fin encontró su voz, le preguntó con voz ronca: "Cuando estuviste en la cabaña…
Edgar se quedó inmóvil, todo su cuerpo tenso al oír el nombre de aquel lugar de los labios de su hermano… "Por favor, Sig, por favor no me preguntes sobre ese lugar. Lo siento mucho, lo mencioné por pura casualidad cuando estábamos hablando antes sobre el sexo"
Sig sintió la tensión. Pensando que su hermano estaba nervioso o asustado por los malos recuerdos, extendió la mano y le acarició el pelo con suavidad: "¿Alguien alguna vez ..." Sig comenzó su pregunta y luego se detuvo, no quería siquiera pensar en esto.
Después de unos segundos de escuchar la lluvia, Edgar respondió en voz baja: "Puedes preguntarme lo que quieras, Sig. ¿Recuerdas?"
Sig abrazó a su hermano más cerca de él colocándole sobre sus rodillas. Hundió su cara en la camisa de Edgar y escuchó los latidos del corazón del niño: "Es que no sé cómo preguntarte esto"…comentó en un susurro sin aliento.
Edgar pasó su mano por la rubia cabellera, retorciendo cada pequeño rizo a medio hacer. Él estaba esperando pacientemente por la pregunta.
Después de unos minutos, Sig preguntó en un susurro casi inaudible: "¿Alguien alguna vez ...te lastimó ... mientras estabas allí?" …Un niño de trece años de edad, joven e inocente, podría haber sido el blanco de casi cualquier adulto morboso en la Cabaña. Sólo Dios sabe lo que esconden esas paredes: criminales, perdedores, la peor escoria de la sociedad... pervertidos y la lista sigue…
Algo en la forma en que su hermano dijo que la palabra "Lastimó" hizo que Edgar dudara. Es decir, ¿qué es exactamente lo que Sig quería decir? porque parecía que la palabra significa otra cosa y realmente no sabía cómo responder a la pregunta.
Edgar tranquilizó a su hermano lo mejor que pudo: "No, Sig," dijo en voz baja: "Nadie me hizo daño. Ellos eran malos y a veces me obligaron a hacer cosas que no me gustaban, pero ..."
El brazo sobreprotector de Sig apretó al niño con más fuerza: "¿Cómo qué cosas, Edgar?"…dijo ocultando el nerviosismo de su voz entre el pecho de su hermano. "Jesús, Dios, por favor ¿qué cosas le hicieron?"
-"Cosas estúpidas, como beber demasiado o hacer acrobacias tontas en mi bicicleta. Sólo eso". Edgar respondió con honestidad.
"Gracias a Dios. Gracias que no fue tan malo, podría haber sido peor…Mucho peor"
-"¿Alguna vez ... te golpearon?"
Una larga pausa. Y no vino respuesta.
El corazón de Sig casi dejó de latir. En realidad, puede que si dejara de latir literalmente por lo menos por un segundo. "Oh, Dios mío, no puedo aceptarlo".
Después de un minuto de silencio, Sig se alejó de su hermano y lo miró directamente a los ojos. Edgar fue sorprendido por lo que vio reflejado en la mirada de esos ojos azules…"Odio".
Sig tragó saliva, con la boca ligeramente crispada y el músculo de su mandíbula flexionado: "Nunca pensé que desearía dañar a alguien, pero...te juro...que si un adulto te pone una mano encima o te hace daño... Voy a mat.." Sig no pudo terminar la frase, pero su voz su fue mortal.
Edgar puso su mano sobre la boca de su hermano rápidamente para detenerle: "No, no lo digas. Es un pecado, Sig. Pensarlo siquiera es un pecado"…dijo reprendiendo a su hermano y sacudiendo su cabeza de lado a lado. "Esta es la razón de porqué nunca te diré lo que estoy haciendo. No vas a ir a la cárcel por intentar protegerme, no lo permitiré"
Sig cerró los ojos y Edgar quitó la mano sobre sus labios.
-"Estoy bien, Sig. Nadie me hizo daño"… Edgar comentó en voz baja, tratando desesperadamente de erradicar el odio de su hermano y lograr que se calmara. Ni siquiera estaba seguro de lo que decía, pero él habría dicho cualquier cosa para apaciguar la ira de Sig.
Acurrucándose contra el pecho de su hermano, Edgar frotó su cara contra la tela de su camisa. "Mira, yo estoy bien. Estoy aquí, contigo. Nadie puede hacerme daño"
-"Es mi culpa"….Sig susurró, con los ojos todavía cerrados. No era posible que abrazara más fuerte a Edgar.
-"No, no lo es."
-"Si, si lo es"…Sig repitió, su voz ahogada: "Nunca debiste estar allí en primer lugar. Debiste estar en casa, después de que mamá murió y o debí estar aquí para ti."
-"Ahora ya estás aquí."
-"Y nunca voy a dejar que te hagan daño o través."…La voz de Sig albergaba tanta emoción que ni siquiera sonaba como su habitual tono melancólico.
-"Lo sé."… "Yo tampoco permitiré que alguien te haga daño…ni a ti o a Norman"
-"Realmente necesito un cigarrillo, Edgar"…Sig confesó, abriendo los ojos finalmente.
Edgar sonrió al escuchar el quejido: "¿Y si te lo cambio por palomitas de maíz?"
-"Ummm, no creo que tenga el mismo efecto, pero... claro, acepto ¡qué diablos!"…Sig dijo, dando a su hermano un último apretón antes de liberarlo por completo de su regazo.
…
Una hora más tarde, Norman llegó corriendo por las escaleras, sudoroso y sin aliento. Encontró a sus hermanos jugando póker con las palomitas de maíz desparramadas por toda la mesa.
Se dirigió a la nevera, sacó una caja de leche y empezó a beber directamente del cartón.
-"¡Jesús! Norman, usa un vaso ¿quieres?"…Sig se quejó. Estaba perdiendo miserablemente el juego y ya se había cansado. No durmió bien la noche anterior y su cabeza empezaba a doler de nuevo.
Edgar se sentía tan feliz como una almeja, recaudó su parte justa de palomitas y disfrutaba de la compañía de sus hermanos mayores. "Me gusta cuando estás en casa las noches de sábado. Aunque tal vez, debería sentirme culpable por eso"
Norman puso la caja abajo, se limpió el bigote de leche con el dorso de la mano y se aseguró de agregar un ruidoso: "Ahhh"…sólo para molestar a su hermano mayor. Luego agarró dos vasos, los llenó de leche fría y colocó uno frente a Edgar, murmurando: "La leche es buena para ti. Bébela."
Edgar levantó sus ojitos y miró a Sig para obtener ayuda. Sin embargo, el mayor estaba de acuerdo con Norman, así que inclinó la cabeza en dirección al vaso como diciendo: "bébela chico, te hará bien"
-"Owww, ya sabes que no me gusta la leche, Sig"…Edgar se quejó, poniendo sus cartas boca abajo sobre la mesa.
Norman se sentó junto a Edgar y empujó la copa más cerca de su hermanito: "¿De qué otra forma vas a obtener grandes y fuertes músculos... dijo doblando su músculo del brazo y flexionando sus bíceps... como éstos , hermanito?"
-"¿O de qué otra forma crecerás tan alto… Sig dijo sentándose con la espalda recta para mostrar su cuerpo en toda su estatura... como yo?"
-"¿Y no puedo tomar vitaminas para eso?... Edgar preguntó sin mostrarse impresionado con las demostraciones de fuerza o altura que sus hermanos mayores alardeaban… "¡Yo no quiero la leche!"
Sig suspiró y dedicó a Edgar una de sus miradas de: "Mejor obedece hermanito" antes de ordenar: "Bebe. Toda. La. Leche. Edgar" dijo en voz baja.
¡Dios! ¡A veces pienso que en lugar de hermanos tengo a dos mamás gallinas!... "¿Puedo por lo menos ponerle chocolate?"…Edgar preguntó, aceptando el hecho de que se tomaría ese maldito vaso de leche por las buenas o por las malas.
-"Hey gran idea"… Norman gritó caminado en dirección a la despensa para buscar el jarabe de chocolate Hershey. Puso un poco en el vaso y lo batió después, así que en cuestión de segundos, tanto Norman como Edgar, tenían leche con chocolate.
-"¿Y tú, hermano mayor?" Edgar preguntó un poco molesto por ser tratado como un niño a veces.
-"¿Yo? Me voy a la cama, chico"… Sig respondió poniendo sus cartas sobre la mesa… "La verdad es que odio la leche también, pero no voy a confesarte eso. ¡Jesús! ¡¿Cuándo me convertí en un condenado hipócrita?!
Como era de esperar, mientras Sig se puso en pie, Edgar se quejó y suplicó que continuaran el juego. Parecía que Edgar nunca se cansaba.
-"Tú también debes ir a la cama pronto...y sin ningún gimoteo"…Sig dijo mientras colocaba su silla en su lugar…"Jugaremos mañana, de nuevo ¿de acuerdo?"…preguntó mientras se revolvía los rizos de su hermano.
Sig hubiese deseado inclinarse y besar la parte superior de la cabeza de Edgar, al igual que su madre siempre había hecho, pero se contuvo. "Tal vez eso es demasiado afecto entre chicos y Edgar probablemente no va a apreciar el recuerdo de mamá"…"Buenas noches, hermanito"…dijo suavemente.
Luego se volvió hacia Norman, puso su mano sobre el hombro de su hermano y la dejó allí por sólo dos segundos. "Gracias por salvar mi culo hoy, una vez más. Entre el dolor de cabeza, el regreso a casa en medio de la lluvia, la cena y la conversación sobre sexo, me siento más agradecido de tenerte en mi vida. Parece que estoy pensando mucho en eso últimamente"…. "Buenas noches compañero"…fue todo lo que Sig dijo antes de caminar hacia las escaleras.
-"Espero que te consigas un coche de verdad…aunque sea en tus sueños"… Norman murmuró en voz baja, pero lo suficientemente alto como para su hermano lo escuchara. A pesar de que la mano ya no estaba en su hombro, todavía podía sentir el contacto. El mensaje llegó de fuerte y claro como si los dos se hablaran con la mente. "De nada Sig".
-"¿Jugamos Poker?" Edgar preguntó a Norman con ojos esperanzados.
-"Nop, este tipo se va a la ducha...y luego a la cama"… Norman respondió señalándose a sí mismo.
Edgar hizo un puchero. Norman guardó las cartas y cerró con llave la puerta de atrás. Lavó los vasos y limpió la mesa. Luego apagó la luz de la cocina y no hizo caso de su hermanito que quedó solo, sentado en la oscuridad.
Norman salió a la sala y esperó de pie frente a la escalera. Menos de un minuto después, un pequeño adolescente estaba a su lado, enfurruñado si, pero dispuesto a obedecer sin ningún gimoteo, tal y como Sig se lo había ordenado.
….
Al salir del baño, Norman entró directo a la habitación de Edgar. La puerta estaba abierta y la luz encendida.
Edgar estaba tendido boca abajo sobre su cama, leyendo un libro. Se había puesto los pantalones del pijama y una de las viejas camisas de Sig.
-"¿Ya te lavaste los dientes?"… Norman preguntó, mientras llevaba una toalla envuelta alrededor de su cintura y mostraba su pecho desnudo.
A pesar de que no fue invitado, Norman entró en la habitación, se colocó delante de un espejo y vió su reflejo. Admirando sus músculos era una de sus actividades favoritas.
Edgar casi se rió de la acción: "No, ¿cómo podría lavarme los dientes mientras tú estás acaparando el baño?"…preguntó y luego añadió: "Caray, ponte una camisa, Norman".
Norman se dio la vuelta para mirar a su hermanito de frente: "¿Qué? ¿Celoso?"
Edgar puso su libro a un lado y se deslizó fuera de la cama. Poniendo los ojos,.."No, te lo digo porque es sencillamente asqueroso"…dijo mientras se dirigía al cuarto de baño.
Norman esperó hasta escuchar el agua del fregadero antes de caminar a su propia habitación. Buscó un par de pantalones suaves de algodón y una camiseta vieja, se secó y se cambió rápidamente. Pasó una toalla seca sobre su pelo corto, luego la tiró en el cesto mientras caminaba de regreso al dormitorio de Edgar.
El niño todavía estaba en el baño, preparándose para la cama. Al oír el inodoro y el agua corriendo de nuevo, Norman se acostó en la cama de Edgar. Cogió el libro y comenzó a leer. Ya había leído "The Outsiders" más veces de las que podía contar y estaba feliz de que hermanito lo leyera también. Tal vez podrían hablar de ello algún día.
El joven Hansen volvió a su habitación y encontró a su hermano mayor en la misma posición que había estado él antes de ir a lavarse los dientes: "¡Caramba, casi te acuestas sobre mi! ¿Y que no tienes respeto por lo ajeno?"… Edgar Preguntó cruzando los brazos. "Wow, soné un poco como mi padre".
-" ¿Sig está dormido?"…Preguntó Norman, sin levantar la vista del libro haciendo caso omiso de la pregunta de Edgar..
Edgar caminó hacia atrás y miró por el pasillo. La puerta de Sig estaba cerrada.
-"Supongo que sí. La puerta está cerrada y las luces están apagadas. ¿Por qué?" Preguntó Edgar.
-"Cierra la puerta"…ordenóNorman con voz suave, sin levantar la vista.
Edgar le obedeció, preguntándose qué estaba pasando. Escaló sobre su colchón pasando sobre su hermano también. De sentó en la cama y se apoyó contra la pared. Tenía las piernas estiradas muy cómodamente.
Norman cerró el libro y lo dejó caer al suelo, cruzó de brazos frente a él y apoyó la mejilla en su antebrazo.
En cuanto Edgar sentó contra la pared, Norman habló en voz baja pero firme: "No vuelvas a mencionar a Sara de nuevo. Mucho menos delante de Sig, ¿de acuerdo?"
Edgar le miró horrorizado, como si hubiera cometido un error gigante y sin hubiera herido de muerte a su hermano mayor. Tartamudeando y dijo: "Yo…Yo...no quería lastimarlo, Norman".
-"Oh, sé que no... y lo mismo ocurre con él"… Norman respondió con un tono entristecido por la mirada de dolor en el rostro de su hermanito. En este asunto había una cosa que Edgar desconocía.
"Mierda, yo también desearía no saber nada de asunto porque no puedo olvidar la navaja de afeitar que encontré bajo la cama de Sig la noche después de que ella lo dejó. El mensaje era obvio y por eso lo enfrenté de frente. Casi terminamos a los golpes pero entonces él se puso a llorar…Mi fuerte y alto hermano mayor lloraba destrozado por una maldita mujer…quise consolarlo pero él nunca habló de ella de nuevo. Yo no puedo contarte esto Edgar porque eres demasiado joven. Esta carga debo llevarla yo solo"
-"No era mi intención hacerle daño"… Edgar repitió, "La mencioné sin pensar. Ella me caía muy bien. ¿Qué pasó entre ellos? Nadie me explicó nada."
¿Y cómo le explicas algo así a un niño?...Haciendo todo lo posible por buscar las palabras adecuadas, Norman habló en voz baja:
-"Bueno, él la amaba, eso es seguro. Tal vez todavía lo haga, Dios sabe por qué. Sara era una...Norman se mordió la lengua antes de decir un fuerte insulto…perdón yo... Quizás ella también lo amaba.".
-"¿Entonces por qué terminaron?"… Preguntó Edgar.
Norman suspiró, jugando con el dobladillo de su estantería: "Ella nunca iba a conformarse con ser la esposa de un pobre pescador, supongo. Sara se sentía... superior a Sig o algo así, y por eso rompió con él. Después de tres años, ella sólo le dijo que ya no estaba enamorada y Sig quedó devastado"…explicó mirando fijamente la reacción de su hermanito. No tuvo que esperar mucho tiempo.
Los ojos de Edgar llenaron de lágrimas casi inmediatamente: "¿Por qué? ¿Por qué lo lastimó tanto si ella lo amaba?"…susurró, mirando a la puerta de su dormitorio como si pudiera ver a través de la madera a su hermano mayor llorando por el desamor.
-"Eso no lo sé, pero la vida es dura, Edgar. No muchas chicas elegir como maridos a hombres que se pasan el tiempo fuera del hogar. Ellas no desean pasar la vida solas en la casa para cuidar de todo"… Norman explicó en voz baja.
-"Pero mamá lo hizo"…Edgar comentó en un susurro soltando el control de sus lágrimas y empujándolas debajo de su mejilla.
-"Sí, lo hizo…pero… Preguntó Norman… "Fue porque ella realmente amaba a papá por lo que era. Y a nosotros también."
-"¿Es por eso que te vas a quedar en casa e irás a la universidad? ¿Por Amanda?"… Edgar Preguntó, sacudiéndose una lágrima de la mejilla.
-"En Parte si…y en parte… Norman sonrió moviendo su espalda haciendo que las piernas de Edgar se sacudieran y le golpeó el hombro. Esa era su manera de explicarle a su hermanito menor, que él también jugaba un papel importante en la decisión de quedarse en casa después de la graduación.
Edgar recibió el mensaje y sonrió: "No te quedes por mí, Norman" dijo, inclinando la cabeza hacia un lado: "Yo puedo cuidarme solo"
"Oh Sí, claro. Buen intento, muchacho"…
Sin desear que su hermano menor se sintiera culpable, Norman compartió la verdad: "La conclusión es que no quiero que la vida. Para mí o para mi familia. Así que tengo un montón de razones para quedarme en casa. Lo he pensado bien y sé que estoy tomando la decisión correcta, por mi familia actual y por mi futura familia. Esa es la honesta verdad ante Dios"
Edgar asintió aliviado sabiendo que la decisión de Norman no era sólo por su bien: "Prometo que no voy a hablar de nuevo... sobre Sara, quiero decir"…el niño explicó en voz baja.
-"Bien...y realmente lo siento, Edgar, por lo que viste esta noche"… Norman dijo enterrando la cara entre sus brazos cruzados.
Edgar se encogió de hombros: "He visto tu trasero desnudo antes, Norman"… explicó, empujando a su hermano mayor con los pies.
Norman le miró y sonrió.
Con una mirada de cargada de sueño, Edgar agregó con una voz sedosa y pícara: "Pero las piernas largas de Amanda, bueno, eso fue un riquísimo espectáculo…
Antes de que la frase terminara, Norman saltó sobre Edgar, lo agarró por las piernas y lo arrastró fuera de la cama. Edgar no tenía nada a que aferrarse y se fue deslizando hasta el suelo. Norman lo levantó por encima de su hombro y lo dejó colgando con los pies y las manos agitándose hacia todos lados.
-"Las piernas de mi novia no son de tu incumbencia, hermanito. Sólo olvida que las vistes"… Norman advirtió sin mostrar emoción y siendo sinceros estaba muy tentado a darle a Edgar una firme nalgada por su tono morboso, pero se detuvo. Eso sería…raro. "Primero: creo que me estoy volviendo loco, Segundo: Reprender a Edgar no es mi lugar y Tercero: el niño no sabe lo que dice…además, ¿Ya mencioné que no es mi lugar reprender a Edgar?
Edgar no sabía si Norman estaba bromeando o hablando en serio. Si sabía que Norman nunca le haría daño, así que optó por creer que todo era un juego gracioso.
-"Ok"…Edgar respondió intentando levantarse del hombro de su hermano: "Pero que conste que ella tiene muy buenas piernas, se miraba deliciosa"
Norman dejó caer el cuerpo del niño de vuelta al colchón y Edgar de inmediato se sentó en el borde.
Arrodillado en el suelo, Norman miró al niño de manera firme: "No vuelvas hablar así de una dama, esa es una falta de respeto. Tú crecerás hasta convertirte en un caballero Edgar y lo que dijiste no es de caballeros. ¿Quedó claro?"…Norman advirtió en voz baja, finalmente había logrado copiar con el éxito el tono de autoridad de Sig. Le salió tan naturalmente que incluso se sorprendió por ello.
Los ojos de Edgar se ensancharon ante el regaño: "¡Pero Sig y tú siempre hablan de mujeres y dicen eso! Les he oído hablar de cosas peores…cuando pensaban que no les estaba escuchando"…Edgar confesó tratando de defenderse y de no llorar… ¿Por qué no puedo hablar como uno de los chicos grandes?
Norman suspiró y negó con la cabeza: "Existe una regla, hermanito: Ningún amigo o hermano en este caso, puede hablar de TU novia de esa manera tan morbosa. Sé que a veces Sig y yo bromeamos sobre mujeres, pero nunca sobre las novias actuales o esposas... o hermanas, o mamás de nuestros amigos. Esa es una línea que no se cruza. ¿Lo entiendes? "
Edgar asintió lentamente con la cabeza: "Sí, señor".
-"Oh, no, no empieces a llamarme así...no, de ninguna manera, Edgar"…Norman dijo pasando la mano por la mejilla de su hermano: "No quiero volver a escucharte llamarme Señor"
-"Lo siento"… Edgar susurró con sus manos temblando ligeramente…"Es que sonaste como Sig cuando me está regañando"
-"Bueno, es que somos hermanos por si no lo has notado"… Norman dijo con una sonrisa.
Al notar que el chico estaba molesto, Norman se sentó en la cama y puso su brazo alrededor del hombro de su hermano: "Ok, creo que ya hemos tenido suficiente charla por esta noche, ¿no crees?"
Edgar se movió lejos de su hermano mayor. Tirando su cuerpo en la cama, se acurrucó en una bola, frente a la pared de su habitación. Levantó la cabeza, agarró a ciegas su almohada y la abrazó como si fuera un tesoro: "¿Estás enojado conmigo?" preguntó con tristeza.
Norman creyó que el chico estaba llorando. Se levantó para apagar la luz y si, confirmó sus sospechar al escuchar un leve quejido. Probablemente Edgar pensaba que Norman si estaba furioso y se levantaba para irse de la habitación.
Con la luz apagada, Edgar sintió el pesado cuerpo de su hermano ocupando la mayor parte de su cama. Un gran brazo lo tomó alrededor de su hombro y lo atrajo hacia él.
Edgar volvió a derramar las lágrimas que había estado acumulando durante toda la noche. Entre la vergüenza de la casa de Amanda, las fuertes discusiones en la cocina, los recuerdos de la Cabaña, el evidente descontento de Norman sobre Sara, lo que dijo de Amanda y para rematar el reclamo por ser llamado "señor" hicieron que Edgar finalmente se rompiera a llorar con mucha emoción.
Mayormente estaba triste por herir a Sig con lo de Sara. "Nunca me di cuenta de que Sig había sufrido tanto. Él escondió muy bien su dolor y lo sufrió solo en silencio. No puedo soportar la idea de todo lo que pasó y sin nadie a su lado para apoyarlo".
Norman dejó que su hermanito se desahogara, simplemente lo sostuvo cerca de su pecho. El chico estaba temblando y Norman sabiamente intuyó que había mucho más en juego en la mente de Edgar que la simple reprimenda que él le había dado. Después de un rato, le susurró: "No estoy enojado, Edgar. Así que por favor deja de llorar."
-"Sig"…fue todo lo que Edgar pudo murmurar a través de las lágrimas.
-"Sig está bien. Él lo superó y lo olvidó…Casi todo"
Edgar sollozó en voz baja: "¿Estuvo solo? Cuando él sufrió el desengaño, ¿Estuvo solo?"
-"No...no estuvo solo"…Norman apretó su brazo alrededor de su hermano y le acarició las lágrimas de sus mejillas. Un relámpago brilló e iluminó el cuarto oscuro.
-"¿Tú…
-"Por supuesto. Unidos en las buenas y en las malas, LA MISMA SANGRE ¿Recuerdas?"
-"Eres tan buen hermano, siempre lo haces todo bien."
Norman soltó una sonora carcajada: "Tienes que estar bromeando. ¿Has mirado la puerta del refrigerador últimamente?"…le preguntó en la oscuridad.
-"Pero yo siento que todo lo que hago está mal"… Edgar se explicó entre sollozos suaves.
-"Dime. ¿Qué hiciste mal?"…Norman le preguntó en voz baja: "Empieza por el principio."
-"Primero en la casa de Amanda…yo
-"Eso fue culpa mía, yo fui el imprudente, no tú...siguiente."
-"Segundo: Mencioné a Sara."
-"No tenías ni idea del pasado...siguiente."
-"La incómoda charla sobre sexo."
-"Eso estaba destinado a suceder de una manera u otra...siguiente."
-"Sig se culpó por lo que me pasó en la Cabaña, cuando yo me alejé de casa. Él se culpa por todo lo que pasó allá abajo"…dijo Edgar con voz entrecortada, sus lágrimas viniendo en ondas suaves.
Norman suspiró, "En realidad, los dos lo hacemos, por eso hemos hecho algunos cambios importantes en esta casa para que eso no vuelva a suceder. Yo, por mi parte, pienso que los cambios son buenos. Me gusta abrazarte. A ti te gusta decir "te quiero". Yo he querido hacer estas cosas toda mi vida, pero nunca me atreví. Ahora, no me importa si somos "menos hombres" por hacerlo. Sinceramente, me importa una mierda, disculpa el lenguaje, lo que piensen los demás, si mis hermanos y yo somos felices... así que...algo realmente bueno salió de todo lo eso y solo nos queda seguir adelante"
Edgar le susurró: "Fui irrespetuoso con tu novia. Lo siento, Norman. No quise decir eso"
-"Tú no sabías las reglas...siguiente."
Edgar vaciló y por último le susurró: "Te llamé Señor y tú te enojaste. Pero fue porque te respeto tanto como a Sig"
-"Gracias por aclararlo. Significa mucho para mí, pero yo no estoy de acuerdo con que me llames "señor". Yo no quiero ese tipo de relación entre nosotros. Soy tu hermano mayor y supongo que merezco respeto, pero no a ese nivel. Sig debe tener ese tipo de respeto, porque él está a cargo este verano. Él es el que toma las grandes decisiones, él paga las cuentas (no te atrevas a decirle que te dije eso) y él es quien te castiga cuando es necesario. Así que lo de 'señor' parece apropiado para él…por ahora"…Norman terminó su pequeño discurso entrelazando su mano con la de su hermano: "Y aclaremos que NO estoy enojado, Edgar. Lo siento si fui un poco duro con usted. Yo no quise sonar tan brusco. Sólo trataba de explicarte las cosas correctamente"
-"Y yo lo entendí Norman"… Edgar respondió…"Hey, gracias por llevarme a casa de Sally esta noche. Fue divertido, incluso si no fuimos al cine."…Las lágrimas de Edgar comenzaron a disminuir y su respiración se calmó un poco.
-"¿Te gusta Sally?"…Norman preguntó en voz baja.
-"Ella es muy tímida"
-"Entonces ella es perfecta para ti...porque tú nunca dejas de hablar"…Norman comentó con un apretón: "Vamos a dormir, chico. Estoy cansado."
-"Ok, a dormir"
-"Hey pero primero suelta mi mano."
-"¿Por qué?"
-"porque debo irme a mi cuarto"
-"Uhmm…Si yo te pidiera que te quedaras aquí…¿pensarías que soy un bebé?"
-"¿Le temes a la tormenta?"
-"No, pero podría tener una pesadilla"
-"Uhmm…¿Y esa es la verdadera razón para no dormir solo esta noche?"
-"Norman…¿puedes prometerme algo?"
-"Depende. ¿Qué?"
-"Prométeme que si Sig alguna vez trata de hacer algo estúpido, vas a detenerlo."
"Ya lo hice hace años atrás"
-"Sí, te lo prometo. Pero ¿Por qué?"…Norman preguntó con suspicacia en su voz. Sig no era conocido precisamente por hacer cosas estúpidas. "Excepto por lo que pensaba hacer con esa navaja el otoño pasado".
-"No hay una razón. Sólo...cuida de él."
-"Tú no tienes que pedirme que haga eso, Edgar. Siempre los cuidaré...a ambos"
-"Entonces quédate porque necesito que me cuides esta noche"
Esa fue razón suficiente para que Norman se quedara frotándose el hombro de su hermanito suavemente hasta que el niño se quedó dormido.
"No podemos seguir haciendo esto. Papá nunca toleraría este tipo comportamiento en sus hijos. Se volvería loco si se enteraba de que dormimos juntos, o nos abrazamos, o lloramos. ¡Santo cielo!, él se moriría si supiera que lloramos. Cuando llegue a casa, tendremos que volver a ser hombres fuertes, fingiendo que nada nos importa. Pero tengo miedo…miedo de que este chico se quiebre a pedazos cuando eso suceda. Mierda, incluso tengo miedo de quebrarme a pedazos yo mismo también.
Norman se dio la vuelta hacia el otro lado de la cama, agarró la otra almohada y trató de no pensar en lo que iba a suceder cuando ese verano llegara a su fin.
...
Nota de T: Nunca me canso de darles las gracias por su apoyo a ésta traducción, me han animado a traducir mas historias y creo que lo haré, pero me gustaría saber cuales son de su preferencia. Les veré luego porque ya estoy terminando el siguiente capitulo!
