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Hola queridos lectores
lamento la demora
espero que este nuevo capitulo les guste
nos vemos abajo
CAPITULO 25 UNA PEQUEÑA FAMILIA
EL AMOR DE HELGA
El amor verdadero nunca es fácil de fingir, tampoco de matar y mucho menos de esconderse, cuando podemos ver la luz en la mirada el corazón siempre puede encontrarse con la otra mitad siempre y cuando sea el alma gemela sin importar cuanto tiempo tarde o cuánto tiempo pase después de algún cambio.
La dulce luz de tu mirada
Me llena de calidez mi agonía
El corazón se invade profundamente del manto de tu amor
El fuego que arde en mis venas llenándome de vida
Ni el mismo azul del cielo o las profundidades del mar podría lograr matar el calor
Calor que invade siempre mi corazón, cada que esta sedienta estrella necesite la calidez de tu luz
Siempre podrá encontrarse consigo mismo cuando tu luz llegue a mis ojos.
H.G.P
Helga miraba con algo de molestia a su padre aun, pero era mejor estar allí, comenzar de nuevo, eso es lo que necesitaba, comenzar de nuevo.
Darse la oportunidad de ser mejor persona y de aprender a perdonar, sobretodo eso.
Y poder aceptar lo que la vida le daba en este momento.
-Gracias cariño –Dijo Bob dándole un cálido beso en la coronilla, si algo debía admitir era que Bob cambio prácticamente cuando estaba con Jacqueline.
Le agradaba pero aun no aceptaba la idea, finalmente estaba completamente acostumbrada a la idea de que Miriam era su madre.
Creció con eso, y ver a Bob con alguien más, tampoco era fácil, pero era bueno, lo veía mejor que cuando estaba con Miriam. Notaba el cambio
-Por nada Bob
Este sonrió, mientras que ella solo bufo un poco.
Jaqueline miraba con dulzura y amabilidad a la rubia, deseaba abrazarla y darle un beso, mimarla, pero por supuesto eso no pasaría pronto.
Helga aun cuando estaba al pendiente de los movimientos de su padre y de la señora que decía ser su madre, su mente aún estaba en lo que había escuchado en la habitación de Arnold.
Pero ya lo vería después.
Iba a necesitar respuestas, muchas respuestas y esas se las daría Arnold o si no el mismo Arnie pero debían de darle explicaciones.
Ya verían esos zopencos.
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Arnold miraba alrededor, había echado vuelta de cabeza la habitación de Arnie, pero no había encontrado la hoja que le había comentado su primo, estaba intentando pensar en que otro lugar pudo haber estado su primo donde pudo haber dejado la hoja.
Pero no la encontraba.
¿Dónde pudo dejarla?
Lo más importante ¿Cómo pudo no darse cuenta de todo lo que había pasado? Sabía perfectamente bien que su primo ya no le guardaba rencor pero aun así no podía evitar sentirse culpable de todo lo que estaba pasando, en el fondo sabía que el mismo había contribuido a que esto sucediera.
Suspiro cansado pero antes de que pudiera dejarse caer en su cama alguien entro a la alcoba.
-¡La tengo! –Grito Arnie entrando a la habitación
Arnold miro sorprendido que su primo la hubiera encontrado ¿Dónde la habrá encontrado?
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Habían pasado ya dos días desde la última vez que pudieron hablar con Helga, ella los había estado evitando o al menos eso parecía, ni él ni su primo habían tenido mucho éxito y por supuesto que el menos iba a poder ya que ella en apariencia lo odiaba.
-¿Qué paso hermano? No te ves bien
Gerald miraba a Arnold con preocupación
-La verdad es que no –Suspiro –Buscamos a Helga entre Arnie y yo pero no logramos nada, ella parece querer evitarnos
-Es más que lógico que no quiera Arnold, si ella escucho todo lo que dijeron en tu alcoba
-Lo sé pero ya pasaron dos días ¿Cuánto tiempo más estará enojada?
-Yo creo que más que enojada está asustada o confundida
-¿Tú crees?
-Arnold por supuesto, solo piénsalo un momento ¿Cómo tomarías el hecho de que Helga no fuera Helga si no Olga y viceversa? O peor aún que fuera otra persona como Lila, Nadine, Sheena o alguien más, ¿Cómo lo tomarías?
-Pues creo que si mal –Dijo Arnold después de un momento de meditarlo.
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Helga miraba a lo lejos al rubio aquel rubio que toda su vida desde que lo conoció detesto pero que ahora era Arnold, su Arnold, lo había visto durante esos dos días y pese a ver huido de ambos, sabía que ese era su Arnold, lo miraba y veía sus acciones eran totalmente de su rubio amado, pero ¿Cómo mirarlo como siempre? Es decir sin tomar en cuenta que era el rubio que tanto daño le hizo ese año.
Era algo complicado
¿Y si nunca cambiaba esta situación? No, no podía imaginarse eso.
Sería terrible, no solo para ella, también para él.
Suspiro.
Algún día tenía que enfrentarlo.
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Helga caminaba hacia mi primo, la mire desde lo lejos, estaba con Stinky y Sid, sentí envidia sin poder evitarlo pero ya no eran esos celos ciegos que me mataban, sabía que la final no la podría obligar a verme del mismo modo que ella miraba a mi primo, pues ella lo que amaba de mi querido primo era su forma de ser y era algo que no podía tener yo, era muy diferente a él, porque mi vida era totalmente diferente, aunque parecida a la de Helga pero no por eso debíamos estar juntos.
Polos opuestos se atraen, polos iguales se repelan, eso era más que cierto ahora me quedaba claro.
-Eso es nuevo –Dijo Stinky mirando como su primo se iba con la rubia que había estado buscando durante estos días.
-Si es una situación muy peculiar –Dijo Sid y posterior me miro -¿No te molesta Arnold?
-¿Qué?
-Son novios ¿no?
Sonreí dentro de mí –No…no me molesta, ella no me pertenece
-Has estado actuando raro amigo –Dijo el narizón mientras Stinky sonreía
-No me he sentido bien –Dijo el rubio –Con permiso –Añadió antes de salir en la dirección donde iban Helga y su primo
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Helga miraba incrédula ha donde el rubio estaba mirándolo algo cohibido, había salido con la rubia pues ella le pidió que le acompañara pero nunca imagino que Helga haría lo que hizo hace unos minutos.
Aunque agradecía haber sentido sus labios sobre los de él una vez más.
-¿Por qué el beso? –Pregunto el rubio aun sin poder creérselo
Helga no respondió de inmediato, se sonrojo un poco evitando su mirada se acercó nuevamente a él.
-Tenía que comprobar…algo –Dijo sin mirarlo
-¿Comprobar?
Helga no respondió
Pero el sonrió de lado -¿Lo comprobaste?
Helga por fin lo miro con una pequeña sonrisa en su rostro –Algo así
-¿Si? ¿No quieres algo más para saber?
Se acercó con la mirada que solía darle, aun cuando fuera alguien más, logro su cometido, se puso completamente nerviosa la rubia, y eso lo noto.
Sonrió -¿Entonces mi pequeña Cecil?
-Arnold –Susurro la rubia –¿Qué vamos a hacer Romeo?
-Tenemos que esperar –Dijo un tercero al entrar al salón sin permiso
Arnold y Helga miraron a la nueva persona –Como dice Arnie debemos esperar a la otra semana que viene el gitano que le vendió la poción
-Esto es muy extraño –Susurro la rubia
-Ni que lo digas –Dijeron al unísono los rubios
-Realmente lo lamento –Dijo Arnie bajando la mirada –Estoy realmente arrepentido por todo también por todo lo que hice anteriormente y te hice pasar Hel…
-No te perdono zopenco, ahora por tu culpa tenemos que ver si esto funciona y que no deje tonto de por vida a Arnold
-Helga él enserio lo lamenta –Dijo Arnold tomando su mano
-No importa, solo espero que después de esto te quede claro que hagas lo que hagas no conseguirás que alguien te amé a la fuerza
-Lo se Helga, créeme que aprendí la lección
-Pues eso espero y que no vuelvas a molestarnos –Susurro molesta la rubia
-Helga tranquila –Tomo a la rubia con más fuerza –En verdad está arrepentido.
-Pues yo no me la trago, Arnoldo tu primo siempre fue y siempre será extraño, además no puedo olvidar todo lo que me hizo.
-Helga, por favor…
-No, yo…
-¿Qué acaso tu nunca cometes errores? –Pregunto Arnie exasperado
-¡Error! ¿Error? ¡¿Enserio idiota?!
Y esa fue la gota que derramo el vaso.
Hola queridos lectores
espero que les haya gustado este nuevo capitulo
muchas gracias a todos por su paciencia y por su apoyo
dejen sus hermosos reviews que son los que me alientan a seguir escribiendo ;D
saludos +
