Capítulo 26

La batalla final de la dimensión Omega

Las Sailor Scouts que estaban destruyendo gran parte de la ciudad detuvieron sus ataques al observar que a una distancia de aproximadamente cien metros, cinco siluetas se aproximaban a gran velocidad.

– ¿Qué es esta sensación que me acoge fuertemente al observar esas siluetas? –Se preguntó Selene.

Ésta no podía creer lo que sus ojos estaban mirando pues en ese momento las cinco presciencias descubrieron su apariencia dejando anonada a la reina de la luna.

¡No puede ser, esas jóvenes son!

– ¡Ya es hora de que su reino de terror termine malditas Sailor Scouts! –Exclamó una joven guerrera con traje de marinero en color rosa y cabello largo con un par de coletas en el mismo tono de su traje. Su edad oscilaba entre los quince a dieciséis años de edad.

– ¡Sailor Chibimoon!… No, ahora la Neo Sailor Moon del siglo treinta. Tú y tus sirvientes son débiles en comparación nuestra –dijo burlonamente Sailor Mars.

–Es verdad que son más fuertes que nosotras pero aun así jamás dejaremos de luchar hasta que estemos muertas o logremos derrotarlas.

Una joven de aparentes dieciocho años con cabello rojo, ojos del mismo color y su cabello largo, peinado con una cola de caballo alta y traje de marinero, similar al de Sailor Mars del mismo color rojo, habló enérgicamente respondiendo a la Sailor del fuego.

– ¡Sailor Vesta, nunca entiendes! –Respondió Mars–. ¡Acaso deseas que esta vez si te incinere por completo estúpida y débil senshi del futuro!

Selene observó todo con detalle aun con sorpresa al mirar a su futura hija ya como toda una adolecente acompañada de esas cuatro chicas que anteriormente eran llamadas el cuarteto amazonas y que ahora se presentaban como las Sailor Quartetto. Ves Ves era Sailor Vesta, con su traje blanco con rojo, Cere Cere era Sailor Ceres con su traje rosa con tonos amarillos, Para Para era Sailor Palas con su traje en color azul y Jun Jun era Sailor Juno con su traje de color verde. Junto a ellas se encontraba Chibiusa anteriormente en su infancia conocida como Sailor Chibimoon y ahora siendo ya Neo Sailor Moon, tomando el lugar de su madre, la Neo reina Serenity.

Las cinco Senshis del futuro comenzaron a atacar a las senshis Inners, quienes sonreían burlonamente ante los inútiles intentos de las jovencitas de hacerles daño pues era evidente que el nivel de las Inners estaba muy por encima de ellas. Las jóvenes guerreras trataban desesperadamente de responder a los ataques de sus rivales, las cuales fácilmente iban derrotando una a una a las cinco senshis del futuro.

¡Dios mío, el cuarteto y Chibiusa serán destruidas por mis amigas! –Pensó angustiada Selene–. Debo hacer algo al respecto y debo investigar porque en esta dimensión las cosas son tan diferentes.

Las Inners estaban por terminar con las Quartetto y Chibiusa, cuando Selene, repentinamente, gritó desde su escondite.

– ¡Ya basta! ¡Ustedes cuatro, deténganse! ¿Qué es lo que les pasa? ¿Por qué actúan de esa manera?

Las nueve guerreras voltearon súbitamente hacia donde se encontraba Selene. Las Inners no comprendían que pasaba y mucho menos las Quartetto junto con Chibiusa, quienes la miraron fijamente mientras Selene caminaba hacia ellas.

–Reina Serenity. ¿Qué hace usted aquí y con ese corte nuevo? –Preguntó asombrada Mars mientras las otras miraban fijamente.

Debo hacer algo, aunque sea un acto que no me agrade, he de hacerlo por el bien de esta dimensión; debo leer la mente de mis amigas –pensó para sí Selene.

En ese instante ella cerró sus ojos y detuvo el curso natural del tiempo para más tarde comenzar a leer la mente de Mars y sus amigas. Selene comenzó a observar todo con detalle no dando crédito a lo que su mente observaba. En ese momento un choque mental derribó extrañamente a la poderosa Eternal Angel Moon.

Mientras estaba derribada esto fue lo que dijo:

¿Qué fue eso? una fuerza maléfica extremadamente poderosa bloqueo mi trance en cuanto estaba por descubrir algo increíble.

Las Inners y las Quartetto recuperaron la movilidad sin saber que había ocurrido e inmediatamente las malvadas Inners observaron a la que creían su reina, la cual se puso en pie sabiendo ahora bastante de lo que ahí estaba ocurriendo y decidió seguir el juego de sus amigas o lo que parecían ser sus amigas.

–Chicas, por el momento es mejor dejar las cosas así, mas tarde habrá tiempo de matar a esas rebeldes –dijo Selene.

–Comprendo mi reina –respondió Mars–. Sin embargo, no comprendo que hace usted aquí. Si bien desde hace tiempo usted no se deja ver nunca pensé que su apariencia cambiaria tanto; pero sin duda es usted pues su olor, energía y fuerza son las mismas así que obedeceremos su orden y nos retiraremos.

Las Inners se fueron tras escuchar las órdenes de Mars dejando maltrechas a Chibiusa y sus compañeras: Cere Cere, Para Para, Jun Jun y Ves Ves, quienes no comprendían como era posible que la reina Serenity estuviera presente ante ellas puesto que jamás les había dado la cara ya que siempre mandaba a sus siervos o a sus guerreras más poderosas, las Inners, para pelear con ellas; y por esa razón ellas estaban confundidas al mirar a los ojos a aquella mujer causante de todo ese mal en aquella dimensión, mujer que tenía el cabello corto y rubio platinado pero que sin duda era Usagi pues su energía era idéntica.

– ¡Maldita! ¡Tú eres la causante de todo este mal! –Gritó Sailor Vesta, la más agresiva de las Quartetto.

Mientras eso ocurría, Selene se transformó en Sailor Moon, la Sailor Moon ordinaria y patética que todas conocían, para más tarde retirarse sin decir palabra alguna ante los ataques verbales de Sailor Vesta. Sailor Moon se dio media vuelta observando a Chibiusa, quien era idéntica a ella cuando tenía dieciséis años y sólo le dijo esto, no de forma verbal, sino telepáticamente.

Hasta pronto hija mía, has crecido mucho, me alegra verte de nuevo y ahora convertida en una gran guerrera; te espero en el palacio de cristal de la dimensión Omega.

Tras esto Sailor Moon desapareció dejando a Chibiusa contrariada ante tal acontecimiento.

Esa mujer no tenía una energía maligna en comparación de sus sirvientes y amigas; esa mujer es realmente mi… –pensó para si Chibiusa cuando de repente Vesta la despertó de sus pensamientos.

–Neo Sailor Moon, es hora de retirarnos y planear bien el ataque al palacio de cristal.

–Si vámonos es mejor descansar pues estoy segura que por el momento no habrá más batallas, créanme, estoy muy segura de eso –concluyó Chibiusa.

Las cinco se retiraron en dirección del hogar de la familia Tsukino en donde ellas podían resguardarse y por esa razón dicha familia era la más perseguida en aquel mundo.

Por su parte, Sailor Moon, le dio alcance a las Inners, quienes estaban burlándose de todas las personas de aquel mundo extraño al cual habían destruido y controlado sin ningún problema.

"¡Que alegría nos da saber que nuevamente nuestra líder y reina absoluta vuelve a la diversión junto a nosotras!" –exclamaron las Inners.

Selene había descubierto algo, pero no todo lo que quería saber y por esa razón les siguió el juego para, con base en eso, poder descubrir aquello que le había sido bloqueado extrañamente por una energía maligna cuando estaba leyendo los recuerdos de Mars.

–Así es chicas por fin estamos todas juntas y nos divertiremos aplastando a todos –respondió Sailor Moon–. Apresúrate, me estoy cansando de esta farsa.

Tras pensar eso, un fuerte ataque luminoso se impacto en el cuerpo de Sailor Moon dejando atónitas a sus compañeras.

–No puede ser que sean tan tontas y no se den cuenta que esa mujer no es la reina Serenity si no una invasora que viene desde otra dimensión a terminar con nuestro reinado.

Un hombre alto, apuesto, de cabello en color plata a la nuca, con un traje blanco, zapatos del mismo color y piel blanca, llegó a la escena.

–Rey Diamante, ¿qué hace usted aquí? ¿De qué habla? –Preguntó Sailor Venus.

–Esta mujer es Selene, la Sailor Moon de la dimensión Alpha –respondió Diamante–. Recuerdan que esto ya se nos había revelado desde el momento en el cual todos llegamos a esta dimensión, que algún día tendríamos una batalla con guerreras del futur, exactamente Neo Sailor Moon y las Quartetto y del ataque de los invasores de la dimensión Alpha; y esta débil mujer es nada menos que esa Sailor Moon, tan débil y patética como siempre. Lo que me causa gracia es saber que enviaron a esta guerrera sola sabiendo que su nivel de pelea es tan bajo. Pero en fin, así es el nivel de aquella dimensión.

Las Inners voltearon a ver a Sailor Moon, quien se encontraba postrada en el suelo. Al mirarla a los ojos recordaron la mirada de aquella mujer por la cual ellas habían peleado inútilmente infinidad de veces, peleando por una causa absurda y descubrieron que las palabras de Diamante eran las correctas.

"¡Sailor Moon, detestamos esa mirada de debilidad y estupidez por la cual nosotras perecimos!" –exclamaron las Inners–. "Pero ahora gracias a nuestro amo y señor Ba…"

– ¡Silencio estúpidas! –Una fuerte voz femenina se escuchó entre las sombras para más tarde descubrirse.

– ¡Reina sombra de la luna! ¿Qué hace aquí? –Pregunto Mercury.

Una mujer idéntica, literalmente idéntica a la antigua Usagi, apareció ante todos.

–No me vuelvas a llamar sombra de la luna, yo soy la reina Serenity y nada más.

– ¡Perdóneme reina mía! No lo vuelo a hacer.

Ambas Serenitys se miraron a los ojos y fue en ese momento que la Serenity de la dimensión Omega habló.

– ¿Así que tú fuiste la elegida para llegar hasta este lugar? Vaya que mal por los Alpha, no tienen alguien más poderoso para enviar, su única esperanza eres tú, que patético.

Selene se puso en pie y sin pensarlo atacó a su contraparte.

– ¡Dulce luz de estrella de las Sailor Scouts!

– ¡No puede ser que sigas siendo tan estúpida y tan débil! Ese poder es tan absurdo y tan anticuado que solo me causas pena. Tanta es tu debilidad que hasta tu cristal de plata has perdido y por esa razón yo me apodere de él; ahora te demostrare un ataque real ¡Por el poder del cristal de la luna plateada, acción!

La Serenity Omega sacó el antiguo cristal de plata de Selene, el cual había desaparecido de su poder después de haber renacido en el Moscova con la ayuda de Svetlana. Dicho ataque se impactó tremendamente en el cuerpo de Selene mandándola con gran fuerza hacia una barda la cual se destrozó al instante tras recibir el contacto del cuerpo de Selene quien cayó y se desmayó.

– ¿Qué hacemos con ella? –Preguntaron las Inners.

–Tráiganla al palacio, debemos encerrarla con la otra traidora –exclamó Diamante.

Sailor Júpiter tomó el cuerpo de Selene y la llevó cargando como un costal de papas o algo parecido. Selene débilmente abrió sus ojos y observó que a escasos metros se encontraba la silueta de una mujer quien se encontraba recargada en una vieja casa destruida; su ropa era simple, un pantalón de mezclilla azul celeste, con unos tenis en color blanco, chamarra de mezclilla, la cual hacia juego con su pantalón, una blusa en color blanco de corte deportivo con cuello redondo y una boina francesa en color blanco. Dicha mujer jamás levantó el rostro pero su figura era delgada y estética, su cabello o lo poco que se le notaba era de color aparentemente rubio. Dicha mujer mantenía la cabeza agachada sosteniendo, o mejor dicho leyendo, un libro, recargada de forma más que sobrada en la barda de aquella casa sin hacer nada por pedir ayuda para Selene, solo se limitaba a leer su libro y sonreír sin levantar la mirada.

Selene la observó, sonrió y pensó.

Si ella está en este lugar algo grave va a ocurrir aquí.

Después de esas palabras por fin se alejaron de aquel sitio dejando a esa mujer hasta que por fin desapareció de su vista.

Por otra parte, Chibiusa, se encontraba dentro de la casa de los Tsukino en donde estaban siendo atendidas por mamá Ikuko, la cual curaba sus heridas y de paso maldecía a su propia hija por todo lo que les pasaba.

– ¡Esa maldita de Usagi se atrevió a venir a nuestra casa con su cara de falsa bondad! –Exclamó Shingo.

– ¿Así que Usagi estuvo aquí? –Preguntó Chibiusa.

–Efectivamente y es tan descarada que se atrevió a venir aquí para intentar engañarnos de nuevo –expuso Ikuko Tsukino–. Me arrepiento de haberla parido.

– ¡No digas eso mamá Ikuko te lo ruego! –Suplicó Chibiusa–. ¡Mi mamá no es mala!, no lo es. La mujer que ustedes insultan no es mala, ella es mi madre y mi corazón me dice que ella es buena…

–Ahora que sabemos toda tu historia y la de nuestra hija, comprendemos que te cueste trabajo aceptar que ella ahora es un ser maligno pues es tu madre, pero…

– ¡No abuelita, mi mamá nos va a salvar de la falsa mujer que ha usurpado su identidad! ¡Yo lo sé porque mi corazón me lo dice! –Gritó Chibiusa levantándose de la mesa con lágrimas en los ojos dirigiéndose a su habitación.

–Déjala mamá –dijo Kenji Tsukino–. Es natural su malestar pues es su madre pero con el tiempo entenderá la realidad.

Las Quartetto se pusieron de pie y se dirigieron a la parte superior de la casa hacia donde se encontraba Chibiusa para apoyarla como su princesa que era y más aun como su amiga y compañera de batalla.

En ese instante una luz cegadora cubrió toda la casa de los Tsukino, al apagarse dicha luz la misma mujer que observó cuando se llevaban a Selene se apareció ante Chibiusa y sus amigas.

– ¿Quién eres tú y que quieres aquí? –Preguntó Cere Cere.

–Llámenme simplemente S y lo que quiero es ayudarlas.

"¡Como dices eso, si entraste como una extraña y sin autorización a este lugar!" –Le recriminaron las otras tres senshis.

–Déjenla hablar chicas –profirió Chibiusa.

–No tengo mucho que decirles, lo más importante es que deseo que ustedes vengan conmigo pues la batalla final por la libertad de esta dimensión, a la cual ustedes fueron traídas, está por llegar y de salir todo bien ustedes podrán regresar a su época con mas poder y sapiencia para así proteger de mejor manera a su amado Tokio de Cristal.

Las Quartetto estaban indecisas, sin embargo, Chibiusa sin dudarlo aceptó, sabiendo que solo así podría demostrar que su madre no era lo que todos decían y sin más demora se dirigieron al palacio de Cristal de aquella dimensión.

Por otro lado en la dimensión Alpha, dentro de la mansión de Hotaru, ésta se encontraba dentro de la misma curando las heridas de Haruka y Michiru mientras Setsuna observaba todo a la distancia como vigilando y analizando la situación de lo que había ocurrido.

–Hotaru, esa mujer está muy lejos de todo lo que hemos vivido –dijo Haruka.

–Haruka tiene razón ella no es humana –agregó Michiru.

Flash back

Horas atrás:

¡Purificación universal! –Exclamo Svetlana.

Las dos Outers fueron cubiertas por una luz increíblemente blanca, mientras eso ocurría, decenas de querubines descendían y se postraban ante Svetlana.

Por su parte Uranus y Neptune gritaban de manera desgarradora ante el poder de aquella mujer, hasta que por fin la luz que las cubría desapareció de ellas dejándolas desnudas mirándose una frente a la otra observando sus cuerpos, lo cual provocó en éstas una vergüenza tal por lo cual comprendieron que su actitud era tan repugnante como sus propios cuerpos, no porque estos fueran horribles si no porque el significado de aquel suceso era más profundo y al purificarlas les dio a entender que ellas no eran perfectas, pues sus cuerpos estaban sucios mas allá de sus gustos personales, era por su prepotencia y arrogancia y al desnudarlas les demostró que sus cuerpos eran idénticos al de las demás personas, que no eran diferentes ni mucho menos eran superiores a los demás; eran humanas, comunes y corrientes y nada más.

Después de eso, Svetlana lanzó el maremoto de Neptuno, el grito mortal y el tierra tiembla, las tres técnicas de las Outers, para atacar tanto a Haruka como a Michiru y hacerles entender por última vez que si esos poderes tan simples las habían lastimado de gravedad no estaban listas para la batalla. Después de eso Svetlana desapareció diciéndole a Hotaru que sanara las heridas de sus amigas y que después las entrenara de la manera más adecuada y fue así que Svetlana desapareció.

Fin del flash back

–Mi señora es lo que es amigas. Por ahora ustedes deben recuperarse pues su entrenamiento será intenso y acataran todas y cada una de mis órdenes sin replica –concluyó Hotaru.

De regreso en la dimensión Omega

Selene se encontraba encerrada en una enorme celda custodiada por decenas de guardias y por las propias Inners, quienes no despegaban ni un momento la mirada de su prisionera.

–Chicas, ¿por qué sus corazones se han vuelto tan negros como la noche? –Preguntó Selene.

–Tú y tus amigas de la dimensión Alpha deberían saberlo mejor que nadie –respondió Minako.

–No te entiendo.

–Solo tienes que saber esto antes de morir, nosotras somos ustedes, somos sus sombras –agregó Makoto.

En ese instante apareció un hombre de aspecto galante, cabello azul oscuro, casi negro, vistiendo un saco color azul marino oscuro con ligeros adornos blancos, pantalón de vestir blanco y zapatos del mismo color que el pantalón con unos guantes negros que cubrían sus manos.

– ¿Qué haces aquí Zafiro?, comandante supremo de las tropas de la dimensión Omega –Preguntó Mercury.

–Solo he venido a traer a la otra prisionera para que le haga compañía a esta mujer, después de todo, la reina Serenity no es tan mala y decidió juntarlas para que se miraran por última vez. Y yo estoy preparando a las tropas para la invasión a la dimensión Alpha pues nuestro señor ya dio la orden así que ustedes de igual forma deben prepararse.

Después de dar esa noticia, Zafiro, ordenó traer a la otra prisionera. En el momento que Selene miró a dicha mujer, de sus ojos salieron lagrimas; puesto que esa otra mujer era nada menos que su hermana quien tenía por nombre, Eos, la cual era muy parecida a Selene pero con el cabello completamente rojo, era tenía largo hasta la cintura pero sin coletas pues su peinado era una cola de caballo larga con una tiara de princesa hecha de diamantes. Vestía un elegante vestido blanco con un cinturón de oro, los hombros descubiertos y sandalias de estilo griego, era muy hermosa. De edad era tres años mayor que Selene. Eos fue ingresada a la prisión junto a Selene mientras las Inners y Zafiro salieron de aquella cárcel para preparar su invasión dejando únicamente a las dos hermanas bajo la vigilancia de los guardias de bajo rango.

Las hermanas se fundieron en un abrazo enternecedor para de inmediato mirarse y comenzar a platicar de manera abierta puesto que los únicos guardias de aquella prisión estaban en las puertas de dicho lugar ya que ese calabozo estaba muy profundo y era muy complicado salir de él sin que alguien lo notara.

–Eos, no tenemos mucho tiempo. Supongo que tú me enviaste todas esas señales para que yo llegara hasta aquí, ¿verdad?

–Así es Selene, era la única forma de lograr que tú me encontraras y nos ayudaras.

–Ya veo, pero dime, ¿Cómo es que esta dimensión es un absoluto caos? –Preguntó la rubia–. Yo puedo descubrir cómo fue todo esto, de hecho sé algo de Diamante, y todo lo demás, por lo poco que pude leer en la mente de estas sombras Inners pero es mejor que tú me lo digas ya que no puedo confiar mucho en mi don de leer mentes y ver el presente, pasado y futuro pues algo me ha bloqueado en este lugar y es algo muy poderoso así que mejor dímelo tú.

–Claro hermana, tratare de ser breve pues el momento de nuestra muerte está cerca ya que nos mataran a las dos en cualquier momento. Así como tú fuiste enviada a la dimensión Alpha, lo que vendría siendo el planeta Tierra en su formal oficial y nuestro hermano fue enviado a dormir en el Sol, yo fui enviada a la Tierra pero a la dimensión Omega, en donde de igual forma existe vida, aunque de manera alterna con la dimensión principal o sea la Alpha (que significa la dimensión del principio), la Omega (es la dimensión del fin dentro del mismo planeta sagrado llamado Tierra). Al llegar a este lugar todo era hermoso, los padres de los cuales yo nací en este mundo me criaron y protegieron de manera más que apropiada, lo mismo que a ti los Tsukino en tu dimensión, y conforme fui creciendo descubrí mis dones otorgados gracias a nuestra sangre real milenaria. Al poco tiempo de mi mayoría de edad un poder interno emergió de mí y comencé a utilizarlo para el bien de este pueblo, con mi educación y poder logre, gracias al apoyo de la gente, formar un grupo inmenso de seguidores, los cuales querían un nuevo gobernante pues el que tenían había cometido crímenes y atrocidades contra su pueblo; fue algo que yo misma viví y por esa razón armamos esa revolución, en fin, la conclusión fue que aquel dirigente fue derrocado y con el apoyo del pueblo yo fui elegida como su gobernante, todo era armonía y felicidad para todos como un país en común sin diferencias. Pero un día, de la nada, exactamente hace casi seis años, todo comenzó a derrumbarse pues de la nada un ser extraño con apariencia imponente apareció frente a mí; dicho hombre se hizo llamar Baal y me dijo que si me aliaba a él, yo sería gobernante de todo el planeta Tierra en su totalidad. Evidentemente me negué y al hacer eso este ser con apariencia humana, mas no era humano, me dijo que de rechazar su propuesta toda mi dimensión seria conquistada y destruida. Yo me opuse y este ser desapareció pero días después regresó y esta vez acompañado de las cinco Sailor Scouts. Al verlas, y sobre todo ver a la que es idéntica a ti, pensé que eran aliadas, sin embargo no fue así puesto que comenzaron a atacar a todo mi pueblo. Pero eso no fue todo, de manera extraña, varias personas fueron apareciendo en esta dimensión, entre ellos tus padres, los Tsukino, los Mizuno, los Aino, los Hino y muchos otros que decían no saber nada del como habían aparecido en este lugar pues sólo recordaban que una mujer de piel morena y aspecto hermoso los había enviado hasta ese sitio antes de que la descubrieran y así poder salvar la vida de los seres queridos de las guerreras de la otra dimensión. Yo no me opuse a recibirlos, pero su llegada fue en el momento menos oportuno pues al parecer Baal había leído los pensamientos de aquella mujer y por ello atacó de inmediato a mi dimensión. Sin embargo, no pudieron matar a nadie puesto que logre detener por un tiempo, gracias a mi poder, que sus ataques fueran graves, aunque naturalmente no pude resistir por mucho tiempo ya que yo no soy como tú o como Helios que son guerreros, yo sólo soy princesa con algo de poder mas no como ustedes, y rápidamente fui vencida.

Tiempo más tarde cuando ya Baal se había apoderado de mi trono, colocó a tu sombra como reina y no pude lograr que tus seres queridos no te odiaran pues el parecido de esa mujer contigo es increíble y por ello todos te odian ya que ella les dijo una sarta de mentiras para lograr que tu imagen fuera repudiada y así fue. Con todo y eso logre mantener con vida a todos, pero mi poder de defensa terminó cuando este ser abrió los cielos y de ellos trajo dos espíritus a los cuales les dio cuerpo y alma diciendo que esos dos hombres venían de un planeta llamado Némesis y que ambos cumplirían muy bien con su misión. Dichos hombres cobraron vida y los llamo Diamante y Zafiro, quienes le juraron lealtad eterna por haberlos vuelto a la vida, después de eso Diamante se desposo con la falsa Serenity y con el poder de ambos, unidos, no pude más y por ello solicite tu ayuda. Eso fue todo lo que ocurrió hermana, discúlpame por meterte en esta pelea que no te corresponde púes se que tú tienes tus propios asuntos en estos momentos.

–Discúlpame tú a mí –dijo Selene–. Yo sé porque esas senshis sombras están aquí y es por causa mía y de mis amigas, por nuestras debilidades pues nosotras fuimos quienes las creamos ya que ellas son nuestro lado oscuro, el cual fue retirado de nuestras almas gracias al poder de seres superiores que nos ayudaron a eso. Sin embargo todo indica que ese ser llamado Baal aprovechó eso para tomar bajo su poder a nuestros espíritus malignos y darles cuerpo para que trabajaran para él y es por esa razón que esas senshis, incluida Sailor Moon, están aquí, pues es nuestro lado oscuro, ese lado que todo ser humano tiene y que cuando sale puede ser el fin para muchas civilizaciones como ahora es el caso de la tuya. Nosotras nos libramos de ese lado vergonzoso pero alguien más se aprovechó y creó esta oscuridad aprovechándose de ti para así provocar desastres tanto en tu dimensión como en la mía. Pero no solo en el planeta, sino en toda nuestra galaxia y universo mismo.

Pero ahora que sé cuál es el origen de esas sombras he descubierto como resolver todo esto hermana y te juro que de una u otra forma acabare con este mal y liberare a tu dimensión de la maldad que nosotras mismas provocamos. Lo bueno de todo esto es saber que mis padres terrestres están vivos y los de mis amigas también y nuestros conocidos y amigos, y algún día descubriré quien fue esa mujer que los protegió y le agradeceré por siempre.

Eos tomó a su hermana de las manos y sonrió como dando a entender que con el poder que Selene tenia sería imposible vencer a sus enemigos.

–No te preocupes hermana y no dudes, confía en mí, sé lo que te digo –concluyó Selene.

En ese instante una fuerte explosión se escucho a lo lejos.

–Lo ves Eos, los aliados han llegado, tu liberación y la de tu pueblo está próxima.

Selene se transformó en Sailor Moon y destruyó la reja que la tenía encerrada. Los guardias bajaron pero fueron brutalmente destrozados por Sailor Moon en su forma de Eternal Sailor Moon, Eos no podía creer el poder que su hermana menor tenia y se sintió confiada. Ambas ascendieron a la sala principal en donde se encontraban La sombra de Usagi con todo su sequito de guerreros, sus senshis, Zafiro y Diamante.

– ¿Así que todavia tienes agallas Sailor Moon? –Preguntó la sombra de la luna–. Muere valientemente entonces ¡Por el poder del cristal de la luna plateada, acción!

La sombra de Selene lanzó de nuevo su ataque, pero esta vez la Neo reina de la luna lo detuvo con sus manos.

– ¡Realmente era una estúpida!, me avergüenzo al mirarme de ese modo pero así era yo y gracias al cosmos eso se acabó. ¡Muere, no tengo tiempo para perderlo contigo! ¡Transformación suprema de Eternal Ángel Moon!

Todos los presentes quedaron perplejos ante la nueva apariencia de Sailor Moon y sobre todo por su poder.

–Mira esto hermanita. ¡Poder cósmico solar, ataca! –Exclamó a gran voz Sailor Moon.

Una enorme esfera de luz amarilla con naranja iluminó el salón principal y toda la ciudad de aquella dimensión para que después dicha esfera se impactara en el cuerpo de la Usagi malvada, de Diamante y Zafiro, exterminándolos por completo dejando únicamente a las sombras de las cuatro senshis boquiabiertas lo mismo que a Eos quienes no creían que Selene tuviese semejante poder.

–Sombras de mis queridas amigas, yo no las matare a ustedes pues de eso deben encargarse otras personas. Quartetto, es su turno.

Las Sailor Quartetto aparecieron en ese lugar mostrándole sus respetos a la futura reina del Tokio de Cristal. Después de haber visto semejante poder ellas no querían quedarse atrás.

Chibiusa y sus amigas estaban listas para la batalla lo mismo que las sombras Inners. Mientras tanto, la mujer que llevó a las senshis del futuro al castillo se encontraba de nueva forma sentada ahora en el piso y recargada en uno de los pilares de dicho salón con la cabeza agachada y sonriendo como esperando el momento oportuno para intervenir si era requerido hacerlo.

Las Inners comenzaron sus ataques con fiereza pero su sorpresa fue que esta vez las Quartetto y Chibiusa resistieron y se defendieron contraatacando con fuertes explosiones y poderes que anteriormente no tenían.

– ¡Malditas niñas! –Gritó Shadow Mars–. ¿Cómo obtuvieron esos poderes si anteriormente era relativamente fácil vencerlas?

"¡Las cosas cambian sombras y esta vez ustedes morirán y así terminara esta maldad!" –profirieron las cinco senshis del futuro.

Las Quartetto junto a Chibiusa se reunieron formando una rueda juntando sus manos e invocaron un poder descomunal.

"¡Unificación cósmica de las Sailor del futuro!"

Después de decir esas palabras un destello plateado descendió sobre la Shadows Inners provocando así su destrucción absoluta sin dejar rastro alguno de ellas.

– ¡Lo hicimos amigas!, ¡por fin derrotamos a esas sombras que estaban amenazando no sólo a esta dimensión si no a nuestro amado Tokio de Cristal! –dijo Chibiusa.

Eternal Ángel Moon observó todo con detenimiento. Inmediatamente después Neo Sailor Moon del Futuro corrió hacia ella para darle un abrazo agradeciéndole su ayuda.

–No tienes nada que agradecer hija mía, eres sangre de mi sangre y carne de mi carne, te amo lo mismo que tu padre y no podía dejar que algo malo te pasara; siempre te cuidaremos, hasta la muerte si es posible –concluyó Selene.

–Gracias mamá, muchas veces fui grosera contigo cuando me recibiste en tu casa sin saber que eras mi madre, pero ahora al mirarte con esa nueva personalidad y esa fuerza interna sé que no pudo tocarme mejor madre que tú, ¡te amo mamá!

Ambas se fundieron en un abrazo mostrando una escena conmovedora y provocando así las lágrimas de las Quartetto, fieles senshis de Chibiusa y de la propia Eos.

– ¡Bravo, bravo, bravo! –Exclamó una voz fuerte que se escuchaba en el centro de la sala principal.

–Ya te habías tardado en aparecer, me estaba aburriendo –dijo aquella extraña mujer que seguía sentada en aquel lugar pareciendo invisible para todos hasta el momento.

– ¿Tu quien eres? –Le preguntó Eos a la mujer que ahí se encontraba.

– ¡Ella es!…

Selene fue interrumpida por la mujer antes de terminar su frase:

–Llámame simplemente S y no te preocupes, no soy enemiga de tu pueblo –respondió la enigmática mujer.

– ¡Muy bien! Las felicito jovencitas, lograron exterminar a todos mis súbditos con mucha facilidad –dijo una macabra voz que hablaba entre las sombras.

–No seas cobarde y da la cara Baal –expresó Eos.

Ante todos apareció aquel hombre del cual Eos le había platicado a su hermana en la prisión.

–Excelente princesa Eos, lograste tu cometido, obtener la ayuda de tu hermana para que esta trajera con ella a su hija y a sus senshis guardianas para que así pudieran ayudarte en esta batalla. Aun así su ayuda no será suficiente para derrotarme a mí y a mis comandantes demoniacos.

–Estas equivocado, yo no traje conmigo a las Quartetto y a mi hija –respondió Moon.

– ¿De qué hablas? Si no fuiste tú, ¿quién entonces? –preguntó contrariado aquel ser.

–Yo te responderé a eso ya que nadie más que yo lo sé –contestó la extraña mujer cuyo alias era S–. Mira Baal, tu pensaste que todo sería fácil para ti y toda tu horda de secuaces pero todo estaba planeado así, pues de esa forma ustedes estarían extremadamente confiados con las nuevas almas obtenidas y con su gran poder. Fue por ello que al despojar de su lado oscuro a las senshis Inners tú intentarías apoderarte de ese lado oscuro para tu beneficio y como lo pensé, así lo hiciste. Eso fue muy bueno para darnos tiempo de preparar a las verdaderas senshis y a otras tres guerreras de este mismo planeta para que se aliaran en esta guerra mientras tu vivías confiado de tus nuevas adquisiciones pensando que con eso tendrías lo necesario para conquistar el planeta Tierra desde este lugar.

Es cierto que muchas personas tuvieron que sufrir en esta dimensión por ese fin pero era necesario para mantenerte lejos de toda la realidad y así poder ganar tiempo para nuestros planes verdaderos y por tal motivo fue que te permitimos apoderarte de las sombras de las senshis y resucitar a esos dos criminales pues gracias a eso tú te confiaste. Más grande fue tu confianza al saber que en ese mundo llamado Céfiro, las cosas estaban bajo tu control por vía de aquella mujer a la cual tienes prohibido tocar; pero jamás pensaste que todo eso fue provocado por nosotros para que de esa forma esas otras tres jóvenes despertaran absolutamente y así ser de gran ayuda a nuestra causa y ya con esas divisiones y despertares fue más fácil llegar a este lugar para comenzar con la destrucción de tus planes y los de tus superiores. Esa es toda la verdad y por ese motivo viaje en el tiempo para traer a estas cinco jovencitas para que resistieran lo humanamente posible hasta que Eternal Ángel Moon pudiera venir a esta dimensión para ayudarlas a liberarla y regresarla a su reina original. Todo salió perfectamente como lo planeamos mi hermano y yo. Te derrotamos Baal y tú no descubriste nada en lo absoluto.

– ¿Tu hermano y tú? ¿Acaso tú eres? –Preguntó asombrado y nervioso aquel ser.

La mujer que hasta ese momento estaba hablando con la cabeza hacia abajo por fin levantó su rostro y se retiró la boina de su cabeza descubriéndose y cuál fue la sorpresa de Baal al ver que era Svetlana la guardiana de la divina sabiduría universal.

–Sabía que era usted mi señora, su energía piadosa y llena de justicia es inconfundible –dijo Selene.

–Buen trabajo Selene, lo has hecho muy bien y me siento orgullosa de tu crecimiento; ahora tu deber es sacar a tu hermana, tu hija y sus amigas de este lugar pues lo que viene no te gustara verlo ni a ti ni a los que aquí asisten.

–Yo quiero pelear a su lado mi señora permítame ayudarla.

–Sabía que dirías eso, dejare que pelees y descubras por ti misma que este ya no es lugar para ti.

– ¡Maldita Svetlana tú y tus estúpidos amigos siempre interfieren en nuestros planes! Lo mismo que toda tu descendencia desde hace siglos y milenios; toda tu estirpe se ha revelado ante nuestro amo y señor pero esta vez esto no se repetirá.

– ¡Tú no eres digno de enfrentar a mi señora, yo seré tu oponente! –gritó Selene.

– ¡Estúpida niña! ¡No creas que por haber derrotado a tu sombra y a sus amigas eres lo suficientemente poderosa para enfrentarte a mí! –Respondió aquel ser que poco a poco fue incrementando su poder–. Pazuzu, Lamashtu, vengan a este lugar y exterminen a esa peste y a toda esta dimensión.

Dos presencias demoniacas comenzaron a sentirse en el aire y los cielos se oscurecieron y mientras los relámpagos comenzaban a caer bruscamente, una lluvia horrible daba inicio; no era una lluvia normal pues dichas gotas quemaban como el acido y de inmediato en ese lugar aparecieron dos demonios de aspecto horrible: el primero, Pazuzu, al cual Baal llamó rey de los demonios del viento. Su apariencia era horrible, su cuerpo era de un hombre, cabeza de león, cuernos de cabra en la frente, garras de ave en lugar de pies, dos pares de alas de águila y cola de escorpión. Dicho demonio apareció con la palma de la mano derecha hacia arriba, y la izquierda hacia abajo. Esta posición de las manos simboliza la vida y la muerte, o la creación y la destrucción.

Inmediatamente después apareció Lamashtu, su apariencia era un cuerpo peludo, cabeza de leona, con orejas y dientes de burro, largos dedos con uñas, también largas, y patas de pájaro con garras afiladas. Eran verdaderamente horribles y grotescos, y no solo eso, a simple vista se notaba que su poder era increíble.

Mientras eso acontecía, Baal tomó su verdadera forma y era la de un toro enorme, una especie de mino tauro de aproximadamente dos y medio metros de altura con alas en su espalda, el cual lanzaba fuego por sus fauces y su poder creció de manera tal que el rostro de Sailor Moon se tornó serio y preocupado.

– ¡Muere maldita reina de la luna! –Exclamó Baal con gran furia–. ¡Destrucción Espiritual!

Baal envió un ataque descomunal que paralizo a Selene pues dicho ataque se adentro en su cuerpo provocándole una angustia tremenda y un dolor evidente puesto que ese ataque destruía las almas de las personas sin poder defenderse.

Mientras tanto, Pazuzu y Lamashtu, se dirigieron hacia las Quartetto, Chibiusa y Eos.

–Te dije que este no era lugar para ti Moon –dijo tranquilamente Svetlana–. ¡Ya basta Baal!, tu hora ha llegado. ¡Sanación de las almas!

En cuanto Svetlana dijo eso, Selene de inmediato se puso en pie como si nada le hubiese pasado y comprendió que esos demonios no eran seres a los que ella o cualquiera de sus amigas podrían derrotar y obedeció a su señora llevándose a todos los ahí presentes.

–Mi señora Svetlana, por favor, no muera.

–Créeme Selene el infierno no es un lugar que me haya gustado así que no regresara ahí, llévate a todos y protege a los ciudadanos.

Selene y las demás chicas salieron de ese lugar bajando a prisa mientras aquel lugar temblaba lo mismo que toda la ciudad.

– ¡Pazuzu, Lamashtu que no escapen!

– ¡No tengo tiempo para perderlo aquí así que déjenlos en paz estúpidos demonios! –Exclamo Svetlana.

La guerrera del Moscova se transformó y de sus ropas casuales cambio a un hermoso vestido blanco con la parte de los muslos descubiertos, un collar de oro, su cabello suelto y largo y botas blancas, las cuales le llegaban por arriba de las rodillas. La guerrera extendió su mano y de esta se formo una pequeña porción del universo la cual arrojó a los demonios exterminándolos de inmediato causando el enfado de Baal.

– ¡Maldita! ¡Mil veces maldita! ¡Tú, no debías interferir! Eso era trabajo de las Senshis. Has roto el pacto de tu señor –dijo con gran temor aquel demonio.

–Lo que no sabes es que nuestro señor me otorgó la gracia de decidir cuándo intervenir y cuando no sin ser castigada por desobediencia y este es uno de esos casos ya que esas jóvenes no son lo suficientemente aptas para una batalla de este nivel, al menos no por el momento, y más aún, es por gusto personal ya que tu presencia me fastidia y quiero desaparecerte personalmente así que despídete de este y de todos los mundos mi odiado Baal.

– ¡No, no, no espera, espera, hablemos! –Gritaba nervioso aquel demonio.

Selene y las demás notaron que la presencia de aquellos dos demonios había desaparecido y sin pensarlo regresaron de nuevo pensando que algo malo habría ocurrido; las siete mujeres se colocaron detrás de una de las puertas de acceso a la sala principal del palacio en la cual había un gran orificio por donde podían ver todo lo que estaba sucediendo.

Svetlana lanzó un rayo, el cual paralizo fácilmente a Baal, quien no podía mover un solo musculo o articular palabra alguna. En eso Svetlana extendió su mano y una luz dorada llego a ella para más tarde dicha luz convertirse en un hermoso violín del mismo color áureo, Baal abrió grandemente sus horribles ojos de toro, como si supiera lo que estaba a punto de ocurrir.

– Por cierto Baal, recuerdas a mi hermano ¿verdad? Sí, supongo que sí lo recuerdas. Como olvidar al hombre que te castró y te dejó vivo para que sufrieras el dolor de ser avergonzado por tus otros compañeros además de haberte humillado dándote una paliza y perdonarte la vida. No hay mayor vergüenza que ser derrotado y perdonado además de castrado por tu enemigo. Él te manda saludos y este es uno de ellos. ¡Toma esto, de parte de Demian, uno de los dos gemelos divinos!

Svetlana tomó uno de los brazos de Baal y de un tirón se lo arranco provocando un rugido de dolor inmenso en aquella bestia.

–Este es un recuerdo mío.

Svetlana tomó su otro brazo y se lo arrancó con un fuerte golpe además de encajarle el arco de su violín en los ojos para destrozárselos y dejarlo ciego.

Selene y sus acompañantes observaban como Svetlana destrozaba a ese ser, el cual había causado tanto daño y ella lo estaba aplastando con mucha facilidad.

–Bien, ahora que ya no ves nada, la angustia de no saber en qué momento te llegara la muerte te destrozara mentalmente, eso es digno de alguien como tú, sufre como siempre te gusto hacerlo a ti con tus victimas ¡Maldito ser despreciable!, tu hora llego ¡Exsequiis Sollemni!

Svetlana comenzó a tocar su violín de una manera magistral nunca antes vista en estas épocas; su obra, a la vista y oídos de todos era preciosa mas no así para el que recibía ese ataque ya que Baal gritaba horriblemente mientras Svetlana tocaba pues de las notas de aquel violín salían infinidad de ángeles rodeando el cuerpo de la victima atacándolo con fuertes y dolorosos golpes de luz mezclados con canticos solemnes pero fúnebres y mientras más aumentaba la intensidad de la obra, más terribles eran los gritos de dolor. Después de veinte minutos de agonía extrema Svetlana tocó la última nota de su obra dejando muerto mentalmente a su oponente para después, con el arco de su violín lanzar un destello dorado el cual desintegro definitivamente el cuerpo de Baal dejando libre de todo mal a la dimensión Omega.

Selene y sus acompañantes se aproximaron a Svetlana, todas sin excepción se inclinaron ante ella mientras Tsukino agradecía lo hecho por aquella majestuosa mujer.

–Selene, te dije que te fueras, en fin, esa es tu personalidad, hoy en día no encuentras personas tan obedientes como lo es Hotaru; ella si me obedece en todo, tu eres más rebelde pero ya te educare, ¡ja,ja,ja!

Después de esas palabras todas comenzaron a reír mientras Selene se ruborizaba y ponía ojos de tonta ante su actitud despistada. Bien le dijo Svetlana, las costumbres, por más que crezcamos, nunca se van.

Al término de sus palabras, todas salieron del palacio dejando una zona devastada pero al fin libre de todo ese mal que los amenazaba.

Svetlana desapareció de la escena dejando impactadas a todas las presentes y después de haberla visto en acción era notorio que esa mujer simplemente era una persona con un poder sin igual y por esa razón Selene se sintió feliz y orgullosa de ser discípula de aquella mujer de poder supremo.

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Por otra parte, en Céfiro, tanto Mai, Trunks, Ferio y Clef observaban junto a Ekaterina todo lo acontecido en la dimensión Omega. El asombro en los cuatro primeros se notó en demasía. Ellos no daban crédito a lo que acababan de mirar, un poder que nunca antes habían presenciado y eso los dejó impactados.

—Quienes son estos seres que poseen un nivel tan descomunal—pensó Trunks al tiempo que Ekaterina sonreía brevemente.

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Mientras tanto en el castillo del Moscova, Ami Mizuno se encontraba sentada en una de las salas de aquel lugar, la cual parecía ser la zona que Elena protegía, puesto que lo único que ahí había era un tablero de ajedrez, un piano enorme y un espacioso jardín, al menos eso era lo que a simple vista se miraba. Ami se encontraba jugando una partida de ajedrez con Elena y esto sucedió.

–No puede, ser ya con esta es la centésima vez que me derrota mi señora –Exclamo una molesta Ami.

–No te preocupes, cien derrotas no son nada amiga mía, pero aun así seguirás perdiendo –concluyó Elena.

Ambas mujeres sonrieron y continuaron su partida.

Que momentos tan difíciles han ocurrido en la dimensión Omega, muchos secretos se han revelado y otros más faltan por salir a la luz no se pierdan el siguiente capítulo de MKR-Sailor Moon Universe.

Continuará…

N/A: Muy bien ya estoy de regreso escribiendo a mi muy particular estilo xD

Bueno este capítulo nos deja claro el porqué había senshis malvadas, porque Chibiusa y el cuarteto amazonas en anime y en el manga las Sailor Quartetto, llegaron a esa dimensión, ya apareció la ultima hermana de Selene y la majestuosidad de Svetlana se hizo presente. No iba dejarla pelear, pero hubo varias peticiones inbox de algunas lectoras de cabecera que me pidieron mostrar un poco del poder de batalla de mis Guardianes, en especial Svetlana, que por lo visto a muchas les ha caído bien y me lo hacen saber con sus inbox, Por tal motivo le di este momento más a fondo mostrando su gran capacidad.

Espero les guste el capítulo pues lo hice con mucho cariño y esfuerzo.

Baal era un dios sumerio o un demonio en otras creencias.

Pazuzu de igual forma es un demonio de esa mitología, muy conocido para algunos por cierta película pero nada que ver este Pazuzu con el otro aclaro, lo saque de la mitología sumeria lo mismo que a Lamashtu. Sin más que agregar me despido.