RENUNCIA: LOS PERSONAJES SON S. MEYER LA HISTORIA QUE ESTAS LEYENDO ES MÍA

Gracias Lauri!

-"Por favor detente, vas a matarlo"- los gritos de Kate resonaron en mi mente haciéndome abrir los ojos. No podía ser verdad…lo había… ¡Santo cielo! no podía ser… llevé mis manos a mi boca que aún sabía de manera deliciosa y miré mis dedos…en ese momento quise morir.

¿Qué había pasado? Miré a mi alrededor sin comprender la imagen que mis ojos me devolvían, era de una película de terror, Edward trataba de acercarse a Eric; que profería unos aullidos inhumanos mientras se retorcía en el piso y sangraba.. Kate me sostenía con fuerza y sollozaba sin lágrimas, sin mocos, sin nada… Mi agotada mente, incapaz de seguir adelante después de procesar la idea de que la causante de todo había sido yo, se desestabilizó, perdí la noción del tiempo, parecía ver todo en cámara lenta, cada movimiento, cada reacción, pasaba frente a mis ojos lentamente.

Los gritos de dolor de Eric llenaban mi mente y perforaban mis tímpanos, sufrimiento, dolor, ¡cuánto dolor! no sabía que hacer, yo no podría haberlo atacado… no así, no a él, sentía… no sé que sentía, tristeza, indignación, vergüenza pero sobre todo miedo. No de mi, miedo por él por el dolor que le había causado, yo nunca antes me replanteé mis trabajos, pero él era distinto, él no era un encargo, él era un amigo, era parte de la extraña familia que me había acogido, sin preguntas, ni prejuicios.

Yo no estaba bien, y nunca más lo estaría. La culpa llenaba cada parte de mi mente que no estaba ocupada por los gritos ensordecedores.

Me hundí, o quizás me dejé caer, mientras los gritos de agonía perforaban mi atestado cerebro. Sólo cuando tuve que volver a respirar me di cuenta, que de una extraña manera mi garganta había cesado de arder y todos mis malestares habían desaparecido. Me solté del agarre de Kate sin esfuerzo y me arrastré en cuatro patas por el piso de la cocina hacia Eric, escuché a Edward lejos en algún rincón de mi mente decir

-"El olor ya no es tentador, él esta cambiando"- me arrastré hacia el cuerpo de Eric que convulsionaba, se estremecía una y otra vez…Edward se puso frente a él y no me dejó avanzar, me levanté con garbo del piso y lo miré.

-"¿Qué soy?"- le dije mientras sentía mis ojos arder -"por favor dime ¿que soy,qué me esta pasando?"- imploré mientras caía rendida de rodillas al piso con las manos en el rostro. Me estaba desmoronando… -"por favor" volví a implorar, mientras una lágrima se abría paso.

-"No lo sé, perdóname, yo…"- me dijo.

-"¿Qué le hice?"- él bajo la vista sin contestar. Sus brazos me rodearon y me aferré a ellos como un náufrago a su balsa. Lloré como nunca antes había llorado, con culpa y vergüenza. Lentamente me solté, sorbí mi nariz seque las lágrimas de mi rostro y mire a Eric estaba tirado en el piso y se retorcía, su cabeza yacía sobre el regazo de Kate mientras ella suavemente le decía

-"Eric cariño, te amo, todo va a estar bien, el dolor ya pasará"- y lo acunaba y acariciaba.

Miré a Kate muerta de vergüenza.

-"Perdóname"- susurré

-"Él va a estar bien, yo no sé si le será fácil perdonarte, decía que no quería cambiar…"- me dijo Kate. Yo no entendía, si no iba a morir entonces ¿qué sucedía?

-"¿Acaso no sabes lo que tu mordida le provocó?"- me preguntó, yo la miré perpleja, lo había lastimado y bebido parte de su sangre… de pronto la realidad de mis palabras me abrumó, acaso yo…¡Oh Dios! instintivamente llevé una de mis manos al pecho, al lugar de mi corazón, donde un tamborileo atronador tenía lugar, mi corazón latía ¿cómo era posible, en qué me estaba transformando? Mi boca tenía un gusto raro, metálico, mi saliva se había vuelto pesada y viscosa ¿qué pasaba con ella? Mi mente reacciono, unió cabos, no era saliva y Eric no era el único que estaba cambiando pero ¿qué pasaba conmigo?

-"Él esta cambiando, no sabemos bien cómo, pero esta cambiando"- me dijo Edward. En ese extraño momento, no tenía claro que pasaba conmigo ni como yo había podido primero beber de él y segundo cambiarlo. Por primera vez en mi vida tuve miedo de mi misma, no de algo en particular sino de lo que me estaba pasando. Mi corazón latía fuertísimo, pero no estaba agitada, sentía mi cuerpo y cerebro responder a la perfección. Y Eric… no sentía que él fuese a estar molesto conmigo, después de todo a él no le molestaría haber cambiado, eso calmó un poco mi culpa.

-"Edward deberían quedarse, yo no estoy preparada para manejar un neófito y no puedo llamar a Eleazar, Aro lo verá en sus pensamientos, es demasiado riesgo"- dijo Kate. Seguía sin entender.

-"Está bien Kate déjame llamar a Carlisle, nosotros solos tampoco podremos con él, además necesito que alguien vea a Bella"- Edward tomó el teléfono y marcó, la voz de Carlisle se escuchó del otro lado.

-"Hijo, Alice acaba de ver que Eric fue mordido pero no vio quien lo hizo"- dijo su padre.

-"Carlisle ha sido Bella"- le contestó Edward en tono monocorde.

-"uh uh ya veo, ¿Bella?, y ella ¿como esta?, podrás manejarla"- ¿Acaso yo era algo que debían contener? Ya lo creo que si.

-"Nosotros no podemos dejar la casa, deberían viajar a Forks, aquí cuento con lo necesario para analizarla y además necesitamos estar todos para contener a Eric"- continuó Carlisle.

-"Papá, Eric está en proceso de cambio no podremos viajar sin llamar la atención".

-"Consigue morfina e inyéctalo antes de que su piel te lo impida, yo veré de que la casa esté lista para ellos"- con eso cortó la comunicación. Me tomó de la mano y me arrastró a su lado a través de la casa.

-"Kate, viajamos a Forks en tu Pick up, salimos en cuanto este de regreso con la morfina"- dijo desde la puerta de salida, Kate asintió mientras contenía los movimientos convulsos de Eric. Salimos de la casa y él ni siquiera me miraba, su cara era una mezcla de miedo y estupor. Me subí a la camioneta batallando con mi lengua, sentía una ira incontrolable y exploté.

-"¿Qué rayos te pasa?"- le dije abruptamente. Él sin soltar el volante me miró con la boca abierta.

-"¿Acaso no te das cuenta que estás a un paso de volverte lo que soy?, si ya no lo eres"- la ira bullía y mi corazón latía desenfrenado llevando lo que sea que mis venas tuvieran.

-"¡Hipócrita! ¿acaso no soy la clase de monstruo correcta?"- volví a explotar.

-"¿Hipócrita?¿eso es lo que soy, de todo lo que puedes decirme después de lo que te hice lo único que se te ocurre es hipócrita?"- dijo con desagrado y frustración en la voz.

-"No hiciste nada que yo no te haya pedido, estos son daños colaterales ¿acaso piensas que yo no sabía que había riesgos?, siempre lo tuve claro, desde la primera vez, desde que supe lo que eras"- él bajo la vista tratando de encontrar las palabras para rebatir… pero yo estaba lista para contraatacar.

-"Yo te condené, pero lo peor, es que no sé a que… porque en parte eres como yo, pero en parte conservas conductas humanas, estoy asustado, tengo miedo de perderte y soy el responsable de lo que hiciste, de que estés así"- me dijo culpable.

-"Otra vez el dramatismo desmedido, pensé que habíamos superado la fase emo"- dije en voz alta, él levanto la vista y detuvo la camioneta, estábamos en la farmacia. Lo miré, me acerqué a él para decirle,

-"Teníamos un pacto ¿ lo recuerdas?"- me miraba perplejo.

-"No te asustes, yo prometo no hacerlo"- le dije sosteniéndole la mirada, quería que él estuviese seguro… a pesar de que yo estaba muerta de miedo…

-"Sólo soy yo, un poco menos frágil y con hábitos alimenticios diferentes, por favor no te tortures más"- le aclaré, y su mirada se suavizó, me besó la frente y me dijo,

-"Espérame aquí no sé si puedes controlarte, por favor no bajes"- me quedé muy quieta en el asiento y miré mi rostro en el espejo, se veía igual salvo que las ojeras habían desaparecido, mis ojos seguían de color marrón, no habían cambiado como los de Edward cuando bebía sangre humana, ¿qué era yo?

-"Estamos listos"- me dijo con una sonrisa, pero la alegría no le llego al rostro. Emprendimos viaje a casa de Kate y pasamos a llenar el depósito de combustible. Al llegar los gritos se escuchaban desde afuera eran estremecedores, no podía soportarlo.

-"¿Cómo te sientes?"- me preguntó.

-"No lo sé, ¿y si lo ataco de nuevo?"- le pregunté con honestidad.

-"Su sangre ya no te va a atraer, porque tu ponzoña esta en ella"- Era algo extraño ¿mi ponzoña? Tenía que preguntar, sabía que mi pregunta lo haría sentirse mal pero estaba intrigada.

-"¿Soy un hibrido?"- él me miró como si hubiese descubierto un misterio universal.

-"No lo sé ¿Por qué lo preguntas?"- me dijo.

-"Es lo único que se me ocurre, mi corazón late fuertísimo o sea que mis venas llevan algo, sangre o ponzoña o ambas, mis ojos no tomaron ningún color extraño después de beber de Eric, siguen siendo marrones, así que eso es humano también, la comida me sabe extraña pero la como igual y la sangre de Eric, que tenía gusto a caramelo, calmó todos los malestares que sentía cuando me levanté… además duermo y mi piel no está fría, no se me ocurre nada mejor"- le expliqué.

-"No lo sé, es algo extraño veremos que dice Carlisle"- me dijo confuso. Bajamos del auto y rápidamente entramos en la casa, Edward preparó la jeringa y la vació en el brazo de Eric que lentamente dejó de estremecerse y de gritar. Era cierto él ya no olía tanto a caramelo, su aroma estaba matizado con otro dulce, penetrante, sumado a las drogas que acababan de inyectarle. Kate se levantó del piso lo tomó en brazos y lo recostó en el asiento de atrás del auto sin decir palabra, luego ella se sentó y ubicó la cabeza de Eric en su regazo. Sin más iniciamos el viaje de regreso en un silencio sepulcral e incómodo. Cerré los ojos y me dormí.

Gracias por las alertas, review y comentarios que son el combustible del motor de la historia. Dejen un review y reciben un adelanto del próximo capítulo. Que publicare el sábado 28 de mayo. No habrá publicación el martes.