Buenas!
Antes que nada, gracias por esperarme, otra vez!
Y voy a pedir que me esperen un poco más con esta historia, porque sigo con poco tiempo.
Gracias por las reviews, favorites y alerts!
A continuación respondo las que no tuve ocasión de responder. Pido perdón si me olvido de alguien.
Eri: gracias por la review! Ahora vas a saber quien recibió el librazo! Besos!
Swert: espero que no te haya hecho mal a la vista! Gracias por la review! Y espero que este capítulo te guste!
Saludos!
Lore
NOTA: hay una nota a final, si tienen ganas de leerla me harian un gran favor :)
Corazón Enamorado
Charlie la miraba con sus pequeñas cejas fruncidas. De vez en cuando, levantaba su manito y golpeaba su barbilla. Ella, miraba a su hija pensando en que era lo que tanto le llamaba la atención.
"Rach ya va a volver." dijo y vio como un extraño brillo apareció en los ojitos pequeños de su hija mientras ella caminaba hacia la cocina. Por suerte, tenían varios biberones con leche de Rachel en la heladera. "Tuvo que acompañar a Quinn y a Brittany al hospital" agregó mientras con una mano abría la heladera. Le encantaba estar con su hija, pero no cuando ésta la miraba así. "Si, lo sé, fue mi culpa" dijo volviendo a mirar a su hija antes de llenar una pequeña olla con agua. Rachel no quería que le calentaran la leche en el microondas y ella, a decir verdad tampoco. "Pero tienes que entenderme, ellas rompieron la pared. Podrían haber avisado, pero no. Solo se limitaron a darnos una sorpresa. ¿Sabes lo qué pueden llegar a hacer tus abuelos? Esos hombres son las personas más sorprendentes del mundo y pueden ponerse a gritar de felicidad porque la otra casa está habitada o a llorar de dolor porque rompieron la pared".
Santana suspiró mientras se movía despacio y miraba por la ventana al patio trasero que algún día iban a tener que dedicarle tiempo y se preguntaba cuanto podía llegar a demorar una venda en la nariz y agendar a Quinn para la próxima cirugía de nariz, en el próximo lugar disponible. No creía que su mejor amiga soportara demasiado la idea de tener una venda en la nariz porque un libro le dio de lleno en la cara.
"Tengo que decir que tu puntería es perfecta" dijo Rachel desde la puerta de la cocina y Santana giró despacio, con su niña, a quien miró mientras tanto y pudo ver que comenzaba a sonreír.
"¿Cómo está?" preguntó Santana quien en vez de caminar hacia Rachel, recordó que tenía el biberón en el fuego y lo sacó para poder alimentar a Charlie.
"Está bien. Sigue sin entender lo que pasó, además de que Brittany le dice que algo muy malo salió del agujero de la pared y le dio directamente en la cara, cuando descubrió que estaban rompiendo su hogar para destruirlo." explicó Rachel y se acercó para darle un beso en la mejilla a la latina y sentarse.
"Estuvimos entretenidas con Charlie" dijo Santana "Bueno, lo más entretenidas que podemos estar ya que me está mirando con las cejas fruncidas desde que te fuiste. Incluso, creo, que estuvo intentando hacer un puchero. Después, cuando le empecé a contar lo que había sucedido, creo que sonrió, pero no estoy segura porque todavía tiene las cejas fruncidas"
"Es que le llama la atención tu belleza y no puede dejar de preguntarse como es que existe alguien tan perfecto" dijo Rachel y Santana revoleó sus ojos.
"¿Cómo está?" preguntó la latina, refiriéndose a Quinn.
"Está con una venda en la nariz, ojeras enormes por la fractura, y un humor de perros" dijo la diva tratando de sacarle a Charlie de los brazos a la latina. Hacía muchas horas que no tenía a su hija en brazos.
"No." dijo la latina mientras miraba como su hija seguía observándola con las cejas fruncidas."Su humor no es mi culpa. ¿Quién hubiera dicho que por estar tan excitada al romper nuestra pared, Quinn no vio el libro?...Supongo que no querrá verme" agregó después.
"Oh, si te quiere ver, dijo. Es más, en cualquier momento vamos a empezar a escuchar su nuevo intento de romper la pared para hacer una puerta" dijo Rachel "Brittany cree que es una buena forma de que Quinn libere su enojo."
"O sea, que a las 4 de la mañana la vamos a tener golpeando la pared" dijo Santana mirando a Charlie quien le sonrió, quitando de su pequeño rostro, por fin, las cejas fruncidas.
Y un mes había pasado desde ese fatídico y gracioso día, aunque Santana lo odiaba, ya que al pedirle perdón a Quinn tuvo que dar tiempos de Rachel.
Y ahora, tenía una conexión con la casa de Quinn y Brittany y a una de las dos rubias dando vueltas siempre por su casa, a toda hora, todo el día. Y una rubia durmiendo abrazada a su novia (futura esposa) durante una hora, por 6 meses, cuenta que Quinn sacó a raíz de la cantidad de dinero gastado en la operación de nariz que se tuvo que hacer posterior a la fractura causada por el libro, más la cantidad de páginas que contenía dicho libro.
Santana no lo entendía, pero no iba a decir absolutamente nada. Salvo cuando llegaba, como ese día, empapada de sudor por el calor que había en la ciudad, y con las ganas de meterse en la bañera, junto a Rachel.
"Hola, San" dijo Quinn cuando la vio entrar, mientras estaba acostada en el sillón, que organizadamente daba a la corriente del aire acondicionado que Shelby le había regalado a su hija.
"¿Dónde está Rachel?" preguntó la latina ignorando a su amiga ya que había estado enviándose mensajes de texto hasta hacía unos exactos tres minutos.
"Subió a preparar la bañera" dijo la rubia quien se acomodó y fue ahí que Santana pudo notar la manito de Charlie haciendo señas desde algún lugar entre Quinn y el sofá.
"¿Qué le estás haciendo a mi hija?" preguntó preocupada Santana y corrió hasta donde había visto la mano de Charlie. Y ahí estaba su niña, con las cejas fruncidas y su manito levantada.
"Raro" dijo Quinn "hasta recién estuvo quieta. Supongo que quería hacerte saber que estaba acá"
"Mira si te quedas dormida y la aplastas" dijo Santana levantando a Charlie quien quitó las cejas fruncidas, sonrió, y golpeó la mejilla de su madre.
"No soy tan mala persona, además, hasta su pequeño cuerpo me estaba dando calor" dijo Quinn quien se acomodó mejor en el sillón. "Así que me iba a dar cuenta cuando me acercara demasiado a ella."
"Eres cruel, Fabray" dijo Santana caminando hacia las escaleras.
"No conseguí el trabajo en el times" dijo Santana cuando volvió de esa entrevista con el amigo personal (y terrorífico) de Sue Sylvester
"Es una lástima" dijo Rachel mirando a su novia.
"¿Qué hacías?" preguntó la latina cuando vio que Rachel estaba acunando el cochecito de Charlie y mirando por la ventana de la cocina.
"Vamos a tener un patio extrañamente grande para Brooklyn" dijo la diva y fue en ese momento en que Santana se dio cuenta de los ruidos de más paredes siendo golpeadas.
"Oh, no" dijo y se asomó para ver, exactamente, lo que había tenido. Tanto Quinn y Brittany de un lado, como Noah del otro, estaban derribando la pared que los separaba de la casa de Rachel y Santana. En el patio, por supuesto.
"Creo que vamos a tener que empezar a despedirnos de nuestra privacidad" dijo la diva y escuchó como la latina emitía un gemido ahogado y doloroso.
"¿Por qué?" se preguntó Santana sacudiendo la cabeza.
Charlie solo se dormía si estaba en brazos de una de sus madres o si una de sus madres le cantaba una canción. Incluso, solía dormirse a veces con Shelby, pero porque era visualmente parecida a Rachel, para sus pequeños tres meses de vida en el mundo real. Ese que existía fuera de la placenta.
"Ahora no puedo dejar de pensar en placenta y en comerla" dijo Santana mientras veían otra nota más sobre Tom Cruise y decidió apretar el botón de apagado del televisor.
"¿San?" preguntó Rachel quien estaba acurrucada en el costado derecho de la latina, con el brazo de eśta pasando por sus hombros, mientras Charlie descansaba en su cuarto, en su cuna, un piso arriba y siendo vigilada por el monitor de bebés.
"¿Mm?" preguntó Santana. Esos momentos a la noche, en los cuales Quinn se iba a cenar con Brittany (y a Brittany) y Noah salía a tomar una copa al bar de la esquina (no existía ningún bar en la esquina, así que el chico se hacía dos cuadras más, todo por una mujer) eran los que podían pasar muchas veces a solas, sin ser molestadas por la otra pareja o el amigo de la familia que entraba a buscar comida.
"Tendríamos que irnos algún fin de semana a algún lugar" dijo Rachel y sintió como Santana comenzó a reír. "¿Qué sucede?"
Santana sin decir nada se acomodó de frente a la diva y se recostó en el sillón, dejando a Rachel encima de ella.
"¿A dónde quieres ir?" dijo acomodando el pelo de Rachel detrás de su oreja, era sobre todo un mechón rebelde que no quería quedarse quieto y hacía cosquillas en el rostro de la latina.
"No sé, a cualquier lado" dijo Rachel hundiendo su rostro en el cuello de Santana y descansando ahí, mientras la latina le acariciaba la espalda. "Es como que desde que conté la noticia de que estaba embarazada hasta hoy no pudimos tener un fin de semana solo nosotras dos y Charlie, por supuesto"
"¿Te das cuenta que si nos vamos a algún lugar, con Charlie, no vamos a poder estar solas? Y no quieres hacer el amor conmigo con Charlie en la habitación, porque tienes miedo de que cuando sea más grande, haga algún tipo de terapia hipnótica que lo lleve hasta el pasado y los días en el vientre y recuerde a sus madres teniendo sexo a su lado" explicó Santana y tuvo que contener la risa porque recordaba el día que Rachel le había dicho eso.
"Seguro que te estás acordando ese día" dijo Rachel haciendo puchero en el cuello dela latina y Santana comenzó a reírse a carcajadas.
"No tengo la culpa que encima lo dijeras al frente de Puckerman y que él te filmara con su celular. Ahora tengo una copia para ver cuando no estás conmigo" dijo Santana entre carcajadas.
"No eres la persona más simpática para mí en este momento" dijo Rachel
"Lo siento. Pero es que es muy gracioso" dijo Santana y las dos cerraron los ojos, relajándose en los brazos de la otra, y pasando ese problema de la soledad de pareja hacia el fondo de sus mentes.
Quinn ya estaba mejor de la nariz y ya incluso había sacado un turno con el cirujano plástico, para el día en que Santana entró corriendo en la habitación de Rachel contenta porque había conseguido el trabajo en Heartbrook y porque el hombre del Times le dijo que no podía darle el trabajo pero que tenía un gran futuro. Lo cual la hacía mucho más feliz lo último que lo primero.
Por lo tanto, decidieron celebrar, pero...¿qué era celebrar ahora en la casa Berry – López? Se preguntó Santana mientras se bañaba. Era algo que no iba a poder ser nunca más entre 3 (porque obviamente contaba a su hija en la celebración)
Esa misma noche fue la única noche en que intentaron celebrar en familia, las dos solas.
La puerta de acceso a la casa de Quinn y Brittany no había sido colocada, aunque sabían que eso no iba a impedir que las rubias entraran y salieran de su casa como si fueran parte de la misma. Cosa que hicieron en cuanto sintieron el olor a comida esa noche. Y las siguientes.
Santana tenía unas terribles ganas de poder hacer el amor con su pequeña novia y ninguna oportunidad. Ni siquiera a la noche, cuando se suponía que estaban durmiendo.
Fue Shelby quien se acercó un viernes a mitad del verano y les pidió cuidar a Charlie esa noche.
"¿Por qué?" preguntó Santana, que estaba a cargo de la niña, haciéndola jugar, hasta que Rachel saliera de la ducha.
"Santana, estuve hablando con Rachel y ella me contó que no tienen ninguna oportunidad de estar a solas y que a la noche siempre son interrumpidas. Esta es mi ayuda como suegra a que uds. tengan una noche solas"
"Tanta bondad de tu parte me asusta"
"No es bondad, es ver a mi hija desesperada porque no puede pasar un rato a solas con su novia. Pensé que la del pene en esta relació eras tú, Santana" dijo Shelby quien agarró a Charlie y dejó a la latina con la boca abierta.
Bien, esto no estaba planeado, pensó Santana mientras era empujada bruscamente contra la pared del baño de damas del restaurante donde estaban cenando. Habían estado cenando, y pagaron la cuenta, pero Rachel quiso pasar por el baño antes de seguir.
Bien, en el baño, Santana fue arrastada, literalmente, dentro del cubículo, en donde la diva la comenzó a besar, mientras con apuro sacaba el pene de la latina (el muy pícaro se puso erecto en segundos, no iba a perder la oportunidad).
"San, contra la pared" dijo la diva rodeando a la latina con una pierna, en ese momento Santana pudo notar que Rachel tenía una mano en su miembro y estaba lista para ser penetrada, ya que estaba sintiendo su líquido pre seminal y la humedad de Rachel
"No tengo preservativos" dijo la latina
"No importa, hablé con el doctor. Me dio una pastilla anticonceptiva que no afecta la leche materna" dijo Rachel moviéndose mientras buscaba fricción.
Si fuera posible, el pene de Santana se hubiera puesto más grande y más erecto ante la posibilidad de volver a hacerle el amor a Rachel sin condón.
Rachel, la empujó contra la pared una vez más, pero en pocos segundos se vio con las posiciones cambiadas y una muy urgente y muy violenta Santana López entraba y salía de ella.
"¿Así que te gusta hacerlo en público ahora?" dijo Santana mordiendo el oído de Rachel y sintiendo como esta gemía mientras besaba su cuello. Y si era más posible, se ponía más húmedo. "¿Quieres que te tome, aquí, ahora, y no te importa si entra gente?" dijo Santana. Y una idea se le cruzó en la mente y se detuvo por completo. Como Rachel estaba sujeta a ella por sus piernas en la cintura de Santana y sus manos en sus hombros, Santana llevó sus manos al rostro de Rachel y lo agarró con fuerza. "Te amo" dijo antes de establecer un paso, lento y tortuoso para las dos, pero bastante placentero, mientras se miraban a los ojos.
Santana, sintió los músculos internos de Rachel cerrarse alrededor de su miembro y con una fuerte embestida llegaron las dos juntas al orgasmo mientras se besaban para tapar los gritos.
"Dios, como extrañaba sentirte así" dijo Rachel cuando ya habían recuperado las dos su aliento.
"Yo también" dijo Santana "Pero...¿tomaste la pastilla hoy?" preguntó mientras salía de adentro de la diva y las dos gemían del placer. Santana tuvo que pensar en cualquier cosa para no volver a endurecerse ante la visión de sus líquidos mezclados con los de Rachel.
"Esta vez prometo no olvidarme" dijo la diva besando a la latina mientras sacaba de su cartera unos kleenex para limpiarse.
Cuando salían por la puerta principal, la moza que las había atendido las miró como si fuera cómplice de su secreto.
"Esa película no me gustó" dijo Santana cuando salían del cine.
"A mi tampoco" dijo Rachel. "¿Qué quieres hacer ahora?" le preguntó a Santana
"No sé. Podríamos volver a casa" dijo la latina
"¿A qué?¿A pasar la noche con Quinn y Brittany?" preguntó la diva
"Brittany no está en la ciudad" dijo Santana abrazando a la diva, haciéndola detenerse.
"Entonces solo estaría Quinn" dijo Rachel
"Y eso no me gusta, porque se le da por abrazarte. Pensé que después de lo del libro en la cara iba a detenerse. Pero parece peor." dijo Santana acercando más la diva a su cuerpo.
"¿No te parece que es como que estamos muy tranquilas?" preguntó Rachel
"¿Tranquilas?¿Nosotras?"
"Si, es como que está todo bien. Me da miedo"
"Tienes razón" dijo la latina besándola.
Volvieron casi a la mañana siguiente, relajadas por haber podido pasar tiempo a solas. Después del cine, Santana vio un motel, de esos por horas y alquiló una habitación. Después de otra ronda de sexo, las dos durmieron una hora y se despertaron (acostumbradas a Charlie). Se pusieron a charlar, mientras todo el tiempo se demostraban cariño o intentaban tocarse. No querían separarse demasiado.
Hablaron de Charlie, sobre todo, de a quien la veían parecida, y ganó Santana la guerra de cosquillas y por lo tanto, Rachel tenía que admitir que la niña era parecida a ella.
Después, fueron a un café abierto las 24 hs. Y desayunaron, antes de volver al departamento.
Decidieron, quedarse en el living, viendo un poco de televisión, acurrucadas, esperando que el sueño vuelva llamarlas. Además, podían aprovechar para dormir, hasta que el resto de las casas se despertara, ya que Shelby les iba a devolver a Charlie al día siguiente.
Obviamente, Rachel se extrajo leche y la guardó en los biberones para que Charlie pudiera consumirla después, y se recostó con Santana.
Estaban sin hablar, mirando la televisión mientras se acariciaban con cariño, cuando el primer grió las sobresaltó, pero decidieron no moverse.
"¡No puedo creerlo!" era la voz de Quinn y repetía una y otra vez esa frase.
Rachel y Santana se miraron y pensaron que quizás los gritos iban a subsistir. Bueno, el grito. Por un momento en su cabeza cruzó el pensamiento de que Quinn estaba loca, pero después, escucharon una voz que se suponía que no debía estar ahí.
"'¿Ahora no puedes creerlo?" preguntó Brittany, imitando el volumen de la voz de Quinn. Por la cercanía de los gritos, las morenas supusieron que las rubias habían llegado a su cocina, y que seguían discutiendo ahí. No pensaban en que no había placa de madera, entre su casa y las de las morenas, y por lo tanto, era como una habitación más. Sobre todo si la puerta de la oficina de Santana quedaba abierta.
"¿Yo no puedo creerlo?¿De qué diablos estás hablando?" gritó Quinn. Sonaba realmente enojada y Santana hasta tuvo miedo por ellas mismas. Pocas veces había visto a Quinn realmente enojada. Abrazó con más fuerza a Rachel, después de compartir otra mirada más.
"Estoy hablando del hecho de que lo primero que haces, en la primera vez que discutimos desde que nos mudamos, es llegar hasta el límite con la casa de ella para que puedan escuchar" gritó Brittany y las dos morenas, que ahora estaban abrazadas frente a frente, fruncieron las cejas. ¿Ella? Susurró Rachel pero Santana levantó los hombros, ignorando de lo que estaban hablando.
"No seas así. Sabes muy bien que ellas no están. Te lo dije anoche y por eso volviste" gritó Quinn
"¿Cómo sabes que no están?" preguntó Brittany
"Porque las hubiéramos escuchado. Estoy segura de que si volvían iban a tener sexo más ruidoso del que nosotras estábamos teniendo" dijo Quinn "Aunque estoy segura que ninguna de ellas grita el nombre de otra persona cuando llega al orgasmo"
En ese momento, Rachel y Santana sintieron un escalofrío. No, no necesitaban gritar otro nombre cuando hacían el amor o tenían sexo. No podían tampoco hacerlo.
"¿Qué piensas cuando estás con otras personas?" preguntó Rachel. Estaban todavía en el hotel, desnudas sobre las sábanas que ellas habían ensuciado y que por suerte estaban limpias cuando llegaron. Santana tenía su cabeza apoyada en el pecho de la diva, mientras esta acariciaba su cabello.
"No suelo estar con otras personas. Soy fiel" dijo la latina
"No así" río Rachel "Sino cuando estás hablando con otras personas."
"Pienso en las ganas que tengo de verte."
"¿En serio?"
"Si. Es raro. Pero pensé que después de más de un año juntas, conviviendo y una hija en el medio, nosotras hubiéramos comenzado a sentir el desgaste en nuestra relación. Y la verdad, eso me daba terror. Pero, a veces, veo gente que supuestamente se ama como nosotras lo hacemos y están en situaciones que nosotras no vivimos"
"¿Y eso que tiene que ver?" preguntó Rachel levantando con sus manos el rostro de Santana para que la vea a los ojos. "Ya que estamos con cosas que no tienen que ver, quiero decírtelo ahora, y no ser interrumpidas cuando lleguemos a casa"
"¿Qué?" preguntó Santana acomodándose mejor y quedando arriba de Rachel
"A veces, cuando estoy con otras personas, y todas miran y hablan de personas atractivas, me pregunto como sería el momento en que dejara de verte atractiva"
"¿En serio?¿Como sería?"
"No sé, estoy segura de que nunca sucedería, porque mi corazón solo ve atractivo al tuyo y está enamorado profundamente de tu corazón"
Santana se emocionó, y mientras una lágrima caía por su mejilla, besaba a Rachel
"De eso estoy completamente segura" fue la respuesta de Brittany
"¿Por qué tenías que decir su nombre?" preguntó Quinn
"No sé." fue el grito desesperado de Brittany. "Estoy cansada de oírte gritar Rachel cada vez que llegas al orgasmo"
Otro silencio recorrió las dos viviendas. Mientras Rachel y Santana se miraban y por alguna razón, se apretaban con más fuerza.
"Y yo el de Santana" gritó Quinn y entró como un trombo en la casa de las morenas, caminando hacia el living, hablando en voz alta, sola, mientras Brittany la seguía por detrás.
"Quinn, espera" dijo Brittany al frente del sillón. "¿Qué significa todo esto?" preguntó
Rachel sacudió la cabeza porque sintió el movimiento de Santana, pero sabía que era lo mejor. No podían y no debían escuchar esa conversación, pero el día se dio así.
"Significa que tienen que empezar poniendo la maldita puerta y comenzar a distanciar un poco más las horas entre esta casa y la de uds." dijo Santana haciendo que las dos rubias notaran la presencia de las dos personas que estaban en el sillón. "Si, también escuchamos que gritaron nuestros nombres cuando tenían sexo" agregó la latina, quien en realidad se había enojado por Quinn. Era su mejor amiga ¿cómo podía gritar el nombre de Rachel?
Quinn, miró a Santana y notó que Rachel también estaba ahí, se puso completamente colorada y salió corriendo en dirección a su casa. Brittany las observó unos minutos, también colorada y siguió el camino de la otra rubia.
Rachel y Santana se sentaron, lado a lado en el sillón y miraron la televisión.
"¿Te diste cuenta que las dos estaban desnudas?" preguntó Rachel muchos minutos después. Santana la miró con los ojos bien abiertos y estalló en carcajadas, abrazándola.
Pregunta: mientras no separe a Rachel y a Santana (no es una opción) '¿qué les gustaría ver en la historia? Lo que pasa es que es como que ya las estoy volviendo muy pornográficas...y encima el sexo es algo que puede abarcar, solito, muchos capítulos. Pero estoy muy perdida con la trama, porque...con esto de la falta de tiempo.
La cuestión es que acepto todo menos cualquier cosa que separe a Rachel y Santana. Eso incluye tríos, porque no quiero una tercer persona en el medio.
Soy exigente, ¿verdad?
Espero que les haya gustado el capítulo. Saludos!
Lore
