Twilight recorrió el oscuro pasillo, sintiendo como su cuerpo se transformaba lentamente. Sentía un gran mareo y dolor de cabeza a cada paso, escuchando como algunos huesos se quebraban. Tubo que recostarse en una pared, sintiendo un gran dolor en todo el cuerpo. Trato de continuar hacia adelante, pero choco con una pequeña mesa y cayó al suelo. Quedo tirado, sintiendo como su cuerpo se desquebrajaba.
Poco a poco recupero un poco de la conciencia, se levanto y miro a su alrededor. Estaba en una especie de largo pasillo y frente a ella una puerta de madera con una hoja blanca que decía: "Bienvenido Twilight". Las paredes estaban totalmente escritas con numerosas frases a su alrededor. Miro a su derecha y leyó: "Creo en un solo DIOS, PADRE todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible." Miro a su izquierda y leyó: "El agua, la sombra y el vaso. Se va o perece. Pasó la hora de las espigas. El sol, ahora, convalece. Su lengua tibia me rodea. También me dice: Te parece. La mariposa revolotea, revolotea, y desaparece."
-Terminemos con esto-dijo Twilight y entro en la puera.
Entro a una gran fiesta, donde se podía ver una barra de bebidas con un joven mozo que limpiaba los vasos y otro entrado en años, con una gruesa barba blanca que servía a los clientes que estaban riendo o hablando en la barra. Algunos con mujeres sentadas en sus muslos y con el torso descubierto mostrando sus atributos femeninos. Más allá se veían distintas mesas donde bailaban señoritas con poca ropa sobre mesas de madera y, alrededor de las mesas, hombres que las miraban y bebían de vasos de cristal. Más allá un grupo de músicos tocando y cantando, ambientando el lugar con un aire de fiesta y alegría. Twilight se adelanto unos pasos con un gran rubor que marcaba sus mejillas por las mujeres semidesnudas que lo miraban. Camino hasta el hall de entrada, donde reinaba una apacible penumbra. El hall tenía un piso de madera elegante y una alfombra roja, la pared derecha tenia distintos cuadros de bellas mujeres, fotos de fiestas anteriores y una pequeña lámpara que brillaba tenuemente y la pared de la izquierda poseían un gran espejo que reflejaba la otra pared. Camino unos pasos más, fijándose que nadie podía verlo y se vio en el espejo.
Pudo ver que era un hombre, más bien podía sentirlo en ciertos aspectos de su anatomía. Vestía con un traje elegante de color morado, camisa blanca, zapatos negros y corbata azul oscura. Su rostro era algo viejo, en sus facciones podía verse algunas arrugas, una barba de varias semanas y su cabello morado y violeta resaltaba algunas canas. Se toco el pecho, y encontró un reloj de bolsillo en uno de los bolsillos internos de su chaqueta. Vio que tenia marcado la figura de su Cutie mark en la tapa de plata. La abrió y pudo ver una foto de una figura femenina (o versión femenina) de Flash Sentry en ese mundo. Tenía en sus brazos un pequeño bebe, de ojos azules y cabello purpura. Luego miro su mano derecha, y vio un anillo de oro en su dedo anular.
- Maldito Virgilio, de todas las formas que pudiste darme me diste la de un…-se detuvo y respiro profundo para tranquilizarse mientras miraba su imagen en el espejo-seamos lógicos Twilight, de lo que aprendí de Virgilio hasta ahora sé por experiencia que solo está tratando de contar una historia, solo tengo que seguirle la corriente y encontrarlo.
Twilight se guardo el reloj en su bolsillo. Exploro sus demás bolsillos, encontrando una billetera con billetes, un paquete de cigarrillos casi vacío, un encendedor, un boleto de tren marcado, una pequeña libreta con una pluma de plata y una pequeña licorera. Acomodo sus pantalones y entro a la taberna, evitando mirar a las mujeres semidesnudas de las demás mesas. Se dirigió a la barra y un mozo se acerco.
-Milord, ¿cómo ha estado?
-Bien, estoy buscando a…-Twilight se detuvo, y miro alrededor. Se dio cuenta de que no sabía el nombre del personaje que estaba interpretando Virgilio en la taberna-sabe que, no importa, solo sírvame un trago.
-A sus órdenes, Milord ¿Qué desea tomar?
-Solo deme un trago del especial de la casa.
-Si señor.
El mozo sirvió rápidamente a Twilight un vaso de whisky con cubos de hielo.
-Aquí tiene Milord.
-Gracias.
Twlight miro a su alrededor, viendo la decadencia de la sexualidad en pleno apogeo. Algunas mujeres eran verdaderamente hermosas de ver, y le sorprendía que estuvieran con hombres de una edad avanzada como se veía en algunos rincones de la taberna. Siguió mirando, y una gran cantidad de rubor subió a sus mejillas, al darse cuenta que sus pantalones se ponían contentos, pero intento disimularlo tomando de su vaso. Decidió apartar la mirada y bajar la vista en la barra. Pidió una botella de Whisky, solo para disimular un poco más. Luego, miro su anillo.
"De todos los lugares por los que pase en este lugar, este debe ser el peor de todos"-pensaba Twilight- "donde no hay una pisca de decencia. Seguramente en esta historia, estoy casada con Flash, y tenemos un hijo. Sé que no es real que es solo la imaginación de un loco, pero no puedo dejar de sentir que estoy haciendo algo que no quiero hacer. Pero, este sentimiento es muy extraño, es como si ya hubiera estado aquí antes".
Twilight saco su reloj de bolsillo y contemplo la foto.
"En Equestria siempre soñé con casarme con Flash y tener una familia. Pero, sin embargo, en esta historia le soy infiel a mi esposa. Pero, esto es algo que realmente pasa en mi mundo".
Miro alrededor nuevamente y vio que muchos hombres de la barra tenían un anillo de bodas al igual que él.
"Ahora entiendo, son condenados de esta sección del infierno."
Twilight se puso rígida con ese pensamiento ¿Eso significaba que estaba muerto?
"No, no creo que este muerta, aún recuerdo"
Se detuvo, comenzó a temblar por dentro.
"¡No! ¿Qué me está pasando? ¡No recuerdo mi pasado!"
Se dio cuenta que la imagen de sus amigas, su familia y todos los ponis que había conocido, no los recordaba como ponis, sino como personas humanas. Recordaba vagamente a esas personas, recordaba tierras extrañas e idiomas poco conocidos en Equestria. Perdida en sus cavilaciones, miro hacia su vaso de vidrio y perdió todo contacto de su alrededor. Poco a poco, Se acerco una mujer rubia de ojos azules con un vestido que dejaba ver sus hermosas piernas y un escote que dejaba ver sus atributos. Se acomodo en la barra y toco el brazo derecho de Twilight.
-Desea compañía Milord
Twilight miro a aquella mujer, que le pareció un ángel caído del cielo. Sintió un extraño calor subirle por el cuerpo y hacerle olvidar sus cavilaciones.
-Yo…yo, estoy…estoy esperando a alguien.
En ese momento, termino de sonar la música en la sala.
-O acaso ¿Dices que no soy digna de tu compañía?
Algunos hombres cercanos miraron la escena, lo que hizo que Twilight se sintiera incomoda. Trago un poco saliva, y rápidamente recordó una vieja novela que había leído en Poniville.
-Es que prefiero…prefiero a las de cabello negro con ojos verdes.
La dama se sentó alado de Twilight tomo su vaso de Whisky de sus manos, y ante sus ojos el cabello de esa mujer cambio a un negro tan oscuro como la noche.
-Eso se puede arreglar.
Tomo de un sorbo el vaso llevando su cabeza hacia atrás, y cuando los abrió sus ojos eran de un verde claro. Dejo el vaso y sonrió a Twilight.
Twilight asombrada la miro y dijo por lo bajo:
-Eres Virg…
Antes de que pueda terminar la frase, esa mujer la tomo con sus dos manos el rostro y lo beso apasionadamente por unos segundos, lo que Twilight sintiera como su rostro quemaba y algo extra sucedía en sus pantalones. Luego la miro, y volvió a sonreír.
-Tampoco exageremos, no puedo hacer milagros.
Twilight rio un poco y recordó que ese chiste también se hacía en Equestria.
-Me pareces familiar, ¿te conozco de algún lado?-dijo aquella mujer.
La mujer tomo a Twilight de un brazo llevándola a una mesa apartada, y una música comenzó a sonar, mientras esta mujer comenzó a cantar en el mismo idioma que escucho a la moza de hace un rato. Pero, algo que dejo helado a Twilight, es que esta vez comprendía ese idioma. La música comenzó a sonar nuevamente.
-Allez venez! Milord (¡Venga! Milord)
Vous asseoir à ma table (Siéntese en mi mesa)
Il fait si froid dehors (Hace frio afuera)
Ici, c'est confortable (Y Aquí está muy confortable)
Laissez-vous faire, Milord (Déjese llevar, Milord)
Llegaron hasta la mesa, donde la señorita le saca el abrigo a Twilight y lo pone en una silla, luego se sienta en sus muslos y le desabrocha un poco la camisa sacándole la corbata, mientras sigue cantando. Twilight observa que son el centro de atención de todos lo que estaban en el lugar.
-Et prenez bien vos aises (Y póngase cómodo)
Vos peines sur mon cœur (Sus penas en mi corazón)
Et vos pieds sur une chaise (Y sus pies en una silla)
Je vous connais, Milord (Yo lo conozco, Milord)
Vous ne m'avez jamais vue (Usted nunca me ha visto)
Je ne suis qu'une fille du port (No soy más que una chica del puerto)
Une ombre de la rue... (Una sombra de la calle…)
De repente, la música alegre se volvió sombria, y la mujer cambio su expresión a una de tristesa mientras miraba a Twilight. Sin embargo siguió cantando.
Pourtant, je vous ai frôlé (Sin embargo, me roce con usted)
Quand vous passiez hier (Cuando pasaba ayer)
Vous n'étiez pas peu fier (No estaba usted orgulloso)
Dame! le ciel vous comblait (El cielo le colmaba)
Votre foulard de soie (Su pañuelo de seda)
Flottant sur vos épaules (Flotando sobre sus hombros)
Vous aviez le beau rôle (Usted hacia un bello papel)
On aurait dit le roi (Te parecías a un rey)
Vous marchiez en vainqueur (Usted caminaba como un ganador)
Au bras d'une demoiselle (Al brazo de una señorita)
Mon Dieu! qu'elle était belle (¡Dios mío!, que bella era)
J'en ai froid dans le cœur... (Sentí frio en el corazón)
Twilight quiso hablar, pero la señorita le llevo el dedo índice a los labios y la callo. Luego la música comenzó a ser alegre otra vez, y ella comenzó a cantar nuevamente.
-Allez venez! Milord (¡Venga! Milord)
Vous asseoir à ma table (Siéntese en mi mesa)
Il fait si froid dehors (Hace frio afuera)
Ici, c'est confortable (Y Aquí está muy confortable)
Laissez-vous faire, Milord (Déjese llevar, Milord)
-Et prenez bien vos aises (Y póngase cómodo)
Vos peines sur mon cœur (Sus penas en mi corazón)
Et vos pieds sur une chaise (Y sus pies en una silla)
Je vous connais, Milord (Yo lo conozco, Milord)
Vous ne m'avez jamais vue (Usted nunca me ha visto)
Je ne suis qu'une fille du port (No soy más que una chica del puerto)
Une ombre de la rue... (Una sombra de la calle…)
Nuevamente la música cambio a una más lúgubre y triste. Y la mujer volvió a ponerse triste, pero siguió cantando.
-Dire qu'il suffit parfois (Digamos que a veces es suficiente)
Qu'il y ait un navire (Con que haya una embarcación)
Pour que tout se déchire (Para que todo se destroce)
Quand le navire s'en va (Cuando la embarcación se valla)
Il emmenait avec lui (Se llevaría consigo)
La douce aux yeux si tendres (La dulzura de ojos tan tiernos)
Qui n'a pas su comprendre (Que no supo comprender)
Qu'elle brisait votre vie (Que quebrantaba su vida)
L'amour, ça fait pleurer (El amor hace llorar)
Comme quoi l'existence (Como en la existencia)
Ça vous donne toutes les chances (Le dará todas las oportunidades)
Pour les reprendre après... (Para cobrársela después)
Nuevamente la canción comenzó con una tonada alegre.
Allez venez! Milord (¡Venga! Milord)
Vous avez l'air d'un môme (Te pareces a un niño)
Laissez-vous faire, Milord (Déjese llevar, Milord)
Venez dans mon royaume (Entre en mi reino)
Je soigne les remords (Yo cuido los remordimientos)
Je chante la romance (Yo le canto al romance)
Je chante les milords (Yo le canto a los señores)
Qui n'ont pas eu de chance (Que no tuvieron suerte)
Regardez-moi, (Milord Míreme, Milord)
Vous ne m'avez jamais vue... (Usted nunca me ha visto)
La música se detuvo de repente. Twilight vio su anillo y comenzó a llorar ocultando su rostro y desviando la vista y escuchando las últimas notas de la canción que cantaba esa señorita. Se había dado cuenta de su historia, recordó su propia muerte, es decir la muerte de ese personaje que estaba interpretando. La dama dejo de cantar en francés y quedo helada en su lugar.
-"Pero, ¿está llorando Milord?
Eso nunca lo hubiera creído".
Twilight recostó su rostro contra el pecho de aquella dama. Había entendido lo que la historia significaba. Y le rompía el corazón. La dama lo llevo del brazo hacia un dormitorio y lo sentó en un lado de la cama. Ella se sentó a su lado, mientras todavía se escuchaba la música, la dama comenzó a hablar.
-He bueno, veamos Milord-se notaba el miedo en su voz, un miedo e incomodidad de la situación que estaba viviendo.
Le puso ambas manos en la mano donde estaba el anillo, y Twilight miro a la señorita.
-Sonríeme Milord.
Twilight intento esbozar una sonrisa, tratando de olvidar a su pasado. Esa sonrisa era tan forzada que apenas era creíble.
-Algo mejor, un pequeño esfuerzo ¿Sí?
Twilight respiro profundamente, y aunque sabía que nada de eso era real, le dolía en lo más profundo de su alma. Pero, de todas formas, sonrió y se limpio las lágrimas.
-¡Ya está, eso es! Vamos sonríe Milord.
La levanto y salió por la puerta de la habitación.
-Vamos, cante señor.
Todos comenzaron a tararear y Twilight comenzó a imitarlos tarareando la canción. La dama trajo al centro de la taberna a Twilight. Comenzaron a girar tomados de las manos mientras el público seguía con las palmas y tarareaba alegremente a la pareja.
-¡Bravo! Milord
Twilight paro y se sentó unos momentos, mientras la señorita la volvió a agarrar una vez más y a girar nuevamente.
-Otra vez, Milord.
Finalizaron con el aplauso del público en general. Al final ambos se besaron al terminar la música.
La dama y Twilight salieron por una puerta ubicada en el otro extremo de la habitación, dejando atrás un público que los ovacionaba. Entraron en un largo pasillo oscuro de hotel. La dama arrastraba de la mano a Twilight, hasta llegar a una pequeña lamparita que iluminaba tenuemente el pasillo. La alfombra era de un color rojo sangre, la pared era de un color verde avellana con decoración ornamental. Frente a la pequeña lamparita, se encontraba unas ventanas que dejaban ver como si estuvieran debajo de un océano y una ciudad blanca en las profundidades de ese océano. Los edificios blancos, se elevaban imponentes a la lejanía, con luces celestes que iluminaban como un faro en la gran oscuridad de las aguas. Algunos peces de colores cruzaban cerca del cristal, iluminados por la tenue luz y dejando ver sus escamas plateadas y azules.
La dama miro a Twilight, que aún se secaba un poco los ojos.
-Es raro ver a un hombre llorar-dijo la dama con una voz diferente y familiar.
Twilight la vio más de cerca, analizando cada detalle de su rostro.
-Tú, tú no eres Virgilio-respondió tartamudeando- acoso te, acaso ¿acaso te conozco?
-Déjame que tome una forma en la que puedas reconocerme mejor-dijo picarescamente la mujer.
Un pequeño brillo ilumino su mirada mientras la forma de su cuerpo cambio lentamente. La ropa que llevaba puesto fue transformándose en un vestido mucho más blanco. Por fin Twilight reconoció a su anfitriona.
-¡Venus!
-La misma-dejo un leve silencio y finalmente rio un poco- ¿Qué es lo que te sorprende?
Él quedo mirando fijamente a esa mujer. Cuando la vio por primera vez en aquella habitación, quedo impactada por su gran belleza. Pero al verla ahora, sintió un extraño deseos por aquella diosa. Con un movimiento rápido la tomo de su cintura, acerco a Venus a su pecho y se detuvo a pocos centímetros de su boca.
-Veo que estas feliz de verme, señor Twilight.
Se acercó unos centímetros más, pero antes de poder besarla, una cascada de recuerdos ajenos se presentó en su mente. Pudo ver a una versión femenina de Flash, caminatas con esa versión femenina por parques, playas, bosques y montañas. Vio noches donde hacían el amor, mañanas en que despertaba junto a esa versión. Vislumbro un extraño casamiento, una sala de hospital con un pequeño bebe en sus brazos, cuando este bebe comenzaba a caminar, algunos juguetes infantiles con los que jugaba con ese bebe, una pequeño cumpleaños, otra vez una sala de hospital, esta vez una pequeña bebe en los brazos de su esposa. Todo era felicidad en esos recuerdos. Twilight se detuvo, tembló por lo que por hacer y la soltó de inmediato a Venus. Retrocedió hacia atrás, con un escalofrió que le recorrió toda la espalda al ver nuevamente a esa figura divina. Se miró las manos en la oscuridad, como si fueran ajenas.
-Twilight ¿Sucede algo?
Él se tocó las manos.
-Este cuerpo, este cuerpo no es mío, es de alguien más.
Susurro para sí mismo con gran miedo. Comenzaba a respirar muy deprisa, como si le faltara el aire. Miro a Venus, se desplomo de rodillas y la abrazo.
-Por favor Venus-rogo con gran sufrimiento de un hombre que ha perdido toda su esperanza-dime ¿Que me está pasando? ¡Tuve recuerdos que no son míos!
-Twilight no tengas miedo-el rostro de Venus miro con gran miedo la escena- Trata de calmarte y yo te diré lo que esta pasando.
Twilight temblaba, pero sintió como Venus se arrodillaba y lo abrasaba, mientras trata de tranquilizarlo. Poco a poco, Twilight, comenzó a respirar lentamente. Pero debía luchar contra un extraño deseo que lo atraía a Venus.
-Eso es, respira profundo.
Twilight pudo calmarse a medida que recordaba su forma poni, sus amigas y su antigua vida. Respiro profundamente. Se alejó un poco de ella y miro a sus ojos grises. Ella le toco gentilmente la cara.
-Bien, ya estas mejor-con un gesto ella se sentó en la pared izquierda del pasillo, mirando a Twilight-ahora dime ¿qué te pasa Twilight?
-Tengo mucho miedo Venus-se recostó del lado derecho del pasillo, junto sus piernas y las flexiono hacia él, mientras las abrazaba - Algo no está bien conmigo. Tengo recuerdo de una vida que no es mía-hundió su rostro contra sus piernas- Tengo miedo de ya no ser Twilight Sparkel de Equestria, tengo miedo de ser una persona diferente a la que verdaderamente soy.
Venus la miro y se sentó a su lado. Pone una mano en su hombro para reconfortarlo un poco.
-Que extraños son los seres mortales, parece que su seguridad y su identidad está definida por su memoria.
Twilight miro a la figura de Venus entre la oscuridad.
-Muchos llegan al más allá, con la imaginación o la ciega esperanza que el mundo que les espera luego de la muerte será el mismo que su existencia pasada. Creen que su vida solo sirvió como una prueba para ingresar en un mundo soñado. Pero, al llegar a la nada, ven que deben lidiar con sus recuerdos y experiencias pasadas a la muerte, como un recuerdo mejor para esta existencia presente. Es decir, se invierten las cosas, añoran una vida pasada que describen con un concepto llamado "felicidad".
Twilight quedo mirando a Venus, esta vez la veía de otra forma, pero con un deseo totalmente diferente. No la veía como un objeto de deseo libidinal, sino como una vieja amiga.
-En mi caso, puedo volver a mi vida pasada. Es por eso que estoy haciendo este viaje. Por eso estoy persiguiendo a Virgilio. Pero no quiero que este lugar me atrape, no quiero cambiar mi forma de ser-se produzco un mínimo silencio, antes de que pueda preguntar- ¿Acaso todos añoran su vida pasada? ¿Qué hacen cuando llegan a este lugar?
Venus miro hacia el frente, con una mirada perdida en las oscuras profundidades del océano.
-Muchos no cambian en absoluto su forma de ser, solo prolongan sus existencias más allá del punto final que tanto les ha preocupado. El individuo, ahora está abandonado a sus propias libertades individuales en un mundo muy diferente al que conoció en su vida, pero con la certeza que debe existir en un tiempo indeterminado, que algunos lo llaman inmortalidad. Algunos crean su propio cielo o infierno a lo largo de su existencia en esta vida, pequeños momentos de dolor o pequeños momentos de felicidad son suficientes para darles un pequeño motivo para seguir adelante o desesperar en un sufrimiento eterno. Como si cada individuo llevará consigo una visión del cielo o del infierno atrapada en sí mismo.
Sus acciones imaginarias de la vida después de la muerte, pierden totalmente su significado al enfrentarse al desengaño que les plantea la existencia en este lugar. Saben que sus valores, sus esperanzas y todo lo que antes habían deseado en una vida posterior: Como contraer matrimonio, seguir algún tipo de carrera y asumir algún tipo de responsabilidad con los demás seres de este universo, son valores que solo sirven para guiarse en este mundo. Para darles algún tipo de sentido en un mundo donde encontraran la indiferencia de este universo. El individuo queda solo, desilusionado o simplemente indiferente en este plano existencial. Comienza a entender que no puede escapar de este lugar, de sus pasiones, de sus deseos, de sus pecados o de sus sufrimientos individuales que conformaban parte de él en la vida anterior. Aprende a existir nuevamente, sabiendo que el designio de este dios indiferente no vale en absoluto para su existencia actual. Creo recordar una frase que me dijo un amante una vez: "Incluso si existiera un dios que me dijera como debo vivir mi vida, yo reflexionaría y dudaría si es algo que yo quiero hacer".
Twilight miro a aquella diosa. Esta vez el deseo que ella había tenido, se extinguió por completo mientras surgían pequeños recuerdos que le erizaban la piel de terror. Pudo distinguir una vida pasada de la juventud, amigos similares al de sus amigas, tardes jugando con bicicletas, algunos raspones en las rodillas, pequeñas bromas a algunas niñas y un perro negro que la acompañaba. Se tocó las cienes con la mano derecha, evitando que Venus la viera. Respiro profundo, tranquilizando esa pequeña incomodidad de sus recuerdos.
-¿Tú tuviste una vida antes que esta?
Venus la miro con una expresión de asombro. Entre la oscuridad, sus facciones no fueron percibidas por Twilight. Se prolongó un silencio profundo. Una lágrima corrió por la mejilla de Venus.
-Antes de responder, ¿Puedo preguntarte solo una cosa Twilight?
La voz de ella, dejaba presentir un gran sufrimiento. Twilight se estremeció un poco cuando escucho su voz.
-¿Por qué tienes miedo de ser otra persona? ¿Qué viste en esos recuerdos que te hicieron estremecer de miedo?
Twilight levanto la cabeza, sintiendo un extraño escalofrió en su espalda. Como si llamar a esos recuerdos ajenos pudiera traer a ese ser que estaba detrás de ella.
-Tengo miedo de no recordar nada de mis amigas, de mis padres, de mi hermano, de no tener un lugar a donde regresar. Tengo miedo de tener una vida a la cual volver, de tener los recuerdos de otra persona que no soy yo.
En el crucero, tuve que usar la máscara del lobo estepario, una máscara que tenía a un ser viviendo en ella. Pero, a diferencia de lo que me pasa ahora, sabía que había otro ser que no era yo pero nos diferenciábamos muy bien el uno del otro, a pesar de que usara mi cuerpo. Pero tuve mucho miedo al usarla, tenía miedo de convertirme en otra persona-quedo un momento en silencio, tratando de recordar algo de los recuerdos de ese ser, pero su atención se posó en la despedida final-tuve un sueño, donde vi a ese ser en mi mundo. Algo que me helo la sangre, fue un pensamiento de que mis recuerdos hubieran sido cambiados. Tuve miedo de que todos los recuerdos de mis amigas, mi familia, todo lo que conocía de Equestria sea falso, solo un sueño-como relámpagos, recordó todo el sufrimiento de la guerra que vio desde el barco, los cuerpos apilados frente a una ciudad que se prendía fuego- Lo que pude ver en el barco de este mundo, fue horrible. No quería formar parte de este mundo, quería seguir adelante para volver. Es decir, tenía un lugar donde estaba mi felicidad.
Trago un poco de saliva, estaba nerviosa por cada cosa que contaba. Algunos recuerdos de una extraña guerra, donde usaba un artefacto con un gatillo que hacía mucho ruido al apretarlo, una selva, un pueblo en llamas y un miedo que la devoraba por dentro. No pudo saber si esos recuerdos eran de lo que había visto en su viaje por este mundo, o eran los recuerdos de aquel individuo que luchaba por emerger.
-Pero-prosiguió con temblor en la voz-lo que me estremeció de esos recuerdos que no eran míos, fue la felicidad de esos recuerdos. En esos recuerdos, tenía una familia, tenía una esposa, tenía una hija y un hijo. Por unos instantes, pensé que el recuerdo de Equestria fue un sueño frente a estos nuevos recuerdos. Tenía las pasiones y deseos de un hombre, tenía la felicidad de algo que nunca ocurrió en mi vida-sus ojos se llenaron de lágrimas- Tuve la sensación de que formaba parte de este mundo, que era un condenado a ser como todos los demás. De que todo lo que añoraba era una mentira. Fue horrible.
Twilight sintió como Venus la volvía a abrazar, hundiendo su cabeza en el pecho de él.
-Por favor, ya no sigas-dijo ella con gran congoja.
Twilight quedo unos segundos aterrado, pero empezó a escuchar un leve llanto. Se dio cuenta de que Venus estaba llorando. Debía ser fuerte, un extraño instinto la obligo a tratar de consolar a esa mujer.
-Venus ¿Qué te ocurre?
Venus respiraba lentamente, tratando de calmarse. Twilight abrazo a Venus, acercando el rostro de ella a su pecho. Por un momento, Twilight se preguntó: ¿Acaso los dioses lloran? ¿Acaso los dioses sufren al igual que los mortales? ¿Acaso son diferentes a nosotros los mortales? Recordó las veces que vio derrotada a Celestia por Cryssalis. A pesar de que ella la que movía el sol, eso no la hacía menos poni que ella o sus amigas: Una poni que sentía, tenía piedad y fue su mentora. Pensó en ella como un ser bondadoso, que no es ajena a las emociones de los demás habitantes de su reino. Pero ¿Qué era lo que la diferenciaba de los demás ponis, más allá de ser una gobernante o un ser inmortal? ¿Qué es lo que queda si a una deidad le quitan ese halo de divinidad?
Poco a poco, el silencio fue tomando lugar del llanto de Venus. Quedaron abrazados, como dos viejos esposos en que han pasado un momento difícil de sus vidas.
-¿Sabes porque estoy llorando?-susurro Venus, apoyada en el pecho de Twilight- Porque tú tienes un lugar a donde volver.
-¿Acaso tú no tienes un lugar donde volver?
-La descripción de cómo te sentías -siguió hablando, como si ignorara la pregunta- es la creación de lo que aquí se conoce como maniquí. Son cuerpos vacíos, donde el creador inserta falsos recuerdos de una vida que no vivieron, de personas y lugares que jamás existieron y que solo habitan en el recuerdo de estos maniquís. Son seres que nunca conocerán la muerte, porque nunca han tenido vida. Lo que los impulsa a seguir adelante, es la búsqueda de la realidad que ellos creen que existe en sus recuerdos. Pero también, están vivos porque tienen que cumplir una simple tarea que le es impuesta por el creador. Esos recuerdos, son recuerdos de otro ser que si existió, existe o existirá. Son solo copias de un ser verdadero.
Twilight quedo petrificada en ese lugar, un frio escalofrió le atravesó su espalda.
-¿Crees que yo sea un maniquí?-Susurro en una voz casi inaudible y sufriente.
Venus levanto la cabeza y miro a los ojos de Twilight, que expresaba la angustia de un condenado a muerte frente a su ejecutor que le pone un arma en la cabeza.
-¿Crees que yo soy un maniquí?-pregunto Venus, invirtiendo los papeles.
Twilight toco el rostro de Venus, como un niño que toca el rostro de su madre. Sintió su suave piel y su cabello sedoso.
-¿Por qué me lo preguntas?
-Porque me doy cuenta que, en lo más profundo de nuestro ser, somos iguales Twilight.
Twilight abrió sus ojos desorbitados, sorprendida de la respuesta de Venus.
-Yo-continuó Venus- soy la personificación del amor y la sexualidad, puedo cambiar mi forma para ser la figura de mujer ideal de cualquier hombre y puedo convertirme en una forma etérea para aparecer en cualquier lugar de este mundo. Pero, si me quitas todo eso, en el fondo soy una mujer que busca el amor y formar una familia. Dudo de mi forma, porque mi forma quimérica no puede definirme, debido a que cambio en virtud de lo que otro desea, es decir, solo soy una copia de una mujer. Solo me queda mis recuerdos, pero desde que supe de la existencia de los maniquís, dudo de mis propias memorias. ¿Qué pasa si solo soy un maniquí con el único propósito de satisfacer los deseos de otros seres? ¿Acaso soy solo el deseo de lo que otros seres hacen de mi propia existencia?
Twilight no respondió.
-Solo me queda una de las ultimas libertades-dijo Venus, respondiéndose a sí misma-la de elegir si quiero ser lo que todos esperan que sea. Al igual que tú, puedo rechazar el deseo de los otros y construir una existencia de mi propio deseo.
Venus se levantó y le tendió la mano a Twilight, ayudando a levantarse.
-Esa virtud, la libertad de hacerse a sí mismo, es la última libertad que le queda al hombre. Es también un poder que yo tengo y que me ayuda a diferenciar a los maniquís de las personas reales. Sé que tienes miedo de ser un maniquí y de que los recuerdos ajenos que recuerdas. Pero puedo darte la oportunidad de saber si eres o no un maniquí y de romper el hechizo que te convierte en hombre y devolverte a tu forma femenina, todo en unos pocos minutos. Pero existen riesgos.
-¿Cuál es ese riesgo?
Quedaron uno segundos en silencio.
-SI llegas a ser un maniquí, entonces arderas y te consumirás en el fuego. Sentirás cada fibra de tu cuerpo quemarse hasta que solo quede una masa carbonizada de plástico, metal y ropa.
-¿Qué debo hacer?
-Debes darme con un beso apasionado, señor Sparkel.
-¿¡Acaso no hay otra forma de devolverme a mi antigua forma?!-grito Twilight sonrojado.
-Desafortunadamente Twilight, no. Tu debes elegir si quieres recuperar tu antiguo ser o perderte en estos nuevos recuerdos que te están consumiendo.
Twilight no respondió. Pero Venus pudo ver que había acertado con su pregunta. Ella empujo a Twilight contra la pared, manteniendo su mano apoyada en su pecho.
-Hace unos minutos me habrías besado apasionadamente. Pero tú verdadero ser pudo distinguir los recuerdos y deseos falsos de los verdaderos. No tengas miedo, confía en mí. Déjate llevar por esa pasión.
-¿Pero cómo nos ayudara esto? ¿¡No ves que es lo que este ser quiere!?
-Al besarme-murmuro Venus-ese ser tratara de tomar tu lugar, pero chocara con los recuerdos de tu verdadero ser, de la verdadera Twilight. Tendrás que luchar para ganar tu existencia con ese ser, pero solo podrás lograrlo si puedes definir tu propia existencia a partir de tus recuerdos. Estarás sola en una lucha interna, pero confió en que tú podrás. Para poder crear y volver a tu verdadero ser, debes necesariamente compararte con ese otro y ejercer tu libertad para elegir qué es lo que verdaderamente quieres, si someterte al yugo de ese otro o definirte a partir de lo que tú quieres ser verdaderamente. ¿Estás listo para tomar esa decisión?
Venus soltó a Twilight, mirando a los ojos de Twilight. Una parte de ella dudaba, pero la otra estaba completamente segura de que quería definir su propia existencia. Miro unos segundos al suelo, tratando de busca una confianza y valor de lo que estaba por hacer. Apretó los puños, miro a Venus a los ojos y dijo:
-Estoy listo.
Se acercó a ella, la tomó de la cintura y sus ojos se clavaron en los ojos de ella.
-Déjate llevar por la pasión he ignora todo lo que suceda a tu alrededor. ¿De acuerdo?
Lentamente, un deseo de pasión se fue apoderando de Twilight. Los recuerdos eran bastante fuerte, pero aún podía guiarse por los ese laberintico lugar inmaterial de recuerdos, pasiones y deseos quiméricos que se formaba en su mente.
-Sí.
Twilight beso a Venus, primero de una manera suave, mientras sentía los delicados labios de ella contra los suyos. Sus manos, fueron a la cadera y el rostro de ella. Mientras tanto, Venus la tomaba por detrás del cuello, estirando sus brazos y entrelazando sus dedos detrás de él. Lentamente, sus cuerpos se cubrieron de un fuego azulado, que los abrazaba a ambos, pero sin llegar a quemarlos.
Dentro de Twilight, una tormenta de recuerdos se agitaba de manera violenta en su memoria. Recuerdos de su Equestria, de sus amigas se mezclaban con los recuerdos de un pequeño pueblo rural en la ladera de una montaña, donde jugaba con algunos rostros familiares. Imágenes de amigos, de 4 hermanos, de una madre y un padre que vivían en una pequeña casa, se mezclaban con unicornios que hablaban y de un pequeño dragón que escupía fuego verde.
Venus podía ver como el pequeño pasillo donde estaban, se quebraba en pequeños fragmentos de vidrio y comenzaban a girar alrededor de ellos, mientras las llamas azules iluminaban la oscuridad que los cubría.
Recuerdos de cenas con unos tíos en la casa de una mujer anciana, algunos primos y primas que jugaban a las escondidas, un abuelo que los llamaba para ir a comer en una larga mesa de madera, tíos y tías que la saludaban, conversaciones donde se hablaba de los recuerdos de estas personas, surgían al mismo tiempo que nombres extraños pero raramente familiares. Por otro lado, una especia de criatura mitológica en forma de caballo, con un cuerno y alas que hablaba y que le enseñaba a levitar objetos con la mente, padres que veían su progreso en el uso de algo llamado "magia". Esta vez, estos seres tenían nombres extraños, como la combinación de dos palabras que mezclaban dos objetos cotidianos. Se formaba dos idiomas que podía entender, cada uno ajeno al otro y que parecían incompatibles entre sí.
Los fragmentos de cristal que eran producto de su realidad, comenzaban a desvanecerse en partículas luminosas. El agua, pronto cubrió sus cuerpos, pero estos aún seguían atrapados dentro de las llamas. Esta vez, a su alrededor diferentes animales acuáticos comenzaban a girar a su alrededor, como si fueran atraídos por el brillo de esos cuerpos. Venus podía sentir esa vieja pasión femenina cuando Twilight le besaba el cuello, y sus manos se dirigían a puntos más sensibles de su cuerpo.
Dentro de la mente de Twilight, cada vez era más difícil definir algo preciso. Veía criaturas fantásticas, mezclada de seres humanos. Cada uno de esos seres, tenía un nombre, una personalidad que ella podía recordar bastante bien, una historia detrás de ellos. Las cosas se volvieron mucho más complicadas a medida que él sentía el cuerpo de Venus entre sus manos y los últimos recuerdos de su estadía en este lugar, la hacían perderse y dudar de ambos grupos de recuerdos. No podía encontrar ninguna guía de la cual poder aferrarse, ambos recuerdos se sentían como reales ¿Quién era ella? ¿Acaso era un ser humano que soñaba con un mundo fantástico de mitología o un ser mitológico que soñaba con el mundo humano? Recordó las palabras de Venus, mientras sentía como el fuego empezaba a ser un espantoso dolor para su piel, y los chasquidos del fuego se empezaron a ser frecuente en sus oídos. Pero no dejo de besar a Venus ningún segundo.
Las manos de Twilight, se dirigieron a zonas menos decorosas del cuerpo de Venus. Venus tomo el rostro de Twilight entre sus manos alejando de su escote y dirigiéndolo nuevamente a sus labios. A su alrededor, el fuego comenzaba a extinguirse, dejando lugar al agua que comenzaba a tratar de extinguirlo.
