Capítulo 26:
Potter, Weasley- gritó Malfoy en medio del corredor luego de una clase de pociones. Los chicos se dieron vuelta y miraron con desprecio al rubio.
¿Qué quieres Malfoy?- preguntó Ron. Draco se acercó a ellos con los hombros erguidos mientras los alumnos alrededor miraban expectantes a la espera de una pelea.
Tenemos que hablar- dijo Malfoy muy serio, mirándolos a los ojos alternativamente.
Nosotros no tenemos nada que hablar con un imbécil como tú- respondió Harry. Draco reprimió un repentino impulso de golpearlo en el rostro y suspiró para tranquilizarse.
Desearía poder decir lo mismo, pero esto es importante- dijo Draco.
Nada que provenga de ti vale la pena ser oído- Harry y Ron se dieron vuelta para marcharse y Draco pensó que momentos desesperados requerían métodos desesperados y tomó una decisión. Antes de que los amigos pudieran dar un paso, Draco cerró el puño y los golpeó con fuerza. Los chicos se voltearon con velocidad y los tres se trenzaron en una batalla de puños, sacándose de encima todas sus frustraciones. La pelea duró unos largos minutos hasta que el profesor Snape, oyendo el disturbio fuera de su salón, decidió intervenir. Tomándolos por sus respectivas túnicas separó a los alumnos y les restó 100 puntos a cada uno y los mando directamente a su oficina. Los curiosos alrededor también se marcharon con la cabeza gracha intentado pasar desapercibidos para evitar el castigo.
Mientras caminaban directo a la oficina de Snape, Draco aprovechó su oportunidad para hablar:
Los mortífagos tienen a Hermione- soltó sin detenerse
Los dos amigos abrieron los ojos como platos ante tal declaración pero no dijeron una palabra. Draco no supo cómo interpretar su silencio por lo que continuó:
No estoy seguro de donde la tienen, pero vendrán por mí en estos días. Debemos tener un plan para rescatarla- concluyó mientras recorrían un pasillo vacío.
¿por qué deberíamos creerte?- preguntó Harry frunciendo el ceño- puedes estar guiándonos a una trampa, como lo hiciste con ella.- estaba molesto con todo y no estaba seguro de que el rubio estuviera diciendo la verdad aunque algo en su pecho se contrajo de terror.
¡yo no la guie a ninguna trampa!- se defendió
¿entonces debemos creer que ese supuesto cuento de amor es verdad?- Ron también estaba asustado, pero no podía evitar su odio por Malfoy
Crean lo que quieran par de idiotas, pero pensé que a ustedes les interesaría salvar a su amiga.- les dijo acentuando la ultima palabra. No podía creer que les importara más eso que la idea de Hermione en las garras de crueles y malvados mortífagos
Ella ya no es nuestra amiga- contestó Ron rotundo
Draco guardo silencio asimilando las palabras. Un silencio tenso flotó en el aire.
Ustedes son patéticos. Ojalá que la maten, así ustedes vivirán con la culpa de no haberla salvado.- les dijo y continuó caminando como si nada. Él sabia que intentaría salvarla aún sin su ayuda, pero tenía que hacerles pagar por sus palabras y por haberla hecho llorar
¡ella nos traicionó!- gritó Harry a la espala de Draco que se alejaba delante de ellos.
Ella no los traicionó idiotas. Fui yo el que la besó por primera vez, el que la convenció de todo. Si ustedes son tan imbéciles de dejarla morir por una rivalidad escolar, no la merecen-contestó sin voltearse. No podía creer que estaba diciendo aquello pero no había otra forma de hacerlos entrar en razón. No podían dejarla morir por que él había decidido enamorarse de ella
Los tres guardaron silencio. Draco se detuvo en el camino y dejó que los otros dos le dieran alcance. Harry fue el primero en hablar:
¿podemos confiar en ti?- preguntó mirándolo a los ojos con seriedad. El miedo por perder a su amiga era más grande que su orgullo y por eso decidió ceder
Es su decisión. Yo voy a intentar salvarla cuente con ustedes o no.- declaró Malfoy
Los chicos intercambiaron una mirada y asintieron.
Vamos a confiar en ti y en lo que Hermione pensó que eras. Espero que ella no se haya equivocado contigo. – concluyó mordaz Harry. Dependían de la esperanza de que su amiga hubiera juzgado bien al rubio.-
Yo también.- convino él. ¿era él lo que la chica pensaba?
Cuéntanos lo que sabes. -
Draco les contó lo poco que sabía: los mortífagos habían capturado a Hermione luego de que ella y él hubieran tenido una charla que omitió contarle a los Gryffindor, y por lo que sabía, había sido el mismísimo Dennis Creevery el que la había llevado directo a los mortífagos. No tenía idea donde la tenían, pero iban a enviar por él para luego llevarla con el Señor Oscuro.
¿Dennis Creevery? ¿estás seguro que ese fue el nombre que oíste?- ninguno de los Gryffindor podía creer que él fuera capaz de algo semejante. La mentira y la traición estaban reservadas para los Slytherin, no para los Gryffindor, no para la gente como ellos. Y Hermione había sido entregada por quien menos lo esperaba.
Sí, estoy seguro. Él debe haberla interceptado y llevado con la excusa de hacerla sentir mejor luego de la pelea con ustedes.- dedujo el rubio
Y contigo- agregó Ron
Y conmigo- convino Draco sintiéndose culpable.
¿eso es todo? Para ser un espía, eres bastante inútil- comentó Ron tras comprobar que aquella información era bastante pobre.
Ellos asumen que todo lo que hice fue premeditado y por eso no podía pedir mas información que esa sin delatarme, Weasley.- él también sabia que era poco, pero el tono del colorado lo irritó a sobremanera.
¿Qué podemos hacer entonces? No sabemos dónde está, no sabemos quién vendrá a recogerte ni adonde irán luego- repaso Harry.
Yo, de hecho, tengo un plan.- dijo Draco y los miró. Los chicos aún se debatían entre confiar en el chico o no. Podía estar llevándolos a una trampa, pero es cierto que su amiga había estado desaparecida hacía días y ellos estaban ahora muy preocupados por su situación.
Escuchémosla- dijo Harry posando sus verdes ojos en los grises de Malfoy. Este inspiró profundo y comenzó:
No sabemos dónde está pero si sabemos que vendrán a buscarme. Yo iré con ellos y ustedes nos seguirán hasta donde la tengan. No puede ser muy lejos si Creevery fue capaz de conducirla hasta allí- razonó el rubio- una vez que sepan dónde está, deberán crear una distracción que saque a los mortífagos del lugar para que yo pueda sacarla.- era un plan que sonaba sencillo y extremadamente peligroso.
Harry no quería darle la satisfacción de reconocer que era un buen plan, pero lo cierto es que no había otra manera de llegar hasta Hermione.
¿y cómo sabremos cuando vas a marcharte?- preguntó Ron indeciso.
ustedes deberán estar cerca de mí siempre.- A Draco no le agradaba la idea de tenerlos siempre pegados a sus talones, pero no había manera de saber cuándo y cómo se lo llevarían
¿es así como engañaste a Hermione para que estuviera cerca tuyo?- Ron no podía superar el asunto ni contener los comentarios sobre su supuesta relación amorosa. Aún esperaba que fuera una gran mentira, pero chocó contra una pared enorme.
¿puedes parar con eso? Si vuelven a mencionarlo, dejare que la maten.- amenazó molesto el rubio. Demonios Hermione, ¿por qué tenías que contarles? Se preguntó para sí.
Solo quiero saber si es verdad. Necesito saber si es verdad.- Ron estaba desesperado por una negativa
Si, es verdad.- declaró Draco sin quitarle la vista de encima. Si iban a trabajar juntos, debían superar aquel asunto lo antes posible
La quieres, en verdad-
Si.-
Hubo un minuto de tenso silencio donde el colorado y el rubio intercambiaron una mirada fija. Al final, Ron bajo la vista y dijo:
De acuerdo.-
Bien, manos a la obra-
En vez de dirigirse a la oficina de Snape, los muchachos se marcharon a un aula vacía donde comenzaron a trazar un sofisticado plan de rescate.
Malfoy la había dirigido allí. Todo lo que había hecho había sido una trampa: fingir que les pasaba información, fingir simpatía, incluso fingir aquellos besos que la llevaron a confiar en él. Siempre había sido un maldito sin corazón y ahora se daba cuenta de que su instinto no mentía cuando le decía que se alejara.
Hermione no podía recordar bien como había llegado a donde estaba, y los pedazos de su memoria no querían encajar entre sí, pero estaba segura de que había sido Malfoy el culpable. Incluso él mismo se lo había advertido: Yo no soy bueno, soy muy malo de hecho y he hecho cosas terribles que no puedes imaginarte… recordó sus palabras con pena y asco. En un momento de culpa él había confesado que era malo y que la conduciría hasta los mortífagos, pero ella no había querido escuchar, había quedado obnubilada por aquel amor imposible, y no se había dado cuenta que la verdad estaba frente a sus ojos. Se sintió una estúpida y tremendamente culpable por no haberles creído a sus amigos cuando le dijeron que él era el enemigo. Ahora quizá no volvería a verlos y no había podido disculparse.
Antes de que pudiera echarse a llorar, la mujer del día anterior entró de nuevo y la inmovilizó una vez más.
Mañana marcharas a las manos del Señor Oscuro y no volveremos a poder jugar contigo. Así que vamos a aprovechar el tiempo que tengamos juntas- explicó la mujer y la depositó en el mismo lugar del día anterior: en el centro del círculo de mortífagos. Y tal como el día anterior, ella se negó a rendirse, se negó a perder su dignidad a pesar de las torturas.
Cuando por fin la dejaron en la habitación, Hermione estaba agotada. Se acostó aterrada con la idea de que los juegos que había hecho con ella no serían nada comparados a los de Voldemort mismo. Aterrorizada hasta la médula, comenzó a trazar un plan de escape.
