El InTrUsO
El InTrUsO
Capitulo 26
¿UN FINAL?
Veía la noche caer por la ventanilla del avión, no cabía duda de que era un paisaje hermoso, tan hermoso que deseaba plasmarlo en un lienzo…
- Mira, Sakura, ese será tu nuevo hogar – le dijo su abuelo con una enorme sonrisa en el rostro…
¿Hogar? ¿Qué se supone que significaba eso? Ella nunca lo entendería, porque en realidad para ella nunca hubo un hogar al cual llegar, más bien era un lugar tan frió como su corazón y tan cómodo como lo podía ser una silla de piedra, pero esta vez trataría de que las cosas fueran diferentes, ahora si tendría un hogar al cual llegar y un abuelo que parecía quererla más de lo que la querían sus padres…
El camino a lo que sería su casa fue más largo de lo que se imagino, en el trayecto pudo ver a muchas personas que pasean alegremente y algunas otras con cara de no poder más…
- Bien, aquí es – le dijo su abuelo cuando se encontraron frente a una enorme casa que podría afirmar que era una mansión de no ser por ese aspecto de antiguo que le hacia pensar que era de ese tiempo en que las casas siempre parecían mansiones… - ¿Qué te parece? – le cuestiono con entusiasmo su abuelo, el cual se desvaneció al ver la expresión de su rostro
- Esta bien – fue lo único que dijo mientras bajaba de aquel lujoso auto y caminaba a la entrada de lo que seria su nuevo hogar…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
- ¡¿Qué fue lo que paso?!– le cuestiono Touya tomándolo del cuello de la camiseta y levantándolo unos cuantos centímetros del suelo… - ¡¿Qué le has hecho a mi hermana maldito mocoso…?¡
- ¡Yo no hice nada! – dijo el con coraje mientras trataba fallidamente liberarse del agarre del mayor de los kinomoto
- ¡Besarte con otra no es nada! – le dijo él muy enojado mientras ejercía más fuerza en su agarre… Touya se había enterado de lo sucedido por un chico que andaba por ahí y se le acerco apenas lo vio llegar…
- Cálmate, Touya – le decía su hermano, pero éste no tenia oídos para nada que no fuera el que él tuviera la razón
- ¡Eso no fue mi culpa…! – Touya trato de calmarse apenas sintió las manos de su esposa en su espalda tratando de calmarlo mientras un gran número de personas miraban la escena…
- Este no es un buen lugar para hablar de eso – le dijo ella ayudando a Syaoran a liberarse…
- Bien – le dijo Touya soltándolo con gran renuencia – Pero hablaremos ahora mismo de esto antes de que mis padres lleguen – ante estas palabras los tres se dirigieron a la habitación que les acababan de dar a los recién llegados…
Syaoran estaba realmente aturdido, había pasado gran parte de la noche buscando a Sakura sin obtener resultados y lo peor de todo es que ella se había ido sin siquiera darle la oportunidad de explicarle lo sucedido… estaba tan metido en sus cavilaciones que no se dio cuenta cuando entro a la habitación…
- Ahora si explícame que paso – le exigió Touya con dureza mientras se sentaba en un sofá cercano solo para tratar de calmarse y no echársele encima a ese…
- No fue todo mi culpa – le dijo enojado mirándolo directamente a los ojos – Yo les dije que no era bueno guardarle secretos – aquello no pareció tener efecto en él así que aclaro – El que ella viera lo que no era solo fue el acabose… cuando trate de hablarle me dijo que se iba con su abuelo – en ese momento Touya palideció y Hyobe que escuchaba atento no daba crédito – Y a mi se me ocurrió decirle… ¿Tu abuelo… quién te hablo de él? – sonrió con ironía mientras sentía sus ojos cristalizarse al tiempo que un gran nudo se formaba en su garganta y la opresión en su pecho se acrecentaba… se dejo caer en el suelo sin que nada le importara mientras Touya digiriera lo dicho y trataba de tranquilizarse… Kaho por su parte miraba sin comprender la situación y Hyobe solo pensaba en que tan increíble era esa situación
- ¿Pero como? – dijo el casi en un susurro Hyobe…
- No lo sé, ella jamás me hablo de ello…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Si antes creía que su habitación era grande al ver la nueva se retractaba, su antigua habitación era una cuevita a comparación de la que le había dado su abuelo. Encontró en ella un baño inmenso acompañado de un mini cuarto solo para su ropa…
Se dejo caer con pesadez en la inmensa cama sin importarle que la sirvienta la observara de una manera compasiva y se atrevía a pensar que con lástima…
- Ya puedes irte - le dijo apenas reparo en ella…
- De acuerdo señorita, si necesita algo me llama…
Recostada en la cama miraba al techo con aire ausente… tratando supuestamente de encontrarle alguna forma a lo que miraba…
¿Cuántas veces le había pedido a Dios que la alejara de su familia?
Pues no sabría exactamente, pero ahora que estaba lejos y que sabía que no los volvería a ver, un gran vació se formo dentro de ella encontrando lugar en sus pensamientos, y de repente todos esos puntos en el techo tomaron forma de las personas a las que creía nunca llegar a extrañar...
- El señor me pidió que le avisara que la cena estará pronto lista – por un momento dirigió su mirada a la puerta donde se encontraba el dueño de aquella voz tan conocida para ella…
-¡Wei! – exclamó con gran asombro y sin dudarlo ni un momento se acerco a él tan rápido como sus piernas se lo permitieron y lo abrazo con efusividad… - ¿Pero que haces aquí? – le dijo ella conteniendo las lágrimas mientras alojaba su rostro en el pecho del hombre…
- Creo que… – la abrazo con ternura y se inclino un poco para susurrarle – No es el momento más adecuado para hablar de ello pequeña, así que prometo contártelo apenas este seguro…- Sakura no entendió ni una sola palabra ¿Seguro… seguro de qué? El simple echo de que él no quisiera decirle nada hizo que se alejara bruscamente
- ¿Qué, todos ustedes piensan que soy una niña? – le dijo entre sollozos - ¿Por qué no me dicen la verdad de una vez? – a Wei se le encogió el corazón al verla en tal estado
- Si nadie te dice nada es porque te quieren demasiado como para perjudicarte con cosas que pasaron hace ya muchos años, pero prometo que más tarde te contare todo lo que pasa, pero no le digas nada a tu abuelo o nos veremos en serios problemas y entonces si te quedaras sin conocer la verdad… - ella lo miro detenidamente mientras el miraba con insistencia al pasillo asegurándose así que nadie estuviera escuchando o viendo el encuentro… - Ahora alístate para la cena…
Salio de ahí dejando a Sakura con miles de dudas, pero con la impresión de que Wei era el único en el planeta que no podría mentirle ya que lo conocía de toda la vida y le era prácticamente imposible no darse cuenta de cuando él mentía, como la vez que su mascota se murió y él solo compró otra muy parecida para que no le afectara, era una lástima que ella lo hubiera notado y echado de cabeza al hombre…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
- Esto no puede ser… primero Yue y ahora Sakura – decía Nadeshiko en medio de su llanto, mortificada y asustada por lo que le pudiera pasar a su hija…
- Llame a Yuki de camino y me dijo que llegaría pronto – todos los presentes miraron a Fuyitaka sin entender… - Lo llame porque creo necesaria su presencia…
- No le veo el caso – le dijo Nadeshiko – Lo que pasara es que mi padre también intentara algo contra él…
- Precisamente por eso es necesaria su presencia… - ella lo miraba con enfado y como si pudiera leer su mente le dijo…
- Yo no se lo pedí, él así lo quiso
- A mi no me parece lo más adecuado en esta situación – le dijo Hyobe ya que Touya parecía estar en trance…
- Si lo sé, pero es la única manera que encontramos para que él salga de su escondite y podamos traer a Sakura de vuelta… - estaba cansado, angustiado y para colmo su conciencia no lo dejaba tranquilo… miro a Syaoran que desde su llegada se encontraba en el piso con expresión furibunda, con pasos decididos se acerco a él y se inclino hasta quedar a su altura – Perdóname – le dijo de repente haciendo que reaccionara y notara su presencia y sorprendiendo a los presentes ante tal declaración – Tenias la razón, jamás debí ocultarle nada, parece que después de todo eres el único que la conoce…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Habían pasado un par de días desde que recibió la llamada de su cuñado relatándole los nuevos acontecimientos y estaba tan enojado con el mundo por todo lo que pasaba a su alrededor que no dudo ni un momento cuando decidió ser la carnada. Intento huir de casa sin decir más, donde ya tenia una vida echa con Meiling, pero ésta era más astuta de lo que pensaba y noto rápidamente que algo ocultaba y no pudo seguir callando y al contarle todo ella lo siguió, no dejándole otra opción más que traerla consigo…
Por fin habían llegado a una pequeña ciudad donde no conocía a nadie y donde no vería a nadie, con una escuela donde trabajar, con un nombre falso y suponiendo que su padre sabría todo esto, él hizo lo que se había propuesto no hacer, aunque fuera un sueño, pero ahora no tenía otra opción, era por el bien de su hermano y su sobrina el poner todo de su parte para que su padre fuera capturado, porque según sabia ya tenían las pruebas en su contra, de un sin número de fraudes, tratos millonarios en la exportación de armas y droga, asesinatos y otras cosas más que no valían la pena recordar…
- Que bella casa – dijo Meiling apenas llegaron a lo que seria su hogar temporal...
- Si, es bella, pero sigo pensando que es mejor que regre… - no pudo seguir hablando ya que ella se lo impidió besándolo
- Ya lo discutimos, no pienso dejarte…
- Lo sé, pero
- Nada – le dijo ella mientras se alejaba…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Caminaba por los pasillos como si nada en el mundo fuera importante… sus recuerdos la atormentaban y más aun los recientes… como la conversación con Wei contándole una historia absurda, digna de un fanfic…
- flash back –
- Bueno, parece que ya podemos hablar así que quiero que sepas que esta es la verdad, yo no tengo ningún motivo para engañarte, no gano nada con ello y se que tal vez no sea bueno que todo esto te lo diga yo, pero también se que si no te lo digo en este momento las cosas se complicaran más de lo que ya están – le dijo él en tono bajo…
- Bien, suéltalo – le dijo con algo de miedo al escuchar lo que sería la verdad
- Por donde empezare… creo que con tu padre… él tubo una vida difícil, perdió a su madre y tubo que hacerse cargo de sus hermanas, un día desaparecieron y él no hizo más que buscarlas hasta que se entero de que su padre las había prácticamente vendido por un mal trato con tu abuelo… - sus ojos se abrieron desmesuradamente no creyendo lo que el le decía – En su intento por encontrar a su padre llego hasta la casa de tu madre donde se hizo de la confianza de Clow solo para poder encontrar a su padre y tomar venganza contra ambos ya que tu abuelo… mando a matar a sus hermanas…
- No lo puedo creer – le dijo Sakura escéptica
- Créelo – aspiro profundo, esta historia era más que confusa, pero no había vuelta de hoja ya había comenzado a contarla – Cuando conoció a tu madre se enamoro de ella y empezaron una relación a hurtadillas para evitar cualquier tipo de problemas, tu madre estaba en completo desacuerdo con la vida que llevaba y sigue llevando tu abuelo, así que entre los dos comenzaron a reunir evidencias, al poco tiempo fueron descubiertos por tu abuela que en paz descanse y ella también comenzó a ayudar, pero él se dio cuenta así que – aspiro profundo – La mato – Sakura ahogo un gemido ante tal declaración
- Pero… pensé que se había suicidado –
- Eso es lo que quiso que pareciera, pero pregúntate esto… ¿Una persona que tiene una luz de esperanza en su vida para ser feliz se suicidaría?
- Pues no – y eso era cierto, cuando ella estaba feliz no intento lo que creían… y fue ahí cuando algo de lo que el hombre le decía comenzaba a tener sentido – Entonces yo… tam… no – no podía ni siquiera hablar
- No sé si eso mismo paso contigo, pero de que se lo hizo a tu abuela no hay duda… Bueno, cuando tu abuela murió tu madre tubo un gran pánico, sobre todo cuando Clow trajo al padre de tu padre y prácticamente lo obligo a que lo matara… Al poco tiempo sabiéndose descubiertos huyeron y yo me fui con ellos… le deje una nota que decía que los seguiría… el padre y abuelo de Syaoran también ayudaron, pero en el proceso su abuelo murió. Clow paso años buscando algún rastro de su hija, pero nunca lo logro ya que ambos cambiaron nombre y forma de vida solo para no ser descubiertos, pero según sé, hace algún tiempo se le ocurrió buscar de otra manera y fue ahí cuando supo donde estaba el señor Li y sin miramientos los mato cuando ellos no le dijeron el paradero de su hija…
Ella estaba ahí, frente a él, sin poder asimilar todo lo que escuchaba y sin poder creer que el hombre que la miraba con tanto afecto fuera tan perverso…
- fin flash back-
Aún estaba confundida, sabía que Wei era una persona en la que se podía confiar, pero aún así le parecía demasiado increíble lo que pasaba… Ese día era el primero que la dejaban merodear por la casa, porque supuestamente apenas estaban remodelándola ya que tenía mucho tiempo que nadie vivía en ella… caminaba tranquila hasta que se topo con una pared en la que había una cantidad impresionante de fotografías y reparo en una muy peculiar donde estaban dos niños casi iguales, la que supuso era su madre y sus abuelos… bajo más la mirada y se sorprendió demasiado al toparse con una imagen de Yue y Yukito, Wei le había dicho que ellos son hermanos de su madre, pero dadas las circunstancias le pareció imposible, pero ahora que miraba con atención y reflexionaba sobre todo, las cosas parecían tener un poco más de sentido…
- ¿Qué miras? – aquella voz le produjo un malestar y al girarse se encontró con Royer y su maldita sonrisa cínica y un par de maletas en manos de un criado…
- ¿Qué haces aquí? – le pregunto sin poder creer que él estuviera aquí
- Pues qué más… - se encogió de hombros – Me mudo
- ¿Pero por qué? – se veía tan sorprendida que Royer maquilo tantos planes, pero lo mejor era seguirle el juego a Clow o si no, no quería imaginarse todo lo que le haría
- Mi padre tiene asuntos que atender y le dijeron que acá había una escuela perfecta para mi, así que el dueño de este lugar fue muy amable en dejarme quedar – Sakura lo miro sin creerle nada y es que era difícil creer tan absurda historia sobre todo después de las referencias que tenía sobre él…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Ya había pasado un mes desde que Sakura se fue, y la extrañaba tanto… faltaban un par de días para que las clases terminaran y por suerte habían logrado que ella no perdiera el año, pero aún así deseaba que volviera…
- ¡Syaoran! – esa voz le era tan familiar que su rostro se distorsiono y su mirada se lleno de odio y más aún cuando algo pesado se le colgó al cuello
- Ya te he dicho que te alejes de mi – le dijo él empujándola
- Oh, por favor… si ya no tienes novia, ahora si podemos regresar…
- Mira, llavín, déjame en paz. Hace mucho tiempo que te olvide y yo no pienso estar contigo solo porque Sakura ya no esta…
- Pero…
- Nada y de una buena vez aléjate antes de que pierda la paciencia…
- Syaoran yo…
- ¿Qué? ¿No lo entiendes? Tu ya no vales nada para mi – le dijo con rencor – No conforme con haberme engañado con mi mejor amigo me haces perder a la persona que más quiero… ¡Porque no te vas de una vez y dejas de arruinarme la vida! – dicho esto se dio media vuelta y camino a casa dejando a llavín con la sensación de que era basura, pero también dejando en claro que pasara lo que pasara él ya no estaría con ella…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Su vista se dirigió nuevamente al techo, como si en el encontrara las respuestas a todos sus problemas. Y es que ahora sí ya no sabía que pensar… la habitación era enorme y hermosa, también era fría y sombría, pero tenía algo que no la dejaba sentirse a gusto, porque debía admitir que aunque esa casa no fuera su hogar su habitación era más reconfortable que esta y más si Syaoran estaba en su cama…
- ¡Fue suficiente! – grito con toda la frustración acumulada y sin importarle que alguien pudiera escucharla y de una vez por todas se decidió a descifrar esa maldita maraña de ideas y confusión que tenía por mente…
Para empezar la situación de sus padres era extraña, pero sabía que Wei no le mentiría y a su abuelo no lo conocía lo suficiente, pero sabía que no decía del todo la verdad, sobre todo al notar que trataba de manipularla, porque Sakura kinomoto bien podía ser una despistada en ocasiones, pero no era estúpida como para no darse cuenta de sus intenciones, más aun cuando Royer se estaba mudando a su casa y eso le dio mala espina… entonces decidió que lo mejor que podía hacer era hablar con sus padres.
Segundo. El asunto de Syaoran la tenía más mortificada que todo lo demás, y es que no le importaba el que ella no supiera la verdad acerca de su familia, si no, que él lo supiera y no le dijera nada, porque si se suponía que la quería ¿Por qué le ocultaba tantas cosas…? ¡Maldita sea! También tendría que hablar con él aunque no quisiera, aspiro hondo sintiendo un poco de alivio, lo primero que haría sería hablar con Syaoran, porque aunque no quisiera admitirlo era lo único que le importaba en ese momento, era la única persona que ocupaba sus pensamientos más de una vez al día y era al único que extrañaba tanto como para correr a sus brazos sin importarle el echo de que él la hubiera traicionado solo por rogarle un pedacito de su amor…
¡Maldita sea!
Ahora si estaba loca y dispuesta a rogar por amor, siendo que nunca se considero de esas personas necesitadas de alguien… se revolcó en su cama pensando en lo estúpida que debía verse… Y seguiría en sus giros de frustración de no ser porque algo la detuvo y era cierta opresión en la muñeca… con cuidado desatoro la pulsera que estaba enredada en la colcha, la miro atentamente una vez liberada…
"Ahora si me siento como una idiota, la verdad a estado frente mió todo el tiempo y me negué verla solo porque pensé que las personas como yo no somos merecedores de amar y que alguien nos ame, pero por Dios, él me había dado una prueba lo suficientemente grande para no darme cuenta… aquella pulsera que esta sobre las cicatrices de mis errores y el pasado, con detalles esmeralda que me hacen sentir atraída es la prueba más grande y de no ser así ¿Por qué el me daría algo tan valioso si no es porque en verdad me quiere?"
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Estaba perdido en sus pensamientos hasta el punto de no prestar atención a lo que sería su última clase. El viento soplaba suavemente moviendo con ligereza, tirando en el camino algunos pétalos de cerezo que tanto le recordaban a ella… si por él fuera, en ese momento, estaría buscándola por todas partes, pero el señor kinomoto lo había convencido de que asistiera a clases y que él se encargaría de todo. Suspiro nuevamente como venía haciendo cada vez que ella cruzaba por su mente, pero la extrañaba tanto, sus besos, abrazos, caricias y la manera en la que fruncía el ceño cuando él le negaba algo, deseaba tanto que estuviera a su lado que no le importaría comer un millón de galletas sabor a gloria con sorpresa incluida…
- Syaoran – le llamaban, pero a él no le importaba prestar atención a nada, estaba más que deprimido, se sentía sin vida… - Syaoran – volvieron a llamar haciendo que él se girara a ver a Eriol con gran desagrado…
- ¿Qué quieres? – le pregunto de mal humor, como todos los días desde que aquello paso…
- Tu celular – le contesto con nerviosismo al haber interrumpido a su amigo en medio de sus cavilaciones…
- Hola – contesto en voz baja para que no lo regañara el profesor
- ¿Syaoran? – esa voz hizo que su corazón saltara de emoción mientras su rostro parecía ser iluminado por algo, cosa que todos a su alrededor notaron…
- Sa… Sakura – no podía creerlo era ella…
- Si… - el silencio era atormentador, pero aún así no le importaba, lo único que quería era escucharla de nuevo… - Este, pues… - de nuevo callo y nadie parecía querer decir nada hasta que él hablo de repente
- Lo que viste no era lo que parecía – le dijo de repente sobresaltándola…
- La besabas – le recrimino ella con falso enfado que él no pudo notar al estar tan perturbado
- No… ella me beso y si te hubieras quedado un poco más hubieras visto cuando casi la arroje al piso – al otro lado de la línea pudo escuchar una suave risa…
- Me lo imagine – le dijo así nada más, sin siquiera cuestionarle si era cierto o no… - Bueno, yo no te llamaba para eso – su voz era como un droga que lo mantenía en la felicidad – Te llamaba porque quiero que vallas a recogerme mañana al aeropuerto… mi vuelo sale en la tarde y estaré ahí en mmmm…… me imagino que a las seis o siete de mañana, así que espero que vallas… a menos de que no quieras- le dijo con algo de tristeza
- ¡Claro que quiero! – grito entusiasmado siendo víctima de las miradas de los presentes y de un muy enojado profesor, pero poco le importo porque siguió hablando…
- Bueno, entonces a las seis en el aeropuerto, pero no le digas a nadie…
- Claro que no – lo que fuera con tal de que ella regresara…
- Entonces hasta mañana, Syaoran…
- Hasta mañana… - se disponía a colgar cuando
- ¡Ah, sí…! - escucho atentamente – TE AMO - y colgó
Después de aquellas palabras una calidez le lleno el pecho al tiempo que una enorme sonrisa aparecía en su rostro haciendo notar su felicidad…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Ya estaba todo listo y lo más importante es que el hombre que había contratado Clow para buscar a su hijo era uno de los hombres que le respetaban así que todo era como si estuviera en charola de plata…
- Ya es hora – le dijo a su hijo que lo miraba expectante
- Le avisaremos a Yuki – Fuyitaka negó y Hyobe protesto – No sería lo mejor así no correría tanto peligro
- Pero cabe la posibilidad de que ya lo estén vigilando, así que si le llamamos lo único que ocasionaremos es que en lugar de ir en persona mande a cualquiera solo para matarlo y si lo conozco bien se que él irá solo para disuadirlo, correría más riesgo si fuera otra persona por el…
- Ya veo – estaba algo nervioso por toda esa situación que en su vida se había imaginado, pero no había otra opción
- Ahora avísale a Touya y estén al pendiente mientras estoy fuera…
- ¿No dejaras que te acompañemos?
- No… - estaba un poco fastidiado de todos los cuestionamientos de su hijo, pero lo comprendía, él estaba preocupado – Quiero que estén en alerta, ya que también es posible que nos observen… - se levanto de su gran silla y camino a donde estaba su hijo – Sé que es difícil, pero quiero que se queden a cuidar a tu madre… esta demasiado nerviosa y por favor no le digan nada hasta que te avise que todo salio bien, no tiene caso mortificarla por anticipado…
- Bien…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
De nuevo miraba aquellas imágenes de lo que le pareció lo más repugnante, ahí estaba su hijo dando clases en un colegio de segunda y, por si fuera poco, en otra fotografía estaba en una casucha con aquella chiquilla tan insignificante, pero ya arreglaría eso, el avión ya debería estar listo y en apenas una hora saldría para traerlo aunque fuera arrastras… Se distrajo cuando la puerta se abrió y al mirar estaba Sakura con una sonrisa nerviosa en el rostro lo que no le dio buena espina…
- ¿Qué pasa? – le cuestiono su abuelo después de unos minutos en silencio, siendo ella quien pidió hablar con el…
- Bueno… agradezco mucho el que me dejaras quedarme en tu casa – aquello no le gusto para nada a Clow – Pero creo que es momento de volver – definitivamente no era bueno para él – No puedo pasarme la vida huyendo de mis problemas, así que vengo a despedirme – se puso de pie, pero la sonrisa en el rostro de su abuelo no le dio confianza…
- Me temo pequeña, que ya no es hora de dar marcha atrás – su mirada mostraba dureza mientras su quijada apretada le daba la impresión de que algo malo pasaría - ¡Zaid! – llamo a su sirviente poniéndose de pie – ¿En verdad creíste que podías irte así como así? – se mofo – Lo siento, pero es muy tarde para arrepentimientos.
- Pero…
- Calla… te vas por ese mocoso ¿Cierto?– le dijo él acercándosele y ella solo pudo sonrojarse – Ya me las pagara el inútil que lo dejo vivir… - Sakura no cabía en su sorpresa - Creo que después de todo no eres tan valiosa como yo pensé – se encogió de hombros – Creí que eras como yo, una digna heredera de mi legado, pero ahora veo que eres igual a mis estúpidos hijos, se dejan llevar por sentimentalismos que no tienen lugar en este mundo, pero en fin, creo que ya no me serás útil. ¡Ah! Y no te preocupes por tu novio, algún día se reunirán en el otro mundo…
- ¿Me llamo señor? – dijo su sirviente llegando hasta Sakura, quien en su vida lo había visto
- Si… deshazte de ella – los ojos de Sakura se abrieron desmesuradamente al escuchar aquellas palabras y estaba tan sorprendida que no fue capaz de moverse cuando aquel hombre prácticamente la arrastraba fuera de la oficina… - Espera – lo llamo, miro a Sakura con una sonrisa tenebrosa – Creo que después de todo, si me serás útil… Enciérrala en la habitación de abajo…
- ¡Suéltame! – grito ella en cuanto la opresión en su brazo se hacia más dolorosa, siendo ignorada y arrastrada – Por favor – susurro, pero el pánico se adueño de ella cuando aquel hombre sonreía con ¿placer?
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
La oscuridad era cada vez más intensa mientras el frió le calaba los huesos. No tenía idea de cuanto tiempo había permanecido en aquel cuarto, mientras las cosas afuera probablemente empeoraban… tenía hambre, frió y estaba furioso y cada segundo que pasaba era más eterno, empeorando así su situación… aspiro hondo… a lo lejos pudo escuchar a alguien gritar y cada vez era más cercano…
- ¡Que me sueltes! – le decía aquella voz que le pareció conocida
En un momento inesperado cuando los gritos fueron callados una luz invadió la habitación forzándolo a cerrar los ojos y una risa tenebrosa se escucho antes de que la puerta se cerrara nuevamente, y un sollozo se escuchaba por todo el lugar…
- ¿Quién esta ahí? – pregunto al no poder identificarla…
- Yo – eso fue un susurro, pero más que suficiente para saber de quien se trataba…
- ¿Sakura? – pregunto con temor al tiempo que la aludida se acercaba a él una vez que controlo su llanto…
- ¿Yue? – aquel encuentro había sido una enorme sorpresa para la joven
- ¿Por qué estas aquí? – le pregunto mientras ambos se sentaban en un rincón de la habitación…
- Por estúpida- una sonrisa amarga salio de sus labios y él la tomo entre sus brazos brindándole un poco de fortaleza en medio de su desesperación
- No te preocupes, pequeña, saldremos de aquí – le dijo tranquilamente acariciando su cabello
Las horas pasaron lentamente mientras ambos pensaban en un millón de formas de salir y era bueno que por lo menos uno de ellos supiera el lugar en donde estaban…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Llevaba más de media hora buscando a Sakura, pero no aparecía por ninguna parte, era como si la tierra se la hubiera tragado…
- ¡Diablos! – dijo en voz baja mientras seguía registrando el lugar aprovechando que no había nadie en casa más que la servidumbre… primero perdía a Yue y ahora a Sakura…
Hace algún tiempo había dado con el paradero de Yue, pero al poco tiempo se lo llevaron a algún lugar desconocido para él, así que como un desesperado busco por todas las habitaciones de la casa hasta llegar a la última, pero ni ahí había nada, se dejo caer con brusquedad, pero un sonido hueco llamo su atención… así no debía sonar el piso… comenzó a tocar con pequeños golpes hasta que hallo lo que sería una entrada, bastante oculta y mirando hacia todos lados entro en ella, el lugar era realmente oscuro y mientras más avanzaba más frió sentía, al poco tiempo encontró unas escaleras que lo condujeron abajo y sin dudarlo siguió su camino hasta encontrarse con la entrada de algún cuartucho… con algo de preocupación toco ligeramente la puerta, pero nadie contesto así que se obligo a si mismo a decir algo…
- ¿Hay alguien aquí? – esas palabras bastaron para que se escuchara alboroto al otro lado…
- ¿Wei? – aquella voz no hizo más que darle paz a su alma y sin dudarlo ni un momento comenzó a descifrar como abrir esa puerta que tenía como cuatro cerrojos…
- Espera Sakura… en un momento te sacare de ahí…
- Que bueno que llegas… estábamos pensando que jamás saldríamos de aquí…
- ¿Estábamos?
- Si, Yue esta aquí… aunque - comenzó a sollozar – se desmayo hace un rato…
- ¿Sigue respirando? – pregunto mientras se desasía del primer cerrojo con gran habilidad…
- Si – eso fue un gran alivio para él…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Se asomo nuevamente por la ventanilla del auto y con gran repulsión observo a su hijo besando a su supuesta esposa. "Patético" fue lo único que llego a su miente mientras los veía con semblante feliz siendo que él no admitía que eso fuera algo bueno, después de todo la basura no va con la riqueza, así que en un último intento por conducir a su hijo por "el buen camino" bajo del auto seguido de sus guarda espaldas…
- Veo que te la has pasado bien sin mi – le dijo mientras caminaba hacia él a paso lento y en la expresión de Yuki no pudo ver sorpresa y eso fue algo que lo inquieto…
- Pues si – fue lo único que contesto separándose de Meiling y sin decirle nada esta entro a la casa… - ¿Qué quieres? – le espeto sin moverse de su sitio y mirándolo con tanto odio que si las miradas mataran el ya estaría muerto…
- Mal agradecido – le dijo tan directo como siempre…
- No veo el porque… - tenia que hacer tiempo para que Meiling le mandara el mensaje a su cuñado y su padre acabara confesando…
- Después de todo lo que he hecho por ti y me pagas de esta manera…
- No he hecho nada de lo que deba arrepentirme… en todo caso yo debería decirte lo mismo, después de todo lo que he hecho por ti y te atreviste a mentirme
- ¿Mentirte? – se burlo en su cara – ¿Mentirte sobre qué? ¿Sobre que mate a tu madre o de que no tenías talento para nada?
- En otros tiempos eso me habría hecho mucho daño, pero ahora ya no siento nada, pero aún así gracias…
- ¿Qué? – ahora si no entendía
- Si, gracias por darme el valor para alejarme de ti antes de que me obligaras a hacer algo de lo que me arrepentiría toda mi vida…
- ¿De qué estas hablando? Tu eres mi hijo y solo quiero que estés conmigo – aquello no le sonó bien a Yuki, algo tramaba y eso era lo único que le había podido decir su hermano antes de desaparecer, cuando su padre se comporte de manera cariñosa lo mejor es mantenerse alejado de él…
- Pero yo no tengo intenciones de estar contigo… - lo miro fijamente – Esto se acabo – su padre ya había dicho más que suficiente para estar un par de años en la cárcel y con toda la evidencia que había en su contra no viviría para gozar de su libertad…
- ¡Lo tenemos rodeado! – se escuchaba mientras un grupo de uniformados salidos de no se donde lo rodeaban… - ¡Entréguese! – le decían, pero para Clow eso era imposible, jamás se entregaría
- Bueno, si así lo quisiste – después de decir aquello saco su arma y le disparo a Yuki en el estomago provocando el asombro de todos y estaban tan sorprendidos de que fuera capaz de hacerle eso a su hijo que no se dieron cuenta de que Clow trataba de escapar mientras Yuki caía al piso entrando en la inconciencia de inmediato…
- ¡Deténgase! – grito uno de ellos haciendo reaccionar a los demás, los cuales sin dudarlo persiguieron al hombre que ya les llevaba ventaja mientras sus guarda espaldas le seguían…
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La angustiosa espera ya había terminado, por fin Wei los había liberado y eso era lo único que le dio alivio en ese momento…
- Que bueno que llegaste – le dijo al tiempo que se le lanzaba encima apenas la puerta se abrió…
- Bueno… pero ahora lo más importante es irnos de aquí, no se cuanto tarde tu abuelo en regresar, pero Zaid no demorara, así que vamos – le extendió un móvil – Llama a un taxi…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Las sirenas y el pasar de los autos era lo único que se podía escuchar en aquellas calles tan desiertas como cuando algo muy malo pasa… Y es que así era…
Conducía como nunca antes lo había echo, sintiéndose un completo estúpido ¿Cómo era que el gran Clow siendo casi como el diablo, frió y calculador cayera en tan estúpida trampa?
Cada giro era como un dosis de adrenalina que se inyectaba a su cuerpo haciendo que se sintiera extrañamente excitado a pesar de casi ser atrapado, pero aún tenía un as bajo la manga y ese era su pequeña y tonta nieta que aguardaba en casa no muy conforme, pero ahí estaba y con ella Fuyitaka desistiría rápidamente de sus intenciones de meterlo a la cárcel o, aun peor, que le dieran la pena de muerte.
Después de algunas horas logro llegar a la mansión que ahora evitaba para encontrarse con algo sospechoso en la entrada y es que un Zaid inconsciente en la entrada no era muy común, de un momento a otro toda su ira se le presento de lleno y sin algún tipo de cuidado levanto de su sirviente para sacudirlo con desesperación y en cuanto abrió un poco los ojos solo grito…
- ¡¿Qué diablos paso?! – su sirviente parecía no reaccionar así que lo dejo caer en el suelo sin importarle un poco lo que pasara
Corrió desesperadamente hacia el cuartucho donde habían dejado a Yue y Sakura y no muy sorprendido vio que ya no estaban, recorrió rápidamente cada rincón del lugar y no encontró a nadie, llego a la habitación de Royer y al entrar lo vio ahí amarrado a una silla totalmente inconciente…
-¡Despierta! - le grito mientras le encestaba una bofetada… el abrió ligeramente los ojos y al notar la situación en la que estaba se sobresalto… - ¿Qué paso? – le cuestiono Clow tratando de no alterarse más de lo que ya estaba…
- Pues – se puso de pie después de que Clow lo liberara, pero le costo mantenerse en pie…- Yo iba saliendo de mi habitación cuando sentí que me golpearon y pues de ahí ya no me acuerdo…
- ¡¡Eres un inútil!! – dijo Clow cegado por la ira – Pero ahora eres el único idiota disponible así que vienes conmigo…
- ¿A dónde? – Clow sonrió de repente, dándole a Royer algo a que temer y es que esas sonrisas que esconden tanto y a la vez te lo dicen todo son de las que hay que escapar, pero para él ya era demasiado tarde
- Iremos a Tokio… si voy a caer lo haré bien, lo más seguro es que vallan allá así que llama al piloto y dile que prepare mi avión
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Miradas llenas de preocupación eran las únicas que compartían en ese momento. Segundos, minutos y horas pasaban lentamente como si cada uno fuera una eternidad, mientras los médicos se encontraban sacando la bala del cuerpo de su amado… cada latido de su corazón era más lento que el anterior y por un momento sintió que todo a su alrededor se detenía en una dolorosa espera…
- Todo esta bien – fue lo que le dijo Nadeshiko con los ojos inundados de lágrimas luego de que el médico se fuera, pero ella estaba tan inmersa en sus pensamientos que ni siquiera lo noto…
En ese momento su corazón latió rápidamente mientras un montón de lágrimas se hacían lugar en sus ojos haciéndolos cristalinos y sin pensarlo ni un poco se lanzo sobre su cuñada sintiendo ese abraso consolador que tanto necesitaba…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
El camino a casa ya no le parecía tan largo, ahora muchas cosas de su vida parecían tener sentido, como el por qué su padre jamás se dejaba fotografiar ni hacia entrevistas para alguna revista de negocios, ni para un periódico a pesar de ser uno de los más grandes genios en las finanzas, y el por qué su madre siempre usaba esas absurdas pelucas cuando la entrevistaban, sin mencionar los pupilentes color café, solo por que según ella no quería que la molestaran en su casa. Pero ahora entendía que esa fue la mejor manera de ocultarse de Clow en su cara y por lo poco que conoció de él eso fue lo que más le enojo, haberlos tenido tan cerca y no notarlo. Suspiro de nuevo mientras su mirada divagaba en los pasajeros del avión… Wei estaba a su lado con Yue quien apenas parecía recuperarse, pero aún tenía ese aspecto de muerto que le provocaba escalofríos y ella algo apartada porque según Wei tenían que ser lo más discretos posibles así que solo miro por la ventanilla como poco a poco un nuevo día llegaba y ella se acercaba más a su casa…
Era algo extraño, pero aún después de salir a su libertad esa opresión en el pecho no la dejaba, era como si algo muy malo fuese a pasar y ella no tenía ni la más mínima idea de que era…
- Señores pasajeros, les pedimos que permanezcan en sus asientos y abrochen sus cinturones, en unos minutos llegaremos a nuestro destino…
Suspiro nuevamente al tiempo que una ola de calor le recorría el pecho, ya casi era la hora en la que había quedado de verse con Syaoran y estaba ansiosa…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Por fin llegaban a Tokio.
Ese sería un gran día, hoy cada una de sus farsas se venía abajo, pero eso no importaba ya vería la manera de salir de esta así como siempre lo hacia, solo que esta vez no se iría nada más con llamadas de atención o con la duda de muchas personas sobre si todo lo que decían de él era cierto… Ahora se llevaría lo más preciado de su hija y ese sería el castigo para aquel hombre que se la arrebato de los brazos llenándole la cabeza con rencores sin fundamentos y promesas que el mismo se aseguraría no cumpliría.
Seguía ahí, concentrado en su enfado y su sed de venganza, mientras dirigía su mirada a través de la ventanilla del avión y es que le era tan difícil creer que todo lo que había creado se viniera abajo, en ello se iban sudor y sangre… si, mucha sangre… ¿Cuántas personas había matado? Bueno, eso era difícil saberlo ya que eran ya tantos años en lo mismo que jamás se imagino que algo así le pasaría. Había sido tan cuidadoso y su único error fue haber tenido un par de hijos inútiles y una hija mal agradecida que se fue con el primero que se le paro enfrente, pero estaban a punto de pagar todo lo que le habían hecho…
- ¿No crees qué es mejor huir? - le dijo Royer un tanto molesto por todo ese ajetreo
- Cállate – le dijo despectivamente – Tu opinión no cuenta – sonrió de manera siniestra- Además, si no mal recuerdo, me debes demasiado como para quejarte, pero si no quieres ir yo en tu lugar consideraría ir viendo que tipo de funeral te gustaría tener… - aquello fue más que suficiente para que Royer se callara y mirara a otro lado.
Lo que ese hombre decía era más que cierto, porque una vez que sus padres se dieron cuenta de que él era el causante de la adicción de su hermano lo echaron de su casa y Clow lo dejo quedarse con él, pero solo con la condición de ser algo así como un esclavo para ese señor. Bueno, no era que le molestara demasiado ya que antes de irse con él eso era, y pues no tenía mucho de que quejarse ya que él estaba acostumbrado a los lujos que su padre le daba y eso era algo que Clow le podía dar, así que de que otra le quedaba.
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Llevaba ahí aproximadamente una hora esperando que Sakura apareciera por aquella entrada, pero nada y comenzaba a creer que no llegaría… Montones de personas pasaban a su lado y por un momento sus ojos le fallaron cerrándose ligeramente y creyó estar soñando cuando vio al hombre causante de todas sus penas aparecer por esa entrada, pero casi al instante desapareció dejándolo con una gran duda en mente… Estaba nuevamente ahí sentado sumergido en sus pensamientos que no se dio cuenta que alguien llegaba ante él y una suave mano se poso en su hombro sobresaltándolo y vio ante él a Sakura con una sonrisa y sentados algo lejos de ellos estaban Wei y Yue quien lucia realmente mal y ni siquiera reparo en como estaba ella solo podía ver esa enorme sonrisa, pero parpadeo varias veces ya que antes había estado alucinando con que ella llegaba, así que la miro atentamente antes de levantarse de golpe y tomarla entre sus brazos con una fuerza que la dejo sin aire, pero que al mismo tiempo le regresaba algo de lo que había perdido…
- No se tu, pero yo como cualquier ser vivo necesito respirar - le dijo entre risas
- Te extrañe tanto – le dijo él hundiendo el rostro en su cuello, aspirando su aroma como si nunca antes lo hubiera hecho…
-Pero ya estoy aquí – le dijo ella correspondiendo a su abrazo y sintiendo un poco de paz, pero aún así aquella opresión en el pecho no la dejaba en paz, era como si supiera que algo muy malo fuera a pasar…
- Pero es que no entiendo – le escucho decir aun siendo capturada por sus brazos… - ¿Por qué te fuiste? - aquella pregunta le hizo reflexionar en lo tonta que había sido al irse de esa manera sin siquiera esperar a que él le aclarara lo ocurrido y era demasiado patético que después de veinte mil películas y novelas (porque si las veía, solo que nadie debía enterarse), así donde en la historia la protagonista siempre se va antes de tiempo y resulta que solo había mal interpretado las cosas, ella hubiera salido como una loca desesperada…
- Lo importante es que regrese para quedarme – le dijo al oído… mientras se acercaba cuidadosamente a sus labios con una suave caricia en el rostro que lo dejo mas atontado que nunca, le rozo ligeramente los labios provocando que aquella corriente eléctrica que tanto extrañaban les recorriera de una manera más intensa que antes y aquel voloteo en el estómago era como un ciclón… Y por alguna extraña razón el abrió los ojos solo para verla mientras aquel intenso beso le impedía pensar, pero algo llamo su atención en aquel momento, Clow estaba frente a ellos con un arma en mano y Royer a un lado, ambos tenían una expresión sombría, pero el rostro de Clow reflejaba tanto goce que le dio pánico, tardo solo un par de segundos en reaccionar y solo al verlo apuntarles con el arma fue consiente de su situación…
Dos detonaciones se escucharon por todo el lugar escandalizando a los presentes y poniendo en total alerta a Wey y Yue quien apenas se podía mover, estaba demasiado débil y al intentar correr se desmayo… Wei corrió hacia ellos sintiéndose realmente culpable, realmente había creído que estaban a salvo…
- ¡Noooooo!
Aquel grito retumbo por cada rincón de aquel lugar haciendo que gente se alarmara más de lo que ya estaba… La gente corría despavorida por todos lados intentando salir y en medio de esa conmoción Clow y Royer lograron escapar…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Era algo realmente extraño, no tenía noticias de Wei y eso lo tenia preocupado, después de descubrir a su suegro de más de una manera era para que él ya lo hubiera contactado…
El silencio en la sala de espera del hospital era algo así como fúnebre, como si el ambiente estuviera preparándolos para las malas noticias, su esposa estaba recargada en su hombro con la intención de dormir, aunque eso le era simplemente imposible, estaba tan preocupada por toda esa situación y era tan molesto que las cosas se pasaran de esa manera y ella ni siquiera estuviera enterada de nada, porque según su esposo quería protegerla, pero eso no era importante, ya había pasado demasiado tiempo tratando de protegerla y a causa de eso las cosas en la vida de ambos se habían vuelto demasiado caóticas, sin mencionar a todas las personas que salieron lastimadas en el transcurso del camino…
- Debiste decirme – le dijo susurrando al saber que el sueño no regresaría a ella a pesar de tener toda la intención de dormir y olvidarse de todo por un momento
- No tenía caso, las cosas ya estaban demasiado complicadas como para que te mortifiques en vano…
- No creo que preocuparme por mi hermano sea mortificarme en vano. Sé que a pasado mucho tiempo desde que convivimos, pero aun así es mi hermano y me hubiera gustado por lo menos saber lo que planeaban, a si, no me habría espantado tanto cuando me dieron la noticia…
- Lo siento amor, pero te prometo que las cosas cambiaran. Pero no puedes pedirme que deje de protegerte, tu y mis hijos son lo único valioso en mi vida y debes comprender que todo lo que hago es por su bienestar…
- Y lo entiendo, pero aun así, pero no tienes porque ocultarme nada
- Bien, pero dejemos de discutir, tu bien sabes que no me gusta - le dijo de la manera más tierna y era de esperarse, ellos se querían y nada ni nadie podría separarlos…
- Esta bien – se dejo abrazar por su esposo mientras el silencio invadía nuevamente la sala y en otra parte del hospital una muy preocupada Meiling se encontraba acariciando la mano de su marido, quien seguía ahí recostado sin intención de despertar… sollozaba silenciosamente esperando que todo lo sucedido no fuera demasiado grabe y pudiera estar con él nuevamente como antes, o más bien, como habían logrado estar, fue poco tiempo pero era de esos días que jamás olvidas… Las lágrimas seguían saliendo de sus bellos ojos como una lluvia incesante de esos días calurosos cuando el sol se posa en nuestro ser y da calor a nuestra existencia…
- ¿Alguna vez te dije que te vez muy fea llorando? – aquella voz tan paciente y cálida era lo único que necesitaba para que su día se alumbrara…… Con algo de miedo al pensar que quizás eso fuera obra de su imaginación como ya antes había pasado, sin embargo, sonrió abiertamente cuando levanto la mirada y encontró a Yuki sonriendo como siempre y mirándola de aquella manera tan única en él…
- Yuki – le dijo susurrando, ya que un nuevo nudo se había formado en su garganta, pero esta vez no era por la tristeza, si no, por la alegría y la emoción. Sin pensarlo ni una vez se lanzo sobre él oyéndolo gemir e inmediatamente se separo - Lo siento – le dijo sonroja
- No te preocupes – le contesto él con la tranquilidad que le caracterizaba…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Un gran alboroto llamo la atención de los presentes en el hospital al ver entrar a una serie de camillas, en una iba una chica tratando de bajarse y en las otra dos chicos inconcientes y uno de ellos sangraba de una manera un tanto excesiva y un hombre a su lado tratando de controlar a la chica que parecía demasiado alterada… La recepcionista del hospital comenzó a vocear alguno de esos nombres raros que solo los médicos tienen…
- ¡Wey! – exclamo Fuyitaka apenas lo vio… avanzo hasta él con grandes pasos… pero Wei no se detenía, trataba de más de una manera que Sakura se quedara quieta de una vez y eso le estaba costando demasiado…
Era todo tan confuso y desesperante. Nadeshico por fin había sido vencida por el sueño así que la dejo ahí dormida mientras veía que pasaba y eso le iba a costar caro, pero si no tenía nada que decirle para que alarmar a los demás, le hacia falta dormir… Por ahora lo único que tenía en mente era que su hija estaba con Wei y que algo desastroso pasó como para que ambulancias y, aun peor, aquel rostro de sangre lo dejo helado al tiempo que llegaba hasta donde estaba Wey…
- No pueden entrar – les dijo una enfermera mientras se llevaban las tres camillas al área de urgencias…
- ¿Qué paso? – pregunto de inmediato y Wey solo se quedo ahí parado como si no pudiera asimilarlo…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Sentía el aire pesado como si le costara respirar y no encontraba motivo para ello, pero también llego a pensar que todo era por la situación en la que se encontraba su familia… en ese momento estaba con aquella niña encantadora que ahora era su hija tratando de arreglar lo que ahora seria su habitación…
- Nuevo papi – le decía la niña – No me gusta el rojo – Touya solo alzó una ceja, no le gustaba esa manera de llamarlo que tenia, pero mientras no lo llamara viejo o algo más feo no tenia de que preocuparse…
- Pero el rojo es un color bonito – le decía Touya
- Pero a mi me gusta más el rosa, como a mi tía Sakura
- A Sakura no le gusta el rosa – le dijo algo pensativo, porque según él a Sakura solo le gustaban los tonos de muerte…
- Si le gusta, ella me dijo… - dijo Katia - El rosa es el color más bonito y como ella me dijo que el rosa es el más bonito, pues yo quiero el color más bonito para mi cuarto, así que quiero mi cuarto rosa – eso se lo dijo con tanta seguridad que no pudo más que reír y no de ella, si no más bien, de si mismo por tratar de pelear con una niña sobre los colores… al poco tiempo el sonido del teléfono lo asombro y no tubo que otra más que contestar no sabiendo que aquello no le dejaría con buenos recuerdos…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Caminaba tranquilamente a casa de su nueva novia, y es que después de lo de Tomoyo, se dio cuenta de que aún le faltaba mucha vida como para pasársela sufriendo y decidió que lo mejor era salir, y en una de esas, encontró a Jeni, que era una chica realmente encantadora y no lo dudo ni un segundo antes de invitarla a salir y al cabo de unos días ella ya era todo para él. Si, lo admitía, se enamoraba demasiado rápido, pero que le iba hacer… las mujeres habían sido hechas para amarse… no tenía mucho tiempo caminando cuando su móvil sonó y con algo de desgano se forzó a contestar…
- Hola – al escuchar bien se quedo algo preocupado, al otro lado de la línea se escuchaba un gran alboroto y eso lo consterno
- Estoy en el hospital donde esta Yuki, ven para acá y no tardes – después de eso le colgaron…
- ¿Pero qué rayos…?
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
¿Cuánto tiempo había pasado? Pues era difícil saberlo, pero era demasiado como para no darse cuenta de que si tardaban era porque las heridas eran demasiado grabes, así que solo podían esperar, aunque las maquinaciones sobre lo que pasaba le estuvieran torturando…
Wei estaba demasiado preocupado por Sakura, después de todo ella había sido como una hija para él y ahora estaba herida y eso era por su causa y no podía dejar de pensar que si hubiera hecho las cosas de una manera diferente nada de eso estaría pasando…
- ¿Podrías hablar de una vez? – le dijo Fuyitaka a punto de un ataque de nervios…
- Lo que paso fue que – dijo sabiendo que a eso no tenía escapatoria
- Ya estoy aquí – dijo Touya llegando y un poco mas atrás venia Hyobe corriendo como un verdadero desesperado… - ¿Qué pasa? – pregunto sin esperar un momento
- Eso mismo quería saber – le dijo a Wei
Poco a poco y sin prisas les fue explicando lo sucedido en casa de Clow y de cómo escaparon……
- Y llegamos al aeropuerto y como pensamos que ya todo estaba bien dejamos a Sakura con Syaoran mientras revisaba a Yue, porque quedo demasiado débil y cuando lo note ellos estaban tirados en el suelo sangrando y tu padre – dirigiéndose a Nadeshiko quien ya estaba al tanto de que su hija estaba ahí – Le había disparado a Sakura… - el asombro en los presentes era más que evidente
- ¿Pero como está? – dijeron Touya y Hyobe al mismo tiempo
- Pues a ella solo la rozo una bala – el alivio en sus rostros se hizo presente, pero no por mucho tiempo… - Pero Syaoran no esta tan bien como era de esperarse – todos callaron esos amargos segundos en los que Wei reconstruía en su mente lo ocurrido – No se como, pero él se dio cuenta de lo que pasaba y giro con ella saliendo gravemente herido…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
En algunas ocasiones, cuando algo malo nos pasa, solemos tener algo así como alucinaciones, y en este caso no iba a ser la excepción… En sus pensamientos se repetía una y otra vez lo ocurrido a su regreso y cada vez que lo pensaba más doloroso le resultaba… ¿Por qué? Era lo único que le venia a la mente ¿Por qué quería dañarla si se suponía que él la quería? O al menos eso era lo que ella pensaba, porque ahora lo dudaba. No se puede herir de esa manera a alguien que quieres a si esa persona se aya comportado de mala manera contigo o quisiera dejarte, porque eso fue lo que paso, ella solo quería alejarse de él, solo quería estar lejos para poder pensar como se debía y acercarse a la persona que más quería y eso no era algo malo… Aspiro profundamente, por fin la habían dejado en paz apenas suturaron la herida que tenía en el hombro, pero no la dejaban ir con Syaoran y eso era algo que le molestaba demasiado… ¿Acaso estaría tan mal como para que no la dejaran verlo?
- Lo mejor que puedes hacer es cambiar esa cara – aquella voz le era tan familiar
- Meiling – apenas si pudo escuchar su voz…
- pues quien mas, no creo que alguien más sepa que estas en el hospital, pero no te preocupes ya he llamado a Tomoyo y a Eriol y me alegra decirte que no creo que tarden más de 10 minutos en llegar, así que yo en tu lugar me iba haciendo a la idea de tener mi espacio invadido por hermanos sobre protectores y amigos empalagosos, y no olvides a tus padres que apenas se enteren que estas aquí vendrán a verte…
- Si estoy bien – le dijo Sakura con un poco de fastidio al pensar en todo lo que había dicho era cierto, porque en su experiencia con hospitales siempre era así aún cuando ellos no eran sus amigos habían asistido solo para ver si estaba bien - ¿Y tu por qué estas aquí? – le cuestiono cayendo en cuenta que supuestamente nadie sabia donde estaba
- Pues te vi cuando te trajeron casi arrastrando a la habitación… Yuki esta a solo un par de cuartos de aquí
- ¿Yuki? – era claro que si antes no entendía ahora menos, pero decidió no hacerse bolas con todas esas cosas que no entendía y que la llevaban a tomar decisiones equivocadas…
- Es una larga historia, pero luego te la cuento ¿Y qué fue lo que paso?
Entonces empezó a relatar aquella historia que ya conocemos, él intento salvarla y ella no había podido hacer nada por él… Se sentía culpable tanto que las lágrimas comenzaron a salir por esas esmeraldas y un nudo en su garganta se fue aflojando al tiempo que Meiling trataba de darle consuelo con un abrazo tan cariñoso demostrándole que era su amiga y que pasara lo que pasara todo estaría bien …
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
Las sombras a su alrededor cada vez tomaban más formas, pero aún así no tenía idea de que eran o donde se encontraba ¿Estaría muerto?
- Parece que no daño ningún órgano – decía alguien un tanto conocido
- Si, pero a perdido mucha sangre… lo más seguro es que no pase de esta noche
- Pues lo tendremos en observación, hay que hacerle un par de transfusiones y ya veremos que pasa
- ¿Le dirás a su familia?
- Creo que lo mejor es que esperemos si vemos algún cambio en una hora, de no ser así le avisaremos a su familia…
Aquella conversación apenas fue audible para él en medio de su inconciencia llego a creer que todo lo que escuchaba era un simple sueño…
Puedo escuchar el sonido de mi respiración cada vez mas débil, como cuando corro demasiado o simplemente estoy agotado. Es extraño todas aquellas voces resonando en mi mente, se van calmando como si todo a mi alrededor fuera desapareciendo, seguramente esto es un sueño, si un sueño, pero es extraño, no se supone que en los sueños no te duele nada, pues a mi me duele el pecho como si hubiese sido atravesado, es un dolor tan agudo que recorre cada parte de mi cuerpo desde mi pecho. Aquellas voces ahora son inexistentes y por más que quiero abrir mis ojos no puedo, es como si estuvieran pegados con goma o algo parecido… no puedo negarlo, esto me inquieta, o más bien, me desespera, pero no se que hacer y aquella calma acercándoseme no me ayuda, puedo sentir como mi corazón poco a poco viaja a un ritmo tan lento como el tiempo mismo…… bom………… bom…………………bom……………………………………………
- No me dejes
Estoy segura de que esto me traerá problemas, pero ahora es lo que menos me importa… solo quiero estar cerca de él, saber como esta como es que hizo lo que hizo, si él es lo más importante para mi ¿Qué acaso no sabe que si él no esta mi vida prácticamente ya no tendría sentido? Bueno, sé que no fui demasiado afectiva con él, pero se que si no lo quisiera jamás habría entregado mi cuerpo y alma, pero él es maravilloso a aguantado todos mis desplantes y ni siquiera se a quejado o intentado reclamarme por ello y eso es lo que no entiendo, se que dicen que el amor es ciego y que cuando amas a alguien sus defectos vienen incluidos en el paquete… pero que paquete tan más gacho a escogido…pero creo que algún día sabré porque las cosas son así. Ahora lo único que tengo que hacer es salir de aquí sin que nadie me vea… parece que por la noche las cosas son más tranquilas y hay menos gente y es un alivio… camino despacio hasta donde me dijo Meiling que estaba Syaoran, aún siento esa opresión en el pecho, pero ahora es más intensa que antes, tanto que siento unas grandes ganas de correr y es lo que hago… corro por los pasillos sin importarme que alguien me vea, solo quiero llegar hasta él y asegurarme que este bien… el brazo me duele, pero ahora no me importa, solo sigo corriendo y por fin aquella entrada a terapia intensiva esta frente a mi con aquella mala vibra, pero con todo el valor que poseo entro ahí, camino cuidadosa entre las habitaciones y por fin lo visualizo rodeado de un montón de personas con batas que no conozco, bueno, solo a uno conozco a ese médico que me atiende cuando tengo mis crisis, pero esta vez él esta más serio, me da miedo, lo admito, pero trato de calmarme, el miedo no es buen consejero… Las personas comienzan a marcharse y esa es mi oportunidad, entro con cuidado para que nadie me vea y no sé porque, pero siento que esto es lo más importante que me a pasado en mucho tiempo…
- Syaoran – lo llamo, pero él no me hace caso, probablemente esta sedado… parece tan indefenso, mi corazón se estruja por unos segundos y más aún cuando el sonido de aquellos aparatos se hace más intenso, era tan familiar, como cuando intente suicidarme y casi lo logro… - No me dejes – fue lo único que pude decirle
Y como por arte de magia aquella mandada de médicos entro alejándome de él y es que ni siquiera había podido acercarme…
O-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-o-O-O
El tiempo pasa rápidamente cuando algo bueno nos pasa, pero cuando es lo contrario parece que el tiempo se detiene y espera a que todo se solucione… Ahora ella estaba ahí, tendida en su cama… hacia más de una semana que estaba ahí tumbada esperando noticias y nadie quería decirle nada. Tomoyo ya había ido a verla y había actuado como una madre protegiendo a su cachorro en cuanto trataron de inyectarle no se que cosa y luego sus demás amigos solo iban a verla tratando de hablar de cualquier cosa menos de eso y ahora su padre estaba ahí hablando un montón de cosas sin sentido ¿Desde cuando era tan hablador?
Al ver que ella no le hacia caso él se alejo de ahí, no sin antes acercársele y depositar un beso en su frente…
- Todo estará bien – le dijo con una sonrisa que de alguna manera le dijo más de lo que quería saber
Se dejo caer de nuevo tratando de dormir, pero es que simplemente no podía solo pensaba en como estaría él y no dejaba de dar vueltas en la cama. Su hombro tardo más de lo necesario en sanar y es que esa carrera a la habitación de Ssyaoran le había traído no muy buenas consecuencias, pero seguía frustrada
- ¿No crees qué es mejor dormir que dar vueltas? – como un resorte se levanto de la cama al escucharlo
- ¡Syaoran! – dijo antes de echársele encima y besarlo con efusividad, pero él interrumpió el beso
- Cuidado. Sé que me quieres, pero aún me duele todo
- ¡Oh, lo siento! No era mi intención – le dijo apartándose de él un tanto apenada y con las mejillas sonrojadas
- No era verdad – le dijo riendo – Ya no me duele tanto
- Eres un tonto – le dijo entre risas, es que ahora no podía enojarse con él después de que lo había extrañado tanto
- Pero tonto y todo, me quieres – le dijo sonriente y como pudo la acerco a él, la extrañaba y ella ahora era su razón de vida y lo sabía porque de no saber que era importante para ella él no hubiera despertado jamás
Se preguntaran que paso con Clow, pues no sería raro que algún día de estos amaneciera muerto, pues Royer no es tan santo como nos hacia creer… y quien sabe, tal vez la eterna felicidad si exista…
FIN
Continuara
Bueno mis queridísimos lectores esperemos que m pc ya quede arreglado por que si queda pues entonces se ara el epilogo bueno pero eso depende de que tal les parezca esta historia y et casi dejen sus rew que los contestare pronto en mi perfil a si que nos estamos leyendo
¡ARRIBA LA LOCURA!
Por cierto den gracias a mi editora, selene y adrimary por que sin ellas este capitulo no estaría aquí adiosito
