Capitulo 25: El despertar del dragón
Van se hallaba bañado y vestido, listo para empezar el día, solo le faltaba una cosa por hacer. Velar el sueño de su adorada niña. Mientras lo hacia pensaba en las cosas que los esperarían en el camino, probablemente no serian nada buenas, tenía que ser precavido y dejar todo listo en caso que le sucediera lo peor.
Debía admitir que el pánico a la muerte lo perdió hace mucho tiempo ahora lo que temía era dejar sola a Hitomi. Se veía tan indefensa y frágil, en especial en ese momento. Aunque debajo de esa apariencia había una mujer fuerte, que sabia defenderse y que rara vez se rendía ante un problema. Eso es lo que más le atraía de ella.
Le empezó a pasar su mano por el cabello de ella por lo que la susodicha por reflejo se pego más a él. "Como le encantaba que ella hiciera eso"
Y recordó que el enemigo andaba tras Hitomi, él no permitiría que ellos le arrebataran de sus manos lo que más amaba en este mundo. Si era necesario él mismo la protegería con su vida.
Poco a poco los aletargados ojos de la joven fueron abriéndose que al confirmar sus sospechas le dio una amplia sonrisa a la persona que hizo que su corazón latiera a mil kilómetros por hora. Él por su lado le quito con delicadeza uno de los mechones que cubrían el rostro de ella.
Hitomi somnolienta: Buenos días... Amor... Te quedaste conmigo esta vez.
Van: Por supuesto. – Le da un beso en la frente. – Prometí velar tu sueño.
Hitomi estirándose como un gatito (Aun en su camita): No era necesario... Estoy segura que tienes cosas más importantes que verme dormir... Por cierto ¿Qué hora es?
Van: Tu eres lo más importante, cariño. – La atrapa en sus brazos.
Hitomi: Que tierno eres.
Van le besa la orejita susurrándole: Cariño... Si pudiéramos casarnos hoy mismo ¿Lo harías?
Hitomi: ¿A qué viene esa pregunta?
Van: Solo contesta.
Hitomi toma las manos de él que aun permanecían en su cintura: Tu que crees.
Van: No lo sé, ¿Por eso te lo pregunto?
Hitomi: Si pudiéramos hacerlo hoy día. Ten por seguro que no dudaría en casarme... Lastima que no sé pueda... Tenemos que esperar por lo menos a regresar a Fanelia, hacer preparativos, y simplemente rezar que nada de lo que esta sucediendo apañe ese día tan especial... Más o menos la boda seria en un mes o dos... – Poniendo cara de mártir -¡Que horror! No quiero esperar.
Van: Yo tampoco...
Hitomi: Si no fuese por que tenía que esperar un mes después de anunciar nuestro compromiso.
Van: En este momento seriamos.
Hitomi: Marido y mujer...
Van: Pero al menos ya ha pasado el mes...
Hitomi se gira para verlo percatándose recién que él a diferencia suya estaba cambiado y listo para irse, de seguro seria taradísimo: Van ¿Qué hora es?
Van pensativo: Calculando las 9:30...
Hitomi separándose de él y da un : ¡¿QUÉ?! ... Es muy tarde y yo continuo...
Van terminando la frase: Tapada con una sabana.
Hitomi sonrojada: Si... Además te estoy retrasando en tu labores.
Van: No te preocupes por eso... Si gustas te espero y comemos juntos.
Hitomi más o menos conocía las santas intenciones que ese escondía detrás de esas inocentes palabras: No gracias, conozco perfectamente como terminan tus esperas... Lo noto en tus ojos.
Van fingiendo ser un niño inocente: No entiendo a que te refieres, querida. – Se levanta de la cama y se aproxima a ella.
Hitomi tratando de llegar al baño antes de ser capturada por esos brazos, (Que ya anhelo que me abracen a mi) pero no llega a tiempo- Van no te hagas el inocente.
Van la sujeta con fuerza: Admito que no lo soy.- Empezando acariciarle la espalda.
Hitomi conteniéndose: Van... Si continuamos terminaremos desayunando al medio día.
Van: No tengo ningún problema.
Hitomi: Merle no puede cubrirnos toda la mañana.. Aparte ayer me dijiste que tenías que hablar con Galba.
Van dejando de acarralarla con una serie de caricias: Rayos... Se me olvido... Lamento no acompañarte a desayunar hoy día...
Hitomi: No te preocupes... Tal vez te alcance, solo me ducho y me visto rápido..
Van: Si no te demoras mucho, te espero.
Hitomi: Solo demorare a lo mucho quince minutos.
Por otro lado Serena se había hecho muy buena amiga de Apsara, ambas se comprendían a la perfección además de tener un tema de interés en común "Inu" es su nombre, a pesar que Serena no deseaba admitirlo sin embargo Arpsara se dio cuenta del interés que ella había puesto en él y él en ella.
Al haberse echo una sólida amistad Apsara le pido a Serena que la acompañara a su casa, por que necesita recoger algunas de sus pertenencias entre ellas ropa. Debido a lo que llevaba fue lo único que pudo sacar ese día. Serena acepto gustosa.
Caminaran por la ciudad que recién estaban reconstruyendo, hasta llegar a la pared de los acantilados, los cuales tenía que subir para llegar al templo. ( No piensen que tuvieron que ir por su equipo de alpinismo) Subieron por las escaleras, por que el sistema mecanismo del ascensor fue destruido. Una hora les tomo llegar hasta la cima, viendo que acá no han comenzado ninguno de los trabajos de reconstrucción. Encontrándose solas en ese lugar.
Avanzaron otro trecho hasta llegar a una pequeña casa de color blanco, muy similar a la casa de los Schezar que tenían en Palas. Con la diferencia que en esta claramente se notaba el daño sufrido, en especial en una de las estancias. Apsara con su brazo bueno, ya que el otro se hallaba enyesado, abrió con la ayuda de Serena la desvencijada puerta de madera.
Apsara sonriendo: Bienvenida a mi humilde morada, discúlpame si esta un poco desarreglada.
Serena: No es nada que con un trapito y un plumero se pueda limpiar.
Apsara riendo: Esa estuvo buena... jajajajajajajajaja... – Ella fue en dirección a las escaleras que conducían al segundo piso que estaban siendo iluminadas por un ventanal roto de la segunda planta. Serena la siguió teniendo cuidado de no cortase con los vidrios rotos regados por el suelo. Avanzaron hasta la habitación del fondo, que Apsara abrió dando a relucir un sencilla habitación que contaba con un pequeño ropero, un peinador, una mesa de noche, un estante y la cama. Todo estaba muy ordenado.
Apsara fue de inmediato al ropera al no poder abrirlo los cajones con una sola mano: Serena, me podrías ayudar, por favor.
Serena: Por supuesto.
Apsara saco unios cuantos vestidos y le mostró otros a Serena, además de una variedad de objetos extraños contándole como los consiguió y su uso. Hablaron y vieron muchas cosas, pero la curiosidad de Serena se concentro en una caja blanca con una moño del mismo color, que se encontraba en el rincón del ropero. Al principio le dio vergüenza preguntar.
Se armo de valor y pregunto: Apsara. ¿Qué hay en aquella caja? – La señalo.
Apsara: La de allí, pásamela, para mostrarte que hay en su interior. – Un dejo de tristeza se percibía en su voz.
Serena no lo noto, por lo que obedientemente le paso la caja: Toma.
Apsara con delicadeza destapo la caja y quito con delicadeza el papel de seda que envolvía el fino paquete, dando a relucir un hermoso vestido blanco, para al final extenderlo.
Serena se quedo con la boca abierta: ¡¡¡¡¡ Es un traje de novia!!!!
Apsara: Si. Era mío.
Serena sorprendida: ¿Usted se caso?
Apsara: Me iba a casar pero por cosas de la vida no pudo concretarse.
Serena: Valla... Es bellísimo el traje.
Apsara: Si gustas pruébatelo.
Serena: ¿Yo? No podría. Es suyo.
Apsara: Pruébatelo. Aparte que voy hacer yo con él a estas alturas de mi vida.
Serena: Aun es joven.
Apsara: No lo soy, aparte es tarde para mi... En cambio tu estas en plena flor de la juventud. Por lo que tanto te pido que te lo pongas. Te advierto que o aceptare un no por respuesta.
Serena: De acuerdo. ¿Dónde me puedo cambiar?
Apsara: Detrás del biombo... Si necesitas ayuda no dudes en pedírmela.
Con Inu
Inu por su lado estuvo buscando a Apsara desde temprano, su maestro le había de pedido como un gran favor buscar Apsara y que le dijera a ella que deseaba llevarla al hospital para que la revisaran, Es que con la colaboración de todos desbloquearon la entrada del lugar.
Inu pregunto a la gente si habían visto Apsara, lo poco que pudo averiguar es que Apsara se encontraba acompañada de Serena y la última vez que las vieron ambas se dirigían al santuario (Se me olvido explicar que en la cima de los acantilados se hallaba un santuario, en ese lugar vivían los monjes, sacerdotes, sacerdotisas, Todo el clero, este lugar era inmenso contaba con un bosque por el cual te dirigías a Rinrinus) Él se fue de inmediato al santuario, para su mala suerte el ascensor se encontraba inutilizado no quedándole de otra que utilizar la escaleras, llegando exhausto al nivel superior.
Avanzo por el monasterio en ruinas que fue prácticamente su casa y cárcel a la vez durante muchos años. Le dio pena verla en tal estado. La hierba chamuscada por las llamas, la tierra removida y acompañada de construcciones destruidas por gigantes de metal que tuvieron una dura batalla en aquel lugar. Los restos de Gymelefs amigos y enemigos eran la clara huella del duro combate, mostrándole lo vulnerable que llego a ser el invulnerable de valle.
Caminando como un zombi absorto de la destrucción que podía causar un pequeño ataque sorpresa, llego a la casa en donde vivía junto a su tutora. Los rayos del sol le mostraron que la casa también sufrió daños, principalmente en la primera planta donde se ubicaba la cocina.
Ingreso en la vivienda, percatándose que interioramente no sufrió demasiado daño aparte de la cocina y unas cuantas ventanas rotas. Continuo avanzando hasta oír unos ruidos y el sonido de las voces de mujeres hablando y riendo en la segunda planta. Supuso que serian ellas, subiendo presuroso las escaleras de madera que crujían en cada paso que daba alertando a una de ellas la llegada de algún visitante.
Inu siguió el sonido de las voces que lo llevo hasta la habitación de Apsara que se encontraba cerrada, abriéndola sin ni siquiera haber anunciado su llegada. Llevándose una gran sorpresa.
Primero los rayos del sol que entraban por la ventana lo cegaron por lo que poco a poco fue recuperando la vista, cosa que no creyó al ver lo que pensó seria una especie de espejismo. Una bella damisela de cabellos dorados ojos celestes y piel nívea, que llevaba puesto un precioso vestido blanco con mangas, el vestido finamente decorado con encajes y bordados y puesto sobre la cabeza una velo blanco, se soba los ojos con las manaos al no creer lo que veía, dándose cuenta con el pasar de los segundo o minutos que se trataba de Serena. Quedándose con la boca ligeramente abierta ( Si por el fuera su mandíbula llegaría al suelo)
Apsara se da cuenta de inmediato de lo pasmado que se hallaba su protegido, preguntándole: ¿Qué te parece Inu? Acaso Serena no se ve preciosa.
Inu recuperándose, prefirió mirar hacia otro lado ocultando de esta forma mejor su sonrojo y por último omitió la pregunta de Apsara diciéndole: Mi maestro te ha estado buscando.
Serena se decepciona al no escuchar comentario alguno por parte de esta, pensando que a este no le gusto para nada.
Apsara miro ambos y luego pregunto:¿Para que me necesita?
Inu aun sin dignarse a ver a Serena: Desea llevarte al hospital para que te revisen mejor con las maquinas, tu brazo roto.
Apsara: Veo, veo... No hay duda que este se preocupa de más.
Inu: Él solo busca tu bienestar.
Apsara: Tienes toda la razón.. Bueno creo que es hora de irnos... Se me olvidaba. Inu sal un momento.
Inu con un signo de interrogación en la cabeza: ¿Por qué?
Serena ù.ú: Me voy a cambiar.
Inu: ¿Y?
Serena Ò.Ó: ¡¡¡¡¡¡PERVERTIDO!!!!!!!- Coge lo primero que tiene a la mano y se lo tira – Acaso me piensas ver desnuda ¡VETE!
Inu cubriéndose la cabeza para que el objeto no lo lastimara replica: Esta muy loca si piensas que quiero ver tus miserias.
Serena verdaderamente Furiosa, crece como dos metros: ¡¿QUÉ HAS DICHO?!
Inu todo chiquito retrocede: Yo nada, nada... Fue el viento... Yo me quito... – Salió lo más rápido de la habitación asustado, suspirando al final para decir – Mas vale que digan aquí huyo que aquí murió.
Espero varios minutos a que ambas salieran, Apsara con un pequeño bolso y Serena con una caja blanca. Él se ofreció a llevas las cosas, mejor dicho lo obligaron,. Caminaron pocos metros en silencio de ultratumba. Más o menos al estar cerca del acantilado, distinguen a lo lejos la silueta de un hombre que los esperaba en la entrada. Serena al acercarse más lo reconoció de inmediato, se trataba de Misha, el ryujin que los recibió en Rinrinur.
Apsara anonadada: ¡Misha! ¿Qué haces aquí?
Misha reprochándole: Yo soy el que debería estar haciendo la misma pregunta.
Apsara: Solo vine por unas cosas.
Misha vio a Inu con un bolso y la caja que identificó rápidamente: No imagine que aun la conservabas.
Serena e Inu que no entendían que hablaban.
Apsara: Si... Dime ¿A qué has venido?
Misha: Vine por ti... Inu no te dio mi mensaje.
Inu: Por supuesto que lo hice maestro.
Apsara: Oh, entonces vienes a llevarme a que me revisen.
Misha: Cierto, vamos.
Apsara: No lo creo necesario, mi brazo esta bien.
Misha: El que tiene que decidir su estado es el medico no tu.
Inu: Seria bueno que te chequearan.
Serena: Así te curaras más rápido.
Apsara: Por lo visto ustedes tres se ha aliado... No me queda de otra que ir contigo, Misha. ¿Verdad?
Misha: Cierto.
Apsara resignada: De acuerdo iré.. Inu por favor lleva mis cosas al campamento.
Inu sonriendo: Por eso ni te preocupes.
Misha: Como nos hemos puesto de acuerdo, me llevo Apsara.. Hasta luego. – Él cargo Apsara, se lanzo por los acantilados. Serena se asusto imaginándose que los dos se estrellarían contra el piso y morirían por la caída. Pero luego ve una figura alada, eran Misha y Apsara que se fueron volando.
Serena: TOT – Luego ve a Inu.
Inu se percata de inmediato respondiéndole: Ni pienses que un día te voy a llevar volando.
Serena: ¿Quién te dijo que pienso eso?... Por que no fui yo.
Inu le responde como si se tratara de algo muy simple: Tu mirada lo expresa todo.. –Empezó a bajar las escaleras. – Eres como n libro abierto.
Serena: Tu estas muy equivocado, si crees que quiero que me lleves volando.
Inu: Lo que tu digas... – Dijo esto solo para llevar la fiesta en paz. – Se mantuvieron callados un momento hasta que Serena pregunto: ¿Puedes volar?
Inu: ¿Por qué preguntas?
Serena se pone delante de él: Pura curiosidad.
Inu: No has escuchado que la curiosidad mato al gato. – La esquivo y continuo bajando.
Serena: Acaso no tienes alas.
Inu: ¿Por qué lo piensas?
Serena: Nunca las he visto.
Inu: Solo por que no veas algo quiere decir que no existe.
Serena: Entonces si las tienes.
Inu usando un simple juego de palabras: Yo no te he dicho que si ni tampoco que no.
Serena pensativa: No entiendo... Tienes o no.
Inu: ¿Tu qué crees?
Serena ¬¬: Por eso te lo pregunto
Inu: Preguntarme ¿Qué?
Serena con una vena hinchada en la frente ù.ú: ¿Puedes volar? ¿Tienes alas?
Inu apresurándose un poco: ¿Cuál respondo primero?
Serena con la vena más hinchada : La que tu quieras.
Inu: Tu di cual primero – Apuro más el paso, para no ser asesinado por una Iracunda Serena.
Serena: ¿Tienes alas?
Inu yendo más rápido y con voz más calmada: Sangre del clan del dragón corre por mis venas.
Serena: Eso que quiere decir.
Inu: Tal vez si talvez no. ¿Tu que crees?
Serena dudando: ¿Si?
Inu: Si es lo que piensas, no te puedo contradecir, es tu forma de pensar.
Serena hartándose ò.ó: Puedes responder simplemente si o no.
Inu: ¿Por qué?
Serena Ò.Ó: HAY TE VOY A MATAR – Empieza a correr para atraparlo y sacarle todo la información, costara lo que le costara.
Inu comienza a bajar de dos en dos los escalones pero al ver que Serena hacia lo mismo y estaba apunto de alcanzarlo, lo hace de tres en tres. Rápidamente llega al pie de la escalera. Por otra parte Serena al estar cerca del pie de la escalera, pierde el equilibrio, cuando iba a estrellarse contra el piso es fuertemente sujetada por Inu, que soltó las cosas para cogerla... Sus rostros quedaron uno muy cerca del otro, el sonrojo se hizo notar, los nervios, el deseo de probar los labios del otro crecían en su interior la acción se iba hacer presente, lamentablemente percibieron una serie de miradas curiosas. Separándose rápidamente.
No conversaron el resto del camino, solo al legar al Frylom, Inu le entrego la caja y antes de irse le dice: Si y si... Hasta pronto – Se gira – Te veías muy bien. – Se fue corriendo a la velocidad de un flato.
Serena: Espera... – Fue muy tarde, él se había ido.
Con Van
Se encontraba en su despacho hablando con Galba:
Van: Se puede hacer si o no.
Galba nervioso: Es difícil contestar, su señoría.
Van: ¿Por qué?
Galba: Es que seria uno de los pocos casos, en los que se suscita un acontecimiento como este.
Van: ¿Y?
Galba: Comprenda que esto mayormente se realiza en Fanelia, enfrente del pueblo de Fanelia y no en un reconvido lugar como este.
Van: No me importa la mayoría, solo si se puede realizar el matrimonio... Por la espera de un mes, no hay problema...
Galba: Supongo que si podemos realizarlo... Aquí aparentemente se practica la misma religión que en Fanelia.
Van: Con el matrimonio religioso no hay problema. ¿Con el legal?
Galba: Necesitaríamos las firmas del consejo y redactar el documento en el cual irían la firma de los testigos; cuatro hombres y cuatro mujeres; además de la de los padrinos.
Van pensando en una solución factible: mmmmm... ¿Con tu firma no es suficiente? Eres el primer ministro... La primera autoridad después de mi... Por ahora...
Galba: Supongo que si su majestad.
Van: Perfecto... Quiero que redactes ese documento cuanto antes... De lo demás me encargo yo.
Galba: Si, su majestad. Con su permiso me retiro. – Hace una pequeña reverencia y se va.
Van para si mismo: Debo encontrar a Hitomi, e informarle cuanto antes todos los planes.
Serena caminaba embobada , llevando la caja del vestido. Sin percatarse que los niños estaban jugando a la pelota, cayéndole en el rostro. Millerna, Merle, Eries y Hitomi que se encontraban cerca vieron toda la escena, cerrado los ojos para no ver el golpe que le dieron a la pobre. Pero al abrir los ojos, Serena estaba como si nada, sonreía de oreja a oreja, a pesar de tener un chichón en la cabeza.
Merle: Por lo visto el amor se percibe en el ambiente.
Millerna: Se nota.
Hitomi: Cupido esta haciendo su trabajo.
Eries con el pequeño Alex: Con Serena.
Millerna: Me pregunto ¿Quién será el afortunado?
Eries: Mejor dicho el desafortunado... Por que si Allen se entera que alguien anda detrás de su hermana... Arma un escándalo.
Hitomi: Es cierto... Allen es muy celoso con ella.
Eries: Es que cree que todos los hombres son de su misma calaña.
Millerna n.n: Mi Dryden, no era ni es un mujeriego.
Hitomi .: Mi Van será un celoso posesivo pero no un mujeriego.
Allen aparece por detrás: Yo no estaría tan seguro como ustedes.
Millerna y Hitomi con la voz de la flaca del exorcista ( Hasta hicieron girar su cabeza 360º): ¿QUÉ HAS DICHO?
Allen ocultándose detrás de Eries: Yo nada.
Millerna: Como que nada
Hitomi: Tu has dicho que Mi Van es un mujeriego.
Millerna: Y que mi marido también lo es.
Allen: Yo no he dicho tales palabras.
Hitomi: Lo insinuaste.
Millerna sacando a Allen de su escondrijo: Desembucha Allen... A que bares de mala muerte los has llevado.
Hitomi: Como los pudiste corromper.
Allen: En ningún momento los obligue... – Mente " Hay metí la pata"(Más bien metió las cuatro)
Eries con ojitos luminosos que dan melo: Allen.
Allen: Si querida.
Eries: Vamos hablar muy seriamente.
Millerna asada: Con su permiso... Voy hablar con Dryden.
Hitomi: Y yo con Van. – A cada paso que daban ambas hundían la tierra.
Hitomi busco a Van por cielo mar y tierra si le era posible, estaba furibunda, el hígado se le retorcía, la producción de bilis aumentaba considerablemente en su cuerpo y las ganas de vaciarse la cocina aparecían. No podía creer que Van, su Van le pusiera el cuerno... Debía admitir que en esos seis años no eran nada, aparte de conocidos que se gustaban... Pero es que... No sabía que pensar.. Hasta que lo vio en uno de los pasillo toda radiant3 y sonriente. Fue hacia él y le dio una cachetada.
Van sobandose: ¿Por qué lo hiciste?
Hitomi: Por irte de farra con Allen y Dryden a un bar de mala muerte.
Van pasmado: ¿Yo? ¿Cuándo fue que ni me entere?
Hitomi: Dímelo tu... Con cuantas mujeres habrás estado, mientras yo te fui fiel en todos estos años.
Van: No sé quien fue el que te metió semejante cosa en la cabeza. Pero te aseguro que tu has sido la única mujer en mi vida.
Hitomi: Allen confeso todo.. Dijo que los llevo a un bar de mala muerte... En Palas.. Que te corrompió.. Y que eras un mujeriego.
Van se ríe: Jajajajajajaja ¿Yo un mujeriego? Jajajjajajajajaja.
Hitomi: Te parece gracioso... Pues esto te lo parecerá más... Desde hoy día dormirás solo en tu cuarto – Se fue.
Van: Hitomi, espera, Querida.
Hitomi se gira molesta: No me vuelvas a llamar querida.
Van Esto debo solucionarla con Allen...
A Dryden le sucedió lo mismo, Millerna lo grito horrible y como castigo lo envió al cuarto de huéspedes de forma indefinida. Después de lo que le costo un montón convencerla que le permitiera dormir con ella y Allen viene y la fregó toda. Ahora tendría que arreglar todo este asunto. Con la fiera de su mujer.
Después de una civilizada charla en donde las sillas volaron y los puños no faltaron, entre Van, Dryden y Allen. Quedaron en que Allen aclararía todo este asunto y si no lo lograba que Millerna acepte de nuevo a Dryden en su cama y que la relación entre Van y Hitomi siguiera como en la mañana... Allen sufriría unas muy terribles consecuencias. Aparte que Van no lo incluiría en la lista de invitados ni en la de padrinos de su boda.
Allen con ambos ojos morados, fue hablar con las muchachas incluyendo a su amada Eries.
Allen: Antes que nada vengo a disculparme.
Hitomi sin prestarle mucha atención: Eries, te pasaste un poco de la mano.
Millerna: Con un solo ojo bastaba.
Eries: Yo no le deje ni un solo ojo morado, solo le di unos cuantos cachetadones. No le notan los cachetes inflamados.
Allen: Por favor préstenme atención.
Millerna: De seguro Dryden te ha pedido que limpies esto.
Hitomi: Igual Van.
Eries: Ni lo intentes que te va ir peor.
Allen " Me ira peor si no lo hago": Miren vengo a decirles antes que nada que Dryden tiene el titulo de marido pisado y Van el de perrito fiel.
Eries: Y tu el de santo.
Allen: Mi amor se que en mi juventud fui todo un don Juan... Pero al conocerte mejor, cambie.
Millerna: Ja, eso dicen todos.
Hitomi: Si.
Allen: Si dije lo que dije.. Fue por Eries, no quería que se avergonzara de tener un ex casanova como esposo.
Eries: Pon a mi de excusa.- Con sarcasmo - Que lindo.
Allen: No lo hago... Además no les negare que fuimos a un bar de mala muerte.
Millerna O.Ó : Lo admites.
Allen: Déjenme terminar.
Hitomi: Para que.
Allen: Por favor.
Millerna: Habla.
Allen: Pero tuvieron que ir fue para mi despedida de soltero... La organizaron los tripulantes del Cruzade junto a unos caballeros Caeli.. Dryden y Van solo fueron invitados a la pachanga. Sin embargo cuando vieron en que consistía la fiesta se retiraron. Recuerda Millerna que ese día Dryden llego temprano y Merle puede comprobar que Van llego sano salvo y sobrio al Palacio de Palas.
Millerna haciendo memoria: Ahora que recuerdo si.. Hasta vi a Van.
Eries: Van y Dryden se salvaron pero tu no Allen Cruzade Schezar.
Allen: Se que no merezco tu perdón... Solo te digo que en ese tiempo sentí temor de dejar mi vida de soltero y nada más desee despedirme. Me merezco el más severo de tus castigos.
Millerna mente " Fui muy dura con mi Dryden... Lo juzgue injustamente" – Agacho la cabeza.
Hitomi mente" No debí dudar de Van.. Espero que no este molesto" – Agacha la cabeza.
Millerna: Me retiro.
Hitomi: Igual yo, tengo que arreglar unos asuntos.
Hitomi fue a buscar a Van, solo que en esta ocasión no lo reprendería, sino que se disculparía con él, no debió de dudar. No lo encontró por ningún lado incluso fue a la pequeña playa donde estuvo la otra vez, pero tampoco estaba. "De seguro esta resentido." Pensó "Fui una tonta": Van lo siento – grito en la playa.
Una voz por detrás: Sientes ¿Qué?
Hitomi gira y lo ve detrás de ella, simplemente lo abraza fuerte: Lamento dudar de ti... Mi perrito fiel. – Pone ojitos de borreguito antes de ir al matadero.
Van: Vez que no mentí al decirte que eres la primera mujer en mi vida.
Hitomi: Si. Me perdonas.
Van pensativo: Con una condición.
Hitomi se adelanto: Ya puedes dormir conmigo.
Van: Eso no es lo único que quiero... Deseo algo más.
Hitomi intrigada: ¿Algo más?
Van: Que te cases conmigo.
Hitomi: Amor... Si mal no recuerdo estamos comprometidos.
Van: Sorry no me explique bien. A lo que me refiero es que te cases conmigo mañana.
Hitomi atónita: ¿Mañana?
Van: Si, hoy no se podía porque faltaban unos preparativos... Pero todo estará listo para mañana... ¿Por lo tanto deseas casarte conmigo mañana?
Hitomi: Claro que si- Lo besa. Van pierde el equilibrio y amos caen al suelo, para terminar riendo los dos.
Io estuvo indagando el paradero de Inu, habían dejado una conversación pendiente y si lo dejaba todo igual estaba seguro que tontuelo de su amigo luego se arrepentiría, además que después de oír los últimos chismes y las noticias sobre el matrimonio de los elegidos además de enterarse quienes firmarían como testigos.
Después de revisar en los varios lugares en los que probablemente estaría, su casa, el campamento, los alrededores del santuario y el mismo santuario. Al llegar a la parte del santuario que daba directo a los acantilados dando una preciosa vista al mar. Ahí lo vio sentado con un cuaderno de dibujo y una caja de pasteles (Son esos pasteles de óleo para pintar)
Io: Por fin te encuentro.
Inu sin dejar de dibujar: ¿Por qué me buscabas?
Io ignorando la pregunta: Hace mucho que no te veía dibujar... Podríamos decir que lo dejaste de hacer.
Inu: Aproximadamente hace unos siete años, desde que conseguí mi drag-energist
Io: Es cierto... Desde ese día te dedicas 100 a tus entrenamientos ¿Se podría conocer el motivo por el cual has retomado tu antiguo pasatiempo?
Inu por dentro " La misma persona que me obligo a dejarlo": Solo sentí ganas de dibujar... Solo por ese motivo has venido.
Io: No, deseaba hablar contigo sobre tu musa.
Inu voltea a ver a Io por unos segundos para retomar su antigua posición" A veces creo que Io lee la mente y eso me da miedo" pensó: Yo no tengo ninguna musa.
Io: Claro que la tienes hombre, sino me equivoco su nombre es Serena Schezar. – Inu deja de dibujar un minuto para continuar con su labor. – Estas enamorado de ella.
Inu: ¿Quién te ha dicho semejante cosa?
Io: Sencillo. Tus actitudes.
Inu: ¿Mis actitudes? ¿Cuáles según tu?
Io: El rostro de embobado que pones cada vez que la vez, ríes con ella, conversar más que antes con la gente, incluso sonríes y lo mejor de todo es que has estado apunto de besarla dos veces.
Inu dejando por completo de dibujar se gira: Estás tronado ¿Crees que yo tengo ganas de hacer semejante cosa?
Io: Las ganas no te faltan. Simplemente el valor para aceptar lo que sientes.
Inu al decir esto no ve a los ojos a Io: Tonterías. Yo no siento nada por... Serena.
Io: Es mentira lo que dices. Te enamoraste de ella desde que la viste en la fiesta de Palas.
Inu: ...
Io: Tu silencio lo dice todo. Si continuas negando lo que sientes ten por seguro que la perderás y lo lamentaras.
Inu molesto: Es problema mí no tuyo.
Io: Eres mi amigo y por eso te lo digo.
Inu: Por lo que siente ella va pasar un mal rato.
Io: Ya veo.. Espera no me digas que.
Inu: Si lo hice. Solo por saber lo que sentía ella.
Io: Se nota que te importa.
Inu:...
Io: ¿Qué viste?
Inu: Un sujeto intenta propasarse con ella y estamos en unas mazmorras.
Io: Algo malo va a pasar... Hay que estar al cuidado. Por cierto ¿Qué es lo que siente ella?
Inu: Esto no te incumbe. Pero si le puedo evitar un mal rato no me importaría alejarme de ella.
Io: Tu actitud me recuerda a la de su majestad Van, que por proteger de algo a la señorita Hitomi se alejo de ella, casi la pierde, felizmente se dio cuenta a tiempo de su craso error.
Inu: Talvez este equivocado, pero si por seguirme sucede lo vi. Si me alejo de ella no tendrá ganas de hacerlo.
Io: ¿Quién sabe? Quizás te siga para no perderte.
Inu: Es orgullosa y no le gusta admitir sus sentimientos por lo que si la rechazo se desencantara.
Io: Si tu lo dices... Bueno amigo me despido... Mañana hay mucho trabajo ajetreo y hay que levantarse temprano.
Inu: Cierto... A mi me toco ser testigo y padrino.
IO: WHAU... Si que te has vuelto importante. Debes estar muy elegante.
Inu: Lo sé, por eso me pondré mi traje de fiesta.
Io si bueno, hasta mañana. Mándale saludos Apsara de mi parte.
Inu: Lo haré y tu mándale saludos a Febe.
A la mañana siguiente Hitomi dormía placidamente en camita, bien acurrucadita y solo, por decisión de Van que le dijo " Estás noche cada uno duerme en su habitación... Que mañana te daré una gran sorpresa" Hitomi se moría de ganas de saber cuál seria esa gran sorpresa pero pronto lo sabría, de seguro en la noche.
Mientras Hitomi aun seguía con Morfeo, ingresaron sus amigotas a despertarla y ayudarla en todo lo que pudieran. Merle se encargaría de sacarla del mundo de los sueños. Se cerco sigilosa como una gato y empezó a mover de un lado a otra a Hitomi, esta no despertaba tenía sueño profundo, tipo Millerna ( Al igual que la autora que aun si este una ambulancia o estén matando a alguien en la misma habitación no despierta). Merle la llamaba, Hitomi, Hitomi, HITOMI... Nada. – Salvo la reacción que tuvo fue decir.
Hitomi: Van déjame dormir... Es temprano.
Merle: HITOMI.
Hitomi: Van estoy cansada, más tarde.
Millerna ó.ò, no entendía por que Hitomi llamaba a Van.
Merle: HITOMI.- La zarandeo.
Hitomi estira su brazo: Van- Abraza a Merle.
Merle: HITOMIIIIII!!!!!!!!!!!!!!!!
Hitomi Ahí recién despierta: Eh ¿Qué pasa? – Se da cuenta que esta abrazando a Merle y de paso por poco y la ahorca a la pobre.
Millerna: Soñabas con Van, y pensaste que Merle era él.
Hitomi: Este pues, yo – roja de la vergüenza – Lo siento.
Merle recuperando su color: No hay problema.
Millerna: Bueno mujer, es hora de levantarse. Tienes muchas cosas que hacer.
Hitomi: ¿Muchas?
Eries con Alex en brazos: Si.
Doña Petronia aparece por atrás: Vamos niña apresúrate. Tu baño esta listo y las muchachas te esperan para refregarte.
Hitomi can gotitas en la cabeza: ¿Refregarme?
Doña Petronia: Claro niña, tienes que estar muy limpia.
Hitomi: No se preocupe que yo me puedo bañar perfectamente sin ayuda.
Doña Petronia: Nada de eso niña, las doncellas te están esperando, por lo que ahora vas a venir. – Quito la sabana que cubría a Hitomi, y la saco de la cama llevándola directamente al baño.
Merle, Millerna, Eries y Serena, que se unió también en la tarea de dejar bonita a Hitomi para el matrimonio, se quedaron afuera, escuchando las quejas de Hitomi y los gritos de doña Petronia. Al final Gano Doña Petronia, que dejo impecable a Hitomi.
Ahora la siguiente labor secar y vestir a Hitomi.
Hitomi supuso que para tal ocasión usaría uno de los vestidos que trajo de Fanelia, puesto que uno de novia no poseía o por lo menos eso creía. Doña Petronia aparece con una caja y blanca un joyero precioso. Hitomi vio esto raro preguntando: ¿Qué es eso?
Doña Petronia: Lo que te vas a poner, niña.
Hitomi: ¿Lo que me voy a poner?
Millerna: Si.
Eries: Tu sabes, el vestido y las joyas.
Merle: El amo- Van lo tenía todo preparado.
Serena: Se nota que es muy precavido.
Hitomi: Valla, no me lo esperaba.
Doña Petronia ayuda de las doncellas saco el vestido de la cajo. El vestido era íntegramente blanco, con bordados de piedrecillas y encajes. Tenía un corte princesa y era un corsé en la parte superior y straples. También debíamos contar con el velo que le cubriría el rostro hasta llegar al altar. Hitomi se quedo con la boca abierta. Articulando solo dos palabras: Es precioso.
Doña Petronia: Lo mismo dijo la difunto señora Varie.
Hitomi: La señora madre de Van. Ese fue su vestido..
Doña Petronio: Si ese fue su vestido de novio, lo confeccionaron las mejores costureras de Fanelia Ese fue el regalo de bodas por parte del señor Vargas que desgraciadamente no pudo asistir a la ceremonia. La señora Varie se veía preciosa y no cabe dudo que usted igual.
Hitomi: Pero me quedara.
Doña Petronia: Claro que si, le hicieron los ajustes en Fanelia, le tuvimos que meter un poco, estoy segura que le quedara muy bien.
Serena: Póntelo.
Hitomi: Está bien. Me podrían ayudar.
Doña Petronia: Para eso estamos.
La ayudaron a ponerse un montón de enaguas y como el vestido, Hitomi tuvo un poco de dificultades... No entraba en el vestido.
Hitomi con lagrimas: No entro, no entro, no entro... snif, snif, snif.
Millerna: Hitomi, esto te esta pasando por comer como una cerda.
Hitomi: Lo sé, pero es que los pasteles son tan ricos que me tientan.
Merle: ¿Dónde esta tu fuerza de voluntad?
Hitomi: Se pierde cuando se trata de Van y los pasteles. Snif, snif, snif, me quede sin vestido.
Eries: No te preocupes Hitomi, a de haber un modo para arreglar este asunto.
Serena: Lo hay no, Doña Petronia.
Doña Petronia: Si, TRÁIGANME MI COSTURERO.
Una de las mucha: Si señora.
Hitomi: Hay solución.
Doña Petronia: Si, hay que desatar estas costuras con las que entallamos el vestido y probablemente te dará.
Hitomi: Doña Petronia, usted es lo máximo... Yo prometo hacer la dieta de la sopa de verduras, y resistiré la tentación de los pasteles.
Doña Petronia: No es para tanto niña, te esta pasando lo mismo que a doña Varie.
Hitomi: Ella también subió unos kilitos.
Doña Petronia: Si. Al parecer fue...
La muchacha que fue por el costurero ya estaba de regreso: Aquí tiene Doña Petronia.
Doña Petronia: Gracias Amelie. Ahora manos a la obra.- Después de esperar unos quince minutos – Listo, ahora pruébatelo.
Otra vez la ayudaron a Hitomi esta vez si le cerraba a Hitomi, ahora solo faltaba atar los cordones.
Doña Petronia: Bien muchachas ahora hay que tirar con fuerza.
Hitomi: ¿Con fuerza? ¿Qué van hacer?
Ya toditas en fila india listas para jalar: Vamos a cerrarte el corsé.
Hitomi: ALTO!!!!
Merle: ¿Por qué?
Hitomi: No voy a permitir que me asfixien.
Millerna: No lo haremos.
Hitomi: No quiero terminar desmayada en plena ceremonia por falta de oxigeno, así sol me van atar un poquito.
Serena: Pero si íbamos a ir por lo caballos para tirar con más fuerza.
Hitomi: He dicho que no y no es no.
Doña Petronia: Como mande niña. Vamos vallan a decirles que no traigan los caballos.
Hitomi con gotitas en la cabeza " Yo juré que bromeaban con lo del caballo"
Después de ponerle el vestido llego la hora de peinarla, todas se emocionaron mucho por que llego la hora de experimentar. Le hicieron toda clase de peinados, moños, colas, pelo suelto, le pusieron ganchitos. Hicieron tanta cosa que Hitomi termino con un fuerte dolor de cabeza de lo mucho que tiraban de su pobre cabello. Para al final simplemente hacerle un sencillo moño, al cual le pusieron un peineta de plata, que tenía unas piedras rosadas.
Y por último vino el maquillaje, fue muy poco lo que le echaron, por que de por si la piel de Hitomi era muy bella.
En el Tártaro
Garland se hallaba muy entretenido con su maquina redireccionadora y hoy por fin no lo la utilizaría para espiar a su amada Suley sino que la usaría para cambiar el destino a su favor. Solo faltaba que el le diera la orden a sus lacayos en el Tártaro y al comandante Adelfos con el cual se comunicaría por medio de la radio.
Garland: Comandante Adelfos, habla Garland, ¿Me oye?
Adelfos con un poco de interferencia: Lo oigo Lord Garland.
Garland: ¿Sus hombres están en posición?
Adelfos: Todos mis hombres se encuentran dispersor por la ciudad. Lord Garland.
Garland: Perfecto, ¿Mi hombre, Niocid, también se encuentra en su puesto?
Adelfos: Si, él esta en el centro custodiando al guardián.
Garland: Bien, prepárense que pronto voy a dar la orden.. Solo dígale a sus hombres que tengan cuidado cuando el dragón despierte de su sueño.
Adelfos: Si, Lord Garland.
Garland: No hay más que decir comandante Adelfos. Espere mi orden, cambio y fuera.
Garland llamo a su más fiel y guey subdito: ROBESPIERRE!!!!!
RobesPierre aparecio de la nada : Mande mi Lord.
Garland : Ten todo listo para nuestros invitados, la más deliciosa comida, unas celdas de primera… Oh toma – Le dio un frasquito – echa unas ocho de estas gotas en la comida de Suley…. Y preparale la celda que se encuentra al lado de nuestro muy buen amigo Cronos.
RobesPierre apuntando todo en su libretita de color pink : Muy bien mi Lord algo más.
Garland : Trame más palomitas de maís con sabor ahumado y le echas un poco de queso, para mejorar el sabor… Oh dile a esos bestias de los Moudoshi que tengan todo listo para Dilandau y a mis cientificos que tengan listo a Lacius.
RobesPierre aun apuntando : Bien, mi Lord. Una pregunta, usa aceite vegetal para sus palomitas cierta.
Garland : Por supuesto no quiero que se me suba el colesterol.
RobesPierre : Correcto mi Lord, con su permiso me retiro.
Garland: Bien, vete. – Espero a que se fuera su guey ayudante – Yupi, pronto tendre a Suley, pronto tendre a Suley, pronto tendre a Suley. Sufre Alain.
En el Valle
Con Van no hubo demasiado rollo como con Hitomi, solo baño, se puso un traje elegante y punto, ya estaba listo para la ceremonia.
Van se fue adelantando al lugar en donde se celebraría el matrimonio, una capilla que quedaba en el centro de la ciudad, la cual no fue destruida en el ataque. Todo estaba decorado con flores muy bellas, desconocidas para Van, al no haber ninguna de ella en las tierras de Fanelia, su tía le explico que esa flores solo crecían en lugares tropicales o húmedos como los tenía el valle, eran orquídeas que tenían una serie de variedad de nombre como zapatito de venus, zapatito rojo, etc. No le cabía duda que a Hitomi le gustarían mucho estas flores tan extrañas.
Los invitados fueron llegando poco a poco llenándose la capilla rápidamente, vio a Allen y Dryden que se estaban encargando de los niños, mientras que señas de Merle, Millerna, Eries o Serena no habían. Lo único que supo es ellas se encargarían de ayudar a Hitomi. Paso una hora y nada, llegaron Inu y Ryan, sin embargo sin noticias de Hitomi.
"Se habrá arrepentido" – Se le cruzo esa idea por la mente.
En eso ve a al grupo de muchachas que llegaban todas alborotadas, en eso se le acerca a Van Galba informándole que Hitomi había llegado.
La música empezó a sonar tantaratatan ( Ustedes saben las que siempre suena en todas las bodas) Maile iba adelante tirando flores se veia tan linda. Por su parte unos niños del valle, también muy lindos iban detrás de Hitomi llevando la cola del vestido. Y por último ingreso Teo llevando los aros. Hitomi al estar en enfrente de altar, van le levanta el velo ( Se lo pone hacia atrás)
Minerva como era la que se encargaría de dirigir la ceremonia, empezó con las siguientes palabras: Damas y caballeros, estamos aquí presentes para unir a está pareja en sagrado matrimonio. ( De ahí no sé que más sigue, en si no lo recuerdo, es un montón de floro por lo que me salteare, usen la imaginación) Ahora seguiré con la parte de los votos.
Van coge uno de los aros y se lo pone a Hitomi diciendo las siguientes palabras: Yo, Van Slancer de Fanel, te acepto como mi legitima esposa a ti Hitomi Kansaki y prometo serte fiel en la riqueza y la pobreza en la salud y la enfermedad, amarte y respetarte durante toda mi vida pase lo que pase.
Hitomi haciendo lo mismo que Van: Yo Hitomi Kansaki, te acepto a ti Van Slancer de Fanel como mi legitimo esposo y prometo serte fiel, amarte y respetarte, en la pobreza y la riqueza en la salud y la enfermedad durante toda mi vida pase lo pase.
Minerva: Si hay alguien que se oponga a esta unión que hable ahora o calle para siempre. – Nadie hablo ni nada.
Minerva prosiguió: Ya que no hay nadie que se oponga a esta unión, los declaro marido y mujer.
Todo el mundo vitoreo.
Minerva: Por favor acérquense los testigos y Padrinos que tienen que firmar el acta.
Se acercaron Dryden, Millerna, Allen, Eries, Merle, Ryan, Serena e Inu. Al final Firmaron Van y Hitomi. Al terminar toda está acción.
Minerva dijo al fin las palabras que tanto anhelaban los novios: El novio puede besar a la novia.
En el Tártaro
Garland: Activen la maquina... Adelfos ataca.
En el valle
PLOOMMMMM, PLOOFFFFF, CRACK, SCRASH, TRACK, BOOMMMMM – Todos estos sonidos se escucharon por todos lados. La gente se asuto, unos salieron despavoridos buscando un lugar en donde refugiarse. Los niños temerosos se aferraban a las faladas de sus madres.
Entre tanto estruendo Minerva dijo: Las mujeres, niños y ancianos, corran al bosque. Refúgiense en Rinrinur. Los hombres diríjanse a los hangares cojan armas o piloteen guymelefs. Hay que proteger a la gente.
Van entre tanto se pudo subir a Escaflowne, ( Escaflowne estuvo todo el tiempo presente en la capilla, es decir él es el Dios dragón y de la guerra y tenía que estar presente): Hitomi, ven sube a mi mano.
Hitomi: No Van, no puedo dejar solas a las muchachas.
Van: Yo me ocupare de llevarlas a todas hasta Rinrinur, las escoltare.
Allen: Esta bien, Dryden y yo iremos por el Schezar y Lordano.
Van: De acuerdo, guárdenme un poco acción.
Dryden: No lo dudes te necesitáremos para acabar con todos ellos.
Van Peleo arduamente contra feroces adversarios, que incluían bestias Gymelefs piloteados por humanos y caídos que trataban de hacerles daño a las muchachas. Al llegar a los acantilados, supo de inmediato que se demorarían mucho si subían por las escaleras, poniendo a Escaflowne en modo Dragón. Ahí las llevo de tres en tres, en el primer grupo estuvieron, Millerna, Eries, Maile y el pequeño Alex. En el Segundo Merle, Doña Petronia y Teo, en el tercero se suponía que estarían Hitomi y una mujer con su bebé en brazos.
Cuando Van llego vio a uno de los Gymelefs que había capturado a Hitomi y a la mujer con su bebé.
Van: Suéltalas sino deseas vértelas conmigo.
Caído: Huy que miedo tengo... Me hago la pis.
Van: Te he dicho que las sueltes. – Se abalanzo contra él.
El caído puso como escudo a la mujer, Van logro esquivarla.
Caído: Oh eres bueno... Ahora quiero ver si puedes alcanzarla. – Tira a la mujer con su bebé. Se iban a estrella contra el muro de los acantilados. Hitomi cierra los ojos, pero Van logra atraparla de milagro la pone en suelo y le dice que huya con doña Petronia. Hitomi dio un suspiro de Alivio.
Van: Suelta a mi mujer.
Caído: Estás loco. Debo llevarle la novia a mi señor.
Van: te he dicho que la sueltes.
Caído: Veo que tendré que pelear. – Con la garra de Cleama forma una especie de espada iniciándose una pelea. Van iba ganando, le dio unas cuantas estocados, el caído se iba a rendir no podía hasta que una de las bestias se lanza enzima de Van. Lo empuja contra la pared, rompiendo unas cuantas casas. Él golpe fue fuerte y Van lo sintió. La bestia con sus filosos colmillos iba a destrozar el brazo de Escaflowne. Van Grita de dolor: AHHHHHHH.
Hitomi: Van!!!! Cuidado otra bestia. – Si apareció otra bestia que tenía los colmillos tipo pitbull que trato de morder a Van pero este se mueve, y la bestia muerde a la otra bestia.
Hitomi grita otra vez cuidado pero es demasiado tarde una bestia de tamaño descomunal con cachos de toro enviste a Van. Golpeándolo fuertemente.
El caído que aun retenía a Hitomi: Creo que es mejor que nos vallamos...
Hitomi, forcejea es inútil, gritando: VAN AYUDAME...
Pero Van no puede hacer nada por ella sigue siendo atacado por las bestias del averno.
Por otro lado una cruel batalla se suscitaba en otro lado de la ciudad, era entre Inu y Niocid. Niocid había aprovechado el pánico para secuestrar a Apsara, e Inu luchaba por rescatar a su tutora.
Inu: Suelta a Apsara, desgraciado.
Niocid: Desgraciado, que feas palabras, se nota que en este valle no te han sabido educar... Pequeño Lenus.
Apsara: Inu Vete, no pelees contra este hombre.
Niocid: Oh tratas de salvar a tu protegido de su destino... Que tierna.
Inu: Apsara no te dejare... Y más te vale a ti liberarla.
Niocid:
¿Por qué si la hora de su muerte esta cerca? – Acerco
peligrosamente la garra de cleama al cuello de Apsara.
Inu: Ni se
te ocurra lastimarla. Por que ahí me vas a conocer.
Niocid: Hay si me vas a conocer... Si como no te estas muriendo de miedo al verme, lo puedo oler, es el mismo olor que tenías cuando solo eras un bebé.
Inu: ¿Un bebé? Apsara explicame.
Apsara: Lenus vete.
Inu: No me ire hasta que me lo expliques.
Niocid: Quieres que te lo explique. Venceme y lo haré.
Apsara: Lenus no lo hagas.
Inu: Bien si yo te venzo me explicaras todo y dejaras Apsara libre.
Niocid: Si yo gano, la mato a ella. De acuerdo.
Inu: De acuerdo.
Niocid: Empecemos. – EL comenzo, Inu lo esquivo y contraataco, Niocid co facilidad esquivo todos los ataques que le daba Inu incluso en una de las veces que Inu casi le da uso a Apsara como escudo e Inu tuvo que evitarlo aprovechando este trastavilleo para lastimarlo. Llegando usar fuego. Si Niocid era un tramposo no obstante Inu era habil y lograba salir victorioso. Hasta que él gano.
Inu: Apuntándolo con la espada: Explicame como me conoces y suelta Apsara.
Niocid: Bien, deja de apuntarme que no lo puedo hacer en esta pocisión. – Inu confio en él. Pero desgraciadamente Niocid al ser un tramposo en un descuido de Inu atraveso Apsara con su garra de Cleama. (La perforo en el centro, saliendo un monton de sangre) Apsara grita de dolor, sus ojos se ponen blancos y cae muerta o inconsciente.
Inu grita: NOOOOOO!!!!!!
El dragón se despierta en la oscuridad.
Inu no espera más y se arremete contra el asesino de su tutura, la qe fue como na madre para él, lo mataría no cabía duda que lo haría y vengaría su muerte.
Con su gélido corazón gime.
Serena que se encontraba cerca del lugar pudo divisar unos Gymelefs a lo lejos, y no entendía por que se le puso en la mente que el guymelef gris era de Inu... Yendo rápidamente en esa dirección.
Si tu te encuentras cerca el dragón duerme.
Inu: Maldito la vas a pagar, juro que me las vas a pagar. – Sus ojos se fueron tiñendo de un color rojizo
Y cuando el viento se aparezca frente a él.
Los sueños de la gente se hacen realidad.
Lalala
Niocid por primera vez sintió miedo de ese niño: Maldición, creo que me pase.
Inu: Vas morir. Con mis propias. – Al decir esto último perdió todo control sobre si mismo, atacando sin piedad al Guymelef de Niocid. Lo golpeo lo atravesó y al ser el Gymelef de este muy inflamable estallo en llamas.
Sus deseos pueden
Producir la destrucción del futuro
Otros Gymelefs se acercaron ayudar a Niocid o sencillamente los incito el deseo de pelear contra el guymelef gris. Inu no tuvo consideración con ninguno y lo peor de todo es que no distinguía entre los que eran sus aliados o enemigos llegando a lastimar a Leo que al reconocerlo intento detenerlo. Pero fue en vano. Si no es por Misha que alejo a Leo del descontrolado Inu, que se encontraba manchado de aceite y sangre.
Lalala
O tu puedes traer la salvación
Serena llego al lugar donde el guymelef gris luchaba contra el que se le pusiera enfrente, y al notar a Misha entre los que estaban ahí le pregunto quien piloteaba ese guymelef y el le contesto que Inu. Y que lamentablemente nadie podría detenerlo, que el lucharía hasta que su almo no pudiera con el peso de las muertes y moriría.
Serena no se iba a resignar tan fácilmente no permitiría que Inu muriera de una forma tan espantosa. Acercándose valientemente a él con el Alseides.
El dragón se despierta en la oscuridad.
Inu la ataco pero Serena no se defendió siguió avanzando y en cada paso que daba decía: Lenus, detente por favor.
Inu vacilo unos segundos al oír la voz de Serena, cosa que ella aprovecho para abrazarlo, el intento zafarce pero no lo permitió y repitiéndole: Por favor Lenus vuelve a ser el de antes... Por favor Lenus, hazlo por mi. – El en ese momento se quedo inmóvil.
Para al final decirle: Lo Lamento. – Desvaneciéndose.
Serena lo sujeta. Sin embargo siente un fuerte golpe en la cabeza desmayándose también.
Con su gélido corazón gime.
Fin del Capitulo
Notas de autora: Holas mis queridas lectoras, les agradezco mucho los reviews y como lo prometido es deuda aquí ta el capi 25 con la boda y unos invitados inesperados. No se preocupen Van no quedara con marcas, seguira igual de cuero y sexy. Avance del siguiente capitulo, solo les diré que se llamara alas de plata y se desarrolla la mayor parte en el Tártaro.
Les tengo una mala noticia, por problemas de encontrarme sobresaturada de tiempo, con un asunto que no les puedo mencionar, los unico que les pido es que recen a todos los santos que a su humilde servidora le valla muy bien el domingo 25 de marzo y esta les recompensara con dos capitulos, si todo me sale bien ese día. Bueno ahora voy por los saludos:
Gabita: Lo del gran hermano fue idea elkasoapy, así que agradécela a ella. Y no te preocupes tendré mas cuidado con mi manito que la quiero mucho. Eso si te agradezco por las ideas que me has dado sobre cronos, por fin encontré parte del relleno que me faltaba. Bueno muchas gracias por todos los reviews que me has enviado... bbkid.
Elkasoapy: Si va por Alain y Suley y tambien de Fortuna y Escaflowne, solo que no pude meter mucho a Alain y Suley por que supuestamente no hay mucha información sobre ellos.
Si por fin le toca que alos malos le salgan las cosas bien, eso se le debe agradecer muxo a su maquinita made in tártaro por que la made in china era bien chafa como mi radio que ya no puedo usar, snif, snif, snif.
Oe gracias por hacerme acordar que RobesPierre era de la revolución francesa eso me va servir muxo, a mi por que no me acordaba, por que si lo meti en esta historia es por culpa de una amiga que al chico que me gustaba en el cole le puso ese nombre en la historia que invento la muy malvada RobesPierre, era uno de seguridad de segunda, que era alcoholico y cantaba el gato volador... jajajajaja que linda es mi amiguita... Bueno esa es la triste historia de la creación de RobesPierre en el fic.
Bueno gracias por todos tus reviews.
Wiz-chan: Gracias por tus reviews y opino lo mismo Van es lindo.
Dejen reviews, y sorry por las faltas de ortografía toy escribiendo en una pc que no es mìa a lo loco.
