fBien, aquí les va el capítulo que narra la última hora antes de la ejecución prevista para Shikamaru. Es por este motivo que notaran saltos, los cuales dividí con 00:00 para que notaran los cambios de escena. En el próximo capítulo se aclararán las dudas que se dejaron en éste y los capítulos anteriores.

A su consideración, con humildad y cariño, el capítulo 26.

Capítulo 26. Final de una Vida, Comienzo de Otra

-Y dependerá ahora de Shikeru, papá. Sé un padre para él, sólo a ti te lo permito. A nadie más…

-Shikamaru…-su padre le abrazó con fuerzas-…estoy vencido, igual que tú.

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-Noa, si hay algo que puedas decirme lo escucharé –dijo el ninja copia- sólo ayúdame a ayudar Shikamaru. No se si lo odias, pero es un gran muchacho. Las circunstancias no estaban de su lado en estos momentos, pero si lo conocieras mejor, te darías cuenta de que…

-Lo conozco y se que es bueno –dijo poniéndose de pie- pero no puedo ir en contra de mis principios.

-Entonces, ¿es parte de tus principios ocultar la verdad? ¿O lo es el hecho de dejar que una persona se condene por algo que se puede solucionar?

-El intentó matarlo y eso es suficiente para condenarse –Noah se paró delante de la puerta invitándolo a salir de su habitación.

-No me iré hasta que no me digas lo que sabes –replicó Kakashi.

-No puedes usar la fuerza conmigo. Eso le traería más problemas a su aldea. Pero si lo que quieres es que el infiel ese salga libre, entonces dile a Shiho que te diga lo que sabe.

-Lo mismo que sabes tú y no te atreves a decirlo. Te hacía cualquier cosa, menos un cobarde –diciendo esto se detuvo en la puerta de la habitación- eso nunca me lo dijo Takeshi.

Para Noah el tiempo se detuvo completamente. Takeshi fue su amante por muchos años antes de que muriera en una misión ANBU. Lo amaba en verdad. Por su amor fue capaz de abandonar su familia y refugiarse en Konoha.

-¿Conociste a Takeshi?...Claro-contestó luego de pensarlo un momento-, fuiste líder ANBU y, por lo tanto, su jefe. Lo conociste…

-No fui solo su jefe. Fui su amigo. Estuve al tanto de su relación todo el tiempo. Él temía al igual que tú que fuera mal vista su preferencia sexual en la organización, pero a mí nunca me lo ocultó. Te amaba mucho y me dijo que eras muy valiente. Tanto como para dejarlo todo por él.

-Takeshi…-dijo Noah mientras rememoraba su vida pasada y sonriendo sabiendo que esas palabras sí pertenecían al hombre que amaba.

-Por eso me niego a salir de aquí sin saber la verdad. Tú no eres un cobarde y no eres capaz de traicionar la memoria de quien te amó tanto.

-Yo lo pensaré Kakashi. Si recuerdo algo que pueda ayudarte. Te lo diré sin dudar

-Volveré luego y si necesitas algo llámame. Sólo recuerda que tú y yo tenemos todo el tiempo para esperar, Shikamaru no.

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Era increíble cuanto podía dormir después de su embarazo. Era definitivo, el hambre y la pereza se adueñaron de su ser. Había descansado, pero tenía un hambre atroz.

A lo lejos pudo escuchar los ronquidos de su hermano Kankuro. Él siempre guardaba unas golosinas riquísimas con él, los cuales ella robaba siempre. Últimamente los llevaba consigo, así que podía aprovechar que el dormía para adueñarse del rico manjar.

Caminó de puntillas hasta donde se encontraba. Estaba tirado sobre la cama cuan largo era. Sus ojos no la engañaban. El paquete estaba en el bolsillo izquierdo. La envoltura salía un poco, así que sería presa fácil de la hábil y hambrienta kunoichi.

Tomó la punta que sobresalía del bolsillo y la haló lo suficiente como para que el paquete saltara. Junto a la funda de golosinas, sobresalía un papel. Una carta de alguna novia de Kankuro quizás. La tomó sin pensarlo dos veces. Sería divertido descubrir los oscuros secretos de su hermano.

Temari abrió un dulce – cereza, que rico –dijo virando los ojos y gesticulando un aplauso. Subió hasta su habitación y se acostó sobre la cama. Un dulce y algo de que burlarse de Kankuro, no podía pedir más.

Abrió el papel despacio mientras saborear el dulce sabor de la golosina. Segundos después, el caramelo cayó encima de la cama.

Ni en sus más remotos sueños podía imaginar que su hermano fuera capaz de ocultarle algo así, mucho menos esperaba eso de él.

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-Espero que no haya ningún inconveniente con la ejecución, Tsunade Sama –dijo el cabezilla de los Ibu.- no existe ley sobre la tierra que me vaya a quitar el derecho de hacer justicia a mi hijo.

-Se están haciendo averiguaciones sobre el particular.

-Ya le he dicho que no hay nada que averiguar. El mató a mi hijo y merece morir. ¡Debe morir!

-Y yo le repito que a su hijo se le hará justicia.

-¡Usted es la Hokage, haga que se cumpla la ley!

-A Nanjiroh se le hará toda la justicia que él merezca –dijo con la voz resuelta y ecuánime- lo mismo va con Nara Shikamaru y espero que eso le quede claro. Sí me disculpa tengo otros asuntos que atender.

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-Hemos llegado Akamaru

Un portón gigantesco apareció de pronto. Unos cincuenta guardias custodiaban la entrada y le exigieron identificación inmediata.

-Soy Inuzuka Kiba, de la Aldea de la Hoja. Traigo un mensaje para el Señor Feudal, es de suma importancia, se trata de uno de sus consejeros, el shinobi de la Aldea de la Hoja, Nara Shikamaru.

Al oír el nombre del manipulador de sombras, dos de los guardias se apresuraron a informar al Consejo.

Media hora después, Kiba fue entrevistado por los miembros del Consejo y luego con el Señor Feudal.

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Dios mío! – exclamó Temari consternada- esto no me puede estar pasando a mi, esto no es cierto.

Y llorando dejó la habitación para correr hacia el presidio de Konoha, dejando en el piso una carta donde podía leerse:

Temari,

Perdóname por no poder estar más aquí para ti. Tengo tantas cosas que decirte, que al final, no diré nada más que gracias.

Gracias por tu entrega a mi. Gracias por mi hijo. Gracias por ser tú. Cuida de Shikeru y dile siempre cuando lo amé.

Yo seré su sombra y los protegeré siempre a ambos.

Esfuérzate por ser feliz.

Te amaré eternamente.

Nara Shikamaru

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-Tenemos menos de una hora, Donde demonios se ha metido Kakashi? –gritó Tsunade a puro pulmón.

-No lo sabemos, Tsunade sama. Le hemos dicho a Hinata y a Neji que lo busque con el byayugan. Aún no nos informan nada.-explicó Ino visiblemente consternada.

-No lo he encontrado –escucharon decir a Neji. Hinata entró al lugar y negó con la cabeza.

Tsunade se sentó en su escritorio y entrelazó los dedos encima de este. Bajó la cabeza y clamó para sí "Kami, que haya encontrado algo o alguien, lo que sea Kami Sama, cualquier cosa estará bien"

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-Nadie puede entrar a ver al acusado –gritó un guardia mientras forcejeaba con una furiosa Temari.

-Necesito hablar con él. Diez minutos, por favor.

-No es posible –le informó el shinobi al mando.

-¿Qué debo hacer para hacerlos entrar en razón? Necesito hablar con ese idiota ahora mismo, ¿entiende?

-Un permiso de un alto rango ayudaría.

-Bien, iré donde Tsunade sama ahora mismo.

-Eso estaría bien, pero no sé si la reciba para una trivialidad como está.

Pero Temari no le escuchó, salió corriendo hacia el edificio principal de la Aldea sin siquiera detenerse a mirar lo hermoso que estaba el cielo ese día, con grandes y blancas nubes, las mismas que adoraba el padre del hijo que llevaba en el vientre.

00:00:00

-Tsunade sama, son los de la Aldea de la Roca. Exigen que busquen al prisionero, sólo faltan quince minutos. –Informó Shizune.

Shikaku se mordió el labio inferior y salió de la habitación en busca de Kakashi.

-Tsunade sama –dijo Ino- ¿Hay algo que podamos hacer?

-Rezar.

Chouji la abrazó y le repetía al oído que todo iba a salir bien.

-Y confiar –añadió el Akimichi- hemos hecho lo humanamente posible. Pero confío que todas nuestras investigaciones y esfuerzos en proteger nuestro amigo den sus frutos. Ahora mismo Kakashi se encuentra entrevistando a alguien que de seguro sabe mucho más.

-Debimos haberlo acompañado, Chouji.

-No, Ino. Kakashi conoce detalles sobre este sujeto que prefiere tratarlos en privado con él.

-¿Han visto a Temari? -Preguntó Kankuro irrumpiendo en la sala.

Todos negaron con la cabeza.

-Ya lo sabe. Lo ha descubierto.

-Esto va de mal en peor- dijo Tsunade- Hay que encontrarla antes de que cometa una locura.

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-Shizune, necesito ver a la Quinta –informó Temari temblando.

-Estás mal, Temari. Eso no ayuda a tu embarazo. Debes calmarte –dijo Shizune mientras le colocaba una mano sobre el hombro- Tsunade sama está en una reunión con varios shinobis y a la espera están los enviados de la Roca. No puedo dejarte pasar. ¿Hay algo que yo pueda hacer por ti?

Temari cayó de rodillas y comenzó a llorar abiertamente.

-Shizune, necesito hablar con él.

-Yo puedo ayudarte. Sígueme.

00:00:00

-Pakun, debes informar a Kakashi cuanto antes. Él me dijo que sabes técnicas de transportación.

-Despreocúpate. El mensaje le llegará en diez minutos.

-Gracias, eres un can muy inteligente, increíblemente inteligente.

-Y además tengo unas almohadillas muy esponjositas.

-Dejemos las bromas para más tarde –dijo Kiba mientras reía- tú ya vete. Akamaru y yo ya cumplimos la tarea y te seguiremos más atrás. Luego te acaricio tus almohadillas.

-¡Hai!

00:00:00

Shikamaru se encontraba recostado en su litera mirando las nubes por la ventana que daba a su celda.

Las nubes…trataba de dibujar con ellas los mejores momentos de su vida. Su infancia tan feliz, sus padres, sus amigos, su mujer, su hijo. Era su forma de agradecerle a Dios por una vida plena de acontecimientos felices; algunos otros no tanto, pero definitivamente había aprendido de ellos.

-¡Nara Shikamaru! -Gritó Temari enfurecida desde afuera- ¿Cómo te atreves a hacerme esto? –dijo mientras sostenía un papel en las manos.

Shikamaru se sobresaltó como nunca antes. Ella estaba ahí y no había que ser un genio para saber que el documento que traía consigo era la carta que él le había escrito. ¿Cómo demonios se había enterado? Kankuro no lo había traicionado, sabía que era un Ninja de honor. Mujer problemática…

-¿Es esto lo que merezco de ti? ¿Cinco líneas? –dijo sollozando mientras el guardia le dejaba pasar, no sin antes mirar a Shikamaru esperando alguna señal de que detuviera a la mujer más no lo hizo.

-Háblame, Shikamaru…dime que no te estabas despidiendo de mí, que es una broma tuya…

-Temari… -dijo el Nara suavemente mientras le abrazaba. Ella impuso resistencia –Estoy condenado a muerte y me ejecutan en unos minutos.

La resistencia cesó. El cielo se apagó. Las rodillas le fallaron y clamó al cielo por fuerzas para no desfallecer en ese mismo momento. Los brazos fuertes de su esposo la sostuvieron en pie.

-Mi amor. Esto era lo que yo no quería. Debilidad en mis últimos momentos, pero estoy feliz de verte una vez más. Así que sonríe para mí, muéstrame la sonrisa de la cual me enamoré.. –dijo mientras sus propias lágrimas le engañaban- No llores más por favor.

-Shikamaru, ¿en verdad no me conoces? –dijo Temari apretándose contra los brazos que la sostenían- ¿Crees que te iba a dejar sólo? Tengo a nuestro hijo conmigo y eso me hace lo suficientemente fuerte para enfrentar lo que venga.

-No quiero que me veas morir, mi amor.

Temari no soportó el peso de esas palabras y se derrumbó presa de su propia tristeza. Shikamaru la sostuvo asida a él por dos minutos. Apretada con él. Juntos. Como tenía que ser. Si Dios fuera bueno, seguro que la dejaría desmayada por mucho más tiempo para que no despertara hasta después de…

El leve movimiento de unos dedos que hacían la tela de su camiseta le dio a entender que ella ya había despertado. Temari subió su mano derecha y la llevó a la mejilla mojada del Nara. Con amor le secó las lágrimas y le asió la nuca, haciendo que bajara la boca hacia ella.

-Te amo Nara Shikamaru …

-Te amo Sabaku No Temari

-No, mi nombre es Nara Temari. Así lo juré ante Dios y así será siempre.

Entonces fue Shikamaru quien se aferró a ella para llorar en silencio, pero ella le tomó del mentón para que la mirara a los ojos y con ellos transmitirle toda la fuerza de su amor. Esa fuerza que tanto necesitaba en esos últimos minutos. Guió su boca nuevamente a ella y lo besó con el alma

-Mi princesa de la Arena –susurró sobre los labios de la kunoichi. Ella le rodeó con ambas manos el cuello para que no pudiera zafarse de la prisión de sus brazos. Con sus labios dibujó la boca del shinobi.

Segundos más tardes sintió la lengua húmeda y caliente introducirse fisgona en su boca. Shikamaru no opuso resistencia a pesar que su conciencia le decía que debía parar y obligarla a partir. Pero sus besos lo embriagan y lo sumían en un estupor que sólo ella podía controlar.

Inconcientemente, Shikamaru bajó una mano al vientre de Temari y la acarició. Temari se tensó al sentir la caricia y sabía que explotaría en cualquier momento. Y así pasó. Su llanto silencioso se convirtió en sollozos que fueron escuchados incluso por los guardias que esperaban afuera.

Shikamaru supo entonces que la situación se había salido de control y que nada podía hacer. El reloj marcaba un cuarto para las cuatro de la tarde. La hora de su fin. Sabía que pronto vendrían por él y prefirió dejarse llevar por los sentimientos que lo embargan y no ocultarlos más. Estaba harto de hacerse el fuerte. El nudo en su garganta y la opresión que sentía en su pecho se intensificaron hasta asfixiarlo.

Presa del dolor, se cayó de rodillas y abrazó a Temari por la cintura con su brazo izquierdo y con el derecho acarició el vientre de la ahora madre una y otra vez.

- Aishiteruzu Musuko mai…Shikeru…(1) –repetía incesantemente tratando de expresarle a su hijo no nato el amor que sentía por él mucho antes de nacer mientras el dolor de no poder verlo nacer le consumía el alma.

El deseo de no separarse jamás, junto a la necesidad de tocarse por última vez, sumado al dolor que sentía, no le daba cabida a otro sentimiento más que la impotencia. Se quedaron así, abrazados ajenos a los ojos que los veían angustiados.

Temari se sintió morir tras escuchar unas llaves que se acercaban interrumpiendo el amor que se profesaban.

-Temari ya vienen …Dios, tengo tanto miedo. Miedo de no ver mi hijo, miedo de no volverte a besar. Quisiera despertar de esta maldita pesadilla ahora y olvidarlo todo.

El tintineo de las llaves cesó justo frente a ellos. No se atrevían a separarse, mucho menos a elevar los ojos.

"Shikamaru no abras los ojos, quedémonos así para siempre…"


(1)Aishiteruzu Musuko mai…Shikeru: Te quiero mi hijo, Shikeru

No me asesinen por favor, piedad. Ya estoy escribiendo el próximo para que no me tiren bombas; pero no puedo escribir una historia por complacer a los demas, por eso no acepto retos, escribo porque me inspire en algo y que yo entienda que puede ser real. Estos son los capítulos que restan. Publicando estos les comentaré sobre los próximos fics que publicaré.

Capítulo 27 Desenlace
Capítulo 28 Shikeru
Capítulo 29 Nuestro sueño
Capítulo 30 Epílogo

Preview: Capítulo 27: Desenlace.

-¡Noah, cuidado!

……

-¡Muere maldito traidor! –gritó mientras con un kunai le atravesaba la espalda.

...

-Nos veremos muy pronto, cariño mío