Stiles recibe la llamada de Cassandra a la medianoche, había llegado al apartamento de Scott, de nuevo eran compañeros de cuarto, como en la universidad y escuela del FBI, pero obviamente era temporal, hasta que encontrara alguna forma de vivir con Malia, ya que Cassy había quedado con su apartamento en el divorcio.
Es cierto que Stiles se sentía un poco culpable con todo lo que paso con Cassy, pero obviamente no se arrepentía de estar con Malia y mucho menos casarse con ella, por eso cuando llego al apartamento luego de la llamada había olvidado quitarse el anillo de bodas, era diferente al de su matrimonio con Cassandra, este era plateado con detalles en dorado.
— ¿Cassy? — Llama a su exesposa cuando entra al apartamento, estaba todo oscuro, lo cual era raro porque Cassandra odiaba la oscuridad. Se acerca a la sala, donde podía oler estaba la chica. — ¿Vas a contarme por fin que es lo que sucede? — En la llamada Cassandra solo le había dicho que se sentía mal, obviamente le preocupo su hijo y no demoro en salir. — ¿Cassandra? — Vuelve a preguntar, esta vez mientras prendía la luz.
Se sobresalta por un momento cuando ve lo demacrada que estaba su exesposa, parecía un muerto viviente sentada en el sofá, en medio de muchas fotos por prácticamente todo el lugar, estaba llorando en silencio, y aunque Stiles sabia era imposible parecía que sus ojos eran negros por completo, solo iris, nada más.
— ¿Estas bien? —
— ¿Dónde has estado todo el día? — Cassandra alza la mirada finalmente, no podía oler ningún sentimiento salir de ella, era como si estuviera vacía.
Da unos pasos más cerca, era estúpido que le temiera a una simple humana como Cassandra. — Eso no importa. —
Cassandra solo le mira por unos minutos luego de eso, tenía puesto un vestido blanco que le quedaba un tanto grande, algo extraño había en ella y empezaba a impacientarlo.
— ¿Cómo está el bebé? —
— ¿Ahora te importa? —
— Es mi hijo. —
— Bueno, está muerto. — Lo dice con tal frialdad que deja aún más sorprendido a Stiles. — Pero lo bueno es que tendrás un bastardo con Malia Hale, le has remplazado rápido. —
Stiles tiene muchas emociones a la vez, la tristeza, porque obviamente amaba a aquel bebé que iba tener con Cassandra desde el principio, lo amaba como ama por igual a sus otros hijos, enojo con Cassandra por la forma que le dio la noticia, y mucho más enojo por la forma que habla de Malia y su hijo, aun así trata de calmarse, ahora entendía porque Cassandra lucia tan mal, debió ser duro pasar por todo esto ella sola.
— Lo siento. —
Cassandra se pone en pie, es en ese momento que nota por primera vez que su vientre ya no estaba hinchado. — Eso no ayuda mucho, Stiles, has desaparecido todo el día, la vecina fue la quien tuvo que encargarse de enterrar a nuestro bebé. — Ella se acerca, él tiene el instinto de alejarse pero no lo hace. — Dijiste que siempre estarías al menos para el bebé. —
Stiles no podía decirle la verdad, eso solo la lastimaría más, así que se mantiene callado pensando en una buena mentira, al final no es necesario porque Cassandra baja la mirada y encuentra el nuevo anillo de bodas en su mano.
— Lamento mucho que hayas tenido que estar en la mitad de todo esto. — Confiesa, llamando de nuevo la atención de ella. — No volveré a lastimarte. — Es una promesa de despedida, para siempre esta vez porque ya no había una vida que los unía.
Cassandra frunce el ceño. — ¿Eso es todo? — Su voz sale ronca. — Primero te acuestas con mi mejor amiga...—
— Las cosas no son como crees...—
— La embarazas. — Continúa Cassandra, ignorándolo. — Matas a mi bebé...—
— No ha sido mi culpa. — ¿Cómo serlo? No había hecho nada mal con su bebé, estaba dispuesto a ser un buen padre aunque no amara a su madre.
Cassandra da un paso más, esta vez queda bastante cerca de él. — Merezco más que solo un lo siento, Stiles. — Ahora lo dice en un susurro. — Te quiero a ti de vuelta. —
Stiles respira hondo, tratando de mantener la calma. — Amo a Malia, lo he hecho más tiempo de lo que crees o entiendes, lo siento Cassandra, pero es la verdad. — Da un paso atrás, se sentía un poco culpable de dejarla así, pero ya no tenía nada con ella y no podía hacer más.
Cuando da vuelta para dirigirse a la puerta se encuentra con una mujer, era la madre de Malia, se pone en alerta, era increíble que no la hubiera sentido u olido antes, no puede reaccionar lo suficientemente rápido cuando la mujer tira una especie de frasco a sus pies, se rompe en millones de pedazos y de este sale un humo verde, entra por sus fosas nasales con una rapidez sobrenatural, siente como que no puede respirar, pasa sus manos a su cuello pero no sirve de mucho, estaba aterrado cuando sus ojos lo único que captan es la sonrisa loca en los labios de Cassandra.
...
Allison sigue pensando en todo lo que su tía le acaba de decir, no era cierto, es imposible que lo sea, Malia y Lydia obviamente no eran malas personas, son sus amigas de la infancia, de toda la vida, no importaba que dijera Kate Argent, nada acabara con el amor que siente por sus amigas.
Excepto tal vez esto último.
— ¿Por qué Peter mataría a mi madre? — Le pregunta a su tía, que estaba sentada con despreocupación, Allison no recordaba a esta mujer para nada.
Luego de despertar Carla y Sean la llevaron hasta lo que parecía una sala de entrenamiento, una mujer rubia estaba afilando unas dagas pero dejo de hacer eso apenas Allison entro, Sean le dijo mamá y fue en ese momento que se dio cuenta que de verdad estaba rodeaba con más Argent, que incluso Sean se parecía un poco a ella. Kate les ordeno a Carla buscar a sus hermanos y un tal Reed, mientas a Sean le ordeno ir con su padre.
Cuando están sola Kate no se acercó para abrazarla o algo así, empezó a decirle una y otra cosa sobre como Peter Hale la mantuvo secuestrada todo este tiempo, y un millón de cosas más sobre lo malo que era la manada Hale, todos y cada uno de sus integrantes, incluso sus amigas.
Allison estaba harta de todo eso.
— Por venganza. — Responde la mujer.
La beta niega con la cabeza, recuerda lo que su padre le conto sobre la muerte de su mamá, había sido un accidente automovilístico, donde ella incluso quedo gravemente herida y Peter la salvo con la mordida. Es imposible que su padre le hubiera mentido.
Para su sorpresa Kate se levanta y pasa una mano por su brazo en forma cariñosa. — Ally, muchos de nosotros hemos mentidos, pero es hora de decirlo todo, supongo. — Huele a tristeza, y eso la hace sentir incomoda, esta mujer aún era una desconocida para ella.
Se aleja, por suerte Kate no luce ofendida. — Bien, empieza ya. —
...
Millie ladea su cabeza para ver a su madre, se había quedado dormida en la película, en el cómodo sofá que había comprado para la casa, además había logrado conseguir un trabajo como mesera en un restaurante bastante popular del pueblo, así que se cansaba con más facilidad, por lo que la deja dormir. Mueve su cabeza al otro lado para ahora mirar a Isaac, este ya estaba medio dormido porque las películas infantiles simplemente le aburría, él no trabaja, ni parecía que estaba buscando uno de todas maneras, por lo que podía entender él tenía mucho dinero ya, le compraba muchas cosas últimamente a su mamá.
Ayer, luego de la escuela, Isaac fue a recogerla porque su madre aún seguía en el trabajo, él la llevo a una joyería y le pidió su ayuda para comprarle un bonito anillo a su mamá, Millie obviamente sabia para que era, iba pedirle matrimonio, y eso le alegraba, Isaac es bastante agradable y sabia hacia feliz a su madre, pero ella aun no entiende porque no le ha dado el anillo aun. ¿Qué esperaba? Como sea eso no fue lo más extraño de ayer, si no que luego de comprar el anillo fueron a por un helado, y Millie sin darse cuenta le había dicho papá, fue un tanto vergonzoso, pero Isaac le dijo que podía llamarlo como quisiera.
Así que finalmente tenía un papá, y le hacía muy feliz, solo que ella aun no podía dejar de pensar en su tío Jackson, lo extraña demasiado.
Pasa una mano a su pecho, volviendo la mirada a la pantalla, era noche de películas y habían puesto la de Tadeo Jones, estaba divertida, pero Millie en realidad no ha podido ponerle mucha atención, se siente extraña, era como un presentimiento, un vacío que la hacía querer llorar.
Pero ella no puede decírselo a nadie, no le entenderían de todas formas.
...
Malia se mantiene alejada de Scott y Lydia, porque la tensión entre ellos era tan grande que la ponía muy incómoda. Estaban saliendo de una clínica, donde había terminado su amiga beta, resulta que había tenido un accidente, se rompió una pierna y quedo inconsciente en medio de la calle, una ambulación llego, la recogió y en medio camino despertó, obviamente su pierna no tardo en recuperarse, eso llamo la atención de los paramédicos, la trajeron a la clínica y la sedaron con medicamento fuerte, según una enfermera ella estaba peligrosamente furiosa, atacaba a todos quien trataba de acercarse y por eso le sedaron.
Todo eso lo logro investigar Scott con sus contactos, por suerte, pero no fue tan de ayuda, en especial porque la enferma les dijo que un chico se llevó a Allison, diciendo que era su familia. ¿Qué rayos? Allison no tenía familia, Peter se los había dicho un millón de veces en el pasado, así que ese chico debía ser algún hombre de Peter, y ahora debían buscar a Peter porque merecían una explicación, y encontrar donde mantenía a Allison escondida, eso es obvio.
— No entiendo cómo es que termino en ese accidente de todas formas. — Lydia luce desesperada, estaba demasiado preocupada. Scott había tenido que hablar, porque Lydia casi se avienta a la enfermera cuando esta les dijo que dejaron que se fuera con un desconocido.
El alfa McCall suspira. — Paso luego de que habláramos. —
Lydia giro para verlo, deteniéndose, Malia se detiene también pero manteniendo su distancia de ellos. — ¿Qué hablaste con ella? — No eran celos por lo menos, era solo preocupación.
Scott evita los ojos de la banshee. — Ella me busco, noto que actuabas extraña... Así que le dije la verdad. —
Malia niega con la cabeza, para sí misma, Scott en realidad no debió hacer eso, todas ellas eran amigas, si debía enterarse seria por la boca de Lydia, o entonces Allison creería lo incorrecto, cosas malas, la amistad entre chicas eran delicada, en especial cuando se trataba de chicos.
— ¡¿Tu qué?! — El grito de Lydia llama la atención de varios transeúntes. — Scott ese no era el plan. — Reclama alzando sus manos en forma de énfasis.
Malia frunce el ceño. ¿Ellos tenían un plan? Bueno, eso luce increíblemente incomodo, incluso tal vez mal. ¿Pensaban mentirle a Allison? ¿Manipular los sentimientos de ella? ¿Desde cuándo Lydia era tan fría? La banshee siempre ha tratado de protegerlas, pero esto no se sentía como lo correcto, aun así Malia sabía que no debía meterse en aquel extraño trio.
— ¿Plan? — Scott luce sorprendido. — ¿Llamas plan enamorar a Allison y hacer como si todo estuviera bien con eso? —
— Esta bien eso. —
— ¡Estas tu bien con eso! — Ahora es Scott quien grita. — Porque tú lo has decidido, terminaste conmigo sin importarte que te amo. ¡Te amo, Lydia! —
— ¡También la amas a ella! — Exclama la banshee. — Joder, Scott, esto es difícil, pero lo correcto es que estés con ella, merece esto, merece un final feliz con el hombre que ama... — Su voz suena ronca, por las ganas de llorar.
— Pues tal vez se hartó de que decidieras por ella y por eso se fue. — Scott es muy cruel con eso, pero incluso ni siquiera tiene sentido, porque claramente Allison no se fue por voluntad propia, jamás se alejaría de ellas.
— No la conoces. — Dice entre dientes Lydia. — Mantente alejado...—
La banshee dice más, pero el celular de Malia suena y ella lo saca de su bolso, ignora la discusión de su amiga y su ex novio, eso no era problema suyo después de todo, y contesta la llamada sin antes ver el número por eso se sorprende demasiado cuando oye la voz de la hada al otro lado de la línea.
— ¿Dónde estás? — Le pregunta la agitada Adina.
— Hum. — Ella mira a Lydia, que aún seguía discutiendo con Scott, cada vez parecía que se herían más y gritaban el doble. — Eso no te importa. — Termina respondiendo, porque aún no confiaba en el hada. — De hecho estoy un poco ocupada ahora...—
— Peter tiene a Stiles. —
— ¿¡Que!? — Exclama, caminado como si quisiera correr a buscar a su mate aunque no tenía ni idea donde estaba.
— Óyeme bien, no tengo tiempo porque tu padre puede oírme, está en mi sótano, junto con tu madre, se enteraron que saben sobre que tu hija está viva, también que estás embarazada de nuevo, no lo han tomado bien. — Malia pasa una mano a su boca, para no gruñir en frente de tantos humanos. — Peter está furioso, piensa acabar con Stiles esta vez, Malia, va a matarlo sin dudarlo, sin importarle ni siquiera la conexión contigo. —
— Voy para allá. —
— ¡No! — La detiene cuando ella ya estaba preparándose para correr, sin importarle informar a Lydia antes, aunque la banshee aún seguía demasiado enfrascada en su discusión con McCall. — No puedes simplemente venir, tu madre enveneno a Stiles, lo que tienes que hacer es ir a buscar el antídoto. —
Malia sacude su cabeza, todo esto estaba pasando tan rápido. — ¿Qué antídoto? —
— La sangre de Cassandra. —
Malia no necesita más, cuelga la llamada y pasando por la mitad de Scott y Lydia corre con toda su fuerzas hacia el apartamento de Cassandra Miller, oye el llamado de su mejor amiga, pero ella no podía perder tiempo con explicaciones, ellos tendrían que seguirla si querían saber que estaba pasando.
...
Stiles respiraba con pesadez, cada vez le era más difícil mantenerse despierto, sabía que si se dejaba consumir por el sueño era probable que jamás volvería a despertar de nuevo, y tenía que luchar, Tania tanto motivos para vivir, como Malia, su hija y ahora también el bebé en el vientre de su esposa, no podía darse por vencido, jamás.
— Stiles, cuanto más pelees contra el veneno más daño te haces. — La voz de Peter suena calmada, sin remordimiento alguno por lo que estaba haciendo.
— Voy a matarte. —
Peter se burla. — No, no lo harás. —
Stiles hace su mayor esfuerzo para alzar su rostro y ver a Peter. El Hale mayor estaba sentado en una vieja silla de metal justo enfrente, pero bastante alejado, como si Stiles ahora fuera contagioso. Estaban en lo que parecía ser una vieja habitación, subterránea tal vez, estaba vacía, solo estaba la silla que Peter usaba, y claro, la celda donde Stiles estaba encerrado, tal vez podría romperla y salir, pero la verdad estaba tan débil que cuando despertó ni siquiera pudo ponerse en pie, seguía en el suelo, con cada parte de su cuerpo adolorido y tenso.
Esto era una pesadilla, literalmente.
— ¿Por qué me haces esto? —
Peter se encoje de hombros. — Te obsesionaste con mi hija. —
No podía ser solo eso, está bien, que Stiles también odia con todo su ser a Peter Hale, este hombre mató a su madre después de todo, pero Malia era mucho más importante que ese odio, Peter era el padre de la mujer que ama, de su mujer, y por ella haría lo que sea, incluso olvidar la muerte de su madre, entonces eso le hacía pensar que Peter en realidad no amaba a su hija, porque entonces dejaría que ella fuera feliz, incluso si fuera con su asesino... Suena extraño pero era la verdad después de todo.
Como le hubiera gustado conocer a Malia en otra situación.
— La amo, de verdad lo hago. — Responde con la voz rota por el dolor.
Peter chasque sus dedos. — Ese es el problema. — Dice con neutralidad. — Si dejo que la sigas amando ella morirá. —
Entonces ese era el problema... Peter sabia sobre la profecía, Stiles ya no sorprende en realidad, aquel viejo parecía saberlo todo, pero se preguntaba desde cuanto lo sabía con exactitud. ¿Era por eso que los separo desde el principio? En realidad eso ya no importaba, estaba muriendo, y según Peter eso parecía ser lo mejor, no quería matar a Malia, a su hermosa mate.
Aunque tampoco se la quiere imaginar rehacer su vida con otro chico.
Recuesta su cabeza al suelo, y cierra los ojos. — Si vas a matarme por lo menos diré a Malia donde esta nuestra hija, ya no seré un problema, ¿no? —
— ¿Qué hija? —
Era increíble que incluso en estos momentos Peter no quería confesar sus actos horribles, incluso aunque ya haya ganado todo.
— Vamos Peter, voy a morir, no tienes que seguir mintiendo ahora, es mi lecho de muerte. —
Oye ruidos que le hace entender que Peter se ha puesto de pie. — ¿De que estas hablando? —
Stiles abre sus ojos y mira a Peter. — Ya sabemos cómo cambiaste a nuestra hija con el cuerpo sin vida de otro bebé. —
Hale parece sorprendido, pero se mantiene quieto, luego, para su sorpresa, grita con todas sus fuerzas; — ¡Adina! —
...
Malia sabe lo que le hizo Peter a Stiles sin ninguna explicación más de Adina, la sangre de Cassandra fue suficiente, y es porque no era la primera vez que Peter usaba este veneno en sus enemigos.
¡Peter había envenenado a su esposo!
Su sangre estaba hirviendo de furia, así que ella entra a la casa de Cassandra rompiendo la chapa de la puerta sin ningún remordimiento o pensarlo antes siquiera, todo estaba oscuro, pero ella puede ver la sombra de Cassandra durmiendo en el sofá, enciende la luz ruidosamente y su examiga se levanta aturdida y asustada. Malia lo nota enseguida, tal vez porque paso por algo similar en el pasado, y era bastante obvio la falta del vientre de Cassandra, pero ni siquiera eso puede detenerla.
— ¿Malia? — La rubia no podía creer ver a Malia, o tal vez estaba asustada por los ojos brillantes de Malia, la werecoyote no se detiene a pensarlo.
— ¿Por qué le hiciste esto a Stiles? — Se había acercado tanto a Cassandra que podía sentir el temblor de miedo de la rubia.
— ¿De qué hablas?—
Es como lo que necesitaba para explotar, porque agarra a Cassandra del brazo, es cuando nota que tenía sus garras afuera, lo ignora, su amiga gime de dolor y Malia la empuja hasta que queda sentada en el sofá y Malia prácticamente encima pero aun de pie, para más intimidación.
— ¡¿Por qué le hiciste esto a mi esposo?! —
No iba creer que Cassandra era inocente, para que el veneno tome poder la persona llena de rencor debe dar su sangre sabiendo todo lo implicado, aceptando el castigo, y cuando baja la mirada ve la mano con manchas negras, Cassandra había aceptado sufrir un poco con tal de matar a Stiles, y ella iba hacer que lo lamentara.
— ¡Malia! —
El grito de horror de su examiga es todo lo que se oye en la penumbra en aquella noche, ya que el grito había sido tan fuerte que los bombillos de luz habían explotado.
...
Lydia se detiene cuando su garganta empieza a picar, conocía tan bien esa sensación, hacía no mucho le sucedió después de todo.
— ¿Lydia estas bien? — Le pregunta Scott, también deteniéndose para estar a su lado, la agarra del brazo pero Lydia lo aparta. — ¿Has sentido que alguien va a morir? — En realidad odiaba que Scott pudiera leerle tan fácilmente.
— No es un sentimiento. — Responde, alzando la vista para ver a su alrededor y apretando su boca.
Estaban a unas cuadras de la casa Hale, habían tenido que seguir a Malia, pero en un momento la perdieron, ella parecía correr como una loca demasiado rápida, Scott podría haberla alcanzado, pero él se negaba de dejarla atrás, así que corrió a paso de la lenta banshee sin importar que ella le dijera lo contrario. Como no sabían dónde ir Lydia decido por ambos, la mejor opción era la casa Hale, tal vez la Loba sabía algo y Lydia estaba decidida a hacerla hablar, pero en eso aquel presentimiento había llegado a su boca.
La calle estaba vacía, muchas casas tenían las luces apagadas porque era muy tarde, es un barrio bastante fino. Todo le sucede como en cámara lenta, su instinto se apodera de ella, su boca se abre, Scott es bastante inteligente como para alejarse justo cuando ella deja que su grito salga, algunos bombillos de los postes explotan, Scott se pone enfrente para protegerla de los pedazos de vidrio y electricidad, casa por casa va encendiendo su luz.
Todos habían oído su grito.
Cuando termina su cuerpo estaba temblando y su garganta ya no le dolía por lo menos tanto, pero aún tenía ese apretón. Scott la sostiene por los codos cuando la ve debilitada, al alzar la mirada nota que sus oídos estaban sangrando, él había soportado el dolor con tal de estar cerca de ella y protegerla de sí misma.
Oh, cuanto lo odiaba en ese momento, lo odiaba porque hacía que lo amara cada vez más.
Idiota.
— ¿Estas mejor? — Le pregunta con sincera preocupación.
Lydia respira hondo antes de negar con la cabeza repetidamente. — Siento que alguien más va a morir esta noche. — Alza la mira alarmada. — Necesitamos encontrar a Malia. —
...
Las manos de Malia seguían temblando, sus garras aún estaban afuera, y la sangre escurría de sus dedos como si se tratase de una película de terror. Trata de no pensar en lo que hizo o el remordimiento no le dejaría siquiera moverse, y aun necesitaba salvar a su mate, de todas maneras tiene que detenerse cuando un agudo dolor atraviesa su vientre aun plano.
Paso una mano a ese lugar. — Vamos bebé. — Habla mirando ningún punto específico en la oscura calle de la ciudad. Luego de lo que paso con Cassandra cogió una botella vacía de cerveza que estaban en la mesa, saco toda la sangre que pudo del cuerpo sin vida de la rubia, justo en el corte de su cuello, el mismo corte que Malia le había hecho, le causo nauseas, pero ya era demasiado tarde como para arrepentirse, agarro la botella y salió corriendo de nuevo, ahora debía ir con Adina, quien le dijo que la esperaba en el bosque detrás de su casa luego que ella la llamo para decirle que ya tenía la sangre. — Por favor resiste, tenemos que salvar a tu papá. —
Toma una gran bocanada de aire, tenía mucho miedo de que todo esto pudiera afectarle a su bebé, pero ella aun no puede detenerse, probablemente ahora mismo Peter estaba torturando a Stiles y ella no podía permitir aquello.
Luego que se siente un poco mejor, deja de acariciar su vientre y retoma su camino. No podía perder más tiempo.
...
Corinne aprieta la presión de su bota en el pecho de la pelirroja, esta jadea ante la falta de aire.
— ¿Le matamos ya? —
Peter no dice nada, se agacha a la altura de Adina clavada a la tierra, sostiene la muñeca del hada y alza para que también sea visible para Corinne, luego le quita el guante negro de cuero que ella había estado usando prácticamente toda la noche. Habían sido unos idiotas al no verlo antes. Cuando el guante ya no está pueden ambos ver las manchas negras que estaban llenando las manos de Adina.
La Loba se ríe de su misma estupidez. — Magia negra. — Mira a Peter. — Ella ha usado magia negra en nuestra hija, ¿cómo no lo vimos antes? —
Adina se remueve, buscando zafarse de Corinne, pero obviamente no puede, estaba empezando a volver morada por la falta de aire. Peter la suelta con brusquedad, haciendo que su brazo se golpee duro contra el suelo del bosque, él se pone de pie, completamente enojado consigo mismo.
Luego de Stiles le dijera todo aquello de que Malia había tenido una niña y no un niño, y que disque él ordeno mandarla lejos de Malia porque odiaba a la niña por ser hija de Stiles. Vaya estupideces. Jamás deseo que Malia sufriera la misma historia que ellos, vale, no le hacía feliz que su nieto fuera un Stilinski, aquella familia siempre ha sido un problema en su vida, pero era el bebé de su hija, su nieto, y jamás le haría daño a la familia.
Estaba matando a Stiles para salvar a Malia después de todo. Stiles Stilinski, un bueno para nada antes que él llegara y lo transformara.
— No cualquiera magia, no es como si fuera la primera vez que usa magia negra antes. — Le dice a la Loba. — Para revivirme y acabar con Brian uso magia negra, con Allison también, incluso con nuestro plan B en Eichen, así que para que este así ella debió usar vudú. —
— Malvados espíritus del vudú en Malia. —
— Exacto. —
Corinne estaba tan enojada que tiene que sacar su pie del pecho de Adina o terminaría en matarla definitivamente, se acerca a un árbol y lo golpea con todas sus fuerza, aunque claro, eso no la hace sentir mejor.
Cuando Stiles dijo aquellas estupideces él llamo a Adina, pero no obtuvo respuesta alguna, así que subió del sótano, dejando al medio muerto de Stiles encerrado, encuentra a Corinne en el sofá, parecía durmiendo pero entre sus manos tenía una sospechosa taza, se alarma, pensando en que Adina pudo haberla envenenado pero por suerte nota los latidos de su corazón, solo estaba inconsciente, agarra la taza y cuando la acerca a su nariz nota que olía a muérdago, la aleja enseguida lanzándola lo más lejos posible, entonces agarra a su esposa y la lleva hasta el comedor, tira todo lo que había en el con una mano y luego deja a Corinne.
El muérdago no era tan mortal para los werecoyotes como para un werewolf, pero si no hacía algo su esposa podría durar inconsciente dos semanas enteras, esto debió planearlo Adina, claro, era una distracción para él y lo peor era que estaba funcionando, no podía dejar a Corinne así, de todas maneras sabia como tratar ante esto, agarra el brazo de su esposa y lo rompe, eso debería hacer que las células de auto curación actuaran más rápido contra el muérdago. No pasa mucho tiempo cuando Corinne despierta con un grito de dolor saliendo de su boca.
Peter no tarda en contarle todo sobre lo que se enteró, también sobre sus sospechas de que Adina quiere poner a Malia en su contra, no estaba seguro porque aun, pero debían encontrarla, así que no perdieron más tiempo, el brazo de Corinne aún se estaba curando cuando encontraron al hada en el bosque detrás de la casa, unos kilómetros de distancia, así que no había sido lo suficientemente lista en escapar de ellos.
La escena era la típica de las brujas, la luna estaba brillando en lo más alto, hacia demasiado frio, lo cual no era normal en esta ciudad y mucho menos en esta época del año, pero lo que más llamaba la atención era el gran caldero en fuego lento que había en la mitad de un círculo de árboles. Cuando Adina los noto alzo la mirada, estaba vestida de un vestido negro con botas negras muy altas, y claro, los guantes negros, era como si esperaba ir a un funeral, obviamente su vestimenta no tenía nada que ver con el hechizo, solo era su forma teatral de decirles que habían llegado muy tarde.
Corinne fue la primera en atacar, Adina fue rápida y la envió lejos convocando el viento, entonces Peter fue el siguiente, y aunque Adina parecía estar poderosa no pudo con ellos. Nunca nadie podía con ellos cuando trabajaban en equipo.
La confrontaron, ella se negó a hablar, entonces Corinne empezó a torturarla, aunque no ayudo de mucho, por eso Peter tuvo que juntar todas las piezas por sí mismo, aunque aún no sabía porque Adina estaba haciendo todo esto.
Y que le hizo a su hija en específico.
— ¿Dónde está mi nieta? — Le dice Peter, ahora es él quien toma al hada hasta sin dejarla sin respiración, pero esta vez es por el cuello.
Adina sonrisa. — Si te lo digo entonces no habrá diversión. — Logra decir entre jadeos.
— Peter ella está jugando con nosotros. —
Suelta Adina, se pone en pie y gira a la dirección de su esposa. — Busca a Lydia, yo me encargare desde aquí. —
— Pero...—
— Puedo controlarla. — Su esposa no parece convencida aun. — Por favor Corinne. —
La mujer se acerca, posa la mano en el pecho de él y le da un rápido beso, pero lleno de sentimiento que hace el corazón de Peter de un salto.
— Mantente seguro. — Dice ella luego que se aleja.
— Tu también. —
De aquella misma forma también se habían dicho, sin necesidad decirlo realmente, por primera vez te amo, ya que no son muy fan de la palabra con A, solo que esta vez se sentía como una despedida.
Peter esperaba que no lo fuera.
...
— Aun no puedo contactar a Stiles. — Dice Scott bajando su celular derrotado.
Lydia mira la casa enfrente. — Ya te lo dije, Scott, si Malia se fue así es porque seguro es por algo de Stiles. —
— ¿Crees que este en peligro? —
La banshee le mira, con calma dice; — Estoy segura. —
Scott parece intimidarse porque traga en seco y luego baja la mirada, Lydia a veces podía ser demasiado fría, sus amigas se lo habían dicho muchas veces en el pasado, pero ella no podía evitarlo, con todo esto de predecir o sentir la muerte, las cosas de la vida simplemente no le asombraban más. Ella sintió la muerte de su mejor amiga en el pasado, algo que definitivamente te deja marcada para siempre.
Ella empezaba a odiar aquella noche, habían estado corriendo demasiado, estaba muy agotada, así que cuando finalmente llegaron a la casa Hale ella no puede evitar suspirar de alivio.
— Aunque claro, el peligro es algo abstracto para todos nosotros. —
Scott frunce el ceño, Lydia no se tome el tiempo para explicarle, saca la llave de su bolso y entra a la casa, todo estaba en silencio y oscuridad, no necesitaba poderes de lobo o coyote para saber que la casa estaba vacía, se muerde con fuerza la lengua para no dar insultos solo porque estaba muy furiosa en ese momento.
— ¿Y ahora qué? — Pregunta Scott.
Lydia pasa una mano a su cara, la sensación de querer subía cada vez más a su garganta, y estaba agotada de tener que pensar cada paso, en especial cuando se sentía tan desorientada como aquel horrible momento.
Mientras estaba analizando la posibilidad de sucumbir definitivamente a la locura Scott la agarra de la cintura y la empuja detrás de él, antes que pueda preguntar que rayos le pasaba él le gruñe a la sombra que se da paso enfrente de ellos.
— Corinne. — Lydia nunca antes había llamado a la Loba por su nombre, pero es que la forma en que la Loba lucia la hacía sentir un tanto extraña, como... Preocupada. — ¿Estas bien? — No puede resistirse a preguntar.
La madre de Malia estaba hecha un desastre, su ropa estaba rota en ciertas partes, tenía sangre seca en su frente y su rostro lucia agotado, al grado de parecer haber envejecido mucho en solo una noche. Si Corinne estaba así pensar en Malia le causa un escalofrió frio.
— No sabes donde esta Malia, ¿verdad? —
La banshee le ve cautelosa, le hace un gesto a Scott para que se apartarla, y aunque él duda lo hace, entonces ella se acerca a la Loba.
— ¿Qué es lo que esta sucediendo? — Pregunta sin más rodeos.
La Loba también es bastante directa y dice; — Adina estuvo metiéndose en la cabeza de todos ustedes, les mintió y en especial a Malia. —
No era por ser arrogante ni nada pero Lydia siempre lo sospechoso, Adina era más extraña y buena mentirosa que incluso Peter Hale, lo sabía por experiencia, ella había sido la aprendiz de aquella retorcida hada después de todo, pero se siente estúpida de no haberlo visto antes en realidad... Espera... ¿Adina le había hecho esto a la Loba? Wow, algo feo estaba pasando.
No, no, no, si Malia no había ido con Peter y la Loba significa que la llamada no era de ellos, era de Adina, según la nueva información Malia puede ser la que está en peligro o...
— ¿Dónde esta Stiles? —
Corinne pasa sus ojos de Scott a ella por unos minutos. — Él no importa en este momento, necesitamos encontrar a Malia para que sepa la verdad. ¿Dónde está? —
Lydia estaba tan harta de todo este juego, las mentiras empezaban ahogarla, así que ella se acerca a la Loba y la agarra con fuerza del brazo, la mujer estaba tan sorprendida que se asombra. — Ya no somos niñas, Corinne, deja de tratarnos así, y dime exactamente toda la verdad si quieres que te ayude. —
La Loba se enoja, tal vez por la altanería, y se aparta con brusquedad. — Stiles está muriendo, tal vez ya está muerto, lo hemos envenenado porque era él o era Malia, y créeme Lydia, no voy a dejar que me hija este en más peligro. —
— No. — Susurra Scott, no queriendo creer que su mejor amigo estaba muerto, él la mira, como buscando que ella se lo negara, pero Lydia no podía, no hace mucho ella grito porque había sentido la muerte de alguien.
— ¿Desde cuándo sabes sobre la profecía? — Le pregunta a la Loba, ignorando a Scott.
La Loba frunce el ceño. — ¿Desde cuándo ustedes lo saben? —
Lydia suspira, iba ser una noche larga.
...
— Peter era el mejor amigo de Chris cuando eran jóvenes, eran muy unidos, pero Talia mato el primer amor de Chris, él creía que había sido Peter y le dice a nuestro padre donde se encontraban los Hale, en ese entonces los Hale estaban en problemas porque uno de ellos habían roto muchos tratado de paz, así que nosotros, los Argent, siguiendo el código encerramos a los Hale en un centro especial antes que existiera Eichen House, aquella misma noche también Peter mato a su propia hermana, Peter hizo a creer a todos que habían sido los cazadores quien la mato, entonces de alguna forma Peter logro escapar, parecía que había hecho equipo con otro recluso, se llevó a todos sus sobrinos, pero por lo que tenemos entendido Laura Hale murió entre todo el desastre. — Kate toma una larga respiración. — Peter estuvo por años desaparecidos, a la corte llego una nueva pareja de cazadores, eran Peter y Corinne, pero con otros looks al extremo, luego nos enteraríamos que habían cambiado de formas gracias a un brujo llamado Brian, se habían hecho pasar por cazadores dos años, Peter de nuevo se acercó a Chris, cuando ya tenía todas las debilidades de cada cazador de la época hizo una enorme guerra de werewolf contra cazadores, con el tiempo había hecho toda una manada guerrera, ellos ganaron, pero no fue suficiente en su venganza, mato a la mayoría de familias reconocidas cazadoras, dejo a muchos niños huérfanos, y lo peor, mato a la esposa de Chris y te secuestro cuando apenas eras una niña pequeña aun, te estuvo torturando durante meses, creemos que por eso perdiste toda memoria de tu real familia. — Los ojos de Kate le dicen que no estaba mintiendo, y claro, podía sentir sus latidos calmados. — Le mando cada semana a Chris un nuevo video tuyo sufriendo, hasta que una noche...— Carraspea, parecía que no quería decir el final.
— ¿Qué paso? — Allison necesitaba saberlo ahora más que nunca.
Kate baja la mirada. — El último video era de ti desnuda, estabas encadena a una cama, luego se acerca un chico y te tocaba mientras gritas, puedes imaginar lo horrible que era ver eso a un padre, la imagen se cortaba cuando el chico parecía desnudarse. — En ese momento un nuevo dolor llega a Allison, pero imágenes de fondo llegan a su subconsciente... Estaba recordando. — Te buscamos por tanto tiempo, pero los cazadores que habíamos logrado sobrevivir tenían que encargarse de tantas cosas, los niños huérfanos era una prioridad en ese momento también, así que no pudimos encontrarte con lo poco que nos quedaba, hasta que una noche Chris desapareció por completo también, y solo me dejo una nota diciendo que le vendió su alma a Peter con tal de salvarte. — Kate se pone en pie, como no queriendo que Allison le viera. — Hace unos meses me entere que había muerto en una de las misiones que Peter le ponía, y también que fue capaz de matar a Claudia Stilinski, cuando esta también fue amiga de todos nosotros. Creímos que también moriste. — Gira para verla finalmente. — Pero estas aquí Ally, has vuelto a tu verdadero hogar. —
"— Ally, ¿me prometes que te mantendrás lejos de Isaac? —" Las palabras de Lydia regresan a su cabeza como los horribles recuerdos del chico que le tocaba en su contra, la banshee le había pedido aquello sin que tuviera sentido para ella, pero ahora, cuando su memoria por fin estaba trayendo devuelta todas sus pesadillas, finalmente lo entiende.
Lydia lo sabía y no se lo dijo antes, el horrible hecho de que Isaac casi abusa de ella, y si Lydia le había ocultado eso durante años significaba que sus amigas podrían saber todo lo que Peter le hizo, habían sido unas hipócritas todo este tiempo, pero no era de sorpresa, Malia es hija de Peter después de todo, y Lydia era tan similar a la Loba aunque no tuvieran la misma sangre, ellas siempre fueron buenas acatando horribles ordenes porque eran sin escrúpulos como todos de la manada Hale, todas ellas no sufrieron en manos de Peter como ella, y la dejo sin familia.
Allison se pone en pie, va hacia el la pared que estaba llena de armas, sus dedos tocan el arco brillante, tal vez en el pasado alguna vez lo uso, tal vez este sería su arma que usaría al lado de su familia para acabar con los malos. No, no hay más tal vez, estaba recibiendo una nueva oportunidad de seguir su verdadero destino y además ahora sabía que tenía más familia, una familia real a su lado.
Peter había hecho cosas horribles e iba pagar. No, no solo él. Allison se limpia las lágrimas silenciosas que habían salido mientras había odio a su tía, lo hace tan rudamente que su piel arde, pero no importaba, gira sobre sus talones para encontrarse con los ojos fríos de Kate.
— Quiero acabar con toda esa manada. — Lo dice tan segura, esperaba que siguiera así el resto de su vida, en el proceso de aquella difícil decisión.
Kate ladea la cabeza, duda aun. — ¿Incluso con Lydia y Malia? —
Su pecho se oprime con aquellos nombres, con sus dos mejores amigas... Todo aquello había sido una falsa, así que alza en mentón con altanería y dice; — Sí, acabare con ellas también. — Por suerte su tía no puede sentir los latidos de su corazón.
...
Cuando Malia finalmente llega al lugar acordado con Adina puede jurar que lo que menos imagino encontrar en el lugar era a su padre luchando a muerte con la hada.
— ¡Peter! — Le grita a su padre para que dejara de ahocar a Adina, necesitaba a la pelirroja ya que era la única que podía hacer el antídoto para salvar a Stiles, tal vez por eso mismo su padre pensaba matarla, él era lo mejor de lo peor.
Su padre gira cuando la oye, pero no suelta Adina por lo que Malia tiene que acercarse y empujarlo lejos de una patada, su cuerpo duele mucho pero no puede dejar de luchar. Peter aterriza contra un árbol, eso lo detiene por unos minutos así que Malia lo aprovecha, se agacha a la Adina medio desmayada en el piso de tierra, el hada estaba hecha un verdadero desastre, Peter la había golpeado por todos lados, su ojo derecho empezaba a hincharse de una manera muy desagradable.
— Adina tengo la sangre. — Le da palmaditas a la mujer en el rostro, temerosa de hacerle más daño pero empezaba a perder la paciencia. — ¡Adina! —
La hada abre por completo sus ojos por fin, estaban muy rojos, ella pasa una mano a la de Malia que seguía en el rostro de ella, frunce el ceño cuando ve las manchas negras en su mano, era asqueroso, jamás pensó que Peter sería capaz de hacerle algo tan horrible a su amante, pero ya no era sorpresa de todas maneras.
— Peter...— El hada tose sangre. — Quiere matarme para no ayudarte. — Como lo había sospechado Malia desde que llego. — Mátalo. — La werecoyote busca a su padre con la mirada, cuando lo encuentra nota que ya estaba empezando a levantarse.
Vuelve la mirada a Adina. — No puedo. — Niega con la cabeza, sus ojos se llenan de lágrimas por la impotencia. — Es mi papá...— Ya había cometido suficientes errores esa noche.
Se calla cuando las manos de Adina se posan sobre sus mejillas, ella se siente raro ante el contacto. — Mátalo Malia. — Su voz suena extraña, sus ojos parecen volver demasiado llamativos, pero lo mejor es que el cuerpo de Malia deja de pesarle.
Es como si fuera una nueva persona.
El sol ya estaba apareciendo, su luz se filtraba entre los árboles, los ojos de Malia son azules eléctricos cuando se pone en pie, sus botines se hunden con fuerza entre la tierra, Peter ya estaba de nuevo en pie, parece ser que Malia le había roto una pierna pero ya estaba sanado.
— Malia no la oigas, todo lo que te ha dicho es mentira. — Pone sus brazos al frente, reacio de pelear contra su hija. — Yo no sabía que tu hija vivía, ni siquiera sabía que tuviste una niña. — Habla con calma, seguridad, pero Malia ya había visto antes aquel mismo gesto en muchas otras mentiras.
Corre en posición de ataque, Peter pone sus brazos como escudo ante los golpes de ella, entonces Malia saca sus garras y las clava en el lugar que Peter no logra protegerse, el costado de su vientre, el hombre aúlla de dolor, es cuando no tiene más opción que empujarla con mucha fuerza. La werecoyote cae sobre su trasero, de alguna forma Peter había logrado apartarle sin hacerle daño, pero un nuevo enojo brota en el interior de ella, no sabe de dónde sale pero de todas maneras no se sentía como ella misma, así que se levanta, ruge y se lanza una vez más al hombre que le dio la vida.
...
Isaac es el primero en llegar al lado de Millie cuando esta grita en sus sueños, parecía que tenía una pesadilla, pero es Kira quien se sienta en la cama de la niña y la sostiene por los hombros para ayudarla a despertar. Millie lo hace entre jadeos y lloriqueos.
— Esta bien bebé, todo esta bien. — Repite una y otra vez Kira a la niña que pataleaba porque seguía medio dormida. Wow, era un sueño fuerte. — Millie abre los ojos, todo está bien, estoy aquí. — La mujer trata de sonar calmada pero su ceño estaba levemente fruncido, e Isaac también podía oler la preocupación en la madre joven.
Anoche había sido calmada, se quedaron en ver una película, pero al final Kira y él se quedaron dormidos, Millie los despertó para decirles que había acabado, entonces Kira la llevo a lavarle los dientes, la niña estaba un poco extraña, más callada de lo normal, pero estaban tan cansado no le pusieron mucha atención, cada uno le dio un beso de la buenas noches y la dejaron en la cama, ahora eran las cinco de la mañana, estaba amaneciendo y la niña les había despertado con el grito desgarrador que dio.
Desde hace como un mes ellos compartían cama, también habían tenido sexo varias veces, él se dio cuenta que estaba enamorado de Kira como nunca antes lo estuvo de alguien, la chica es hermosa, brillante y encantadora, entonces él no podía esperar porque ella aceptara ser su esposa, pasar el resto de su vida con ella parecía lo correcto, y quería ser el mejor padre para Millie porque la niña era adorable y él empezaba a quererla como su propia hija.
Cuando Millie abre los ojos finalmente, enormes lágrimas ruedan por sus mejillas. Isaac no puede resistirlos más, se sienta en el otro lado de la cama y agarra una mano de la niña.
— ¿Un mal sueño? — Le pregunta, sabía que hacer cuestiones podía hacer que su mente se despertara con más rapidez y se diera cuenta que esta era la realidad. — ¿Qué ha pasado, Millie? — Acaricia la mejilla de la niña con cariño.
— La mujer bonita. — Pasa una de sus manitos por su nariz.
— ¿Qué mujer bonita cariño? — Pregunta Kira, pasando la mano por el cabello de Millie para calmarla.
— La de la boda, estaba sufriendo, sus manos estaban llenas de sangre, estaba llorando mucho, mami, creo que esta mal. —
— Cariño todo está bien, ¿sí? Solo fue una pesadilla, no fue real, no es real. — Kira le da una sonrisa tranquilizadora a su hija.
Millie aparta las manos de Kira con enojo, sorprendiendo a todos, entonces ella gira hacia Isaac. — Ella era tu amiga, recuerdo que la presentantes así. — Isaac estaba confundido, ¿de quién estaba hablando? Busca la mirada de Kira para que le ayudara pero su novia parecía igual de perdida que él. Millie agarra la mano de Isaac, llamando su atención de nuevo. — ¿Puedes ver si ella está bien? —
— Hum... — Isaac duda.
Millie hace un puchero. — Por favor papi. —
Bueno, no podía negarle nada a la niña cuando le miraba de aquella forma y además le decía papá. — Claro, puedo hacer unas llamadas. —
...
Malia puede ver los labios de Adina moverse pero ella de verdad no puede escuchar nada, su cabeza estaba repitiendo una y otra vez la escena que acaba de pasar, la horrible cosa que hizo, y la prueba de su crimen seguía a un lado de ella.
Había matado a Peter, lo hizo, mato a su propia papá, oficialmente se había vuelto como sus padres biológicos. Era una mala persona en todos los sentidos ahora, ya no le quedaba nada de humanidad, se podría considerar ser peor madre que la Loba, porque ella mato al abuelo de sus hijos. Ella mato a su alfa.
— ¡Malia tenemos que salvar a Stiles! — Adina la cachetea con fuerzas, y sirve, porque ella puede salir de su shock.
Cierto, ella hizo todo esto por Stiles ahora no podía quedarse como estúpida en el suelo mientras su esposo moría. Se levanta ignorando el dolor en su vientre, sabía que su bebé estaba bien, había resistido mucho hasta ahora y esto no será la excepción, aunque se sentía un poco mal que su inocente bebé hubiera sido testigo del horrible asesinato.
Matar a Peter fue fácil, horriblemente fácil, él en realidad no lucho mucho con ella, sabia porque, Peter estaba enterado de su embarazo, de hecho se lo grito diciéndole que se detuviera porque podía lastimarse, Malia aprovecho eso, o la otra Malia, la que no media nada y no le importaba su bebé, hizo una lucha cuerpo a cuerpo aun sabiendo que estaba mal, aun recordaba la mirada llorosa de su padre cuando ella desgarro su garganta, pero lo que más le duele admitir es que disfruto cuando lo hizo, la sangre lleno su ropa nuevamente, y no le importo, Peter cayó al suelo lentamente, sus ojos aun abiertos, a pesar de todo él no trato de hacerle daño.
¿Por qué no le hizo daño? Si lo hubiera hecho entonces ella no se sentiría tan mal ahora, porque hubiera sido en autodefensa.
Malia limpia la sangre de sus manos en su jean, mientras Adina invierte la poción que estaba haciendo, mientras ella peleaba con Peter, en la botella de cerveza que había traído, parece ser que había usado ya toda la sangre de Cassandra.
El nombre le trae nuevos recuerdo, matar a Cassandra se había sentido lo contrario, era como si hubiera hecho lo correcto, la rubia si había luchado y siendo sincera Cassandra no era tan inocente como aparento todo este tiempo porque había aceptado dar su sangre para matar a Stiles, había aceptado estar hechizada el resto de su vida con tal de tener a Stiles lejos de Malia.
Estaba tan centrada en sus malos recuerdos que se sobresalta cuando Adina pasa delante de ella con un encendedor que tira al cuerpo de Peter, su muerto padre no demora en encenderse en llamas furiosas que hace un fuerte olor llene el bosque.
— ¿¡Por qué hiciste eso!? — Le grita al hada.
Adina la mira. — ¿Qué? ¿Ahora te preocupas por el hombre que acabas de matar? —
Malia no puede decir nada ante eso. Adina bufa y la agarra del brazo, empezando a jalarla hacia la casa en busca de Stiles.
...
— ¿A quién piensas llamar? — Le pregunta Kira luego que habían tranquilizado a Millie y dejado en su habitación.
Isaac busca entre los contactos de su viejo celular. — Se lo prometí, Kira. —
— ¿Sabes si quiera de quien estaba hablando? —
— No. — Cuando da con el número que buscaba él sonríe. — Pero tengo una idea. —
Kira no luce contenta con esto, pero Isaac no iba ser nada malo, se pasa el celular al oído y no pasa mucho tiempo hasta que una voz femenina responda.
— ¿Hola? —
— Hey Cora. —
...
Cuando abre sus ojos todo es bastante borroso al principio, pero sus sentidos no tardan en darse cuenta que la persona quien lo ayudaba a incorporarse y le daba de beber algo asqueroso era Malia, su amada mate había llegado a salvarlo.
Aunque es asqueroso lo que Malia le estaba dando ella lo obliga a beberlo todo y ayuda mucho, su vista se vuelve visible de nuevo, puede ver que seguía en la celda pero ahora estaba abierta y no estaba Peter ni la Loba, pero Adina les veía desde una esquina del lugar, él no le presta mucha atención al hada su mirada instintivamente busca a Malia, estaba apoyada en sus rodillas para estar a la altura de él, una de sus manos posaba detrás de la nuca de él, mientras que la otra sostenía una vieja y maloliente botella de cerveza, pero lo que más llama la atención es su estado físico, tenía su ropa llena tierra, su cabello un desastre, sus manos tenían manchas de sangre seca, y sus jean eran prácticamente rojos ahora.
Él la agarra de la muñeca para detenerla, ya se sentía mucho mejor y el sabor de aquel liquido empezaba a causarle solo nauseas. Malia deja la botella en el suelo y lo ayuda a sentarse apoyando la espalda hacia los barrotes de la celda, algo en los ojos de ella le preocupa demasiado.
— ¿Estas bien? — Le pregunta mientras pone sus manos a cada mejilla de ella.
Malia sonríe levemente. — Yo no fui la envenenada, Stiles. — Ella no responde su pregunta en realidad.
Cuando la mira más detalladamente nota que de hecho no tenía ninguna herida de gravedad, así que toda esa sangre no era suya, cuando da una gran olfateada nota que era cierto, la sangre era de Cassandra y Peter, una mezcla que no significaba nada bueno.
— ¿Qué es? — Le pregunta de nuevo, esta vez le dirige una dura mirada para que supiera era inútil mentirle. — ¿Qué ha sucedido, Malia? —
Su chica no responde, aparta las manos de él de su cara, baja la mirada, muerde su labio inferior por unos minutos hasta que finalmente lo ve directo a los ojos, él seguía esperando una respuesta pero Malia se la da sin decir palabra alguna.
Los ojos de ella brillan a rojo escarlata.
Él, como el idiota que es, dice lo más obvio de aquel momento. — Eres un alfa. —
