Hay una Leyenda Urbana conocida como el TekeTeke, esta tiene forma de un dorso superior femenino; una horrible sombra que se arrastra a través de sus codos.

Aparece con una guadaña para cortarte a la mitad para así dejarte como ella, muchos dicen que todo se debió a que una chica que murió tras caer en las vías del tren…pero son muchas las versiones que existen, pero siguen los accidentes misteriosos en donde personas involucradas quedan mutiladas.

El Otro TeKe TeKe

Una joven se desplomaba a las vías del tren, perpleja mientras el tiempo se alargo hasta el punto de observar una desagradable figura entre el bullicio de gente que esperaba al tren; su sonrisa espeluznante solo era superada por la guadaña que portaba en una de sus manos.

— ¿Por qué nadie más la ve?—Fue su único pensamiento antes de ser despedazada por el tren que llegaba a la estación, un segundo en la vida de todos los testigos, una hora a su propia vista. El ruido de la maquina deteniéndose de golpe y gritos de pánico ante la espeluznante escena.

Tres días después

Hinata caminaba de manera lenta, sostenía su portafolio con pesadez a su lado Shion caminaba de igual o peor manera; el regreso de la escuela era como un calvario del cual no sabían cómo liberarse.

— ¿A casa o al hospital?... ¿Hinata?

— ¿Ah?, lo siento sigo perdida en mis pensamiento; quería ir a tomar un baño y tal vez comer algo…Mama debería descansar pero no logro sacarla del hospital

—Hablemos con el médico, para que este cómoda y hagamos que tome una ducha en el hospital…no se me ocurre nada más.

—Podría funcionar…

— ¿Naruto?

—Hoy ira a casa de Sasuke y Gaara…ninguno está bien…nadie lo esta

La rubia bajo la vista algo mareada, meneo la cabeza de golpe para respirar con fuerza recargándose un momento en la pared; regreso la vista hacia su prima y corrió levemente para alcanzarla, estaban demasiado cansadas.

—Hinata…estoy segura de que Hanabi despertara pronto

—Lo sé, pero me preocupa los cambios de los chicos…aun no se qué paso, Hanabi estaba en shock y Sasuke la tenia pero papa se enfureció dijo que él hizo algo.

— ¿Crees que el Uchiha haya hecho algo para lastimarla?

—No lo sé…por ahora solo quiero que despierte, solo eso

Al llegar ya tarde al hospital encontraron a Neji que estaba a un lado de su madre, ella dormida a los pies de la cama donde Hanabi seguía convaleciente, el solo hizo una seña de silencio mientras colocaba una manta para cubrirla.

—Apenas de durmió, el médico le dio un sedante para relajarla

—Nii-san…deberías descansar has estado todo el día aquí

—Si Neji, nosotras haremos guardia esta noche tu descansa o si no todos enfermaremos

—No se…si no hubiera dejado que ella se hubiera ido sola aquel día….quizás

—El quizás no existe Neji, nada de lo que paso se puede cambiar pero estamos aquí para cuidarla…así que ve y descansa

Neji la miro un momento, eran escasos los momentos en que Shion era así de amable con el pero sabía que tenía sus encuentros con ella pero nunca de gravedad. Regreso por su chamarra mientras se despedía con la mano, su rostro cansado no paso desapercibido por ninguna.

Shion miro todo con lujo de detalles, últimamente tenía un sentimiento que le estaba carcomiendo por dentro con tanta fuerza que a veces deseaba gritar hasta desfallecer.

La escena de Hinata y Hanabi con su madre la lleno de celos, después de todo su madre había muerto cuando ella era muy pequeña, su hermano mayor Hiroshi siempre estuvo al cuido de ella y de sus primos desde que tenía memoria pero después de que él les dejo se sintió terriblemente sola.

Su padre no sabía si había enloquecido o si de plano su mente dejo su cuerpo, permanecía por momentos en total silencio hasta el grado de que su cuerpo se deterioro y con el pasar del tiempo el también murió.

Por que se había alejado tanto de sus primos le venía eso a la mente en aquel momento, ni ella mismo lo recordaba pero ahora se daba cuenta de que eran su única familia en aquel momento. Pero se sentía ajena a ellos.

— ¿Shion? ¿Te sientes bien?

Meneo la cabeza mientras se dirigía al sofá que había en el cuarto, coloco una almohada y simplemente se quedo dormida ante la mirada preocupada de Hinata.

Una hora antes casa de los Uchiha

Naruto tenía una expresión dura y de molestia, a su lado estaba Sakura junto con Kiba y Sasame que por el contrario tenían una expresión más de incertidumbre.

— ¿Qué está pasando aquí?

—Sakura-Chan creo que deberías irte a tu casa

— ¿Desde cuándo me das ordenes?, Sasuke-Kun no ha ido a clases en muchos días vine porque estoy muy preocupada—Con bastante molestia la pelirrosa tocaba el timbre sin muestras de ceder a lo que el rubio le aconsejaba.

—Bueno Shino dijo que cualquier cosa nos llamaría, pero no se ustedes algo no está nada bien—El castaño refunfuñaba al tiempo que mostraba el celular como si fuera lo más preciado en aquel momento.

Sakura estaba a punto de decirles bastante molesta pero la puerta abrirse les hizo fijarse en la persona que salía a recibirlos.

— ¿Compañeros de Sasuke?

—Sí, el Teme es mi amigo tengo que verlo cuanto antes…Augh, Sakura-Chan, eso dolió

—Más vale, que maneras de presentarse son esas—Levantando su puño en todo lo alto haciéndole retroceder con miedo.

—Kiba-Kun…Sakura da miedo

—Lo sé,

—Parecen ser bastante activos, pasen un momento debo hablar con ustedes

Los cuatro entraron mientras el joven de cabellos oscuros les ofrecía algo de beber, a su lado había otros dos jóvenes de la misma edad que solo los miraban sin decir nada.

—Ellos son mis amigos de la Universidad Deidara, Sasori, ellos son compañeros de mi hermano Sasuke

—Que Bomba Itachi, no parecen ser del tipo de amistad de tu hermano—El chico que sujetaba su largo cabello rubio en una coleta hacia maromas con sus manos a modo de explosiones y con bastante ruido.

—Cierra la boca Deidara no sabes controlar tus palabras—La otra persona de cabello corto y color rojizo tomaba una bebida algo frustrado por el comportamiento de su compañero, pero sus ojos se habían posado en Sakura quien les miraba mas desconcertada.

—Solo les diré una cosa…Naruto solo tú puedes entrar a ver a Sasuke, nadie mas—El chico solo se levanto subiendo escaleras arriba y el rubio era aventado por Sakura para que le siguiera, el ambiente que quedo en el salón fue más explosivo con el silencio sepulcral que ahora reinaba.

Naruto por una extraña razón tenía temor, su corazón comenzó a latir muy rápido tanto que se había olvidado de respirar dándose cuenta al momento de querer decir algo.

—Esto no debes mencionarlo a nadie…ni siquiera mis padres lo saben, ellos están en un viaje

—Itachi…el Teme

No término su frase cuando llegaron a una habitación en donde Itachi abrió la puerta rápidamente para cerrarla tan pronto como habían entrado, los azules ojos del chico se quedaron atónitos al ver lo que tanto había estado escondiendo el pelinegro.

—Sasuke…

Su sorpresa fue tan grande que no había percibido el enorme hedor del cuarto, cerrado por completo sin ningún tipo de abertura que dejara entrar o salir el aire del lugar.

Las sabanas estaban cubiertas de enormes manchas de sangre, tanta que ya tenía días de haberse secado y provocado un olor nauseabundo. Algunas tenían otro tipo de manchas pero le era difícil decir de qué se trataba, incluso había mechones de cabello negro que sin duda pertenecían a su amigo.

Trago saliva pero su estomago por un momento quiso regresarla junto con la comida de hace unas horas, en la cabecera de la cama clavado en su totalidad en la pared estaba Sasuke Uchiha.

Su cuerpo tenía marcas de golpes y arañazos, las cicatrices parecían ser de días atrás y algunas más recientes, la sangre cubrió en su totalidad su cuerpo mientras que su rostro apenas perceptible solo dejaba ver unos rojos ojos de los cuales unas comillas en ellos de color negro giraban y giraban.

La sonrisa que mostraba levantando un poco el rostro era claro que ese no era Sasuke.

— ¿Cómo pudieron hacerle esto?—Con furia se dirigió hacia Itachi dispuesto a golpearlo pero este detuvo su puño antes de que siquiera pudiera levantarlo

—Él fue quien lo hizo…ni siquiera sé cómo pudo lograrlo, cuando me di cuenta fue demasiado tarde…más aun no sé cómo sigue vivo o quién demonios esta en el cuerpo de mi hermano

Un fuerte retortijón en su estomago le hizo salir lo más pronto posible, se sentó en la escalera respirando con demasiada agitación; su mente estaba perdida el mismo no sabía si ese era Sasuke — ¿Qué demonios le paso?—se decía para él una y otra vez sosteniendo con fuerza sus cabellos en desesperación.

— ¡Naruto! —El grito de Kiba que pasaba a través de los presentes brincando escalones hasta llegar hasta donde estaba

— ¿Kiba?...

— ¡Escucha!—Colocando el celular a la altura de su oído mientras sostenía el aparato con fuerza azotando de nuevo al piso, los gritos de todos parecían lejanos y solo salió corriendo con todas sus fuerzas siendo seguido por Kiba y Sasame.

Sakura intento hacer lo mismo pero Sasori le sujeto la mano con fuerza, le sonrió y acerco mas a él —Es tarde para que andes sola linda—Itachi veía todo desde la parte de arriba de las escaleras, Deidara hacia pucheros desde la sala aburrido, Sakura estaba muy nerviosa por el pelirrojo.

Naruto corría con todas sus fuerzas, por un momento sus ojos pasaban del color cielo que le distinguía hasta unos rojos intenso para brincar a unos amarillos; todo esto pasaba inadvertido por el rubio que solo los frotaba al sentir cierta molestia en ellos por la borrosidad que le provocaba todo esto. La conversación le seguía repicando dentro de su cabeza.

— ¿Naruto eres tú?, soy Shino tenemos bastante tiempo en casa de Gaara sus hermanos están asustados le tienen miedo…el…el…quiso matar a Matsuri…No sé si sea o no Gaara pero su cuerpo se ha deformado, su rostro… la mitad parece algún tipo de monstruo sus ojos han cambiado ya no son los de él…si no le conociera diría que ese no es nuestro amigo.

Naruto no sabía que decir, lo único que le venía a la mente es que Gaara estaba perdiendo el control al igual que Sasuke; temía que hiciera algo parecido al clavarse a la pared o aun peor había intentado lastimar a Matsuri, entonces estaba fuera de control.

Meneo la cabeza dándose fuertes golpes regresando a la realidad, sus amigos habían perdido el control de sus demonios pero lo que más le preocupaba era que el hiciera algo parecido y al final no habría nadie para protegerlos.

— ¡Naruto!

Aquella voz la reconoció de inmediato así que se detuvo, la mirada violeta del chico estaba sobre él con mucha preocupación mientras levantaba su dedo para señalar un sitio.

— ¡Hinata y Shion corren peligro, debes ir ayudarlas!

Se quedo helado escuchando lo que el chico le decía y se maldijo—Hiroshi… ¿qué hay en el hospital?—el chico de cabellos rubios como los de Shion entrecerró sus ojos antes de responder, como si las palabras le pesaran al punto de ahogarse con ellas.

—Otro TekeTeke…

Shino miraba como el celular estaba destrozado en una esquina de la sala, sostenía su hombro con mucha fuerza tenia suerte de que no hubiera terminado igual que el aparato. Se recargo lo mas que pudo en una pared acomodándose sus típicas gafas negras, sosteniéndole estaba una chica rubia de algunos años más grande que el.

La mirada de ambos estaba dirigida hacia el centro de la sala, en el algo que ya no parecía que hubiera sido humano estaba lanzando gruñidos entrecortados; su cuerpo o lo que fuera que quedara se desmoronaba en infinitos granos de arena que se arremolinaban alrededor suyo protegiéndole.

Pegado a una pared otro chico de cabellos castaños oscuros le miraba con un profundo terror, frente a este tumulto la pequeña figura de Matsuri estaba perpleja; no sabía si era miedo o algún otro motivo que le impedía moverse, porque sus piernas se rehusaban a hacerlo.

La leve herida en su mejilla le ardía un poco indicándole que no era algún absurdo sueño, Gaara le había atacado y no solo hacia ella si no al resto de los presentes, el chico del cual estaba enamorada se estaba convirtiendo en un terrible monstruo.

Tan solo vio como un fuerte brazo formado de la arena se alzaba dispuesto a aplastarla de un solo golpe.

Tres horas después en el hospital

— ¿Sabes Shion?, me da gusto que estés aquí con nosotros

—Solo aparecí como fantasma…

— ¿Eres uno?

—No, sigo viva así que no tomare tu alma

—No es gracioso…

—No pude evitarlo…—Sonriendo levemente por el humor negro que le salía en momentos así—sabes, creo que el Uchiha estaba defendiendo a Hanabi

—Yo también lo creo…pero ¿de qué pudo ser?, ¿por qué ella quedo tan asustada?

—Estábamos investigando una leyenda...el TekeTeke, no es nada grato creo que Sasuke salvo a Hanabi de él.

Hinata mordió sus labios con fuerza temía preguntar de que se trataba, pero también había otro problema; se levanto y jalo la manga de la blusa de Shion. Esta la miro fijamente y pudo saber la razón de su pena, suspiro y se tomaron de los brazos mientras salían del cuarto.

—Eres muy miedosa para ir al baño, tomando en cuenta que eres la representante del club de lo paranormal… ¿Cómo terminaste en esto?

—Ni yo misma lo sé…pero no quiero que Hanako salga…

—Bien entonces le diremos que estamos ocupadas o que vaya a visitar a Sasuke—ambas se miraron un momento y comenzaron a reír, sabían que si el pelinegro las escuchaba lanzaría blasfemias contra ellas.

La rubia se detuvo un momento antes de entrar al sanitario, se maldijo por recordar cosas en aquel momento por lo que no dijo nada; no tenía por qué preocupar a Hinata con ello.

El Teke Teke parte a sus víctimas a la mitad para que se vean como ella, esa nueva víctima se convierte en otro Teke Teke y así busca a una nueva persona; al final esto se convierte en una cadena sin fin.

Se lavo el rostro con agua fría lo necesitaba, últimamente se preguntaba una y otra vez ¿De quién estaba huyendo? ¿De ella misma? No importa donde fuera siempre habría fantasmas que le atormentaran, pero eso era parte de su "Don".

— ¿Shion? ¿Ocurre algo?

Giro su rostro al darse cuenta de que había pasado mucho tiempo entre sus dilemas personales, Hinata estaba frente a ella observándola muy preocupada.

—Nada, creo que me está ganando el sueño

— ¿Segura?

—Sí, mejor vámonos ya es muy tarde

Hinata solo observo como Shion secaba con rapidez sus manos dirigiéndose a la salida mas la puerta se cerro de golpe y las luces se apagaron dejando el baño a oscuras.

— ¿Qué?… ¿qué paso? ¿Un apagón?

—No lo creo Hina…no lo creo

— ¡Hanako-San, si eres tú no es gracioso!

Pero el silencio reinaba que incluso se escuchaban sus propias respiraciones, ambas tomaron la mano de cada una dirigiéndose a la puerta en un intento por abrirla pero resultando inútil hasta que el crujir de una puerta abriéndose les hizo dirigir la vista; Shion encendió la luz de su celular alumbrando el lugar de donde el ruido se escuchaba.

— ¿Hanako?

Mis piernas…mis piernas… ¿Están aquí mis piernas?

Ambas retrocedieron con temor al escuchar la terrible voz, fue tan rápido que golpearon la puerta y el celular cayo cerrándose la tapa por el golpe.

¿Están aquí mis piernas?

—Shion…esa no es Hanako

—Lo sé, lo sé…— ¿pero de que está hablando? ¿Quién es?— bajando lentamente sin dejar de tantear la puerta ni quitar la vista de donde la oscuridad protegía al misterioso ser.

Mis piernas…mis piernas… ¿Están aquí mis piernas? ¿Están aquí mis piernas? ¿Están aquí mis piernas?

Llego hasta el suelo logrando encontrar de nuevo el celular por lo que lo prendió de nueva cuenta, la luz enfoco el punto donde la puerta se entreabría y cerraba como si un fuerte viento jugara con ella.

Se levanto sujetando la mano a Hinata que la apretaba con fuerza, ilumino los rincones de todo el baño para buscar algo, sobre todo la parte baja para ver algún pie pero sin ningún resultado.

¿Están aquí mis piernas? ¿Están aquí mis piernas? ¿Están aquí mis piernas? ¿Están aquí mis piernas?

De nuevo la voz se escucho retumbando todo el cuarto, la rubio giro rápidamente la luz alumbrando algo que ahora se mostraba desde la puerta abierta; una figura sobre el piso se arrastraba lentamente por los codos a pesar de la oscuridad y el haberse acostumbrado a ella se dieron cuenta de que no tenía más que la parte superior de su cuerpo.

—Teke Teke— Shion se dijo de inmediato pero contrariada por que algo no iba bien con aquella aparición—Hinata este parece ser la leyenda que habíamos estado investigando hace poco…el Teke Teke.

— ¿La mujer partida a la mitad? ¿No se suponía se aparece cerca de las vías?—Hasta Hinata tenía algo de conocimiento acerca de esa leyenda, y no solo eso sino que también le sorprendía que algo así se apareciera de pronto en el baño.

¿Mis piernas?... ¿están aquí mis piernas? ¿Están aquí mis piernas? ¿Están aquí mis piernas?

Un golpe dio directo contra la puerta acto en que ambas avanzaron hacia los lados evitando que les diera, el ruido que se escucho fue de un objeto filoso saliendo del agujero hecho contra la puerta

—Una guadaña…solo un torso, no cabe duda de que es el Teke Teke, ¿Pero aquí?—La rubia miraba aterrada la figura que a pesar de su escalofriante forma se movía demasiado rápido.

Shion fue jalada rápidamente evitando otro golpe, esta vez el ruido del arma filosa rechino contra el piso provocando un sonido hiriente a los oídos. Sintió como Hinata cubría su boca la mirada perlada que tenia era de un profundo terror su cabeza negaba evitando salir palabra alguna.

Mis piernas…mis piernas…

Ahora más rápido se arrastraba por todo el piso con el crujir del metal contra el piso, un sonido que ahora solo era escuchado todo lo demás parecía haberse quedado en un eterno silencio; la guadaña ahora caía sobre ellas.

La puerta se abrió de golpe partiéndose algunas partes, aun cuando todavía seguía oscuro el cuarto se ilumino un poco mostrando una figura que detenía el brazo con el arma.

—Kashima Reiko, tus piernas están en las vías del tren…

La mirada hundida y sin brillo estaba fija en aquellos ojos de color amarillo con algún tipo de cornea en color negro, bajo la cabeza entre el cabello negro y enredado dejando salir pequeños lamentos incompresibles, se arrastro lentamente hasta la puerta del baño cerrándola; en ese instante las luces volvieron a encenderse en todo el hospital.

—Naruto…

— ¿Hinata están bien?—la chica asintió con una sonrisa y lagrimas en sus ojos al tiempo que lo abrazaba muy fuerte.

— ¿Shion? Hey Shion, ya está todo bien—moviéndola con fuerza al ver que seguía rígida sobre el piso, pero los fuertes jalones eran inútiles seguía inconsciente.

—No está respirando…Shion… ¡Shion!—El grito de Hinata inundo el pasillo, movía con más fuerza a la rubia que parecía no despertaría mas.

Al mismo tiempo en dos lugares muy lejanos entre sí dos Narutos habían detenido a sus amigos de seguir haciéndose daño, uno había detenido a Gaara que parecía solo mirar a la lejanía ahora con un semblante mas demacrado y sus ojeras doblemente marcadas. En casa de Sasuke un rubio parecía haber detenido el martirio de su amigo, a quien ahora bajaba de la pared.

¿Qué Naruto era el real? ¿Y por qué ahora había tres?

Espero les haya gustado el capitulo, las cosas se siguen complicando muchas cosas se irán revelando; pero saldrán vivos después de todos los acontecimientos.

En relación a los comentarios de que si me han copiado o no la historia, no tengo bases para acusar a nadie por lo que pido que tanto los lectores de esta historia como los seguidores de la otra no se dejen llevar por esto; confió en que esto solo ha sido un rumor mal infundado así que solo sigan disfrutando de esta historia además de que estoy muy agradecida ya que está superando los 600 rew, lo cual me dice que voy bien con la historia y es lo que me importa que estén disfrutando de leerla y una servidora de escribirla.

Les invito a que se unan a un reto para un Naruhina, un one shot por cada autor para las fechas que se vienen la información la verán en mi perfil, y también únanse a la comunidad "El Amor al Naruhina".

Por lo mismo he estado algo lenta con esto, no subiré tan rápido como quisiera por estar al pendiente del reto pero les invito a leer a los autores que se han ido agregando para este evento especial.

Nos estamos viendo en el siguiente capitulo

Próximo Capitulo: Hilo Blanco