HOLA A TODOSSSSSSSSSSS

Lamento la demora

Se que fue muy larga y que probablemente muchos de los lectores se aburrieron de esperar pero para los que aun son fieles a esta historia aquí va un nuevo capitulo, como saben a mi me gustan los capítulos largos, para que no se queden a la mitad y que por sobre todo quiero que conozcan los detalles para que se internen en la historia como yo cuando la escribo, les pido una disculpa sincera y espero este capitulo les guste como a mi que acabo de escribirlo, mas adelante se vienen cosas muy buenas así que espero sean pacientes y esperen al próximo capitulo que para los que preguntan si viene un próximo capitulo y la sigo hasta que haya un bonito final

Gracias a todos ustedes que esperaron y que les ha gustado la historia porque si no fuera por ustedes no me habría dado el ánimo de seguirla este capitulo así que es para todos los que la leen y a los que se perdieron la esperanza en leerla o en mi quiero que sepan que no he olvidado la historia y la seguiré

Besos para todos

Kira Ishida

Capitulo 24 Recuerdos Perdidos

Ese había sido un sueño muy extraño, pensaba mientras se miraba en el espejo del baño, se sentía algo perdida esa mañana, algo cansada tal vez, y las marcas de lagrimas en su rostro llamaban mucho su atención, era raro para ella que siempre estaba activa y dispuesta a hacer alguna actividad de madrugada no tener animo y ver esas lagrimas en su rostro…

- debe ser que anoche no pude dormir bien, me pregunto que habré soñado que no lo recuerdo…- decía la joven pelirosada palmeándose el rostro para tratar de despertarse – creo que me daré una ducha para comenzar el día…- estaba preparando el agua cuando recordó que no había traído ninguna toalla – que cabeza la mía…- decía sonriéndole al espejo y dándose un golpecito en la frente con la mano. Salio del baño rápidamente hacia su cuarto, en busca de lo que necesitaba, entro casi corriendo y tropezando con el futon, ocasionándose una fea caída y un ruido que despertó a cierto joven peliviolaceo que dormía en el cuarto de enfrente, más bien intentaba dormir… Ella por su lado agradecía que su persona era la única que a esa hora era capaz de despertarse o levantarse de la cama por voluntad propia, bueno si había otra persona que ella conocía pero que en ese minuto parecía nublarse en su mente, una persona que en ese minuto maldecía al que fuera que hubiera hecho ese ruido que acababa con sus pocas esperanzas de conciliar en algún minuto el sueño.

- señorita se encuentra bien? – dijo Chun Gi apareciendo junto a la joven pelirosada que estaba sentada en el suelo acariciando la parte de su trasero que había sido lastimada por la caída, la sacerdotisa había velado toda la noche el sueño de la joven, después de lo vivido el día anterior, no sabia cual seria la reacción al día siguiente o si la joven tendría un sueño tranquilo, pero parecía no haber algún cambio a lo que estaba acostumbrada, la joven esa mañana había despertado adormilada como siempre y sin ninguna muestra de haber vivido alguna cosa horrible el día anterior, no quiso molestarla mientras se levantaba y estuvo mirándola desde las sombras, hacer lo habitual de cada mañana, verla regresar apresuradamente al cuarto, la sorprendió, y mas la caída por eso se atrevió a aparecerse

- estoy bien Chun Gi, no te preocupes – agrego sonriéndole desde el suelo a la sacerdotisa, que volvía a descansar al ver la bella sonrisa de la muchacha. Tamao se levanto del suelo y fue en busca de las cosas que necesitaba, luego que tenia todo lo necesario miro a su espíritu haciendo señas de que permaneciera en silencio y le hablo en susurro - no hables fuerte, no quiero despertar a nadie…- luego salio por la puerta en dirección al baño mientras su espíritu la miraba desde el cuarto, Chun Gi suspiro con tranquilidad al verla salir

- menos mal que ha vuelto a ser ella misma- dijo Bai Yue mientras aparecía al lado de la ventana del cuarto, aun no había amanecido pero junto a la ventana era el lugar con mas luz, Chun Gi hizo un movimiento afirmativo con su cabeza y sonrió ante las palabras que acababa de escuchar

- solo espero que se mantenga así y no sea solo por ahora…- agrego mientras a su lado aparecía Hei Yue

- tranquila, la sacerdotisa esa parecía saber bien lo que hacia, confiemos en ella, seguro no causaría daño a nuestra dueña- dijo Hei Yue, luego se recostó sobre el suelo del cuarto y cerro los ojos mientras el otro espíritu hacia lo mismo y la sacerdotisa desaparecía.

Mientras, en el cuarto de enfrente, el joven peliviolaceo giraba sobre el futon intentando conciliar el sueño obviando ese estúpido ruido – demonios!!! – dijo sentándose de pleno en el futon y mirando con los ojos entrecerrados y con cara de pocos amigos hacia la ventana abierta de su cuarto

- buenos días señorito- dijo con gran animo el general chino mientras aparecía frente al joven que clavo sus ojos asesinos en el, haciéndolo callar de inmediato

- yo no veo que tienen de buenos – agrego enfadado mientras se levantaba del futon y se estiraba con desagrado, se dirigió hacia la puerta y salio justo en el minuto que la joven pelirosada entraba en el baño.

- maldita sea, no pude pegar un ojo en toda la noche…- decía el joven entre dientes mientras se dirigía al baño, seguido de su fiel espíritu acompañante

- señorito, no cree que seria mejor intentar dormir un poco mas? – el joven lo observo con algo enfado e ironía mientras caminaba hacia la puerta sin fijarse en nada, ya que su insomnio nocturno había nublado todos sus sentidos

- en serio… si claro… como toda la noche que intente hacerlo…- el espíritu no dijo ni una palabra al notar el mal humor de su joven amo que caminaba tranquilamente en dirección al baño mientras tocaba su cabeza con algo de desgano. Había tenido una noche pésima, no había podido dormir y todo era por una razón, la misma razón que lo mantenía intranquilo desde hacia mas de tres años, la misma razón que en ese minuto se encontraba en el baño quitándose la ropa para darse un relajante baño

- señorito no hará sus entrenamientos hoy?- agrego justo en el minuto que el joven tomaba el pomo de la puerta y comenzaba a girarlo, al otro lado y sin fijarse en nada mas que en la bañera, se encontraba Tamao quitándose su pijama tranquilamente

Len se giro hacia el espíritu mientras dejaba el pomo, estuvo pensativo unos segundos para girarse nuevamente, esta vez tenia el pomo girado casi completamente y la puerta se semi abrió, pero el espíritu volvió a hablar – bueno como ya no insistirá con la señorita…- dijo lo mas bajo posible para no despertar el enfado de su amo que lo miro de reojo -… seria bueno que volviera a entrenar, por lo menos podrá ganar el torneo, no cree?- Len no siguió abriendo la puerta y miro a su espíritu, volvió a cerrar la puerta con delicadeza, la realidad es que Bason tenia razón, por lo menos si ganaba ella no tendría que ligarse a ninguno de esos malditos en especial Yang, ese estúpido que se había empecinado con ella. Mientras tanto en el interior la joven había terminado de desvestirse y estaba dejando su pijama doblado en un piso junto a la ducha

Len por su parte se había quedado pensativo unos segundos, pero luego volvió a tomar el pomo de la puerta esta vez con mas seguridad mientras contestaba al espíritu y abría la puerta manteniendo su vista fija en el general que se encontraba a su lado – hoy no, después le pediré a Yoh que entrene conmigo, que mejor que un entrenamiento con el rey shaman, pero para entrenar con Yoh debo esperar a que ese vago se levante y eso será en muchas horas mas, así que por ahora solo descansare como estaba planeado- en eso sintió que era observado, fueron unos segundos para desviar su vista desde el general a la visión que tenia en frente y no había percibido aun, Tamao había tomado su toalla y la tenia extendida delante de ella cubriendo parte de su cuerpo mientras su cabello hacia el resto, se giro al sentir una voz al otro lado y en el momento que hizo esto…

Primero un instante, una pausa que pareció eterna mientras Len Tao asimilaba lo que veía y ella asimilaba que estaba siendo observada y estaba DESNUDA!!! -AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!- fue lo único que pudo articular la joven mientras Len no supo como pero cerro la puerta lo mas rápido que pudo, con un mas que evidente sonrojo en la cara, y el corazón que no paraba de palpitar, no podía creer lo que había visto, y ahora tenia esa imagen pegada en la mente, una imagen que lo perseguiría por el resto de ese día, no, mejor dicho de su ahora torturada vida, mientras la joven en el interior estaba mas sonrojada que nunca en su vida, y no sabia que hacer, al minuto del grito llegaron a la escena Jun Tao, Anna y todos los demás habitantes de la pensión, incluyendo a Yoh que se notaba solamente se había levantado porque alguien le había tirado de la cama con una patada en el rostro y se mantenía despierto por el miedo de tener que recibir otro golpe, aunque la curiosidad de saber que había ocurrido también ayudaba a mantenerlo de pie, aunque por si fuera el, ya estaría otra vez entre sus sabanas

- que paso?- dijo Jun asustada acercándose a su hermano que aun tenia los ojos a la par abiertos y la impresión en el rostro – escuche gritar a Tamao, donde esta?- su hermano no dijo nada solo miro la puerta, Jun se acerco a ella y golpeo tres veces – Tamao estas bien? Te sentimos gritar que ocurrió?- la chica no contestaba – Tamao estas bien? – volvió a repetir mientras tomaba el pomo de la puerta y Anna se giraba a los hombres presentes, para ella era evidente lo que ocurrió con solo una mirada a la cara sonrojada de Len

- Ustedes, fuera!!!- dijo la rubia sacerdotisa con autoridad mirando a Yoh y a Horo Horo

- que? Pero si nosotros también queremos saber que paso…- agrego Horo Horo mientras la chica lo miraba asesinamente

- si Annita no seas mala, me despertaste para venir y ahora nos tenemos que ir… también queremos saber que pasa- dijo Yoh con cara de sueño pero un golpe en la cabeza de ambos fue lo único que tuvieron de contestación…

- FUERAAA!!!- fue lo ultimo que agrego en un grito demandante mientras Pilika tomaba del brazo a su hermano y a Yoh, y los llevaba hacia abajo

- no te preocupes yo me encargo – dijo la peliceleste mirando a Anna, era una chica lista y al mirar el sonrojo de Len Tao pudo adivinar lo que Anna creía – ustedes los hombres solo causan líos- agrego mientras tomaba por los brazos a los otros dos hacia el primer piso

Anna se giro hacia Len iba a reclamarle pero Bason fue en su defensa – no se enfade señorita Anna, el señorito no quiso, no sabíamos que la señorita estaba dentro- Anna miro con desconfianza a Len mientras este se alejaba del lugar, lo menos que necesitaba Tamao en ese minuto era saberlo fuera del cuarto, seguro no querría verlo mas, en ese minuto Jun abrió la puerta un poco y pudo notar a Tamao sentada con el sonrojo hasta en la punta del pelo, sonrió al verla así, como se notaba la fuerte impresión que había tenido, miro a Anna antes de entrar

- no te preocupes… yo me encargo- agrego la peliverde para después mirar a su hermano, y sonreír con picardía, seguro Len había quedado mas que impactado, Tamao era por demás decir una chica bastante linda, y si había pasado lo que ella creía su hermano no podría sacársela de la cabeza por bastante tiempo, Tamao por otro lado solo podía pensar en los ojos dorados pegados en su persona, y eso la hacia enrojecer a mas no poder

- parece que tuviste una impresión muy fuerte- dijo Jun sacándola de sus pensamientos, al entrar al baño y cerrar la puerta tras ella, Tamao fijo su vista en ella, y luego instintivamente miro hacia la puerta, dejando sus ojos fijos en ella, seguía confundida por la situación que acababa de vivir minutos antes y completamente roja

- Jun yo… el me vio y… y yo estaba…- se sonrojo otra vez y cerro los ojos con fuerza y vergüenza

- si, ya me lo imagino- agrego la peliverde sentándose junto a la joven que no se despegaba del suelo ni un segundo – pero ya se fue, así que no te preocupes, puedes levantarte que Len no puede ver a través de las paredes- agrego con una leve sonrisa en el rostro mientras la joven se volvía hacia ella para mirarla con sorpresa

- el… el – no sabia como preguntar, la verdad ni siquiera sabia que preguntar, era obvio que la había mirado de pies a cabeza, solo fueron unos segundos pero sintió el peso de esos ojos sobre ella, y no podía olvidarlos, si el ya le parecía intimidante antes, ahora esto se unía a ese temor por el, pero también sentía algo extraño, no era solo que la había visto desnuda, sino que, parecía haberlo borrado de su cabeza, como si lo hubiera visto muy pocas veces durante esos años y repentinamente parecía mas grande, no lo recordaba tan grande, tan alto, tan…. Se sonrojo al pensar en el y ahora eso la hacia sentir mas que incomoda, ahora como lo miraría a la cara?

- tranquilízate, será mejor que hagas lo que ibas a hacer cuando entraste al baño, así te calmaras un poco y podrás pensar bien porque ahora estas demasiado alterada y un baño te caerá de maravilla- dijo la peliverde mientras se levantaba y extendía la mano a la joven para ayudarla a levantarse del piso

-Jun…- agrego mientras intentaba levantarse tomando la mano de la joven peliverde

- te dejare sola un rato, cuando estés lista para salir estaré aquí afuera, de acuerdo?- Tamao la miro y asintió mientras Jun salía del cuarto de baño

-Estará bien, ya no te preocupes – dijo Jun al salir del cuarto mientras Anna la miraba seriamente – no pongas esa cara, estoy segura que Len no quiso hacerlo, que ganaría?, después de todo la situación estaba mal ya… el no la empeoraría- agrego la muchacha mientras Anna se giraba para marcharse hacia el primer piso

- tu hermano solo ocasiona problemas, si sigue cometiendo esas estupideces no dejare que Tamao regrese con ustedes…- agrego mientras caminaba y Jun la observaba fuera del cuarto esperando la salida de la pelirosada

Dentro del baño, Tamao no podía dejar de pensar en el joven de ojos oro, estaba mas tranquila gracias al baño que se daba pero esos ojos sobre ella, no podía dejar de pensar en ellos – el… el…- se sonrojo al pensar en el joven, movió su cabeza de un lado a otro mientras el agua caía sobre su cuerpo, llevándose la espuma que lo cubría – porque no puedo dejar de pensar en sus ojos…- agrego llevando sus manos sobre la cara… que haría ahora?

En el primer piso, sentados en la sala, todos los demás habitantes de la pensión interrogaban al chico peliviolaceo, partiendo por el shaman de hielo – que demonios paso allá arriba? – decía el joven exigiendo saber que había ocurrido, mientras Yoh solo se sostenía en uno de sus brazos tratando de no quedarse dormido

-cállate, no te diré ninguna cosa…- Len Tao intentaba ocultar su sonrojo mientras lo único que tenia en su cabeza era la imagen de la joven pelirosada completamente desnuda, si antes le robaba el sueño, ahora también todos los pensamientos, como se supone que podría concentrarse ahora para el torneo si lo único que veía frente a el era a ella –Demonios!!!- grito ante la desesperación que lo gobernaba, antes de abandonar el cuarto golpeando la puerta en su salida y llamando mas la atención de los presentes

-Oye Len responde, no te vayas- grito el joven peliazul ante la sonrisa de su hermana y la presencia dormida de Yoh sobre la mesa

- por que te ríes?- pregunto el joven a su hermana que lo miraba divertida

- no puedo creer que no te des cuenta de lo que paso…- dijo con sorna mientras el joven la miraba impaciente exigiéndole una respuesta – hay… esta bien te diré que paso, el la vio desnuda OK…- dijo como si nada mientras el chico caía al suelo sonrojado y sin creer sus palabras

-que cosa?- agrego mientras Yoh se despertaba al escuchar el grito de su amigo

- por que tanto escándalo?- dijo bostezando el rey shaman

-que no escuchaste?- agrego Horo Horo, mirando a su amigo desde el suelo –eres un tonto, no escuchaste que Len vio a Tamao sin ropa?-

Yoh sonrió mientras se levantaba – eso explica porque estaba tan sonrojada jijiji- agrego mientras Anna entraba por la puerta con cara de pocos amigos

- el idiota ese solo hace estupideces- agrego mientras Yoh caminaba hacia la puerta

–Annita no te exaltes yo hablare con Len para saber que paso, no creo que el lo haya hecho a propósito jijiji- Anna lo miro con incredulidad y furiosa por todos los problemas que estaban sucediendo en su casa

- Haz lo que quieras, pero no aceptare mas idioteces suyas, Tamao no volverá con ellos si no quiere y le diré que puede quedarse con nosotros si lo desea, se lo diré hoy mismo- las palabras de la joven sorprendieron a todos en especial al joven peliviolaceo que salía de la cocina con una botella de leche en sus manos – ya escuchaste…- agrego la rubia asomándose desde la puerta hacia el pasillo ya que sabia que el joven Tao la había escuchado perfectamente. En ese minuto, por la escalera, bajaban Tamao y Jun, que intentaba explicarle a la pelirosada que su hermano no sabía que ella se encontraba en el baño en ese minuto, Tamao se paralizo al ver frente a ella al joven que de inmediato desvió su vista sonrojado al mirarla frente a el, pensando en algunas cosas que había hablado minutos antes con Jun…

oooooooooooooOOOOOOOOOOOOOOO Flash BackOOOOOOOOOOooooooooooooooooooo

Tamao abrió la puerta del cuarto de baño tímidamente, tal vez el seguía fuera y verlo en ese minuto no seria algo bueno para ella, suspiro al notar solo la presencia de Jun tras la puerta esta le sonrió y hablo tranquilamente – no te preocupes, ya te dije que Len no esta aquí…- Tamao se sonrojo, mientras Jun le sonreía tranquilamente, después de que esta salio completamente del lugar, Jun se atrevió a hablarle – no fue su intención sabes, digamos que lo sorprendiste tanto como el te sorprendió a ti…- agrego sonriendo pícaramente, haciendo sonrojar mas a la joven – aunque… no creo que le haya disgustado lo que vio…- agrego susurrando y sonriendo hacia Tamao, bañando de rojo la cara de la chica

- no digas eso Jun, es mi hermano también…- dijo Tamao alarmada por las palabras de Jun, por lo menos al hacer eso se notaba mas tranquila en lo que se refería a olvidar lo que acababa de ocurrir en el baño, Jun se puso a reír divertida por lo que había ocasionado en la chica pelirosada

– Es broma, solo una broma… vamos a tu cuarto - dijo, parando de reír y caminando hacia la chica pelirosada

- yo…- la joven estaba mas tranquila pero todavía no sabia como reaccionar, así que solo asintió con la cabeza ante las palabras de la joven Jun Tao

- tienes que guardar todo eso – dijo, tomando a Tamao del hombro para que comenzara a caminar, los ojos de la joven no se separaban de las escaleras, parecía que en cualquier minuto aparecería Len frente a ella otra vez, Jun sonreía ante la mirada nerviosa de Tamao.

Mientras Tamao dejaba el pijama en el cuarto no pudo evitar preguntar algo que la atormentaba desde hacia ya un rato- yo… Jun… el… ha crecido mucho… casi no lo reconocí… cuando fue la ultima vez que lo vi?- no sabia porque pero sabia y sentía que hacia mucho no veía al joven, la pregunta sorprendió a Jun

- que dices? Pero si tu… - iba a contestar pero recordó lo que había sucedido la noche anterior… tanto había olvidado Tamao a Len? – recuerdas que se fue a entrenar con el maestro Zen Kwan?- Jun pensó que tenia que empezar, tal vez por algo que la chica recordara para no cometer una imprudencia, la época en que Len se fue al entrenamiento podría ser un buen comienzo, en ese entonces el y Tamao no tenían una buena relación que se dijera, tal vez eso lo recordara…

– Ah si… lo recuerdo…- dijo algo dudosa Tamao, cosa que llamo mucho la atención de Jun

- pues ahí fue, fueron varios años linda, es obvio que creciera no crees?- Tamao asintió sonrojándose… que le pasaba, era obvio que crecería tanto… instintivamente llevo su vista a un espejo… y comenzó a tocar levemente su cabello que estaba algo mojado, era verdad si ella había crecido, el también tenia que haber crecido no?, pero por que no recordaba bien ese viaje de entrenamiento de el…

- y cuando regreso a la mansión?- dijo perdida en sus pensamientos, sabia que no lo había visto en casa de los Tao, Jun estaba en problemas tenia que inventar una excusa pronto para contestar a eso…

- pues… no ha regresado…- agrego pensando sus palabras rápidamente - tu y yo vinimos aquí porque el me escribió, diciéndome que antes de regresar vendría aquí a ver a Yoh, para descansar antes del torneo, y que viniera por el, después nos iremos todos juntos a casa…- sonrió con tranquilidad la mayor de los Tao

- se enfado al verme aquí, supongo que no esperaba verme contigo no?- agrego Tamao, según recordaba, Len no la apreciaba mucho antes de marcharse, pero se veía confusa por alguna razón algo le decía lo contrario, sin embargo parecía que la explicación de Jun encajaba con la falta de recuerdos por el joven peliviolaceo

- claro que no, de hecho el sabia que vendrías, después de todo hace mucho que no ves a Yoh y Anna, y yo le dije que te traería conmigo para que los visitaras, además el llego anoche y pues… esta es la primera vez que se ven desde ese tiempo, no se habían visto antes, Len acaba de llegar…- Jun se aventuro, esperando que Tamao no recordara que ya había visto a Len en la pensión, después de todo si no recordaba bien lo anterior, tampoco recordaría los sucesos en la pensión completamente y eso les convenía a ella y a Len para mantenerla a su lado, Tamao abrió los ojos de par en par… algo en la mente de Tamao la había alarmado repentinamente… esta era la primera vez que se veían después de tanto tiempo? Cubrió su rostro con sus manos, no podía creerlo, la primera vez y el la había visto… sin ropa…

- que vergüenza!!!- dijo Tamao, como podía tener tan mala suerte con respecto a el, seguro ahora la odiaría mas que antes… - no puedo creer que esto ocurra, seguro ahora me odiara mas que antes…-

- tranquila no pasa nada, solo quedo avergonzado, además fue su culpa por no tocar antes de entrar, no tuya, no te preocupes…- dijo Jun tratando de calmar a Tamao, que no parecía muy convencida de las palabras de la chica… - de todas formas ya paso, y no podemos hacer nada para cambiar el pasado, tu tranquila y deja que las cosas se calmen, ya estamos aquí los tres y pronto nos iremos a casa…- algo en la mente de Tamao se alarmo en ese minuto, como había llegado a casa de los Asakura?, en su mente solo podía recordar a Jun diciéndole que irían a la pensión Asakura, pero nada mas ni sobre subir a un avión ni sobre la llegada allí… y lo del baño, entonces ya estaban allí hacia una noche? Y porque no lo noto antes? Porque no recordaba nada anterior a esto?

Jun veía la cara de preocupación en Tamao, tenia que sacarla de ese estado antes de que se pusiera a preguntar mas cosas que no le convenían y que tal vez la delatarían - mejor bajemos seguro todos querrán saber si estas bien…- dijo, sonriéndole mientras Tamao levantaba la vista hacia ella, la chica volvió a sonrojarse pensando en que el joven estaría abajo - no te preocupes, seguro no querrá estar cerca de ti por un tiempo, ya sabes como es…- dijo mirando a la chica que asintió… por lo que recordaba de Len Tao, era un antisocial, que siempre se alejaba de los demás, eso la tranquilizaba, lo que ella no sabia era, por supuesto, los sentimientos que estaban en el joven por ella, eso lo había olvidado… Salieron del cuarto con dirección a la sala del primer piso…

OooooooooooooooooooooooOOOOOOoo fin Flash BackOOOOOOOOOOooooooooooooO

La chica salio de sus pensamientos ante las palabras de Jun – eh?... ah… si… - agrego asintiendo hacia su hermana mayor, aunque algunas cosas le molestaban en su mente, no quiso seguir preocupando a Jun, volvió su vista hacia delante topándose con la presencia del joven Tao, lo que la puso mas nerviosa que antes

- Tamao no te quedes ahí…- dijo Jun intentando que la joven bajara pero parecía que tenia pegados los pies en la escalera y había bajado la mirada completamente sonrojada, al verlo frente a ella, no sabia que hacer, parecía que si avanzaba hacia el, la vería otra vez sin ropa y esa idea no salía de su cabeza, mientras apretaba sus manos una contra la otra, en tanto, en la cabeza de Len se debatía entre dos opciones, mirarla y no hacerlo, quería decirle algo, disculparse, pero de que? Había tantas cosas que necesitaban una disculpa de su parte, no sabia que hacer, se suponía que ella no lo recordaba o si lo hacia? y si lo odiaba o le temía otra vez?, tal vez ya ni siquiera querría que le hablara, como disculparse entonces?, apretó la botella en sus manos con tanta fuerza que la hizo mil pedazos, derramando todo el liquido en el suelo, cortándose con varios de los vidrios

-Len!!! Estas bien?- dijo Jun acercándose a su hermano al escuchar el sonido del vidrio roto, y notar la herida en su mano, junto a la sangre que corría por ella, el joven apenas había notado la herida por el dolor que ahora sentía, Tamao había puesto sus ojos en el, solo al sentir las palabras de Jun Tao y sin pensarlo salio corriendo hacia el baño del segundo piso mientras el joven peliviolaceo la miraba alejarse y apretaba su mano herida con rabia, entre los vidrios que aun estaban incrustados en ella, agudizando el dolor que ya sentía – Len no sigas lastimándote- agrego Jun mientras se acercaba a el pero el joven ni siquiera le hizo caso y entro a la sala seguido de ella para sentarse en el marco de la ventana, no quería que Jun tocara su mano herida aunque intento hacerlo

- Len tienes que curar eso, podría infectarse…- agrego la joven peliceleste, pero el no hizo caso, todos los otros habitantes de la pensión habían ingresado a la habitación pero nadie intentaba acercarse a el, Anna pensaba que se lo merecía, Yoh y Horo Horo sabían que era una locura intentar acercarse a su amigo, Pilika y Jun querían curarlo pero preferían no acercarse si el no lo permitía, en ese minuto, Jun intento tomar su mano pero el joven la aparto

- Jun no…- dijo cerrando los ojos, era obvio que en su mente, se merecía todo ese dolor, en ese momento, la joven pelirosada entro a la habitación pasando por el lado de Jun con un botiquín entre las manos con una dirección en especial, Len Tao sintió una mano tomar la suya, tratando de curarlo

-Jun… dije que no…- agrego seriamente, pero al abrir sus ojos, su sorpresa fue grande al ver que quien tomaba su mano y estaba arrodillada frente a el para curarlo era Tamao

-no… no le haré daño…- agrego casi en un susurro y con un evidente sonrojo, se había acercado a el, y no sabia como reaccionar, así que le entrego su mano sin quejarse siquiera, no podía creer que ella se le acercara así como si nada, Tamao lo miro al notar su buena disposición con ella y se sonrojo al notar los ojos de el otra vez fijos en ella, había crecido tanto desde la ultima vez que lo recordaba alejarse a su entrenamiento, y se veía tan… se sonrojo levemente al notar sus pensamientos y bajo la vista, al notar esto el también se sonrojo, que rayos le pasaba, sonrojarse porque ella lo hacia, ella lo había curado muchas veces antes y ahora no sabia que hacer, esto era ridículo, Len suspiro llamando la atención de la joven que se había dedicado completamente a curarlo para alejar sus nuevos pensamientos por el, sus nervios y su incomodidad – lo… lo siento, lo lastime?- dijo alejando sus manos de el, sorprendiéndolo

Estaba mas que sonrojado, desvió su vista hacia la ventana – no lo hiciste… – agrego con seriedad tratando de que ella no notara su nerviosismo – estoy bien…- Tamao se tranquilizo y suspiro de alivio tomando otra vez la mano del joven, mientras los demás miraban la escena y Jun sonreía con calma, al menos esto era una buena señal

-bien, será mejor que alguien prepare el desayuno- agrego Yoh mientras se levantaba pero Pilika se le adelanto acercándose hacia la entrada de la habitación

- entonces esta vez lo haré yo…- dijo animada mientras todos la miraban – que… no puedo?- dijo algo enfadada pero su hermano se levanto de inmediato

- la señorita Pilika esta aquí?- dijo Tamao en un susurro para si misma, luego su mirada se desvió hacia Horo Horo – y el joven Horo también?- Len la miro algo confundido, que acaso no lo recordaba?, Anna la miro repentinamente, acaso tantas cosas había bloqueado la chica? Len iba a contestar pero Anna se le adelanto…

- llegaron esta mañana- fue la única respuesta de la chica, pero era suficiente para Tamao, si lo decía Anna era verdad y no tenia discusión… Tamao volvió a bajar su vista hacia la herida mientras la discusión entre los hermanos seguía…

- que pregunte si acaso no puedo preparar el desayuno?- dijo algo enfadada la chica peliceleste

-no… claro que puedes, solo que seremos nosotros los que moriremos por la gran intoxicación…- el joven salio volando por la puerta del golpe que le dio su hermana menor

- alguna otra opinión?- agrego la linda chica sonriendo, nadie dijo nada mas y Pilika salio por la puerta pasando junto a su hermano y dándole una patada, - idiota…- Yoh iba a abandonar la habitación pero en la puerta, Anna lo detuvo

-a donde crees que vas tu?- Yoh bajo la cabeza tristemente – tu entrenamiento de ayer quedo a la mitad así que hoy harás el doble…- dijo la chica con decisión y sin ningún rastro de piedad en su rostro

- pero Annita ayer…- decía el rey shaman pero al voltearse a ver a su joven prometida no alcanzo a completar su oración y solo pudo suspirar de cansancio, luego sonrió para girarse al interior de la habitación y mirar a Tamao que levanto la vista

- por favor Tamao, podrías prepararme una rica comida de esas que hace tiempo no pruebo para después de mi entrenamiento?- la chica se sonrojo y asintió con felicidad mientras miraba al joven, aunque luego bajo la cabeza al notar como el joven al que curaba apretaba la mano abriendo sus heridas y cubriendo de sangre nuevamente las vendas, Jun sonrió, al notar los celos de su hermano que giraba la vista hacia la ventana, e Yoh salía rápidamente tras Anna que parecía haberse enfadado por las palabras del rey shaman

- Annita espérame- dijo mientras la seguía por el pasillo

Tamao miro al joven que miraba hacia fuera y se notaba enfadado, ella no sabia que le pasaba solo lo notaba molesto, pero por lo que recordaba el era así siempre, aunque ella se había distraído con toda la conversación y no había notado la causa del enfado del joven Tao que había regresado la vista hacia el cuarto anteriormente, al darse cuenta que la chica se sorprendía con la presencia de Horo Horo y su hermana, pero que al notar la sonrisa de Tamao hacia Yoh le dieron muchas ganas de golpear algo o mas bien a alguien que en ese minuto había salido… y por eso había desviado su vista hacia fuera y había apretado la mano abriendo sus heridas nuevamente, mientras el pensaba en todo eso puso instintivamente su mirada en ella nuevamente, Tamao cambiaba los vendajes con mucho cuidado para no lastimarlo, no percatándose de la mirada dorada sobre ella, Len ahora tenia una nueva preocupación, había notado esa sonrisa antes… esa sonrisa de cuando ella estaba enamorada de Yoh… por que ella volvía a sonreírle de esa manera? eso llamo la atención del peliviolaceo, hacia tanto que no veía esa linda sonrisa, en eso Tamao noto la mirada dorada sobre ella y giro a mirar esos ojos que ahora la ponían tan nerviosa, bajo la vista de inmediato muy sonrojada y siguió con lo que hacia

- perdóname… no quise… lo de hace un rato… yo no sabia… -dijo el de la nada y completamente sonrojado, mientras miraba hacia fuera por la ventana, lo había estado pensando antes, tenia que pedirle perdón pero no sabia cuando hacerlo, hasta ese minuto… ella levanto la vista mas que sorprendida, nunca lo había escuchado disculparse por nada y ahora lo estaba haciendo y con ella? no podía creer eso…

-yo… yo…- agrego sonrojada y mirándolo, bajo la vista rápido y continuo lo que hacia en la mano de el, no sabia que responder, bueno si lo sabia pero se sentía tan nerviosa, aunque el desviaba su vista, ella podía notar perfectamente el sonrojo en el rostro de el, seguro eso era muy difícil para el… eso la hacia sentir tan extraña, nunca lo había visto sonrojarse por nada, y además se veía tan distinto a la ultima vez que ella recordaba haberlo visto, se veía tan distinto al chico presuntuoso y cruel que ella recordaba, además esos extraños ojos… no la miraba de frente pero podía notar el brillo en ellos ya que no los escondía, miraba hacia fuera pero ella si podía ver sus ojos… -yo… termine…- dijo repentinamente mientras se ponía de pie, quería alejarse de esos ojos, se estaba marchando cuando la mano de el la detuvo tomando la suya, pero antes de que pudiera decirle nada, ella hablo – yo lo perdono, estoy segura que no fue su intención… ya esta olvidado… joven Len…- en ese minuto el la soltó, parecía que un gran muro se había creado entre ellos, incluso Jun noto la forma en que ella lo había llamado, Tamao paso junto a ella lo mas rápido que pudo mientras era observada por ambos hermanos antes de salir la chica se giro hacia el – bienvenido de regreso, joven Len…- agrego sonrojada y se marcho…

- ella… -dijo Jun mientras la miraba

- no recuerda nada de lo que paso aquí…- dijo el terminando la frase de la joven

- por lo menos no te odia…- agrego la joven sonriéndole y poniéndose de pie para salir de la habitación

- pero tampoco me recuerda, tu sabes que es lo ultimo que recuerda de mi?- dijo Len mirándola fríamente

- creo que… antes de que te fueras a entrenar, de ahí parece tener todo nubloso y recuerdos aislados – dijo ella pensativamente

-ya veo… olvido todo lo demás que hubo entre nosotros…- agrego pensativo…

- Len, que quieres que hagamos?- agrego la joven peliverde mientras su hermano se detenía en la entrada al pasar junto a ella

- no podemos hacer nada, solo esperar como reaccionara ella de ahora en adelante- dijo volviéndose hacia su hermana

- dejaras que Anna le diga que puede quedarse con ellos?- Jun se levanto para caminar hacia su hermano asombrada de lo que escuchaba – ella podría aceptar-

- Yo… ya no quiero lastimarla mas… y se que tu tampoco quieres que sufra- dijo el con seriedad en su rostro pero una notoria tristeza en su mirada

- no quiero, pero… no quiero que tu sufras…- agrego la joven peliverde al llegar al lado del joven

Tamao iba con dirección a la cocina después de haber dejado el botiquín en el baño del segundo piso, no podía olvidar lo que había pasado toda la mañana, que extraño se sentía todo, se encontró con Anna que se asomaba desde la entrada de la casa –Tamao… tenemos que hablar…- agrego adelantándosele con camino a la escalera – sígueme…- fue una orden que Tamao capto enseguida

- si – dijo rápidamente, siguiéndola sin cuestionar siquiera. Entraron en la habitación de la joven sacerdotisa, Tamao observaba la seriedad de Anna, el silencio le parecía tan ensordecedor en ese minuto, le recordaba la primera vez que se había encontrado con En Tao, el que ahora era su padre

- Te hice venir porque tengo algo que decirte – agrego rápidamente Anna mientras se sentaba – cierra la puerta…- dijo, la joven pelirosada hizo lo que se le pidió y se sentó frente a la sacerdotisa que comenzó a hablar sin rodeo alguno – se que ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que estuviste con nosotros, pero quiero que sepas que esta es tu casa, si lo deseas puedes quedarte con nosotros, si por algún motivo no deseas regresar con los Tao, serás bien recibida si deseas quedarte aquí…- agrego tratando de parecer imparcial y no demostrar sus emociones como era su costumbre. A Tamao sus palabras le parecieron extrañas, porque la señorita Anna le decía aquello? No le parecía que lo que había ocurrido fuera tan grave, además el joven Len acababa de disculparse. La joven pelirosada se levanto despacio casi sin hacer ruido y se acerco a la puerta, pero antes de salir dijo…

- gracias señorita, pero no es necesario, los Tao son mi familia, y estoy segura que el joven Len no quiso hacer lo que hizo, fue un error, yo… ya lo perdone y se que no volverá a ocurrir… - abrió la puerta lentamente y se giro sonriéndole con calma – además, quiero regresar, me gusta vivir allá, me agrada mucho ser una Tao y quiero seguir siéndolo…- iba a salir pero las palabras de Anna la detuvieron

- como quieras, pero de todas formas la oferta esta hecha, si estando allá te das cuenta que ya no deseas quedarte con ellos y quieres regresar aquí, serás recibida como parte de la familia, porque así te consideramos Yoh y yo- se adelanto a la puerta y agrego cerca del oído – vienen cosas muy difíciles para ti si regresas con ellos, te lo aseguro, así que no des la posibilidad de volver aquí como desechada, mas bien velo como una opción, además, que este borrado no significa que no exista en tu corazón…- agrego mientras se adelantaba a la salida alejándose por la puerta dejando sola y con una extraña sensación a la joven pelirosada que no entendía que significaban las ultimas palabras de la sacerdotisa.

- señorita?- agrego Chun Gi al aparecer junto a Tamao

- eso fue extraño… que habrá querido decir?- dijo pensativa mientras su espíritu acompañante pensaba, a su lado, que debería hacer ahora, seria bueno hablar con la señorita Jun para no cometer algún error – Chun Gi, todo esta bien verdad?- dijo preguntando algo confundida por todo lo que había pasado

- por supuesto señorita, no ocurre nada…- agrego mientras la joven le sonreía con calma al escuchar esas palabras que la tranquilizaban, Chun Gi desapareció y unos instantes después apareció junto a Jun Tao que ya estaba acompañada por Bai Yue y Hei Yue

-te esperábamos - agrego sonriendo la joven peliverde – como te podrás dar cuento o si no lo has hecho ya, Tamao no recuerda nada bien lo ocurrido hasta antes de que Len se fuera a su entrenamiento hace tres años, tiene recuerdos vagos pero cualquier cosa relacionada con el se ha desvanecido- dijo tranquilamente

- que debemos hacer señorita Jun?- pregunto Chun Gi mientras Jun observaba a los tres espíritus que escuchaban detenidamente sus palabras esperando instrucciones relacionadas con su ama

- si no queremos perderla debemos hacer que crea que no ha visto a Len desde hoy y que antes el no había tenido contacto con nosotros, si se da cuenta de lo que paso estoy segura que regresara aquí y ustedes saben lo que eso significa…- dijo mirando a Chun Gi

- como espíritus de los Tao, nosotros no podremos seguir a su lado… - dijo Hei Yue con tranquilidad recostándose en el suelo, Chun Gi se notaba asustada

- no podemos permitir eso…- dijo Bai Yue mirando a Jun Tao

- yo haré todo de mi parte para que ella no note que tiene recuerdos faltantes- dijo la sacerdotisa Chun Gi

- es tu ayuda la que mas necesito Chun Gi, tu viajas por los pensamientos de Tamao, asegúrate de completar lo que puedas en ellos para que no note la presencia de Len después del viaje, ella debe creer que es la primera vez que lo ve desde que se fue a entrenar, y trata de hacer que todo lo demás parezca normal, pero sin el- Chun Gi asintió

- haré lo mejor que pueda señorita Jun, la señorita Tamao no notara que le faltan recuerdos si en mis manos esta completar con falsas experiencias lo que falta en su mente- mientras hablaban la voz de Len Tao apareció desde una de las esquinas del cuarto

- Si tu plan no resulta se alejara de nosotros para siempre…- se notaba serio y pensativo

- no tenemos otra opción, se que si lo descubre no te perdonara, a menos que quieras hacer otro intento por enamorarla… claro esta, tendrías que empezar todo de nuevo, pero esta vez creo que seria bueno llevárnosla de aquí lo antes posible- agrego Jun sin mirar a su hermano – tu también notaste que los sentimientos por Yoh florecen como si nunca se hubieran marchado- Len apretó su mano con el vendaje hecho por la joven

- lo haré, pero primero debo concentrarme en el torneo, si no la gano, todo eso seria en vano - Jun sonrió – mientras tanto, tu debes cuidarla e impedir que alguna cosa ocurra- Jun asintió conforme con la decisión de su hermano menor

- y ustedes…- agrego con voz seria y fría mirando a Hei Yue y Bai Yue – que nadie se le acerque, absolutamente nadie…- ambos espíritus desaparecieron ante la orden

- con permiso – agrego Chun Gi antes de desaparecer con dirección hacia donde se encontraba su ama en ese minuto

El resto del día había pasado con calma y sin muchos contratiempos, Tamao era seguida desde las sombras y la luz por sus guardianes que no se separaban de su lado en ningún minuto, la chica termino refugiándose en la cocina la mayor parte del día, junto a Jun y a Pilika que para tratar de subir su animo decía mas que alguna tontería, Tamao de vez en cuando miraba por la ventana que daba al patio buscando constantemente saber que hacia el joven Tao, le preocupaba desde la mañana la herida en su mano, y no podía evitarlo, algo dentro de ella insistía en buscarlo, una llamada se sintió desde el pasillo, cerca de la entrada, - yo voy…- dijo Tamao al notar que los ojos de Jun observaban todo lo que hacia desde un rato poniéndola nerviosa, corrió rápidamente esperando llegar al teléfono antes que cualquier otra persona – Pensión Asakura, Tamao al habla…- no pudo terminar porque la voz del otro lado parecía demasiado enfadada

- Ying sabia que ustedes… que demonios hacen allí?… - Tamao se alejo del auricular al notar que la voz era de quien ella estaba pensando, en ese minuto Jun se asomaba por la puerta de la cocina

-Tamao, quien es?- pregunto la joven peliverde al mirar el rostro asustado de su hermana menor

- he… pues… es - Jun no necesito seguir escuchando a su hermana porque desde esa distancia pudo sentir la voz desde el otro lado

- Jun toma ese teléfono en este minuto…- la voz era demandante, la joven peliverde supo en seguida quien estaba al otro lado

- hola padre…- dijo la joven con calma, - que sorpresa escucharte- agrego con una dulce sonrisa en el rostro

- deja de tratarme como si fuera tu abuelo, donde esta el irresponsable de tu hermano, llámalo en este instante, estoy seguro que esta estupidez de viajar fue idea suya…- Jun sonrió levemente

- espera… Tamao ira por el…- dijo mientras la joven pelirosada salía lo mas rápido que podía hacia el patio de la pensión, lugar donde había visto a su hermano minutos antes

En el patio, Len intentaba entrenar junto a Yoh pero todas las cosas que habían pasado últimamente no le dejaban concentrarse lo suficiente – si sigues así, te venceré en menos de un minuto…- decía Yoh sonriendo tranquilamente a su amigo que se encontraba apoyando sobre una rodilla después del ultimo ataque del rey shaman

- cállate, yo no tengo nada… mejor prepárate tu para ser vencido…- dijo el joven mientras se levantaba

- Joven Len…- dijo la chica al llegar al patio donde se encontraban ambos jóvenes – es… Padre…- Len la miro algo sorprendido, el llamando personalmente? Al pasar junto a ella la miro fijo y como ella fijaba su vista sonrojada en Yoh, miro a su amigo quien sonrió

- no haré nada jijijijiji- dijo el rey shaman sonriéndole a su amigo desde el patio mientras se sentaba en la hierba, el joven peliviolaceo lo miraba sonrojado, como se atrevía a decirle eso frente a ella?

- eres un estúpido- agrego antes de salir con dirección al pasillo, Tamao lo siguió con la vista, y las palabras de Yoh llamaron su atención

-porque no lo sigues? Te preocupa lo que pueda pasar verdad?- Tamao se sonrojo y después de dudar un poco salio tras el joven peliviolaceo

- parece que Anna no logro borrar eso jijijiji- agrego para después acostarse de espaldas sobre el césped

Jun estaba tratando de tranquilizar a su padre pero no parecía lograrlo – tranquilo… no te preocupes, estaremos allí en unos cuantos días…- agrego la joven con jovialidad, en ese minuto Len ingreso Jun extendió el teléfono hacia el

- que demonios crees que haces- se escucho fuertemente desde el otro lado, Len no parecía preocupado por el tono en el que le hablaba su padre, hasta parecía divertido por el

- no armes un escándalo, partiremos mañana hacia allá- dijo con tranquilidad en el minuto que Tamao entraba al lugar mirando a Jun bastante preocupada, Jun sonrió para ella lo que la tranquilizo un poco, pero la mirada seria de Len Tao seguía poniéndola inquieta

- tu sabes lo que significa este torneo para nosotros, no solo peleas por ser la cabeza de la familia recuerda que tienes otra cosa que proteger…- dijo el hombre del otro lado

- si y no tiene nada que ver el hecho de que tu lo pusiste de premio verdad? Y tengo que ser yo quien arregle tus tonterías… -dijo el joven algo irritado

- no seas insolente recuerda que aun soy tu padre…- Len parecía no escucharlo

- escucha deja de irritarme, ya dije que ganare ese estúpido torneo, recuerda que el premio me interesa mucho mas que a ti, así que olvídate que se lo deje a alguien mas y ya sabes a cual premio me refiero…- agrego el joven para luego extender el auricular hacia Tamao, quien se sorprendió al recibirlo para luego colocarlo sobre su oreja

- si?- dijo tratando de no sonar temerosa

- Ying, te extrañamos mucho, regresen pronto- eso hizo a la joven sonreír luego vio como el joven se alejaba y como Jun le pedía el auricular

- estaremos de regreso pronto padre, nos vemos…- agrego la chica para luego entregarle el auricular a Jun y salir tras el joven Len

- Jun haremos lo que pediste, pero solo por el bien de Ying, no se que halla ocurrido allí pero espero que ella este bien y sea la misma de siempre- Jun sonrió

- no te preocupes padre, ella esta bien, sigue siendo la misma, pero te aseguro que esto es necesario… si quieres que la dinastía Tao permanezca unida… y Len se lleve el premio que ofreciste…- agrego la joven – estaremos pronto en casa, dale un beso a nuestra madre y al abuelo de nuestra parte…- agrego la joven tranquilamente para después colgar el auricular – todo estará bien…-

Tamao alcanzo a Len a la salida hacia el patio – joven… esta bien?- Len se detuvo extrañado por la pregunta

- porque preguntas eso…- dijo mirándola de reojo haciendo que ella se colocara nerviosa al notar sus ojos dorados sobre ella

- bueno pues… se notaba enfadado y preocupado…- agrego bajando la vista

- y eso te preocupa?- dijo girándose hacia ella y mirándola fijamente, cosa que la puso muy nerviosa

- eh, yo, pues…- se sonrojo levemente – yo solo…- al notar que ella se había cohibido suspiro con cansancio, tendría que volver a pasar por todo eso nuevamente

- no lo estoy… debo ganar ese torneo y no puedo preocuparme, eso seria una distracción y no necesito distracciones - giro para marcharse pero antes de hacerlo agrego – el premio de ese torneo es lo mas importante para mi y no lo perderé por nada del mundo- Tamao se sorprendió al ver tal determinación en el, que comenzó a caminar, pero ella hablo haciéndolo girar

- entonces le deseo mucha suerte – agrego sonriéndole mientras una brisa tranquila de primavera movía levemente su cabello – aunque se que no la necesita, se que usted va a ganar, y obtendrá lo que desea…- agrego sonrojada y con una linda sonrisa antes de marcharse hacia la cocina, dejando al joven sorprendido pero con mas entusiasmo y mas deseos de ganar el torneo que nunca

- YOH, LEVANTANTE HOLGAZAN QUE TENGO UN TORNEO QUE GANAR!!!- agrego mientras tomaba su Horaiken que estaba apoyada en la pared para dirigirse hacia el patio…