Capítulo 25-Nadie

El mundo se detuvo durante un breve instante para Yahiko Namikaze. La escena que acababa de presenciar transcurrió a cámara lenta para él. Recién entrado en la sala donde Sasuke Uchiha luchaba con su hermano mayor, Yahiko había podido distinguir la figura espectral del Susanoo de su mejor amigo. Instantes después no quedó ni rastro de la técnica empleada por el mayor de los hermanos Uchiha. Y entonces sucedió el acontecimiento que nunca quiso ver. La muerte de su amigo.

-¡ITACHIIIIII! –Yahiko dejó escapar un grito tras ver como Sasuke apuñaló a Itachi a la altura del corazón.

Lo primero que sintió fue dolor, por la pérdida de su amigo. Su segundo sentimiento fue impotencia, por no haberlo detenido a tiempo. Y el tercero fue una mezcla de odio, rabia y deseos de venganza hacia Sasuke. Sin pensar demasiado Yahiko se acercó al lugar donde los dos Uchihas se encontraban.

-Shinra Tensei –el hermano mayor de Naruto utilizó su poderoso jutsu de repulsión gravitatoria en Sasuke, para enviarlo lejos de Itachi. Sin prestar atención al vuelo del sorprendido joven, Yahiko se arrodilló junto al cuerpo de Itachi y contempló la mancha roja que se extendía por su pecho. Entonces se levantó despacio y su mirada se clavó en Sasuke el cual trataba de levantarse después de caer a causa del Shinra Tensei.

Ahora su único objetivo era acabar con Sasuke pues según Yahiko su existencia no traería más que cosas malas. Ya no había nadie que se lo impidiera pues Itachi estaba muerto y Naruto no estaba presente. O eso pensaba pues su hermano menor estaba justo frente a sus ojos.

-¿Qué demonios? Dime qué haces aquí –preguntó Yahiko con irritación pues hablar con su hermano era un dolor de cabeza para él.

-¿De verdad pensabas que no iba a venir? Deberías conocerme mejor nii-sama –respondió Naruto.

-Debí suponer que vendrías. Por cierto parece que Sasuke ha tenido la misma idea.

-Sí eso parece.

-Entonces sabrás que venir a esta reunión y atacarla le convierte en un criminal ¿no?

-Entonces según tú, yo también sería un criminal ¿no? –dijo Naruto.

-Deja de vacilarme Naruto –advirtió Yahiko que estaba empezando a enfadarse.

-O sino ¿qué? ¿Vas a matarme como pretendes hacer con Sasuke? –replicó Naruto desafiante y subiendo su tono de voz.

-No voy a hacerlo a menos que te vuelvas loco y amenaces con destruir el mundo. Pero ese chico al que tú consideras un amigo sí lo ha hecho y por eso voy a matarlo.

-¡¿Te crees que eres alguna especie de dios que puede decidir quién vive y quién muere?! -estalló Naruto.

-¡¿Y tú piensas que eres alguna clase de mesías que traerá la paz al mundo sin hacer sacrificios?! –Yahiko estaba enfadado también.

-¡BASTA! –exclamó una voz autoritaria.

Los dos hermanos fueron abofeteados y cayeron al suelo. Al levantar la vista vieron a Tsunade que los miraba con sus ojos marrones centelleando.

-¡¿Baa-chan?! –exclamó Naruto sorprendido.

-¡¿Baa-san?! –Yahiko estaba igual de sorprendido.

-¡Este no es momento de peleas! ¡Necesito vuestra ayuda!

-No veo para qué –dijo Yahiko fríamente.

-Aún podemos salvar a Itachi –dijo Tsunade con firmeza-. La herida que ha recibido es muy grave pero no mortal pues la estocada no ha alcanzado el corazón por muy poco. Le he aplicado primeros auxilios y he conseguido detener la hemorragia pero hay que trasladarlo a Konoha –dio un informe médico impecable.

Un rayo de esperanza iluminó la mente de Yahiko brevemente pues aún podía salvar a su mejor amigo. Pero entonces pensó que llegar a Konoha desde el País del Hierro costaría mucho tiempo, y tiempo era lo que no tenían. A no ser que utilizase "esa" técnica.

Yahiko sacó de su capa un kunai con una forma peculiar. Tenía tres hojas, de las cuales la del centro era más larga que las de los lados. Era más grande que un kunai normal y en su mango había un papel amarillo con un sello inscrito.

-Utilizaremos esto –dijo Yahiko con decisión.

-¿Es eso lo que creo que es? –preguntó Tsunade con sorpresa.

-¿Qué? ¿Qué es? –quiso saber Naruto mirando el kunai como si fuese la cosa más genial que hubiese visto en su vida.

-Ésta, Naruto, es el arma que hizo famoso a nuestro padre. Con ella puedes realizar el Jutsu Volador del Dios Trueno lo que te permite teletransportarte a cualquier lugar en el que haya un marcador como éste –Yahiko señaló el papel envuelto alrededor del mango en el que estaba escrita una fórmula.

-¿Tú puedes realizar esa técnica? –volvió a preguntar la Hokage perpleja.

-Sí pero no la domino y no me serviría en combate aunque está bien para transporte de emergencia. Sin embargo Konoha está muy lejos y si realizo el jutsu desde aquí drenaría todo mi chakra y moriría. Por eso necesito que me ayudes, Naruto –pidió Yahiko.

-Pero ¿qué pasará con Sasuke? – el rubio miró hacia su amigo que estaba más alejado con expresión de duda.

-No te preocupes Naruto – dijo una voz femenina. Al girarse hacia su derecha pudo ver que se trataba de Rin-. Intentaré que no le maten.

-Rin… -Naruto asintió-. De acuerdo confío en ti. Ah y cuida de Shiro y de Hikari también –Naruto miró hacia Sasuke de nuevo y sus miradas se cruzaron un breve instante. Después el rubio se giró hacia su hermano mayor-. Dime qué es lo que tengo que hacer, nii-sama.

-Muy bien primero ponte aquí enfrente mía. Baa-san tú quédate con Itachi entre Naruto y yo –se colocaron como Yahiko había dicho-. Vale Naruto te voy a enseñar la secuencia de sellos –Yahiko hizo la demostración y Naruto asintió en señal de haber entendido-. Ok ahora cojámonos de las manos. Tenemos que hacer los sellos a la vez, ¿vale? Sentirás que tu chakra es drenado muy rápido pero como tienes grandes reservas no te pasará nada –Naruto asintió de nuevo-. ¿Listo? ¡Vamos pues!

Los dos hermanos se sincronizaron perfectamente. Entonces ellos junto con Tsunade e Itachi desaparecieron en una intensa luz.


Konan se encontraba en la veranda de la casa que compartía con Itachi y Yahiko. Llevaba un ligero vestido de seda de color blanco y estaba descalza con los pies apoyados en la hierba. Estando a principios de Mayo, la temperatura era cálida pero agradable y la ligera brisa que soplaba contribuía a hacer que uno se sintiese muy cómodo. Su pelo azul se agitaba un poco y sus ojos ambarinos tenían una mirada de absoluta tranquilidad. Y para rematar, el té verde que estaba tomando le sabía a gloria bendita.

-¡Ah qué bien se esta aquí! No tengo que cuidar ni de Itachi ni de Yahiko. ¡Hoy soy libre! –dijo y después se estiró-. A ver cuándo esos dos se consiguen una novia y me dejan en paz. Sinceramente empiezo a pensar que todos los hombres son unos inútiles aunque bueno Naruto-chan es diferente –dijo y una sonrisa adornó su rostro al pensar en el rubio al cual consideraba un hermano menor.

La joven mujer terminó su taza de té y la dejó sobre la veranda. Se dispuso a disfrutar del aire fresco un poco más pero entonces oyó un pequeño crujido. El sonido provenía de la taza de porcelana y Konan pudo ver que tenía una grieta.

-¡Oh vaya! Era mi taza favorita… -Konan protestó en voz baja. "¿Por qué se habrá agrietado? Espero que no sea un mal presagio" pensó preocupada.

Su estado de calma había dado paso a una sensación de intranquilidad. Algo malo había ocurrido y no sabía qué era. La respuesta no tardó en llegar. Dentro de la casa había un espacio vacío y encima de él, en el techo, había colgado un marcador de los que se utilizaban en el Jutsu Volador del Dios Trueno. Yahiko lo había colocado ahí en caso de teletransporte de emergencia, y justo en ese momento el marcador empezó a brillar intensamente.

-¡¿Pero qué pasa?! –exclamó Konan mientras con su mano izquierda cubrió sus ojos a causa del destello. La luz disminuyó y la joven pudo ver a cuatro personas.

-Konan… ayuda a Itachi deprisa… -la voz pertenecía a Yahiko y era débil. Tras decir eso, el chico se desmayó.


Sasuke estaba sentado en el suelo, recuperándose del impacto posterior a la técnica Shinra Tensei de Yahiko. Era la segunda vez en poco tiempo que recibía directamente el jutsu gravitatorio.

"Otra vez ese entrometido" pensó el Uchiha. "Bueno esta vez ha llegado tarde y no ha podido impedir que mate a mi hermano".

Sasuke observó que Yahiko hizo amago de ir hacia él, quizá buscando venganza por el asesinato de Itachi. Realmente no le importaba matar al hermano mayor de Naruto también. De hecho ahora mismo estaba dispuesto a asesinar a cualquier persona que se cruzase en su camino. Su odio se había apoderado de él y lo arrastraba a la oscuridad más profunda.

Justo cuando Yahiko iba a dar el paso definitivo, una figura con chaqueta naranja y negra le cortó el paso. A Sasuke no le sorprendió demasiado ver a Naruto ya recuperado del genjutsu de Itachi. Es más no sólo no se sorprendió sino que más bien estaba harto de verlo por todas partes. Parecía que el mundo giraba en torno al rubio Uzumaki. Si le hubiese matado hace cinco años en su batalla contra él en el Valle del Fin, ahora mismo no le estaría estorbando.

En ese momento Naruto y Yahiko parecían estar discutiendo, aunque por la distancia Sasuke no podía oírlos. Entonces la Hokage intervino y les separó, y algo debió decirles pues la cara de Yahiko había cambiado. El hermano de Naruto explicó algo y se dirigió al rubio como pidiendo ayuda. Naruto se giró hacia Sasuke con expresión de duda y luego miró hacia su derecha, donde Rin acababa de aparecer. Los dos rubios intercambiaron un par de palabras y de nuevo Naruto miró a Sasuke.

Esta vez, los ojos negros de Sasuke y los azules de Naruto se encontraron. El Uchiha miraba con frialdad y el Uzumaki tenía una mirada de seguridad en contraste con la duda que reflejaba segundos antes. En ese momento Sasuke percibió claramente con su Sharingan el movimiento de los labios de Naruto que decían: "Definitivamente te salvaré, Sasuke". El pelinegro deseó con más fuerza que nunca matar a Naruto. Quería enfrentarse a él teniendo ambos su máximo poder posible y derrotarle para demostrar que nunca podría salvarle. Aunque para ello tendría que pasar un tiempo.

Sasuke vio que Naruto, Yahiko y Tsunade rodeaban el cuerpo de Itachi y, tras un intenso destello todos ellos desaparecieron. El joven Uchiha no tenía idea de que Itachi seguía vivo y pensó que no importaba a dónde lo llevaran pues estaba muerto. Sin pensar más en Itachi, Sasuke se concentró en sus nuevos oponentes: el Raikage y sus dos guardaespaldas.

El pelinegro hizo una señal con su mano derecha e inmediatamente después, Jugo, Suigetsu y Karin le rodearon. Entonces se llevó la mano izquierda a la espalda, sacó una píldora de soldado y se la tomó para recuperar chakra. Con sus fuerzas restauradas y un nuevo poder para probar, Sasuke cogió su espada y se lanzó hacia los ninjas de Kumo.


Con Naruto fuera de escena, Rin asumió su papel de sublíder de Guardianes de los Biju. Lo primero que decidió fue poner a salvo a Shiro que estaba temporalmente incapacitado y a Hikari que aún no sabía pelear. Se acercó al lugar donde ambos se encontraban.

-¡Shiro-kun estate quieto! –dijo Hikari con tono imperativo mientras trataba de mantener al peliblanco en el suelo.

-Lo siento princesa pero yo no soy uno de tus súbditos a los cuales estás acostumbrada a darles órdenes. Hay una pelea ahí delante y quiero participar, así que quita –dijo Shiro.

-¿No se suponía que querías protegerme? ¿Qué ha pasado con tu caballerosidad de antes?

-No me parece que estés en peligro ahora mismo –apuntó Shiro.

-¿Entonces tus acciones anteriores eran sólo para cortejarme? Ya lo decía mi abuela: "Nunca te fíes de los hombres. Lo único en que piensan es en comer, competir y cortejar" –dijo Hikari melodramáticamente.

-¿Cortejar? ¿Acaso eres del siglo pasado? Además no todos los hombres somos iguales.

-¿Ah no? Entonces te exijo que me expliques por qué hace un rato actuabas como un caballero y ahora como un chico malo.

-Para empezar no tienes derecho de exigirme nada. Y para seguir me han enseñado que dependiendo de la situación debo actuar en consecuencia.

-Estás en lo correcto Shiro –intervino í que ahora dejad de actuar como una pareja que ha pasado del amor ciego al desengaño y escuchadme –dijo Rin aparentando seriedad pero riéndose por dentro.

-¡No somos pareja! –gritaron Hikari y Shiro avergonzados.

-Sí claro. En fin como decía escuchad. Naruto ha tenido que irse y me ha dejado a cargo de la situación. Ahora mismo se está desarrollando una pelea muy peligrosa y en vista de que no podéis luchar, tenéis que ir a un lugar seguro.

-Oh claro que sí gran jefa. Sólo hay un pequeño problemilla, ¿sabes acaso dónde hay un lugar seguro?-dijo Shiro con marcado sarcasmo-.¡Ughh!

-No sé dónde hay un lugar seguro –empezó Rin después de pegar a Shiro en la cabeza-, pero podemos preguntarle a esos samuráis de ahí.

Rin señaló hacia un grupo de diez hombres con armadura liderado por otro que vestía un kimono morado y una bufanda roja que le ocultaba la parte inferior del rostro. Era calvo, con un tatuaje de dragón en el lado izquierdo de la cabeza y una gran cicatriz que comenzaba justo encima de su ojo derecho y bajaba por toda su cara. A causa de la gran cicatriz su ojo permanecía cerrado.

-Adelante soldados, id a eliminar a Sasuke Uchiha –dijo el líder y se detuvo frente a los jinchurikis. -¿Puedo preguntar quiénes sois vosotros?

-Las normas de cortesía establecen que debes decir tu nombre antes de preguntar nada –dijo Hikari molesta por la brusca pregunta.

-Tú… si no me equivoco eres Tsukihime-dono del País de la Luna ¿verdad?

-Es cierto –concedió Hikari.

-Estuviste aquí hace unos años… bueno no importa. Mi nombre es Okisuke y soy guardaespaldas del general Mifune.

-Yo soy Rin Yotsuki, sublíder de Guardianes de los Biju y él es Shiro Shirayuki. Somos ninjas y Hikari-san está bajo nuestra protección –dijo la de Kumo con un tono muy formal para ser ella.

-¿Vosotros sois los jinchurikis? Es verdad que sois muy jóvenes –dijo Okisuke poco sorprendido.

-¡Jóvenes pero valientes señor! –dijo Shiro como un soldado novato ansioso por agradar a su superior. Pero el samurái le ignoró por completo y siguió dirigiéndose a Rin.

-Me gustaría saber cómo habéis entrado. Es que parece que hoy es el día de los intrusos –dijo Okisuke con un ligero matiz de irritación.

-Ha sido por vuestra salida de emergencia. Deberíais tenerla más escondida, Okisuke-dono –intervino Hikari con tono de sabelotodo.

-Creía que estaba en desuso. Lo tendremos en cuenta, gracias Tsukihime-dono.

-Hablan como si fueran de otra época ¿no crees? –le susurró Rin a Shiro, pero el peliblanco sólo tenía ojos de admiración hacia Hikari y Okisuke–. Ejem disculpad pero hay cosas más importantes ahora.

-Sí, es cierto. Debéis abandonar este lugar –dijo Okisuke recuperando la seriedad.

-No, yo no. Sólo ellos –matizó Rin.

-Espera, ¿qué dices? –preguntó Shiro molesto porque Rin lo tratase como a un estorbo-. No pretenderás encargarte tú de todo ¿verdad?

-Sí ¿por qué la pregunta? –dijo Rin parpadeando inocentemente.

-¿¡Cómo que por qué!? ¡Ya está bien de que todos me subestiméis, maldita sea! Toda mi vida siendo yo el protegido. ¡Ya está bien hombre! –exclamó Shiro harto por alguna razón desconocida para los demás, pero no para él.

BUM

Una fuerte y súbita explosión silenció a todos. La detonación fue seguida de un destello procedente del lugar donde el equipo de Sasuke y el equipo del Raikage luchaban. Y luego una sombra, producida por un trozo de columna que volaba hacia ellos, cubrió sus rostros. Hikari y Shiro estaban en la trayectoria de la roca y no tenían tiempo de apartarse.

-¡Cuidado! –advirtió Rin mientras sacaba sus espadas para cortar la roca.

-¡Kyaaa! –gritó Hikari con la voz aguda de una chica asustada.

Entonces Shiro se levantó, apartó a Hikari y lanzó el puño derecho hacia adelante. Al impactar la roca con su derechazo, ésta se hizo añicos y se levantó una polvareda que cubrió al peliblanco momentáneamente. Rin se quedó boquiabierta, Hikari no daba crédito y Okisuke abrió su ojo sano un poco sorprendido.

Cuando el polvo se dispersó todos vieron que un aura de chakra blanco envolvía a Shiro. Sus ojos normalmente castaños se habían tornado grises y sus pupilas tenían forma de rendija, similar a las de un cocodrilo. Sin embargo su típica expresión prepotente acudió a su rostro.

-No pienso firmar autógrafos. Molo demasiado como para hacerlo.

-… -tanto Rin como Hikari pusieron cara de póquer.

-¿No vais a decirme nada? –preguntó Shiro cortado pues sentía que había pasado del éxito al ridículo en cuestión de segundos.

-¿Y luego quieres que te tomemos en serio? Qué patético –dijo Rin cruelmente.

-Desde luego –secundó Hikari aunque su corazón latía fuertemente.

-Kari-chan se ha puesto roja, Kari-chan se ha puesto roja –canturreó Rin con su afán de sacar de quicio a todo el mundo.

-¡C-calla! –dijo Hikari. "¿Por qué me sonrojo? Tiene dos años menos que yo, no debería ponerme tan nerviosa porque me haya salvado".

-Aunque lo hayas estropeado con tu estúpida prepotencia, has estado genial subordinado mío –dijo Rin con aires de grandeza mientras le desordenaba el pelo a Shiro.

-Eh yo no soy subordinado de nadie ¿te enteras?

-De acueeerdo eres un caballero de blanca armadura. ¿Contento? –concedió Rin. –Por cierto, ¿ya no te duelen las costillas?

-Ah, no. Cuando utilizo chakra del Sanbi –señaló su aura blanca-, no sólo aumenta mi fuerza física sino que mi resistencia al dolor aumenta también.

CRASH

Se oyó otro ruido, esta vez de rocas rompiéndose.

-Parece que comienza a ponerse serio –constató Okisuke. Después se metió la mano entre la bufanda y activó un intercomunicador-. A todas las unidades ¿qué está ocurriendo?... Ya veo… No me gusta esto, pero permaneced a la espera y no intervengáis a no ser que el Raikage os de permiso.

-Okisuke-san ¿puedes llevar a mis compañeros a un lugar seguro? –pidió Rin cortésmente.

-Por supuesto.

-Ya te he dicho que no me voy –dijo Shiro con terquedad.

-Si no lo haces por mí hazlo por Kari-chan, Shiro. ¿No dices que estás harto de ser el protegido? Es tu oportunidad –Rin lo persuadió hábilmente.

-Ok. Princesa, nos vamos –dijo Shiro recogiendo su kanabo.

-Ya estamos con los cambios de humor –refunfuñó Hikari como una abuela harta de la inmadurez de su marido.

-Espera Kari-chan –dijo Rin.

-¿Qué quieres ahora? –su pregunta quedó en el aire pues Rin caminaba hacia ella con cara de póquer y desenvainando una espada-. ¿Q-q-qué vas a hacer? ¡Kyaa!

Rin realizó una serie de tajos y al guardar su espada en la vaina con un sonido metálico, la parte de abajo del vestido de Hikari se rasgó. La tela cayó dejando al descubierto las largas y torneadas piernas de la princesa.

-Ya puedo morir tranquilo –murmuró Shiro mientras miraba a Hikari con un hilillo de sangre cayendo de su nariz.

-Ya está, así podrás moverte con más libertad y me aseguro de que Shiro te siga. Matamos dos pájaros de un tiro, jajaja –dijo Rin riendo alegremente.

-¡¿Te has vuelto loca?! –gritó Hikari fuera de sí, sacudiendo a Rin que seguía riéndose-. ¡La tela de este vestido real hecho a medida costaba una fortuna!

-Oh vamos Kari-chan sólo es ropa. Además esa tela es de las baratujas –dijo Rin intentando restar importancia al asunto-. Siendo princesa, deberías aspirar a más.

-Grrr siempre molestando a la gente. Algún día saldrás escaldada –advirtió Hikari. Entonces se dio cuenta de que Shiro la miraba intensamente. O más bien a sus piernas. Hikari enrojeció e intentó bajarse la improvisada falda. "Me está mirando muy fijamente. ¿Será que le desagrada mi altura?" pensó-. ¿H-hay algún problema?

-Dios debía de estar inspirado el día que te dio ese cuerpo.

Hikari le permitió seguir mirando un poco más, pero al ver que no parecía tener intención de parar, le pegó una bofetada.

-¡Descarado! –le dio la espalda airada-. Ya podemos irnos Okisuke-dono.

El samurái asintió y condujo a Hikari y a Shiro a la sala donde estaban los demás Kages. Por su parte Rin se acercó al lugar donde Sasuke y el Raikage estaban teniendo una gran batalla.


Rin se escondió detrás de una columna para examinar la situación y evaluar en qué momento debía actuar. Si algo tenía claro era que no quería que Sasuke o su padre muriesen. Tampoco C o Darui. Del resto del equipo Taka salvaría a Jugo y a Suigetsu quizá… pero no a Karin.

La rubia sacó un poco la cabeza desde detrás de la columna que le servía de escondite y echó un vistazo. C y Darui se encontraban en la parte izquierda de su campo de visión. Darui estaba aparentemente bien pero C no tanto, pues se apoyaba en su compañero para tenerse en pie. Más a la derecha de su visión estaba Karin tirada boca abajo e inconsciente a primera vista. "Se lo merece" pensó Rin y siguió analizando la situación.

Ahora sacó la cabeza por el otro lado del pilar de roca. A la derecha de su mirada se encontraba Suigetsu, clavado en una columna a causa de una enorme espada electrificada. "¿Está muerto?... no espera un segundo. Si mal no recuerdo ese chico puede volverse agua. ¡Oh ya veo! Esa es la espada de Darui. Si le aplica chakra Raiton, Suigetsu no puede convertirse en agua y se mantiene clavado. ¡Bien jugado!" pensó la de Kumo. En efecto eso era lo que ocurría ante sus ojos.

Rin salió completamente de su escondite y se movió sigilosa y rápidamente hacia adelante, buscando una nueva cobertura. Esta vez era una columna cortada en tres cuartas partes de su altura original, y sólo le quedaba la base. La rubia se sentó en el suelo apoyando su espalda en el trozo de roca. Desde su nueva perspectiva podía ver una pared en el fondo de la sala. En ella, Jugo estaba incrustado y no se movía.

Por fin, tras mirar por todos lados encontró a las dos personas que andaba buscando. No fue fácil pues estaban teniendo una batalla de alta velocidad, hasta que se detuvieron unos instantes. Ni Sasuke ni el Raikage se quitaban los ojos de encima. El Uchiha tenía su Sharingan desactivado y A no usaba su Armadura de Rayo. En resumen, estaban jugando.

-Ya es bastante calentamiento, ¿no crees Uchiha Sasuke? –preguntó el Raikage mientras giraba su musculosísimo brazo.

-Hmpf me has leído el pensamiento –respondió Sasuke y activó su Sharingan por fin-. Acabemos con esto.

-Bien. Muéstrame si tu entrenamiento de dos años ha servido de algo.

Ante esas palabras, Rin comenzó a recordar uno de esos días más felices que los de ahora.


Flashback

Sasuke y Rin se encontraban en un campo de entrenamiento. Era verano y el sol pegaba con fuerza en las altas montañas de Kumo. Ese calor no era nada adecuado para un entrenamiento, pero a Rin le encantaban los retos.

-¡Ok Sasuke-chan empecemos con el entrenamiento! –dijo Rin energéticamente.

-Rin te he dicho muchas veces que no me llames así, es vergonzoso –replicó Sasuke claramente irritado.

-Oh Sasuke que frío eres –protestó Rin hinchando los mofletes-. Bueno no importa supongo que me encanta esa faceta tuya.

-Hmpf bueno lo que sea –el chico desvió la mirada ligeramente sonrojado-. No creo que sea buena idea entrenar ahora.

-¿Eh? ¿Por qué no?

-Es mediodía y el sol está en su punto más alto. ¿Acaso quieres que nos dé una insolación?

-No nos va a pasar nada. En Kumo entrenamos bajo circunstancias extremas, da igual si hace sol, llueve o caen rayos.

-¡Qué locura!

-¿Sabes Sasuke? Es esa actitud tuya de hippie de Konoha la que te impide mejorar más –dijo Rin dándole un golpecito con el dedo en la frente.

-Tsk eso duele. ¡No me hagas eso! Es justo lo que me hacía Itachi.

-¿Itachi es tu hermano mayor del que te quieres vengar?

-Olvídalo. No me gusta hablar de aquello.

-Yo también me quiero vengar de alguien… -comentó Rin con voz pensativa.

-¿De quién? –inquirió Sasuke con curiosidad.

-¿Eh qué? Ah no es nada –dijo Rin sonriendo como cierto rubio de Konoha cuando no quiere preocupar a nadie-. Ejem bueno a lo que íbamos. ¡Entrenamiento!

-¿Por qué no me entrena tu padre? Aunque total con lo mal que lo hace…

-Papá es el Raikage y no tiene tiempo para entrenar a hippies que se quejan por un poco de sol –respondió Rin con sarcasmo.

-¡¿Perdona?! Para tu información el Raikage es un bestia que lo primero que hizo fue estamparme contra la pared en el inicio del entrenamiento –protestó Sasuke.

-¿No puedes soportar un par de huesos rotos? Bueno de todas maneras tu resistencia no es el problema. Es tu velocidad lo que falla.

-No soy un superhéroe. Durante mi entrenamiento con Orochimaru me suministraron drogas para aumentar mi velocidad. No se puede hacer más.

-Ahí te equivocas. Puedes utilizar chakra tipo rayo para aumentar tu velocidad en momentos puntuales.

-¿Qué?

-Como lo oyes. Normalmente utilizas tu chakra normal en tus pies para impulsarte más rápido ¿verdad?

Sasuke asintió.

-Si utilizas chakra Raiton para estimular algunas partes de tu cuerpo, tu velocidad aumenta drásticamente. Necesitas un ejemplo. Umm… ¿ves esa roca de ahí? –Rin señaló una roca que estaba a unos veinte metros de distancia- Voy a usar chakra rayo.

Rin cogió impulso dando una patada en el suelo y soltando pequeñas chispas eléctricas. Para cuando Sasuke se dio cuenta de que había desaparecido, Rin lo llamaba desde la roca.

-¡Aquí! ¡Ahora prueba tú!

Habiendo comprendido más o menos la breve explicación de la rubia, Sasuke se dispuso a ponerla en práctica. Realizando el sello del Carnero con sus manos envió primero chakra normal en sus pies. Luego realizó otro sello manual para transformar su chakra al tipo rayo. De sus pies emanaron chispas más grandes que en el caso de Rin y sintió un hormigueo en ellos. Finalmente fijó su vista sobre la roca, respiró hondo y se movió.

-UWAHHHHH –gritó el Uchiha.

Con un fuerte crash, Sasuke se estampó contra la roca. Rin que había sido previsora, había saltado justo a tiempo evitando el impacto. Cuando el polvo se dispersó pudo ver que Sasuke la miraba furioso.

-Jajaja –la rubia se rió nerviosamente mientras se frotaba la nuca-. Lo siento se me ha olvidado mencionar que era muy posible que no controlaras tu velocidad en el primer intento.

-Túuuu –dijo Sasuke enfadado-. Lo has hecho a propósito ¿verdad?

-¿Se nota mucho? Necesitabas algo contundente para no equivocarte en el próximo intento.

-¿Así es como aprendéis en Kumo? Sois unos brutos –dijo Sasuke molesto.

-Oh vamos ni que te hubieses muerto. Estúpidos hippies de Konoha… -murmuró Rin.

-¿Qué murmuras?

-Nada –la rubia suspiró resignada-. En fin la otra cosa en la que te voy a ayudar es en kenjutsu. Tu estilo con la espada es muy tosco y hay que refinarlo.

-Ni que tú fueras la experta. El tener dos espadas no te da derecho a sermonearme.

-No es por la cantidad de espadas que poseo. Es por mi rango jonin –aclaró Rin altaneramente.

-Hmpf anda ya. Ese rango te lo regalaron por ser jinchuriki e hija del Raikage.

-Por lo menos no soy genin. En fin dejemos de discutir y saquemos nuestras espadas.

Rin desenvainó una de sus espadas.

-Puedes usar esos ojos rojos que predicen el futuro. El Charinpan o como se llame.

-Primero, se dice Sharingan, y segundo hacen algo más que predecir movimientos –Sasuke empezó a explicar las funciones de su dojutsu pero Rin no le escuchaba. Ella simplemente se quitó su blusa roja, quedándose vestida sólo su camiseta de malla ligeramente escotada. El joven Uchiha se calló de repente pues como todo joven chico adolescente, no pudo evitar mirar los desarrollados pechos de Rin.

-¿Pasa algo Sasuke? –Rin le miró extrañada.

-T-t-tu ropa es escasa –Sasuke estaba muy nervioso pues nunca había sentido interés por ninguna chica.

-Pues no mires. Hace calor así que me quito la ropa –dijo Rin con una lógica aplastante.

-Hmpf –Sasuke sacudió la cabeza y se concentró.

-Voy a enseñarte el Estilo de la Nube: Corte de la Luna Creciente. Atento.

Sasuke activó su Sharingan y observó detenidamente los movimientos de la rubia. Rin cogió su espada con las dos manos, agarrando la empuñadura con la mano izquierda más arriba que la derecha. Colocó su arma a media altura de su cuerpo y en su costado izquierdo. Con el agarre asegurado y los pies bien fijados en el suelo, realizó un giro de 180 grados haciendo que su espada describiese un arco semejante a una luna creciente. Sasuke registró la secuencia entera en su memoria.

-Y eso sería todo. Es una técnica muy básica y sirve para ataque y defensa. ¿Alguna duda? –preguntó Rin como una profesora.

-¿Realmente es necesario usar la técnica a dos manos? Es incómodo.

-Pues tienes razón. Es muy molesto usar la técnica de ese modo. Es más yo nunca la uso en batalla –admitió Rin sin reparos.

-Ya decía yo que era imposible que tú actuaras como una profesora. Si fueras sensei serías del tipo irresponsable.

-¡¿Qué has dicho?! Maldito te vas a enterar. ¡Voy a hacer de tu primer entrenamiento una pesadilla!

El resto del día lo pasaron repitiendo el ejercicio con el chakra Raiton y realizaron una pelea de práctica con espadas. Al atardecer, con el sol poniéndose y las aves diurnas regresando a sus nidos para pasar la noche, ambos jóvenes se prepararon para volver a la aldea. Entonces ocurrió algo inesperado.

-Sasuke… ¿te importa… cerrar los ojos un segundo? –pidió Rin ruborizada.

-¿Qué? No pensarás robarme la cartera ¿verdad? –dijo Sasuke desconfiado.

-¡Sólo hazlo!

-Tsk no sé qué demonios quieres… -Sasuke cerró los ojos e inmediatamente después fue besado por Rin. El contacto entre sus labios fue corto pero su calor permaneció un buen rato en la memoria del pelinegro.

-Esto es una recompensa por tu buen entrenamiento –dijo Rin sonrojada pero aun así tuvo valor suficiente como para guiñarle un ojo.

Sin tiempo de responder, Sasuke observó cómo Rin se alejaba como una bala dejando una estela de polvo. El chico se había quedado completamente en blanco e inmóvil mientras su mente terminaba de asimilar lo que acababa de ocurrir. Entonces repentinamente se palpó los bolsillos de sus pantalones en busca de algo que ya no estaba. "Al final también me ha robado la cartera" pensó Sasuke.

Lo que no sabía es que ese beso era la demostración de Rin del amor que sentía por él. Un amor que surgió desde aquellos días oscuros en la guarida de Orochimaru.

Fin del flashback


El Raikage cargó directo contra Sasuke, estirando su brazo izquierdo para hacer un Lariat (Lazo) con su antebrazo. El Uchiha predijo el movimiento con su Sharingan y se agachó en el momento preciso para esquivar el golpe. El Raikage y Sasuke se dieron momentáneamente la espalda para acto seguido girar 180 grados y contraatacar. Sasuke utilizó el Estilo de la Nube: Corte de la Luna Creciente para intentar cortar al Kage pero la espada solamente rayó su cinturón. Por su parte, el Raikage soltó un puñetazo sobre el pecho de Sasuke que salió despedido varios metros, pero aterrizó arrastrando los pies por el suelo.

-Una técnica de espada básica y resistencia a mis golpes mejorada. ¿Es todo? –preguntó A evaluadoramente.

-Hmpf aún no he terminado.

Acumulando chakra Raiton en sus pies, Sasuke saltó muy alto y muy rápido. Luego con su espada apuntando a la cabeza de A, cayó en picado para aumentar al máximo la capacidad de penetración gracias a la gravedad. El Raikage dio un paso lateral en el instante justo y la espada se clavó en el suelo, dejando a Sasuke momentáneamente sin defensa. A aprovechó ese instante para agarrar el brazo del pelinegro y lanzarlo con fuerza y velocidad por los aires.

A pesar de estar volando a mucha altura y velocidad, Sasuke mantuvo la calma y sacó cuatro shurikens enrollados en alambre ninja. Los lanzó hacia una columna y logró clavarlos con éxito. El alambre también estaba enrollado en la muñeca de Sasuke y al estirarse freno la caída libre de Sasuke. Aterrizando correctamente lanzó dos kunais con sello explosivo que aterrizaron a los pies del Raikage y explotaron sin dejar tiempo de reacción.

Rin observaba toda la batalla angustiada y no se decidía a intervenir. Ahora era un buen momento pero no hizo falta, pues A había saltado hacia atrás con su velocidad prodigiosa saliendo de la humareda de la explosión. Entonces aprovechando la pantalla de humo como cobertura, Sasuke emergió de ella espada en mano y acertó a clavarla en el hombro izquierdo de A. Sin retroceder a pesar de la herida, el Raikage no dejó escapar la espada con su mano izquierda y con la derecha, agarró a Sasuke por el cuello.

Empezaba a asfixiarse, pero el Uchiha tiró de orgullo y, acumulando chakra eléctrico en su pierna para estimularla, lanzó una patada a la barbilla de A que lo soltó dejando ir también la espada.

-¡No creas que la cosa acaba aquí!-el Raikage agarró a Sasuke por la cintura, lo giró cabeza abajo y saltó con él en el aire-. ¡Bomba Ligera!

-¡SASUKEEEE!-gritó Rin con voz aguda mientras corría en vano tratando de detener a su padre.

A cayó en picado hacia el suelo e hizo impactar a Sasuke de cabeza. El choque fue brutal y provocó un pequeño cráter que liberaba chispas eléctricas. Pero para sorpresa de A, Rin y los demás testigos de la pelea, una caja torácica de aura morada había protegido a Sasuke. Además se formó un brazo de hueso que empujó al Raikage apartándolo de Sasuke.

-¿Qué es eso? –se preguntó Rin en un murmullo inaudible. A pesar de haber gritado antes, ni Sasuke ni el Raikage la habían oído. Además, la chica se encontraba detrás de su padre, lo que hacía que ninguno la viese.

-¿Un nuevo truquito de tu Sharingan?- A aumentó su chakra y su pelo se puso de punta-. No te funcionará conmigo.

-Es el Mangekyou Sharingan –dijo Sasuke fríamente. –He probado el Tsukuyomi y el Susanoo con resultados satisfactorios. ¿Puedo probar contigo el Amaterasu?

-Inténtalo.

El ojo izquierdo de Sasuke comenzó a sangrar y el chico lo fijó en el cuerpo de A. El poderoso Kage se movió a su máxima velocidad, con el Jutsu de Cuerpo Parpadeante, esquivando las llamas negras que empezaron a formarse. Pero las llamas afectaron a quien estaba detrás. Rin.

-¡Kyaaa! –gritó la chica cuya blusa roja comenzó a arder.

-¡Rinnnn!

En un nuevo parpadeo el Raikage se situó junto a Rin y sin dudar utilizó su brazo izquierdo para arrancar la blusa de su hija, dejándola con su camiseta de malla. El brazo de A se envolvió en llamas. Pero Sasuke no cesó su ataque y otro vórtice de llamas negras amenazó con formarse, pero un muro de arena lo impidió.

"¿Arena?" pensó todo el mundo al mismo tiempo. Todos miraron al mismo lugar y vieron a Gaara quien venía flanqueado por sus hermanos Kankuro y Temari.

-Sabaku no Gaara –murmuró Sasuke.

-Gaa-chan –dijo Rin.

-¡Kazekage más te vale tener una buena excusa para interrumpir mi pelea! –exclamó A furioso.

-Lo he hecho para salvaros a ti y a Rin –dijo Gaara con su calma impertubable-. Además he venido a hablar con Sasuke Uchiha.

-¿No vas a matarlo, verdad? –preguntó Rin, cuya mirada era suplicante. Su optimismo y alegría habían dado paso a la angustia.

-¡¿Cómo preguntas esas tonterías?! ¡Ha estado a punto de quemarte viva! –le gritó el Raikage a su hija que bajó la mirada con lágrimas en sus ojos.

-Lo siento papá, snif –sollozó Rin-. Por mi culpa has perdido tu brazo.

-No llores –dijo A y se cortó el brazo a la altura del codo-. Es sólo una extremidad, tu vida es más importante.

-Raikage-sama yo le curaré –dijo C acompañado por Darui.

-Date prisa –ordenó A-. ¡Kazekage, tienes de tiempo lo que tarde en curarme mis heridas! ¡Si te interpones de nuevo te aplastaré a ti también!

-No habrá necesidad de ello –dijo Gaara y después se dirigió a Sasuke- Parece que tus ojos están en la oscuridad.

-Hmpf no es problema tuyo.

-Yo fui como tú hace tiempo, pero encontré varios soles que despejaron la oscuridad que me rodeaba. Dime, ¿no tienes a ninguna persona así en tu vida?

Sasuke entonces miró a Rin. Ella lo miró a los ojos pero solo vio algo malo. Oscuridad.

-No –dijo finalmente el Uchiha-. No tengo a nadie.

Estas palabras fueron como una puñalada para Rin. Recordó cómo le había conocido, cuándo se había enamorado de él, su entrenamiento, su primer beso y muchos más momentos. Rin conocía de sobra la oscuridad que habitaba en Sasuke pero la había ignorado, pues estar con él ya era suficiente. Entonces ¿por qué le dolía tanto?

El shock de las palabras de Sasuke, hizo que la rubia no prestase demasiada atención a los siguientes instantes. Hubo una gran explosión y luego silencio. Hasta que una voz lo rompió.

-¿Qué hay? Mi nombre es Madara Uchiha y quisiera reunirme con los cinco Kages si fuera posible.

Fin del capítulo

Hola a todos/as. Espero que os haya gustado el capítulo más largo que he escrito nunca. He tratado de abarcar tantos géneros como me ha sido posible (acción, romance, drama y comedia). ¿Qué os ha parecido? También trato de enfocarlo desde el punto de vista de varios personajes. ¿Os gustaría que siguiese así?

BUENAS NOTICIAS

Empecé este fic a finales de 2011 y por entonces no tenía muy claro qué quería contar. Así que comencé a ver muchos animes y pasé todo 2012 aprendiendo. El resultado es éste.

Ahora puedo decir que ya tengo toda la historia planeada. Si queréis leerla yo la seguiré subiendo y si me dais opiniones intentaré esforzarme más. Este 2013 voy a dedicarme por completo a mi fic.

Por cierto también aprovecho para dar las gracias a toda esa gente que me hacen Follow o Favorite. Hasta pronto.