Todo ser viviente tiene un ciclo, no hay ninguno que escape de ello pero hay seres que cambian ese ciclo y se forjan uno propio, ese cambio que va en contra del denominado destino, el camino ninja, es el que todos quieren lograr pero que pocos logran cumplirlo con sus objetivos.
Como una pequeña flor que es cultivada esperando florecer para que su belleza genere el cambio a su entorno, así Ino había trabajado para lograr que su belleza lograra conquistar el cuerpo del Uchiha, solo que esta flor no era un simple adorno, había perdido sus espinas por un dulce veneno, que generaría la muerte de aquel que la tocase; de esa forma Ino lograría cumplir su nueva meta en el camino ninja.
Una habitación oscura iluminada levemente con pequeñas velas que generaba un juego de sombras único y que resaltaba la belleza de aquellos que se encontraban en el lugar, una silueta femenina resaltaba sobre una yaciente en una cama.
El silencio de ambos era opacado por aquel pequeño sonido de la música que aún sonaba esperando que su tiempo terminase, su singular sonido dejaba a Ino a la expectativa de lo que sucedería.
Recordaba esos momentos, esos en la que se desvelaba leyendo ese libro, aquel que abrió las puertas a otras posibilidades que ella nunca había imaginado, como hacía un último esfuerzo por lograr lo que deseaba sin importar lo que le costase.
Veía al Uchiha hierático con sus ojos cerrados, al parecer dormía placenteramente, al final de todo de eso se trataba esa técnica, de que la victima muriera de forma placentera.
Ino deslizaba sus mano sobre el pecho desnudo de Sasuke, sentía la leve palpitación de su corazón, al parecer aún seguía con vida, era cuestión de minutos para que éste terminase su función y el Uchiha viaje al mundo donde se encontraban todos aquellos que habían pertenecido a su clan.
La mano de Ino acariciaba las mejillas de Sasuke, apreciaba el atractivo rostro del Uchiha, lo había hecho sin embargo no se sentía feliz, sentía una espina dentro de ella que no la dejaba en paz, aún no comprendía lo que había hecho, detrás de ese hombre atractivo había un ser que alguna vez ella deseó y que lo amó, un amor inocente y platónico que nuca se cultivó, que se extinguió y fue reemplazado por un nuevo amor, pero que por razones irónicas el anterior resurgía para convertirse en traición, engaño y dolor, despertando el odio que cultivó la venganza y que ahora dejaba el corazón vacío y amargo, había logrado lo que deseaba, pero eso no cambiaba el hecho de que nunca regresaría con Kiba, de que él nunca la perdonaría y de que ella había matado su amor.
¿Había ganado? Esa pregunta se realizaba la chica, había logrado hacer algo que ninguna otra mujer había hecho, vencer a Sasuke, había sido su amante logrando que éste la deseare, que la hiciera suya más de una vez, cualquiera diría le había ganado a Sakura, esa pelea que empezó de niñas sobre quien lograría tener al Uchiha, Ino lo había logrado, había hecho algo que Sakura no había podido, pero aun así no sentía que había logrado cumplir la promesa de su sensei, de no dejarse vencer por Sakura ni siquiera en al amor, si lo hubiera logrado no estaría en esas circunstancias y sobre todo ella estaría feliz a su lado.
Los dedos de Ino acariciaban los labios de Sasuke, mientras que su suelto cabello caía sobre el pecho del Uchiha, se sentía infeliz, se sentía vacía, quería llorar, la venganza es dulce había escuchado pero en este caso ella sentía todo lo contrario, era mas amargo que el ajenjo destilado en su propio paladar.
De repente la música terminó de sonar, el silencio ahora gobernaba sobre el lugar de repente Ino sintió un leve movimiento debajo de ella, la respiración de Sasuke se hacía más frecuente, lentamente empezaba a mover sus dedos, ella sorprendida observaba el rostro del Uchiha cuando de repente el abrió sus ojos.
–¡Sasuke! – mencionó sorprendida.
Ella podía percibir directamente la mirada fría del shinobi, el cual empezaba a cambiar tomando ese singular tono rojo al activarse su sharingan y ver como unas extrañas marcas empezaban a invadir el cuerpo de Sasuke, el sello maldito que le hizo Orochimaru se estaba activando.
El miedo entró en Ino, la última vez que lo vio de esa forma fue durante los exámenes de chunnin cuando destrozó los brazos de aquel chico que intentó matar a Sakura; Ino inmediatamente a gran velocidad se alejó a una distancia prudente de Sasuke, tres metros de él, ella apenas se acomodaba el kimono que había dejado al descubierto sus hombros y parte de sus pechos, por suerte Sasuke había jugado con ella aún llevándolo ella puesto.
Sasuke cerró sus ojos mientras erguía su cuerpo para luego volverlos a abrir, de repente esa mirada maligna y esa sonrisa sádica la observaban, mientras las marcas del sello maldito seguían recorriendo el cuerpo de Sasuke pero sin que él llegara a transformarse.
–¿Qué es lo que pretendes Ino? –preguntó con su característica voz.
Ino temblaba mientras lo observaba incrédula, ese veneno era lo suficiente poderoso para matarlo sin embargo a pesar de su estrategia no lo había logrado.
¿Qué paso? Se pasaba por su mente, ella había actuado tal y como lo había dicho el libro, un hombre o un shinobi común hubiera caído en su trampa pero Sasuke era diferente, la razón era que Sasuke poseía el sello de Orochimaru, un sello que le da un poder enorme al Uchiha, cuando un veneno invade el cuerpo del poseedor éste se activa automáticamente para suprimir todo síntoma, perdiendo éste su efecto y regenerando el sistema inmunológico.
Su mente quedaba en blanco, no sabía qué hacer todo era tan repentino sin embargo ella ya antes había predicho que podía ocurrir algo inesperado, Shikamaru le había enseñado que de una situación habían muchos posibilidades, haber estado en tantas misiones con él de algo le había ayudado.
Ino recordó una de sus estrategias, no se imagino que debía utilizarla, realizarla era una complicación pero no había escapatoria, realizó múltiples sellos a gran velocidad para luego cortar su dedo pulgar y deslizar su sangre por el suelo.
–¡Arte ninja, técnica de invocación, prisión de sueño! –exclamó la rubia.
De repente una gran cantidad de pétalos violetas fueron invocados cubriendo toda la habitación de aquel lugar, Ino se puso de pie al igual que lo estaba Sasuke, ella lo observaba seria y determinada, a pesar que tenía miedo no podía dar marcha atrás, si tenía que morir no le importaba descansaría en paz de solo haberlo intentado sin titubeo.
De repente Sasuke cerró sus ojos mientras hacía un esfuerzo para desactivar el sello maldito, éste ya había realizado su función pero no quería que lo dominase, solo lo utilizaba en cuestiones de emergencia y definitivamente Ino no era tanta molestia para usarlo.
Ella observaba como las marcas retrocedían del cuerpo de Sasuke, el veneno que había penetrado su cuerpo había sido eliminado.
Una sonrisa sádica se dibujo en su rostro, realmente esto le parecía un juego de niños, le sorprendía que una chica cómo Ino se pusiera al frente de él para combatirle.
–¿Ahora que piensas hacer Ino? –preguntó el Uchiha.
–No te dejare vivir cueste lo que me cueste…–respondió segura la kunoichi.
Sasuke intentó dar un paso pero estaba inmovilizado, el shinobi volvió a activar su sharingan y percibir lo que sucedía y mirar tras las técnica de Ino, Sasuke estaba atrapado en los pétalos, todos los pétalos de Ino estaban conectados por hilos de chakra que se unían al cuerpo de ella, era una técnica similar a la que usó en los exámenes de chunnin para combatir contra Sakura, solo que ésta vez estaba más desarrollada, en vez de sacrificar su cabello, Ino había utilizado ese medio para inmovilizar el Uchiha y también para percibir su ubicación sin necesidad de verlo, sabía que si lo miraba a los ojos sería víctima de uno de sus genjutsus, por suerte había recibido entrenamiento con Kurenai para tratar de evitarlos, aunque estaba consciente que los genjutsus productos de un sharingan no serian similares a uno común.
Los pétalos expedían un fuerte y dulce aroma con un veneno que generaba adormecimiento, si la víctima estaba en atrapado en esas condiciones ella podría lograr sus objetivo. Al parecer Sasuke no tenía escapatoria finalmente Ino sacó la otra carta que tenia escondida.
–Ninpo Shinraiju no Jutsu ( Técnica de manipulación ) –afirmo Ino al realizar un sello ninja.
Su técnica se posesionaba de los movimientos de la víctima para controlar su cuerpo sin necesidad de que Ino perdiera la conciencia, era una técnica propia del clan Yamanaka, era el mejor momento de utilizarla; Sasuke caería fácilmente por tener un poco adormecido sus sentidos por el veneno pero a pesar de ello él no activaba su sello.
Sasuke perdió su conciencia y empezó a tomar su espada tal y como se lo ordenaba Ino con su técnica, la levantó hacia el frente apuntando su cuello, para herir su arteria carótida y acabar con la vida del Uchiha sin embargo cuando estaba a escasos centímetros el cuerpo de Sasuke empezó a hacer fuerza contra la voluntad de Ino, ella trataba de concentrarse más y movilizar mas chakra al cuerpo de Sasuke, pero él era muy fuerte y finalmente se libró de la técnica de Ino.
–¿Realmente pensaste que me vencerías con una técnica tan patética como esta? –preguntó sínico mientras su espada se mezclaba con su chakra eléctrico. Apuntó al suelo y finalmente los pétalos que lo tenían atrapado fueron dispersados.
La figura de Sasuke se desaparecía mientras volvía aparecer atrás de Ino acercándose a su oído para decirle:
–Éste es tu fin…
De repente serpientes aparecieron en su entorno atrapando a Ino con fuerza inmovilizándola completamente.
–Katon: Gōkakyū no jutsu –una gran bola de fuego fue expulsada por Sasuke.
Las llamas se dirigían hacia Ino consumiéndola totalmente, Sasuke podía escuchar los gritos de ella, exclamaban mucho sufrimiento, su kimono, su suave cabello se consumía por el fuego ya no había mas escapatoria.
–¡Kai! – exclamó Ino liberándose del genjutsu.
Ino estando cansada abría sus ojos, había gastado mucho chakra en la técnica del beso y con su técnica de invocación, ésta ultima requería de mucho chakra realmente no podía hacer mucho contra él sin embargo ella no se rendiría fácilmente, rápidamente hiso una sucesión de sellos ninja, al realizarlos su cuerpo empezó a desvanecerse dispersándose en muchos pétalos, era una técnica aprendida por Kurenai para ocultar su presencia antes de realizar un genjutsu.
Tras desaparecer los pétalos que anteriormente había invocado empezaron a cubrir al Uchiha para inmovilizarlo nuevamente, Sasuke no realizó nada para impedirlo, sabía que una técnica como esa no lo detendría.
Unos instantes el cuerpo de Ino volvió aparecer, Sasuke ya había detectado su presencia y al volverla a ver éste preguntó:
–¿Por qué lo haces?–preguntó sínicamente, al menos quería saber porque alguien tan insignificante como ella planeaba esto.
–Mis sueños, mis metas, mis ilusiones todo lo destruiste, soy un objeto ya no puedo amar ni sentir y si no te puedo verte morir entonces moriré contigo,¡Ninpo Shintenshin no Jutsu!
Ino realizó su sello característico y automáticamente entró al cuerpo de Sasuke, éste no había hecho nada porque para él ella no era una amenaza, pero a veces subestimar a tu oponente no es favorable, al fin y al cabo Ino pudo poseer su cuerpo y tomar control de él al parecer estaba dispuesta de quitar la vida de ambos, ella no tenía miedo morir, había perdido lo que una vez anhelo, y si moría al lado de Sasuke sabía que habría valido la pena.
Ino estando en el cuerpo de Sasuke tomó la espada de él mientras que la acercaba a su cuello poco a poco, ésta vez si cortaría esa arteria que la permitiría morir ahogada en su propia sangre, a pesar de su determinación su cuerpo temblaba, era muy duro quitarse su propia vida a pesar de que estaba en otro cuerpo.
Volteó a ver hacia el frente y observó como su cuerpo yacía inmóvil en el piso y como a pesar de estar inconsciente aún conservaba su belleza por lo menos antes de morir, era un adiós para ella misma.
Luego giró su rostro a su derecha observando un espejo que se encontraba a su lado, en el reflejo observaba el cuerpo de Sasuke, era extraño percibir su propia mirada tras los ojos de él, su rostro expresaba temor e inseguridad a pesar de su determinación, esto le era muy difícil.
Empuñaba su espada tratando de hacer fuerza para poder quitarse la vida pero por alguna razón no podía, poco a poco pequeñas lágrimas recorrían sus mejillas, trató de contenerlas una vez más respirando hondo y haciendo fuerza en sus manos para cortarse, cuando de repente su cuerpo empezaba a temblar y su cabeza empezaba a doler con fuerza.
Era la voz de Sasuke que sonaba en ella pronunciando su nombre, ella temblando dejó caer la espada mientras hacía fuerza para no salir del cuerpo de Sasuke, él empezaba a tener control de su propio cuerpo, era una lucha mental que ambos tenían en ese momento.
–No te permitiré que recuperes el control–pronunció Ino con los labios de Sasuke y la singular voz que caracterizaba al Uchiha.
Ella hacía fuerza cayendo de rodillas al suelo y tomándose con sus manos su cabeza, ella hacia lo posible para no perder el control, pero el problema era que ella ya había gastado mucho chakra y la técnica que empleaba necesitaba lo suficiente.
El cabello que se enredaba en los propios dedos de Sasuke, su ceño fruncido, los dientes que se presionaba para hacer fuerza, reflejaban la fuerza desesperada de ambos para tomar el control del cuerpo, finalmente Ino quedó con escaso chakra y tuvo que desistir regresando a su propio cuerpo.
Ambos quedaron inconscientes por unos minutos pero fue Sasuke quien recuperó la conciencia primero, para que Ino la recuperara debían pasar varios minutos en especial cuando había agotado su energía.
Sasuke se puso de pie esta vez ya no contemplaría mas a la kunoichi había llegado el momento de acabarla y terminar con el jueguito que ambos habían comenzado.
Ino empezaba abrir los ojos mientras observaba como él lentamente se acercaba a ella, Ino estaba muy agotada ya no podía más tratar de enfrentarse a él, pero se sentía desesperada, debía desistir o en el mejor de los casos huir, pero ella no será capaz de esto último, ella ya había tomado una decisión.
Colocando su cuerpo de rodillas mientras temblaban sus piernas Ino erguía con dificultad su cuerpo para ponerse de pie, al levantar su mirada él estaba muy cerca frente a ella.
Ino jadeaba cansada, su cuerpo seguía temblando mientras su corazón palpitaba a gran velocidad, miraba resignada al Uchiha, ella podía percibir su destino, tras ese hermoso kimono había una chica con temor que tenía una leve esperanza de vivir.
–Ha llegado el momento…Ino–una sonrisa sádica se dibujo en el rostro del Uchiha.
Su espada brillaba envuelta por el chakra de Sasuke, sonaba ese singular sonido causado por la corriente eléctrica de su naturaleza, tras unos segundos su espada atravesó el cuerpo de la chica tocando sus puntos vitales.
Ino al sentir el objeto en ella dilató su vista mientras observaba como éste la había penetrado, elevó su mirada hacia el Uchiha que aún seguía viéndola con ese singular sonrisa de sadismo y maldad, gotas de sangre empezaban a salir de los labios de Ino, sentía que todo se había paralizado ya no escuchaba el rayo que cubría la espada, todo era un torturante silencio, su mente estaba en blanco, por alguna razón no sentía dolor en ella pero sabía que moriría, lágrimas recorrían sus mejillas mientras aún miraba al Uchiha, éste había quitado su expresión sádica cambiándola por una hierática, sin emoción alguna.
No significó nada, todo lo que vivió con él no significó nada, ni para ella ni para él, habían entregado sus cuerpos pero al parecer no habían entregado sus almas, si no nunca estarían en el punto en que estaban ahora.
Ino Recordaba como alguna vez ella lo amó, cuanto soñó ser su esposa, como luchó contra Sakura por él, así también como Ino desesperada lloraba por las noches por sus regreso y miraba tras sus ventana esperándolo a él, el hombre que nunca volvía y cuando lo hiso nada fue como lo esperaba.
No recordaba a Kiba, no recordaba a su padre ni sus compañeros, solo recordaba esa escena dolorosa cuando Sakura rompió con su amistad por luchar por el Uchiha, su amiga Sakura, su hermana, una de las personas que más amaba en este mundo, por mucho tiempo vivió atormentada por no comentarle lo que le sucedía, pero le satisfacía el hecho de que no hirió su corazón, escuchaba sus sollozos, sus lágrimas cuando la conoció, de repente su imagen se desvanecía y veía caer las hojas de konoha sobre el cabello azulado de Sasuke siendo niño, escuchándolo llorar tras los arboles recordando lo extraño que fue esa escena con aquel chico popular que lo era todo, llorando por el dolor de su tragedia, fue la única vez que lo vio así y la última vez que él lloro por la muerte de sus padres, Ino era muy chica para comprenderlo pero aún así lo quería ayudar, sin embargo por una razón nuca se atrevió, pero se prometió que lo haría feliz al igual que Sakura, que lo amaría y que él la amaría, un dulce sueño de niños, amor platónico puro que ahora se había convertido en tragedia.
Estando en su agonía recordando todos esos momentos, Ino volvió a su realidad aún la espada continuaba estando dentro suyo, sentía su dificultad para respirar, el frio que la invadía, sus piernas débiles que apenas la sostenían, elevó otra vez su mirada hacia el Uchiha, acercando sus manos al rostro de él para acariciar una vez más sus mejillas, lo miraba con nostalgia mientras él sorprendido la miraba confundido por su actitud, él inmediatamente sacó su espada del cuerpo de la chica.
Ino lloraba aún más intentando pronunciar unas palabras mientras acariciaba los labios del Uchiha pero ella estaba tan débil que no pudo hablar, finalmente cerró sus ojos mientras daba sus último suspiro, cayendo su cuerpo frente a él, mientras él la detenía en sus brazos estando el rostro de la chica en el hombro de Sasuke ella finalmente cerró sus ojos.
Un momento oscuro, un momento vacío, no hay alegría, no hay dolor solo paz, una luz resplandeciente con un cálido y fuerte abrazo, aquel que la vio crecer, su tan amado y admirado maestro Asuma sensei…
Gracias a todos por comentar, sus reviws me motivan a seguir publicando ^^
