Hooola , realmente les agradezco que comenteen ^^
Pero en medio de la felicidad siempre pasa algo que hace que toda esa felicidad se desmorone y quede en el olvido.
Hoy es treinta de junio, cumplo dieciocho años. Se supone que ya soy adulta, pero la verdad, yo no noto la diferencia.
-Cynzz!- me giré y me encontré con toda mi familia cubierta de paquetes.- ¡Feliz cumpleaños!- me gritaron todos. Sonreí.
Me entregaron los regalos por turnos, justo como yo recordaba.
-¿Que es esto?- pregunté, mientras sacaba un llavero con varias llaves.
-Son tus regalos.- me explicó Alice.- esta es de tu moto.
-La cual yo he arreglado.- dijo Jacob, al parecer muy orgulloso consigo mismo.
-Y esta, es de una cabaña que hay en la Push. Es para que estes alli a solas, ya sabes.
-Oh! Gracias.
-Quieres ir a verla?- me preguntó Seth tomandome de la mano. Yo asentí y le seguí.
-¿Vamos en tu moto?
-Claro.
-Pero conduzco yo.
-Es injusto.- me quejé.
-La vida no es justa.- me dijo lanzandome el casco.
Al final no tuve mas remedio que montarme en la moto, pues Seth no parecía ver muy mal la idea de que yo fuese corriendo detrás.
Yo nunca había ido a la Push, y era hermosa. Los arboles, los animales, todo era precioso. Paramos en una pequeña cabaña situada al lado del acantilado.
-Es preciosa.- susurré. El aire te daba por el lado, ya que el acantilado estaba a la izquierda. Se podía contemplar todo el mar. La fachada de la casa era blanca y tenía varias ventanas. Era una casa simple, y por eso me gustaba.
Seth me enseño el interior de la casa. La cocina era pequeña, tanto que casi no cabiamos dos personas a lo ancho. El salon y el comedor estaban en la misma sala. Solo había un pequeño cuarto de baño. Y una habitación de matrimonio.
-Por dentro tambien esta genial.- le dije a Seth.- es el mejor regalo que han echo nunca.
-Despues de la plancha para el pelo?
-No, antes de eso.
-Oh! Gracias, me siento alabado. ¿Y no debería tener una recompensa?- me preguntó, mientras me pasaba las manos por la cintura.
-Tal vez.- le respondí mientras le besaba.
Sentía sus manos recorrer mi espalda, desanudandome el sencillo vestido que tenía. Le saqué la camiseta. El me quitó el vestido de el todo.
-¿Estas segura de esto?- me preguntó un tanto preocupado.
-Segurisima.- respondí, bajandole los pantalones. De un tiron me arrancó la ropa interior, yo hize lo mismo con el.
Me tumbó en la cama y me miró como pidiendome permiso, por toda respuesta yo separé las piernas, dandole permiso para entrar. Y lo hizo. Sentia sus gemidos junto a mi oido, al compas con los mios, nunca antes había amada a una persona con tanta fuerza, a lo maximo que yo había llegado eran a los amorios tipicos de adolescente, por eso aquello era nuevo para mi, nuevo y magico. Y entonces nos separamos.
-Feliz cumpleaños, Cynthia.- dijo besandome la frente y atrayendome hacía el.
Y entré en un sueño profundo.
Me alegro de que me hayan convencido para seguir la historia! Sorpresa! ¿A que no se esperaban esto?
Besoos...*]
