El grito de "¡Muuuuuuuuum!" saca a Britania de CUALQUIER actividad que esté haciendo.
—England?!
Y espera que tu niño pequeño se te eche a los brazos. Britania le abraza con fuerza y hasta le levanta un poco del suelo. El inglés lloriquea igual que lloriquea Francia con Galia.
—¿Qué pasa? ¡¿Qué pasa?!
¿Podrías ponerlo uno en brazos del otro y acabar con todos los problemas? ¡No se le entiende nada!
—What?! —pregunta con la voz más suave que tiene, que aun suena crispada porque no ha entendido.
Es que lo repite pero no se entiende nada. Britania le abraza y le apapacha un poco y, de hecho, le canta una cancioncilla que le cantaba cuando era pequeño para consolarle... Sólo a él porque para cuando la aprendió los otros tres ya eran más grandes.
Así que sigue lloriqueando pero ya no trata de decir nada, escuchándola. Cuando termina la canción y cree que se ha calmado un poco más, Britania le da un beso rápido en la frente y espera pacientemente a que hable otra vez.
—T-Todos son... todos...
—¿Mmm?
—N-Nadie me quiere.
—Claro que mucha gente te quiere... yo te quiero... tus hermanos... bueno, ellos hacen como que no te quieren pero sí lo hacen, Galia te quiere... ehm... France te quiere.
—Switzerland no me quiere... s-se estaba... estaba besando a Austriaaa.
—Who?
—Waaaaa —lloriquea.
—No entiendo, ¿quién estaba haciendo qué?
—Switzerlaaaaaand!
—¿Y qué importa ese?
—¡Me lo prometiooooo!
—¿Qué te prometió?
—Q-Que no se iría con otro...
—¿France se fue con otro?
—Switzerland!
—¡Oh, France se fue con Switzerland! —escandalizada.
—No! ¡Switzerland se fue con Austria! ¿A quién le importa France?
—What? —pregunta Britania confundida con TODA la frase.
—Switzerland! ¡Él me lo prometió y se fue con Austria!
—No, no, no... dijiste de France... ¿qué a quién le importa France? ¿Y qué no Switzerland es el esposo de Austria el de Galia?
—V-Va a... Va a divorciarse.
—Ohhh... ¡No! Why? ¡Galia va a ponerse muy muy triste!
—No sé si lo hará. Yo también iba a hacerlo. Bueno, yo lo voy a hacer igual.
—Whaaaaat? ¡¿Pero no me has dicho que no se fue con Switzerland ese... se fue con otro?! ¡Por qué vas a divorciarte! Nooo... England, come on, no es por lo del amor, ¿verdad?
—Es porque no le quiero, es idiota que esté casado con él.
Britania le mira, parpadea y le separa de su abrazo, tomándole de los hombros.
—¿Qué hiciste?
—¿Eh? No hice nada.
—Dilo otra vez. Di "no quiero a France".
El menor pone los ojos en blanco.
—I mean, es que es mejor para él también, ¿sabes? ¿Qué sentido tiene? Si es que no va a ser feliz conmigo y así puede buscarse a otro o... qué sé yo, lo que quiera.
La BOCA ABIERTA de Britania.
—¡¿Qué hiciste?! ¡¿Cómo hiciste eso?! —le escruta muy bien, se le acerca con los ojos muy abiertos.
—¿Hacer qué? ¡Sólo se lo dije! ¡Y se fue llorando! —ojos en blanco—. De todos modos esa no es la clave aquí.
—Bloody hell! ¡¿Esa no es la clave?! ¡¿Y cuál es la clave?!
—¡Qué Switzerland se fue con otro!
—¡¿Y qué importa eso?!
—¡Me prometió no hacerlo! —manos a la cara, lloriqueando.
—¡Pero está casado con él! ¿Y a ti qué mierda te importa Switzerland?! ¡¿Cómo es que ya no quieres a France?!
—Pero dijo que se divorciaría y yo también, íbamos a casarnos... —cero atención al asunto de Francia —. ¿Y si es por el beso? ¿Y si de verdad no le gustó? ¡Pero dijo que sí! Aunque yo no le dije que sí también, pero fue porque él empezó a vacilar y me puso nervioso... ¿Y si cree que no me gustó y por eso se fue con Austria?
Britania abre la boca incrédula y le mira parpadeando porque le ha visto hacer esto muchas, MUCHAS veces... Con Francia. No con noséquién que no importa.
—B-But... E-Eso no se puede...
—¡Tengo que buscarle y decirle que sí me gustó!
—Yes, a-ahora le buscamos... Antes háblame más de este chico.
—Es... es mi mejor amigo también —se sonroja un poco.
—A-aja... —le escruta con demasiada intensidad notando el sonrojo —. ¿Y?
—Y somos almas gemelas y esta mañana me ha pedido matrimonio y ha sido lo más bonito que me ha pasado nunca.
Britania abre la boca porque esa frase... es confirmatoria del todo.
—Bloody...! ¿Cómo lo hiciste?
—N-No lo sé, sólo le miré a los ojos y... —se tapa la cara con las manos avergonzado, sonriendo un poco.
—B-But... ¿Y France...? —susurra temblando un poco, nerviosísima por lo que está viendo.
—¿A quién le importa France? —protesta—. ¡Te estoy diciendo que me voy a casar con mi alma gemela y hombre de mi vida!
Britania se tapa la boca, cayendo en cuenta.
—Hiciste una poción de amor... —susurra estranguladamente.
—What? No! Wales dijo lo mismo pero no se puede hacer eso, tú misma lo sabes.
—N-No se puede pero... ¡Es que mírate! ¡Estás hablando de otro como si fuera France! ¡Y France no te importa!
—¿Y eso qué? France sólo fue... sólo fue un capricho pasajero un poco vergonzoso.
—¡Ha! —la risa sarcástica aunque se sonroja un poco pensando en sí misma diciendo eso mismo de Roma. Se muerde el labio—. Ya dime, England, ¿cómo lo hiciste?
—¡De ningún modo!
—¡Tuviste que hacer una poción! Una para olvidar a France... ¿O sirvió la misma? Una para enamorarte de alguien.
—Sólo tomé algunos calmantes, mum.
—¿Cuáles calmantes? Estoy segura... —de hecho le pone una mano en el pecho—. ¿Dónde está Campanilla?
El menor pone los ojos en blanco.
—Con France... Se ha quedado con él cuando se ha puesto a llorar.
Britania se humedece los labios, un poco triste con eso.
—¿No te dice eso nada?
—¿Que ella está preocupada porque es su hada?
—Estuvo contigo desde que eras pequeño...
—Porque él se lo dijo, que fuera conmigo porque se parece a ti y tú acababas de morir. Ya volverá cuando se le pase.
—Ya, eso me lo contó ella —Britania suspira —. Es una solución... Pero England...
—What? No será para tanto, en unos días ya ni se acordará.
—No, England... No creo. Ese muchacho y tú han estado bastante... Ehm... Así... Desde siempre.
—Tal vez sean un par de semanas —pone los ojos en blanco—. ¿Qué quieres que haga? Tampoco va a ayudarle que esté ahí pendiente de él. Ya llamaré a sus amigos si es lo que quieres.
Britania se vuelve a morder el labio.
—Y este muchacho otro, Switzerland... ¿Dónde está?
—I don't know, había venido conmigo, quería presentártelo y... se ha ido con Austria porque tenía alguna estúpida urgencia médica y luego estaban besuqueándose en la cama de Rome.
—Es que... —aprieta los ojos —. England, necesito que me expliques qué hiciste. ¿Lo seleccionaste a él para hacer la poción? ¿No podías haber seleccionado a alguien soltero?
—No seleccioné nada, sólo junté un par de pastillas y de ingredientes para hacer unos calmantes como he hecho miles de veces —vamos, que para hacer las drogas que te tragas. Britania le mira a los ojos.
—¿Te acuerdas a que viniste ayer aquí o no?
—Yes, pero... solo fue... un arranque un poco dramático de mi parte, no pasa nada, no hace falta darle importancia.
—England... Ayer estabas desesperado. ¿No te parece que mezclando lo que sea que hayas mezclado obtuviste... eso?
—No tiene sentido, no se puede.
—Tampoco se puede dejar de querer a alguien de un día a otro...
—No he dejado... no es como que le odie, sólo... bueno, quizás en los últimos tiempos nuestra relación fue cayendo en la rutina y enfriándose.
Britania vuelve a mirarle con la boca bastante abierta.
—Eso no es lo que me dijiste ayer... ¡¿Qué hay de sentir a sus ciudadanos como tuyos?! ¿De que te absorba el cerebro sólo con un beso? England!
—Yes, debe ser eso. Y de hecho esto con Switzerland tampoco es de hoy es... ah, eso, miedos infundados, a saber, tal vez ayer estaba borracho, es obvio que no tiene ningún sentido.
—No! England! ¡Lo lograste! Dejaste de quererle a él para enamorarte de alguien más... —asegura mirándole con cierto miedo a los ojos, porque eso es impresionante y a la vez aterrorizante por partes iguales.
—Mum, en serio... —cara de fastidio.
—What?!
—Que tú lo has dicho siempre.
—Que no se podía, yes, but... ¿qué harías tú si yo... —se sonroja un poco —, te dijera esas cosas así como las estás diciendo tú... pero de... ehm... el idiota de Rome? No que yo le quiera ni nada, de hecho lo odio, pero...
—Pues pensaría que... ¿has entrado en razón?
La británica parpadea y se sonroja aún más, frunciendo el ceño.
—You are a Bloody idiot.
—Muuum! —protesta.
—You are a bloody idiot! ¡Más aún por no decirme cómo has hecho!
—¡Si es que no hice nada!
—¡Y más idiota aún por decirme eso! No sé si fue a propósito entonces o sin querer, pero tú traes una cosa encima… ¿Está el muchacho este Switzerland igual que tú? Vamos a verlo.
—Muuum —protesta de nuevo, sonrojándose.
—Vamos, quiero ver si está igual que tú... —decide levantándose y yendo hacia la puerta.
Ahí se va Inglaterra detrás de ella, nervioso.
¡No olvides agradecer a Josita la edición!
