Bueno, quiero pedir perdón a los que siguen el fic por tardar tantísimo en subir capítulos, he tenido un pequeño bajón creativo, pero he vuelto! Y espero que valga la pena la espera, porque vienen unos capítulos bastante entretenidos... algo cursis, eso si, pero bueno, a todo el mundo le gusta una buena cursilada de vez en cuando. :)
Capítulo 26
Lily se intentaba abrochar su vestido de manera impaciente. Era la noche del baile y no había hablado con James. Se imaginó encontrándolo al final de la escalera esperándola con un bonito traje. Pero no fué así.
Una vez que todas estuvieron vestidas, peinadas y preparadas mentalmente (lo que llevó horas y horas) bajaron la escalera que llevaba a la sala común. Alli solo estaban algunos niños de primero y segundo que no podían asistir al baile y por supuesto Frank, que esperaba por Alice sonriente. Silenciosamente habían esperado todas ver allí a los merodeadores, pero imaginaron que ellos habrían bajado mucho antes.
Nada más salir de la sala común ya comenzaron a escuchar todo el jaleo. Risas, música... la noche pareció prometer un poco más entonces.
Sophie bajaba la escalera principal algo contrariada. Seguro que no vería a Sirius en toda la noche, y si lo hacía sería de lejos. No tendría oportunidad de hablar con él, lo sabía. Pero ya iba mentalizada. Aun así, tuvo un pequeño buen presentimiento sobre aquella noche, pero prefirió no hacerle mucho caso, no quería llevarse ninguna desilusión.
Al llegar al Gran Comedor, todo el mundo quedaba impresionado. Se habían retirado las grandes mesas y en el fondo se había habilitado un bonito escenario. Había mesas con comida y bebida, unos cuantos asientos y un gran espacio para bailar. El techo estaba decorado con la noche estrellada más perfecta del mundo, con miles de colores y formas que daban un aspecto veraniego a la enorme sala.
Todo el mundo parecía realmente emocionado, saludando y sonriendo, de un lado para otro, sacando fotos y dándo abrazos.
Lily y Sophie miraron a su alrededor, buscando algún rastro de los chicos, pero no estaban por ningun lado. Ni siquiera Remus o Peter. Comenzaron a saludar a gente y a comer algo. Mientras vieron cómo el primer grupo se preparaba para tocar. Keith saludó a Sophie desde el escenario, y ella devolvió el saludo con la mano.
El Gran Comedor estaba complétamente lleno. Hasta los profesores estaban allí, disfrutando de las últimas horas en el castillo de sus alumnos más veteranos. Ellos, aunque no lo parezca a veces, suelen echar de menos a sus antiguos alumnos. El cantánte del grupo cogió el micro para dirigirse a sus compañeros.
-¿Estais listos para pasar la mejor noche de vuestra vida?
Una guitarra comenzó a sonar, pero de repente el sonido se apagó del todo y el comedor por completo se quedó a oscuras. Se oyeron unos pequeños chasquidos de los lados y había gritos por todas la sala. Unas luces cegadoras salieron de los lados haciendo formas y con miles de colores.
-¡Fuegos artificiales!- exclamaron algunos.
Efectivamente, miles de figuras y letras de fuegos artificiales aparecieron en la oscuridad. Aparecieron burlas contra profesores y también contra algunos alumnos mientras todo el mundo reia y disfrutaba. Finalmente, aparecieron las letras CLCC y una gran explosión con una M saliendo de la boca de un dragón. Todo el mundo comenzó a aplaudir. Después de mucho de tiempo, los merodeadores hacían otra de las suyas. Después de esta sorpresa, hasta Albus Dumbledore aplaudió y felicitó a los anónimos autores ( y lo hizo guiñándole un ojo a James, el primero de ellos que vió).
Cuando todo volvió a la normalidad, el grupo comenzó a tocar una de sus canciones y todo el mundo se puso a bailar. Algunos se quedaron dando vueltas por donde estaba la comida y la bebida, que tenía la misma buena pinta que tenía siempre en Hogwarts.
Lili siguió a James, que salía hacia los jardines. Cuando por fin estuvo suficientemente cerca del chico, lo llamó.
-¿Podemos hablar un momento? Necesito decirte una cosa.
El chico accedió ante la mirada del resto de sus amigos y la pareja se alejó de la fiesta.
Al cabo de poco tiempo apareció por alli Eve, que se llevó a Remus dentro para bailar, y Peter y Sirius entraron con ellos. Este último logró encontrar rápido a Sophie con la mirada mientras Peter corría hacia donde estaba la comida. Se acercó a ella, que le esperaba bailando sonriente.
-Ha sido genial lo de los fuegos artificiales- le felicitó la chica.
Sirius se lo agradeció y le ofreció una de las cervezas de mantequilla que llevaba.
-Nos han dejado meter alguna bebida con alcohol- dijo el moreno guiñándo un ojo- pero sólo porque tienen pocos grados.
Sophie y Sirius tomaron unas cuantas mientras bailaban con la música y reian, y charlaban sobre lo bien que se caian el uno al otro, pero eso ya fué unas cuantas cervezas después.
-Esta última canción- dijo de repente Keith Rodgers acercándose al borde del escenario- Se la quiero dedicar a mi amiga Sophie- entonces señaló a la chica, que se puso colorada. Keith le guiñó un ojo y Sophie soltó una risita. Entonces el chico empezó a tocar y cantar y todo el mundo se puso a bailar. Sophie se giró para buscar a Sirius pero el chico ya no estaba allí. Antes de que le diera tiempo de ir a buscarlo, Keith bajó a por ella y la subió al escenario, provocando silbidos y risitas del resto de los compañeros.
Mientras tanto, Lily y James charlaban lejos del resto.
-Quiero explicarte algo- dijo la chica cuando estubieron solos. James la miró en silencio. Ella llevaba un libro, que le enseñó al chico.
-¿Me lo vas a explicar con eso?- preguntó él con recelo.
-En parte. Sé como te sientes. No quiero decepcionarte, y siento como si lo hubiera hecho.- dijo bajando la cabeza. El chico mostró por primera vez algo de remordimiento.-Quiero que veas algo que va a hacer que te des cuenta de como siento yo las cosas.
Entonces Lily abrió el libro y sacó un pequeño lirio blanco, que estaba seco y aplastado, pero conservaba el color y el olor perfectamente. James miró extrañado.
-Esto me lo diste tú en tercero, no sé si lo recuerdas.
-¿En tercero?- James estaba totalmente confundido- Pero si entonces me odiabas...
-Lo sé- Lily sonrió- para que veas cómo cambia todo. Y aun así... lo guardé y lo sigo conservando. Con esto sólo quiero decirte que... las cosas cambian. Pero yo te quiero, y creo que ya te quería desde entonces. Pero debes tener paciencia. Me diste esto en tercero y no me he dado cuenta hasta séptimo de que me gustas- James sonrió a la chica.- Esto va mucho más despacio. Yo sé que tú quieres pasar conmigo el resto de la vida... ¡y yo contigo! Pero las cosas cambian y es imposible hacer planes, y menos en los tiempos que nos ha tocado vivir. Creo que me estoy explicando fatal...- James abrazó entonces a la chica, que estaba cabizbaja.
-Creo que comprendo lo que dices...
Lily le devolvió el abrazo.
-Sólo quiero que sepas que... si todo depende de mi, estaré contigo para el resto de mi vida.
James se rió entonces.
-Lily Evans, te estás poniendo cursi.
La chica se comenzó a reir y le dió un empujoncito.
-Es todo culpa tuya, señor gruñón.
James lanzó un hechizo al lirio, que se hinchó de nuevo y volvió a estar como el día en que se lo regaló a Lily. Se lo colocó en el pelo a ella y se fueron de la mano hacia el castillo.
