CAPITULO
En el capitulo anterior:
- Estoy bien señorita sólo un poco golpeado - El hombre abrió los ojos por primera vez desde que ella llegó y la miro con unos hermosos ojos lilas
- Está bien lo ayudare - le aseguro Kagome mordiéndose los labios "de todas maneras no me iba a ir realmente..."
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- ¿Seguro se encuentra bien? – preguntaba Kagome mientras ayudaba a caminar al extraño, cargando con parte de su peso con el brazo del extraño rodeando su cuello.
- Si señorita tranquila, son solo rasguños – le aseguro con una sonrisa – No se preocupe ya estamos cerca de mi aldea.
En efecto, en el horizonte se podía ver una pequeña aldea, pero había algo extraño. Parecía muy tranquila.
Caminaron lentamente hasta ella.
-¿Cuál es su casa? – pregunto Kagome amablemente
- Esa de ahí – Dijo el hombre señalando una destartalada y pobre cabaña.
Kagome lo ayudo a entrar a la cabañita y a recostarse en el piso
- Señor… - Kagome se mordió el labio, no sabia el nombre del hombre
- OH, que maleducado soy. Me llamo Suiyiro- Dijo sonriendo
- Mucho gusto Señor Suiyiro yo soy Kagome… ¿no hay nadie mas en esta aldea? – Pregunto un poco nerviosa - ¿Acaso vive usted solo aquí?
- Ja ja ja no jovencita, lo que pasa es que es una aldea pequeña y viven pocas personas, y los demás están como yo recorriendo aldeas vecinas para pedir un poco de ayuda.
- Entiendo, la situación debe ser muy difícil
- Si – respondió suspirando- Normalmente somos una aldea muy productiva pero esta temporada ha habido muchas tormentas que inundaron nuestras plantaciones y arruinaron nuestras cosechas – El hombre hizo ademán de levantarse pero hizo una mueca de dolor y desistió.
- Déjeme ayudarlo, aquí tengo unas vendas y algunas medicinas que le pueden ayudar – Suiyiro asintió, lucia agotado
Kagome suavemente le ayudo a quitarse la camisa y le reviso el brazo, no era muy grave pero debía doler muchísimo. Con cuidado limpio la herida con algodones, agua oxigenada y alcohol. Al terminar vendo la herida y repitió el proceso con la pierna mientras Suiyiro miraba extrañado los medicamentos y hacia muecas de dolor cada vez que usaba el alcohol.
- Muchas gracias señorita, disculpe las molestias – Le dijo sonrojado
- No es ninguna molestia – Dijo con una sonrisa – ¿Podría pedirle un favor?
- El que quiera
- He… ¿podría… quedarme en esta aldea unos días? – pregunto con las mejillas muy rojas. Suiyiro frunció un poco el seño
- Me encantaría decirle que si… pero como ya le dije las cosas están muy difíciles aquí ya casi no tenemos como comer…
- Por eso no se preocupe, yo misma buscare mi comida… son solo unos días, -"Así Todos pensaran que me marche y si ocurre algo podré ayudar"- Además soy sacerdotisa y en algo puedo ayudarles… Por favor – Suiyiro la miro fijamente unos segundos y luego suspiro asintiendo
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- No te sientas mal Kurumo, Kagome entenderá que fue por su bien – Le decía Inu Taisho a un decaído lord.
Se reunieron en la cabaña de la anciana Kaede luego de que Kagome se fuera
- Lo se, pero hasta que no le expliquemos todo estará molesta y triste
- Pero estará viva, ahora nuestra prioridad es que El no llegue hasta ella.
- Tendremos que sellar el pozo temporalmente – Dijo el lord mirando fijamente un punto en la pared – Yo lo Hare
- Iré contigo…
Salieron de la cabaña donde los demás ayudaban a los aldeanos, excepto Sesshomaru que no se veía por ningún lado. Caminaron con lentitud, ninguno quería alejar a Kagome de ellos, así fuera temporalmente.
Al llegar vieron a Sesshomaru parado cerca del pozo con la cara un poco levantada y olfateando el aire.
- Hijo que…
- No sellen el pozo- Inu Taisho suspiro pesadamente
-Hijo entiendo que no quieras que Kagome se aparte de ti pero es por su propio bien.
- No es eso- Kurumo alzo una ceja – huelan
El general perro y el lord alzaron sus caras al cielo, cerraron los ojos y olfatearon detalladamente. Kurumo fue el que reacciono primero.
- ¡No se fue a su época! – dijo negando con la cabeza – era de esperarse, no podíamos echarla y esperar que se fuera mansamente.
- No es solo eso Kurumo, No estaba sola… - dijo Inu Taisho caminando hacia unos arbustos – aquí hay sangre… pero no reconozco este olor
- No hay que pensar mucho – Dijo Sesshomaru fríamente – es obvio quien la tiene.
"Suiyiro" pensaron los tres.
- Tenemos que encontrarla rápido – urgió el lord
- Es inútil, el rastro de Kagome desaparece totalmente un poco mas adelante – Comento Sesshomaru
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Kagome estaba entretenida en un río cercano a la aldea de Suiyiro, tratando de atrapar algunos peces para preparar algo de comida para su nuevo conocido y ella, pero era un poco frustrante ya que cada vez que saltaba a por uno este huía sin darle tiempo de nada
- Bueno, tendremos que confórmanos con esto – se dijo mirando cuatro escuálidos peces que había podido atrapar
Los tomo y se fue hasta la cabaña algo apesadumbrada, pero de pronto unos jóvenes se interpusieron en su camino. Eran un chico y una chica de máximo 16ños. Ambos eran blancos con el cabello negro y ojos lila. Esto extraño a Kagome ya que ese color no era nada común en humanos, por supuesto había notado el color de ojos de Suiyiro pero estaba mas preocupada por las heridas del hombre que por eso… pero ahora estaba un poco desconcertada tres humanos con ojos lilas en la misma aldea era muuuuuy extraño.
- ¿Y tu quien eres? – pregunto desconfiado el chico
- Yo… soy amiga del señor Suiyiro
- Eso no es cierto, Suiyiro nunca ha traído a nadie extraño a la aldea – respondió la chica molesta
- Ya oíste a say – dijo el chico sonriendo irónicamente – lárgate ya o…
- Hey chicos basta – los reprendió una voz
- ¡Suiyiro! – exclamaron los chicos nerviosos
- La sacerdotisa Kagome es mi invitada – les explico amablemente el recién llegado – si no fuera por ella quizás estaría muerto – los chicos lo miraron sorprendidos – la aldea que visitaba fue atacada y resulte herido y si no fuera por esta amable joven y sus cuidados no podría haber llegado hasta aquí.
- Lo sentimos mucho – dijeron los jóvenes mirando a la chica e inclinándose un poco, ambos avergonzados.
- No se preocupen – correspondió Kagome con una amable sonrisa, los chicos se inclinaron una vez mas y se alejaron corriendo.
- No te preocupes, en realidad son buenos chicos – dijo Suiyiro sonriendo mientras la guiaba a la cabaña – es que somos un poco hostiles con los extraños, nadie por aquí suele hacer visitas de cortesía.
- Entiendo, no se preocupe
- Oh por favor dime Suiyiro – Kagome sonrío y entro a la cabaña.
Entre los dos encendieron un pequeño fuego y pusieron a cocinar los pescados, la joven no se había percatado del hambre que tenía hasta que el olor a pescado asado inundo sus fosas nasales.
Los dos comieron lentamente mientras hablaban un poco
- Muchas gracias por la comida – dijo el hombre un poco apenado al terminar.
- No se preocupe no es nada – "tal vez sea el momento de preguntarle por su extraño color de ojos"- he… Suiyiro quisiera preguntarle algo
- Espero no te importe esperar un poco Kagome, voy a darme un baño al rio y a cambiarme esta ropa – dijo extendiendo los brazos con una sonrisa – no me veo muy bien asi ¿no te parece?
- Oh… esta bien – acepto la chica con una pequeña inclinación de cabeza. El hombre se levanto con un poco de esfuerzo y salio de la cabaña.
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- ¡¿Como que no esta en su época?! – preguntaba Inuyasha furioso
Los tres demonios habían ido hasta los demás para informar de la desaparición de Kagome.
- Pero entonces ¿donde esta? – pregunto Sango preocupada, Miroku se acerco a ella y le rodeo los hombros con su brazo. Kurumo frunció el seño.
Los tres demonios bajaron la mirada
- ¡¿Por qué no responden?! – Inuyasha estaba casi fuera de si
- Lo mas probable es que este en las mismas garras que Naraku – Respondio Inu Taisho.
Inuyasha, Sango, Miroku y Shippo palidecieron.
- En Efecto, su amiga esta conmigo – Dijo una voz, todos se dieron rápidamente la vuelta y vieron a un imponente demonio de cabello largo negro, piel blanca como la nieve, unos profundos ojos lilas y una poderosa armadura. No aparentaba mas de 30 años pero era obviamente imposible que fuera tan joven.
- ¿Y tu quien eres? – pregunto Inuyasha con la mano en colmillo de acero pero el extraño lo ignoro. Este tenia la mirada fija en el lord
- Hola Kurumo – dijo con una sonrisa cínica
- Hola… papa – Respondió el lord con una mirada asesina.
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Hola a tod s este capitulo esta mas largo :) espero les guste y comenten…
saludos
