-Declaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.
-Dialogo-
-"Pensamientos"-
...
26- REUNIÓN: lOS CINCO KAGES
En la guarida de Akatsuki en la sala de los sellados de los Bijuus, habían descubierto que el Jinchuriki de ocho colas que Kisame había traído era solo un clon, por lo tanto el verdadero ocho colas estaba en algún lugar a salvo.
También había notado que Sakura se había ido y al parecer se llevó a toda la tropa, por supuesto su pieza clave, Sasuke, la había seguido. O tal vez no, teniendo en cuenta que la última vez que los vio se odiaban, o al menos Sasuke a ella sí, porque ella no mostraba nada.
Controlar a Sasuke era muy fácil para él, solo tenía que contarle algunas mentiras mezcladas con alguna verdad con el nombre "Itachi" o "clan" en las frases. Había esperado mucho tiempo para eso y había sido muy fácil a pesar de los pequeños contratiempos que había tenido.
Se había imaginado que Itachi antes de morir le implantaría el Amaterasu para alejarlo de él. Todo porque el corazón de Sasuke era demasiado blando y podía pintarse de cualquier color si estaba con la persona correcta.
De cualquier forma Sasuke por el momento no le preocupaba.
Sakura era otra cosa. Ha diferencia de Sasuke a ella la llevaba buscando desde que abandonó la aldea, más nunca la encontró. Como tampoco la encontró a ella. Y la buscó, pero tampoco la encontró. Sabía que si Sakura se enteraba que ella vivía las cosas para él no irían bien.
Entonces cuando Itachi murió y Sasuke quedó en su poder, la extraña petición de la chica lo desconcertó, pero dejó de importarle cuando ella le dijo que tenía bastante poder sobre Sasuke, y que si no la odiaba a ella, no destruiría Konoha tal como el quería. Desconfió de ella desde un principio, se había dado cuenta que a diferencia de Sasuke ella era más sensata, y difícil de controlar por lo tanto problemas para él. Pero también se había dado cuenta que el corazón de Sakura estaba ya oscurecido.
Ella llevaba más tiempo en la oscuridad e intentaba no encerrarse en ella.
Él sabía que tal vez Sakura no era consciente que cuando matara a Danzou eso significaría la total oscuridad.
No estaba seguro de que tanto sabía la chica de lo que pasó hace casi nueve años con la masacre Uchiha. Lo único que él sabía era que el clan Haruno había sido masacrado por la pequeña Haruno que estaba seguro que ella sabía que el consejo tenía algo que ver. Lo inquietante era que empezaba a sospechar que Sakura sabía más de la cuenta.
De cualquier forma Sakura no sería un problema para sus planes. No con esa enfermedad a cuestas.
Pero ahora – y aunque nunca lo admitiera – se encontraba intranquilo. Sí, el cuerpo de Itachi no estaba en su lugar. ¡Diablos, se habían llevado a Itachi! Que Sasuke tuviera el Mangekyo Sharingan eterno era peligroso, muy peligroso.
-"Tsk, ella debe estar camino a Konoha. Eso dijo cuando Pain y Konan fueron a capturar al Kyuubi. Aunque puede que fuera mentira.- bufó molesto.-Definitivamente las Haruno son excelentes mentirosas"- pensó con irritación
De pronto a su lado un bulto empezaba a formarse, dando paso a Zetsu.
-¿Encontraste algo?- pregunto Madara interesado.
-No.- respondió el Zetsu negro.- Se está escondiendo muy bien.- dijo ahora el Zetsu blanco.- Si, después de todo no es la primera vez.- concordó el Zetsu negro.
Tsk. Cierto, no era la primera vez, pero la encontraría. Esta vez encontraría Haruno Sakura, como se llamaba Uchiha Madara.
Karin salió de esa habitación. Estaban en problemas. En cuando Sasuke y Sakura regresaran del pueblo - su mente pervertida le decía que no habían regresado en la noche porque se habían quedado consumando su amor - iban a matarlos. De forma lenta y dolorosa. Karin lloraba internamente de solo pensarlo. Pero pensaba que había hecho bien, es decir ella estaba en peligro, estaban por matarla.
Todo había comenzado una semana después de que Taka llegara en la guarida Haruno.
La guarida que Sakura les mostró era diferente a como se la imaginaron. Estaba en una cueva, en cada lado de la pared había el símbolo Haruno y Uchiha, cosa que extrañó a todos. Sakura había explicado que esa guarida la habían hecho Itachi y Nayumi. Por lo que era suya. Y que había estado allí durante un tiempo, justo cuando abandonó la aldea. Itachi se la enseñó.
Al final de la cueva había una puerta de hierro. Cuando entraron notaron que más bien aquello parecía una casa. Tenía de todo, hasta ventanas.
Aquel día, Sakura estaba escribiendo algo en unos papeles mientras leía una libro, al parecer de medicina, cuando de repente se había levantado y avisado que iría al pueblo por unas cosas. Sasuke no tardó en unirse-le.
Una vez ellos se fueron, no sin antes oír el comentario de Suigetsu que había dicho algo parecido a "Quiero estar contigo" en cuando Sasuke había dicho que iría con ella. Al final se ganó la mirada indiferente de Sakura y la fulminante de Sasuke aunque le quitaba puntos por el gran sonrojo que tenía en sus mejillas.
Karin había revisado los papeles de Sakura notando que todo lo que había escrito eran plantas medicinales y había decidido que las recogería para Sakura, para ahorrarle tiempo, pues sabían que ella estaba enferma.
Estando ya en el bosque con un cesto lleno de plantas, Karin lo sintió. Era débil, por lo que amplió su campo de buscador. Seis chakras, uno de ellos muy débil y que ya había sentido antes.
Abrió los ojos sorprendida al comprender que esa persona que estaban atacando era alguien de Konoha. Y por su chakra diría que a punto de morir.
-Suigetsu- habló poniendo una mano en su cuello, justo donde tenía el transmisor. Por medida de seguridad.
-¿Que pasa? ¿Ya me echabas de menos?- preguntó desde el otro lado Suigetsu con picardía.
Karin frunció el ceño molesta.- No digas tonterías. Escucha, siento seis chakra en el bosque, uno de ellos está muy débil, la están atacando, además que lo sentí aquella vez que huimos del hostal.- le informó apresuradamente.
-¡Vamos para allá!- dijo Suigetsu con seriedad.
En cuanto Juugo y Suigetsu llegaron fueron a ver, encontrándose a cinco Anbus tratando de matar a una chica. Un chica rubia y de ojos azules.
Decidieron entre los tres que la ayudarían, en cuando mataron a los Anbus, la chica ya estaba desmayada y perdía mucha sangre.
Karin la revisó y la trató lo mejor que pudo.
Y allí estaba. Esperando a que llegaran Sasuke y Sakura para saber que harían ahora. A pesar de eso no se arrepentí de haberla ayudado.
Cuando Sasuke y Sakura llegaron del pueblo se extrañaron al no ver a nadie en la sala. Por un momento pensaron que tal vez les había pasado algo, pero lo descartaron ante la habilidad de Karin y la fuerza de Suigetsu y Juugo. Luego pensaron que tal vez ellos estarían fuera, pero no habían sentido el chakra.
Fue entonces que Karin apareció y quedó estática cuando los vio.
-S-Sasuke, S-Sakura- dijo con nerviosismo la pelirroja, sonriendo forzadamente.
Ambos alzaron una ceja.- ¿Ocurre algo?- preguntó el Uchiha, pregunta que puso más nerviosa a la chica.
-¡N-nada! Jeje- se rió con nerviosismo.- ¿P-porque crees que pasa algo?-
-Tal vez el hecho de que estás temblando de pies a cabeza.- dijo la voz de Suigetsu entrando por la puerta. Karin le miró mal.- ¿Que? No me mires así, tarde o temprano lo sabrán.-
-¿Saber que?- preguntó algo impaciente el Uchiha.
-Yo voy a explicárselo.- entró Juugo con tranquilidad. Suigetsu y Karin le miraron con admiración, pensando en que tal vez, no volverían a verlo.
-Nunca te olvidaremos, Juugo.- se despidió Suigetsu con cascadas de lágrimas en los ojos y sorbiéndose la nariz.
-No es para tanto.- dijo Juugo con una gota de sudor bajando por su nuca.
-¿Que les pasa?- preguntó Sasuke con las cejas alzadas mirando por donde Karin y Suigetsu se fueron.
-Veréis, esto sucedió ayer por la tarde, horas después de que os marcharais- empezó Juugo con tranquilidad.- Karin decidió que buscaría las hierbas medicinales por ti.- Sakura alzó las cejar.- Para que empezaras con el nuevo antídoto, ya sabes se preocupa.- Juugo alzó los hombros y luego empezó a caminar, Sasuke y Sakura le siguieron.- Fue cuando sintió a varios chakras.- Sakura y Sasuke fruncieron el ceño.- Uno de ellos estaba muy débil, fuimos ver, pues el más débil lo había sentido antes. Había cinco Anbus,- puso la mano en la puerta.- y bueno, eso es lo que pasó.- y finalmente abrió la puerta.
Sakura entró con el ceño fruncido. Suigetsu estaba apoyado en una mesa mirando a Karin, ésta estaba de rodillas en la cama. Miró que había alguien acostado en la cama, una chica, pensó al vero su abdomen al descubierto. Abrió los ojos sorprendida al ver finalmente de quien se trataba.
Ino.
-E-esto...- Karin se puso nerviosa al verlos ahí.
Sakura frunció el ceño y miró a Karin con frialdad, ella se estremeció.- Las máscaras Anbus...- Suigetsu y Karin se extrañaron.- ¿De que color eran?-
-¿Que de que color... eran?- repitió Karin confundida.- ¡Ah! Negras, si eran negras.- asintió convencida.
-Raíz Anbu.- dijo acercándose a la rubia.
-¿Danzou?- pregunto algo sorprendido el Uchiha acercándose también.
-¿Como sabes que fueron ellos?- pregunto Suigetsu intrigado.
-Estaba fuera de Konoha y rodeada de cinco Anbus.- empezó a emanar chakra curativo, inspeccionándola.- Los Anbus de Danzou tienen las máscara negras.-
-¿Por que quiere matarla?- cuestionó Sasuke mirando a la chica pasar su mano en la profundo herida de su costado.
Sakura podía hacerse una idea del porque la habían atacado y estaba segura que no se equivocaba. Danzou seguramente o bien pensaba que Ino sabía algo que podría afectarle a él, o bien realmente le molestaba su presencia. De ser la segunda los ya no tan novatos también correrían la misma suerte que Ino.
Siempre supo des de que hizo la misión que marcó su vida, Ino correría peligro. Por eso dejó de hablarle, por eso se negaba a volver a crear lazos, para evitar de nuevo esa tragedia. Danzou hubiera sido capaz de ordenarle que matara a Ino por precaución de que ella no supiera algo y ella sin otro remedio lo hubiera tenido que hacer.
Algo en su expresión debió haber respondido a Sasuke, porque él asintió con entendimiento, como si ella le hubiera respondido. Sonrió interiormente al ver que Sasuke podía llegar a entenderla sin que llegara a hablar.
Ino se removió inquieta en cuando Sakura dejó de curarla. Ino abrió los ojos con esfuerzo, sentía los parpados pesados y el cuerpo adormecido.
-"¿Dónde estoy?"- pensó sin reconocer el techo, que era lo único que en aquel momento veía desde su posición. Se encontraba tumbada en una cama, era mullida y le dieron ganas de cerrar los ojos de nuevo y abandonarse al sueño que intentaba apoderarse de ella, pero algo se lo impedía. Estaba pasando algo por alto y su embotado cerebro no podía pensar más allá de las cómodas almohadas que la rodeaban invitándola a olvidarse de todos sus problemas,…del dolor,…de las heridas…
…Heridas…
Ino abrió los ojos de golpe. Recordaba, Danzou, una misión, los Anbus atacándola y unas personas salvándola. Se incorporó tan rápido que la cabeza le dio vueltas y tuvo que sujetársela hasta que se le pasó el mareo. Fue entonces que notó que no estaba sola.
-No debiste hacer eso, Ino.- dijo una fría voz. Una voz que no oía desde hacía cuatro años.
Ino se quedó de piedra y luego miró a su costado. Había tres personas que no conocía, dos chicos y una chica pelirroja. Pero ellos no les interesaba. Su vista estaba clavada en las dos personas que habían estado buscando desde hacía tiempo.
-Sakura, Sasuke-kun.- los nombró sorprendida, sin creerse que ellos estuvieran allí.
-Hay ropa en ese armario, úsala mientras la tuya se lava. Baja las escalera al final del pasillo, cuando hayas terminado.- informó la Haruno girándose para salir.
Pero antes de que diera dos pasos, el piso se le movió y notando el dolor punzante en el pecho se dirigió directamente al baño que había en aquella habitación. Preocupado Sasuke la siguió notando que ella estaba tosiendo sangre.
-Sakura...- la llamó preocupado, viendo como ella estaba más pálida de lo normal.
-E-estoy bien.- se levantó y tiró de la cadena del baño.
-No estas bien y lo-¡Sakura!- gritó preocupado en cuanto la vio desmayarse. Por suerte la atrapó antes de que chocara contra el suelo.
Salió del baño justo cuando Taka estaba a punto de entrar al oír el grito de Sasuke y se preocuparon al ver a la chica pelirosa inconsciente.
-¿Que le ha pasado?- pregunto Ino preocupada.
-Solo se ha desmayado.- dijo Sasuke cortante ocultando su preocupación.
-¿Volvió a suceder?- pregunto Suigetsu.- ¿Por que ahora?-
-Suigetsu, está enferma. Usar chakra, por el mínimo que sea, le produce efectos secundarios. Como el avanzamiento de su enfermedad.- explicó Karin con preocupación.
Ino quedó paralizada por unos instantes. Analizando las palabras que acaba de oír. ¿Sakura enferma? Y entonces recordó algo.
Toma esto, Ino. Es la cura de una enfermedad casi incurable. Logre crear la cura basándome en como estaba su organismo en aquel entonces, lo hice pensando en como estaría años después.
¿Para quien es?
Para Sakura. Cuando la curé la primera vez, lo vi. Y por como estaba su cuerpo en aquel entonces, puedo imaginar que su enfermedad terminará por matarla cuando tenga los diecisiete años, si no es antes.
Aquella había sido una conversación entre Tsunade-sama y ella. Busco con algo de desesperación su mochila y la encontró. Estaba en una rincón, apoyada en la pared. Si pensarlo mucho se puso de pie. En cuanto se apoyó sintió su cuerpo punzante, más bien su costado, recordaba que había sido herida allí. Pero en cuanto dio un par de pasos en dirección a su mochila, las rodillas le fallaron y cayó al suelo.
-¡Rayos...!- se quejó haciendo una mueca de dolor. Ignorando las miradas que le daban y apretando los dientes con fuerza ante el dolor, volvió a levantarse.- Sasuke-kun, será mejor que acuesta a Sakura en la cama.- le dijo con la voz forzada.
El Uchiha lo hizo y luego volteó a ver a la rubia. Ino rebuscaba en su mochila un tanto desesperada, hasta que de pronto su cara se iluminó.
-¡Aquí están!- exclamó alegre. Volvió a ponerse en pie y volvió a hacer una mueca de dolor, esta vez Karin la ayudó a caminar.- Gracias.- le agradeció con una sonrisa, Karin le devolvió la sonrisa.- Toma.- le extendió al Uchiha un pequeño pote lleno de líquido y unas pastillas.
-¿Que son?- preguntó el Uchiha interesado.
-La cura para la enfermedad de Sakura.- informó con una sonrisa, todos la miraron sorprendidos.
-¡Pero la cura para su enfermedad no es tan fácil buscarla! ¡Va cambiando en el transcurso del tiempo!- exclamó Karin sorprendida. Sasuke seguía mirando aquello.
-Es cierto.- afirmó Ino con tranquilidad.- Pero, Tsunade-sama, la mejor médico que hay en el mundo, hizo la cura basándose en como estaría su organismo ahora.-
Sasuke la miró.- ¿Como sabía Tsunade que Sakura estaba enferma?- pregunto con el ceño fruncido.
Ino sonrió.- ¿No te acuerdas, Sasuke-kun?- Ino miró a la pelirosa y el pelinegro frunció aún más el ceño y luego también la miró.
Y entonces una especie de flash back pasó por su mente. Ella en una cama en el hospital, el apoyado en la ventana, Kakashi apoyado en la cama e Ino sentada en un taburete. Y Tsunade curándola.
-Veo que ya has recordado.- afirmó Ino cuando vio su rostro.- Tsunade-sama ya había revisado a Sakura.-
-¿Entonces hizo la cura basándose en como estaría ella ahora?- preguntó confundido.
Ino asintió.- Primero debes darle la pastilla, luego el líquido.- informó la rubia.
El resto de Taka se mantuvo en completo silencio. Por como hablaban era claro que se conocían. Taka supo en aquel momento que las cosa cambiarían un poco.
Ino no tenía ni idea de lo que a partir de ahora iba hacer. Estaba claro que no podía volver a la aldea. Danzou quería matarla y regresar allí la pondría en problemas muy seguramente.
Por otro lado tampoco se espera encontrar con sus las personas que habían estado buscado por tanto tiempo.
Todo le parecía irreal.
Como Sakura le había dicho, en el armario había ropa de diferentes colores. Ino notó que en algunas habían grabado el símbolo Uchiha y en las otras en círculo Haruno. Ino se preguntó porque. Imaginaba que a Sasuke no le gustaría que llevara algo de su familia por lo que decidió que mejor se pondría algo de Sakura. Al final escogió una camiseta morada.
En cuanto Ino bajó las escaleras se encontró con la mirada de curiosidad de las tres personas que no conocía.
-Ehm… este…- no sabía que decir.
-¿Ya te encuentras mejor?- le preguntó Juugo amablemente.
-Si… ehm…-
-Juugo, mi nombre es Juugo.- se presentó el grandote de Taka.
Ino sonrió.- Juugo, si ya me encuentro mejor. Gracias por preguntar.-
-Mi nombre es Karin.- se presento la pelirroja alzando la mano
-Mi nombre Suigetsu, es un placer conocerte.- se presentó de forma coqueta Suigetsu pero paró con sus "coqueteos" al ver la mirada furiosa que le lanzaba Karin.
-Hmp.- lanzó el Uchiha.
Ino se removió un tanto incómoda. Quería preguntar algo... algo que la estaba atormentando desde hacía bastante tiempo. Pero no sabía si Sasuke le respondería. Ya había notado que seguía igual que antes. Frío y cortante con los demás, suave solo con Sakura.
-Sasuke- llamó Ino sin el tan común -kun que solía poner.- ¿Tu lo sabes, verdad?-Sasuke la miró sin ninguna expresión en su rostro.- Sabes porque ella es así.- Ino miró al suelo con los ojos nublados.- ¿Por que? ¿Por que ella se alejó de mi cuando más me necesitaba?- pregunto con la voz quebrada.
Sasuke sabía que Ino consideraba a Sakura como una hermana y que realmente ella se preocupaba por ella. Atormentándose por el hecho de que Sakura de la nada se alejara de ella, sin una explicación solida para ello.
-Sakura siempre fue una persona que necesitaba ayuda, dependía mucho de los demás.- seguía Ino.- Por eso cuando Nayumi murió yo no me alejé de ella.- sonrió con tristeza al recordar el dolor de aquella vez.- Ella se alejaba. Parecía... parecía como si supiera lo que vendría.- miró al pelinegro.- No puedo volver a Konoha, no,- negó con la cabeza.- aunque pudiera volver tampoco lo haría. Yo solo... quiero saber, quiero comprender, ayudarla, no quiero dejarla sola.- hizo una mueca.- Sin importar que vaya hacer, esta vez no lo hará sola. Yo estaré con ella.- dijo con decisión.
Sasuke estaba sorprendido. Realmente a Ino no le importaba ser una renegada con tal de ayudar a Sakura.
Comprensión. Sakura necesitaba a alguien que la comprendiera y sabía que el no era suficiente. Ino estaba muy involucrada en todo aquello, Danzou intentó matarla e Ino sospechaba alguna cosa.
Taka se mantuvo en silencio, también intrigados. Por las palabras de la rubia deducieron que la chica había sido amiga de la pelirosa.
Sasuke suspiró frustrado.- No es una historia muy agradable.- repuso él de manera inexpresiva, como no quisiendo explicar la historia.
-Sasuke- llamó esta vez Juugo con su siempre tono tranquilo.- puede ser difícil contarlo, pero necesitamos saber porque. Ella no se ve bien. Como amigos que somo deberíamos comprender el origen de su odio. Para entenderla.-
Sasuke no pudo evitar abrir un poco los ojos sorprendido ante las palabras de Juugo. ¿Amigos? Reprimió una sonrisa, no sabían como lo hacían, pero siempre, cuando más se alejaban de las personas, éstas más se acercaban.
-Está bien.- aceptó el Uchiha finalmente sentándose en una silla y haciendo una seña para que todos se sentaran.- Solo escuchen y no hablen.- ordenó con seriedad a lo que ellos asintieron.- Para hablar de Sakura hay que hablar de Nayumi y mi hermano, Itachi.- cerró los ojos ante la mención de su hermano.
Todos ellos se sorprendieron, preguntándonos que tenía que ver allí Itachi con la historia de Sakura.
Shikamaru miró al cielo con preocupación. Se sentía inquieto. Tenía motivos para estarlo. Ino había salido de misión ayer por la mañana, se suponía que ya debería haber vuelto, pero nada.
Cuando le comunicó que tenía misión y que Anbus la acompañarían tuvo un mal presentimiento. Es decir, todos aquellos que salían de misión, no volvían. Pero lo que también le extrañaba era que los Anbu raíz que habían ido con ella tampoco habían vuelto. Sabía que esa supuesta misión solo era una farsa y esperaba que Ino hubiera sido lista y hubiera podido escapar.
Algo que también le preocupaba y lo tenía inquieto eran los nuevos rumores que corrían por Konoha. Rumores que Danzou había creado, por supuesto.
Ahora, todo aquel que vea a Haruno Sakura y a Uchiha Sasuke debían matarlos. Según Danzou, eran Akatsuki.
Shikamaru se pregunto una vez más, porque Danzou los odiaba tanto, no creía que fuera porque abandonaran la aldea. Es más, estaba seguro que Sakura había dejado la aldea por su culpa. No sabía porque, pero lo averiguaría.
Sabía que algo se le escapaba. Algo importante, pero no encontraba nada. Presentía que fuera lo que fuera lo que había pasado, no le gustaría nada.
-¿Habéis encontrado algo?- fue lo que preguntó Danzou cuando un grupo de Anbus aparecieron en la oficina.
-No. Todos estaban muertos y no había rastros de la chica.- informó con voz mecánica.
Danzou frunció el ceño. No era posible que la chica Yamanaka los hubiera matado, ella era débil, por lo tanto alguien la había ayudado. ¿Quien? Las probabilidades de que hubieran sido el molesto Uchiha o la maldita Haruno eran muy pocas. ¿Entonces?
Decidió no prestarle atención, de todas formas ella ya no podía regresar.
Hacía unos segundos que Sasuke había acabado de contarlo todo.
Ino miraba sin mirar la mesa. Su rostro estaba empapado de lágrimas, sus puños fuertemente cerrados, los ojos entrecerrados y una mueca de dolor adornaba su rostro.
Todo. Sasuke le había contado todo. El ataque del Kyuubi, la alianza de de Danzou y es Tobi que resultó ser Madara, la condena de los Uchiha así como los Haruno, Madara y su control sobre los líderes de ambos clanes, la masacre de los Uchiha así como la muerte de Nayumi causado por Itachi, por la misión de Danzou, la masacre Haruno causado por Sakura, la promesa de irse de la aldea, así como otras cosas...
Una creciente ira nació desde lo profundo de su corazón. Danzou y Madara. Esos dos nombres. Esos dos hombres que habían arruinado la vida de Sasuke y la de Sakura, incluso la de Itachi.
Ahora entendía. Y ahora más que nunca estaba decidida a no abandonarla, iría con ella sin importarle se renegada. Sakura no volvería estar sola.
Karin también lloraba, no pudiendo creer lo que tuvo que vivir Sakura, todo el dolor que había tenido que soportar, aquello era demasiado.
Suigetsu se mantenía serio abrazando a Karin. Si bien él era un ninja sediento de sangre, pero lo que acababa de oír era cruel, incluso para él. Juugo se mantenía también serio, no podía creer todo el dolor que estaba cargando Sakura.
Sasuke mantenía los ojos cerrados. Sabía que Ino y Karin estaban llorando, sus sollozos lo confirmaban. Ninguna de ellas eran del tipo que lloraba, por lo que aquello realmente les dolía. Tanto como le dolía a él.
-Una historia muy bonita.- se oyó la voz fría y seca de Sakura.
Sasuke abrió los ojos sorprendido levantándose automáticamente de la silla y girándose, pues Sakura estaba en la puerta que estaba detrás de él. Karin, Juugo y Suigetsu también la miraron con sorpresa, Ino levantó su cabeza - había apoyado su frente en la mesa - para mirarla, aún llorando.
-Sakura...- lo último que quería Sasuke es que Sakura se enfadara con él por haber contado su historia.- Yo...-
-Se lo contaste.- había un tono claro de acusación en su voz y Sasuke tuvo que desviar la mirada. Sakura sonrió con cinismo.- Ya has visto Ino la clase de monstruo que soy.-
-Sakura - ¿Por que demonios seguía empeñada en decir que era un monstruo? Ella solo había hecho lo que le habían ordenado. Estaba a punto de replicar cuando Ino se le adelantó.
La rubia se levantó de golpe mirándola con molestia.- ¿Monstruo?- repitió ella con furia.- Tuviste que cargar por esto muchos años... no pudiste hacer nada... ¡Ellos te obligaron!- apretó los puños furiosa y llorando con más fuerza.- ¿Como puedes creer que eres un monstruo? Hiciste lo que pudiste,- se acercó a ella.- ¡Ellos arruinaron tu vida!-
-Eso no quita el hecho de que yo maté a mis padres.- dijo Sakura obstinadamente.
-¿Por que te empeñas en culparte?- pregunto Ino con tristeza.- Tu pensaste en la otra gente, no en ti. Un monstruo no pensaría en las otras personas, pensaría en uno mismo.- y dicho aquello la abrazó.- No tienes porque cargar el peso tu sola. Ya no.- le susurro solo para que ella la escuchara.
Sakura estaba sorprendida. No pensó que Ino reaccionara de esa forma. Era cierto, siempre había cargado con el peso de saberlo todo y no poder decir nada. Itachi lo sabía pero eso no contaba, el era un ninja renegado. Y cuando Sasuke lo supo se había liberado de aquel peso, ya no tendría que esconderlo más. Él le había prometido que no la dejaría estaría con ella hasta el final.
Sasuke y el resto de Taka también se sorprendió por la reacción de la rubia. Karin, Suigetsu y Juugo entendieron ahora porque la rubia era su amiga. La fortaleza que había en ella era admirable.
Sasuke sonrió disimuladamente. Verdaderamente no esperaba aquella situación. Al parecer el que Yamanaka estuviera con ellos era buena señal. La enfermedad de Sakura podía curarse, le había quitado el pensamiento a Sakura de que era un monstruo y ahora todo no parecía tener un futuro incierto.
Ino se separó de ella y en ese momento, las tripas de la rubia sonaron evidenciando que no había comido y su estómago reclamaba alimento. Ino se sonrojó levemente.
-Lo siento.- se disculpó avergonzada limpiándose las lágrimas.- No he comido nada en... - de repente parpadeó.- ¿Cuanto tiempo llevo aquí?- preguntó confundida.
-Desde ayer en la tarde.- informó Juugo.
-Sip.- sonrió Suigetsu y les mandó una pícara sonrisa a Sasuke y a Sakura.- Te hubiéramos curado antes, pero la medico aquí presente- miró a la pelirosa.- se fue con el galante del pueblo, y claro no volvieron hasta hace un par de horas.- sonrió con algo de perversión.
Juugo se sonrojó un poco al comprender lo que su compañero había querido decir. Sasuke le manó una mirada matadora al chico de ojos violetas con la cara toda roja divirtiendo lo de sobremanera, Sakura tuvo la decencia de sonrojarse al recordar todo lo que NO había pasado.
Ino en cambio sonrió con picardía.- Así que... finalmente han descubierto su amor por el otro, ¿eh?- la rubia los miraba a ambos con las cejas moviéndose de forma insinuante. Sasuke y Sakura se sonrojaron más - si eso era posible - haciendo que Ino y Karin - que aun estaba abrazada a Suigetsu y con las lágrimas en su rostro - se rieran. Suigetsu y Juugo sonrieron divertidos. Ninguno de los dos lo negó, pues realmente era cierto.
Una semana después.
Ino había decidido hace dos días mandar una carta a Shikamaru para contarle lo que había sucedido, evitando, por ordenes de Sakura, decir con quien estaba. En la carta sin embargo, ella había mencionado acerca de Danzou. Y al final algo acerca de una misión, los Uchiha y los Haruno y los consejeros. Ino confiaba en que Shikamaru sabía lo que quería decir.
Entre tanto, el país del Rayo había pedido verse hacer una reunión de Kages y había enviado una equipo al país del fuego, pues los rumores que Danzou había esparcido ya habían llegado hasta allí, aquel equipo iba en busca de información.
Shikamaru cuando recibió la carta se sintió aliviado. Y al leer la última parte se confundió. Lo pensó y lo único que podía significar aquello era que tanto la masacre Uchiha y la masacre Haruno había sido una misión impuesta por los consejeros. Entonces estuvo seguro que Ino se había encontrado por un milagro de la vida con Sasuke y Sakura - lo último rdcrito lo confirmaba - además que la carta había sido entregada por una serpiente blanca.
Así pues, habló con su padre para que fuera en los archivos secretos y buscara sobre Itachi, Nayumi y también sobre Sakura. Shikaku en cuando Shikamaru le enseñó la nota lo entendió y con la ayuda de Inoichi - que se sintió aliviado de que su hija estuviera bien - y Hiashi, que al contarle la situación, accedió.
En aquel momento Sasuke, Sakura e Ino se encontraban sentados en el sofá cada uno leyendo algo diferente. Sasuke tenía un pergamino de técnicas que había encontrado en la biblioteca, Ino tenía un libro de medicina y Sakura leía también algo de medicina. Suigetsu y Juugo estaban sentados en las sillas jugando a un juego de fichas. Karin en cambio se encontraba acurrucada en un sillón dormida.
-¡Kami-sama! ¡Viene hacia aquí!- gritó Karin incorporándose de golpe.
Suigetsu que estaba concentrado en el juego, pegó un salto del susto haciéndolo caer de la silla.
-Mujer, ¿Es que quieres matarme de un infarto?-se quejó levantándose con una mano al corazón.-¿Kami viene hacia aquí?- preguntó luego confuso sacándoles una gota de sudor a todos.- entonces dile que hoy no recibimos visitas y que vuelva otro día.-
-¡¿Eres tonto?- preguntó alterada.
-¿Quien viene hacía aquí, Karin?- preguntó Sakura con seriedad.
-Uchiha Madara.- respondió con miedo.
De inmediato todos se pusieron de pie.
-¿Estás segura, zanahoria?- preguntó Suigetsu con seriedad.
-¡¿Tú qué crees, tiburón?- comenzó a gritar de nuevo la pelirroja.- No confundiría ese chakra con ningún otro.- contuvo un escalofrío.- Estará aquí en poco más de veinte minutos.-
-¿Como nos encontró?- preguntó Sasuke con algo de impaciencia.
-Debimos bajar la guardia en algún momento.- masculló Sakura.- Bien. Nos vamos de aquí.- avisó empezando a caminar hacía su habitación, no estaba dispuesta a dejar que el Uchiha legendario supiera de esa guarida.- En cuanto aparezca Madara, absolutamente todo será como antes de irnos de Akatsuki.-
-Bien.- aceptaron ellos.
-¿Que hay de mi?- preguntó Ino algo temerosa.
Sakura la miró.- Estás aquí en contra de tu voluntad. Me sirves como médico.- informó.
Ino asintió con el corazón latiéndole a mil.
ALDEA OCULTA DE LA ARENA
-¡Llegas tarde, Kankuro!- reclamó Sabaku no Temari
-¡Armar una de mis nuevas marionetas me ha tomado mas de lo esperado!- se excuso Sabaku no Kankuro.
-Kazekage-sama, que tenga un buen viaje.- les deseó la ex-alumna de Gaara.
-Kankuro-dono, Temari-dono, contamos con ustedes.- dijo uno de los ninja allí.
-Entendido.- asintió la rubio con despreocupación abanicándose con un pequeño abanico.
-Pero Gaara en realidad no necesita guardaespaldas.- dijo Kankuro con algo de resignación.
-Hasta luego, nos vamos.- se despidió Gaara dándose la vuelta para partir a la reunión de Kages junto a sus hermanos.
-Gaara será el miembro más joven entre los cinco Kages.- comentó Temari.- Asegurarse de que los demás Kages no lo tomen a la ligera también es parte del trabajo.-
-Una reunión con los cinco Kages...- dijo Kankuro pensativo.- Me pregunto como serán.-
ALDEA OCULTA DE LA ROCA
-¡Kurotsuchi, Akatsuchi, contamos con ustedes!- grito una kunoichi de la roca.
-¡Tsuchikage-sama! ¡Demuéstrales a los otros Kages de lo que esta hecho!- grito otro ninja eufórico.
-Tener que ir a estas reuniones a mi edad es una tarea pesado.- dijo un anciano sobándose la espalda.- Mira a esos jóvenes retozando energías. Ni se imaginan lo que es tener un dolor crónico de espalda.-
-Creo que ya es hora de partir, abuelo.- dijo la chica sonriendo.- ¿Para que prolongar la gloria?- miraba al Tsuchikage.
El hombre regordete se rió.- ¡Déjeme cargar eso por usted, Tsuchikage-sama!- recogió una especie de caja.
-¡Suelta eso, Akatsuchi!- le señalo exaltado el viejo.- ¡No necesito tu ayuda!- dijo mientras se ponía el sombrero de Kage y trataba de levantar la caja.
Pero entre lo pequeño que era y el dolor de espalda que tenía el pobre Tsuchikage terminó con peor mal de espalda.
-¿Bueno? ¿Quiere enviar a alguien más en su lugar?- pregunto la chica.
-¡T-tu, Tonta!- el Tsuchikage se molestó.- ¡¿Quien crees que soy? ¡Yo soy el Tsuchikage, el gran y temible Oonoki, líder de Iwagakure. ¡Suficiente! ¡Yo cargaré mi propio equipaje!- tratando de ponerse en pie pero al hacerlo su cadera volvió a dolerle.
-Cielos... ¡Que vejete tan terco!- se dijo la chica con paciencia.
El otro hombre alzó el Tsuchikage y lo cargó en la espalda.- Ya está, puede cargar su propio equipaje...- recogió el sombrero de Kage que le había caído al Tsuchikage en su primer intento por mantenerse en pie.- ¡Ahora Vamonos!- empezaron a caminar.
-Bien... ¡Haz lo que quieras!- se cruzó de brazos el viejo.
-Admita que así está mejor, abuelo.- sonrió la chica con burla.
-¡Que tengan buen viaje, Tsuchikage-sama!- gritaban sus shinobis.
ALDEA OCULTA DE LA NIEBLA
-Protejan bien a Mizukage-sama.- dijo uno de los ninjas.
-Asegúrense de que Mizukage-sama no se salga de control.- dijo otro de los ninjas.
-Entendido.- asintió un hombre con cabello azul y su ojo derecho tapado.
Un anciano de mayor edad y con el sombrero de Kage en la mano se acercó hasta estirar la mano. Otra mano más femenina cogió el sombrero de Kage revelando así que Mizukage era en realidad una mujer.
-Muchas gracias- agradeció la mujer.- Gran anciano. Juro por mi título de Mizukage que cumpliré con mis deberes con honor- la mujer tenía un peinado extraño, su cabello era castaño y muy largo tapaba uno de sus ojos los cuales eran de un color verde fuerte.
-Eres un shinobi de los 7 espadachines de la Niebla: protege bien a nuestra Mizukage, Choujuro.- habló otro ninja de a aldea.
-S-si- respondió un chico de de cabello azul ojos negros y con gafas. Llevaba una extraña espada detrás.- Vamos a estar bien. Eso espero.- se veía poco seguro de si mismo.
-Ten más confianza en ti mismo. Eres fuerte. Es por eso que te elegí para acompañarme a la reunión. ¿De acuerdo, Choujuro?- sonrió con amabilidad la Mizukage.
-S-si. Daré lo mejor. Eso espero.- respondió con un poco más de confianza.- "Ella es tan linda"-
-¡Un "si" es más que suficiente!- reprochó el otro hombre.- ¡Esa actitud temerosa no te llevará a ningún lado!- se llevó una mano en la frente.- Estos chicos de hoy, es difícil que se comprometan en algo.-
Los ojos de la Mizukage se volvieron asesinos.-"¿Matrimonio?"
-¡Ao! ¡Ya es suficiente de sermones!- le dijo uno de los ninjas.- ¡Deben apresurarse o llegarán tarde!-
-"¡¿Tarde para... el matrimonio?"- pensó la Mizukage pensando en el hecho de que no tenía novio y eso la deprimía bastante.
-¡Solo le daba un consejo al chico! Cuando yo tenía su edad...- pero se vio interrumpido por la Mizukage que se acercó a el con una sonrisa bien falsa.
-Cállate o te asesinaré.- se giró y alzó el sombrero de Kage.- Muy bien, Choujuro, Ao ¡En marcha!- y dicho eso se fue caminando seguido de Choujuro. Ao seguía en shock por lo de antes. Pero cuando se dio cuenta de que ya estaba lejos corrió hacía ellos.
ALDEA OCULTA DEL RAYO
-¡¿Aún no hay noticias del equipo de Samui?- pregunto el Raikage algo exaltado.
-No, pero pronto esperamos recibir noticias de ellos.- contesto la ayudante del Raikage.- Y a Samui ya se le ha entregado la ruta que usted tomará hacia la reunión, Raikage-sama. Ella se encontrará directamente con usted, o enviará aun ave mensajera.
-¡Bien! ¡Entonces creo que ya es hora de partir!- el hombre se puso de pie y salto la mesa que los separaba.- ¡Vamos! ¡Shee! ¡Darui!-
-¡Si!- Shee era un chico de pelo rubio oscuro y ojos negros.
-¡Bien!- respondió con despreocupación Darui que era un chico de cabello rubio claro, ojos negros y piel oscura.
-¡Síganme!- el Raikage salió prácticamente por la ventana rompiéndola.
-¡Otra vez!- suspiró la asistenta dando a entender que aquella no era la primera vez que el Raikage usaba la ventana para salir.
-Adelante, Darui.- dijo Shee listo para salir.
-No,- se rascó la cabeza.- creo que usaré la puerta. Adelántate, yo los alcanzaré.-
Sakura saltaba de árbol en árbol, Sasuke la seguía de cerca seguidos de Karin, Suigetsu, Juugo e Ino la última como protección, esperando a que Madara apareciera ante ellos y sabían que probablemente la presencia de la rubia le traería sospechas.
De la nada una distorsión se produjo en en el aire y segundos después Uchiha Madara se encontraba parado en un árbol.
Sakura se detuvo en cuanto lo vio con el ceño levemente fruncido. Así que realmente era capaz de teletransportarse...
- "Su chakra... apareció de la nada."- pensó Karin sorprendida.
-Oh cielos... que mal momento...- se quejó Suigetsu poniendo cara de disgusto.
-¿Como me encontraste?- pregunto con la mirada fija en el sujeto frente a ella.
-Me subestimas.- le respondió con aparente tranquilidad.- Esta es una de mis habilidades.-
-Si fuera así, me hubieras encontrado hace cuatro años cuando abandoné la aldea.- dijo Sakura con voz inexpresiva.
Madara detrás de la máscara frunció el ceño.- Teníamos un trato. Lo rompiste.-
-Nosotros nunca formamos parte de Akatsuki.- replicó Sakura, impasible.- Ya te lo dije. Tengo un objetivo.-
-Sasuke.- se dirigió al chico que le miró con frialdad.- ¿Por que la estás siguiendo? ¿No que la odiabas?-
-Lo hago. Pero independientemente de lo que sienta, ella me es de utilidad.- respondió con sequedad.
-¿Y ella?- pregunto Madara mirando a Ino la cual se estremeció.- ¿Konoha?-
-Ella es médico. Me es útil.- dijo indiferente.- Estás estorbando en mis planes Madara. Voy a ir a Konoha, ahora.- declaró amenazante.
-Danzou no se encuentra en Konoha.- comentó con tranquilidad. Sakura le miró dando a entender que quería que continuara.- Gracias al revuelo que Kisame causó al capturar al Hachibi y al ataque de Pain de hace ya un tiempo, ahora se hará una reunión Kages.-
-¿Reunión de los cinco Kages?- cuestionó Sasuke.
-Así es.- asintió Madara.
-¿Donde?- preguntó directamente Sakura.
-Yo te lo digo.- dijo una voz algo distorsionada. Al lado de Madara salió Zetsu.
-Eww,- Karin arrugó la nariz.- Que asco.- murmuró por lo bajo.
-El punto de reunión de los cinco Kages será en el País del Hierro.- informó Zetsu blanco. Sakura hizo una mueca, no sabía donde quedaba eso.- Yo puedo guiarte.-
-Antes que nada... Sakura, necesito hablar contigo.- Madara saltó del árbol para quedar parado en el suelo. Sakura dio un salto atrás parándose derecha en el suelo y con tranquilidad se acercó a Madara.
-Pues no parece que se lleven mal.- comento Suigetsu distraidamente ganándose la mirada de incredulidad de Juugo la de furia de Karin y la de odio de Sasuke.
Ino solo podía ver aquello.- "Ese hombre... ese hombre es el que ha hecho sufrir tanto a Sakura."- apretó los puños furiosa.
-¿Que sucede?- preguntó Sakura calmadamente.
-Tengo el leve presentimiento de que no dices la verdad.- señaló Madara con voz grave.
Sakura suspiró.- Debiste sospechar que me iría a por Danzou. Cierto nunca dije cuando iría, es más ni siquiera lo tenía planeado.-
Madara la miró fijamente tratando de encontrar algo, y tal vez fue por esa razón, porque Sakura estaba impaciente y llena de odio y maldad, que había empezado a crecer en cuando Madara apareció y que siempre lo mantuvo controlado, que logró verlo.
Odio.
Un odio dirigido hacia él. Entonces lo supo. Ella realmente sabía lo de Itachi, por lo que realmente sabía que su versión era falsa.
-Tu realmente sabías lo de Itachi.- le dijo escondiendo la sorpresa.- ¿Como?-
Sakura lo miró fijamente con sus ojos penetrantes y luego sin esconderlo más sonrió fríamente.- ¿Sabes? Si vas a contar un historia asegúrate de saber todos los detalles.- cruzó sus brazos.- Y si, tienes razón, lo se absolutamente todo. Tu alianza con Danzou, el control sobre el Kyuubi, el control sobre mis padres y los de Sasuke...-
-¿Como lo sabes? Todo eso solo lo sabían Danzou e Itachi...- y de golpe lo entendió.- Fue Itachi.-
-No exactamente.- dijo Sakura.- ¿Quien mató a mi hermana, Madara? ¿Lo sabes?-
-Murió en una misión. O más bien Danzou la mató.- replicó Madara, tratando de entender.
-Bueno es cierto que fue Danzou quien la mató, pero la persona...- formó una sonrisa cínica en sus labios.- Fue la misma persona que asesinó al clan Uchiha. Fue el novio de mi hermana. La novia de Itachi..- a Sakura realmente le hubiera gustado ver la cara de impresión que formó Madara tras enterarse de eso.- ¿Como lo se? Yo estuve delante. Tu y Danzou os aliasteis esa noche...- sonrió irónicamente.- pero realmente estorbáis en los planes del otro.-
-Si lo sabes todo... ¿Por que no le dices nada a Sasuke?- inquirió Madara.
-Ya te lo dije. Tengo un objetivo y Sasuke no entra en el.- respondió Sakura de manera cortante.
-Entonces supongo que el que el cuerpo de Itachi desapareciera justo cuando vosotros os marchasteis es una simple coincidencia.- siseó Madara con irritación y sarcasmo.
Sakura mostró su desconcierto ante lo que Madara había dicho. ¿El cuerpo de Itachi... había desparecido? Madara observó la reacción de la chica y comprendió que realmente ella no sabía nada de aquello. ¿Entonces quien? ¿Quien sacó el cuerpo de Itachi? Sabía que debía ser alguien lo suficientemente fuerte como para haber sido capaz de entrar en la guarida de Akatsuki y salir de allí sin ser detectada.
-Repite eso.- Sakura habló de manera lenta.- ¿El cuerpo de Itachi desapareció?- frunció el ceño confundida.
Había sido alguien o bien que conocía a Itachi... consideraba la idea tonta, pues el era un criminal, o alguien que quería el poder del Sharingan. Una persona que supiera de la guarida de Akatsuki y que estuviera lo suficientemente loco para adentrarse en ella.
-¿No te llevaste su cuerpo?- pregunto Madara algo inquieto.
-No,- frunció el ceño.- a decir verdad no me acordé de él hasta ahora..- ocultó el remordimiento, era cierto no había pensado en eso.- Pero... no te diste cuenta de que alguien entró en la guarida.- allí había un escondido tono de burla.
-"Esto está mal... ella dice la verdad. Si no fue ella... ¿Entonces quien...?"- Madara abrió el ojo con sorpresa al comprender quien pudo hacer.- "Estuvo tan cerca... y ni siquiera me di cuenta. Parece que en estos años a mejorado mucho. No se quedó con los brazos cruzados"-
Sakura que tenía un angulo perfecta de su ojo observó su reacción. Comprendió que Madara probablemente sabía quien había sido.
-Escucha,- Sakura volvió hablar, estaba perdiendo el tiempo.- será mejor que no comentes nada de eso delante de Sasuke. Tu eres el único que estaba con él, sea lo que sea que sucediera con su cuerpo tu serás el principal responsable.- le dijo la rosada con indiferencia dándose la vuelta.
Madara había notado que Sakura siempre pensaba en lo que Sasuke hará o dirá. Pensó que tal vez Sasuke después de los años se había convertido en algo importante para ella.
-Siempre estás pensando en lo que Sasuke hará o dirá.- señaló Madara con burla.
Sakura abrió los ojos sorprendida. Era cierto que inconsciente o no siempre pensaba en lo que Sasuke haría o diría pero tampoco pensaba que Madara se daría cuenta. Tal vez era muy obvia cuando se trataba de él.
-Sabes que lo que digo es cierto. Él va a traicionarte si se entera.- mintió la pelirosa.- De todas formas... no deberías preocuparte por lo que haré, después de todo tendré el mismo final que Itachi.-
Madara sabía que era cierto. La enfermedad estaba muy avanzada y la lucha contra Danzou haría que la enfermedad llegara a su límite. Decidió dejar las cosas como estaban.
Sakura saltó hasta llegar al tronco de un árbol dándole la espalda a Zetsu.
-Zetsu- Madara llamó para que hiciera lo que tenia que hacer.
Entonces Zetsu - que había estado todo el tiempo con la planta cerrada y bajo tierra, se abrió y la parte blanca se separó de la parte negra.
-Eww,- Karin e Ino arrugaron la nariz.- eso es asqueroso.- murmuraron.
-¡De acuerdo, síganme!- Zetsu blanco saltó y Taka le siguió.
Madara solo los vio ir. Intuía que a partir de aquel momento las cosas cambiarían. Más no sabía si cambiaría para bien - para él - o para mal.
Ino se situó al lado de Sakura.- ¿Confías en él?- le preguntó solo para que ella lo escuchara.
-Por ahora solo esperaremos. Si noto algo sospechoso, entonces atacaremos.- respondió Sakura con la mirada fija en Zetsu.
-Todo marcha conforme lo planeado.- dijo Zetsu negro cuando ellos ya no estuvieron a la vista.
-No todo.- replicó Madara.- Ahora me doy cuenta de que Sakura es un peligro para el plan Ojo de Luna. Además Sasuke depende mucho de ella. Aún si Sasuke se vuelve más fuerte que Nagato, sería inútil si no puedo controlarlo.- miró a Zetsu.
El país del Hierro estaba nevando. Zetsu seguía saltando encima de los árboles seguido de cerca por Sakura. Sasuke iba detrás de ella y los demás iban tras ellos.
-Comienza a hacer frío.- se quejó Suigetsu.
-El país del Hierro es solo una gran roca.- comentó Zetsu blanco.
-Esperen, hay algo más adelante.- advirtió Karin.
Se escondieron puesto que al parecer la seguridad del país era mayor.
-¿Que viste?- le preguntó Karin a Suigetsu cuando este sacó su cabeza del agua.
-La seguridad se ha reforzado al máximo debido a la reunión del los cinco Kages.- respondió Suigetsu con tranquilidad.
Juugo,- Sakura miró al gigante de Taka.- usa animales para encontrar una ruta, donde haya menor vigilancia.-
-Entiendo.- asintió Juugo.
-Hemos estado esperando su llegada, Kazekage-dono.- dijo un hombre, al parecer samurai.- Mi nombre es Mifune, General del País del Hierro.-
-Es un placer conocerlo. Yo soy el Kazekage Gaara.- se presentó con tranquilidad Gaara.
-¡Que frío!- se quejó Kankuro temblando y tratando de entrar en calor.- El clima es completamente distinto al del País del Viento.-
-Hay té caliente esperándolos dentro. Pasen.- dijo Mifune haciendo un ademán con la mano.
Kankuro estornudó.
Naruto estornudo.
-De repente se ha puesto muy frío.- se quejó Naruto.
-¡No queremos que nos descubran!- reprendió Yamato con un dedo en sus labios.
Ellos estaban también camino al país del Hierro. Saltaban de árbol en árbol. Naruto, Yamato y Kakashi. Los tres sospechaban que en aquella reunión Danzou aprovecharía para meter oficialmente en el libro bingo a Sasuke y a Sakura.
Y era por eso que ahora se dirigían a ver al Raikage. Porque seguramente él sería el primero en aceptarlo. Por la supuesta captura del Hachibi. Y por el supuesto rumor de que Sasuke y Sakura eran Akatsuki.
Los rumores que Danzou había esparcido.
Una ave se posó en el brazo de Juugo.
-¿Que hay?- pregunto Sakura.
-Podemos ir por una ruta en el lado oeste.- contesto mirándola de reojo.- No hay tantos guardias.-
-Karin, sigue revisando la posición de chakra de los guardias.- ordenó Sakura mirando a Karin.- Nos infiltraremos ahora.-
Suigetsu sonrió socarronamente.- Este es el momento apropiado para que demuestres tus habilidades.-
Karin lo fulminó con la mirada.
-Aún estás a tiempo para irte, Ino.- dijo Sakura posando su mirada en la rubia que más parecía asustado y nerviosa.
No la culpaba de hecho. Entendía que aquello podría significar su caída como ninja de Konoha. Y que ir directo a una reunión de Kages era como ir en el matadero. Aún así la rubia había decidido acompañarla. Creía que ahora que estaba asustada se echaría para atrás.
-Ya te lo dije Sakura. No voy a irme.- recalcó decidida.
Y aún estando asustada ella prefería quedarse a abandonarla.
-Como quieras.- suspiró resignada al saber que no conseguiría hacer que desistiera la idea de acompañarla.
Minutos después en los que todos se subieron las capuchas de sus capas, se encontraban caminando por la nieve con tranquilidad pero estando atentos a cualquier cosa.
-¿Por que no solo lo emboscamos antes de que llegue? Ya me estoy cansando.- se quejó Suigetsu.
-Suigetsu-Baka- suspiró la pelirroja girando su cabeza para mirarlo.- Si el Hokage se retrasa, sospecharan de que algo anda mal. Entonces los samurai enviarán refuerzos por todo el lugar. ¿Y si los demás Kages aparecen? No conocemos las habilidades de nuestro enemigos. Lo mejor es esperar la oportunidad para un ataque sorpresa cuando vaya de regreso. ¿Verdad, Sakura?- explicó la pelirroja.
Sakura tardó en contestar.- Solo concéntrate en el chakra de los guardias, Karin.-
-Sakura, parece que tienes mucho de que preocuparte.- le dijo Zetsu blanco.
-Olvida eso. Solo llévanos hasta allí. Y ni se te ocurra huir.- advirtió Sakura de forma seria.
-Puedo sentir el chakra. Te encontraré si llegas a huir.- le dijo Karin.- Así que recuérdalo, te estaré vigilando todo el tiempo.-
Zetsu se giró a Karin.- No huiré.-
Shee lo sintió.
-Raikage-sama, es el equipo de Samui.- advirtió saltando por los árboles.
-¡Deténganse!- ordenó saltando hacia el suelo cubierto de nieve.
-Hemos regresado de Konoha.- habló Samui con tranquilidad.
-¿Que fue lo que consiguieron?- preguntó el Raikage.
-Samui, te han estado siguiendo.- avisó Shee mirando a un lado.- ¡Salgan de una vez, Ninjas de Konoha!-
Y de una gran roca salieron Naruto, Kakashi y Yamato.
-¡Necesitamos hablar, 'ttebayo!- dijo Naruto con dureza.
-En verdad siguieron a Samui. Ustedes son muy buenos.- dijo Shee mirándolos fijamente.
Omoi y Karui lo reconocieron. Eran las personas que estaban hablando de Haruno Sakura y Uchiha Sasuke.
-Jefe, el que está a la derecha... es Hatake Kakashi.- dijo Darui detrás del Raikage.
-Lo se. ¿El Hokage te ha enviado, Hatake Kakashi?- pregunto el Raikage con interés.
-No, he venido a pedirle personalmente sobre una solicitud de Uzumaki Naruto de Konoha.- dijo de formá cortés. Miró a Naruto y luego negó.- No. Es una solicitud de los ninja de la Hoja.- replanteó Kakashi más serio.
-Kakashi-sensei/Sempai- Naruto y Yamato no se lo esperaban.
-Hablen.- ordenó el Raikage.
-El nuevo Hokage no es de nuestra confianza- empezó Kakashi.- especialmente cuando han empezado a desaparecer ninjas de nuestra aldea.-
-¿A donde quieres llegar con todo esto?- preguntó el Raikage con seriedad.
-Sabemos que esta reunión es por lo sucedido con el Hachibi,- continuó Kakashi con seriedad.- y tenemos sospechas de que Danzou quiere inculpar a Uchiha Sasuke y a Haruno Sakura por ello.-
-En la villa de la hoja el rumor de que ambos son Akatsuki corría mucho.- comentó Samui.
-Es cierto.- asintió Kakashi.- Pero no lo es el que ellos lo sean. Verá el caso es que Danzou tiene un especial odio por Sasuke y Sakura y no dudará en ponerlos definitivamente en el libro bingo.-
-¿Como sabes que ellos no son Akatsukis?- pregunto el Raikage con firmeza.
-Porque... los conozco.- afirmó Kakashi convencido de ello a pesar de que antes tenía dudas.- Fueron mis alumnos. Ambos con sed de venganza y un Akatsuki que intenta poseérlos.- todos escuchaban atentos.- Dijo que se llamaba Tobi, él dijo acerca de llevarse a Sasuke.-
-Sempai...- llamó Yamato para que fuera al grano de la situación.
Kakashi suspiró.- El motivo de nuestra visita fue por el hecho de que usted, no apoyara a Danzou sobre lo del libro bingo.- Naruto bajó la cabeza con tristeza.
-¡Tiene que hacerlo!- exclamó de golpe Naruto y mirando al Raikage con firmeza.- ¡Ellos son mis amigo! ¡No puedo quedarme quieto ante la posibilidad de que alguno de ellos dos muera! ¡Si eso pasara, entonces Konoha buscaría venganza y así sucesivamente! ¡La venganza te envenena el alma!- bajó la cabeza, las lágrimas se acumulaban en sus ojos.- ¡Ellos no han hecho nada malo!- se cubrió con el brazo los ojos, empezó a llorar.
-Raikage-sama- llamó Kakashi buscando algo entre su capa.- lea esto.- le lanzó un pequeño pergamino.- Este pergamino lo envió la última persona que desapareció. Fue enviada en una misión, con cinco Anbus de los de Danzou, no volvió, extrañamente los Anbus tampoco volvieron, y Danzou declaró en la aldea que quien la viera a ella sería tratada de traidora por el asesinato de sus ninja, aún sabiendo que ella no posee la fuerza para matarlos. Extrañamente solo sucedió con la que una vez fue la mejor amigo de Haruno Sakura.-
El Raikage leyó el pergamino. Era el mismo pergamino que Ino le había enviado a Shikamaru y que éste le dio a Kakashi para que lo leyera. El Raikage no le pasó por desapercibidos las pequeñas gotas secas a medida que leía el pergamino. Pensó que tal vez Danzou no era de confianza, bueno nunca confió en el, ahora menos.
-¿Que significa lo último?- pregunto con interés mirando a Kakashi.
-Una misión,- dijo Kakashi, Kumo se extrañó.- los consejeros, la mascare Uchiha y Haruno.-
-Eso no es todo...- habló Yamato con seriedad.- sabemos que el pergamino fue enviado por una serpiente blanca. Sasuke invoca serpientes.-
El Raikage se lo pensó. Si ellos habían sido capaces de seguir al equipo de Samui hasta aquí, solo para hablar con él, para evitar que sus amigos murieran...
El Raikage empezó a caminar pareciendo que los ignoraba. Naruto bajó la cabeza con tristeza y apretó los puños con fuerza.
-Si ustedes matan a Sakura ante los ojos de Sasuke, la bomba estallará.- volvió hablar Kakashi haciendo detener al Raikage y los demás de Kumo que le habían seguido.- Sasuke y Sakura perdieron a sus familias a muy temprana edad, Sasuke creció con miedo, odio y fue feliz por un tiempo. Sakura creció con odio, no se permitía sonreír, a pesar de eso fue feliz por poco tiempo. Han estado juntos por mucho tiempo, si uno de los dos muere en los ojos del otro su odio aumentará, no lo olvide Raikage-sama.-
-¡Vamos!- ordenó el Raikage cuando Kakashi dejó de hablar.
Los samurai vigilaban fuera, a pesar de la nieve que seguía cayendo, o del frío que hacia ellos seguían vigilando con atención.
Sin embargo dentro de la gran roca, Zetsu y Taka se habían conseguido colar. Se encontraban escondidos en lo que parecía el segundo piso, mirando con atención donde se suponía que debían pasar todos los Kages.
-Le hemos estado esperando.- oyeron desde abajo, que estaba llena de samurais.
-Es él. El anciano del medio.- informó Zetsu.
Suigetsu terció los ojos.- Creo que es algo obvio si puedes observar su sombrero de Kage.- comentó con burla haciendo sonreír a Karin, Ino y Juugo.
-"Así que ese es... Danzou"-pensaba Sasuke mirando, con el ceño fruncido y con el Sharingan activado, a Danzou.
Miró de reojo a la pelirosa a su lado, todavía llevaban las capuchas puestas y no podía observar su faz, pero podía apostar que tenía el Ryuugan en sus ojos, ojos que mostraban el odio que sentía.
Finalmente todos lo Kages se habían reunido. Todos estaban sentados formando una U. La Mizukage estaba en una punta, Gaara estaba a su lado con los codos sobre la mesa y sus manos entrelazadas cubriendo su boca, el Hokage, Danzou, estaba en medio, el pequeño Tsuchikage le seguía y finalmente el Raikage.
-Por favor, dejen todos su sombrero de Kage.- pidió una voz.- Yo soy Mifune, su moderador.- se presentó el tipo.- La cumbre de los cinco Kages se pone en orden.- dio inicio a la reunión.
-Yo debería hablar primero. Escúchenme.- pidió Gaara con suma tranquilidad.
-Hay tanta diferencia entre los Kages de estos días.- se oyó la voz del Tsuchikage.- Ser Kage a tu edad es un logro, Kazekage-dono. Parece que tu padre te entrenó extremadamente bien, excepto en cuestiones de etiquetas.-
-Probablemente tengas razón.- aceptó Gaara.- Esa es la razón por la cual puedo estar aquí como Kazekage.-
El Tsuchikage rió.- Sin duda eres confiado.-
-Tsuchikage-sama, no hay necesidad de burlarse de él.- miró al Kazekage.- Continúe, Kazekage-sama.- dijo con amabilidad la Mizukage.
-Yo soy un ex-Jinchuriki.- continuó Gaara.- Fui capturado por el Akatsuki, ellos tomaron a mi bijuu.-
-¡Ese descarado del Tsuchikage!- dijo con molestia Kankuro que estaba tras unas cortinas observando todo.
-Así que considero el Akatsuki extremadamente peligroso.- continuaba relatando Gaara.- Busqué la cooperación de los demás Kages muchas veces, pero fui ignorado. Excepto por el previo Hokage.- aclaró Gaara.- ¡Es una época en los que varios Jinchurikis de varios países fueron robados! La reacción de este grupo fue demasiado lenta.-
Sakura decidió que era hora de actuar. Pasaron por el techo para evitar ser vistos.
-¡¿Eh? ¿A donde se fue ese sujeto?- preguntó Ino mirando alrededor en cuando todos estuvieron escondidos tras un pilar.
Sakura lo pensó. Él finalmente les abandonó. Realmente no era una sorpresa.
Fuera del lugar, Madara se encontraba sentado en la nieve mirando la cabeza de los tres lobos. A su lado el Zetsu negro.
-¿Listo?- preguntó Madara sin dejar de ver la gran roca.
-Si.- respondió el Zetsu negro.
-Entonces ahora comienza.-
De vuelta en la reunión. Danzou había empezado a hablar de Sasuke y de Sakura para ponerlos en el libro bingo, haciendo referencia de que ellos pertenecían en Akatsuki y que además había dicho que ella participó en la masacre Uchiha y que se descubrió hace muy poco.
A partir de aquello se había sugerido la armada shinobi, pero el Raikage al ver que Danzou sería el que dirigiera las fuerza aliadas shinobis, se negó.
Ao sintió que algo no iba bien con el Hokage así que con un vistazo con un ojo Byakugan que poseía lo observó, descubriendo así que poseía uno de los ojos de Uchiha Shisui.
El Raikage cada vez estaba más convencido de que el Hokage tenía algo en contra hacía los Uchiha y los Haruno, lo pudo ver cuando empezó hablar de ellos.
Gaara en cuando oyó que Sakura había formado parte de la masacre Uchiha no lo creyó. Principalmente porque los ojos que había visto hacía cuatro años, más que nada mostraban dolor.
En un momento justo, Zetsu blanco, apareció en el suelo.
-¡Hola!- saludó burlonamente a la vez que los guardaespaldas de cada uno se posicionaba delante de cada Kage.
-¡Un problema tras otro! ¡Ahora que!- dijo con impaciencia el Raikage.
-¿Es Akatsuki?- dijo Danzou con su ojo abierto.
El Tsuchikage asintió.- Eso parece.-
-¡Haruno Sakura a logrado colarse! ¡Ahora, ¿Donde podría estar escondida?-
-¿Sakura?- preguntó Gaara algo sorprendido.
-¿Ella?- Temari frunció el ceño.
-¿Que está haciendo ella aquí?- preguntó Kankuro.
-¿La que posee el Ryuugan?- pregunto la Mizukage.
-¿La que derrotó a Haku y Zabuza?- pregunto Ao. Choujuro le miró.
-¡Vamos todos a ir a buscar a Sakura! ¡Si!- decía Zetsu como desquiciado, pero antes de verlo venir el Raikage le cogió el cuello.
-¡¿Donde se encuentra Haruno Sakura?- pregunto con impaciencia.
-"Este tipo es muy rápido."- pensó Zetsu.- No me dejas opción. Te daré una pista...- pero el Raikage le rompió el cuello.
-¡Shee! ¡A trabajar!- miró al rubio.
-¿Que es esto?- se pregunto Karin al sentir las presencias moverse.
-¿Que pasa, Karin?- cuestionó el Uchiha mirando a la chica pelirroja.
-Los movimientos de los samuris de repente se han agitado.- informó un poco confundida.- ¡Creo que nos están buscando!-
-¿Eh? ¿Que? ¡Pero no hemos hecho nada para ser descubiertos!- se confundió Suigetsu.-
-Apuesto a que fue Zetsu.- dijo Juugo mirando a la pelirosa y Sasuke asintió estando de acuerdo con el.
Los samurai llegaron a la zona donde se encontraron y uno de los samurai vio la capa que ellos llevaban, pero al llegar allí vio que solo estaba colgada con un kunai. Sakura apareció por detrás y lo noqueó.
-No es bueno. Hay demasiados.- se preocupó Karin sentada en el segundo piso.- Nos encontrarán y capturarán en poco tiempo.-
-Fue Zetsu, ¿no? ¡Me las pagará por esto!- dijo Suigetsu mirando a los samurai.
Los samurai se prepararon, sacando sus dos espadas y poniendo chakra en ella.
-En este momento estoy muy irritada.- Sakura salió de detrás del pilar, su flequillo tapaba sus ojos, para quedar delante de todos los samurai.- Si atacan, no mostraré misericordia.- su voz salía completamente fría.
-¡Lo mismo te digo!- respondió un samurai antes de lanzar lo que parecían cuchillas de chakra, pero en grande.
Sakura abrió los ojos mostrando su Ryuugan en el primer nivel y convocando la espada relámpago en su mano, lo bloqueó. Su rostro se mantenía impasible.
-¿Lo bloqueó?- preguntó el samurai que lo había atacado, sorprendido.
-¡Es similar a nuestra técnica de espada!- dijo un samurai detrás suyo.
-Karin, no pierdas el tiempo y busca a Danzou.- le dijo Sasuke.
-Pero, ¿Que hay de los samurai?- pregunto preocupada la pelirroja mirando al Uchiha.
-Nosotros no encargaremos.- respondió Sasuke sin quitar la vista de la pelirosa.
-¡¿Eh?- Karin miraba a Sakura que se mantenía quieta esperando a que los samurai llegaran a ella. Pero ella lo notaba.- "¡El chakra de Sakura es diferente!"-pensaba la chica mirándola con los ojos abiertos.
Sakura atacó el primer samurai sin compasión. Saltando para quedar en medio de los demás samurai, empezó atacando a los demás sin siquiera inmutarse.
-Eh... después de todas sus advertencias diciéndome que no matara a nadie.- se quejó Suigetsu mirando como Sakura mataba a los samurai. Ino y Sasuke la miraban sorprendidos y - aunque Sasuke lo ocultara - asustados.
-"Ella no es la misma Sakura de antes."- pensaba Karin que se mantenía abrazándose a si misma asustada.- "Incluso es más intenso que cuando Sasuke estaba en la fase dos del sello maldito.- Sakura mataba a todos los samurai.- Y es mucho más... fría."-
Karin casi podía ver el monstruo que estaba rodeando a Sakura. Podía sentir su chakra oscuro, frío, ahora más que nunca. Y eso la asustaba.
Sin embargo, Karin estaba tan asustada de la nueva Sakura que había presenciado en aquel momento que no notó que Sakura no los mataba, solo los hería.
Los samurai atacaron de nuevo con las cuchillas de chakra, Sakura solo las esperó pero antes de que llegaran a tocarla Juugo se interpuso protegiéndola con su brazo derecho transformado.
De repente el techo - justo donde estaban ambos - empezó a quebrarse, haciendo que tanto Sakura y Juugo retrocedieran. En cuanto el polvo que fue levantado por los fuertes golpes de las rocas, el Raikage y sus guardaespaldas aparecieron.
-¡Eh, mocosa!- fue la voz del Raikage que estaba siendo rodeado del rayo.- ¡Voy a enseñarte el horror de la verdadera furia!-
Sakura sin pensárselo dos veces empezó a correr hacía él, manteniendo en su mano la espada relámpago.
-¡Sakura! ¡No vayas sola!- gritó Juugo en cuando la vio salir corriendo.- "Ha perdido su frialdad!- pensó preocupado.
Sakura saltó hacia sus oponentes al mismo tiempo que Darui hacia unos sellos.
-¡Suiton Suijinheki! [Elemento agua: Técnica de la barrera de agua]- y de su boca salió una cantidad de agua que los protegía de Sakura.
-"Su ataque, ¿eh?"- pensó Sakura sin poder moverse por la presión del agua.
Darui volvió hacer unos sellos.- ¡Raiton: Kangekiha! [Elemento Rayo: Ola de inspiración]- y de sus manos salieron rayos envolviendo al agua y haciendo que Sakura soltara un quejido mientras retrocedía.- Parece que inteligencia tenía razón, Jefe. Esa chica parece poseer un Chakra de naturaleza Rayo.-
-Además tiene un chakra de naturaleza Agua.- añadió Shee.- Tendrá que usarlo en algún momento. Darui, mantén el estilo Suiton en todo momento.- se dirigió a su compañero el cual asintió.
-¿No parece como si tuvieran información sobre Sakura?- preguntó Karin.
-Oye, el que está en el medio. ¿Ese no es...?- Suigetsu dejó incompleta la pregunta.
-Son Jounins de la Aldea Oculta en las nubes. El gigante de en medio es su Raikage.- informó Juugo.
-¡Yo la detendré!- Shee hizo unos sellos.
-¡Algo se acerca!- advirtió Juugo.
-¡Raigen Raikochu! [Elemento Rayo: Rayo Luminoso - ilusión del pilar del Rayo]- todo el lugar se iluminó.
-¡¿Está tratando de cegarnos?- preguntó Juugo mientras se tapaba el rostro al igual que Sakura. Juugo vio como el Raikage aparecía delante de Sakura- ¡Sakura!- y después la golpeaba en el estomago haciendo que el suelo se rompiera.- ¡No!-
-Juugo, no vaciles. Esto es un Genjutsu.- Sakura estaba intacta a su lado.
-"Nada mal, Ryuugan. Sin embargo..."- sonrió Shee confiado.
-¡Puedes haber visto a través del Genjutsu, pero es demasiado tarde!- el Raikage y Darui estaban cada uno a su lado, el Raikage preparado para atacarla con su brazo y Darui con su espada.
-¡Sakura!- gritaron Ino y Karin con preocupación antes de que ambos ataques llegaran a ella.
Juugo paró la espada de Darui con su brazo medio transformado y Suigetsu apareció en el momento justo para parar el brazo del Raikage con su espada. Pero no sirvió de mucho pues el golpe era muy fuerte y Suigetsu no lo aguando. El suelo se rompió haciendo que los tres salieran disparados hacia atrás.
-No salgas de aquí, Ino.- dijo Sasuke antes de saltar para atrapar a Sakura en el aire, y dejando a la rubia con la palabra en la boca.
-Momentos como este odio ser de agua.- comentó Suigetsu viendo sus brazos que era de agua.
-"S-salvada- ¡Bien, Suigetsu!"- pensó la pelirroja con orgullo.
-Os dije que no os entrometierais.- dijo Sakura con frialdad mientras se levantaba seguido de Sasuke.
-¿Vinimos a ayudarte y eso es lo que conseguimos?- se quejó Suigetsu con tono ofendido, pero luego sonrió.- Pero bueno supongo que así eres tú.
-Hmp.- asintió Sasuke mirando con el ceño fruncido a Sakura.
-Shee, revisa alrededor y mira si tienen algún aliado alrededor.- le dijo Darui sin mirarlo.- No quiero preocuparme por si aparecen más.-
-Estoy seguro de que habían dos más.- dijo Shee.- Pero si me concentro en eso, será difícil estar en la pelea.-
-No te necesitamos.- miró al grupo.- El jefe y yo podemos manejarlo.-
-Tch, si sigo buscando a Danzou, yo seré quien sea descubierta por ese Shee.- murmuró la pelirroja a Ino.
-Karin probablemente extinguirá ambos chakra y se ocultarán. Ella tiene esa habilidad.- comentó Suigetsu.
-Ese tipo de detrás probablemente sea un ninja sensorial. Tenemos que derrotarle.- afirmó Juugo haciendo que el sello maldito se expandiera por todo su cuerpo.- Yo lo haré.-
Un encuentro que Sakura había planeado. Necesitaba comprobar algo y por eso estaba dispuesta a enfrentarse al Raikage.
La oscuridad en el corazón de Sakura se hace cada vez más grande hasta el punto de que su chakra empieza a ser malvado. La luz que la mantiene aún en la cordura se hace cada vez más pequeña y cada vez se acerca más al límite de la locura.
¡Aquí está!
¡Ino aparece en escena! No me esmeré mucho en decir de que trataba su misión pues realmente no es muy relevante. Además que hago que el tiempo pase más deprisa porque realmente no quiero alargar más el momento.
Desde que cree la historia en mi mente, quise que Ino supiera la historia de Sakura y que sin importarle nada, le ayudara. En un principio también Naruto aparecía, pero luego quedé en que no.
Finalmente los Kages salen aquí. No les describí puesto que todos sabemos como son.
Shikamaru empieza a moverse. Ahora Shikaku, mientras Danzou estará fuera por la reunión, él aproovechará para busca la información.
Sakura epieza a atacar. La verdad es que no me esmeré mucho en hacer lo de Danzou y todo aquello de la reunió pues todos ya lo sabemos. Y si, Danzou realmente quiere ver hundida a Sakura, pero sin embargo él no piensa que todo lo que está hacendo hace que su odio incemente aún más. Le temía a Itachi, pero tambien le teme a Sakura, él piensa que la enfermedad - porque sabe que está enferma - la matará y si se enfrenta a ella. él será el ganador.
La verdad es que quería alargar el capitulo hasta llegar a la parte en donde aparece Gaara, pero... eso será en el próximo.
Sonará extraño pero no me gusta hacer que Sakura sufra tanto sin embargo me gusta verla llena de maldad puro odio.
El momento en que Sasuke y Sakura están en el pueblo saldrá más adelante.
¡Eso es todo!
