Clase 24: Fin del quinto curso.

Hermione como siempre, fue la primera en levantarse, tomando todos aquellos libros que Michellis le había otorgado, guardándolo en su baúl… adelantando su equipaje para tener menos en que trabajar más tarde… hoy era la despedida del curso y mañana partirían de vacaciones de verano.

-Casi listo- murmuro victoriosa, observando que ya era menos el trabajo para la tarde. Se arregló lista para bajar a desayunar –buenos días- saludo a sus amigos que ya la esperaban.

-Buenos días Hermione- respondió Harry que era el más despierto de los dos, Ron simplemente levanto la mano en saludo acompañado de un gran bostezo y susurrar algo como "porque tan temprano"

-Hola- Neville también bajaba, saludando al grupo que ya se reunía en la sala común, algo alegre pues para el este año fue el mejor (aunque seguía igual de torpe en pociones)

-No puedo creer que ya estemos terminando otro curso más… siempre de una manera poco normal- se burló Ron, aun entre bostezos y estiramientos, comenzando a resignarse a comenzar el día.

-Entonces debo corregirte Ron… sobrevivimos otro curso- se unió a la burla el de lentes.

-Aunque es mi primer año compartiendo más de esa anormalidad suya- comento tímido Neville, pues nunca se había involucrado tanto en el trio dorado –junto con Luna y Ginny- aclaro.

-Bueno… a veces el trio dorado necesita respaldo- comento indiferente Hermione –pero bueno… vamos a comenzar el día… o nos quedaremos recordando… prefiero hacerlo en el comedor-

-Tienes razón… comienza a estar llena la sala- apoyo Harry, observando que a su alrededor el movimiento aumentaba

El pequeño grupo comenzó a salir del lugar, a través del cuadro de la dama gorda que los saludo con cortesía… rumbo al gran comedor. Mientras caminaban comenzaron a observar que algunos alumnos platicaban animadamente de donde pasarían sus días de vacaciones, unos se despedían con entusiasmo (séptimo curso) y otros más como ellos, se dirigían al desayuno.

-Por cierto Harry… con todo lo que pasamos… no nos has contado donde estuviste después del ministerio- pregunto Ron, pues no recordaba haberlo visto después de aquel encuentro traumático para él y no tuvo oportunidad de cuestionarlo como Merlín manda a causa del velorio de Remus y todo lo que tuvieron que resolver a su regreso a Hogwarts.

-Bueno, no hubo novedad… estuvimos en una mansión bastante antigua- contesto con simplicidad encogiéndose de hombros –una propiedad de Michellis… - suspiro cansino, pues el nombre aun le causaba temor… pero como buen Gryffindor, el valor ante todo –en el mundo Muggle- comento antes de cualquier pregunta, pues él no debía decir la ubicación exacta del lugar (aunque ni él lo sabía, pues habían llegado vía red flu)

-Pero has estado extraño…- cuestiono Neville, frunciendo un poco el ceño, cambiando el tema para alivio de Harry.

-Es verdad… aunque no podría decir que fueras muy unido a Michellis… esta última vez hasta parecía querer evitar el mayor contacto posible- apoyo Hermione entre suspiros.

Harry se maldecía internamente, en verdad que era tan obvio –no es eso… es solo que yo fui el menos capacitado para usar Theban en nuestro encuentro… se puede decir que me dio vergüenza- maquino una mentira rápidamente, tratando de actuar natural.

-Debo decir que tienes razón… hasta yo lo use- comento orgulloso Ron, dándole una palmada a Neville pues fue su apoyo en el momento.

-Pero el es una persona amable… - Hermione se ganó miradas recriminatorias –bueno… es una persona seria y severa… pero llega a ser amable- aseguro, frunciendo el ceño y fulminando al grupo de amigos –no creo que por eso sea necesario apartarte-

-Bueno no es algo que debamos preocuparnos… este es el único año que trataremos directamente con el…- recordó Neville, dándole palmadas de apoyo a Harry… tragándose todas sus mentiras.

-Y no es miembro de la orden… - dijo Hermione, tratando de unirse al apoyo de su moreno amigo –pero tienes que actuar mejor Harry… a mí no me engañas- le susurro, haciendo que el susodicho tragara grueso.

Ron y Neville parecían creerle a su amigo, por lo que no cuestionaron más… pero la castaña miraba severo al de lentes, asegurándose que no se olvidaría de aclarar este asunto antes de irse.

Al adentrarse al comedor, vieron que la mayoría de las mesas estaba algo vacías… pero los estudiantes comenzaban a acomodarse.

-Y bien…- cuestiono la chica, pues se había asegurado caminar lento y lejos de los otros dos –algo que quieras aclarar- miro suspicaz.

-No es algo que deba aclarar…- el chico estaba algo deprimido, a veces su amiga era muy difícil de engañar y convencer de dejar un tema, pero debía de hacerlo, prometió mantener el secreto… aunque fueran muchos los que lo supieran –no me corresponde Hermione… así que no… no tengo nada que decir- se mostró seguro y severo, cortando por primera vez una conversación con su inteligente amiga.

Hermione suspiro, si su amigo era capaz de verla de esa manera, suponía que era un tema bastante serio –pero me prometes… que no es algo que nos pueda afectar en un futuro…- también lo dijo en tono severo, dejándole en claro que no aguantaría un secreto de esa forma.

-No lo sé… como también no se cuánto tiempo tu no lo sabrás- murmuro el de lentes, abandonando esa seguridad y severidad que había mostrado, su amiga le ganaba en ese aspecto… camino rápido, sentándose en segundos.

-Vaya…- fue lo único que comento la castaña, resignándose a quedarse con la duda por primera vez en años.

Sin contratiempos, comenzaron el banquete matutino.

XXXXX

-Como les fue- cuestiono la rubia al ver que los gemelos salían del despacho del director, se veían cansados después de unas cuantas horas de encierro.

-Yo diría que bien…- mintió Fred, no prestándole tanta importancia.

-Excelente- dijo más confiado George, pues el si que estaba preparado para la ocasión.

-Es bueno que les hayan dado la oportunidad de terminar sus exámenes y graduarse- comento Luna un tanto feliz por aquel suceso, que no se le otorga a cualquiera y menos cuando te fugas a mitad del curso asustando a la directora y uno que otro profesor (aunque estaba segura que se divirtieron).

-Pues yo digo que no lo necesitábamos… lo de nosotros no era estudiar- recalco Fred entre suspiros, odiaba los exámenes desde lo más profundo de su ser.

-Ya no llores Fred… pero para ser un gran empresario debes de saber mínimo lo administrativo…- lo regaño el otro gemelo, pues él analizaba desde a fondo aquel negocio que comenzaron hace algunas semanas atrás.

-Bien… bien…- dijo el otro a regañadientes pero para nada convencido.

-George tiene razón… para tener un negocio estable, se deben de tener bases firmes, capaces de soportar cualquier contratiempo- contesto la soñadora, ganándose una mirada de los pelirrojos.

-En serio… cásate conmigo- comento burlón Fred, ganándose un gruñido de su hermano y una pequeña risa de la rubia

-Creo que eso ya lo habías propuesto antes- la inocente voz de luna murmuro, como si ya estuviera acostumbrada a ese tipo de comentarios.

-Deja de acosar a la Wesley oficial… todavía es una niña- volvió a regañar George, entre risueño por las intenciones de su hermano… esa broma cada vez se volvía más seria.

Sin previo aviso, la rubia los abrazo a ambos –en verdad que los extrañare más… - dijo entre suspiros, pues aunque había estado sola mucho tiempo escolar… el corto que paso con los gemelos fue lo más normal (considerando que es ella) posible.

-No te preocupes… nosotros también lo haremos…- George acariciaba la cabeza de la chica, sin romper el abrazo.

-Después de todo… quien olvidaría a una rubia soñadora como tú- comento Fred risueño, al momento que rompían aquel acto de afecto –no cambies en nuestra ausencia-

-No podría… - contesto alegre –espero verlos en vacaciones-

-Eso esperamos también nosotros… ya sabes dónde queda nuestro negocio… y también nuestra casa- dijo George, al momento de que el trio de la oscuridad, comenzaba a caminar… rumbo a darle la última vuelta a aquella enorme escuela, despidiéndose de paso de alguno que otro amigo.

XXXXX

Sebastián por su parte se encontraba disfrutando de su soledad en aquella mansión Muggle, suspirando cansino pues no suele disfrutar de tantos momentos de esta naturaleza, sobre todo cuando estas en medio de una guerra sin cuartel humana (mágica pero humana), a veces se preguntaba cómo es que había llegado a aceptar dicho contrato… pero luego recordaba que estaba aburrido y vagando (tanto que ni siquiera se dio cuenta cuando cruzo al mundo mágico). Viejos tiempos en los que obedecía sin rechistar, tiempos en los que siempre estaba al pendiente de lo que deseara su amo… en cambio la situación es un tanto diferente, si es verdad que sigue limitado a lo que su contratista ordene… pero poseía ciertas libertades que en otro tiempo no tenía… su soledad por ejemplo… y su tan deseada mascota Ciel (que acababa de recuperar de su cuidador Snape), se había enredado en amistades humanas… y otras de un estilo extraña… pero era algo que tenía sin cuidado… disfrutaría esto, hasta que la vigencia del pacto expirara.

-Bien… es momento de irnos- informo rompiendo aquel silencio de la sala, hablándole al felino que ni se inmuto en moverse pues ya se encontraba en su canasta de salida –la cena de fin de curso comenzara… y no queremos perderla- en un movimiento de su mano, se vestía con su túnica escolar de profesor, acomodándose esos anteojos que le dan un aire intelectual… tomo a su mascota, desapareciendo en las sombras del lugar.

XXXXX

El enorme comedor se adornaba con el escudo de todas las casas, listos para comenzar aquel evento de término del curso académico mágico, las pláticas animadas llenaban el lugar.

-Buenas noches- saludaron los gemelos, al dejarse recostar en el comedor.

-Que les pasa… no parecen contentos- murmuro Ron dirigiéndoles una mirada de burla, pues el sabía que habían estado presentando exámenes toda la semana para poder graduarse con todas las de la ley.

-Sabes hermano… nuestro hermanito necesita un escarmiento- murmuro Fred a George y ambos miraron al pequeño hermano con malicia, dando indicios de una maldad futura haciendo tragar grueso al susodicho.

-Chicos- saludo Ginny algo descansada, pues había sido muy difícil esta última semana.

-Hola Ginny… quieres aliarte a nosotros para desquitarnos de nuestro querido hermano- ofreció Fred, haciendo que la chica negara con la cabeza –bueno… pero luego no pidas crédito- regaño, como si fuera un tema serio.

Neville platicaba animadamente con otros Gryffindor, mientras Ginny y Hermione discutían algo de la revista corazón de bruja, Harry y Ron se ponían de acuerdo para asegurarse del ingreso de Neville al Quidditch el siguiente año… mientras los gemelos planeaban un complot contra el menor de los Wesley.

Uno a uno los profesores comenzaron a desfilar, el que llamo más la atención es el nombrado Sebastián Michellis

-No pensé que fuera a venir- tartamudeo Harry, pero luego se dio cachetadas en el subconsciente para regresar a la realidad… no temer… no temer… medito una y otra vez para si mismo, tratándose de convencer.

-Es algo normal… fue alguien importante durante el año- reflexiono Hermione, pasando por alto aquel desliz de su amigo, pues se había compuesto con rapidez para no ser notado.

-Tienes razón…- apoyo Neville, algo entusiasmado pues fue el motivo de su alta en el autoestima –sería algo raro que no estuviera aquí… como quiera fue nuestro jefe de casa la mayoría del tiempo-

-Hasta yo estoy de acuerdo…- murmuro Ron viendo de manera incomoda como era observado por sus gemelos hermanos.

En la mesa de profesores, también se comenzaban pláticas animadas, Flitwick y Firenze platicaban con Sebastián, este contestando más que por cortesía.

-Bueno mis queridos alumnos…- interrumpió Dumbledore –Este año ha sido algo difícil para muchos, siendo superado con dificultad- aseguro con seriedad, característica por su sabiduría – Indicando que este fue el inicio… el llamado de que tiempos con mayores obstáculos vendrán- el silencio se otorgó por completo, llamando la atención de todos… hasta los gemelos dejaron de planear para escuchar - en donde tendremos que ser valientes, fuertes, inteligentes y suspicaces… cada uno de ustedes, mis estudiantes tendrán que demostrar el motivo por el cual quedaron en sus respectivas casas… como muchos sabrán el Lord ha regresado… y esa es la mayor prueba de que todo, a partir de ese momento… cambiara- esta última hiso que la tensión solo aumentara en la sala –pero no creo que sea el momento de hablar del asunto… hoy estamos de fiesta… hoy se termina una etapa para comenzar la siguiente… - este cambio de tema relajo algo el ambiente aunque algunos solamente se mantuvieron en silencio –daremos a conocer el ganador de este año… que no es más que HUFFLEPUFF- declaro para sorpresa de todos, los slytherin esperaban que como siempre se favoreciera a Gryffindor ya que como fueron aliados de la inquisidora les daría de la manera más negativa.

Con unos aplausos del director, acompañados por los estudiantes afectados… cambio de manera drástica los adornos, concentrando los colores de las casa ganadora… Sprout estaba emocionada, casi nunca tenía la oportunidad de que su casa luciera en todo su esplendor… recibiendo felicitaciones de los maestros sentados a su lado.

-Se que muchos de ustedes no entenderán el motivo por el cual esta casa gano… pero créenme que era lo necesario… a veces nosotros mismos sembramos la desconfianza entre ustedes, llevando una competencia entre las casas, alimentando aquellas viejas rencillas… como es el caso de Gryffindor vs Slytherin… no necesitamos considerarnos enemigos mutuamente… de eso ya hay mucho en el mundo real… disfruten su estancia como estudiantes, no se dejen arrastrar por una guerra que no debería ni siquiera afectarlos…- Dumbledore se miraba aún más serio, como si quisiera convencer a alguien que mantuviera la raya en su escuela –y la casa Hufflepuff fue la mejor parada, considerando que esta y Revenclaw no se vieron afectadas por la corta estancia de Dolores Umbridge- suspiro cansino –Bien… le cederé la palabra, a alguien que fue de mucho apoyo en su corta estancia… para todas las casas sin diferencia… Sebastián Michellis- un fuerte aplauso nació, dejando al lado aquello que parecía más una regañada que una plática común de cierre del curso… por primera vez en años, el anciano paso por alto los puntos.

Dicho profesor, con su túnica de uniforme… observaba con su severidad a todas las mesas, sonriendo levemente (se podía asegurar que se escucharon suspiros)-Buenas noches estudiantes…- saludo Sebastián, aunque parecía calmado y elegante por dentro estaba hastiado y aburrido, ya que fue obligado a dar unas palabras de despedida –agradezco la oportunidad de haber compartido este año que termina, con ustedes… aunque lamento el haber permitido la interrupción de dicho convivio… no lamento nada de lo que hice por su bien, orgulloso de haber representado a Gryffindor como su jefe provisional- fuertes aplausos de dicha mesa lo interrumpieron levemente -pero sobre todo orgulloso de convivir con cada uno de ustedes, no importa que no pertenecieran a mi casa… en verdad se los agradezco- se inclinó de manera educada, haciendo un ademan con su mano derecha –y espero que ustedes me enorgullezcan si en un futuro llegamos a toparnos- sonrió amablemente, derritiendo a sus seguidoras.

-Bien… que comience la cena- se levantó el anciano, sirviendo el banquete correspondiente a la fecha.

La fiesta comenzó, los Hufflepuff estaban más que contentos con aquel nombramiento… no les importaba haber ganado ya que prácticamente descalificaron a Gryffindor y Slytherin, no les molestaba el saber los motivos del cambio del director…. Ahora era su fecha… su año.

Por su parte, Sebastián paso a saludar a la mesa de los leones, signos de despedida pues el ya comenzaba a retirarse a descansar… muchos se acercaron a saludarlo de cercas, otros solamente lo observaron y hicieron un leve movimiento con su cabeza… ese fue el caso de Draco, ya que la roja mirada se posó por un momento en la mesa de las serpientes, algo que no fue detectado por los animados leones –Hasta pronto- susurro, al desaparecer en aquella enorme puerta del comedor.

XXXXX

Todos los estudiantes estaban emocionados, con baúl en mano se encontraban desfilando directo al expreso de Hogwarts… toda la alegría se sentía en el ambiente esa mañana.

-Otro año irregular contigo… Harry- recordó burlón Ron, sacando a luz nuevamente el tema.

-Ahora… a donde iras…- pregunto Hermione, ignorando al pelirrojo –regresaras con tus tíos… o iras con Sirius-

-Solo iré a despedirme de mis Tíos… Sirius me acompañara… ya que ahora es un hombre libre- comento animado el chico, aunque nervioso por el encuentro de sus familiares Muggle y mágicos.

-Vaya… que miedo estar en tus zapatos…- murmuro el pelirrojo risueño, pero que cambio al imaginarse una probable escena –¿tienes que ir? Ellos fueron malos contigo… podrías simplemente no regresar-

Hermione le dio un golpe en la cabeza, al sugerir algo de esa naturaleza –no seas tonto Ronald… aunque hubieran sido malos… no crees que tienen derecho a saber porque su familiar no regresara-

-Pero Hermione… ellos hasta hace unos años lo tenían viviendo en un armario…- rezongo Ron –no tiene por qué regresar a despedirse…- hiso pucheros, signos de no retractarse.

-Hermione tiene razón… Ron… aunque no fueron los mejores parientes… estoy agradecido con ellos… además, mi conciencia no me permite irme así sin más… después de lo que le paso a mi primo-se encogió de hombros, recordando el ataque de aquel dementor en su casa Muggle, un evento que sigue aún misterioso hasta la fecha.

-A veces me pregunto… que hago yo con ustedes… son muy rectos- murmuro el pelirrojo, pues el se desaparecería sin agradecer ni nada

-Somos tu balanza y conciencia… Ronald- contesto severa Hermione, haciendo reír a Harry y refunfuñar al pelirrojo.

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En la oficina del director:

Dumbledore, McGonagall y Snape se encontraban conversando animadamente, siendo cortado por la interrupción de Sebastián… que como siempre, aparecía de la nada… sacando un susto a la transformista… ya que los otros dos estaban más que acostumbrados.

-Buenos días… Michellis- saludo Minerva, regresando su aliento y corazón a donde debían.

-Buenos días- contesto indiferente, con su uniforme de mayordomo puesto… aunque le gustaba la túnica, era muy difícil maniobrar con dicha prenda.

-Sera un año bastante difícil… - murmuro Dumbledore entre suspiros, aquella mano comenzaba a secarse en consecuencias de tener aquel anillo en su mano… demasiado tarde para quitar –te pediré que todo este año… localices posibles aliados… Michellis- ordeno, no muy convencido.

-Claro que si… señor… espero que mi ausencia no haga la diferencia… y no afecte a ningún estudiante- contesto serio el demonio, recordando su cláusula de protección a sus estudiantes.

-No te preocupes por eso… Sebastián… - Interrumpió Snape, que era el único que le llamaba por su nombre… después de todo, era el cuidador de su bola de pelos –nosotros nos haremos cargo… - aseguro, aún más severo que de costumbre.

-Pero… este siguiente año… deberás permanecer fuera de la escuela… manejando todo en una distancia prudente… no queremos que Tom se dé cuenta de algún movimiento de tu parte- aseguro el anciano.

-Como desee- respondió el demonio –regresare… dentro de un año- se despidió desapareciendo en las sombras.

-Porque le permites tantas libertades… Albus- cuestiono la vieja profesora, rompiendo su silencio –El innombrable está detrás de el… no me da confianza, puede traicionarnos en cualquier momento - se veía preocupada.

-No te preocupes Minerva… el me aseguro… que por su parte, no fallaría en el contrato- comento aliviado el anciano –por cierto… Severus… el pequeño Ciel está en tu oficina… se quedara contigo durante su ausencia-

El profesor solo frunció el ceño, como a él le dejaban la bola de pelos siempre… SIEMPRE… muy bien lo podría dejar en la casa del demonio (que él ya sabía de la existencia de dicho lugar)… algo debe de estar pagando… como para que le dejen aquel demonio peludo siempre, pero luego se acuerda que es mucho lo que debe, resignándose al castigo impuesto (él lo considera castigo) –si no me necesita… me retiro- contesto, retirándose de inmediato.

-Bien… también me despido… Albus- contesto la transformista, dejando solo al anciano.

El director, saco una bolsa de dulces… era lo único que lo relajaba en un día agotador… suspirando cansado… pues este año que va terminando lo dejo sin energía y el que viene promete ser peor.

XXXXX

En la estación 9 ¾ se realizaba un reencuentro, algo observado por todos… pues no todo los días se ve a un ex convicto esperando el tren de Hogwarts.

-SIRIUS- saludo Harry, al ver a su padrino acompañado de algunos miembros de la orden (Tonks, Moody, Kingley) –Hola a todos- saludo, dando una sonrisa amistosa a sus amigos… aunque Tonks se veía ausente.

-Hola Harry… espero y no te moleste tener todo estos guardaespaldas- comento burlón canuto –pero creo que era necesario… todavía no soy muy bien visto… como te habrás dado cuenta- señalo a su alrededor, varios guardaban su distancia… como si de un enfermo terminal se tratara –aunque tanto espacio no me molesta-

-Es bueno que le veas el lado bueno- Arthur aparecía, pues venia por sus pelirrojos hijos… los gemelos, Ginny y Ron.

-Tampoco me molesta esta exclusividad- comentaron los gemelos, sonriendo altaneros.

-Hasta luego, chicos… mis padres me esperan del otro lado- se despidió Hermione con rapidez, de todos los presentes con alegría –espero correspondencia… y tratare de visitarlos- aseguro, al ver las miradas de todos con alguna seña de tristeza, y sin más se fue.

-Nosotros también nos vamos… Molly me encargo no tardarnos mucho- comento Arthur apenado, retirándose todos los pelirrojos del lugar.

-Bien… solo somos tu contra el mundo… eh Harry- Sirius se veía animado, pues ya tenía mucho que no podía salir con esta libertad… y sin ser perro

-No te emociones… Sirius… alerta permanente- interrumpió Alastor severo, haciendo suspirar al ex convicto.

-Bien… creo que con Moody es suficiente- murmuro Kingley al retirarse junto con Tonks, que se despidió de todos de igual manera.

-Y bien Harry… todavía temes a Sebastián…- susurro Sirius, en un descuido de Moody –te veías muy obvio cuando te lo topabas… en nuestra reunión por Remus- comento algo triste, recordando la despedida de su amigo.

-Bueno… solo es precaución- contesto el chico, atravesando aquel muro… viendo el Muggle del otro lado.

-No te lo tomes tan en serio… Harry… - aconsejo canuto –y bien… a quien agradezco tu cuidado- dijo burlón, pues deseaba decirles unas cuantas cosas a aquellos parientes que cuidaron a su ahijado.

A lo lejos, venia un regordete con bigote, acompañado de una dama algo flaca y con finta de ser amargada… acompañados de un adolescente igual pasado de peso.

-Harry…- el regordete se acercó, algo severo y desinteresado –es hora de irnos….- tomo al chico del brazo, sin siquiera notar a los acompañantes del joven.

-Espera… Tío Vernon- el chico se zafo del agarre –solo venía a despedirme- murmuro titubeando.

-Despedirte- replico su primo, algo extrañado.

-Así es…- interrumpió Sirius –mucho tiempo sin verlos… Petunia… Vernon- comento con su tono de merodeador, pues la expresión de ambos adultos se deformó al reconocerlo.

-Tu… asesino…- siseó la mujer, alejando a su criatura…. Y por qué no… también a Harry (extraño)

-Eso ya se aclaró… señores- Alastor con su caracterización más severa aclaro, mostrando el periódico del profeta donde aclaraban la situación –él no fue responsable del asesinato de los señores Potter- puso su mejor posición de asesino a sueldo, intentando que alguien le llevara la contraria… algo que los inteligentes no harían.

-Está diciendo… que el asesino de mi hermana… sigue sin ser descubierto- la mujer mantuvo su mejor rostro indiferente, pero se veía afectada.

-Lamento informarle… que aunque sigue suelto… ya lo tenemos identificado- murmuro el viejo auror, un tanto sorprendido por la actitud de la mujer.

-Tía Petunia…- llamo Harry, obteniendo la atención del público conocido –solo regrese para despedirme y agradecerle sus cuidados- dijo el chico, lo más sincero que podía… pues no tenía mucho que agradecer.

-Está bien… Harry- contesto severa la mujer –es tu decisión… nosotros no te retendremos más- aseguro, dispuesta a marcharse sin siquiera preguntar dónde se quedaría o con quien.

-Vaya… que alivio… una boca menos que alimentar- comento aliviado el regordete de su tío, ganándose un golpe del bastón de Alastor, callando cualquier otro comentario.

La mujer solo le dio una última mirada, sobre todo a sus ojos… aquellos que se le hacían familiar a su hermana ausente… nunca lo admitiría, pero aquella perdida le dolió… más de lo que cualquiera pueda decir.

-Les escribiré- murmuro Harry, aunque esto último solo lo escucho su primo… que fue el único que se despidió de el de manera normal (aunque extraña para el).

-Fue más fácil de lo que pensé…- susurro Sirius, pues él esperaba algo más emotivo o desastroso… todos esos minutos de mentalizarse mil insultos se le habían ido al caño –vamos… que Kreacher te espera con entusiasmo- comento con sarcasmo, pues el menos feliz por la mudanza era el elfo de los black.

-Si… lo creo… - contesto Harry divertido.

-Haber si le haces modificaciones a aquel agujero que llamas hogar… Sirius- se quejó el auror, al regresar al mundo mágico.

-Tienes razón… esas viejas paredes aclaman renovación… ahora con Harry… no tendré pretexto para dejar el cálido hogar Black en su antigua forma- suspiro cansino, tenía algo de la fortuna Black para valerse unos cuantos años, por lo menos hasta que esto de Voldemort terminase.

-Sera unas vacaciones productivas- aseguro el de anteojos, mientras veía a su blanca lechuza… que reclamaba atención, el animal se sentía ignorado.

-Por supuesto… - comento Sirius divertido, al dirigirse a su nuevo hogar.

XXXXX

Bellatrix estaba recostada de manera poco elegante en su sillón, en aquella oscura mansión Lestrange… soplo un poco, alejando un mechón de su rostro… pensando en las mil maneras de vengarse.

-Estas un poco seria… querida…- una voz saco de sus pensamientos a la mortia –que no vas a recibirme con tu normal locura…- sonrió.

-Calla de una vez… Molesto Undertaker- murmuro la mujer sin levantarse a observar al invitado, que se asomaba a mirar su rostro –sabes… si me hubieras dicho como era el molesto demonio… no hubiera sufrido una reprimenda- se acomodó, quitando las manos del hombre que jugueteaba con uno de sus rizos.

-Mph… toda la severidad… no te queda…- murmuro el hombre, recostándose con pereza en el suelo, recargando su espalda en el sillón donde descansaba la mujer –hubiera sido aburrido… mujer- sonrió maliciosamente, sujetando la muñeca de la mortifaga que se disponía a atacarlo con la varita –recuerda querida… yo soy un aliado…-

-Si fueras un aliado… te presentarías ante nuestro señor- contesto la mujer zafándose del agarre y desistiendo en atacarlo –y no me salgas con el cuento de que eres un pobre shini-noseque…- se volvió a su posición en aquel sillón, susurrando una que otra mala palabra.

-Yo estoy a gusto en el anonimato… además… tú me caes mejor… Bella…- aseguro el de cabellos plateados, volviendo a la posición en el suelo –y es shinigami… no lo olvides- murmuro, instalándose un silencio entre ellos.

XXXX

Fin del capitulo.

Proximo un salto en el tiempo… inicios de la oscuridad… wiii?

Que tal… espero no aburrirlos tanto, pero bueno… tengo que hacerme responsable de los cambios que la presencia de Sebastian hace.

Actualización Lunes o martes…. Ahora a estudiar… que tengo que presentar francés mañana… lo se, alguien estudiando en sábado no es bueno ¬¬.

Neah20 fuera….