Hola, pues espero que al menos haya una persona que siga leyendola y si no, pues de todos modos se las dejo para quien le interese seguirla... T.T
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CAPITULO XXV: PADRE E HIJA, UNA BATALLA CRUEL
Shion aún sigue incrédulo de lo que había escuchado decir, tanto a su amigo como a la chica, a quien observaba y pudo ver en ella, el mismo reflejo de su mirada, como si fuere la suya la que estuviese viendo en un espejo…
– Cómo puede ser posible que ésta niña sea hija mía? – se preguntaba una y otra vez dentro de sí mismo
– Qué harás ahora padre… – mirándolo aún desde el suelo – Te atreverás a matarme?
– Cállate! – le contesta Dohko mientras trata de hacer que su amigo reaccione, pero éste está tan absorto en sus recuerdos y sus pensamientos, de todas aquellas veces que soñó y pensó en Naisare, a quien aún seguía amando profundamente, a pesar de todas las cosas sucedidas entre ellos, desde aquel entonces – Shion, amigo, tienes que reaccionar ya! – pero su mirada seguía aún clavada en la chica, quien tenía el mismo color que sus ojos
– Puede ser que ella sea mi hija… aquella a quien alguna vez, me pareció tener entre mis brazos? – el recuerdo de un sueño no tan remoto, asaltó su mente – No pudo entonces, haber sido un sueño? – se decía aún concentrado en sus ideas – Pero no es posible que sea ella la misma… – Jeana seguía sentada en el suelo esperando la reacción de cualquiera de los dos Caballeros, cuando su madre
– Ráfaga del Tigre Blanco! – y como tal, una ráfaga de luces como garras lanzadas por enormes zarpazos de un tigre, recibieron de lleno los dos legendarios Santos, instante sido aprovechado por la chica, para golpear únicamente a su padre
– Poder del Tigre! – envolviendo de nuevo a Shion quien no hizo nada para defenderse, ya que seguía incrédulo de que la muchacha realmente fuese de su misma sangre
– Eso es! – pensó Naisare – Nada me complacería más, que verte morir en manos de tu hija y ver que el odio que siento por ti, ella lo ha vengado de la mejor manera posible! – riéndose a carcajadas en sus adentros
– No puedo permitir que se maten entre ambos, sin saber toda la verdad! – expresó Dohko al ver el rostro de satisfacción de Naisare y nuevamente – Rozan Sho Ryu Ha! – pero ésta vez ella no recibió tan de lleno el golpe del Tigre–Dragón, no obstante la golpeó lo suficiente, como para romper parte de la hombrera de su Armadura – Tú eres la única que sabe que lo que está pasando entre ellos, es un error basado en tus sucias mentiras!
– Un error basado en mentiras, dices? – levantándose ella con dificultad y un poco de sangre le corría por un lado del labio – Eres un tonto si crees que todo esto ha sido, producto de mentiras! – continúa diciéndole mientras le lanza golpes de luz, que el Librano esquiva sin problemas y moviéndose en dirección de ella – Lo que él creyó que eran sueños, eran momentos reales, en los cuales él nunca quiso aceptar la responsabilidad de sus actos!
– Responsabilidad de sus actos? – en ese momento justo se plantó enfrente de ella y le propinó tal golpe en el rostro, que por unos segundos la dejó inconsciente en el suelo
– Entiendo bien el odio o rencor que tienes hacia mi madre… – expresó la chica al mismo tiempo que le lanzaba nuevamente un potente rayo de energía – Pero qué hay de mí? – con rabia en su mirada y su voz – Por qué me rechazaste y apartaste de tu lado… dejándome… crecer sin conocerte? – y en la frente de la muchacha, había varias gotas de sudor, resultado del esfuerzo en su batalla y que se limpió con el dorso de su mano, dejando al descubierto una marca, una sola marca característica de la raza Lemuriana…
En el prado cerca de la Fuente de Athena, donde los Caballeros de Géminis y Virgo se incorporaban después de haber roto esos árboles. El Jinete, se acercaba lentamente hacia a ellos, cargando su guadaña en su hombro de forma muy despreocupada…
– Antes de matarlos, me divertiré un poco más con ustedes Caballeros! – y con su hoja, nuevamente cortó el aire, de donde salieron como cuchillas semicurvas, cortando todo lo que a su paso se encontraba
– Kahn! – formando Shaka su campo de fuerza, protegiendo a Saga también
– Ohhh! – al fin puedo ver, el tan famoso campo de energía del tan afamado Dorado de Virgo – y con más fuerza les lanzó a ambos nuevamente sus cuchillas de luz, junto con una enorme bola de energía que había salido de todo su cuerpo
– No creo poder resistir más tiempo! – casi susurrando expresó el joven rubio
– Déjame salir y lo mandaré de una vez por todas al otro mundo! – le indicó Saga a su compañero y cuando más apunto estuvo a romperse el campo, el Gemelo estaba ya listo, con su cosmo en alto – Explosión de Galaxias! – y en el lugar, cientos de pequeñas estrellas formaron diferentes galaxias y éstas, envolvieron a Methos quien por un segundo se sorprendió de ver el poder del peliazul; en eso, las galaxias que lo rodeaban comenzaron a estallar de tal forma que éste era golpeado con tal fuerza privándolo de todas sus fuerzas y de su poder, cayendo al suelo de tal manera que pareciese haber muerto – Bah! – expresa Saga al ver el resultado de su poderoso ataque – Este no era más que un tipo muy creído y hablador! – y precisamente en ese instante, unas carcajadas se escuchaban como de ultratumba al mismo tiempo que la cosmoenergía del Jinete, se encendía con más fuerza
– No olvides Caballero, que soy Methos, el Jinete de la Muerte y cómo tal, no podrán eliminarme fácilmente… Jajajajaja! – expresión seguida de asombro en los rostros de los Santos de los Templos de Géminis y Virgo
En tanto, no lejos de ahí… Jaken y Crista se encontraban ya a pocos metros de alcanzar la punta de Star Hill y Mu y Lara, ya estaban por llegar a la mitad de la misma montaña, ya que el escalamiento se les había facilitado debido a los rastros dejados por sus antecesores en el ascenso.
En el Coliseo, los Caballeros se sienten cada vez más mareados por el efecto físico que el golpe de la Hambruna Infernal, les provocaba y no encontraban la forma de poder detener el dolor, que no les permitía poder moverse…
– Siento ganas de vomitar! – piensa Milo, tratando de quitarse la sensación de mareo, respirando profundamente para después soltar el aire con los ojos cerrados
– Tengo que hacer algo! – se decía Kamus – Vamos, tienes que pensar en algo…
– Señores, señores, señores? – y tronando sus labios al tiempo que movía su dedo diciendo "No" – Aún no utilizo todo mi poder y ya están por darse por vencidos?
– No digas estupideces! – contesta trabajosamente Milo – Sí tan sólo mi restricción pudiera hacer un poco de efecto en él! – pensaba mientras se sentía cada vez más débil
– Y si combinara parte de mi aire frío con la restricción de mi amigo, podría talvez al menos detenerlo le tiempo suficiente, para quitarnos ésta sensación de encima! – de esa forma el aire frío proveniente del casi desmayado de dolor, Santo de Acuario, se envolvía de tal forma que los círculos formados de la técnica defensiva del Octavo Caballero Dorado
Shion se incorporaba lentamente, no por que el golpe de la chica le hubiese lastimado como para tener dificultan en el control de su cuerpo, sino porque le era difícil tener que aceptar que si esa muchacha fuese su hija, tenía que enfrentarla en una batalla que era ya de por sí, de una cruel índole…
– Vamos contesta? – con la voz quebrada de dolor de la impotencia de no poder apartar de su corazón y mente, el saber que era una hija no deseada y rechazada por su padre – Qué hay de mí? – la marca de la chica se dejó ver levemente de entre su fleco y el maquillaje corrido, por el sudor de la pelea
– La cosmo–energia que emana de ésta niña, está tan llena de odio, rabia y tristeza que envuelve todo el lugar y mucho me temo, que él no hará nada por evitar el siguiente golpe que le lance con su técnica! – articulaba en tono susurrante el Anciano Maestro – Vamos Shion? – expuso a su amigo – Tienes que decir qué fue lo que pasó?
– Yo sé bien lo que pasó! – expone la chica – Sólo quiero que me diga, qué es lo que yo hice para no merecer su cariño?
– No sé qué mentiras te haya dicho tu madre mientras crecías… – mirándola fijamente y con su voz serena, Roshi continúa diciendo – Pero sé perfectamente que él no te rechazó, ni te apartó de su lado! – Naisare comenzaba a recuperar totalmente el sentido
– Athena nunca ha querido verdaderas mujeres en el Santuario! – mirando primero al Patriarca y de vuelta a Dorado – Es por ello, que ellas tenían que esconder su feminidad bajo una máscara y de esa forma, poder ser aceptadas en el recinto… pero mi madre se enamoró! – haciendo una pequeña pausa – Y de ese amor maldito, nací yo! – corriéndole una lágrima lentamente, por cada una de sus mejillas – Ahora y de una vez por todas, contéstame! – con su voz exigente – Por qué no dejaste que me quedara contigo en el Santuario? – mirándolo nuevamente aún con más odio – Es que acaso tu posición como Patriarca del Santuario, era más importante que yo, que soy tu hija?
– Ráfaga del Tigre Blanco! – ésta vez sólo el Viejo Maestro fue quien recibió todo el golpe de Naisare, siendo elevado por los cielos al mismo tiempo que la técnica lo arañaba por todo el cuerpo, causándole heridas profundas en él – Te dije que no te distrajeras, ya que tu pelea desde un principio era conmigo! – apuntando con un dedo al suelo – Ahora morirás! – y hablando de cosmo a cosmo, los entrañables amigos
– Shion por favor, tienes que reaccionar ya! – con voz suplicante – No me importa morir y bien lo sabes, pero no quiero hacerlo sin ver que tu hija sepa toda la verdad? – por unos instantes más el Antiguo Caballero de Aries, permanece en silencio antes de contestar a la súplica de su camarada
– Tienes razón, si he de morir una vez más, al menos dejaré que ésta chica sepa toda la verdad de las cosas! – entonces en un instante y sin gran esfuerzo, congela los movimientos de la muchacha con su poderosa psicoquinesis
– Qué… – como si el poder mental del Gran Maestro, entumeciera no sólo su cuerpo, sino también su habla – Qué es éste poder? – pensaba
– Ahora te quedarás callada y escucharás toda la verdad de las cosas! – en ese momento la figura de Roshi cayó fuertemente contra el suelo, causándole una herida más, en su ya lastimado cuerpo
– Vamos Naisare, ya es hora de que vayas revelando todo, por que yo no tendré tregua para contigo, a pesar del profundo amor que aún siento hacia ti! – ésta por un momento, sintió como su corazón se estrujaba, por las palabras de aquel de cabellos largos y verdes
– Yo no sé de qué estupideces son de las que estás hablando! – con un muy claro nerviosismo en la voz
– Sabes bien de lo que hablo, no mientas más! – y congelando los movimientos de ella también para que no continuara con sus mentiras – Ésta niña es hija mía?
– Jajajaja, sólo mírala y encontrarás la respuesta en ella! – y así lo hizo y se percató, de que no sólo el color de los ojos de la chica eran iguales a los de él, sino también esa marca distintiva de los descendientes de su insólita raza
– Por qué Naisare, por qué tenías que jugar así conmigo, con mi mente y mis sentimientos durante todo éste tiempo? – la chica comenzó a darse cuenta de que de alguna forma, poco a poco se podía ir librando de la psicoquinesis que la aprisionaba – Yo habría estado dispuesto a perdonar tu falta, pero siempre tuviste que usar trucos sucios y mezquinos, para tratar de conseguir tus objetivos! – con notable dolor en el tono de voz – Muchas veces supe que no eran sólo sueños… intuía que algunos de ellos eran realidad, pero jamás imaginé, que esa ocasión en la que la llevaste hasta mis brazos, fuese un momento real! – gotas de sudor corrían por el rostro de Naisare; la verdad estaba a punto de salir a la luz y ella tenía que evitarlo de alguna forma, no podía dejar que su amada hija, supiera la realidad de las cosas antes de tiempo y que había sido ella, la que la había mantenido lejos de su padre, durante todos esos años…
Kamus poco a poco había logrado, que su aire frío fortaleciera de alguna forma la Restricción de Milo, que también hizo que el cosmo del Jinete se limitara por el momento
– Milo, encendamos nuestro comos y talvez así no s libremos de ésta técnica!
– Aprovechemos ahora que parece que entre tu soplo congelante y mis anillos, no puede moverse! – de esa forma los dos Santos pudieron desvanecer la sensación que los hostigaba – Ahora sí, es mejor que digas tus últimas plegarias, ya que ha llegado el momento de que recibas mí poder! – y al preparar su "uñita" ., el Escorpión, apunto de lanzar sus primeras agujas percibió en ese justo instante
– Creen que con esto me han derrotado y que podrán eliminarme nomás por que así lo quieren? – y encendiendo su energía, como si fueran cadenas, rompió sus ataduras – No crean que mi poder es tan débil y que elevando su cosmos, se pueden librar de él… Hambruna Infernal! – y de nuevo, los dos Caballeros salieron disparados en diferentes direcciones, para estrellarse con las escaleras y rompiéndolas al momento del impacto
– Debo de lanzarle al menos un ataque! – pensaba Milo – Sí tan sólo hubiese una forma de quitarme de encima éste dolor tan fuerte que siento en el estómago, que me da la impresión de que me va a estallar!
– Nosotros somos Caballeros Dorados y te demostraremos de lo que somos capaces de hacer! – expresó Kamus con bastante dificultad ya que la técnica no sólo le provocaba esa sensación, si no que también físicamente, hacía que de tal forma la misma Armadura les causara opresión y por consiguiente, falta de aire
– Qué es lo que crees tú, que puedan ustedes dos hacerme a mí? – mirando como el Acuariano, luchaba por no perder la compostura, ni el equilibrio – Mírate nada más, luchas con todas tus fuerzas para no desfallecer! – cosa que al Santo no le gustó para nada el comentario y elevando su energía
– Polvo de diamantes! – y Hunger, pensando de que la técnica la podría evitar con bastante facilidad, se movió tan rápido y de tal manera que al momento de estar frente a frente, con el 11avo Dorado del Recinto
– Jajaja, que técnica tan pobre es la que tienes, eh? – tomándolo por el cuello – Y te dices llamar a ti mismo Caballero Dorado, pero qué risa me das!
– Si no te has dado cuenta, vete bien las piernas, baboso! – y de alguna forma y por tenerlo sujetado por el cuello, las palabras dificultosas de Kamus, le hicieron dudar por un segundo y se percató de qué era, de lo que estaba hablando
– Cómo pudiste hacerlo? – expresó sorprendido por un momento – Si tu energía no es tan poderosa, como para congelar de esa forma mi Armadura! – y por el odio que por un momento lo invadió, apretó con ambas manos el cuello de Acuario
– Aguja Escarlata! – y por la espalda, sintió como tres pequeños piquetes le golpearon algunas partes de su cuerpo y aún con el Caballero en las manos, volteó a ver a su otro contrincante y como si fuera muñeco de trapo, se lo lanzó encima y por el dolor de la Hambruna Infernal, Kamus nada pudo hacer y Milo, recibió de lleno a su amigo, sirviéndole como colchón al estrellarse ambos de nuevo, en otra parte de las escaleras aún no destruidas por la batalla
– Ya me he cansado de ustedes y es tiempo que les ponga fin, por que no quiero perder inútilmente más tiempo con ustedes! – y estos mirándolo – Hambruna infernal! – y a pesar de que con el dolor del último golpe recibido por el Jinete, se movieron tan rápido como pudieron, pero como si la técnica se moviera en las mismas direcciones que ellos, los mandó a volar nuevamente por los aires, para caer separados
– Verdaderamente, nos está destrozando! – susurraba Milo mientras se incorporaba de vuelta y trataba de pensar en algo
– Veo que son como cucarachas… difíciles de exterminar! – y concentrando su cosmos, con sus ojos cerrados – Hambruna Infernal! – Kamus se paró elevando su energía al mismo tiempo y diciéndole
– Ya hemos visto suficiente de tu estúpida técnica, así que ya no nos harás más daño! – y al momento que abrió sus ojos vio como un gran rayo congelante se dirigía hacia él
– Tu tecniquilla esa no me hará nada! – contestó y pensando que de verdad ésta no le dañaría en nada, así que la recibió de lleno, elevándolo por los cielos para que al momento de caer
– Aguja Escarlata! – impactándose 3 piquetes más, de la técnica misericordiosa del Escorpión…
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Saludos a todos!
Tschus! u.u
