26.- VIAJES, DINERO Y OPERACIONES
- ¡Hermanitoooo! -con la efusividad que se lanzó a abrazarme en cuanto entro por la puerta de la tienda de Yugi casi terminamos ambos en el piso- por fin llegas, no sabes cuánto te he extrañado.
- Serenity ¿cómo has estado?, ¿fue cansador el viaje?, ¿te has sentido bien de salud?, ¿sigues al pie de la letra las órdenes del médico? -me mira algo divertida ante mi oleada de preguntas- será mejor que me calle o no podrás responder a ninguna de mis preguntas, y discúlpenme por el retraso.
- Buenas tardes Serenity, Yugi -dice Moki provocando que finalmente me logre separar del amorosamente asfixiante abrazo de mi hermana- fue mi culpa el llegar retrasados, me demoré dando de comer a los cachorros.
- Buenas tardes Moki-kun -nos saluda amablemente un entusiasta Yugi- sólo se demoraron un par de minutos Jono-kun.
- Buenas tardes Mokuba-kun, que grande estás -Serenity abraza al chibi quien se sonroja un poco- me encanta que vinieras también.
- Hermanito que linda cadena -con tanto forcejeo de mi hermana, el primer regalo que me dio mi neko quedó a la vista de los ojos inquisidores de Serenity- tiene justo mi inicial, me encantaría tenerla, regálamela por favor, luciría realmente hermosa en mi cuello.
- En cuanto tenga dinero te compraré una -pone su carita de pena, pero aunque nunca le he negado nada no puedo dársela- solo déjame reunir unos ahorros y te compraré una parecida.
- ¿Pero si ni siquiera es tu inicial? -la toma en su mano acariciándola, al parecer le ha gustado realmente- dámela hermanito, por favor.
- No puedo Serenity -me mira algo decepcionada por mi negativa y continúa observándola con ojos apenados.
- Pero me ha fascinado -trata de sacarla de mi cuello, por suerte es mas baja que yo y con solo alejarme un poco se lo impido, aunque no me suelta del todo- dámela como regalo de bienvenida.
- No seas caprichosa Serenity -dice un enfadado Mokuba ante la insistencia de mi hermana que se sorprende al ser regañada por el peque que frunce el ceño en un gesto que sólo me causa ternura ya que es tan parecido a como lo hace Seto.
- Es un regalo y no puedo dártela -al parecer eso la ha convencido y por fin deja el tema.
-Está bien -dice casi en un susurro- pero debe ser una como la tuya, es realmente hermosa y por lo visto muy valiosa.
- ¿Por qué no subimos?, allí estaremos mucho más cómodos -nos interrumpe Yugi, seguro lo dice al ver que continuamos conversando en la entrada de la tienda y algunas personas nos miran con curiosidad- cerraré la tienda y los alcanzo.
- No demores demasiado o Yami se acabará la comida -dice el chibi, haciéndome levantar la cesta que yo había dejado en el suelo para saludar y puedo ver los ojos de Yugi mucho más abiertos de lo acostumbrado producto de la emoción- realmente te has vuelto adicto a los pastelillos Yugi.
- Todos los días por lo menos te comes dos -siempre termina comiendo también el que me dan de postre cuando preparan mi comida en casa.
- No sabía que te agradaban los dulces Yugi-kun -dice mi hermanita sorprendida ante la revelación.
- Cuando los pruebes Serenity quedarás igual de prendada que yo -se apresura a cerrar para alcanzarnos mientras nosotros seguimos camino a las escaleras- la cocinera de la casa de ustedes tiene manos de ángel.
- Siempre que le damos tus saludos y halagos al día siguiente aparece un postre extra en mi comida con tu nombre Yugi -mi hermana mira sin comprender de qué estamos hablando.
- Pensaba hablar contigo más tarde -en realidad deseaba que mi neko estuviese presente para contarle de nuestro noviazgo- primero debo contarte que estoy trabajando como niñero.
- ¿En serio?, vaya eso es realmente bueno -se muestra realmente entusiasmada con la noticia de mi nuevo empleo- ¿y a qué pequeño cuidas?
- ¡A MI! -dice un entusiasta Moki abrazándome por la cintura demostrando nuestra cercanía- Jouno es el mejor en todo, es realmente grandioso que aceptara.
- Es el mejor trabajo que he tenido en mi vida -le revuelvo los cabellos como es mi costumbre y le doy un beso en ellos, ante la atenta mirada de mi hermana que abre sus ojos en clara señal de asombro, seguro al recordar lo mal que nos llevamos con Seto.
- Felicidades hermanito, de seguro deben pagarte muy bien -terminamos por sentarnos en la escalera para poder hablar mejor mientras el chibi sube para saludar a Yami llevándose la cesta, de seguro comenzarán a comer antes que lleguemos- dime ¿cuánto te pagan?, si trabajas para Kaiba debe ser muchísimo, espero recibir un gran regalo esta navidad, además que puedes comprarme inmediatamente esa preciosa cadenita, así que no seas tacaño con tu única hermana.
- Realmente es una muy buena paga -me mira totalmente concentrada en mis palabras- con ese dinero puedo mantenerme sin necesidad de tener otros trabajos lo que me ha ayudado a concentrarme en los estudios -para que decirle que mi neko me obligó a salirme de todos los otros empleos que tenía- pero no es acerca de mi empleo que deseaba hablar contigo.
- ¿Entonces de qué deseabas hablar? -tomo aire para confesar mis sentimientos hacia mi neko, jamás pensé que hacer esto fuese tan complicado- lo que ocurre, pues….
- Miren a quién me encontré casi cerrando la puerta de la tienda -nos dice Yugi llegando a las escaleras con Tea que luce realmente feliz esta tarde.
- ¡Serenity! -se abrazan con notorio entusiasmo y enseguida comienzan una lluvia de preguntas mutuas, así que decido dejar mi tema para más tarde.
- Mejor vamos con Yami y con el chibi que de seguro estarán comiéndose todo -con una extraña rapidez mi amigo sube los escalones de dos en dos.
Desde el momento en que Tea y mi hermanita se juntaron dejaron de ser consientes de nuestra presencia, sólo se dedicaron a hablar y hablar de toda una gama inimaginable de temas que yo no sabía tenían en común, no sé si sólo soy yo o también le ocurre a mis amigos, pero la charla que llevan a cabo las chicas es tan veloz que cambian de tema en cosa de segundos que no alcanzo a comprender del todo lo que hablan, sólo escucho algo de actores y cantantes favoritos, para luego referirse a series de la televisión americana que las han cautivado, miro a los chicos y veo que están completamente dedicados a comer, y yo que pensaba que sería una tarde en donde me pondría al día de la vida de mi querida hermanita y he sido relegado a un rincón junto a los comelones de mis amigos y de un chibi que inconscientemente se siente celoso de ella, ya que desde que subí está sentado junto a mí abrazado de mi cintura, creo que se siente algo preocupado por la atención que supuestamente debiese estarle dando en estos minutos a Serenity, pero para su alivio ella parece obviar a todos con tal de ponerse al día con nuestra amiga.
- ¡¿Cómo es eso de que luego de tu operación fuiste a un viaje a Europa?! -por poco nos arranca los tímpanos del grito que lanza Tea lo que nos saca del casi trance en el que estábamos- ¿por qué no nos dijiste nada en tu visita anterior? realmente envidio tu suerte, yo solo pude lograr que mis padres me llevaran de viaje a Hawai y tú haces ese lujoso tour.
- Mamá lo preparó como una celebración por mi recuperación -dice realmente feliz al recordar su seguramente maravilloso viaje, realmente esto me toma por sorpresa ya que se supone nuestra madre no tenía los medios para costear dicha operación- y luego de la visita anterior que les hice viajamos en un crucero por el Mediterráneo.
- Que grandes vacaciones, pero dime ¿compraste muchas cosas en tu viaje a Paris? -Tea se muestra muy entusiasmada tratando de saber todos los pormenores, mientras yo lo único que puedo hacer es pensar el cómo habrá obtenido mi madre ese dinero- espero que la ropa sea de algún diseñador conocido.
- Claro que sí, aunque ya habíamos gastado casi una pequeña fortuna en el viaje, mamá me llevó de compras a las mejores tiendas de la ciudad -¿acaso habrá ganado algún dinero extra que pudo hacer ese viaje con mi hermana?, miro a mis amigos y al parecer están igual de curiosos que yo, ya que ninguno reacciona a preguntar algo.
- Pero si no tenían dinero para tu operación ¿cómo pudo pagar ese viaje tu madre Serenity? -el chibi es el primero en ordenar sus ideas y buscar la respuesta que tanto espero.
- Es cierto -acota Yugi, dejando de comer por unos minutos- Jono se esforzó por ese dinero ya que ustedes no podían conseguirlo por ningún medio.
- ¿De dónde nuestra madre sacó ese dinero? -Serenity cuando me habló de la necesidad de operarse me informó también de la falta de recursos que tenían, por eso me esforcé en ganar la competencia, y lo peor es que al no hacerlo mi amigo Yugi fue tan generoso en prestármelo y ahora resulta que tenían para un viaje a simple vista muy costoso.
- Yo….bueno no lo se -está algo confundida con nuestras preguntas, seguro ella tampoco sabe como nuestra madre pudo costear ese viaje- es algo que todos los años hacemos, todas nuestras vacaciones vamos a algún lugar de Europa.
- Chicos, tengo que hablar esto con la persona que tiene las respuestas -me levanto para ir con mi madre y así saber de una vez por todas de dónde obtuvo el dinero, mi hermana se trata de levantar pero se lo impido- prefiero hablar a solas con ella ahora mismo ya que sólo estarán hasta mañana en la ciudad y no deseo quedarme sin respuestas.
- No puedes ir solo Jono, yo te acompaño -me dice el chibi, por su adorable expresión se ve que está decidido a ir, pero sé que la conversación no será del todo agradable y no puedo exponerlo a tal espectáculo, jamás hemos tenido una buena relación y estoy seguro que el hecho de que le pida explicaciones no la hará muy feliz.
- Será mejor que vaya contigo -me dice una preocupada Serenity- tú sabes como es ella, o mejor no vayas y luego yo le preguntaré todo lo que deseas saber, ella simplemente podría mentirte y tal….
- Moki quédate con los muchachos y Serenity ¿me puedes dar la dirección del hotel? -busco mi teléfono para anotar lo que ella me dicta y como sospechaba están en uno de los mejores hoteles de la ciudad- chibi, me esperas aquí, trataré de no demorar demasiado.
- Está bien Jono -antes de dejarme ir el peque me da un gran abrazo, tal parece que sabe el motivo de mi negativa a que fuese conmigo- solo recuerda que estamos aquí para ti y que ambos te amamos muchísimo -me dice en un susurro, lo abrazo aún mas y antes de marcharme me da un gran beso en la frente que me da ánimos para lo que estoy por enfrentar, así que salgo rápidamente de la casa de mi amigo.
- Necesito salir, pero no es necesario que me acompañe -le digo a Nobaru que en cuanto me ve se aproxima hacia mi- trataré de no demorar.
- Señor Jono mi deber es llevarlo a donde necesite -me indica el automóvil en que llegamos para que suba- Kashio se quedará cuidando del señorito Mokuba.
- No sabía que también había venido -Nobaru abre la puerta y no me queda más que ir con él.
- Son órdenes de Kaiba-sama -termino subiendo de igual modo para partir con mi sombra a tratar de hablar con mi madre- es nuestro deber acompañarlos en todo momento.
- Por lo visto no puedes dejarme aunque te lo pida, pero ¿le puedo pedir un favor? -me mira por el espejo retrovisor esperando que continúe hablando- no deseo que Seto se entere de esta visita.
- No necesita pedirlo señor Jono -a veces su rostro luce demasiado serio, en realidad su imagen no va acorde con su amable carácter que con todo este tiempo de conocerlo he llegado a descubrir, pero es una persona realmente afable- solo dígame la dirección y enseguida estaremos allí.
- Gracias -le indico los datos del hotel y rápidamente emprendemos el camino- espero no demorar y lamento pedirle que no le diga a Seto.
- No tiene por que hacerlo -me habla mientras conduce tranquilamente, tal pareciera que el conducir en esta ajetreada ciudad le relajara, pues sus ojos brillan demostrando felicidad- recuerde que estoy a sus servicios, mientras no haga algo que lo pueda poner en peligro lo obedeceré en todo.
- De seguro esas fueron las palabras exactas de mi neko -sus orejas muestran un tono rojizo, así que nuevamente se sonrojó, seguro al oír el apodo hacia Kaiba-sama- Seto es realmente controlador ¡JAJAJA! -por suerte el buen clima de hoy hizo que al parecer muchas personas prefirieran caminar y no utilizar sus automóviles así que en poco tiempo estamos llegando.
- Lo esperaré en el vestíbulo señor Jono -su tono de voz deja ver que no es una alternativa el negarme, se estaciona frente a la gran fachada del hotel y pronto me está abriendo la puerta.
Luego de darle las gracias me apresuro a ir en dirección a la recepción, creo que no es normal que luego de tanto tiempo sin ver a mi madre la única emoción que siento es ansiedad y enfado, necesito conocer el por qué de sus acciones, sabiendo que el dinero para la operación de Serenity pertenece a Yugi, quien gentilmente me lo prestó, aunque sigue insistiendo que es un regalo, muchas veces le dije en alguna de nuestras conversaciones a mi hermana que trataba de ahorrar para devolverlo, así que no creo que ella no estuviese informada de a quien pertenecía el dinero utilizado en la operación, bueno, será mejor que deje todas las preguntas para cuando pueda hablar personalmente con ella.
Ni siquiera me dedico a apreciar los detalles del hotel, aunque a simple vista es tan lujoso como me lo esperaba, con razón es uno de cinco estrellas, en cuanto me atiende la encargada pido le informen a la señora Kawai, es el apellido de soltera de mi madre, el mismo que ahora lleva mi hermana, por suerte no luzco muy desaliñado como acostumbraba antes, aunque toda mi forma de vida anterior era basada en la falta de tiempo libre luego de mis varios trabajos, así que ahora me he vuelto alguien muy preocupado de mi imagen personal, después de todo no puedo lucir desarreglado a los ojos de mi neko, aunque según él le encanta como luzco cuando despierto y eso que en esos momentos sí le hago honor a mi antiguo apodo de "perro callejero".
- La señora Kawai lo recibirá en su habitación -dice muy amablemente la recepcionista, para enviarme junto con uno de los botones- el señor va a la habitación 349.
- Gracias -el botones no es muy comunicativo que digamos así que el viaje es corto por suerte para mí que no puedo estar sin hablar por mucho tiempo.
- Así que eras tu quien me buscaba -me dice mi madre en cuanto abre la puerta sin siquiera importarle que alguien extraño la oiga, realmente es como había esperado su recibimiento, frío y casi como tratando sólo con un conocido.
- Necesito que me aclares algunas dudas con respecto a la operación de Serenity -sé que si no le digo enseguida a lo que vengo no me dejará hablar con ella.
- Pasa, aunque no tengo mucho tiempo -entra delante de mi y se sienta en la única butaca disponible en la pequeña habitación- saldré con unas amigas mientras mi princesita está en casa de sus amigos, apropósito ¿qué haces aquí?, ¿no se suponía que tú también estarías allí?,
- Serenity nos habló del viaje -me mira como si no supiera de qué estoy hablando- el que hicieron luego de su recuperación.
- ¿Qué ocurre con ello? -creo que tendré que ser mas específico en mis preguntas o estaré toda la tarde en este lugar y es algo que verdaderamente no deseo hacer.
- Cuando llegaron a la ciudad Serenity me habló acerca de sus problemas de salud y que su operación era algo realmente urgente, que lo peor de todo tú no tenías como conseguir el dinero para llevarla a cabo que incluso habías venido con nuestro padre para que te prestara su ayuda -mientras le hablo comienza a mirar sus uñas como si el esmalte que lleva sea más interesante que lo que estoy diciendo- así que como obviamente el no tenía ni ganas ni medios disponibles entré al Torneo del Reino de los Duelos para ganar él premio que se entregaba al ganador.
- ¿Para qué me hablas de algo que ya conozco? -conmigo su paciencia siempre ha sido muy poca, es algo a lo que ya estoy acostumbrado- dime de una vez ¿qué es lo que viniste a preguntarme?
- ¿De dónde salió el dinero para aquel viaje? -abre sus enormes ojos tan parecidos a los de mi hermana ante mi al parecer sorpresiva pregunta- si se suponía que no podías conseguir el necesario para la operación ¿por qué luego de la recuperación realizaron un viaje tan costoso?
- No es algo que tengas la obligación de saber, pero te lo diré tal vez así dejes de incomodarme -su pose es realmente de superioridad, sentada cómodamente con sus piernas entrecruzadas y sus brazos apoyados sobre el respaldo mirándome con un notorio enfado- lo había ahorrado para la operación de mi princesita, pero cuando me dijo que habías conseguido el dinero y que ya no era necesario utilizar nuestros ahorros decidí ocuparlo en ese viaje, como una especie de celebración.
- Pero si hubieses dicho que disponías de esa gran cantidad de dinero Yugi no habría tenido que desprenderse de todo su premio para ayudarme en algo que no era su problema ¿acaso no sabías que el fue quien nos prestó esos tres millones de dólares? -no se inmuta ante mis palabras, al parecer sabía muy bien de dónde provenía tal cantidad- gracias a su generosidad Serenity se encuentra recuperada.
- Tu hermana me dijo que tu tenías esa cantidad, así que lo que yo había ahorrado no sería necesario -trato de mantener la calma como me ha enseñado Seto, pues no creo que Serenity fuese a decir algo como eso- que la operación era un hecho gracias a ese dinero que ganaste.
- Eso no puede ser verdad, ella sabía que el dinero era de Yugi -seguro me está mintiendo para no responsabilizarse de sus acciones tan egoístas- no pudo decirte que yo lo había ganado cuando sabía perfectamente que no fue así.
- Eso fue lo que me dijo cuando le pregunté -por primera vez me mira de frente, tal vez para mostrarme que lo que dice es la verdad- que tú habías ganado un gran premio, que incluso te sobraría luego de pagar los gastos médicos.
- Seguro lo hizo para no preocuparte acerca de la procedencia del dinero -en ningún momento subo el tono de voz pues no deseo que esto termine en una discusión e irme sin las respuestas que deseo- ¿acaso no se te ocurrió averiguar si aquello era cierto?
- …
- No sé para que pregunto si realmente no te importa saber nada acerca de mi persona -no pensaba reprocharle nada pero no pude detener mis palabras- aún no creo que Serenity dijera una mentira como esa.
- Mi pequeña no miente, de seguro no entendió bien, ¿pero de qué tanto te vienes a quejar? -se acerca a mi y me mira como inspeccionando mi aspecto de pies a cabeza- luces sorprendentemente bien, se ve que no todo el dinero de tu amigo lo utilizaste en la operación de mi princesa.
- Tu no sabes nada de mi vida madre -por suerte mis palabras no suenan como un reproche, algo que no tengo intenciones de hacer, aunque no de forma consiente, se ve realmente enfadada, tal vez al darse cuenta que no reacciono tan impulsivamente como en antaño- pero ni siquiera trataré de hacerte comprender tu error, yo vine por las respuestas que supuestamente sólo tú podrías darme, aunque antes de irme necesito algo de ti en estos momentos.
- Sabía que no habías venido para saber de nuestro viaje -su voz suena tan complacida, es una lástima que estoy obligado a pedirle este favor- pero no tengo dinero si es lo que…..
- No te preocupes, no es eso lo que necesito de ti -no puede aguantar el suspiro de alivio que sale de su boca- necesito que firmes un permiso para que pueda salir del país, en mi nuevo trabajo es algo que me hará mucha falta.
- Tendrás que pedírselo al inútil de tu padre, eso sí puedes encontrarlo sobrio -lo dice sin ocultar su tono de burla.
- Pero él no se encuentra en la ciudad -tal vez sabiendo que no puedo contar con ese hombre me ayude, después de todo la esperanza es lo único que me queda- necesito esos documentos rápidamente, incluso te pagaré sólo porque me des una simple firma, realmente la necesito.
- Que lástima perder una oportunidad como esta, pero aunque quisiera no te puedo ayudar -por lo que veo desea que me marche, ya que camina hacia la puerta- gracias a la sugerencia del gran abogado que llevó mi divorcio me desligué de todo lo correspondiente a ti, no tengo ninguna autoridad legal sobre ti.
- ¿Tan poco te importaba mi destino que incluso renunciaste legalmente a mí? -no me responde y ni siquiera se inmuta ante mis comentarios- ¿qué fue lo tan malo que hice para que incluso desearas borrarme totalmente de tu vida? ¿por qué siempre me has tratado como si no fuese tu hijo? -creo que ha llegado el momento de decirle todo lo que me he callado estos años- desde que tengo memoria has sido fría conmigo -ni siquiera puede replicar algo ya que sabe que no exagero en mis palabras- comprendo que luego del divorcio eligieras vivir con Serenity, pero eso no significaba que te desligaras de mi.
- Sabes muy bien que la vida al lado de ese borracho irresponsable se volvió insoportable para nosotras -sabía que mi padre bebía, incluso siendo un niño estaba al tanto de ello, pero en aquel entonces no era al nivel en que lo hizo luego de que se marcharan- no podíamos permanecer en ese infierno.
- ¿Pero si podías dejar a tu hijo de seis años en aquel lugar? -me mira enfadada por reprocharle su ausencia en mi vida- ni siquiera te preocupaste por mi destino luego de dejarme con un borracho irresponsable según tus propias palabras.
- Tu eras un joven responsable y capaz de cuidar de si mismo -habla como si no hubiese abandonado a un niño si no a una persona mucho mayor- siempre has sido independiente.
- Por supuesto que debía serlo si tú y mi padre jamás se preocuparon de mí -no puedo evitar subir un poco el tono de voz, pero los recuerdos que tengo de esa época no son para nada acogedores, debía velar por mi propio bienestar al nivel de incluso prepararme los alimentos, la excusa de ella era cuidar de Serenity pues era muy pequeña.
- Por favor Katsuya, no hagas una escena, no te comportes como un niño caprichoso -mi nombre en sus labios siempre ha sonado tan frío las pocas veces en que lo ha utilizado, ya que siempre me llama de "tú", en sus palabras no hay una pizca de sentimiento hacia mi persona- somos dos personas adultas no necesi…
- Se supone que usted es la adulta y yo aún soy adolescente -su rostro enrojece ante mis palabras- pero tienes razón, para qué hablar de temas pasados, solo vine para saber acerca del dinero y como ya está aclarado no tengo nada más que hacer aquí.
- Dile a mi hija que regrese a la hora estipulada -me dice una vez que salgo al pasillo demostrándome que mis palabras no han siquiera afectado su estado de ánimo- que no olvide que tenemos reservaciones en el exclusivo Aragawa(1) y no podemos perder la reservación.
- No se perderían de nada del otro mundo -Seto nos invitó a la pre-inauguración y en realidad lo único extraordinario en ese lugar eran los precios, ya estoy divagando y olvidándome del tema principal.
- Eso es justamente lo que me desagrada de ti -me dice en tono de reproche- hablas de cosas sobre las que ni siquiera conoces, mejor termina de marcharte de una buena vez.
- Adiós, y también me dio gusto verte madre, espero disfrutes tu estadía en la ciudad -enfadada por mi sarcasmo casi tira en mi rostro la puerta de su habitación.
Realmente la conversación con mi amorosa madre no fue para nada productiva, pues aún no puedo creer que Serenity le haya mentido, aunque al principio dudé de sus palabras no puedo olvidar que mi madre ama por sobre todas las cosas a mi hermana y jamás empañaría la imagen de ella solo por librarse de algún problema, mucho menos para tratar de quedar bien ante mí, si ni siquiera cuando éramos pequeños me defendía cuando mi padre me castigaba por alguna travesura que sabía muy bien la había cometido mi hermana, así que lo más seguro es que lo que dijo fueron las palabras de mi hermana, pero no concuerda con la personalidad de Serenity, tal vez con la emoción de ver cumplida su operación haya oído mal, en todo caso en cuanto llegue donde Yugi le preguntaré.
- Disculpe por mi torpeza -iba tan concentrado en mis pensamientos que no me percaté que al salir del elevador por poco tiro al suelo a alguien que esperaba por este.
- Por lo menos aceptas tu idiotez, eso ya es un avance viniendo de un perro como tú -en cuanto escucho esa odiosa voz la reconozco enseguida, ese maldito del dado, lo único que faltaba para elevar mi mal humor, lo peor es que ya comenzó con sus desplantes.
- Déjame en paz que no estoy de humor para oírte -trato de pasar por su lado pero me toma del brazo deteniendo abruptamente mi marcha- ¿qué te pasa maldito dado?, será mejor que me sueltes.
- ¿Desde cuando un perro le da órdenes a su amo? -su sonrisa se ensancha al ver que trato de soltarme de su agarre sin mucho efecto, sólo porque no deseo hacer una escena aquí no lo golpeo como acostumbro a hacerlo.
- Para ti podré ser un simple perro -le digo con el tono más despectivo que tengo en mi repertorio, mirándolo de pies a cabeza y con toda la fuerza posible clavo mis uñas en la mano que me aprisiona logrando que luego de lanzar un pequeño grito me suelte- pero aún así jamás sería tu mascota.
- No me digas Jonouchi que tu amo es mejor que yo -se cruza en mi camino tratando de impedirme seguir, por sus palabras me percato que ya sabe que tengo novio, las noticias si que corren rápidamente.
- Por supuesto que es mil veces mejor que una persona tan vulgar como tú -no puedo dejar pasar la oportunidad de recordarle su derrota, algo que siempre lo enfurece- jamás le llegarás ni siquiera a los talones, eres tan mediocre que incluso fuiste derrotado en el juego que tu mismo creaste.
- ¡Jamás un delincuente será mejor que un empresario exitoso como yo! -me dice elevando el tono de voz para que quienes pasan por nuestro lado lo escuchen.
- ¿Empresario exitoso?, ¿pensaba que te apellidabas Deabling? -le digo sin elevar el tono de voz y totalmente calmado, lo que lo hace enfurecer- puesto que el único empresario exitoso de nuestra edad que yo sepa se apellida Kaiba -definitivamente el sarcasmo que acostumbra utilizar tan bien mi neko es contagioso, incluso escucho algunas risas a nuestro alrededor lo que hace enfurecer.
- ¡YO SOY UN EMPRESARIO HONRADO Y TU NOVIO….!
- Es superior a ti en todo, no me hagas perder mi tiempo chico dado y déjame tranquilo -cualquier persona estaría de acuerdo conmigo en que Seto es por mucho superior- tú siempre serás uno del montón.
- ¡CALLATE! -me toma de mi camiseta y al tirar para soltarme rompe un poco el cuello de la misma pero aún a pesar de mis forcejeos no me suelta- te enseñaré quien es mejor -sólo cierro mis ojos cuando veo que eleva su mano en un puño para darme un golpe, a pesar de sentir el ruido jamás llega a tocar mi rostro.
- Agradecería no volver a poner una de sus sucias manos en Jonouchi-sama -en cuanto abro los ojos el espectáculo que encuentro es más asombroso de lo que esperaba al oír la voz de Nobaru, el idiota del dado está tirado en el suelo con sus manos cubriendo su nariz y una notoria mancha de sangre en su ropa- lamento no haber llegado antes.
- No te preocupes -trato de arreglar mi ropa lo más que puedo para no lucir tan mal- en realidad no lo golpee antes pues no deseaba dar un espectáculo.
- Perdón Jonouchi-sama por haber sido el que terminó dándolo -hace una gran reverencia ante la atenta mirada del aún mudo Deabling.
- ¿A sí que tienes un guardaespaldas?, sí que ese mafioso debe ser importante -trata de sonar sarcástico, pero el seguir escupiendo algo de sangre no ayuda a su imagen.
- Será mejor que no vuelvas a cruzarte en mi camino o el golpe que Nobaru te dio será una caricia comparado a lo que te haga la próxima vez que oses tocarme -este tipo sabe muy bien la fama de buen peleador que siempre he cargado encima, debo admitir que creada a pulso, sin siquiera ver su reacción salgo junto a mi sombra en busca de aclarar definitivamente la historia del dinero.
Aclaraciones:
(1) Aragawa: considerado por la revista Forbes el más caro del mundo, queda en el sótano de un edificio de oficinas en Tokio, sin grandes pretensiones decorativas, su especialidad es la carne de buey Kobe, criado con una alimentación que incluye cerveza u sake, además de recibir masajes constantemente, lo que ayuda a que las grasas se distribuyan dentro de la masa muscular dando por resultado una carne tierna, jugosa y sana, su precio por kilo es alrededor de los 300 dólares.
