Aquí a dejarles un capítulo más de esta historia.

Pido que nos acompañen con sus oraciones para toda mi gente de México quienes han sido afectados con estos dos sismos que han dejado miles de víctimas, así como también nuestros hermanos de Puerto Rico por el paso del huracán Maria. ¡Que Dios nos cuide y proteja a todo ser humano que habita la tierra!


CAPÍTULO 26: CIEGO

Salí de clases rumbo al hospital tenía que pasar por unos documentos antes de regresar a casa a preparar la habitación de Anthony, sabía que Bella seguía enojada y me sentía mal por eso, ella tenía razón yo le había prometido alejarme de Victoria si eso la enfadaba, pero es que en verdad Victoria se veía mal siempre sola, según lo que ella me contaba sus amigos se habían alejado y ella ni siquiera les había dado motivo.

Aparque el auto y baje lo más rápido posible por los documentos—hola Carmen— salude a la secretaria del área.

—hola Edward, ¿cómo estás? — pregunto amablemente.

—De maravilla, solo vine por unos documentos con permiso—y entre a la oficina buscando los papeles, me tarde un poco al encontrarlos. Una idea cruzo por mi cabeza, un ramo de flores para Bella, un bote de helado, una película cómica… una tarde agradable después de decorar la habitación de nuestro hijo. Sería perfecto después del malestar que le he provocado. Salí con esa sonrisa de bobo, que al instante se me quito cuando vi correr a Victoria hacia mí.

—Edward— sollozo llegando a mi lado.

—Pero ¿Qué te paso? —le pregunte al ver el aspecto en que venía, su ropa estaba rasgada, el cabello revuelto y estaba muy nerviosa.

—Me han robado a una cuadra de aquí, no sabía a dónde más ir… lo siento— y se rompió de nuevo a llorar.

—Pero ¿estás bien?, ¿te hicieron daño?... debemos ir a la policía— le dije, Carmen estaba atenta a la conversación y por la mirada que tenía creo que no le caía bien Victoria.

—No…por favor tengo miedo ¿podrías llevarme a casa? — Me suplico con la mirada— tengo miedo de que me allá seguido.

Si algo le pasara así a mi Bella, yo querría que alguien la ayudara si ella pedía ayuda, así que estaba haciendo lo correcto —claro— respondí, saque mi celular para avisarle a Bella, sin batería, suspire, le pediría el teléfono a Victoria cuando llegara a su casa.

Conduje con instrucciones de Victoria ya que casi no recordaba puesto que aquella vez era de noche y había lluvia, después de media hora aparque afuera de su casa, la ayude a bajar del coche y camino hasta llegar a la puerta, busco en una macetero y saco una llave; un mal escondite, pensé para mí, abrió la puerta y me invito a entrar, la seguí hasta llegar a la sala.

—Siéntate — me ofreció.

Me senté por un momento —Creo que debes tomarte un té para que te tranquilices—le aconseje.

—Sí, tienes razón ¿te ofrezco café, agua o te? — me dijo un poco más calmada.

—Mmm… no estoy bien gracias— respondí.

Se fue a la cocina por unos minutos, solo quería que se tomara el té, se tranquilizara para poder irme, regreso con él te en manos, se sentó frente a mí y empezó a beber. Mire mi reloj eran las cuatro quince de la tarde.

— ¿te sientes mejor? — le pregunte después de haber terminado de beber.

—Algo—me dijo a media sonrisa.

—Creo que debo irme—le informe parándome.

—no, por favor…tengo miedo... —me dijo agachando la mirada — lo siento, debes tener algo más importante que hacer que estar con una patética chica miedosa como yo—dijo con voz quebrada a causa de que iba a romper a llorar.

¿Qué hago?... no puedo irme y dejarla así como esta… "Bella" pensó mi subconsciente… ella entenderá —está bien, me quedare contigo hasta que te calmes, ¿de acuerdo? — le avise.

—Gracias— respondió, cubriéndose por un bostezo —tengo mucho sueño, te importa si me duermo un rato—

—No, estaré aquí abajo… pero antes me prestarías tu teléfono— le dije señalando el que se encontraba en la mesita.

—Me gustaría, pero está muerta la línea y no han venido a checarla—me dijo encogiéndose de hombros.

— ¡Oh! ya veo… bueno no importa ve a descansar—asintió subiendo las escaleras.

—Edward por cierto de nuevo gracias, siéntete como en tu casa, en aquel estante está el control de la televisión, en la nevera hay jugo o refresco— me dijo sonriendo.

—Gracias— respondí. Pase el mayor tiempo haciendo zapping en el control, busque un poco de agua a estas alturas Bella estaría enojadísima, pero estaba haciendo algo correcto, ella entendería. No sé cuánto tiempo paso pero creo que fue mucho porque cuando mire a través de la ventana la noche ya caía, mire a mi reloj marcaban las nueve de la noche, ¡vaya Victoria sí que tenía sueño!, yo estaba desesperado por marcharme.

Unos pasos me sacaron de mis pensamientos—siento haberme quedado dormida tanto tiempo—se disculpó.

—No te preocupes— le dije levantándome.

—Pero que mal educada soy, de seguro has de tener hambre— ahora que lo mencionaba tenía razón —te parece si hago algo de cenar para agradecerte— propuso.

—Debo irme ya es tarde Bella debe estar preocupada, no he podido avisarle— le dije disculpándome.

—Ya veo, pero será una cena rápida ¡por favor!, es lo menos que puedo hacer por ti, me sentiré mal si no aceptas. Después de todo lo que has hecho por mí—

—De acuerdo, ceno y me voy—le dije sentándome en la barra de la cocina.

Se puso a preparar algo de comida, mientras que yo andaba en mis pensamientos Bella me mataría, seguro que sí, no habíamos podido decorar la habitación de mi hijo, y de seguro estaría preocupada por mí, solo pensaba en que ojala los chicos estuviera con ella tranquilizándola.

—Ya está listo— anuncio Victoria poniendo un plato de emparedados para mí y para ella —aquí está el jugo— me dijo tendiéndome un vaso.

—Gracias— empecé a comer, bebí un poco de jugo cuando sin querer derrame el demás contenido — ¡rayos! —Exprese —lo siento… mi culpa.

—No te preocupes, no pasa nada— se paró y regreso con un trapo, limpiando el contenido.

Termine de comer el emparedado — estaba muy rico, gracias— le dije levantándome —ahora debo irme—

—No puedes quedarte un poco más—pidió.

—De verdad que no, debo ir a ver Bella debe estar preocupada—.

De un momento a otro me sentí débil, la cabeza me dio vueltas me mareé —es mejor que me vaya, ya estas mejor— dije caminando hacia la salida. Me sentía raro.

— ¡no te vayas! — Me dijo tomándome de la mano —quédate—me dijo restregándose contra mí.

—Victoria que haces— le dije separándola de mi — estas mal— le dije algo confuso por su insinuación.

—Solo quiero agradecerte—me dijo acariciando mi pecho.

—pero no de esta manera, tengo esposa la amo, estas mal… será mejor que me vaya— le dije caminando a la salida.

—la pasaremos bien, no se enterara…apuesto que no puedes tocarla por el estado en el que esta…solo déjate llevar—me dijo acorralándome sobre la pared, de donde había saco fuerza para empujarme—vamos—susurro acariciando de nuevo mi pecho y bajando hacia mi entrepierna, le sujete de la mano antes de que llegara más lejos.

—Estas mal— repetí— creo que Bella tenía razón, tus intensiones van más allá de una amistad—le dije soltándola de la mano.

Mi mente se nublo por unos minutos… el sonido del teléfono me hizo reaccionar, la mire y su expresión era de cuando cachas a alguien haciendo una travesura, camine hacia el teléfono antes de que ella llegara —NO—grito, pero era tarde ya lo había levantado.

Antes de que pudiera contestar una voz que conocía también hablo:
— ¿Ya ha caído cielo?, ¿te lo has llevado a la cama?… recuerda Vicky es en venganza contra Isabella por lo que me hizo… es una mentirosa, solo a ti te quiero linda—

—Estas muy equivocado, su plan acaba de caer— dije aventando el teléfono al otro lado de la habitación.

—Me mentiste— le grite — eres igual que James, tal para cual, Bella siempre lo supo y no le creí— dije pasando mis manos por mi cabello estúpido, imbécil, tarado… no confié en Bella. —Agradece que eres mujer—le dije volteándola haber, otra vez mi vista se nublo y me maree.

— ¿Te sientes bien? — me dijo riendo, esa maldita sonrisa perversa, se despojó de su blusa quedando solo en sostén.

— ¿Qué haces? ¡Cúbrete!— le grite.

—No tiene caso ocultarlo, esta es mi venganza… ojo por ojo, si yo sufro por James, es justo que la perra de tu esposa sufra por ti, su adorado esposo y perfecto caballero, la va engañar— dijo riendo mientras se acercaba a mí.

—Estás loca—camine hacia la puerta, pero me volví a marear.

—jajaja— comenzó a reír—veo que está haciendo efecto—me dijo.

— ¿De qué hablas? — le pregunte preocupado por sus palabras.

—te he drogado, aunque es poco el efecto ya que derramaste lo demás, con eso tendré para conseguir mi propósito, caíste fue muy fácil unas cuantas lágrimas, destrozar un poco mi ropa, mi cabello desordenado, actuar como tu patética esposa haciéndose la víctima— me dijo con una mirada malvada— fuiste tan tonto, la pasaremos bien cariño, digamos que yo haré el trabajo de ambos, estas demasiado bien para dejar pasar la oportunidad— y empezó a reír.

Sentí unos golpes en la puerta y como pude camine hacia ella —detente — grito —vuelve aquí—exclamo con ira. Logre abrir la puerta y suspire de alivio Jasper y Jacob estaban ahí.

—Hemos venido por ti— dijo Jasper mirándome seriamente.

—Bella está muy preocupada… pero ya veo que la estabas pasando bien —me dijo mirando hacia atrás de mí, gire al ver el por qué Jacob me decía esas cosas y vi a Victoria solo con el sostén sonriendo, la muy cínica.

—No es lo que creen se los aseguro… necesito su ayuda— le dije sujetándome de Jasper—no sé qué ha puesto en mi bebida, siento que voy a desmayarme en cualquier momento—les informe— llévenme al hospital, por favor— les pedí.

—Vamos Jacob, enserio se ve mal, está sudando y parece tener fiebre— le dijo Jasper.

—Creo que tienes razón, ya te pateare el trasero más tarde— me dijo tomándome por un brazo para ayudarme a llegar al auto.

—Edward no puedes irte, ¡vuelve aquí maldita sea!…me vengare Edward…tú e Isabella pagaran –grito la loca esa. —Oíste, pagaran que James este en la cárcel, arruinare tu vida como tu mujercita arruino la mía—volvió a gritar.

—Cállate— grito Jacob—maldita bruja pelos de elote, ¡cierra el pico!…hienaaaa.

—Te creo Edward, solo porque oí lo que dijo te salvaste de la pateada de trasero, aunque unos buenos zapes si te mereces—me dijo Jacob.

Me ayudaron a entrar al volvo, Jasper busco mis llaves entre mis bolsillos, Jacob se subió y condujo hacia el hospital, Jasper venia atrás de nosotros, cerré los ojos por unos minutos, agradeciendo que llegaran a tiempo o si no, no sabría lo que Victoria habría hecho para hacer sufrir a Bella. Estaba tan enojado conmigo mismo por ser tan estúpido, como pude enojarme y discutir por Bella por esta vieja loca, estaba seguro que no merecía su perdón, pero con gusto me arrastraría como un gusano para que me perdonara, no quería perderla, no podía perderla.

Sentí que me sacaban del auto, pero mis ojos pesaban para abrirlos y caí en la inconsciencia…

Desperté desconcertado intentando recordar donde estaba, abrí los ojos lentamente me encontraba recostado en una camilla.

— ¿Cómo te sientes? —me pregunto Randall un doctor amigo de Marcus.

—La cabeza aun me duele— le explique.

—Has estado inconsciente por dos horas, te dieron Temazepam para dormirte, eso provoco mareos, dolor de cabeza, visión borrosa y lo último caer en la inconsciencia… lo bueno fue que solo ingeriste muy poca dosis, hemos contrarrestado los efectos, tu cuerpo estará limpio en unas horas, ahora ya estas mejor… puede irte a casa— me dijo palmeando el hombro.

—Gracias— le dije bajándome de la camilla.

—Tomate estas pastillas, para que se te pase el dolor de cabeza, tus amigos esperan afuera—

Asentí caminando hacia la sala de espera, ahí estaba Jacob y Jasper este último hablaba por teléfono y se veía angustiado.

— ¿Pasa algo? —pregunte.

—Al fin— dijo Jacob.

Termino de hablar Jasper y colgó —Alice me ha informado que Bella no ha dejado de llorar, y tiene pequeños dolores en el vientre, las chicas tienen miedo que el parto se adelante aún le quedan tres semanas—hizo una pausa para continuar— No le dijeron que estabas inconsciente para que no se preocupara más, solo le informaron que estabas con nosotros y pronto irías a casa— dijo Jasper preocupado.

—Gracias, pero debemos irnos, tengo que ir con Bella, ella no debe alterarse— tire fuerte de mi cabello, —es mi culpa, mi maldita culpa que ella este así—exclame enojado haciendo puños mis manos.

—Cálmate Edward, cometiste un error al confiar en "la hiena" —dijo Jacob.

— ¿la hiena? — pregunte frunciendo el ceño, a que se refería.

—Victoria "la hiena" — me dijo haciendo las comillas en el aire —las chicas le pusieron el apodo ¡sorprendente verdad! — dijo Jacob riendo, haciéndome reír mientras negaba con la cabeza.

—Pues le queda de maravilla el apodo—dijo Jasper. —Pero ahora es mejor que vayamos a casa—Su teléfono volvió a sonar, contesto y su cara se puso tensa.

— ¿Qué pasa? —pregunte temiendo la noticia.

—Bella… se…se ha desmayado— logro decir.

—No— grite corriendo hacia el estacionamiento a buscar mi auto, Jacob corrió a mi lado mostrándome que traía las llaves, — los alcanzo—grito Jasper subiéndose a su auto.

—Te veremos haya— grito Jacob cerrando la puerta del volvo. A

Abrí la puerta y subí, Jacob manejo como loco, con prudencia pero como loco, cosa que le agradecí en estas circunstancias, llegamos en tiempo record—cierra el auto— le dije antes de correr en busca de Bella.

Ni siquiera espere el elevador, me fui por las escaleras la adrenalina corría por mis venas al sentir temor por Bella y nuestro bebé, pedí todo ese trayecto que estuvieran bien, si les pasaba algo jamás me lo perdonaría, los ojos me comenzaron a picar y fue imposible contener el llanto, mis lágrimas corrían por mi cara, "fe Edward, fe"… me dijo una voz en mi cabeza.

Cuando llegue Vanessa se encontraba afuera con la puerta abierta, su mirada mostraba preocupación.

— ¿Cómo está? —pregunte llegando a su lado.

—Ha reaccionado hace unos minutos, en cuanto a la parte sentimental, destrozada es la palabra correcta—me dijo dirigiéndose hacia Jacob quien acababa de salir del elevador.

"Y el culpable eres tú"…hablo mi conciencia. Camine hacia la habitación, cuando gire Alice estaba viéndome fijamente, coraje, dolor, tristeza, miles de sentimientos se asomaban en la mirada de mi hermana, me sentí más miserable— ¿Cómo están? — pregunte reteniendo las lágrimas que querían volver a salir.

—Ha despertado, hemos llamado a un doctor por tremendo susto, el doctor Patrick, está ahora con ella—me informo mi hermana. —No puedo creer que la hayas lastimado de esa manera—me reprocho.

—ahora no Alice— le pedí.

— ¿Entonces cuando? — dijo cruzándose de brazos y fulminándome con la mirada—que sentirías tu si Bella prefiere irse con otra persona que no fueras tú, que sentirías si llamaras para confirmar tus dudas y te confirmaran clavándote un puñal, que efectivamente salió con esa persona desde hace horas, que pensarías si pasan más de siete horas y no sabes nada de Bella más que esta con la persona, que ideas se formarían en tu mente, ¡dímelo Edward! — empezó a sollozar—dímelo porque yo no lo sé y quiero entenderte, Jasper me ha contado lo que ha pasado pero todos te lo advertimos Edward, Bella te suplico que no confiaras en ella y tú qué hiciste, confiaste en la persona equivocada, preferiste hacer eso que confiar en la persona a la que amas—suspiro limpiándose las lágrimas— ya sabes la versión que le dimos a Bella de donde estabas, así que tienes que decirle la verdad tú y si Bella te deja, será solo tu culpa y yo la apoyare, si te quiere lejos de ella, quiero que sepas que la prefiero a ella y a mi sobrino por encima de ti— y sin más salió por el pasillo.

Me quede asimilando el peso de las palabras de mi hermana, ella tenía toda la razón, claro que había sufrido algo similar tiempo atrás cuando paso lo de James, aun mas… habíamos peleado por culpa de Victoria y yo la había defendido en lugar de poner en primer lugar a la mujer que amo, "si te quiere lejos de ella", esas palabras estrujaron mi corazón, que pasaría si Bella no me perdonaba, no, no, no… ella no podría hacer eso, claro que lo haría Edward y merecido lo tendrías…hablo de nuevo mi conciencia.

La puerta se abrió sacándome de mis suposiciones, un joven un poco más mayor que yo salió, era el doctor —soy su esposo ¿Cómo está?— le pregunte angustiado.

—Señor Cullen, su esposa está estable, solo ha sido un desmayo por tanta tensión, aunque debe de tener cuidado, falta poco para que su embarazo llegue a término debe de estar tranquila no debe de estar bajo estrés si no queremos que el parto se complique ¿me entiende? —pregunto amablemente.

—Sí, he entendido ¿puedo pasar? — pregunte con nervios.

—Claro, con su permiso—dijo retirándose.

—Gracias, lo acompaño—

—No se preocupe conozco la salida— me dijo brindándome una cálida sonrisa.

Abrí la puerta, Bella se encontraba mirando atreves de la ventana hacia la noche sin estrellas que reflejaba el panorama—Bella —le hable haciendo que me mirara al escuchar mi voz— ¿Cómo estás? —le pregunte mirando a esos hermosos ojos.

Sus lágrimas descendieron rápidamente —bien— se limitó a responder.

—lo…lo siento Bella— le dije arrodillándome quedando a su altura— siento mucho haberte lastimado— le dije afligido al darme cuenta de lo que pude a ver ocasionado.

—Lo prometiste…—susurro derramando más lágrimas—lo prometiste y no lo cumpliste—sollozo. Me levante para rodearla con mis brazos, temí a su rechazo pero necesitaba intentarlo. Bella se aferró a mí como si su vida dependiera de ello, pero era mi vida la que dependía de ella, la aferre más a mí con cuidado de no lastimar a nuestro hijo, empecé a trazar círculos en su espalda para tratar de tranquilizarla, ninguno de los dos hablo por indefinido tiempo, sentí que su respiración se tranquilizaba y los sollozos disminuían — ¿Por qué? — susurro aferrándose a mí.

—Lo siento tanto Bella, ¡por favor perdóname! — Rogué—Hay una explicación para todo—le dije soltándola lentamente.

—No quiero oírte, permitiste que entrara a nuestras vidas y nos destrozara— me dijo mirándome con tristeza.

—Bella, por favor…déjame explicarte—volví a rogar.

— ¡NO! — Grito—vete, sal de aquí— empezó a llorar de nuevo.

—Amor, por favor…déjame explicarte por favor.

Se levantó y camino sin siquiera mirarme, salí de tras de ella no podía perderla. —Bella, tenemos que hablar— le dije llegando a al sofá donde se encontraba con Jacob.

—Alice, Vanessa y Jasper, se han ido— me dijo Jacob mirándome — regresaran, mañana…yo solo me quede para ver si Bella estaba bien—asentí con la cabeza.

—Me iré con mis padres a Forks —me dijo Bella dejándome aturdido.

—No puedes irte—le dije desesperado —no puedes abandonarme y menos después de que te desmayaras— le pedí.

—Creí que te había pasado algo, sufrí más de ocho horas sin saber dónde estabas, temía que te hubiera pasado algo, tu celular mandaba a buzón, tenía tanto miedo hasta que llame y me dijeron que saliste en compañía de una señorita llamada Victoria, hay mis esperanzas cayeron, le elegiste a ella…—respiro profundo — y yo no puedo luchar contra eso—dijo bajando la mirada—es mejor que pongamos distancia de por medio, te prometo mantenerte al tanto de mi embarazo y cuando llegue la hora, le pediré a mi padre que te avise— me dijo derramando más lágrimas de las cuales yo era el culpable.

—Por favor Bella no te puedes ir así, no me puedes alejar de Tony…yo…yo te amo, fui un estúpido al creer en esa mujer, he aprendido mi lección, perdóname amor…no…no puedo vivir sin ustedes—

—Bell´s— la llamo Jacob— sé que no te diría esto si no lo creyera y lo sabes ¿no es así?—Bella asintió —escúchalo, no te precipites a tomar una decisión errónea—Bella negó con la cabeza, Jacob tomo su mano apretándola ligeramente —escúchalo, sé que tiene parte de culpa… pero sé que lo amas y todo mundo comete burreses… aunque sean unas muy grandes…yo soy una prueba de ello—dijo a media sonrisa.

Se levantó y camino hacia la puerta—Jacob… — lo llamo Bella.

—Si decides irte llámame y yo mismo te llevare hasta Forks—dijo, interrumpiendo lo que quería decir, Bella asintió y se quedó sumida en sus pensamientos.

—Humíllate, arrástrate, cuéntale todo, suplícale y ruégale...sé que la amas… y también sé que es tu última oportunidad y lo sabes—me dijo palmeando mi espalda.

—Gracias—le dije. Pasaron minutos y nadie decía nada, no lograba que salieran las palabras de mi boca.

— ¿Habla de una vez Edward? — me dijo Bella, mirándome a los ojos después de tanto rato.

—Es verdad que me encontré a Victoria en la clínica, llego desesperada diciendo que la habían robado, yo le creí, me pidió que la llevara a su casa y dude en hacerlo pero se veía tan mal que no lo pensé dos veces, cuando hice eso pensaba en ti, es decir, jamás en mi vida quiero que te pase algo parecido, pero pensaba que si te sucediera quisiera que alguien te ayudara, así que por eso lo hice, trate de llamarte pero me quede sin pila y el teléfono de la casa de Victoria según ella estaba descompuesto—mis ojos estaban conectados con los de Bella, no podía dejar de mirarla quería demostrarle que no mentía —ella decidió irse a dormir y yo me quede ahí, una vez más a petición de ella pues tenía miedo, después de mucho tiempo bajo y me ofreció de cenar, acepte porque la verdad tenía mucha hambre, bebí un poco de jugo por que el resto lo derrame en la mesa y agradezco haber hecho eso—ahora venía la parte más difícil, tome aire y lo solté— Victoria se restregó contra mí y me ofreció llevarme a su cama — la respiración de Bella se agito, vi cómo se tapaba la boca para no gritar.

— ¿Estás bien? — pregunte llegando hasta ella.

—Di…dime que no—susurro aterrada, entonces comprendí su miedo.

—Mírame— le pedí, como no accedía, tome su cara entre mis manos y sus ojos se posaron en los míos— no tuve nada que ver con ella, a la única mujer que amo es a ti, después de eso supe quién era Victoria en verdad, cuál era su verdadera cara—solo recordarlo me daba coraje— el teléfono sonó, lo cual se me había hecho raro, pues según ella estaba descompuesto, vi su cara de pánico y antes que lo tomara yo llegue hasta él, las palabras que oí fueron mi tormento y pesadilla, pues había peleado contigo, habíamos estado distanciado por culpa de ella y todo era su plan…— le dije sintiéndome mal.

—yo sabía… que algo planeaba, ¿pero qué plan? — me dijo Bella intrigada.

—El que llamo era James diciendo que todo era una venganza, que si ya había conseguido llevarme a la cama y que todo era por tu culpa, después de echárselo en cara a Victoria, ella no lo negó—pase mis manos por mi cabello— la muy cínica lo sostuvo, diciéndome que también lo del robo había sido mentira, que lo que quería era vernos destrozados así como ella estaba por lo de James, comencé a sentirme mareado así que quise salir de ahí, antes de que olvidara que era una mujer y acabara golpeándola, pero ella siguió insistiendo y confesó que había puesto algo en mi bebida para cumplir sus planes, como pude llegue hasta la puerta al oír unos golpes y cuando abrí, sentí un alivio al ver a Jasper y Jacob…—respire profundo— Jacob vio a Victoria sin camisa y saco conclusiones erróneas— Bella se tensó, así que me apresure hablar — ella se la quitó para usar sus armas pues ya había sido descubierta, yo solo la ignore y le pedí ayuda a los chicos pues me sentía mal, salimos de ahí con los gritos y amenazas de Victoria, les dije que me llevaran al doctor… y de ahí es de dónde vengo, después de que me dieran de alta porque Victoria había querido drogarme para poder llevar su plan en marcha— termine contando.

—Yo…yo lo sabía y te lo dije— consiguió decir.

—Lo sé y no sabes cuánto lo siento, si pudiera regresaría el tiempo, pero no puedo ¡No puedo!— grite derrumbándome en el sillón, llorando como un niño indefenso, así me sentía en esos momentos. —dime que me crees Bella, dime qué crees lo que te he contado, te juro que nada paso amor, fui…fui un ciego, al no darme cuenta de la clase de persona que era—

—Te creo Edward, lo veo en tus ojos, veo la sinceridad en ellos… pero lo que me duele es que no creyeras en mi—me dijo acariciando mi mejilla, sentir su tacto fue tan reconfortante.

—Ahora lo sé amor, no sabes cuánto me arrepiento y tendré que vivir con eso, pero por favor no me dejes, me muero sin ti y sin Tony me muero— le dije volviendo a llorar.

—shhh…shhh— me dijo Bella acariciando mi cabello. –Estoy aquí Edward, no pienso irme- me dijo con voz clara y precisa.

— ¿Lo dices enserio?, repítelo de nuevo— le pedí pensando que había escuchado mal.

Una media sonrisa se formó en su cara —estamos aquí— me dijo depositando mis manos en su vientre — y no nos vamos a ir… Victoria no va obtener su propósito ni ella ni James, van a destruirnos, nuestro amor es más grande y podemos luchar contra esto— en su mirada había determinación y amor.

—Te amo— susurre antes de abrazarla contra mí —te amo tanto…que temí perderte—

—Yo también temí eso Edward…pero no vamos a dejar que esto nos separe… sé que no me engañaste, pero siento que no confías tanto en mi como en yo en ti—dijo bajando la mirada.

—Bella— levante su mentón para que me viera — he cometido muchas tarugadas en estos días, jamás podre dejar de pedirte perdón, confió en ti con los ojos cerrados, sé que te sientes traicionada con referente a Victoria, pero supo jugar sus cartas también como James, ambos son unos malditos, es mejor que los enterremos y continuemos, te pido perdón Bella no debí dudar de ti, lo siento— le dije acariciando su mejilla— No me cansare de pedirte perdón todos los días y eso no aliviara el dolor de saber que te hice daño, no sé qué hice para merecerte, eres demasiado para mí—

—Vamos hacer una cosa —me dijo tomando mi cara entre sus manos —nada de Victoria y James, a partir de ahora solo seremos Edward, Anthony y Bella… ¿de acuerdo? —Asentí — bien, porque no te pienso ni quiero que te atormentes por lo que paso, el pasado ya es pasado y al menos que sea algo bonito es bueno recordar ¡ok! —de nuevo asentí.

—Te amo— susurre besándola suavemente, me sentí en casa cuando nuestros labios se amoldaron, puse las manos en su vientre y mi bebe empezó a patear—te amo peque—susurre bajando a darle un beso donde había pateado—tú y mamá son lo más importante en mi vida—le dije mirando a Bella quien tenía sus ojos llenos de lágrimas.

—Te amo Edward—susurro besándome, un beso tierno demostrándonos el amor que sentíamos el uno por el otro, ese amor que seguía intacto y crecía con el tiempo, haciéndose más grande y fuerte. Jamás iba a permitir que alguien volviera a dañarnos, era una promesa a mí mismo que planeaba cumplir.

—Edward—susurro mientras que estamos abrazados.

—Dime pequeña— le dije acariciando su cabello.

—Tengo que llamar a Jacob y Alice—

—Tienes razón, deben de estar preocupados sobre todo Alice— asintió tomando el teléfono de la mesita.

Tras varios minutos terminamos la llamada con mi hermana quien sutilmente me amenazó con dejarme sin descendencia si volvía hacerle daño a Bella, cosa que no iba a volver hacer, yo amaba a Bella y jamás la volvería a dañar de cualquier manera posible, la invitamos a comer mañana y ella y Jasper accedieron encantados.

Después telefoneamos a Jacob, quien estaba feliz con la noticia de que nos habíamos contentado, también lo invitamos a comer y junto con Vanessa charlamos unos minutos por altavoz antes de colgar.

—Vamos a dormir, debes descansar— le dije tendiéndole mi mano para que la tomara.

—Sí, me siento cansada—dijo levantándose con mi ayuda, la ayude a cambiarse y le tendí las sabanas para taparla, acomodo su cabeza en mi pecho y empecé acariciar su vientre mientras que tarareaba su canción. — Te amo— susurro antes de caer rendida al mundo de los sueños.

—Yo también los amo— susurre besando su frente antes de dormir para olvidar todo este horrible día.


Bueno después de que Edward no creyera en Bella, solito se dio cuenta de lo que estuvo a punto de perder... estuve a nada de estrangularlo por testarudo.

Gracias a Dios el susto de Bella no pasó a mayores y ahora están juntos, sin terceros de por medio.

Nos leemos la próxima semana.

Una oración por todo ser humano que habita la tierra, de corazón se los pido.

Lizzi M