Hoola mis niñas...Aqui andamos de nuevo...

Primero que todo...Quiero desearles lo mejor para este año que estamos empezando, que sea un inicio para todos de nuevas metas, sueños e ilusiones que con mucho esfuerzo y dedicación podamos cumplir.

Agradecemos siempre su fidelidad y paciencia en este año anterior y este nuevo viene...sus comentarios reviews y mensajes son nuestro aliciente para continuar a pesar de tantas dificultades que se nos han presentado ultimamente, sé que es una excusa bastante gastada jaja ademas de ser "escritora" o bueno hacemos el intento por hacerlo también somos lectoras y hemos leido eso siempre...pero es la verdad hay diversas cosas, actividades y sitaciones en la vida que requieren de nuestro tiempo...nuevos proyectos, la familia, el trabajo, el estudio en fin...Les agradezcemos su comprensión

No las hacemos esperar mas disfruten el cap. nos leemos abajo... :)


Bella Pov

-Edward hijo - se escucho la voz de Esme llorosa y desesperada - Es Carlisle

-Que pasa Madre? Me hablas a esta hora de la noche para hablar de Carlisle

-Edward! - lo regañe en vos baja para que no se escuchara

-Hijo….lo siento…sé que no es tu problema…ni te importa…pero me siento sola y desesperada y no sabía a quién acudir - decía entre llantos, miré de nuevo a Edward, abriendo mis ojos…regañándolo en silencio para que no fuera tan desconsiderado con su madre

-Lo siento Mamá - respiro profundo – Tranquilízate…si me importas claro que me importas…sabes que cuentas conmigo, no vuelvas a decir eso por favor – su vos se había suavizado - Dime que te sucede, Estas bien? Necesitas que vaya por ti? - dijo lo ultimo como esperando mi aprobación, a lo que asentí…claro que podía ir con ella

-Es tu padre….yo estoy bien hijo…puedes venir y te explico todo aquí, no es necesario que lo veas, solamente necesito de tu compañía, estoy en el hospital

-Si madre enseguida estoy contigo no te preocupes - le indique que yo también lo acompañaría, a lo que rápidamente negó con la cabeza, le hice la mirada insistente que si iría y se dio por vencido – Estaremos Mamá, Bella quiere acompañarme

-Gracias…se los agradezco, de verdad me siento sola, tienes una gran mujer Hijo, aquí los espero

-Lo sé madre gracias - dijo acariciando mi mejía – NO estas sola yo estamos contigo, vamos en camino – Cortó la llamada

-Amor, lo siento…creo que no podemos seguir, pero no es necesario que vayas, es tarde hace mucho frío, además las niñas pueden necesitarte

-Edward, tu madre te necesita, yo quiero acompañarte, tal vez puedo apoyarla o ayudarla en algo también, dijo que se sentía sola, pues quizás le ayude también mi compañía…Y no podemos seguir Sr. Cullen pero dejamos esto pendiente, no crea que se me escapa

-Bella! - dijo dirigiéndose a su parte del armario para sacar ropa y cambiarse ya que estaba solamente con el pantalón de la pijama, me levanté a hacer yo lo mismo…la lencería tendría que esperar

-Señora Cullen, que no se le olvide – dije en tono serio, pero en broma, se acerco a mí me dio un suave abrazo y un piquito y me dijo

-Como olvidar que eres Mi señora mi cielo

Nos arreglamos para salir con ropa deportiva, con pans, sudadera y tennis, mientras Edward bajaba a sacar el vehículo, me dirigí a verificar que las niñas estuvieran dormidas y en tranquilidad, así estaban efectivamente….Como lo había previsto para otras fines…Fui a la habitación de las enfermeras a avisarles de la "emergencia familiar" que nos había ocurrido, se levantaron para estar al pendiente de las niñas, afortunadamente teníamos leche de formula recomendada por la pediatra por cualquier situación que se presentará o simplemente por si el algún momento la materna no fuera suficiente ya que eran dos boquitas que alimentar y muy comelonas por cierto. Después de darles mil indicaciones a las enfermeras, verificar nuevamente que las niñas estuvieran bien y despedirnos de las niñas, salimos rumbo al hospital.

El camino fue callado, no iba molesto pero si pensativo, podía notar su ceño fruncido, nuestras manos iban entrelazadas yo acariciaba su muñeca con mi dedo dándole apoyo y tratando de tranquilizarlo.

Al llegar al hospital, solicitó información y nos dirigimos hacía la sala en la que nos indicaron estaba Carlisle, Esme estaba sentada frente a la habitación, se le notaba bastante cansada, sus ojos estaban enrojecidos e inflamados de tanto llorar.

-Mamá que sucede?

-Hijo, Bella…Gracias, que bueno que están aquí…lamento molestarlos, se que él no se merece que estén acá

-Que le sucedió Mamá, que es lo que tiene?

-Cáncer – dijo casi en susurro, cayendo sentada nuevamente en el sillón que estaba sentada, rápidamente me acomodé a su lado y Edward al otro tome una de su mano entre las mías mientras continuaba hablando – Tenía varios días que lo observaba bastante mal…siempre estaba cansado y mas enojado que de costumbre, por esa razón yo evitaba cruzarme con él, habían días completos en los que no lo veía, me molestaba tanto su actitud a…a – entendí a quien se refería – Entonces lo evitaba, el Doctor dice que tiene años padeciendo que al parecer últimamente se ha descuidado mucho…yo no lo sabía….me siento tan mal por no haberlo apoyado todo este tiempo, se que su carácter ha sido difícil pero ante todo es mi esposo y lo amo…el doctor dice que si no continua con su tratamiento ira deteriorándose poco a poco, el cáncer avanzara y … y … morirá – dijo lo ultimo y empezó a llorar desconsoladamente

-Calma Mamá… no te preocupes, estaremos con él, haremos que cumpla su tratamiento, yo estoy contigo – lo mire para que continuara – estamos contigo, somos una familia

-Tranquila, Esme hay que confiar en Dios…podremos sobrellevar esto - dije convencida

-Gracias, hijos, gracias por estar aquí - mi corazón se alegro al escucharla, sentía que poco a poco estábamos formando una familia.

Estuvimos mucho tiempo en el hospital esperando a tener noticias de Carlisle, Edward estaba bastante pensativo, en un momento se alejo de donde estábamos sentados junto a Esme y se detuvo en una pared que tenía una amplia ventana, completamente perdido viendo a través de ella, pasaron varios minutos y su actitud me estaba preocupando sabía que estaba bastante mal, este nuevo acontecimiento con su padre le estaba afectando, Carlisle se había comportado de una forma que no quiero recordar con mis hijas, conmigo no importaba pero el desprecio a nuestras hijas había dolido y mucho, pero también era su padre y ahora más que nunca necesitaba de su apoyo, no sabíamos cual iba a ser la reacción de Carlisle, al saber que ahora todos estábamos enterados de su enfermedad que trató de ocultar tanto tiempo, tampoco sabíamos si iba a permitir un acercamiento.

Pasaron varios minutos y no soporte mas, sigilosamente me levante de mi asiento, le indique a Esme con la mirada que regresaba unos minutos, a lo que solamente me dedicó una sonrisa, a paso lento pero seguro me acerque hasta mi esposo que en cuanto me vio me brindo una risa bastante sincera y entendí que por lo menos entre nosotros las cosas estaban bien…me acerque más segura todavía y me refugie en sus brazos, ambos necesitábamos de los brazos del otro, escondió su rostro en mi cuello y lo escuchaba respirar profundamente, estuvimos varios minutos en esa posición

-Que voy a hacer amor? - pregunto en casi un susurro

-Que te dice tu corazón? – pregunte suavemente y toque el lugar en el que estaba ubicado su corazón

-Siento la necesidad de apoyar y proteger a Esme también siento el deseo de no permitir que mi padre se deje morir… pero me cuesta acercarme a él cuando nos ha dañado tanto, no sé cómo hacerlo – admitió casi en un susurro

-Es fácil, solo sigue tu instinto, ya que las intenciones y el deseo lo tienes, haz lo que sientas el deseo de hacer, recuerda que tu madre te necesita, tu padre aunque sea duro y no sepamos cómo va a reaccionar también va a necesitar de ti…y pues también puede contar conmigo si así lo quiere

-Solo podre hacerlo si tú estás conmigo amor, necesito de tu amor para sobrellevar esto

-Siempre estaré contigo amor…siempre

-Que hice para merecer una mujer como tú, enséñame a ser como tu amor, a tener ese enorme corazón, enséñame a olvidar, a perdonar

-Con amor todo es posible, tiempo al tiempo amor…el tiempo curara todo

Estuvimos abrazados mucho tiempo esperando, cuando el cansancio se hizo presente, regresamos a acomodarnos junto a Esme.

Estuvimos casi toda la noche en el hospital, llamé varias veces a casa para verificar que todo estuviera bien, las enfermeras tenían todo bajo control.

Regresamos a casa después de tener la confirmación del doctor que la crisis estaba controlada, le habían aplicado quimioterapia y por el momento estaba controlado, si bien tendría que quedase unos días en el hospital, afortunadamente el peligro había pasado, pero era importante continuar en el tratamiento para que no siguiera expandiéndose y no recaer en otra crisis en la que probablemente no tendría tanta suerte. Esme insistió mucho en que ella se quedaría a acompañar a Carlisle, el médico insistió en que no era necesario, pero mi suegra era bastante terca y prácticamente nos sacó a la fuerza del hospital y se quedó ella velando el sueño de su esposo.

Cuando llegamos a casa, se estaban haciendo presente las primeras luces del amanecer, llegue justo a tiempo cuando mis hijas estaban despertando…corrí rápidamente a amamantarlas ya que mis pechos estaban completamente llenos y si nos tardamos un poco mas hubiera tenido un accidente un poco vergonzoso. Edward me acompañó hasta que las niñas estuvieron completamente dormidas. Rápidamente caímos igualmente en un profundo sueño, estábamos realmente cansados, había sido un día demasiado largo y con muchas emociones.

Desperté sintiendo un enorme vacío en mi cama, ya que inconscientemente busque el cuerpo de mi esposo para abrazarlo y no lo encontré, me removí incomoda buscándolo en la habitación pero tampoco estaba, no lo escuche tampoco en la ducha, vi el reloj en la mesita junto a mi cama y ya eran las 2 de la tarde, me levanté completamente asustada, como había sido tan inconsciente de olvidarme tanto tiempo de mis hijas. Corrí a toda prisa a su habitación, al llegar ahí encontré a mi Edward, sentado en el sofá con Nati en sus brazos, terminándose su biberón, me hizo señas para que no hiciera ruido, con mucho silencio me acerque a ellos y me senté junto a él…mi hija estaba casi dormida, succionaba muy lentamente su biberón, Edward me sonrió y paro su hermosa boca indicándome que le diera un beso, gustosamente se lo di, después de unos minutos en los que ya Nati no hacía ningún movimiento en su boquita la acomodó en su cunita, tomó mi mano cerro con mucho silencio la puerta y me llevó a nuestra habitación

-Porque no me despertaste, hace cuanto estas despierto? Podría haberte ayudado, no es justo que las descuide tanto, no sé cómo no escuche su llanto

-Tranquila princesa, acabo de despertar no hace ni media hora que desperté, me pareció raro el silencio en la habitación de las niñas, tú estabas muy dormida, me levante a su habitación en cuanto entre empezó a removerse Fiore, la atendí antes que llorará, casi cuando iba a terminar con ella, pude ver a Nati que empezaba a hacer pucheritos graciosos como buscando algo que succionar y la tome igual antes que llorará y tu llegaste cuanto estaba por quedarse dormida de nuevo, no las escuchaste porque no lloraron

-Sabes que me asuste mucho, me sentí mala madre, pensé que habían aguantado hambre y se habían dormido de tanto llorar mientras yo dormía felizmente….también no me gusto despertar sin tenerte a mi lado

-No han aguantado hambre, pude ver una nota de las enfermeras y no hace más de 3 horas las habían alimentado, tu sabes cómo son nuestras hijas de puntuales con sus comidas, yo llegue justo a tiempo, tranquila eres la mejor madre del mundo…y con respecto a no despertar juntos lo siento…pero tienes que entender que hay otras dos mujeres en mi vida…y no siempre podre despertar junto a ti

-Suena loco, pero me gusta como sonó eso…solo con esas dos mujercitas estoy dispuesta a compartirte y a compartir los despertares

-Buenos días mi cielo – dijo besándome suavemente

-Buenos días amor – respondí abrazándolo

-Vas a ir al hospital? – pregunté sin alejarme de él acariciando su espalda

-Hable con Esme, me dijo que no era necesario, pero pienso darme una vuelta al final de la tarde porque? Me quieres acompañar?

-Si tu quieres iré contigo…al final de la tarde me parece bien, me da suficiente tiempo

- Si amor, descansa se que estas cansada

-No pensaba precisamente en descansar, anoche dejamos algo pendiente – dije mientras lentamente lo tumbaba en la cama quedando acostada sobre él

-De verdad no estás cansada?

-He dormido suficiente y tú? – pregunte con temor a su respuesta

-Estoy bien

-Perfecto - dije mientras me apoderaba de sus labios y comenzaba a desabotonar su pijama

-Segura amor – pregunto acariciando mi espalda

-Edward…no empecemos con la misma conversación de ayer

-Pararemos ante cualquier síntoma de molestia…no sabes cuánto te deseo mi amor, pero lo que menos quiero es lastimarte

-Yo también te deseo tanto…hazme el amor Edward….hazme el amor lentamente y sin prisa - dije en susurro mientras besaba el lóbulo de su oreja

Sus caricias fueron descendiendo de mi espala a mis piernas y mis muslos levanto mi camisón y sus manos subieron tocando directamente mi piel…solo con un par de caricias y mi libido estaba a mil, definitivamente o Edward tenía un mapa de mi cuerpo o la abstinencia me estaba pasando factura. Lentamente lo despoje de su camisa, me perdí acariciando y besando su torso definido, muy despacio se fue levantado poco a poco, hasta que se deshizo de su pantalón, quedando completamente desnudo y yo a horcadas sobre él. Nuestros besos eran intensos y las caricias no paraban...colocó sus manos bajo mis muslos para sostenerme y se deslizó hacia atrás, colocó varias almohadas en línea y detuvo su espalda en ellas, levantó mi camisón, obedientemente y sin dejar de besarlo levante mis manos para que pudiera sacarlo, lentamente se deshizo de mis bragas

-Quiero que tu lleves el control amor, no quiero hacerte daño – dijo mientras besaba suavemente mis senos

-Relájate amor, será perfecto como siempre – volvimos a besarnos con pasión, suavemente me fui acomodando mejor a mi objetivo, estaba más que preparada, sus besos y sus caricias estaban por llevarme al clímax, me sostuve un poco de sus hombros y lentamente fui introduciéndolo en mi...la sensación fue en un principio incomoda no dolorosa en absoluto pero si un poco extraña, me sentía casi casi como la primera vez, sentí cada centímetro de su miembro entrar poco a poco en mí, creo que Edward también lo sintió ya que sentí pujar a medida que yo iba bajando, cuando estuvo completamente dentro de mí, se quedo completamente quieto y me inmovilizó con sus manos y descanso su frente en la mía

- Estas bien – pregunto en un susurro

-Perfectamente amor – lo bese de nuevo y empecé a moverme lentamente sobre él, trataba de controlar mis movimientos con sus manos, cuando yo me movía un poco más rápido – relájate amor o no disfrutaras, estoy perfectamente - dije suavemente en su oído, continúe moviéndome un poco más, poco a poco me iba permitiendo acelerar mis movimientos y cambiar la dirección de ellos, en esa misma posición me fue empujando hacia atrás hasta que caí de espaldas a la cama y él siguió embistiéndome lentamente, era una sensación única y maravillosa…

-Oh…Edward…amor – dije entre jadeos por sus movimientos

-Te amo princesa – dijo mientras me besaba, sus movimientos era cada vez más lentos y pausados, no dudaría que llegaría más que al límite, pero estaba alargando mi tortura, estaba desesperada necesitaba más de él, despacio muy despacio para que no se alarmará con su sobreprotección, enrolle mis pies en su cintura indicándole que necesitaba mas

-Mueve mi amor – dije en su oído – necesito más

-Bella – dijo en vos suave

-Anda solo un poquito más - dije besándolo y apretando sus muslos, acción que pareció encenderlo ya que fue aumentando sus movimientos dándome justo lo que necesitaba.

Sus embestidas eran perfectas, no soporte mas y después de unos minutos sentí que mis paredes comenzaban a contraerse…mi mundo se bloqueo completamente no veía nada ni sabía nada, únicamente estaba perdida en las sensación extremadamente potente que estaba experimentado

-Ahhh Edward – dije entre jadeos sintiendo mi fulminante clímax recorriendo todo mi cuerpo, me quede en la misma posición y ayude un poco con mis movimientos, minutos después sentí a Edward correrse dentro de mí

-Perfecta…simplemente…perfecta y toda mía…te amo amor- decía entre jadeos presionándome fuertemente contra él, nos giró dejándome sobre él, nos cubrió con una de las sábanas

Pasaron unos minutos en los que nuestras respiraciones se fueron normalizando.

-Soñaba con tenerte de nuevo entre mis brazos de esta manera

-Pues no lo parece amor, pensé que iba a tener que violarte – dije en broma a su comentario

-Bella, no sabes lo que he sufrido todos estos días, pero primero estas tu, te deseaba con locura, pero nunca haría algo que te lastimara

-Lo sé mi vida, gracias – dije levantando mi cara y dándole un corto beso, de repente lo sentí tensarse

-Bella….no quiero arruinar el momento pero…hay algo que..

Inmediatamente reaccioné y las pocas inseguridades que tenía surgieron en mi…¿no le había gustado? ¿Ya no le gustaba mi cuerpo?

-Tranquila amor relájate -dijo sintiendo mi reacción – Sabes que siempre estaré contigo

-No entiendo que sucede? - pregunte asustada

-Pues…fue maravilloso…no te asustes…pero…Bella todo sucedió tan rápido que no use protección – admitió en tono completamente preocupado – No me malinterpretes mi vida, quiero tener cuántos hijos vengan solo si es contigo, pero es muy pronto lo que menos quiero es que afecte a tu salud y yo sé que necesitas tiempo para reponerte y….

-Edward, tranquilo – corté sus preocupaciones – te dije que había asistido a mi control, el doctor me ha revisado como te lo había dicho estoy perfectamente, también me ha recetado la píldora, así es que estamos cubiertos – bromee con él guiñándole un ojo, broma que quizás no le entendió o no le gusto

-Qué pasa? – pregunte por su silencio, aunque tenía una leve idea por donde iba la cosa

-La píldora no te causa ningún daño?

-Hay Edward - dije dándole un fuerte beso – Me encanta que seas tan sobreprotector – lo bese de nuevo – No me hace ningún daño…digo es normal, además creo que igual la hubiera tenido que tomar para regular mi periodo

-Bueno siendo así, me parece – me guiño un ojo – estamos cubiertos - repitió mi broma

-Que te parece si seguimos haciendo uso de esa cobertura – dije besándolo de nuevo invitándolo para iniciar una ronda mas, a la que muy dispuesto aceptó.

Los días iban pasando lentamente, Carlisle estaba reponiéndose a paso lento, había superado la crisis y le continuaban aplicando iba reponiendo pero en general se había deteriorado bastante, a pesar que casi siempre acompañaba a Edward al hospital, solamente lo había visto en un par de ocasiones mientras estaba dormido. Edward me había comentado que la relación entre ellos no había avanzado mucho, a pesar que estaba enfermo Carlisle no era una persona para nada fácil, cruzaban solamente un par de palabras , pero Edward estaba muy preocupado ya que siempre observaba a Carlisle triste y con la mirada perdida. Esme estaba feliz cuando le dijeron que podía llevárselo y continuar siempre el tratamiento desde casa.

Mi relación con Esme había avanzado mucho mas, siempre que podía visitaba a las niñas, quienes conocían perfectamente los brazos de su abuelita, eran unas consentidas con ella, Pasábamos largas horas compartiendo conversación, tanto en mi casa como en el hospital mientras le hacía compañía, me aconsejaba sobre los cuidos con las niñas, así como también compartía sus experiencia con la infancia de sus tres hijos.

Fiore y Nati cada día estaban más hermosas, mi vida no podía ser más perfecta, tenía un marido único, que me amaba y estaba siempre al pendiente de mis necesidades y preocupado por complacerme a mí y a nuestras hijas, compartíamos mucho tiempo con las niñas jugando con ellas, disfrutando cada una de sus etapas, también compartíamos nuestro tiempo de pareja amándonos cada noche con esa pasión que no sabía que existía en mí, esa pasión oculta que Edward había despertado en mí y estaba segura que nunca desparecería.

Hoy era un día para nosotros, Edward me había invitado a ir al cine y luego a cenar, no era rara esta invitación siempre que podíamos nos dábamos una escapadita para compartir tiempo juntos fuera de todo, ya fuera al cine, al teatro o a cenar, también lo acompañaba a varios de los eventos que organizaba su empresa.

-Lista mi vida – preguntó Edward asomándose a la habitación, yo estaba terminando de arreglarme, un atuendo bastante casual, me levanté de mi tocador y camine acercándome a él

-Estas más que hermosa

-Gracias, tu también estas muy guapo, me estoy tentando a cambiar de planes – jugué un poco con él acercándome y rodeándolo con mis brazos en su cintura, sonrió de una manera sexy y me dio un corto beso

-Cuando regresemos señora Cullen, sus deseos serán ordenes

-Podemos irnos entonces, las niñas?

-Todo bien princesa, están dormiditas y las enfermeras estarán al pendiente, podemos irnos tranquilos

Pasé por la habitación despidiéndome de mis angelitos que como había dicho su padre estaban profundamente dormidas.

Fue una noche estupenda, como todos los momentos que compartía con él, vimos una comedia romántica y cenamos en mi restaurante favorito, regresamos a casa pasada la media noche, después de verificar que las niñas estuvieran bien tal y como me lo había dicho mis deseos fueron ordenes y una vez más nos amamos de una manera sublime hasta el amanecer.


Que les pareció?

Estamos muy muy cerca del final...Con mucho pesar nos despediremos de esta historia.

Merecemos un review?

Quejas, comentarios o sugerencias...ya saben que hacer CIAOOO