* Yamii Leguizamon Muchas gracias por todo tu apoyo! Me hace muy feliz que te gusten tanto mis historias C:

* Marierux Muchas gracias! Ya estoy de regreso de mis vacaciones, así que vuelvo a escribir seguido ;)

Aquí el nuevo capítulo.

* jeny Algunas cosas se van a aclarar hoy.

* AdrianaBotero2 Tú lo has dicho, Jordan anda en terribles pasos y Kurt pagó las consecuencias.

Hoy sabrás que sucede con él.

* KarenAlfaroA Gracias! Me alegra que te esté gustando =)

* andersonxhummel Jordan está metido en muchos problemas =/

Muchas gracias por tus palabras! Me motivan para seguir adelante con esta historia.

Kurt no se va a dar por vencido hasta que Blaine sepa lo que tiene que decirle y Santana seguirá ayudando en todo momento.


CAPÍTULO 26:

"Aclaraciones"


.

Santana estaba trabajando, había sido un día bastante ocupado y la clientela parecía aumentar, por lo cual estaba agradecida, aunque agotada. Al parecer cada vez había más personas a las que les interesaba contactar a sus difuntos o que les leyeran las cartas.

- ¿Cuántos más faltan?

- Sólo queda una persona – contestó Holly – aunque tiene una petición un poco extraña.

- ¿Extraña? ¿Por qué?

- Quiere ponerse en contacto con alguien.

- ¿Y qué es lo raro en eso? Muchos vienen por esa misma razón.

- No quiere contactar a un muerto sino a un vivo.

- ¡Eso es absurdo! – expresó Kitty rodando los ojos – No vienes a lugares como este para eso. Existen tantas redes sociales en la actualidad. Es fácil encontrar a una persona.

- No es precisamente a una persona lo que quiere contactar.

- Ya me perdí – dijo Unique haciendo un gesto raro – Entonces, ¿a quién quiere contactar? Porque dijiste que a un vivo, pero no es a una persona.

- Creo que es mejor que él mismo explique lo que quiere.

- Todos a sus posiciones – dijo Santana poniéndose de pie y corriendo a su lugar.

Un hombre joven con un semblante triste entró sin prestar atención a las decoraciones raras ni a los vestuarios estrambóticos de los asistentes y sólo se sentó donde le indicaron.

Luego de la presentación correspondiente, la latina entró y se sentó frente al joven – Me dijeron que tienes una petición especial, ¿en qué puedo ayudarte?

- No sé si esto es real o es sólo una farsa. Ni siquiera estoy seguro de si lo que voy a pedir sea posible.

- Me ofende tu duda, claro que es real. Además, no hay imposibles para Madame Santana.

- Bien... Verás, mi esposo fue atacado y como consecuencia de aquel acto está en un hospital en estado de coma, sin embargo ha habido ocasiones en las que he podido sentir su presencia, su toque, hasta podría asegurar que he escuchado su voz.

Y también está una persona que me dice que él está tratando de ponerse en contacto conmigo con su ayuda, pero no...

- ¿Blaine Anderson?

- ¿Si?

- Soy Santana López.

La semana había transcurrido y Blaine pensaba en todo lo que la chica le había dicho sobre Kurt, y realmente quería creer en ello, necesitaba creer que él estaba luchando para despertar. Sin embargo, parecía que no estaba dando resultado porque la condición crítica en la que se encontraba no mejoraba.

En la mañana había sido citado por el Dr. Harris para indicarle que habían pensado desconectar los aparatos que mantenían con vida al ojiazul porque eso era lo mejor en esas situaciones, pero sólo él como su esposo, podía tomar esa decisión.

La reacción del moreno había sido terrible, un ataque de histeria y pánico se apoderó de él y tuvo que ser controlado por seguridad hasta que el Dr. Miller llegó y fue informado de lo ocurrido, razón por la cual tuvo una fuerte discusión con Harris, ya que Kurt era su paciente y nadie tenía por qué involucrarse, ni deberían haber llamado a Blaine para decirle algo tan terrible.

Luego de una plática extensa, Miller dejó al ojimiel ver a su esposo por un par de minutos y después le aconsejó que fuese a casa a descansar un poco.

El castaño había presenciado parte de la escena y le dolía ver así a su amor, pensaba que tal vez era su culpa por todo el tiempo que había permanecido ausente de su cuerpo.

"En lugar de mejoría, ha ido empeorando. No tiene ningún sentido tenerlo conectado a tantos aparatos Sr. Anderson, eso no es vida. No se confunda, su esposo no está viviendo, está sobreviviendo de forma artificial, es por eso que lo mejor en estos casos, para evitar seguir extendiendo la agonía, es desconectar al paciente".

Las palabras de aquel médico retumbaban en su cabeza y estaba seguro que si él estaba tan afectado, Blaine estaría peor.

El permanecer todos esos días en su cuerpo lo habían ayudado a recuperar las fuerzas, y aunque sabía que no debía alejarse por mucho tiempo, decidió ir a ver a su esposo ya que estaba muy preocupado por él.

Blaine se encontraba sentado en el sofá cuando tomó su celular y escribió sólo dos palabras antes de aventarlo a un costado.

El ojiazul se había acercado para ver lo que escribía y se sintió mal por ello.

Te necesito

Dos palabras que significaban demasiado y sabía muy bien a quién se las había enviado.

Una hora después, Jordan entró a la casa y corrió a sentarse junto al ojimiel – vine tan rápido como me fue posible. El tráfico a veces se pone insoportable.

Blaine le contó lo sucedido y su mejor amigo lo envolvió entre sus brazos para consolarlo. Cuando el moreno estuvo más tranquilo, le empezó a hablar de diferentes cosas, buscando distraerlo y animarlo. La plática fue muy extensa, aunque quien más hablaba era el rubio y el ojimiel se limitaba a escuchar.

Con el paso de las horas se habían trasladado del sofá a la habitación para estar más cómodos. Ambos estaban sentados en la cama, uno frente al otro.

- Gracias por todo. Eres muy bueno conmigo.

- No tienes nada que agradecerme, te quiero mucho. Eres lo único que tengo en este mundo – lo tomó de la mano.

- También te quiero, lo sabes. Eres muy, pero muy importante para mí.

Jordan se acercó más y con el pulgar le limpió los rastros de las lágrimas que permanecían en sus mejillas.

- No quiero que sufras nunca más, eres una persona extraordinaria y mereces ser feliz.

- No puedo por...

- Tal vez yo podría ayudarte.

Kurt observaba la escena con una ceja levantada. No le gustaba hacia donde iba todo. Tenía un mal presentimiento, y mientras el rubio más se acercaba a Blaine, a él más le hervía la sangre por los celos.

- ¿De qué hablas?

- La vida continúa – dijo antes de posar sus labios sobre los del ojimiel. Sólo un roce de unos segundos y se separó para ver la reacción de su mejor amigo. Éste estaba con los ojos muy abiertos y una expresión de confusión en su rostro.

"Blaine, no lo escuches, estás muy vulnerable y él se está aprovechando de eso. Sólo aléjate por favor" – gruñó el castaño con rabia y temor a la vez.

Por un instante se sintió egoísta, porque si él no iba a recuperarse nunca y los médicos aconsejaban que sólo lo desconectaran, no tenía derecho a querer que el moreno no rehiciese su vida, pero era su esposo y debía esperar por él... ¿o no? Tal vez... sólo tal vez quedaba alguna esperanza y Blaine... Dios, Blaine era su esposo y lo amaba demasiado, así que sí, estaba siendo egoísta y terriblemente celoso.

El rubio volvió a acercarse, depositando otro beso, pero esta vez empezó a mover los labios muy despacio.

El moreno luego de unos segundos cerró los ojos, y aunque no devolvió el beso, dejó que su amigo siguiese.

"¡Blaine no! ¡No me hagas esto!" – sollozó en un mar de confusiones – "Yo... Mierda... Tal vez esto es lo mejor para ti, ya no quiero que sufras por mi culpa."

El chico seguía besando y buscando que su amigo correspondiese, aunque todavía no lo conseguía.

- No, no... – musitó el moreno apartándose.

Jordan lo tomó con cuidado entre sus brazos y lo fue recostando suavemente sobre las almohadas – yo te puedo hacer sentir mejor – susurró antes de comenzar a depositar suaves besos sobre el cuello de éste – déjame hacerlo.

Kurt observaba con lágrimas en los ojos, sin saber si debía intervenir de algún modo o sólo dejar que Blaine siguiese adelante con su vida. Los dos chicos habían sido mejores amigos desde niños, se querían y siempre se cuidaban mutuamente y procuraban el bienestar del otro.

El rubio había estado pendiente del moreno todo ese tiempo, y en ese momento lo estaba tratando con tanto amor y dulzura. No era lujuria, no era sólo deseo, curiosidad o una calentura. Era obvio que tenía sentimientos por su mejor amigo, aunque no los hubiese puesto en evidencia antes.

Miró a su esposo atentamente y notó como las lágrimas brotaban de sus ojos cerrados y corrían sin fin hacia el nacimiento de su cabello, además de que temblaba mucho.

- Tranquilo Blaine, déjame cuidarte – le volvió a besar el cuello mientras comenzó a tratar de desabrocharle la camisa.

- ¡NO! ¡DETENTE! – se sentó violentamente, dándole un empujón que casi lo hace caer de la cama – ¡NO VUELVAS A HACER ESO!

- No te pongas así, por favor. Sólo quiero...

- Sé lo que quieres hacer y no es correcto.

- Mis intenciones son buenas.

- Amo a Kurt y nunca podría hacerle esto.

- Pero estabas...

- Estaba en una especie de shock por todo y que me besaras sólo lo empeoró. De pronto no tenía ningún control sobre mí – sollozó – es como si mi cuerpo hubiese perdido toda voluntad.

- No sé qué decir, pensé que querías tratar de...

- Deberías conocerme mejor que eso. Sólo... no lo vuelvas a hacer Jordan, por favor.

- Te quiero Blaine, más que quererte, te amo.

- También te quiero y te amo, pero no de esa forma y lo sabes.

- ¿Y si Kurt nunca se recuperase?

- ¡No digas eso!

- No es más que una pregunta. Te juro que jamás le desearía nada malo. Sólo quiero saber, si él no lo lograse, entonces...

- No puedo verte de otra manera que no sea la de mi mejor amigo.

- Hay ocasiones en que los mejores amigos se enamoran.

- No siempre es así, y este no es el caso. No tengo esa clase de sentimientos por ti y no entiendo desde cuándo tú...

El rubio alzó los hombros y negó con la cabeza – Yo... Tú... No importa.

- Creo que estás confundido por todo lo que ha estado pasando.

- ¡Claro! Que me dejaras abrazarte por las noches o que te acurrucaras contra mi cuerpo no era nada, yo solito me confundí – respondió con sarcasmo.

El ojimiel lo observó confundido y triste por unos segundos – Admito que durante este tiempo que has estado aquí tal vez he buscado contacto físico, pero jamás ha sido con la intención de... Dios – resopló – Yo sólo necesitaba alguien que me abrazara, que me ayudara a sentirme más tranquilo, pero...

- Entiendo, no sigas.

- Lo lamento tanto Jordan. He estado tan deprimido que no lo vi de esa forma. Nunca quise darte señales incorrectas. Kurt es mi vida, mi todo y lo sabes. Es una locura que...

- Blaine, sólo no digas nada más y vamos a pretender que nunca sucedió. Yo estaba consciente de que estabas mal y necesitabas amor, cuidados, apoyo, sentirte protegido, y quise darte todo eso. Es lo que siempre hemos hecho el uno por el otro, pero en esta ocasión arme toda una película en mi cabeza y no fue correcto, y tampoco fue tu culpa.

Sé todo lo que Kurt significa para ti, además es un gran amigo para mí, lo quiero como a un hermano y me pone mal que su situación no mejore... Creo que no eres el único que ha estado pasando por un mal momento.

- Lo siento mucho.

- No te disculpes, no hay ninguna razón para que lo hagas. Soy yo quien debe disculparse por besarte y lo demás... No quiero que te enojes conmigo y decidas alejarte. No quiero ni puedo perderte, nunca. ¿Podemos continuar como si nada hubiese pasado y seguir siendo los mejores amigos?

- Ahh... Sí, eso... eso estaría bien.

- Gracias.

Jordan salió de la habitación y Blaine se sentó en el borde de la cama, pasando sus manos varias veces por su cabello y rostro para luego negar con la cabeza mientras miraba al suelo – Te amo Kurt – susurró a la nada – Te extraño demasiado. Siento mucho esto.

"También te amo Blaine". "Te amo más que nunca".