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- (25 diciembre 2013) -

La mañana estaba asomando por las ventanas y la claridad comenzaba a iluminar tenuemente la habitación. Ya era navidad. Arizona lentamente abrió sus ojos y apenas se removió en su lugar sintió su cuerpo adolorido y cansado, se sonrió pensando en los motivos. Se sentía completamente feliz, nunca había experimentado nada comparado a la noche anterior y la madrugada de hoy.

Se dio vueltas en su espalda esperando encontrar a su lado el cuerpo de Callie, pero no lo encontró. Se incorporó un poco y miro, "esto no puede haber sido un sueño y menos una repetición de la noche de la playa", pensó para sí.

No era posible, esta vez era distinto; por lo tanto no entraría en pánico. Miro a su alrededor para alcanzar algo con que cubrirse y ver donde estaba Callie. Cuando iba a salir de la cama para alcanzar la prenda de ropa, una voz la interrumpió.

- Hey! ¿A dónde vas? - la rubia levanto la mirada y se encontró a Callie en la puerta sosteniendo una bandeja. Sonrió, no era un sueño. - Yo pensaba en despertarte con el desayuno, pero te adelantaste.

- Wow! no te preocupes, has como si siguiera durmiendo... quiero saber cuál es tu forma de despertarme... - La rubia le dio un guiño, se acomodó en la cama y se abrazó a la almohada como era su costumbre para dormir. Callie se río ante la ocurrencia, pero siguió su juego.

Callie se acercó a la mesita de noche, coloco la bandeja que traía con frutas, jugo y café. Sonrió ante la imagen de su novia con la espalda al descubierto. Sacó la ancha camiseta que llevaba puesta y se acomodó a su lado.

Se acercó poco a poco al cuerpo de la rubia y comenzó a darle pequeños besos por la columna. Se detuvo un momento en la parte baja, cercano al coxis, un punto que anoche descubrió que Arizona no podía evitar gemir cuando sus labios jugaban por allí. Esta mañana no fue la excepción, un gemido y un movimiento le informo a Callie lo que provocaba en la rubia.

Suavemente fue deslizando su cuerpo por sobre el de la rubia y sus labios fueron camino a su cuello y lo beso, podía ver la sonrisa en el rostro de la rubia que estaba de medio lado. Afirmando sus manos a los costados para no aplastar a la rubia, pero dejando que sienta su cuerpo, se acercó a su oído y le hablo. - Buenos días, hermosa. - la rubia se sonrió. - Te he traído el desayuno... ¿quieres comer? - Callie lo dijo con un doble sentido, metió la lengua en el oído de la rubia y froto su pelvis en el trasero de la rubia.

- Mmmm... Me encanta ser despertada así y sobre todo si podemos saborear algo rico – la rubia se dio vuelta, sus pechos desnudos se rosaron y beso a la morena. Se miraron con amor y tranquilidad.

- Feliz navidad – Callie picoteo los labios de Arizona.

- Feliz navidad - la rubia respondió con una sonrisa de felicidad y se volvieron a besar. Sus piernas buscaron el acomodo y sus cuerpos encajaron perfectamente de modo instintivo. Aun cuando estaban agotadas seguían siendo sensible al más pequeño estimulo.

- Mmmm, así como quiero repetir todo lo que hemos hecho... creo que debemos ganar algo de energía, muero de hambre... además te tengo un regalo. – dijo la morena.

- ¿Si?, yo no te tengo nada. No compre nada. - la rubia miro con tristeza.

- Hey! no necesitas comprar nada, ya me has dado el mejor regalo... tú, el despertar a tu lado y poder sentir tu cuerpo junto al mío... no necesito nada más.

- Pero tú... – la morena la interrumpió.

- Yo no compre nada, solo es algo que quiero darte... algo que quiero que tengas. - Callie salió del cuerpo de Arizona, se acercó a la mesita de noche, saco una pequeña bolsa de terciopelo con una amarra y se la entrego. - Ábrela. - Arizona la miro con extrañeza y desato el pequeño lazo. Miro el contenido.

- Calliope... – volvió sus ojos a Callie.

- Mira sé que quizás sea demasiado rápido... no quiero asustarte, pero quiero que la tengas... - Arizona volvió a la bolsa y saco una llave. La hizo girar en sus dedos y quería hablar pero estaba en escases de palabras. Dándose cuenta de esto, Callie prosiguió. - Quiero que tengas la libertad de venir a este lugar cuando quieras, a la hora que quieras. Es solo una llave, pero de algún modo representa lo has hecho en mi vida... eres esa llave Arizona... tu abriste las cerraduras de mi corazón y ahora es todo tuyo. Así también quiero que sea este lugar para ti... pero si es demasiado... lo entiendo...

- Yo... Calliope... no sé qué decir. – La rubia estaba completamente congelada, pero no de esos malos congelamientos. Era solo que no vio venir nada de esto y Callie le seguía sorprendiendo. Anoche sus miedos e inseguridades se habían esfumado, ahora estaba absolutamente segura de lo que significaba para la morena. – es demasiado en tan poco tiempo...

Callie se sintió algo desilusionada pero no haría una gran cosa de ello. Arizona noto como cambiaron los ojos de la morena y no era su intención que Callie entendiera algo equivocado de sus palabras anteriores. – No, no me mal interpretes... quería decir que es demasiado lo que ha sucedido en tan poco y siento que no cabe todo en mí. Me encanta lo que me estás dando y lo te lo agradezco... Te amo Calliope. – la morena se ilumino con sus palabras y sonrisa.

- Yo también te amo.

- Te amo como nunca he amado a nadie y quiero ser parte de ti... de todo lo que eso significa, quiero todo contigo... un futuro, una vida... - la rubia ya no se guardaba nada. Callie sonrío.

- Yo quiero lo mismo...

Se volvieron a acercar y tan pronto como sus labios estuvieron uno sobre otros, sus cuerpos vibraron y todo comenzó de nuevo. No había manera que ahora no quisieran disfrutar al máximo de su conexión tanto física como espiritual, era increíble lo que ambas sentían. El ambiente se cargaba a su alrededor y era como si solo ellas existiesen en el mundo.

Este era el lugar en que ambas querían quedarse por el resto de sus vidas, el lugar que estaba destinado para ellas. Ese que se construía cuando estaban una frente a la otra y no importaba donde físicamente estuviese, siempre que estuviesen juntas.

El tiempo diría que venía para ellas, como su futuro se construiría. Pero no tenían miedo, no había inseguridades. Solo había amor y esperanza de un esplendoroso futuro.

Esta era la historia que construirían juntas, una donde abrían altos y bajos; porque la vida era así. Pero donde dejarían todo de ellas para ser felices y para avanzar.

Su historia comenzaba, con un te amo y una intensión de futuro..

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Punto de vista Callie

"Mientras el latido del corazón persista, aun si es doloroso y apenas se siente, existirá la esperanza;
y algo puede suceder que nos permita revivir y volver a creer."

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¿Qué nos queda?

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Tras el más débil de los latidos aún hay vida y mientras esta se manifieste, existirá la esperanza. Porque la esperanza está en la determinación y el valor para luchar. Es una forma y un estado para enfrentar la vida... es algo invisible que nos mueve y puede ser el motor que de nuestra vida... es confiar, es esperar más, es tener fe... es creer que la vida puede ser mejor, darle sentido... la esperanza nos inspira y nos levanta cuanto cualquier otro recurso parece desaparecer.

Algunos la encuentran en el amor, en la amistad, en el interior de cada uno. Algunos buscan en alguna fuerza del universo, en humanidad, en la naturaleza, en Dios o simplemente en algún lado del corazón.

Pero no importa donde la encontremos, lo importante es alcanzarla y hacerla nuestra; porque cuando ella permanece en nosotros podemos ver la vida con otros ojos. Pero para ello hay que decidirse... ¿Continuamos a pesar de lo duro que sea o nos hundimos irremediablemente sin luchar?

En nosotros está el poder para hacer de nuestra vida algo especial, pero siempre debemos hacerle frente sin importar lo difícil que sea; solo así podremos abrazar la esperanza de que algo pueda cambiar y podamos volver a creer... en uno mismo, en la amistad, en el amor o simplemente encontrar la paz de un agitado y malogrado corazón.

Yo fui consiente de ese latido cuando no quería escucharlo, cuando buscaba apagarlo; allí me decidí a continuar a pesar de lo duro era. Y en ese intentar me encontré la esperanza, escondida en un rincón de mi corazón y sin querer una oportunidad se asomó.

Hoy un libro nuevo comienzo a escribir, uno donde soy el escritor y el protagonista... uno del cual no descansare para que su final sea el mejor, quizás a la vida le da por decir algo distinto y haya capítulos que no sean todo lo que quiero. Pero aun allí no tranzare, ni claudicare... porque decidí vivir y vivir a pesar de lo duro que sea, porque allí radica el valor verdadero de las cosas... en el luchar, en levantarse, en el intentarlo... y en ello quiero creer que hay recompensa.

Yo empecé en un intento, en la determinación de hacer algo por mí otra vez... allí la esperanza se manifestó en mi corazón y mi oportunidad llego en un oleaje que nunca vi venir, cruzo como un rayo de luz mi oscuridad y me atrapo en medio de la sencillez de una sonrisa y la grandeza del amor.

Quiero tener la esperanza, aferrada a mí, hasta mi último suspiro... porque ahora se, que incluso allí puedo permitirme vivir... en un último beso, en un último abrazo, en una última mirada, en una última palabra, en una última sonrisa... simplemente en la sencillez de la vida...

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Es el final, lamento si no fue lo que esperaban; pero sentí dejarlo hasta aquí. Este capítulo no me llevo mucho tiempo porque fue un poco de lo que quedo del anterior. Sé que algunos no se esperaban el final tan pronto, pero creí que terminarlo allí guardaría la esencia de la historia y quizás seguir hubiese significado alargarla innecesariamente.

En fin... tengo muchos sentimientos encontrados con esta historia, mucho arranque de mi para escribir esto; de mis propios sentimientos experimentados, de experiencias de vida, de pensamientos, de creencias. Removí un montón de cosas... cosas que en algún minuto de mi vida he sentido u experimentado, de manera diferente por supuesto porque esta no es mí historia; es ficción. Pero para llegar a ella de la manera que quería, debí navegar en mi interior... porque escribir por escribir nunca fue mi intención. Debo decir que hacerlo fue una especie de catarsis, de terapia... pero el hecho de escribir de esta manera me sorprendió gratamente y agradezco el respeto que siempre mostraron a mi trabajo.

Fue difícil llegar hasta aquí, porque deje de escribir por algún tiempo largo y retomar se me hizo cuesta arriba. Pero aquí estamos terminándola y despidiéndonos de ella.

Agradezco a todos quienes le dieron una oportunidad a pesar de lo densa que era. Gracias por sus follows y favoritos, por sus reviews y pm... ellos siempre me animaban a seguir, a mejorar, me llenaban de buenas energías y me empujaban. Gracias también por todas aquellas visitas silenciosas, espero que les haya agradado.

Me encanto compartir con ustedes. Gracias infinitas por acompañarme en este viaje.