Capítulo 26:
Después de aquello las navidades se acercaron rápidamente. Ellas estaban mas unidas que nunca y cada una luchaba por superar sus miedos, complejos y frustraciones por separado, pero siempre juntas.
Quinn comía ya adecuadamente, aunque las cantidades eran pocas comparadas con la morena, era un gran avance para ella y Rachel lo sabia, por eso no la había presionado en ningún momento, aunque no podía evitar estar pendiente de su alimentación.
-¿Qué vais a hacer en las vacaciones? -pregunto Britt en el comedor durante la hora del almuerzo.
Rachel y Quinn se miraron, todavía no habían hablado de ello y no sabían muy bien que responder.
-Pues... -comenzó a decir Quinn pero no supo como proseguir.
-No lo hemos hablado todavía -explicó Rachel.
Britt asintió lentamente.
-¿Entonces no vendrás a mi casa como todos los años? -le preguntó a Quinn.
Rachel dirigió su mirada a Quinn algo confundida.
-No lo se Britt -dijo mirando de reojo a la morena.
La verdad es que no quería ir a casa de Britt ese año, quería ir con Rachel, pasar las navidades con ella y disfrutar de su presencia, pero Rachel no le había dicho nada y no sabia si ella quería lo mismo.
-¿Vas todos los años con Britt? -preguntó por fin Rachel.
-Si. Santana y yo siempre vamos para pasar las navidades juntas. Es mucho mejor que pasarlas con nuestras familias -concluyo desviando levemente la mirada.
-¿Tu madre estará aquí en las fiestas? -siguió preguntando.
-Seguramente, pero desde que se fue mi padre no hace nada. Comida precocinada, televisión y alcohol. Esa es su navidad -explicó.
-Nuestra navidad es mucho mejor por supuesto -dijo Santana- Nos pasamos varios días decorando toda la casa de Britt, alquilamos películas, cenamos todas juntas mientras contamos las cosas graciosas que nos han pasado ese año y luego simplemente estamos hasta las tantas hablando y jugando a cualquier juego que se nos ocurra.
Rachel sonrió mientras oía cada cosa que decía la latina y después miró a Quinn frunciendo levemente el ceño.
-Eso parece muy divertido -afirmó- ¿Porque dices que no sabes si iras este año? -preguntó algo confusa.
Quinn se encogió de hombros y le dio un beso en la mejilla para después levantarse de su asiento recogiendo su comida.
-Ahora vengo -le dijo y a continuación se alejó saliendo del lugar.
Rachel la siguió con la mirada frunciendo el ceño.
-¿Eres así de lenta siempre? ¿O es que tu estatura no te deja ver lo que pasa? -soltó Santana.
La morena miró confundida a la latina.
-¿A que te refieres?
-Quinn no sabe si vendrá con nosotras este año porque tiene la esperanza de que tú le pidas que la pase contigo -dijo con seguridad.
Rachel abrió la boca mientras procesaba lo que acababa de oír. La verdad es que tenia sentido, pero nunca se había planteado que la rubia quisiera pasar las navidades con ella, rodeada de sus padres y todo eso.
-No sabia que quisiera pasarlas conmigo... -susurró.
Santana la fulminó con la mirada.
-¿Y con quien mas querría pasarlas? Por dios, si parecéis siamesas, no se quiere separar nunca de ti -afirmó haciendo sonrojar a la morena.
-Hablare con ella -afirmó rápidamente ya que Quinn regresaba.
-¿Me extrañaste? -susurró acercándose a la morena por la espalda y dándole un beso en la mejilla.
Rachel sonrió tontamente volviendo a sonrojarse y se giró para mirarla.
-Muchísimo, no lo vuelvas a hacer -dijo poniendo carita de pena.
Quinn la miró sonriendo y después de unos segundos las dos comenzaron a reír.
-Me encantas -susurró acercándose a los labios de la morena y besándolos suavemente.
-Arg -oyeron que decía Santana, se separaron y Quinn se volvió a sentar aunque cogiendo la mano de Rachel – Me vais a hacer vomitar.
Quinn sonrió traviesamente mirando a la latina.
-Yo se que te gusta vernos Santana, no lo niegues -dijo molestando a la otra.
La latina la fulminó con la mirada.
-Ni en sueños me gusta veros -dijo cruzándose de brazos.
Quinn alzó una ceja divertida.
-¿Así que sueñas con nosotras? No sabia yo eso Santana... -dijo Quinn intentando contener la risa- Tu subconsciente te traiciona. ¿Tienes fantasías con nosotras? -siguió.
Rachel se tapó la boca con la mano ahogando una risa que se le escapó y Santana se mordió el labio furiosa.
-Yo si las tengo -dijo de repente Britt haciendo que todas la mirasen con los ojos muy abiertos.
-¿Qué tienes? -preguntó lentamente Santana.
-Fantasías con ellas. Son muy sexys -afirmó como si nada haciendo que Quinn y Rachel se sonrojaran y empezaran a reír.
Santana seguía mirándola frunciendo el ceño.
-¿Qué clase de fantasías?
-Sexuales, claro -dijo de manera inocente- Pero no te preocupes San, tú siempre estas en ellas -dijo sonriendo dulcemente.
La latina alzó una ceja.
-Que alivio... -dijo con ironía
En esos momentos las otras dos ya no podían mas con la risa y sus carcajadas se oían por todo el comedor.
-¡Ya basta! -gritó Santana levantándose de la mesa- ¡No os aguanto! -dijo y después se fue del lugar claramente molesta.
Quinn y Rachel poco a poco se fueron tranquilizando y vieron que Britt tenia una expresión de confusión en su rostro.
-Britt -dijo Quinn acercándose a ella- creo que quiere que cumplas alguna de sus fantasías, por eso se puso así -le explicó en un susurró.
Britt sonrió ampliamente y asintió para después seguir a la latina.
-Que mala eres -dijo Rachel entre risas cuando se quedaron solas.
Quinn sonrió divertida y se giró para mirar a la morena.
-Seguro que luego me lo agradece y todo.
-Quería hablar contigo de algo -dijo Rachel después de unos segundos en los que tomo fuerzas para hablar.
La rubia la miró curiosa esperando a que continuase.
-Tú... ehm... -comenzó a jugar con sus manos y Quinn la miró dulcemente- ¿Te gustaría pasar las navidades conmigo y con mis padres? -dijo rápidamente
Quinn la miró durante unos segundos.
-¿Te lo dijo Santana no? -preguntó.
Rachel se mordió el labio y asintió.
La rubia suspiró desviando la mirada.
-No Rachel, no quiero pasar las navidades contigo si lo haces por obligación -dijo tristemente.
-¡No es eso! -dijo rápidamente cogiendo el brazo de Quinn para que le prestase atención- No te había dicho nada antes porque nunca pensé que querrías pasar las navidades conmigo, se que siempre te sientes incomoda con mis padres... -su voz se fue apagando poco a poco.
Quinn frunció el ceño levemente.
-Rachel, yo siempre quiero estar contigo, me da igual que estén tus padres o quien sea y se que para ti es muy importante la navidad, aunque uno de tus padres sea judío, y solo quería disfrutar todo eso contigo -dijo en el mismo tono que antes.
-Lo siento... -susurró la morena mordiéndose el labio.
La rubia suspiró y apretó su mano.
-¿Estas segura de que quieres pasarlas conmigo? -preguntó a Rachel lentamente mirándola a los ojos.
-Completamente -dijo totalmente segura.
Quinn sonrió y tiró de ella para abrazarla con fuerza.
-Pero no quiero que pierdas tu navidad por disfrutar de la mía -dijo Rachel entre los brazos de su novia.
Se separó levemente mirando a la morena algo confundida.
-¿Que quieres decir?
-Que al igual que tú quieres disfrutar de mi navidad, yo quiero disfrutar de la tuya -afirmó- Así que si a Britt le parece bien, pasaremos el día de navidad con mis padres y la nochevieja con ellas -propuso.
El rostro de Quinn se iluminó totalmente y no pudo resistirse a besarla.
-Eres maravillosa -afirmó entre besos.
Rachel sonrió correspondiéndole a cada uno de los besos.
-¿Me ayudas a colocar la estrella? -preguntó Rachel mirándola con carita de cachorrito abandonado.
Quinn se rió suavemente y la alzó para que alcanzase la parte de arriba del árbol, donde colocó la estrella. Después la bajó y la abrazó su cintura por la espalda mientras miraban a su alrededor felices y satisfechas.
Era ya 25 de Diciembre y habían pasado todo ese día en la casa de la morena, decorándolo a conciencia para las fiestas y justo en ese momento, después de colocar la estrella habían terminado.
-Ha quedado precioso chicas -dijo Ben entrando por la puerta del salón y mirándolo todo con emoción.
Quinn se separó levemente de Rachel, aun se sentía incomoda al mostrar gestos de cariño hacia la chica delante de sus padres, aunque ellos ya sabían que estaban juntas.
La morena la miró de reojo al sentir como se separaba y le lanzó una sonrisa tranquilizadora.
-Gracias papa -le respondió acercándose a el hombre y abrazándolo.
Ben le correspondió con cariño y le dio un beso en la cabeza.
-Pero todavía queda lo mejor -aseguró.
Rachel lo miró con el rostro iluminado.
-¡Es verdad!
-Están en el armario de debajo de la escalera -le dijo sonriendo.
Mientras tanto Quinn los miraba confusa. ¿Que es lo que faltaba? Y sin saber porque un miedo comenzó a apoderarse de ella.
Rachel salió corriendo hacia el armario desapareciendo del salón y a los pocos minutos regresó con un jersey de navidad puesto en el que estaba tejido un reno con un pompón rojo que sobresalía representando su nariz y ademas de eso llevaba un gorro con cuernos de reno.
-¡Oh no! -exclamó Quinn- ¡De ninguna manera! -comenzó a retroceder.
La morena la ignoró dándole a su padre lo mismo que llevaba ella y después se acercó lentamente a la rubia poniendo carita de pena.
-¡Esta vez no conseguirás nada con esa carita que pones! -dijo retrocediendo aun mas.
Ben se rió y se apoyó en el marco de la puerta observando la escena.
Rachel se colocó frente a ella poniendo cara aun mas triste, miró el jersey y el gorro que llevaba en sus manos y luego miró de nuevo a la rubia.
-Es una tradición de navidad... -dijo con ojos llorosos.
-Vuestra tradición, no la mía -afirmó desviando la mirada para no ver a la morena.
-Pero dijiste que querías disfrutar de mi navidad... -dijo lentamente Rachel- y esto es una parte muy importante de ella... -una lágrima surcó su mejilla.
Quinn la miró rompiéndose poco a poco y suspiró resignada tendiendo las manos para que le diese aquellas atrocidades de la naturaleza.
Rachel saltó sobre ella abrazándola y dándole un suave beso en los labios provocando que la rubia se sonrojase completamente por la presencia de Ben. Después le puso el jersey y el gorro rápidamente antes de que se arrepintiese y la miró sonriendo ampliamente.
Al ver el cambió de actitud de la otra Quinn la miró con la boca abierta.
-Te recuerdo que quiero ser actriz -le informó Rachel- puedo llorar cuando yo quiera -le guiñó un ojo y se alejó en dirección a la cocina.
La rubia se quedó allí con la boca abierta aun sin saber muy bien como había caído en su trampa hasta que las risas de Ben la sacaron de sus pensamientos.
-Te queda muy bien -dijo entre risas Ben.
Quinn gruñó por lo bajo y siguió a Rachel, esto no iba a quedar así, pensaba vengarse, por supuesto que iba a vengarse.
-¡Sonreír! -dijo Evan con la cámara en mano enfocando a Quinn y Rachel que se encontraban frente al árbol
Rachel sonrió ampliamente y Quinn frunció el ceño ya que aun llevaba el gorro y el jersey. Había intentado un par de veces quitárselo durante la cena pero en cuanto lo pensaba, era como si la morena le leyese la mente y le ponía su cara triste.
Evan sacó la foto y la miró para después mirar a las chicas.
-Quinn, estas dejando en mal lugar al señor Reno -dijo frunciendo levemente el ceño aunque claramente divertido por la situación.
La rubia masculló por lo bajo.
Esa era otra de las cosas, al parecer asumían que el jersey y el gorro tenían como personalidad propia que se llamaba señor Reno y había que hacer cualquier cosa para tenerlo contento, sino se enfadaba y claramente a Quinn le daba igual que se enfadara lo que quiera que fuera eso, pero Rachel la miraba con los ojos llorosos de nuevo y sus muros se derrumbaban obedeciendo.
Así que con gran fuerza de voluntad sonrió ampliamente pegándose un poco mas a Rachel.
Evan sacó otra foto y esta vez estuvo satisfecho.
La rubia rápidamente volvió a fruncir el ceño.
-¿Te estas divirtiendo con esto verdad? -le susurró a Rachel.
Rachel se giró mirándola a las ojos con la misma sonrisa que había inundado su rostro durante todo el día.
-Mucho -sonrió aun mas.
Quinn frunció aun mas el ceño.
-No te pongas así.. -susurró Rachel acariciando su mejilla con suavidad- no es como si fueras la única, todos lo llevamos.
-Pero me siento ridícula con esto puesto -exclamó.
Rachel suspiró.
-Si quieres quitártelo, hazlo.
La rubia la miró confundida.
-¿Cual es el truco? -preguntó lentamente.
-Ninguno -dijo negando con la cabeza- No quiero que estés mal a gusto. Quiero pasar estas navidades feliz a tu lado y si tu te pasas todo el tiempo enfadada, no lo conseguiré.
Quinn se mordió el labio.
-¿Es muy importante para ti que congenie con tu familia no?
Rachel asintió suavemente.
-Entonces seguiré con esta atrocidad puesta y estaré orgullosa de ello -dijo firmemente mientras sonreía.
La morena sonrió ampliamente y la abrazó.
-Te quiero... -susurró Rachel en su oido.
Quinn al oírla se quedó de piedra mientras que su corazón se volvía loco bombeando sangre por todo su cuerpo.
Era la primera vez que Rachel le decía esas palabras que llevaba esperando desde hace años. A pesar de que se demostraban su amor en cada momento, Quinn consideraba que era importante decirlo de vez en cuando, aunque ella desde esa vez que se le escapó no lo había vuelto a decir ya que no quería presionarla, asustarla o cualquier otra cosa.
La morena al darse cuenta de la rigidez de Quinn, se separó suavemente y la miró a los ojos.
-Te quiero... -volvió a repetir.
El rostro de la rubia fue iluminándose poco a poco hasta que una sonrisa de total felicidad invadió su rostro.
La cogió de la cintura pegándola mas a su cuerpo y la besó, sin importarle que los padres de la otra se encontrasen allí ni nada de lo que ocurría a su alrededor.
-Y ademas tengo una sorpresa para ti -dijo Rachel al separarse de sus labios.
-No es necesario, esta es la mejor sorpresa que me podrías haber dado -afirmó feliz.
La morena se rió suavemente y le dio otro rápido beso para después cogerla de la mano y llevarla hacia el sótano, a la habitación de juegos donde tenia el karaoke.
Quinn se dejó guiar y cuando llegaron abajo Rachel la sentó en una silla frente al pequeño escenario.
-He encontrado nuestra canción...-susurró besándola de nuevo para después separarse subiendo al escenario y encendiendo el equipo.
La música empezó a sonar y con las luces apagadas a excepción de un pequeño foco que la iluminaba, Rachel comenzó a cantar.
When the night has come
And the land is dark
And the moon is the only light we see
No I won't be afraid
No I won't be afraid
Just as long as you stand, stand by me
Se bajó lentamente del escenario, caminando moviendo sus caderas hacia la rubia.
And darling, darling stand by me
Oh, now, now, stand by me
Stand by me, stand by me
Llegó frente a ella y se inclinó hacia adelante cantándole mientras la miraba a los ojos. Mientras tanto Quinn tenia un sonrisa idiota en su rostro sin poder evitarlo y la miraba con adoración.
If the sky that we look upon
Should tumble and fall
And the mountain should crumble to the sea
I won't cry, I won't cry
No I won't shed a tear
Just as long as you stand, stand by me
Se sentó suavemente en su regazo sin dejar de cantar ni de mirarla a los ojos.
And darling, darling stand by me
Oh, stand by me
Stand by me, stand by me, stand by me
Whenever you're in trouble won't you stand by me
Oh, now, now, stand by me
Oh, stand by me, stand by me, stand by me
Darling, darling stand by me
Stand by me
Oh stand by me, stand by me, stand by me
La canción terminó y ambas se miraban intensamente. Quinn recorrió el poco espació que las separaba y la beso dulcemente.
-Quedate conmigo -susurró apoyando la frente contra la de la morena y mirando sus profundos ojos marrones.
-Siempre -respondió Rachel volviendo a besarla.
Ya estamos en navidad. En la historia claro, no de verdad.
Se que el personaje de Rachel es judía y debería aparecer en la historia algo del hanukkah pero como no tengo ni idea de lo que consiste y lo que hacen durante ello prefiero no escribirlo para fastidiarlo.
Siguiente capítulo el martes que ya será nochevieja y la pasaran en casa de Britt.
Canción: John Lennon - Stand by me
Recomendación - Si no sabéis ingles buscar la traducción de las canciones que pongo. Cada una de ellas forma parte de la historia queriendo transmitir algo con cada una de sus palabras.
Twitter:
SaraChana1
