Hoy presentamos:

Capítulo 23: El puño del pueblo

Hermanos y hermanas de otras razas,
De otro color y un mismo corazón.
Rezas y rezas, y nada enderezas.
Por eso hagamos la revolución de amor.
Fher Olvera

Cabo Calavera, Isla de la Muerte, Protectorado de Costas del Cráneo, miércoles 18 de octubre de 2023. Cuatro días. Cuatro veces el sol ha salido, y tres veces ha caído sobre el cielo de Necrópolis. Las comunicaciones con la urbe son señales intermitentes. Si uno tiene la suficiente suerte, puede que logre contactar con sus seres queridos, como fue el caso de las gemelas Blackcat. Pasan de las diez de la mañana cuando Meowlody revisa su cuenta de redes sociales en la casa donde ella y su hermana están refugiadas. Examina una y otra vez las actualizaciones de estado de sus amigas en busca de algún indicio que le revele algo acerca de la situación de la ciudad secuestrada. No hay nada. Las últimas noticias de los perfiles tienen todas más de tres días de antigüedad. Estaba a punto de darse por vencida cuando encuentra una interesante noticia compartida por una de las páginas que está siguiendo.

El informe proviene de un sitio web llamado El Cartógrafo Silente. La felina pasa sus ojos ambarinos por las letras de la pantalla y da clic a un par de videos que aparecen en un hipervínculo adjunto a la noticia. Lo que lee en aquellas líneas de la descripción la deja totalmente pasmada.

— ¡Hey! ¡Purrsephone! — exclama la chica. — ¡Ven a ver esto!

La otra chica deja esperando los platos del fregadero, se seca las manos con una toalla y va hasta la sala.

— ¿Qué es? — pregunta mientras se acomoda a su lado y le da un vistazo a la pantalla del portátil que descansa en las piernas de su hermana.

— Escucha esto: — responde la otra al iniciar con la lectura de la nota — "El lunes pasado interceptamos un video de seguridad de una de las cámaras del Castillo Rojo en el que se muestran a Ramsés DeNile, Secretario General Monstruo de la Organización del Tratado de Transilvania, y a Seti DeNile, Protector de Costas del Cráneo, sosteniendo una conversación virtual a través de una tableta. En el video se puede apreciar claramente que sus interlocutores son nada más y nada menos que Mario Tattaglia y Sergei Vasiliev, líderes de la Legión de la Luna Azul. Al parecer los tres estaban negociando "por debajo de la mesa", pues se escucha claramente al secretario Ramsés decirle a Vasiliev que "Tendrán lo que quieren si cumplen con su parte"

— Desgraciados… — susurra Purrsephone ante las palabras de su hermana — Bien nos lo decía papá: uno nunca debe confiar en su gobierno.

— Y hay más: — continúa Meowlody — aquí abajo ponen vínculos a los archivos de las nuevas reformas. Una de ellas dice que los humanos deben abandonar el país al término de este mes, al igual que el resto de los Terrortorios. También dicen que éstos deben pasar a control de los monstruos, entre otras muchas cosas.

La gemela del cabello negro da un suspiro de desaprobación mientras daba un vistazo por la ventana de la casa. Volvió su mirada hacia la pantalla y entonces encontró otra nota más abajo.

— Oye, mira esto: — dijo poniendo su dedo sobre el monitor — "Esta tarde habrá una marcha y manifestación por Necrópolis y contra la expulsión de los humanos del país. Comenzaremos en el Mercado de los Náufragos y avanzaremos por la avenida 24 de Noviembre hasta la Plaza de Brujas, en donde exigiremos a la autoridad nos proporcione información acerca de la situación y se suspendan las deportaciones. Aquellos que deseen acompañarnos nos encontraremos en la explanada del mercado a las cinco de la tarde."

Las gemelas se miraron entre sí, como leyéndose el pensamiento como sólo alguien como ellas puede hacerlo. Si fueran aquellas gatitas de la preparatoria, todo este asunto de Necrópolis no les importaría, pero su educación universitaria y los principios de integración de Monster High les crearon una conciencia social que no pueden ignorar.

— Yo sí voy — dice Meowlody con osadía.

— Ok, te acompaño — responde su hermana ante la mirada suplicante — Siempre quise saber cómo es estar en medio de una multitud enardecida y ser parte de ella.

Las gemelas se prepararon con zapatillas deportivas para caminar una larga distancia y una indumentaria rebelde que fuese acorde a la protesta. No imaginan que presenciarán de cerca un suceso que marcará la política y sociedad monstruosa de las siguientes décadas.

II

El sitio web de El Cartógrafo Silente fue fundado en 2016 por un internauta anónimo que adoptó ese pseudónimo para poder publicar artículos periodísticos sin temor a represalias. A lo largo de los años ha ganado seguidores, colaboradores y, por supuesto, detractores. En esta página se publican principalmente noticias de contenido sensible, como documentación clasificada, informes anónimos y demás contenido de interés público global. Especializado en el acontecer de la sociedad, la política y la sociedad de los monstruos, el portal revela cables que contienen información acerca de comportamientos no éticos ni ortodoxos por parte de los gobiernos, empresas grandes, organismos internacionales y, por supuesto, de la Organización del Tratado de Transilvania. Tiene un carácter similar al del sitio web humano Wikileaks.

Esta mañana El Cartógrafo Silente ha publicado un par de videos que se han vuelto virales en cuestión de horas. Uno de ellos es el que encontraron las gemelas, mientras que el otro es la conversación que sostuvo Cleo con su padre justo la mañana del día de hoy. También ha sido liberado un conjunto de documentos que muestran las reformas aprobadas por la Asamblea General y aquellas que en su momento fueron rechazadas, pero que podrían volver a ser propuestas en un futuro cercano. Entre estos futuros cambios se encuentran la abolición del puesto de Secretario Humano, la disminución de cargos para ellos dentro de la Organización, la prohibición del matrimonio entre especies distintas, el aumento a la recaudación de impuestos para la Organización, entre muchas otras cosas.

Todo esto ha sido como una inyección de adrenalina para el pueblo craneano, que en cuestión de horas ha organizado manifestaciones en la capital y algunas otras ciudades, e incluso se han comunicado con la Organización de las Naciones Unidas. En el resto del mundo las reacciones no se hicieron esperar. Hay comentarios en las redes sociales, páginas de internet, blogs, videos y algunas cuantas multitudes que comienzan a organizarse para acudir a las delegaciones de la OTT en busca de información. Los sucesos de los últimos días no pasaron desapercibidos para el gobierno estadounidense, quien, creyéndose como siempre el máximo emisario de la democracia en el mundo, ya ha enviado a una pequeña flotilla rumbo al Protectorado. Este último hecho ha logrado hacer enfadar al capitán Mick Thlan, quien ha recomendado al gran almirante que los mantenga fuera de las fronteras de la nación y bajo vigilancia naval máxima.

Mientras tanto, la multitud poco a poco se congrega en la explanada del Mercado de los Náufragos. Las pancartas y los mensajes de protesta se mezclan con los productos del mar, la fruta madura, semillas de todas las formas y colores, telas de los rincones más exóticos del mundo y mil mercancías más que esperan sobre las mesas y los mostradores al mejor postor. Arriba en el Castillo Rojo, Ramsés y Seti se inquietan ante los informes que les llegan de la policía local. Se encuentran encerrados en la Oficina Central, anexa a la Sala de Cadáveres donde se reúne regularmente la Asamblea.

Atendiendo a las recomendaciones de John Cook, Ramsés ha desplegado la Guardia Marina en las calles aledañas a la fortaleza, mientras que los Medjay vigilan el interior. La Asamblea ha exigido la renuncia inmediata del Secretario Monstruo y del Protector tras haberse filtrado los videos, pero ellos se han negado y en cambio han encerrado a los legisladores en la Sala de Cadáveres y apresaron al Secretario Humano en los calabozos del Castillo. Con el objetivo de protegerse ante la evidente caída, la misma Asamblea que apoyaba a los DeNile los ha dejado solos contra el pueblo. Ramsés y el grupo de políticos y funcionarios que aún están de su lado luchan por evitar que la noticia del encierro del secretario David Huntsman y de la Asamblea salga de las paredes del castillo, pero les está resultando bastante difícil.

— Es imposible, señor. — dice el cíclope que teclea en la computadora tratando de eliminar los videos que los delatan. — El Cartógrafo Silente tiene la mejor seguridad que haya visto.

— ¡Pero cómo demonios dejaste que pasara esto! — vocifera Seti a su hijo luego de revisar por enésima vez el video que los delata.

— ¡Esa perra chismosa, la fantasma, es la que nos delató! — replica Ramsés.

— ¡Dijiste que la DIDP estaba de nuestro lado!

— ¡Estaba! ¡Tú lo has dicho! Además, se supone que tu ánfora espectral la detendría.

— ¡Pues no sé cómo demonios ha logrado liberarse!

— Tenemos que convencer a la Asamblea de que no somos el enemigo, — dice el faraón deteniéndose a pensar — y hacerle creer al pueblo que el video es falso.

— ¡Ya sabía yo que esto estaba resultando demasiado fácil! — agregó Nefera levantándose de su diván. — ¡Me voy! ¡Ya no quiero saber nada!

— ¡¿A dónde crees que vas, jovencita?! — la detiene su padre asiéndola fuertemente del brazo. — ¡Tú nos ayudaste a planear esto, así que si nos vamos a hundir, te hundirás con nosotros!

Por primera vez en muchos años, Nefera sintió miedo de su padre. Pocas veces antes lo había visto tan molesto y alterado. Su mente se desenfrenó y le pintó un futuro incierto y una reputación destruida. Traición a la Organización y violación general a los Tratados de Transilvania, ambos crímenes de jurisdicción internacional. Eso no se borraría de la memoria pública ni en cien siglos. Su vida social y su apellido estarían destruidos, junto con los de toda su familia. Y de pronto se le ocurrió una idea. Era arriesgado, pero tenía que intentarlo. Si lo lograba, saldría más que bien librada de esta situación.

III

Pasadas las cuatro de la tarde, Spectra, Dana y Abbey llegan a la casa de los hermanos Thlan. Las tres van vestidas de civiles, tal y como ordenó el capitán, y traen consigo unos estuches de contenido misterioso. Vienen acompañadas de Ghoulia, Frankie, Jackson y Slow Moe.

— Teniente Bominable reportándose, señor — dice la chica cuadrándose ante el marino y saludándolo al estilo militar.

— Muy bien teniente. — responde él con un saludo igual. — Ha habido algunos cuantos cambios en la estrategia de hoy.

— Ellos serán nuestro equipo de comunicaciones — agrega Spectra señalando al resto de los chicos.

— Señores, buenas tardes. — saluda Mick dándole la mano a Jackson y a Moe. — Señorita Frankie, señora Mortavich.

— Exactamente ¿qué es lo que están planeando? — pregunta Frankie.

— Esperaremos a que llegue el resto de la caballería para explicarles la operación — responde el marino azteca.

En ese momento la puerta de la entrada suena e Ignysse, quien se encontraba en la cocina, se adelanta para abrir. Robecca viene acompañada de Rochelle y de una mujer joven de piel escamada que parece estar hecha de filigrana de oro. La chica lleva puesto un vestido similar a un quipao[1] de color morado intenso con dibujos de nubes y llamas. Un cinturón dorado se ciñe a sus caderas y de él cuelga un medallón dorado con una calavera. Su cabello, de tonos verdes y mechones negros, va parcialmente recogido y está arreglado con un curioso tocado consistente en una flor de oro y un bastón con listones de seda rojos en los extremos. Sus ojos son verdes como el jade y sus pupilas tienen forma ovalada como la de los felinos. De la base de su espalda emerge una larga y delgada cola que termina con un mechón de plumines verdes.

— Capitán: — dice Robecca señalando a la chica — le presento a Jinafire Long, una amiga de Monster High. Nos conocimos en la clase de taller de metalurgia.

— El gusto es mío, señorita Jinafire — replica Mick estrechando la mano de la muchacha — Si mal no recuerdo, usted es la contramaestre del Robert H. Steam ¿La capitana ya le explicó lo que estamos planeando?

— Así es, — responde la dragona con un acento oriental casi imperceptible — pero debo decirle que las armas traen problemas. Hay que darles su lugar en la guerra y reflexionar antes de lanzarse a ella.

— Ah, El Arte de la Guerra[2] ¿verdad? — repone el marino ante el comentario. — Gran libro. Lo leí cuando estaba en el colegio militar. A más de mil años de su publicación aún lo seguimos estudiando. Ustedes los chinos sí que saben cómo pelear.

— Gracias por el cumplido, capitán — dice Jin con una leve sonrisa.

Jinafire Long, una de las egresadas de Monster High que no corrieron con la mala suerte de vivir los horrores del atentado a Cabo Tormenta, cursó artes plásticas en la Facultad de Arte y Diseño de la UCC tras egresar de la preparatoria. Después de ello regresó a China para tomar un diplomado en artesanía del hierro y finalmente se estableció en Cabo Calavera con sus dos padres y dos de sus siete hermanos. La chica se los trajo consigo para que descansaran del bullicio de Shanghai, donde el smog amenazaba la delicada salud del Sr. Long. Jinafire estableció su casa de modas y amplió sus negocios al inaugurar un taller de fundición de bronce y joyería. A diferencia de Heath Burns, que se dedica más a fabricar piezas de maquinaria por encargo, ella sólo realiza trabajos artísticos sobre pedido. Actualmente su nombre es uno de los más reconocidos en el mundo de la moda monstruosa, codeándose en pasarelas al lado de diseñadores de talla internacional como Donna Karan y Donatella Versace.

— Ya conoce a Rochelle ¿verdad? — señala Robecca.

— Sí, ya tuvimos el gusto. — contesta el capitán estrechándole su mano de granito. — ¿Cree poder ayudarnos, mademoiselle?

Je suis français. — replica aquella con orgullo. — Yo sé cómo derrocar a un rey. Además, mi familia y yo fuimos miembros de la Resistencia de De Gaulle.

— Pero ¿qué no nos habías dicho que te viniste a vivir a América en 1930? — dice Spectra.

Oui, — expone Rochelle — pero cuando los nazis invadieron mi país, papá dijo que no se quedaría de brazos cruzados. Mamá y yo le dijimos que no lo dejaríamos ir solo, así que nos fuimos a Londres en el 41' con ayuda de la Hermandad y nos unimos al movimiento de la Francia Libre.

— Parece que todas de alguna u otra forma tenemos relación con la Segunda Guerra Mundial ¿no? — comenta Dana.

— Quizá porque muchas de nosotras tenemos más de ochenta años de edad. — aclara Spectra.

— Ahora veo por qué yo sentirme como una niña cuando estar con ustedes — dice Abbey con una risa que pronto contagió al resto.

— Muy bien. — dice el capitán Thlan. — Ahora que ya estamos completos les explicaré los procedimientos para mañana.

Todos salen caminando del comedor, cruzan el patio y entran por una puerta grande hacia las habitaciones de la parte de atrás. Atraviesan un pasillo levemente iluminado y flanqueado por muebles antiguos hasta llegar al fondo. Se toparon con una enorme pintura mural que representaba a un hombre con un tocado de plumas que sostenía un escudo en su mano derecha y una extraña arma de obsidiana. Su piel estaba enteramente pintada de color azul y tenía su rostro parcialmente cubierto con una especie de antifaz negro.

— Huitzilopochtli, yaoyotl tecuhtli[3] — dice Mick al tiempo que toca la pintura.

El marino continúa diciendo unas extrañas palabras al tiempo que presiona el mural en unos puntos específicos de su superficie. Tras el ritual la pintura se fragmenta en dos mitades exactas divididas por un rayo de luz azul y se abre de par en par como una puerta de piedra. Hacia adentro está un plano circular con un pilar en medio. El capitán presiona un botón de piedra en la pared y el círculo del piso se divide y comienza a hundirse hasta formar una escalera de caracol hecha de metal. Mick les hace una seña a las chicas y les indica que pasen, pero detiene a Jackson, Frankie, Ghoulia y Moe en el umbral de la puerta.

— Ustedes esperen en la sala, por favor. — les dice. — Por ahora sólo el equipo operativo.

Los chicos hacen lo que el capitán les indica y van a esperarlo a la sala de la casa. Abajo, Abbey, Dana, Robecca, Spectra, Jinafire y Rochelle se topan con una estancia iluminada por una lámpara de araña que chorrea su fulgor amarillo por todo el lugar. En el centro del salón está una mesa larga hecha con tablones de madera sin sillas a su alrededor. Las paredes del lugar están cubiertas con diversas puertas de madera que tienen la altura suficiente como para permitir el paso de un cíclope. Las chicas se reúnen alrededor de la mesa y entonces encuentran en su centro el sello de la hermandad de los oscurecidos. Al fondo del lugar está un mural en el que se ve una figura parecida a una rosa de los vientos con una espiral en el centro.

— En esas gavetas encontrarán todo lo que necesiten para la operación que llevaremos a cabo: — explica Mick señalando los múltiples armarios — armas, munición, protecciones para el cuerpo y demás. Sean prudentes con lo que escojan, porque de ello dependerá si hoy regresarán a casa o no.

— ¿Podemos tomar lo que sea que necesitemos? — pregunta Dana.

— Sí. — responde el capitán. — Sólo les voy a decir una cosa: al lugar a donde vamos, el silencio de una espada es mejor que la fuerza de un cañón. Cuando estén listas les explicaré la operación.

Y se retiró del lugar, dejando a las muchachas escogiendo lo que necesitaran para su nueva misión. Una a una, se acomodan frente a uno de los distintos armarios y los abren con cuidado, como si estuviesen descubriendo algún tesoro antiguo

Oh, la la — exclama Rochelle al ver las armas que estaba dentro de la gaveta que abrió — Parece que vamos a poder pelear con estilo después de todo.

— Me siento como una niña en una juguetería — dice Dana al abrir el suyo. — Esto me quedará más que perfecto.

— Estas armas ser de la Hermandad — señala Abbey al ver las insignias en una de ellas — Ahora veo porqué Ignysse decir que Hermandad no disolverse luego de los Tratados.

— Pero, ¿a qué se dedicarán ahora? — pregunta Jin revisando su clóset y encontrando las mismas insignias en el sable que éste contenía.

— Ni idea. — dice Robecca, al tiempo que se prueba una de las prendas.

Las chicas van tomando las armas que hay en aquellos armarios. Fieles al estilo monstruoso que habían desarrollado desde sus años en Monster High y que aún conservan con elegancia y madurez, eligen aquello que mejor complementaba los atuendos que ya traen y las habilidades que tienen. Estando a punto de abrir su armario, Spectra siente una fuerte punzada en el pecho y se recarga en el banquillo que está frente a su armario. Abbey, que en ese momento se encontraba junto a ella, notó su malestar y se le acercó.

— ¿Estás bien? — le pregunta mientras comprobaba su estado.

— Sí — susurra la fantasma con una mano en el abdomen y la otra en la pierna. — Sólo son mis espasmos.

Se escuchan unos pasos en las escaleras y la yeti voltea hacia la entrada de la sala para comprobar quién viene bajando. Es Micka, que viene a prepararse para acompañarlas.

— ¿Tú también vas a ir? — le pregunta Robecca mientras comprueba el filo de una daga.

— Sí — responde aquella — ¿creían que les iba a dejar toda la diversión a ustedes?

— ¡Micka! — dice Abbey interrumpiéndolas. — ¡Necesitamos médico!

La chica azteca advierte el estado de su amiga fantasmal y va inmediatamente a atenderla. Como doctora monstruosa supo inmediatamente lo que le aquejaba a Spectra. No puede ser otra cosa.

— Son los espasmos ¿verdad? — le pregunta sólo para comprobar lo que ya temía. — ¿y las gotas que te receté?

— Las olvidé en casa. — contesta aquella quejándose un poco. — Debí haberlas dejado cuando cambié de bolso.

— Ay Spectra. ¿Qué haré contigo? — le dice la chica azteca. — Voy por otras gotas. Ahora vuelvo.

Micka sale y vuelve de la cocina en un parpadeo, cargando el mismo vaso con agua y tintura herbolaria que le ayudara a su amiga fantasma durante la noche de los ataques a Necrópolis. Ella probó la medicina y esperó un poco a que hiciera efecto.

— ¿Crees que puedas ayudarnos hoy? — le pregunta Micka. — Si no te sientes en condiciones de pelear, no es necesario. Ya nos has ayudado bastante con los videos y los documentos.

— No tengo opción, Micka. — responde aquella. — No depende de si estoy en condiciones o no; es algo que tengo que hacer. Es parte de mi Resolución.

— Te entiendo. — dice la azteca. — Cuando el deber llama, debemos atenderlo sin objeciones.

— Afilemos entonces nuestras espadas: — agrega Rochelle desde el fondo de la habitación. — hay un rey cuya cabeza debe caer esta noche.

Notas del autor:

1.-El quipao es un vestido chino tradicional para mujeres. Su versión moderna data de la década de 1920.

2.-El Arte de la Guerra es un libro sobre tácticas y estrategias militares, escrito por Sun Tzu, un famoso estratega militar chino. Se considera que fue concebido hacia el último tercio del siglo IV a. C.

3.-Huitzilopochtli (Colibrí zurdo en náhuatl) era el dios principal de los mexicas (también llamados aztecas). Era el patrono de la guerra. "Yaoyotl tecuhtli" significa "señor de la guerra" en náhuatl.

4.-Banda Sonora Original:Justicia, Tierra y Libertad, Maná, Revolución de Amor

Er Deivi: pues vamos a ver cómo le va a Cleo. Puede ser que sólo funcione en situaciones extremas, o sólo una vez. Quién sabe.