Hoy estoy confundida… Fue un día muy emocionalmente pesado. No sólo tuve una discusión fuerte, sino que me desanimé porque quiero empezar con el fanfic de L y Matsuda que había comentado, pero quiero que sea espectacular y no me gusta como lo redacto! Y eso me estresa… Lo bueno, es que mañana(hoy) regresaré a bailar con mi grupo después de dos meses nvn si quieren apoyar, pueden buscarnos como Alpha Draco en FB (#PublicidadTime)
Bueno! Antes de las notas, declaro a L Lawliet como patrimonio de la hermandad de FF. UvU
NOTAS:
-No habrá triángulo amoroso… sino un cuadrado amoroso, toda linda yo *-* y con un personaje de la serie. Adivinen y les daré una galleta.
-Rem no puede estar en el mundo humano (bueh, no "puede") porque la única libreta que tiene es la suya, no la que pertenecía al mundo humano. Pero aparecerá, aparecerá.
-Death Note me pertenece a petición del público, ya que mi relato de los hechos es mejor que el creado por los señores Tsugumi Ooba y Takeshi Obata… bueno! Según Masha Rue! xD *le da amor*
-Death Note no me pertenece, pues
Cambiar de Príncipe
Sus miradas se fijaron en el edificio blanco que se levantaba sobre todos a mitad de la calle. En la esquina, lo único que se observaba era parte del perfil de sus caras, espiando los movimientos de aquellos policías encubiertos que hacían guardia a la entrada del lugar.
-¿Estás seguro de esto, preciosa?
-¿Qué te he dicho sobre decirme preciosa, perro infeliz?...
-Ya va, ya va… ¿pero estás seguro? Si nos descubren en este lugar, no dudes en que nos darán un sermón de dos horas, nos castigaran por tres meses y le contarán todo a L…
-¿Acaso tienes miedo?
-No. No me da miedo hacerlo, me da miedo tu plan… Digamos que tus planes…
-Mis planes son perfectos, Matt. El problema es que tú no sabes ejecutarlos.
-Claro…
-Ya, cállate.
La mirada azulina del rubio brilló al ver que los guardias comenzaban a hablar entre sí. Hizo una seña con la mano y se colocó una gorra para cubrir la peluca negra que traía puesta. Su compañero se colocó además unos lentes de sol en vez de sus acostumbrados googles y tomaron cada quien un par de mochilas con artículos varios, tal como si hubieran regresado de viaje. Inflaron el pecho y caminaron hacia la entrada del edificio, haciéndose pasar como dos vecinos más.
Al pisar las escaleras que los guiarían al tercer piso, apresuraron sus pasos. Durante varias madrugadas habían escapado del orfanato sólo para espiar cada uno de los departamentos hasta percatarse de que el 301 estaba vacío. La noche anterior, durante el cambio de turno de los policías que custodiaban el departamento 304, Mello había aprovechado para violar la cerradura del que sería ahora su escondite.
Tras revisar el lugar, tanto él como su amigo se habían dado cuenta que todo sería más fácil de lo que se pensaba. Sólo necesitarían cuerdas, fuerza y mucha rapidez. Su plan era sencillo: subirían al techo, pero ya que las escaleras hacia tal lugar estaban custodiadas también, tendrían que hacerlo por una pequeña ventana que todos los departamentos de ese piso tenían en el techo de los baños. Una vez ahí, entrarían al departamento de Misa Amane.
-Buenas tardes –mencionó Mello al guardia del 304 con naturalidad, Matt llevaba un tabaco en la boca, por lo que sólo levantó una mano hacia el hombre. Este devolvió el saludo a ambos y fijó su mirada en ellos. – ¡Al fin en casa!
Mello utilizó la llave que había realizado esa madrugada con ayuda de Matt y los dos entraron con naturalidad al departamento. Una vez dentro, escucharon una puerta abrirse. Era la del departamento de Misa. Angelique, una de sus profesoras, estaba saliendo segundos después de que ellos entraran. Ambos suspiraron al saberse afortunados de no ser descubiertos y dejaron las mochilas en el piso.
-Estuvo cerca
-Cállate, es nuestra oportunidad
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Misa Amane se había quedado pensando en las palabras de su terapeuta. Hasta ese momento no había pensado que el suceso que ahora marcaba su vida le serviría como motivación para recuperar la paz y el bienestar que sentía durante sus épocas de felicidad a lado de sus padres.
Se recostó en el sofá donde había estado platicando con Angelique momentos antes y comenzó a tocar su vientre con suavidad. No era que la idea de estar esperando un bebé le desagradara. La ilusión que sentía de tan sólo imaginarse con un pequeño entre brazos le llenaba de dicha y la hacía sentir realizada como persona. Sin embargo, su idea siempre había sido formar una familia con un hombre a su lado y desde hacía meses, ese hombre tenía el rostro de Ryuuzaki.
Pero ella estaba sola.
Por su cabeza pasaron infinidad de teorías y preguntas ¿cómo reaccionaría? ¿Creería que sí era hijo suyo? ¿Pensaría que era de otro hombre? ¿Lo aceptaría? ¿Lo rechazaría? ¿Volvería a verlo algún día, al menos? ¿Qué pasaría con ella al salir de su encierro? ¿Qué le diría a la prensa sobre su desaparición y embarazo? ¿Qué pensarían sus fans? ¿Tendría a más doctores y guardias vigilándola en su estado?
Sin duda alguna, ser la segunda Kira era mucho menos estresante y demandante que ser una mujer embarazada y sola.
Suspiró. Los sobresaltos emocionales la cansaban mucho, por lo que los días en los que más extrañaba la compañía de Rem y de Ryuuzaki, dormía más de lo requerido hasta que las náuseas la despertaban.
Decidió aprovechar el clima de aquel día para disfrutar de una buena siesta bajo la luz natural que entraba por las ventanas. Sin embargo, un estruendoso sonido la sorprendió. Se levantó y sin dudarlo dos veces, tomó una de las lámparas de la sala para atacar en caso de que fuera un ladrón que hubiera encontrado la forma de entrar. Debido a su historial, en aquel departamento no había objetos filosos con los cuales pudiera hacerse daño, por lo que la comida que consumía era introducida al departamento por los guardias y hasta los más básicos cuidados personales, como la depilación de sus piernas eran también supervisados.
Caminó hasta el lugar donde había escuchado aquel sonido y al entrar al baño pudo ver la puerta corrediza de la ducha abierta. Se aferró con fuerza a la lámpara, tratando de no lastimar la mano que había estado enyesada por dos meses y al estar cerca de la ducha se dio cuenta que la abertura del techo estaba desprendida y podía verse el cielo desde el lugar donde estaba.
Una mano le cubrió la boca y otro par la tomaron de las manos.
-No hagas ningún ruido- ella intentó defenderse y gritar, pero al reconocer la voz, no pudo más que tranquilizarse e intentar mirarlos- somos los pupilos de L, nos conocimos en Japón cuando murió Kira
Ella asintió y Matt la soltó de su agarre. Mello hizo lo mismo con su boca y luego ella se giró.
-¿Qué están haciendo aquí en Inglaterra?
-Aquí vivimos… -comenzó a hablar Matt. Mello se limitó a observarlos recargado en la pared mientras mordía una tableta de chocolate, ya se había quitado la peluca- Nos enteramos que estabas en este lugar bajo arresto domiciliario y quisimos venir a verte… bueno, en realidad, quise. Mello sólo me ayudó porque le prometí hacer todos los trabajos que él tiene como castigo por ir a ver a L sin ser requerido…
-¿No estarán en problemas si los descubren?
-Sí, por eso no digas nada… ni siquiera a tu psicóloga… De hecho, a ella menos que a nadie
-De acuer… ¡OIGAN! ¿Ustedes pueden hablar con Ryuuzaki?
-¿Eh? Bueno… no. Es que…
-Él sólo llama en contadas ocasiones –intervino Mello, desinteresado- sólo él puede contactarnos, mas no a la inversa
-Rayos…
-¿Sucede algo, hermosa? –inquirió Matt, con una sonrisa
-Sí… eh, bueno… -Ella caminó hacia su habitación, seguida de los adolescentes- Les voy a contar, pero con la condición de que si Ryuuzaki llama, ustedes lo convenzan de venir a verme… ¿Sí?
-Imposible-Mello mordió su chocolate- Escucha rubia, nadie debe enterarse que nos escapamos del lugar donde vivimos. Si hacemos algo para convencerlo, él sabrá que estuvimos contigo
-¡Por favor! Ustedes son listos y sabrán cómo hacerlo
-¡Misa me dijo listo! ¿Acaso no es preciosa, Mello?
-Tsk… mejor dinos ya lo que te sucede antes de que le des armas a Matt para no dejar de hablar de ti en una semana
-Hace dos semanas un doctor vino a sacarle sangre a Misa para hacer unos estudios porque había estado sufriendo desmayos y nauseas sin razón alguna. Después de unos días trajo este papel –Mientras hablaba sacó un sobre blanco de su buró y lo entregó a los sucesores.
Matt la miró dudoso mientras sacaba el documento. Por lo que ella había dicho, los dos ya comenzaban a entender la situación incluso sin tener que leer ese papel. Las pupilas de Mello se fueron dilatando al tiempo que detenía el masticar de su chocolate.
-Mi-sa… -Titubeó el castaño al ver los análisis que la rubia le había otorgado- ¿Estás embarazada?... ¿entonces era cierto? ¿Tuviste que ver con L?
-Oye eso suena feo…-reprochó antes de esbozar una sonrisa- pero sí… mi hijo es de mi Ryuuzaki
-Es… ¿es una broma? –Interfirió el rubio, molesto- ¡¿te metiste con L?! … ¿Qué demonios les pasa por la cabeza a ambos? ¿Qué no se les ocurrió cuidarse? ¿Acaso ninguno de los dos pensó que eso no funcionaría? Él es el mejor detective del mundo y tú solo eres una…
-Mello- interrumpió Matt- cierra la boca
-No…-Misa fijó su vista en el piso- está bien, yo soy una asesina y él es bueno… aun así… aunque él nunca me pueda perdonar, yo en serio lo amo
-Joder, Amane Misa-maldijo Mello- ¿cómo piensas que L reaccionará si se entera que estás preñada?
-Mello, controla tus palabras o te golpearé
-Pero Matt, en serio ¿cómo creen que reaccione? Él no va a venir hasta acá a llevarte con él y ser una familia feliz, Amane Misa. Él no renunciará a ser lo que es solamente por un mocoso resultado de una calentura cursi…
-¡Ya basta!- gritó al tiempo que sus manos aprisionaban el cuello de su amigo contra la pared. La modelo había comenzado a llorar dejándose caer en el piso- La salud de Misa no está bien y tú sólo hablas para preocuparla más. ¿Qué mierda pasa por tu cabeza? Está esperando un bebé, ¿no puedes tener un poco de prudencia? ¿Tan estúpido eres? ¿Acaso no te quedó claro lo que L te dijo el día que llegamos?
Mello atinó a darle un rodillazo a la entrepierna de su amigo el cual lo soltó al instante. Quería gritar que aquella situación le parecía absurda, pero esta vez Matt tenía razón. Además, si Misa se volvía a deprimir, seguramente revelaría que él fue el culpable y no quería problemas.
-Estaré en la sala, no te tardes mucho con tu novia, el cambio de turno del guardia es en 25 minutos.
-Sí, lárgate ya- Matt se reincorporó aún adolorido, se peinó el cabello con su mano mientras veía a su amigo partir. Luego cerró la puerta de la habitación y se hincó junto a Misa para abrazarla-Mello es un idiota. Tiene una especie de obsesión con L, esto no le debe resultar fácil bajo ninguna circunstancia… Aun así no debería tratarte de esa forma. Es maravilloso que estés esperando un bebé de L, Misa. Si él es como yo supongo, la noticia le encantará…-en su búsqueda de las palabras correctas optó por bromear para hacerla sonreír- Si no lo acepta, podrías esperarme unos años y verás que me puedo convertir en un buen padre para tu pequeño-
-Ja! Ay, Matt, eres muy gracioso…
-Al menos dejaste de llorar-limpió los restos de lágrimas que estaban en sus mejillas-… no deberías preocuparte tanto por esto, puede hacerte daño… ¿Cuánto tiempo tienes embarazada?
-Tres meses…
-Ya veo… ¿sabes? Yo soy huérfano y creo que no debería decírtelo, pero tu niño o niña será afortunado incluso de tenerte solamente a ti…
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-¿E-Está seguro de esto?
-Por supuesto…tenemos permiso de las embajadas y la policía nos estará siguiendo de cerca todo el tiempo. No hay de qué preocuparse, creo que usted, incluso, debería saber que es lo mejor en su condición. Será solamente por hoy, claro. Mañana podrá volver a darle terapia a la Señorita Amane.
-Pero Señor Watari, si la prensa la ve…
-Estoy consciente de los problemas que traería la exposición al aire libre, señorita Angelique, pero he de suponer que estar encerrada sin ninguna compañía resulta contraproducente para su recuperación. El mismo L ha dado autorización, mi deber sólo es informarle a usted.
-Entiendo, si L lo manda, que así sea…-ella desvió la mirada de su interlocutor para evitar el sonrojo- Señor Watari, si no es indiscreción, ¿por qué L tiene tantas consideraciones con Misa? digo, sé que es una mujer muy tierna y famosa, pero…
-Es información que no estoy autorizado a darle. Sin embargo, es natural que L se preocupe tanto por la señorita Amane. Ahora, si me permite, tengo que verificar lo que usted me comentó en nuestra llamada
-Vaya con cuidado, señor Watari
El hombre sonrió y se colocó su sombrero negro. Si planeaba salir con Misa Amane a recorrer las calles de Winchester, con policías detrás de ellos, no podía revelar sus identidades, por lo que el sombrero era perfecto para disimular ser Watari e impedir que los periodistas lo reconocieran como el inventor Quillsh Wammy. Subió a un Rolls Royce de su colección y condujo por poco más de 15 minutos hasta llegar al edificio donde se encontraba la modelo.
Subió al tercer piso y al posicionarse frente al edificio 304 se identificó con un documento oficial donado por la embajada japonesa en Inglaterra. Tras leerlo, el guardia abrió la puerta y cedió el paso, a lo que Watari respondió con una reverencia.
Una vez adentro, pudo escuchar el choque de la porcelana recién lavada sonando al fondo del lugar.
-¿Angie-san?-se dejó escuchar- estoy en la cocina levantando la vajilla, por favor espera un minuto
-Me temo su psicóloga no vendrá hoy, Señorita Misa
Los platos dejaron de sonar al momento en que Watari habló, de un momento a otro escuchó los pies descalzos de la modelo pisar con rapidez el piso de madera y dirigirse hacia él para abrazarlo con desesperación. Sentía que el corazón se le saldría de tan sólo imaginar que Ryuuzaki podía encontrarse en el mismo lugar que ella.
-¡Watari! ¡No puedo creer que esté aquí! ¿Ryuuzaki vino con usted? ¡DIGAME QUE SÍ! ¡¿DÓNDE ESTÁ?!... –Misa volteó a todos lados ilusionada en busca del pelinegro sin encontrarlo- ¡¿Ryuuzaki?! ¡¿Ryuuzaki dónde estás?!
-Señorita Misa- Watari colocó sus manos sobre los hombros de rubia para calmarla- Ryuuzaki no pudo venir, se encuentra terminando un caso importante y…
-Aún me odia, ¿verdad?...- especuló bajando la mirada. Se sentía decepcionada y completamente desilusionada. Sin embargo, tenía a ese hombre frente a ella y él sin duda le daría su mensaje. Un pequeño brillo de esperanza se reflejó en sus ojos y al subir la mirada, le dirigió una sonrisa- me alegra que esté aquí, Watari
-Señorita Misa…
-Por favor, sólo dime Misa
-Sí. Misa, mi visita no es una casualidad. Verá, me llegó un rumor y me gustaría confirmarlo… Si usted desea, podemos salir a caminar un poco. Conseguí permiso para estar fuera por treinta minutos bajo vigilancia de sus custodios. Por supuesto que usted usaría una peluca para no ser reconocida por la prensa.
-¿Qué si quiero? ¡Pero claro que sí! Aunque sea media hora, ¡quiero salir de este lugar!
Ella corrió a su habitación a cambiarse, no sin antes agradecerle y darle un beso en la mejilla al anciano. Abrió su closet y se colocó una falda suelta color negro, junto con una blusa roja y un par de botas negras a juego con un abrigo. Durante los días pasados había confirmado que la gran mayoría de su ropa, la cual era completamente pegada, comenzaba a apretarle un poco. Ya no podía utilizar sus acostumbrados vestuarios de lolita gótica y varios de sus pantalones también quedaban descartados.
Sin importarle lo que las personas dirían de ella, decidió no ponerse maquillaje. Únicamente se recogió el cabello para colocarse la peluca que Watari le daría y salió de la habitación.
-Vamos, vamos, vamos, vamos, vamos…
Watari le extendió la peluca con una sonrisa en rostro y los dos salieron del departamento. A una calle del lugar se encontraron con un pequeño parque en el cual podrían hablar con calma. Dos de sus custodios los seguían a una distancia moderada, pues, por órdenes de su superior, no se les estaba permitido escuchar nada de lo que aquel hombre diría, ya que los asuntos relacionados con L eran siempre confidenciales.
Los dos se mantuvieron sin hablar por unos minutos sintiendo el viento frio chocar contra sus rostros. El silencio en aquel lugar era increíblemente tranquilizante para ambos, sin embargo, el tiempo corría y no quería desperdiciar absolutamente nada de él.
-Misa… antes que nada, me gustaría que no infiriera que Ryuuzaki la odia. Ha pasado unos meses muy difíciles desde su partida. Sin contar lo que pudo haber sentido durante el caso Kira y su resolución. Por otro lado, eso no significa que la comprenda del todo. A decir verdad, que alguien se gane la confianza de Ryuuzaki es extremadamente difícil y al sentirse traicionado, me parece normal que la haya rechazado cuando le confesó la verdad.
-Eso lo entiendo… -Misa unió sus propias manos mientras miraba al piso- sé que hice mal, pero si yo decía algo, Light podía sospechar y entonces todo estaba en peligro… además yo no sabía si lo que Rem me dijo en Yotsuba era cierto o sólo lo decía para ayudar a Higuchi
-Y eso lo comprende, pero no puede evitar sentirse traicionado… Misa, siendo sincera, ¿cómo se ha sentido los últimos meses?
-Terrible. Extraño mucho a Ryuuzaki, me aburro mucho en ese lugar y para colmo no se me está permitido ni cocinar. Además mi única visita es Angelique-san y ella intenta convencerme de que Rem es un invento mío…
-Y seguirá haciéndolo. Usted y yo sabemos que no es una alucinación, pero lo mejor sería que frente a ella fingiera asimilarlo como cierto. Recuerde que su sentencia está estrechamente ligada a su recuperación psicológica. Lo que usted ha hecho es algo muy grave, y no me refiero a los asesinatos, sino a los atentados contra su propia vida.
-Lo sé, lo sé. Rayos, me siento muy tonta… Pero ¿sabe? Ya no lo haré más… ahora tengo una razón muy poderosa para poder seguir adelante aún si no vuelvo a ver a Ryuuzaki…
-¿A qué se refiere exactamente?
-Pues, Ryuuzaki no ha venido a verme en tres meses… creí que él me buscaría alguna vez, pero no ha sido así… Sea como sea, todos los días, sin excepción alguna, espero a que él pueda venir hasta este país sólo para saber de mí…
-Créame cuando le digo que no lo hace con malas intenciones. Él simplemente no quiere interferir en su tratamiento. Lo que me lleva a la razón por la que he venido a hablar con usted.
-¿Qué sucede?
-La señorita Angelique me confesó que usted está encinta. ¿Eso es cierto?
-¿Qué yo estoy en dónde? –Preguntó con una clara confusión en su rostro-
-Encinta, quiero decir-apretó los labios, temeroso- ¿usted está embarazada?
-Ah… bueno… ¡Hey! ¡NO ES JUSTO!-ella se detuvo, claramente molesta. Empuñó sus manos y pisó fuerte un par de veces con el pie derecho, haciendo un pequeño berrinche- Angie no tiene derecho alguno a decirle eso, ¡Yo quería revelárselo!... –ella suspiró con resignación antes de poner una sonrisa en su rostro- Hace unas semanas tuve mareos muy seguidos y me llegué a desmayar un par de veces, así que un doctor sacó muestras de sangre para hacer unos estudios y…
Ella parloteaba de forma rápida, sin embargo, todas aquellas palabras que su boca recitaba eran apenas murmullos audibles para Watari, quien se había quedado repitiendo una y otra vez las palabras "yo quería revelárselo" en su mente. Al mirarla, podía ver como sus labios se movían, pero no así lograba entender ni una de sus palabras.
Poco a poco una refrescante sensación se expandió por todo su cuerpo haciendo que su corazón marchara más rápido. Todos aquellos nervios que le habían surgido desde que había recibido el rumor por parte de la psicóloga se convertían en felicidad. Sonrió de lado a lado y sin dejar que la joven terminara su plática, la abrazó tiernamente.
Tal acción había tomado desprevenida a la actriz quien, tras un momento de shock, cerró los ojos lentamente y disfrutó del contacto y la loción del anciano, tal como si fuera su propio padre quien la abrazaba.
-¡No tiene una idea del regocijo que siente mi alma! Esta noticia sin duda alguna me ha llenado de júbilo y vitalidad… Señorita Amane, ¡muchas felicidades! –Él soltó el abrazo dejando ver sus labios temblorosos, señal de que reprimía las lágrimas- ¡Esa criatura es una enorme bendición!
-¿Sí?...-una sonrisa fue naciendo en su rostro- ¡SÍ, es cierto!... ¡Vaya Watari, no creí que esto le emocionara tanto!
-No hay lugar a dudas. Me siento emocionado, tan lleno de goce. Creí que moriría sin poder llegar a ver a un descendiente legítimo de Ryuuzaki, una criatura a la que pueda ver como mi nieto…
- Nieto…¡Ah! ¡Un nieto, Watari!
Misa brincó un par de veces mientras aplaudía y después lo abrazó de nueva cuenta. Ella comenzaba a considerar que subir de peso y perder su figura no era tan malo si podía sentirse como en ese momento junto al abuelo de su hijo.
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La sala de investigaciones comenzaba a ser un desastre. Había platos y tazas sucias a lo largo de lo que había sido el lugar de trabajo de Light Yagami y decenas de hojas en el lugar que correspondía a Kanzo Mogi. En la pantalla una gran bandera a tres colores ilustraba la comunicación. Por los altavoces se escuchaba una voz gruesa perteneciente a un hombre, al cual L respondía en su idioma.
Una pequeña campana avisó que alguien estaba saliendo del elevador, al escuchar un suspiro reconoció de quien se trataba y sin girarse, continuó hablando.
-Oui, c'est ça. Je peux deduire qu'il se trouve dans le 15e arrondissement de Paris… oui, j'attends l'information restante… (T : Sí, así es. Puedo deducir que se encuentra en la/el 15 barrio/vecindario/delegación/colonia de París… sí, espero la información restante)
-He vuelto- saludó Watari
-Enhorabuena
-Ryuuzaki, me voy por tres días y tiene este lugar hecho un desastre…
-¿Desastre? Pero si los archivos están en orden. Terminé el caso Satchi el mismo día que te fuiste y estoy por terminar el caso de Francia. Eso no es un desastre…
-No me refiero a eso… Como sea, hay algo urgente que tengo que discutir con usted
-¿Qué sucede? –inquirió, desde que comenzó a hablar con el anciano no lo había visto a los ojos y su silla no se había movido ni un milímetro, sin embargo, la pregunta que escuchó después lo hizo girar
-¿Aun no considera ir a ver a la Señorita Amane?
-No, aún no. Ya lo hablamos y a decir verdad, comienza a desesperarme tu insistencia
-Ryuuzaki, es importante que vaya a verla
-No
-Ryuuzaki…
-No, Watari, deja de insistir
-... –el anciano aproximó la silla giratoria más cercana y se sentó frente a él, mirándolo a los ojos. Sabía que Misa le había prohibido contar algo de lo sucedido, pero su pupilo estaba resultando muy terco a la hora de acceder a verla- Elle… Misa tiene tres meses de gestación.
.-.-.-.-.
CHAN! ¿Cómo creen que reaccione mi L? o.o
Neko Aisaka: continué pronto!
Ai-chanosa: normal que se enamore de Ryu-san uvu y ni tan señora que es 2 años menor que L xD… Y ya tengo pensados los primeros 4, letras A,B,C y D 7u7 en cuanto publique el primero nos ponemos de acuerdo, va? xD y sí! Lo veré porque me gusta fangirlear contigo
LxMisaSuperFan: SERÁ ABUELO!... no está en un manicomio uvu está en arraigo domiciliario, y sí, Misa sabe que son la misma persona, lo dice en el capítulo donde encuentra la carta de Light, me parece…ese fanfic no recuerdo haberlo leído… no se, recuerdas como se llama? Seria interesante ver el ooc de Near x3
Bel- 808: mientras te encuentres bien, no importa si desapareces de FF unas semanas… mmmm tú que dices? Dejamos vivir a Angie o no? xD a mi me da penita…
Masha Rue: nuuu, Misa no tiene algo tan grave como para estar en un manicomio xD y sí, se pudo haber salvado pero en l DN que ellos tenían, esa regla no aparecía y para que te enchiles más, una curiosidad: Hay una regla que dice que si escribes el nombre de una persona 4 veces de forma errónea, la DN se vuelve inservible. Light escribió un buen de veces el nombre del tipo de la moto.
Rox: L es de todas uvu y de hecho planeaba meter a Matt el capi anterior, pero decidí meterlo en este mejor xD trabajare mucho para que ese pequeño sea tan adorable y tan L-astico que todas se enamorarán o-ó
Princessathenea: efectivamente pensé en obsesiva compulsiva nvn … y asojncvjmod tu comentario me hizo feliz, me alegra muchísimo que pienses eso de mi y de mi historia, muchas gracias!
