Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo los tomo prestados para esta historia que empieza a aproximarse a su final.


Capítulo 23

Plan de Reconquista


- ¡Pero qué pasó! - gritó Alice al ver a su hermana llorar desconsoladamente en la puerta de su casa, Mía y Wisky habían entrado y se habían lanzado a Jasper mordiéndolo, pero éste no se habían inmutado mirando a su cuñada en muy mal estado

Bella entró llorando a mares enjugándose las lágrimas; se sentó en el sillón y se encogió en su sitio para seguir llorando; la primera persona que envolvió sus brazos alrededor de ella fue Jasper, meciéndola lentamente para calmarla; se aferró a él y suspiró acomodando su cabeza en su hombro.

¿Por qué dolía tanto que Edward haya publicado esa tontera sin su permiso?

- ¿ya estás más tranquila? - preguntó Alice depositando una taza de té en la mesita de centro; la castaña asintió y se despegó de Jasper para coger su taza - ¿entonces me puedes contar que pasó? -

Pero ella solo se volvió a encoger en su sitio, y suspiró; dejó la taza encima de la mesa y cruzó sus brazos. ¿Qué le iba a decir? ¿Que había salido llorando del departamento de Edward porque él hizo algo que nunca creyó que haría?

- ¿qué te hizo? - salió de su ensoñación y miró a ambas personas esperar la respuesta; vio la cara de su hermana y ella estaba preparando mentalmente la tortura de su nov... ex novio; rompió en llanto de nuevo y Jasper volvió a abrazarla - ¡voy a matarlo! -

- ¡no! - gritó Bella, sabía que Alice era capaz de amordazarlo y quitarle todo su orgullo, era preferible dejarlo ahí por el bien de todos

- ¡entonces dime que pasó! - gritó de vuelta, Bella se encogió en su sitio de nuevo

- Edward publicó una entrevista acerca de mí, la veterinaria y el albergue - todos quedaron callados; la castaña miró a su cuñado, éste estaba asombrado, y Alice no podía creerlo

- ¡un momento! - habló Jasper por primera vez - ¿cómo que publicó? yo no vi en algún puesto la revista ni el reportaje -

- ¡pero estaba encima de su mesa! - Bella se levantó gritando - estaban ahí las fotos, las preguntas, las respuestas, ¡todo! -

- ¿dejaste que te explicara? - preguntó Alice, su hermana negó lentamente; Alice soltó todo el aire que contenía, se acercó a la cartera de Bella y sacó las llaves de su casa

- ¿qué haces? - Alice no hizo caso y se acercó a su esposo

- ¿Jasper, corazón, quieres dormir hoy en la casa de Bella? - el rostro de su marido se iluminó por completo y prácticamente empezó a dar saltitos en su sitio - solo por hoy - añadió con un dedo acusador, Jasper asintió

- ¡no! ¡yo me quiero ir a mi casa! -

- ¡hoy te vas a quedar aquí! - Jasper salió corriendo a su habitación, armó su mochila y salió despidiéndose de su esposa, hoy tenia carta libre y no lo iba a desperdiciar; iría a enterarse más del chisme

- ¡como así que no lo dejaste escuchar! - Bella se quedó quieta en su sitio mirando a su hermana caminar de un lado a otro enfurecida - ¡Bella! ¡tú jamás dejas que alguien te explique! -

- ¡pero que querías que me explicara! ¡estaba ahí, escrito! -

- ¡y qué tal si solo era un borrador! ¡que tal y solo te quería gastar una broma! ¡hay tantas posibilidades! -

- ¡no, no puede ser! - añadió con la voz quebrada - ¡está publicado, incluso ahí decía la fecha -

- ¿o sea hoy? - Bella asintió, Alice salió de la habitación, movió un par de cosas y aplaudió cuando se acercó a su hermana

- ¡arriba, ya! ¡iremos al Seattle a investigar! -

- ¡Alice no! -

- ¡yo no te he dicho si podemos, te he dicho que iremos, así que ahora, mueve tu culo! - Bella dejó caer los hombros y cogió su bolso

Mía estaba recostada en el piso, afortunadamente de parquet, y Wisky estaba comiendo las sobras del perro que estaba encerrado en el jardín ladrando porque dos extraños se habían apoderado de su casa.

Alice arrancó la camioneta; Bella se quedó en silencio y Alice trató de sintonizar alguna emisora.

Cuando llegaron Bella no quiso entrar, no quería entrar; Alice insistió tanto que la llevó a rastras a la oficina.

- señorita buenas tardes, queremos comprar todos los informativos que salieron hoy -

- buenas tardes - saludó confundida - hoy solo salieron el diario y la revista económica - Alice asintió

- démelo por favor -

Salieron del local y se pusieron a revisar ambos periódicos; Alice miró con suficiencia su hermana.

- ¡pero yo lo he visto! -

- ¡lo que tú has visto tonta! ¡es el borrador! - dio un golpe en su cabeza y Bella frunció su ceño - ¡anda, vámonos! - ¿y ahora que vas a hacer? - preguntó Alice arrancando el auto - ¿que fue exactamente lo que le dijiste? -

- ... que murió -

- ¿qué cosa? - preguntó Alice mirando mal a su hermana en un semáforo en rojo - ¡no te escucho! - gritó

- que murió, que lo nuestro acaba de morir -

- ¡la que va a morir vas a ser tú! -

- quiero ir a mi departamento - suspiró y se rascó la cabeza - necesito recoger a mi perros -

- ¡pero Jasper está ahí! -

- te lo llevas, está con el auto - Alice murmuró - ¿no quieres estar con tu esposo? -

- ¡ronca! ¡no puedo dormir! ¡parece una marmota, aparte de quedarse donde puede, ronca y me tiene despierta hasta la madrugada que de puro cansancio me quedo dormida -

- lo siento, pero necesito estar sola -

- grrr - Bella trató de sonreír pero no podía, estaba preocupada - ¿no quieres ir donde Edward? -

- mañana iré a hablar con él - Alice asintió - espero que pueda perdonarme -

- ¡NO! ¡que no Jasper, no! - gritó Edward paseando de un lado a otro, Jasper estaba sentado en medio del sillón mirando divertido a su amigo - ¡estoy cansado de que desconfié de mí, cansado de sus rabietas, que no tenga ni un ápice de consideración, cansado de estar sometido! -

- ¡pero a ti te gustaba! -

- yo lo hacía solo por ella - Edward apuntó con su dedo - pero ya no, estoy cansado -

- ¿en serio? - se sentó en el sofá individual y suspiró frotándose el rostro

- no - Jasper soltó una carcajada - ¿de qué te ríes? -

- estás enamorado de Bella cabrón, estás jodido, admítelo -

Edward frotó nuevamente su rostro y empezó a caminar de un lado a otro.

Bella era muchas cosas; obstinada, malhumorada, mandona, orgullosa, criticona sobre todo mandona y siempre quería tener la razón.

¡Carajo! ¡Bella era una bomba de tiempo!

Pero al mismo tiempo era dulce, graciosa, divertida y sarcástica, todo se tomaba a la ligera y las cosas serias se las tomaba a pecho.

De que estaba enamorada de ella, era seguro.

¿Pero ahora, quien le quitaba ese orgullo masculino que tenía Edward? Él no se la iba a perdonar fácilmente. Primero, porque no había confiado en él y segundo, como otras veces, no había dejado que se explicara y eso más lo enfurecía.

- ¿qué vas a hacer? - miró a su rubio amigo y se encogió de hombros

- me voy a cruzar de brazos - literalmente lo hizo y se sentó en el sofá; Jasper rió divertido

- ¿me estás hablando en serio? - Edward asintió - ¿no crees que te estás pasando un poco? Mira que he venido a decirte que Bella está toda una llorona y ahí no hay quien le pare, y tú solo vas a cruzarte de brazos -

- así es - respondió con una sonrisa - Jasper, puedo ser una persona muy enamorada de Bella pero no voy a seguir permitiendo que me siga mandoneando - el rubio soltó una carcajada, sacó su celular y luego lo tendió hacia Edward

- esto es una grabación, Edward repítelo -

- ¡no jodas Jasper! - apartó el celular de un manotazo y ambos rieron - creo que te llaman - avisó al escuchar el sonido del celular y la banda sonora de tiburón amenazaba el divertido ambiente; el cobrizo automáticamente notó el semblante de Jasper y meneó la cabeza - debemos parar esto -

- ¡shhh! - silenció - ¿Alice, calabacita?... no, no, sino que pasé para... si, si, si mi amor... ya voy mi amor... ya estoy cerca - y colgó, Jasper empezó a estrangular el celular haciendo una mueca fulminante

- no sé cómo lo hacen pero esas dos chicas nos tienen comiendo de sus manos - Jasper asintió dándole la razón, suspiró y tiró el celular dentro de la mochila

- necesito hacer lo que tu harás - Edward sonrió y chocaron palmas

- hermano, si tú lo haces, te quedaras sin descendencia - soltaron una carcajada y ambos se levantaron de su sitio - vete, antes que Alice arrase con todo -

Jasper salió del departamento rodando los ojos, despidiéndose de Pocho y Aslan, trotó hacia su coche y arrancó el motor. Alice lo iba a matar.

Edward se quedó pensando, mirando a ambos perros; ¿podía ser fuerte para resistir a la avalancha que le tocaba vivir estos días?

Meneando la cabeza acostó a los perros y se fue a su habitación; olía a Bella por donde quiera que vaya; suspiró triste; al menos de todo esto tenía que salir algo bueno.

Al día siguiente, Bella se levantó desganada prácticamente no estaba con Edward; recordó que ella había terminado con él y se sentía extraño tener de vuelta su libertad.

- ¡yeeeeiiih! - suspiró levantando su mano, la bajó al darse cuenta de su entusiasmo - de nuevo sola - repitió, Mía se acercó a ella, se subió a la cama con pesadez y se dejó caer a sus pies - ¡Mía estamos solas! ¿no vas a decirme algo? - Mía abrió sus ojos acusadores, la miró por cinco segundos y luego los cerró - ¡uh-huh! ¡sí claro! - respondió - ¡bienvenida libertad! - exclamó tirándose en las almohadas

Libertad, si libertad era sentirse mierda, no la quería.

¡Quería a Edward! ¿Qué es lo que había hecho? exclamó su mente; automáticamente lagrimas empezaron a bajar por los costados de su rostro, no las limpió; hace mucho tiempo no manchaba alguna almohada con lágrimas, y que mejor si eran lagrimas por haber terminado por Edward.

¿No?

Se levantó limpiándose el rostro y al instante notó algo molesto; volteó a ver su cama y rodó los ojos; suspiró y pataleó en el piso; ¿acaso su periodo era tan perra para no dejarla en paz?

Quitó poco a poco las sabanas y de un momento a otro empezó a tirar todas las cosas; Wisky empezó a ladrar y Mía bajó de la cama de muy mal humor; gritó con todas su fuerzas y se sentó en el piso cansada y agitada.

Cogió su celular y marcó el número de memoria, una timbrada, dos timbradas y corte.

- ¡que! - chilló asombrada - ¡me acaba de cortar! - volvió a marcar el número y de nuevo pasó lo mismo, solo que a la primera - ¡me acaba de cortar ese imbécil! -

Tomó sus acostumbradas pastillas y los analgésicos que necesitaba para poder sobrevivir al dolor; cogió sus cosas y salió de su casa sin los perros, como iba media drogada, no iría a la veterinaria; hoy tenía pensado hablar con Edward y arreglar las cosas.

Suspiró mirándose en la pared del ascensor.

, hoy regresaría con Edward y de recompensa tendrían sexo desenfrenado hasta en la casa del perro.

Meneó la cabeza por la locura que acaba de pensar y soltó una risita; estaba optimista y quería mantenerse así.

- ¡Rosalie! - entró con una sonrisa en la veterinaria - ¡Jessica! - volvió a gritar y ambas personas entraron a su oficina, Bella no descargó sus cosas y sonrió - ¡necesito que organicen una colecta de víveres para nuestros perritos del albergue - ambas asintieron - Alice también estará a cargo, pero por estos días tiene trabajo, vendrá solo a supervisar -

- ¿tenemos que hacerlo grande? - preguntó Jessica anotando con rapidez - ¿vamos a invitar a personalidades? - la castaña frunció el ceño y asintió lentamente

- tenemos, lamentablemente tenemos que invitar al alcalde porque no hemos acordado sobre el terreno que necesitamos - Rosalie asintió - por cierto, tú y Kate se quedan a cargo - Rosalie y Jessica se miraron curiosas - eso sería todo, me voy -

- ¿no vas a estar para supervisar la operación del gato? - preguntó Rosalie temerosa - tienes que estar - susurró esperanzada, Bella sonrió y meneó la cabeza

- Peter estará a cargo, le prometí que un día él estaría a cargo de cirugía y parece que hoy es el día - Bella soltó otra risita

- ¿estás bien? tus ojos parecen desorbitados - preguntó Jessica tratando de mover la mano delante de su rostro - pareces drogada -

- estoy drogada - afirmó con otra risa, Rosalie quiso reírse pero se contuvo - ¡Andrés está de visita! - resopló

- ¿quién es Andrés? - preguntó Jessica con el ceño fruncido

- ¡tonta! ¡su periodo! - gritó Rosalie, la castaña quiso callarla y las tres soltaron una carcajada

- ¡tranquila! ¡quien quiere saber que estoy con Andrés! -

Se despidió de todos en la veterinaria, y Peter se sintió contento de poder al fin vigilar y estar a cargo de una cirugía; subió a su auto y se fue al departamento de Edward; a velocidad moderada, trató de pasar a varios autos pero no se arriesgó del todo porque estaba empezando a ver doble.

- ¡Edward! - gritó tocando la puerta - ¡por favor Edward, ábreme! - pero nadie contestó, continuó tocando la puerta y se rindió a la décima vez que lo hizo, se sentó en el piso recostándose en la puerta y suspiró

Sabía que hoy no iría a trabajar, aunque a veces le salían reportajes esporádicos, se suponía que a esta hora debería estar en su casa.

De verdad lo estaba extrañando, ahora entendía la diferencia, de estar juntos y separados, estar juntos por más que unos cuantos kilómetros los separaran era nada; ella sabía que con tan solo una llamada Edward iría a ella o ella a él y se harían compañía; sabía que él estaba enamorado de ella; sabía que él haría todo por complacerla.

Suspiró.

Había cometido el peor error de su vida; desconfiar de él.

- ¿Bella? - levantó la vista y vio a Emmett con la llave del departamento - ¿qué haces sentada en la puerta? -

- ¿pidiendo limosna? - preguntó desganada, Emmett se acercó a ella con una sonrisa y la ayudó a levantarse - vine a conversar con Edward pero no está -

- no está - aseguró el castaño - en realidad está en la casa de mis padres, he venido a recoger a sus perros -

Bella cerró los ojos y masajeó sus sienes con lentitud, ¿acaso había alguien que la odiara tanto?

- ¿de verdad está con tus padres? - preguntó desesperanzada, Emmett asintió y abrió la puerta con sutileza

- ¿no vas a entrar? - preguntó al verla quedarse en el umbral - ¡pasa! creo que ésta es más tu casa que mía - la castaña negó mirándolo a los ojos y Emmett dejó de sonreír

- no, ya no lo creo - suspiró y se sentó en el sillón - ayer le dije cosas terribles y terminé con él - Emmett asintió caminando hacia la cocina y regresando con una bolsa de comida para perros

- si, algo así comentó pero no dijo todo, aunque por lo que veo si es grave - Bella se encogió de hombros y sonrió a medias - ¿necesitas ayuda? - la castaña sonrió y se acercó para abrazarlo, Emmett abrió los ojos con sorpresa

- te avisaré cuando la necesite - el castaño se quedó sorprendido y se alejó lentamente, asustado; hizo salir a Bella del departamento y se fue con una incertidumbre ¿dónde estaba la chica ruda que quería patearle las bolas?

Bella regresó a su casa pensativa y muy enfadada, ¿cómo podía Edward irse a la casa de sus padres? ¡Porque! ¡Ahora todo la tenía difícil! Sintió en esos momentos unas ganas de llorar tremendas, pero no era por Edward, era su maldito periodo y el estado en el que estaba; esos síntomas de querer hacer una pataleta de nuevo estaban a la orden y en cualquier momento la haría.

Solo esperaba no pasar vergüenza.

Abrió la puerta de su departamento y se encontró con Alice sentada acariciando a Wisky, Bella no pudo más, cerró la puerta con fuerza y corrió a su habitación; se tiró en la cama y empezó a dar patadas al colchón.

- ¿Bella? - preguntó la pelinegra asustada - ¿estás bien? - se acercó lentamente y se sentó en el borde de la cama, acarició el cabello de su hermana y escuchó un sollozo - ¿hablaste con Edward? ¿te hizo algo ese imbécil? -

- ¡no! - chilló con voz ahogada

- ¡entonces porque lloras! - Alice se asustó y trató de darle la vuelta, pero su hermana se resistió y se aferró a la almohada - ¡Bella! -

- ¡porque tengo mi puto periodo! - Alice dejó de impacientarse, se levantó de la cama y caminó furiosa por toda la habitación tirando sus cabellos

- ¿en serio? ¡en serio! - gritó Alice - ¡me estás diciendo que lloras por una insignificancia! ¡por favor, madura! -

- ¡no! - gritó Bella sentándose - ¡es que aparte de estar así, resulta que Edward se fue a la casa de sus padres - Alice soltó una carcajada - ¡no te burles! -

- ¡no pues, ahora le dio mamitis! - Bella limpió su rostro y rió - ¡es que acaso no puede comportarse de forma madura! -

- lo peor es que su madre me debe estar odiando -

- ¿a quién le importa ella? - preguntó Alice dando un patada al piso - ¿quieres estar con Edward? - Bella asintió - no veo ese entusiasmo -

- si quiero - susurró

- ¡quieres estar con Edward! - gritó esta vez, Bella asintió esta vez enérgica - ¡quieres reconquistarlo! -

- ¡claro que sí! - gritó más emocionada

- ¡pues vamos! - gritó de vuelta

- ¡dejemos de gritar! - Alice rodó los ojos - mis vecinos pensaran que estoy loca -

Después de manejar casi cuarenta y cinco minutos, aparcaron en una de las tantas plazas que había en toda la calle, al instante Alice se bajó del asiento del conductor esperando a que su hermana bajase del auto, pero no lo hizo; a regañadientes abrió la puerta y se encontró con una castaña temblando de los nervios.

- tienes que bajar - negó frenéticamente y quiso cerrar la puerta del auto, pero Alice lo impidió - ¿vas a dejar que su madre te meta más temor? -

- ¡es una arpía! - Bella la vio abrir los ojos asustada y empezó a saltar - ¿estás bien? – Alice señaló con ambas manos que había alguien detrás de ella, Bella volteó y se dio cuenta que Esme estaba al otro lado del auto, tuvo que tragar en seco

- ¿qué es lo que quieres? - preguntó poniendo sus manos en la cintura, ambas la miraron con temor, pero Bella se armó de valor, bajó de un salto y rodeó el auto para enfrentársela

A pesar del metro cincuenta y cinco que tenía Esme, sabia intimidar muy bien, Bella se arrepintió al sacar pecho para poder enfrentarla; Alice se ocultó dentro del auto.

La castaña la miró fijamente, Esme arqueó una ceja y sonrió de manera malévola.

Ahora si tenía miedo.

- te he preguntado, que es lo que quieres - volvió a repetir con calma, Bella quería que Alice tomara las riendas del auto y acelerara de una vez por todas - ¿eres muda? -

- no, simplemente estoy aquí para hablar con Edward - Esme dejó de sonreír

- ¿para qué? si ya todo lo que dijiste fue suficiente - Bella frunció el ceño y su enojo subió un nivel más, ¿porque tenía que haber contado todo lo que le dijo anoche?

- hubo un mal entendido y necesito hablar con Edward - puso énfasis y achicó sus ojos para poder matarla con la mirada, solo con la mirada porque tenía ganas de estrangularla

- ¡no, vas a hablar con él! -

- ¿así? - preguntó Bella, asintió con una sonrisa y una mirada determinante, se alejó de ella y levantó la cabeza - ¡EDWARD! ¡EDWARD! -

- ¡pero qué es lo que haces! ¡estás haciendo un escándalo! - gritó Esme tratando de cogerla, Bella escapó y siguió gritando a voz en cuello

- ¡EDWARD, EDWARD! ¡MALDITA SEA! ¡EDWARD! ¡TU MAMÁ ME QUIERE MATAR! - Esme jadeó por el asombro y esta vez se dedicó a perseguir a Bella alrededor del auto, Alice estaba que se reía dentro de la camioneta - ¡EDWARD! - pero no lo vio venir y sintió de pronto algo muy frio escurriendo todo su cuerpo, se dio cuenta que la madre de su, por ahora, ex-novio le había tirado un balde de agua muy fría

Se quitó los mechones sueltos del rostro y siguió gritando como loca por toda la calle, los vecinos salieron a ver qué pasaba, y solo observaron a una señorita completamente fuera de sí.

- ¡EDWARD, SAL AHORA MISMO! - volvió a gritar, pero esta vez sintió como la tierra entraba por su boca y si no fuera porque cerró los ojos, también tendría gran parte de tierra en ellos - ¡puaaaag! - escupió todo lo que pudo y vio la sonrisa de suficiencia de su suegra; no se contuvo y cuando vio la oportunidad vació todo un masetero de tierra negra en su cabeza, aprovechó el chorro de la manguera y la mojó de pies a cabeza

- tenga por seguro señora - susurró entre dientes acercándose a ella - que pase lo que pase, volveré con su hijo -

- ¡ni te atrevas! - gritó Esme quitándose la tierra del rostro, Bella se puso seria y de un momento a otro una sonrisa de oreja a oreja se instaló en su rostro

- ¡será mi suegra, si o si! - la castaña a lo lejos escuchó la risa de Alice, ella también soltó una risita malévola y saltó en su sitio - ¡adiós suegris! -

Alice se puso en el asiento del conductor y Bella subió de copiloto bufando y maldiciendo por lo que había pasado.

No sabía si Edward había visto la escena, suponía que sí, así que vería que estaba dispuesta a todo; aunque eso signifique pasar por encima de Esme Masen; de pronto se dio cuenta de lo que hizo y sus hombros cayeron poco a poco; había desafiado a la madre de la persona que quería reconquistar.

¿Eran puntos menos?

- ¿por qué suspiras tanto? - preguntó Alice manejando a toda velocidad - parece que estas pensando y mucho, y eso es malo para ti - Bella puso cara de poker

- ja ja ja - rodó los ojos y se cruzó de brazos - si te das cuenta acabo de mojar a Esme, no sé si Edward me lo perdonará - la pelinegra rió recordando la correteada y como se cogieron a manguerazo con tierra

- yo creo que si - susurró Alice divertida

- ¿porque lo dices? -

- Edward vio desde la ventana todo y estaba que se moría de la risa, debo decirte que por parte de Rosalie y mía te damos las gracias -

- ¿o sea que lo vio todo y no salió? - preguntó mirando al horizonte, Alice asintió - creo que será más difícil de lo que pensé - afirmó derrotada

Al día siguiente fue a visitar a su abuela, la cual ni bien se enteró que ya no tenía novio el bastón salió volando a la cabeza de Bella.

- ¡lo sabía mocosa! ¡lo sabía! - gritó enérgica - ¡sabía que no te iba a durar mucho! -

- ¡ay abuela, que exagerada! - se cruzó de brazos y se sentó en una silla cercana - simplemente discutimos -

- ¿porque discutieron? - la castaña hizo un puchero y la miró con pena - ¡ah no mocosa! ¡conozco esa cara! -

- ¡por favor abuela, abuelita linda, por favor! -

- ¡que no! -

- le dije cosas terribles y no quiere hablar conmigo, ¿podrías hablar con él cuando aparezca por aquí? -

- ¡que no! ¡otra vez humillarme! - Marie cerró los ojos y tiró de sus cabellos - ¡que no y no y no! -

- ¡por favor! - pidió arrodillandose delante de ella, Marie negó

- ¡antes me mato! – gritó cerrando los ojos - ¡lárguese! ¡tengo sueño! -

Bella salió de la habitación apesadumbrada y con ganas de saber cuál sería el siguiente paso; lo estaba extrañando demasiado; se sentía desolada y solitaria, Edward era de aquellas personas que podía hacer cualquier cosa con tal de contentar a la persona que realmente ama; pero todo tiene un límite.

Bella había pasado de ese límite desconfiando de él, hiriéndolo con aquellas palabras pensando que quizás el había incumplido aquello que temía tanto. La razón por la que no quería que se publicase en el periódico o en alguna otra revista sobre el albergue y su vida, era porque realmente detestaba salir en ella; era irónico que estuviera con una persona que había estudiado periodismo; detestaba la prensa amarilla y aquellas revistas que sacaban cualquier chisme de alguna persona con tal de beneficiarse sin saber si era cierto o no lo que publicaban.

Irónico, pero así era.

Su veterinaria era lo mejor que podía haber puesto con mucho esfuerzo y el albergue por mas donaciones que recibiera no necesitaba de gente que tenga lastima.

Quería gente que ayudara de corazón y no solo porque se vieran obligados a hacerlo.

Pero ella era así, no gustaba de la fama, le gustaba pasar desapercibido y tampoco gustaba de la gente que era superficial, y de eso había muchos a su alrededor; sino no habría estado con cinco sujetos que la habían visto como objeto sexual y se habían deleitado teniéndola de trofeo y aunque solo haya estado en la cama con dos de ellos; sabía que por su mente cochambrosa había demasiada basura.

Se estremeció al pensar en ellos. Edward había cambiado la perspectiva de ver a los hombres; y es que no había otro para ella.

Ante todo esto; su mente le dijo que era el orgullo que actuaba así, esos pensamientos duros y despreciables hacia otros eran ese orgullo que su madre infundió en ella; tenía que ponerse en otro lugar y ponerse a pensar que necesitaba de ayuda; necesitaba todo tipo de apoyo, incluso de aquellos políticos que hacían su campaña donando comida, argumentando que los animales serian una prioridad cuando luego no era así.

- ¿Isabella? - volteó al darse cuenta que ya estaba en su último tramo en la residencia; y que se había quedado sentada en la sala de espera; vio a Elizbeth acercarse a ella y ligeramente un temblor se instaló en ella - ¿qué pasó hija? ¿estás bien? - un nudo en la garganta se formó y quiso llorar

De nuevo maldijo su periodo.

- ¿cómo está Lizzy? - ella sonrió y dio media vuelta - lo siento me tengo que ir, vine a visitar a mi abuela - Elizabeth sonrió y asintió

- ¿cómo está esa vieja cabeza dura - Bella sonrió meneando la cabeza - ¡ay, discúlpame hija pero tu abuela está loca! -

- sí, eso lo sé - sonrió y se encogió de hombros - me voy, cuides... -

- espera un momento - su expresión cambió y se volvió más dura, ella temió lo peor - ¿cómo es eso que tú y mi nieto ya no están? -

- ¿quién le dijo eso? - Elizabeth se encogió de hombros sentándose y palmeando el asiento de al lado

- Esme vino a decirme que haría una fiesta porque Edward se había librado de ti - entrecerró los ojos y recordó cómo es que la había bañado por completo, pensó que aquello no era suficiente y le daría otra visita

- ha sido un mal entendido, lo estoy arreglando -

- ¡espero que sea así Bella! - añadió levantando su dedo - ustedes hacen buena pareja, además de hacer rabiar a tu abuela -

Salió de la residencia soltando todo el aire que contenía, subió a su camioneta y se fue a la veterinaria.

¿Qué iba a hacer?

Y no le quedó de otra que invitar a sus amigas a su departamento.

Sin más, abrió la puerta de su piso y se encontró con todas sus amigas de la veterinaria, Alice levantó la botella de tequila y la hizo bailar en el aire, todas chillaron de emoción.

- cuando dijiste que querías un ladies night no pensé que fuera verdad - argumentó Ángela quitándose su abrigo - y ahora necesito ese tequila para entrar en calor -

- ¿uno alcanzará? - preguntó Jessica saltando en su sitio - vamos a necesitar de uno para sacar todo lo que tenemos dentro -

- ¿Mike sigue molestándote? - preguntó Bella dándole un pequeño golpe en la mano

- ¡Mía! - gritó Kate ante la caminada lenta de la golden - ¡Mike sigue siendo un grano en el trasero Bella, deberías vetarlo de la veterinaria, no hace más que deprimir a Jessica y con sus canciones nos deprime a todos! - comentó entre risas mientras acariciaba a Mía y levantaba a Wsiky del suelo para ponerlo en sus rodillas

- ¡bueno, empecemos! - chilló Alice dando unas palmadas - Jasper me dio permiso así que, no dormiré en casa - todas soltaron carcajadas

- ¡como si lo necesitaras! - Alice empezó a servir en los pequeños shots que Rosalie sacó del aparador del Bella, sirvió a todas y brindaron

- ¡Bella y Ángela! ¡ustedes y yo vamos a brindar porque estamos bien sin hombres! - las tres asintieron efusivamente, Rosalie se tomó de un sorbo lo que había y pidió mas

- ¡yo voy a brindar porque al fin esos benditos pollos se fueron de mi casa! - rieron al instante - y porque Kate al fin se decidió a darle una oportunidad a Peter - jadearon ante la noticia haciendo que Kate se pusiera completamente roja

- ¡es nada! -

- ¡como que nada! ¡llevas haciéndolo esperar desde que ambos entraron en mi veterinaria! - Bella chilló y tomó rápido haciendo una mueca de disgusto - ¡más! - entregó su vaso y Alice sirvió - ¡brindemos porque somos mujeres y porque nosotras nos sentimos poderosas! -

Todas levantaron sus copas haciendo bulla.

Se escucharon risas, anécdotas, más risas y sobre todo el repiquetear del teléfono; los vecinos llamaron preguntando si estaban bien por los constantes gritos que oían y luego empezaron a quejarse por la bulla que hacían.

¿Que nos importa? preguntó Bella ya picada y con los ojos rojos; ya iban por la segunda botella y estaban empezando a escucharse los llantos.

- ¡oye Jess, tranquila, vas a conseguir a otro chico que realmente te quiera y que esté a tu lado - Rosalie la abrazó y Jessica asintió conmocionada - tranquila -

- ¿dónde está mi cartera? - preguntó Bella - ¿quién ha visto mi cartera? - Alice rodó los ojos y le alcanzó su bolso

- ¿vas a comenzar de nuevo? - preguntó sirviendo más tequila, todas la miraron confundida; entre su borrachera ya estaban de pie queriendo bailar - ¡es que Bella cuando está mucho más allá del espíritu alcohólico no suelta la cartera! - todas vieron cómo es que la cogía y se la colgaba

- ¡Bells estás en tu casa! - ella asintió y bebió otro shot mas, con éste eran cinco

- si estoy en mi casa, entonces me voy al baño - todas asintieron restándole importancia, Bella se fue caminando supuestamente en forma recta y desapareció por el pasillo

Las demás chicas estaban tan entusiasmadas que subieron el volumen de la música y se pusieron a bailar en círculo; Jessica había dejado de llorar y estaba abrazando a Ángela que escuchaba atentamente la historia de Rosalie y los pollos de Emmett, Alice estaba con Kate celebrando que al fin estaba dándole un oportunidad a Peter. Estaban muy animadas, hasta que se percataron que faltaba una.

- ¿dónde está Bella? - preguntó una Rosalie bastante ebria - ¡Emmett me va a matar! - habló casi a gritos pensando que estaba susurrando

- ¡se fue hace rato al baño! - exclamó Kate sentada en el sillón individual mirando su celular y la foto donde estaba Peter

- voy por ella, quien sabe y se quedó dormida - Alice se levantó con sumo cuidado y reventó a carcajadas cuando se dobló el pie y cayó al piso, las demás también rieron divertidas

Caminó cogiéndose de las paredes, tanteó el pasillo y encendió la luz del baño, frunció su ceño al no verla ahí, pensó que quizás estaría en su propio baño, se fue a su habitación, encendió la luz, vio que su cama estaba desordenada, tocó una, dos veces la puerta pero no obtuvo la respuesta.

Como si de magia se tratase, el alcohol empezó a quemarse en sus venas por la preocupación que estaba empezando a tener.

Abrió la puerta del baño con la llave de repuesto y no la encontró.

Corrió hacia la sala en zig-zag y cuando vio a las chicas reírse temió lo peor.

- ¡Bella no está! -

Todas se asustaron y el efecto del alcohol pasó a segundo plano.

Edward por otro lado estaba terminando de corregir unos cuantos artículos en su computadora, Aslan gimoteaba y Pocho de vez en cuando ladraba al escuchar a alguna persona subir las gradas.

Se estiró en la silla y vio su trabajo final; suspiró contento pero su alegría terminó al cortar de nuevo la llamada insistente de Bella.

El cobrizo suspiró y vio la foto que tenía en su celular; era Bella haciendo una mueca; trató de acariciar aquellos labios y luego ese sedoso cabello de color castaño; meneó la cabeza frustrado.

Estaba siendo muy terco y obstinado pero Bella merecía darse cuenta que no todo gira alrededor de ella; y por más que él esté peor; no daría marcha atrás a pesar de sus insistentes llamadas, visitas y gritos en frente de su casa.

La pelea con su madre había sido terrible, y muy divertida; su madre había entrado a su casa hecha una furia, lo miró como si quisiera matarlo y se fue a cambiarse; Edward quiso correr detrás de ella pero al verla enfurecida y algo altanera no salió.

Se levantó de su silla y acarició la cabeza de ambos perros que estaban recostados a sus pies; ya era hora de dormir, era más de medianoche y mañana necesitaba estar lúcido para la entrevista que haría al ministro de economía y finanzas.

Mas, un golpe sordo en la puerta hizo que se detuviera; se fue a la cocina y cogió lo primero que vio, una sartén; se fue a la puerta; escuchó de nuevo otro golpe y a alguien maldiciendo.

Pocho empezó a aullar, Edward abrió la puerta despacio y se dio cuenta que había una chica sentada en el piso, con el cabello despeinado y moviéndose de un lado a otro tarareando alguna melodía; al reconocerla jadeó.

¡Bella estaba aquí!

- ¿Bella que haces aquí? - preguntó poniéndose a su altura, la castaña suspiró, puso una sonrisa boba y se aferró al cobrizo; Edward se dio cuenta del estado que estaba la castaña y cerró los ojos - ¿cuánto tomaste? -

- ¡oh Ewarrr! - no pronunció bien, eso a Edward le resultó gracioso - te estrrrraño -

- como siempre poniéndole énfasis a la r -

La cargó con delicadeza, Pocho Y Aslan iban de un lado a otro alrededor del cobrizo muy contentos; la depositó en el sillón y se dio cuenta que se había quedado dormida; pero tenía un tufo terrible; imaginaba qué había tomado y con quien.

La llevó a su habitación, la depositó en su cama y la acomodó de manera que no tuviera ningún mareo y tampoco existiera el riesgo que regresara todo lo que había tomado. Se separó de ella y la vio dormitar; al instante se acercó a su estudio y tomó su réflex, la fotografió dormida, con el cabello revuelto y muy salvaje.

Salvaje.

Jamás olvidaría que así la conoció, salvaje, indomable, desconfiada, altanera, orgullosa, mal hablada y muy honesta.

- ¿qué voy a hacer contigo Bella? - ella aspiró el aroma del cobrizo y se aferró a él; Edward trató de librarse de ella pero no pudo, solo la tuvo que empujar para recostarse y la abrazó - te amo Bella, por más dolores de cabeza que me hagas tener; por más que sigas pensando que si los hombres ladrasen ya tendrías a muchos detrás de ti -

Horas después Edward se despertó, arropó a Bella con su cobertor, la llevó a su auto y manejó hacia su departamento; entró en el ascensor con ella en brazos; al llegar a su piso abrió la puerta con la llave de emergencia y se dio cuenta del estado en el que estaban todas; la mayoría tirada en el sillón; habían dos botellas y media de tequila vacías así que supuso que era eso que la tenía así; no pasó al departamento, simplemente volvió a cerrar la puerta y dejó a Bella en el piso, completamente arropada.

- lo siento gorda - susurró quitando mechones de su rostro - pero tienes que hacer un intento más - la castaña se removió pero no abrió los ojos

La mente del cobrizo sonrió de manera maquiavélica y se enorgulleció por la idea.

Se preparó y tocó la puerta demasiado fuerte; escuchó gemidos y gritos de susto; corrió hacia el ascensor y desapareció.

- ¡oh mierda, voy a vomitar! - susurró Bella en el baño con Alice a su lado - ¿cómo dijiste que me encontraste? - Alice rodó los ojos con café en mano

- estabas en la puerta arropada, y nosotras preocupadas por ti -

- ¡si claro, preocupadas! - susurró tocándose la cabeza

Al ser despertada, se dio cuenta donde estaba y aquel extraño aroma la sobresaltó, pensó que era Edward pero cuando sus ojos enfocaron bien era solo su hermana tratando de levantarla.

Se dio cuenta del cobertor de Edward y se preguntó que hacia ahí.

Entonces entre flashbacks se dio cuenta que había ido donde Edward y él la había traído de vuelta aquí. Se enfureció demasiado porque no haya entrado a dejarla en su cama.

- ¿qué voy a hacer para que me perdone? - preguntó una vez levantada, Rosalie estaba ahí, las demás chicas se fueron en un taxi, Kate llamó a Peter diciéndole que hoy se encargara de todo

- ¡tengo una idea! - gritó Alice, las tres gimieron por el grito

Ahora se arrepentía de haber preguntado que iba a hacer, estaba vestida de charro como en aquellas películas mexicanas que su abuela veía, la gente los miraba al pasar; en todo esto estaban incluidos Jasper y Emmett; y no pasarían desapercibidos porque Emmett había contratado un servicio de mariachis muy conocido en la ciudad.

¿De verdad estaba sucediendo todo esto?

Avergonzada, se puso a cantar con la cantante; la canción era pegajosa y la gente empezó a sacar la cabeza.

¡¿Porque a mí?! Gritó su mente.

Emmett y Jasper estaban felices riéndose de la vergüenza de la castaña, Alice y Rosalie estaban con la botella de tequila en mano solo que en vez de alcohol había agua.

Al final de la canción, Edward salió del edificio con el ceño fruncido, Bella temió lo peor e hizo callar a todos; y cuando estaba dispuesto a cruzar la calle, la castaña vio como Edward era arrollado por un auto.

- ¡no, Edward! ¡oh por todos los cielos! – gritó entre llantos, Emmett la sostuvo al ver que se había desmayado

Despertó entre lágrimas y se vio rodeada de muchas personas; se encontraba llorando y gritando en medio de Rosalie y Jasper que la sostenían con fuerza.

- ¡déjenme! ¡quiero verlo! ¡quiero darle el último beso antes que la tierra lo cubra! - gritó desesperada

- ¡pero si está vivo! - gritó Jasper desesperado - ¡por favor Bella tienes que calmarte! -

- ¡no es cierto! ¡yo anoche lo vi tendido, escuché su último suspiro! - de nuevo empezó a llorar, Rosalie la miró aterrada

- ¡no Isabella! ¡él está vivo! ¡solo tiene un golpe sin importancia! -

- ¿y usted quién es? - preguntó calmando su llanto

- es el doctor Bella - ella se quedó muda y frunció su ceño a los segundos

- ¿el doctor? ¿que hace aquí el doctor? ¿quién está enfermo? ¿tu Jasper? - preguntó desesperada tocando su cabeza

- no Bella -

- ¡ay dios! - chilló - ¡me vino a traer la fatal noticia! ¿él está muerto verdad? ¡no! – lloró desconsoladamente en brazos de la rubia, todos se miraron asustados

- está loca, ¿qué haremos? - susurró Alice mirándola preocupada

- tiene una crisis nerviosa muy fuerte, lo mejor es traer a ese chico para que pueda estar bien -

- ¡voy ahora mismo! - gritó Jasper saliendo de la habitación con el doctor, al instante Bella calmó su llanto y sonrió - ¿acaso no estas mal? – preguntó Rosalie mirandola raro

- ¡qué va! - gritó levantándose de la cama - pero es que si no hago esta escena, ¿a qué hora me receta el doctor a Edward? - Alice y Rosalie sonrieron divertidas y menearon la cabeza; suspiró y empezó a vestirse - me lo voy a tomar en gotas para que me dure toda la vida -

Edward salió asustado del departamento al recibir la llamada de Jasper, Emmett manejó a toda velocidad; mientras que su hermano estaba frustrado tirando de su cabello.

- Edward, esto no fue tu culpa ni la de ella -

- ¿entonces del conductor que iba pasando? - preguntó molesto, pero al rato sonrió de oreja a oreja

- ¿y ahora de que ríes? Sabes, a veces das miedo, Bella es igual, no sé porque se separaron -

- estoy recordando a Bella y su serenata - Emmett soltó una carcajada y siguió manejando; llegaron al departamento y Jasper los esperaba

- ¿cómo está? - preguntó tirándose del auto

- tienes que verla tu mismo - el viaje en el ascensor se hizo eterno, al golpear la puerta, Alice los recibió con una máscara de preocupación, Bella estaba en la sala sentada, y al momento de ver a Edward se levantó desesperada - vamos a dejarlos solos - Jasper y Emmett tuvieron que arrastrar a Alice y Rosalie hacia el pasillo, Bella volvió a sentarse y Edward se sentó en el otro extremo del sillón

- ¡vaya! ¡ni que yo mordiera para que te sientes tan lejos! - Edward la miró mal y se tuvo que aproximar un poco más - ¡ay, ni que me tuviera tanto miedo! - el cobrizo volvió a hacer lo mismo, recorrió un pequeño espacio pero sintió las manos de Bella cogiéndolo de su casaca - ¡siéntate junto a mí que ya me chocó tanta sonsera! – hizo que el cobrizo se sentara muy pegado a ella

Edward quedó frio con el grito y se le quedó viendo molesto; no dudo un minuto más y le dio una ligera bofetada a la castaña.

- ¿qué dijiste? - Bella se quedó con la boca abierta y aminoró sus emociones

- pegas muy lindo - susurró mirándolo a los ojos - puedes pegarme de nuevo - pero no pensó que fuera hacerlo otra vez y recibió de nuevo otra cachetada - ¡oye gordo! ¡no te lo decía en serio! - gritó devolviéndole la bofetada esta vez mas fuerte

Una guerra de golpes se desató en el sillón, cada vez más fuerte; los golpes se escucharon hasta el cuarto donde se encontraban todos y tuvieron que salir corriendo.

Al entrar a la habitación Bella se detuvo y quedó con la mano suspendida.

- ¡hasta que al fin regresan a la normalidad! - gritó Alice con el ceño fruncido - ¡no era necesario ir a los golpes! - todos soltaron risitas

- ¡tú la ves, está bien! - se levantó tomándola de la mano

- ¡pero si solo era su plan de reconquista! - respondió Rosalie divertida - ¿no es así Bella? -

- ¿así que éste era tu plan de reconquista? - preguntó Edward abrazándola por los hombros, Bella se encogió enrojecida

- así es - respondió contenta dándole un beso en la mejilla - algo fuera de lo común -

- me gustó - susurró en su oído

- pero aún me debes explicaciones gordo, y las necesito ya -

Edward arqueó una ceja y miró a sus amigos, cargó a Bella quien gritó del susto y la llevó a su habitación de prisa.

- ¡esperen hasta que nos vayamos! - gritó Alice, todos corrieron hasta la puerta y salieron a trompicones; cerraron la puerta y de inmediato se escucharon risas y gritos de alegría, todos cerraron los ojos asqueados

- ¿quién los entiende? –


Hola chicas:

Antes que nada, desear un Feliz Día de la Madre, a todas las mamis (aquí en Perú se celebra este domingo) en otros países creo que ya se celebró; en fin, si ya lo celebraron espero que lo hayan bonito, y las que recién lo celebraran, un abrazo a la distancia.

Lamento haber tardado mucho, sinceramente la inspiración se me va de nuevo.

También, releyendo la historia, me doy cuenta que la historia está llegando a su fin. Es una pena porque con esta historia volví a mis inicios, a escribir con gusto y sin depender de nadie, sin molestias; y lo que gané fue amigas, un chat de grupo, comentarios y de nuevo fieles lectoras que jamás me abandonan.

Muchas gracias a las que me dejan reviews, a las que me agregan a favoritos y alertas y a mis lectoras silenciosas que al parecer se reportaron el capítulo anterior por el final que puse.

Gracias:

Matuu2014: Gracias por comentar; espero que el capítulo haya compensado tu sorpresa anterior.

Yoliki: tranquila, espero que el capítulo lo compense; ese susto ha sido terrible; gracias de nuevo por comentar continuamente.

Tata XOXO: me alegro que la historia de Marie te haya gustado, aunque falta saber la versión de Elizabeth; ¿Qué tal el capítulo? Ahora creo que sabemos un poquito porque esa reticencia de Bella con la entrevista. Un abrazo y gracias por comentar.

Tecupi: ¿Qué te pareció el capítulo? Pronto subiré la versión de Elizabeth; Mía será madre, es emocionante incluso para mí (risas) Gracias por seguir comentando, un abrazo.

LucyGomez: cuando leí tu comentario en serio que dije "que chica más inteligente" fuiste la primera en adivinar lo que sería; así que no te preocupes, no tienes que armar un club para golpear a Edward; un abrazo y gracias por comentar.

PaolaPattinson: Lo siento, pero no adivinaste, era solo un borrador; gracias por comentar; espero que el suspenso del capítulo anterior haya sido compensado; Gracias de nuevo, un abrazo.

LauraGarcia: Gracias por comentar; creo que todas odiaron la última parte, pero tenía que pasar en algún momento y creo que ahora se explica mejor porque Bella no quiere aparecer en la revista. Gracias, un abrazo.

Hanna Daz: me reí con tu comentario, en serio, me alegra que te haya gustado la historia de Marie, pronto vendrá la versión de Elizabeth, gracias por comentar, un abrazo.

Jazmin: pronto subiré la versión de Lizzy, me alegra que te gustara la historia; un abrazo y gracias por comentar.

**por cierto Tade, no me dejaste comentarios, otra vez** (risas amortiguadas) es broma amiga, un abrazo (yo sé que me lees)

Tade: tengo que volver a actualizar, hahaha gracias por tu review y nos leemos por facebook, whatsapp o cualquier medio (risas)

Mi querida anónima: gracias por comentar, y espero que este capítulo te haya gustado; un abrazo.

Bueno chicas

Misión cumplida.

Gracias de nuevo; y para todas aquellas que deseen comunicarse conmigo, está mi facebook que está con el mismo nombre; mi e-mail, amyel .lime (arroba) yahoo .com, y mi número de whatsapp +51940184502

Me despido afectuosamente y nos leemos en el siguiente capítulo.

Amyelle.

PD. ¿Parte favorita? ¿Parte que odiaron?

¡No te vayas sin dejarme un review!