KriisS: ¡Gracias por el comentario y por tus palabras! Y pues acá dejo un capítulo más, en mi opinión es más interesante que el anterior y oye… esta vez casi ni tarde en colgarlo.

Que disfruten leyendo

Capitulo 25

Advertencias

Llevaba una semana en casa de sus padres, no había sido recibida precisamente con alegría cuando informo el por qué de su presencia; por supuesto, su madre se había puesto del lado de Harry y la había acusado de exactamente lo mismo: ser infantil. Poco le había importado, había pasado por el umbral de la cocina y subido directamente hacia su antiguo dormitorio donde instalo sus cosas, no salió del cuarto hasta pasadas las nueve de la noche cuando su padre había regresado de su trabajo en el Ministerio.

Para su buena o mala suerte esa noche los gemelos habían ido a cenar a La Madriguera, las reacciones fueron variadas; George había arqueado una ceja de manera breve y después se había echado a reír con la mano en el estomago como si se tratara de un chiste que solo él había entendido. Fred la había acusado de ser irracional y estar prejuzgando a las personas, se había ganado una mirada fulminante por parte de Ginny al decirle eso y que su hermanita pasara totalmente de él por el resto de la noche. Su madre había permanecido con un rictus de labios que resultaba una copia bastante buena de los que McGonagall solía poner, parecía que con el fin de castigar a la pelirroja había hecho su comida menos prefería: Higadilla, pero Ginny se la había comido sin darle la satisfacción de verla protestar; Molly Weasley podía ser testaruda, mucho, pero sin duda su hija lo había heredado de ella y llevado mucho más allá.

Arthur Weasley, por otra parte, era quien siempre había tenido una mejor relación con su pequeña Ginny, su niña, la conocía mucho mejor que Molly o que cualquiera de sus hermanos, salvo quizá Ron, y él entendía. Entendía que era lo que estaba pasando por la cabeza de su hija en ese momento y no era solo que estuviera siendo infantil, irracional o extremista; no, pasaba que Ginny sentía el equilibrio de su pequeño mundo que había logrado salvar rompiéndose y eso, sobre todo ahora, no le caía nada bien; además ella realmente creía las palabras que decía acerca de Anyrel Murtagh, conocía a Ginny y si bien era cierto que muchas veces hablaba por hablar dejando fluir el carácter Weasley lo cierto era que esa mujer a la que había criado desde que era una bebé tenía más de Prewett que ninguno de sus hijos, sobre todo de Gideon, su difunto cuñado.

Gideon había sido ya desde su juventud una persona justa, una de las más justas que Arthur había conocido en la vida y eran contadas con los dedos de una mano las veces en las que él le había escuchado diciendo algo negativo de alguien, de mas esta decir que en todas esas ocasiones había tenido razón y hablado por qué sabía lo que decía. La determinación que había observado en los ojos de Gideon esas veces era la misma que veía brillar ahora en los ojos de su hija, por eso Arthur estaba seguro de que Ginny no estaba teniendo tan solo un capricho egoísta de embarazada hormonal, como decía su esposa, y él no iba a ser quien le pidiera que se olvidara del asunto y regresara a casa, con Harry, porque era donde debía estar.

-La cena estuvo deliciosa, como siempre, Molly- dijo el patriarca Weasley poniéndose de pie, se limpio los labios con una servilleta, se inclino a darle un beso en la frente a su esposa y fijo la vista en su hija-. Ginny, cielo, cuando acabes de cenar te espero en mi habitación quiero hablar contigo… a solas.

Arthur recalco esa palabra dirigiéndole una breve mirada a su esposa, se despidió de sus hijos con un abrazo y se dirigió hacia las escaleras para subir hacia su habitación. Fred le dirigió una sonrisa burlona a su hermana pero esta no se dio por enterada y se concentro en terminar su cena para ir a hablar con su padre, una ligera sensación de nervios se había instalado en su vientre y es que la opinión de Arthur Weasley todavía pesaba mucho en su vida, siempre le importaría lo que su padre opinara y estaba bastante segura de que si él le decía que se regresara a casa terminaría haciéndolo y esto era algo en lo que no podía ceder.

Cuando Ginny toco la puerta de la habitación pasaban de las 10.30 pm, había terminado de comer quince minutos atrás pero se había servido una taza de té y la había vacilado hablando de trivialidades con George hasta que su hermano se había parado para darle un abrazo, un beso en la sien y despedirse de ella arguyendo que tenía trabajo en la tienda temprano por la mañana. Ginny no había tenido más remedio que subir para enfrentar lo que había estado posponiendo.

-Adelante- dijo Arthur del otro lado de la puerta-. Pasa y siéntate, hija.

Ginny obedeció y tomo asiento en la orilla de la cama mientras le dirigía una mirada nerviosa a su padre, este le sonrió para tranquilizarla

-Querías hablar conmigo

-Quería más bien preguntarte una cosa- Ginny asintió indicándole que podía preguntar-. ¿Estás en realidad tan enojada con Harry como para dejarlo solo en casa, mientras estas embarazada, sabiendo la ilusión que a él le hace ese bebé?

Ginny, suspiro, por supuesto eso era exactamente lo que temía, que el hiciera la pregunta que ella estaba evitando durante todo ese tiempo. Frunció el ceño y puso cara de enojo apretando los labios.

-No, estoy enojada con él por ser tan crédulo, ¡Es que hay que ver lo fácil que es engañar a ese hombre papá! Tan perspicaz para unas cosas pero tan lento para otras

Arthur soltó una carcajada, Ginny lo seguía divirtiendo a pesar del paso de los años, ella y Ron habían sido los únicos en darle algo de trabajo durante todo ese tiempo; Molly controlaba muy bien a los otros cinco pero por una extraña razón cuando se trataba de los dos benjamines de la familia su esposa chocaba contra una pared y entonces entraba en escena Arthur. Ron y Ginny, tan parecidos pero tan diferentes a la vez, aunque estuviera mal decirlo, eran sus favoritos, se identificaba mas con ellos que con los demás, aunque sabía que solo se debía a la confianza que ambos le tenían.

-Bueno, nena, eso era algo que tú ya sabías, ¿de qué te quejas ahora?

Ginny se cruzo de brazos totalmente enfurruñada

-Uno pensaría que con los años y después de estar conmigo ya se le hubiera pegado algo de sensatez… pero juro por Merlín que es imposible- negó con la cabeza y chasqueo la lengua-. Ah pero… ¡Va a ser que es culpa de tu hijo!

-¿Y que tiene exactamente que ver Ron acá?- no tenía que preguntar a cuál de sus hijos se refería, Ginny solo usaba ese tono cuando se refería a Ron.

-¿Pues qué va a ser? Harry sigue teniendo complejo de héroe personal cuando se trata de él- la pelirroja suspiro-, y aceptémoslo, va a seguir teniéndolo el resto de su vida. A veces pienso que le importa más Ron que yo, ¿está mal ponerme celosa de mi hermano?

-No, Harry únicamente extrapolo ese complejo de héroe personal, como tú lo llamas, totalmente hacia tu hermano por la ausencia de alguien, ¿lo entiendes, no?

Ginny hizo un gesto vago con la mano como queriendo dar a entender "Si, si", ladeo la cabeza y le sonrió a su padre.

-El verdadero problema aquí es que el cabeza de chorlito que tengo como esposo esta "extrapolando" a la persona equivocada ahora, te juro que ese hombre no aprende papá, así que tuve que salirme de casa para darle una lección- espeto totalmente segura Ginny

-¿Y la lección es…?- inquirió Arthur arqueando una ceja mientras sonreía hacia su hija

-Que yo siempre tengo la razón- sentencio la pelirroja con total seguridad, Arthur tuvo que reprimir la carcajada-. Va a tardar en darse cuenta totalmente pero lo hará- Ginny suspiro-, solo espero que cuando lo haga no sea demasiado tarde, no quiero que vuelva a sufrir de nuevo- su mirada de ensombreció-, no quiero que el pasado regrese para destruirlo todo una vez más.

-Ginny…-llamo suavemente su padre-. ¿Por qué no nos dejamos de tonterías y me dices lo que realmente sabes acerca de Anyrel Murtagh?

A la pelirroja se le olvido como respirar por unos segundos, se esperaba todo menos eso, parpadeo varias veces mientras barajeaba ideas en su mente pero pronto se dio cuenta de que ninguna de ellas era plausible, cuando de su padre se trataba únicamente había una opción: la verdad, o lo que podía decir de ella en esta ocasión.

-Lo siento, papá, pero eso es algo que no te puedo decir; lo he prometido mucho tiempo atrás.

-Ya veo… pero Ginny, esa chica por lo que se está saliendo con Ronald ¿no?

El gruñido que soltó su hija había sido más que confirmación suficiente para él pero lo que no se esperaba era que esta se pusiera de pie de manera impulsiva y a pasear de un lado a otro de la habitación.

-Eso es culpa del cerebro débil de Ronald y la incapacidad para no meterse en esos asuntos de Potter-. Ginny tenía los puños apretados y una mirada de furia en los ojos

-Así que esa es la verdadera razón por la que te saliste de tu casa

Ginny ceso en su paseo quedando de pie frente a su padre, puso una mirada de culpabilidad como la de una niña que acaba de ser descubierta por su padre dándole de comer sus vegetales a su perro

-Sí, bueno, Harry parece incapaz de entender que ella no es buena para mi hermano, y el idiota de tu hijo finalmente cedió-. Arthur se puso de pie, camino hacia ella y apoyo sus manos en sus hombros antes de hablarle.

-Desde que Hermione murió y Ron me pidió no mencionarle el tema no he hablado con tu hermano sobre estas cosas Ginny pero ahora quiero preguntarte a ti algo, ¿realmente piensas que alguien que ha podido sacar a tu hermano de manera lenta pero constante de la fuerte depresión en la que se sumió es mala para él? Lo viviste de cerca, hija, y tú y Harry sois los únicos que pueden entender de manera más cercana lo que Ron sintió, lo que aun siente. Harry piensa que es bueno para él salir con esa chica, que lo va a ayudar, solo quiere que sea feliz. Tú madre incluso cree lo mismo, a Fred y George les cae bien, Charlie la adora y Bill solo sabe hablar bien de ella, ¿en verdad es Anyrel Murtagh mala para tu hermano?

-Si- esa fue la respuesta llana de Ginny mientras observaba a los ojos a su padre… y Arthur le creyó por que Ginny nunca le mentía.

-Bien, hablare con Ron, va siendo hora de que se acuerde que por muy solo que viva ahora aun sigo siendo su padre, usted señora Potter se queda en esta casa el tiempo que quiera pero no pienso prohibirle la entrada a Harry, ¿entiendes?, debes aceptar que Harry es como es y que él también ha pasado por mucho

Ginny asintió, deposito un beso en la mejilla de su padre y salió de la habitación sintiéndose considerablemente mejor de lo que se había sentido en días; sabía muy bien que si había algo que Ron no podía pasar por alto eran las palabras de Arthur y si estas no lograban hacerlo cambiar de opinión al menos lo pondrían a pensar y eso ya era algo.

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No debería de estar ahí, lo sabía, pero había cosas que no se podían dejar pasar y como última descendiente viva de su familia se sentía con la obligación de aclarar ese asunto; aunque siendo honesta en realidad sabía que tenía que aclarar ese asunto y no tenía nada que ver con ser el último miembro con vida de la familia Black, no, era simplemente porque lo involucraba a él a ellos.

Respiro profundamente y después alzó la mano para tocar el timbre, no tuvo que esperar mucho tiempo para que acudieran a abrirle. Una ceja arqueada, eso fue todo lo que recibió a cambio de su inesperada visita, quien le abrió la puerta se recargo en el marco de esta con una sonrisa un tanto burlona en el rostro y se le quedo viendo antes de dirigirse a ella.

-Vaya, vaya, vaya pero si es Nymphadora Tonks en persona frente a mi puerta, ¿Quién lo diría?

-Lupin…- corrigió de manera seca la metamorfomaga mientras le sostenía la mirada a su interlocutora

-¿A qué debo el honor de que la Jefa de Aurores venga a visitarme?- pregunto con tono de voz cínico pasando por alto la corrección

-Esta no es una visita oficial, Witter. No vengo en calidad de Jefa de Aurores- respondió Tonks, tan acostumbrada ahora a ser respetada, sin perder la compostura

-Entonces paso de ella, no tengo nada que hablar contigo.

La susodicha quiso entonces cerrar la puerta en las narices de Tonks, pero esta se esperaba esa reacción y metió la mano y el pie haciendo fuerza para que la puerta no se cerrará, fue su turno de sonreír con cinismo.

-Yo no lo creo así, más vale que me atiendas por las buenas o cuando regrese será por las malas Witter. Yo que tú me invitaría a pasar, esta puede no ser una visita oficial pero la siguiente lo sería en toda regla y, acá entre nos, tú sabes que no te conviene.

Un gesto de hastío se dejo observar en los ojos granate, su expresión torva no vacilo un solo instante pero el brillo en su mirada denotaba rabia, rabia por no poder negarse, por verse obligada a aceptar algo que no quería. De mala gana se aparto de la puerta y le hizo un gesto a Tonks para que entrara, esta pareció no darse por enterada y entro a la casa como si fuera una vieja amiga yendo de visita. Pasó hacia la sala y se sentó en uno de los sillones indicando con la mirada a Jaina que hiciera lo mismo.

-¿Qué diablos quieres Nymphadora?

Tonks arqueo una ceja, su cabello cambio a un color negro y sus ojos copiaron los iris granate que tenían enfrente, una de las razones por las cuales Witter nunca fue de su agrado era esa manía de llamarla por su nombre; solo una de las razones y en realidad era la más inofensiva de ellas.

-Saber que fue exactamente lo que le dijiste a Remus- el tono de voz de Tonks era gélido, ella se había metido con una de las cosas que más amaba y no iba a salir impune mientras dejaba a su esposo así de devastado y con sentimiento de culpa.

-La verdad- contesto simplemente Jaina curvando sus labios en una sonrisa cínica-. Si el debilucho de tu marido no pudo con ella es cosa suya, no es mi problema.

-¿La verdad?- pregunto Tonks esbozando ella misma una sonrisa peligrosa, no había llegado hasta el puesto que ocupaba por favoritismos de Shacklebot hacia ella, como todos murmuraban, si no por méritos propios-. ¡Já! Permíteme ponerlo en duda, tú eres incapaz de decir la verdad al completo Witter, no pretendas hacerte a la tonta conmigo, no te queda y no te voy a comprar ese papel.

-Parece que ser mami te ha sacado el carácter Nymphadora

-¿Te hizo lo mismo a ti, no?- pregunto irónica Tonks sin caer en su juego mientras observaba a Jaina sin parpadear-. ¿Es por eso que estás tan amargada? Seguramente, criar a una hija sola no debe ser fácil…

-¡Fuera de aquí!- grito Jaina parándose mientras señalaba la puerta con el dedo índice y observaba a Tonks con los ojos refulgentes de furia.

La Auror ni se inmuto ante esa reacción, se la esperaba. Tonks normalmente no era una persona que gustara de hacer sentir mal a los demás o presta en incomodar a las personas pero Jaina Witter se había ganado ese vistazo a su persona aquel día en Moscú cuando con todo el dolo del mundo había revelado una verdad a medias a Remus, ahora Tonks no se iba a quedar callada por más tiempo con sus sospechas; no, ahora era hora de que muchas cosas salieran a relucir, había cuentas pendientes del pasado después de todo.

-No pienso moverme, este sillón es muy cómodo y acabo de llegar. No seas maleducada Witter, ni siquiera me has ofrecido algo de beber.

-Ni pienso hacerlo Nymphadora, ¿Qué diablos buscas con todo esto?

-La verdad- respondió ahora Tonks simplemente, hizo un movimiento leve de varita y dos tazas humeantes de café aparecieron, una frente a ella y otra frente a Jana, le dio un sorbo a la suya manteniéndola en sus manos-. Estamos hablando de alguien de mi familia, después de todo.

-Tú ni siquiera figuras en el árbol genealógico

-El tampoco lo hacía- contesto Tonks sin inmutarse aunque por dentro sintió un pinchazo de desazón, pero no por no aparecer en el árbol familiar de los Black si no por hablar de él-. Pero aún así era mi familia

Jaina torció el gesto, nunca se había llevado bien con la metamorfomaga pero ciertamente no había sido por decisión propia sino por una multitud de factores que las fueron separando; para empezar, entre ellos se contaba como trato a Remus durante su reencuentro, luego la forma terca que tenía de llamarla Nymphadora había contribuido pero sabía muy bien que el golpe devastador que había marcado que nunca pudieran llevarse bien había sido su manera de ir cambiando a Harry y ahora había hecho algo más que jamás le perdonaría al herir así a Remus. Ella por su parte había evitado a la joven desde el principio porque su forma de ser tan fresca, original y divertida así como su tesón le recordaba mucho a Sirius.

-Me da igual, no es de tú familia, ya tiene un apellido y no voy detrás del "Black". Puedes quedarte tranquila, toda esa enorme fortuna familiar va a seguir siendo tuya- le espeto con la mayor ironía de la que fue posible, pero por primera vez una persona con la que hablaba tuvo una reacción inesperada.

Tonks soltó una carcajada estridente que desconcertó a Jaina, quien no pudo impedir que el desconcierto se viera reflejado en su rostro lo que ocasiono que las risas de la bruja se multiplicarán, cuando finalmente dejo de reír observo a Jaina con una sonrisa irónica en el rostro.

-Veo que Harry después de todo no te lo dijo, y tanto que presumías de tener su entera confianza… una pena que descubras que no es así- termino de hablar con un fingido gesto de tristeza

-No sé de qué estás hablando y no necesito tu lástima- espeto de manera segura mientras se cruzaba de brazos, tenía que serenarse, no podía permitirse más arranques, el problema es que hay cosas que son más fáciles de pensar que de hacer.

-El heredero único de la fortuna Black es Harry, propiedades, cámaras de Gringotts, títulos y demás bienes le pertenecen solo a él. Así que si tu linda niña quiero algo de esa fortuna debe hablar con él por lo que…

-¡Cállate! Ni siquiera sabes de lo que estás hablando- grito de nueva cuenta con furia Jaina

Tonks siguió hablando como si no hubiera sido interrumpida nunca.

-… supongo que por eso se acerco tanto a ellos, pensaba que cuando revelara quien era solo tendría que hacerle ojitos Harry y obtener lo que quería- de repente Tonks se puso de pie seria, asentó la taza de café sobre la mesita de noche, le dirigió una mirada penetrante a Jaina y hablo con la voz gélida y cargada de amenaza-. Dile a Anyrel que Harry odia que le mientan, no va a ir corriendo a abrazarla cuando se entere, y dile que tiene dos meses para revelar la verdad por ella misma… o en tal caso los tienes tú si es que te atreves a hacerlo.

-¿O si no?- pregunto Jainia también poniéndose de pie de manera amenazante y cruzándose de brazos. Tonks sonrió

-O si no yo les diré toda la verdad, me la acabas de confirmar Witter- se dio la vuelta y camino hacia la puerta, cuando tenía la mano sobre la manija de esta recordó algo, una plática reciente que había tenido con Ginny-. Y dile que no voy a dejar que juegue con Ron. Ginny tiene razón, ella no es Hermione y jamás se podrá comparar con ella, no cuando tiene más caras que una moneda.

Justo en el momento en el que Tonks cerraba la puerta tras de sí un hechizo Lacarnum Inflamarae se fue a estrellar contra esta, del otro lado de la varita se encontraba una Jaina Witter totalmente fuera de sí, ese secreto que había guardado por años acababa de salir a la luz y todo por culpa del idiota de Remus que no había sido capaz de mantenerse callado, no, en vez de eso tenía que ir y contarle todo a su esposa.

En ese momento se dio cuenta de que Nymphadora no era para nada tonta, años atrás debió descubrir que Anyrel era su hija pero era justamente ahora cuando amenazaba con revelar el secreto, ¿Por qué? Bueno, ahí fue cuando se dio cuenta de su error: Jamás debió decirle nada a Remus, no de esa forma al menos.

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¿Qué les pareció el capitulo? Espero que les haya gustado, me divertí mucho haciéndolo, la ultima parte la tenia escrita desde hace poco más de una semana pero diversas causas confluyeron para que apenas ahora pudiera terminar el capitulo, es decir, la primera parte la cual realmente se escribió sola, me fluyo de los dedos inspirada por Jarabe de Palo XD

Hoy tengo una recomendación o aviso como quieran verlo, si hay alguien que lea este fic a quien le gusten los foros rol los invito a pasarse por este:

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La historia es realmente buena y bueno… ahí les dejo el dato nada más, si alguien quiere más informes pues ahí en esa pagina o en este mail dark_magic_.

Como siempre… Gracias por leer.