† OSCURIDAD †
Capitulo 26
Kagome se quedó en su jardín arrancando los pétalos de una de sus rosas, se sentía culpable y no deseaba estar allí, así que decidió ir a visitar la diosa del invierno, en ciertos casos la solía tratar como su amiga.
Ya se hallaba frente a la puerta de aquella habitación, se quedó mirándola por mucho tiempo, lo pensó varias veces, sabía que si entraba ahí podría estar en peligro o tal vez ella se enojaría, así que meditó sobre si entrar o no. Varias veces alzó su mano pero la bajaba al instante…. Luego de varios minutos se aventuró por fin a tocar el mango de la puerta, estaba a punto de girarlo, pero alguien, al otro lado de esta, se le adelantó, abriéndole paso a la 'diosa del invierno'.
D.I: Kagome, ¿qué sucede, por qué estás ahí parada?
Kagome: Kanna, lo lamento, lamento molestarte –Comenzando a llorar- Pero yo…..yo…
Kanna: Hmmm, necesitas que te consuele ¿no es así? –Suspirando- Bien… iremos a un lugar más cómodo….
Mientras que las señoritas se dirigían al salón de baile para hablar un poco, Inuyasha ya se encontraba en la habitación de Kagura, quien al verlo no le impresionó mucho, pues desde su balcón había observado lo sucedido.
Inuyasha: Kagura, yo….quería preguntarte algo….
Kagura: -Ignorando lo que él decía- Vaya muchacho el que eres… no deberías desaprovechar una mujer como esa
Inuyasha: ¿Qué estás diciendo?
Kagura: Sabes muy bien lo que te estoy diciendo…. Es mejor que sigas mi consejo, por el momento dime ¿qué es lo que quieres preguntarme?
Inuyasha: ¿Qué es todo esto de Oscuridad? ¿Por qué tú estás aquí? ¿Por qué mi familia tiene que estar involucrada? ¿Qué es lo que verdaderamente sucede?
Kagura: Cálmate muchacho, no te precipites de esa manera –Aspirando el cigarrillo que tenía en su mano- que te parece si arreglas las cosas con esa muchacha y te cuento todo lo que deberías saber….
Inuyasha: ¿Arreglar las cosas? ¿Te refieres a Kagome?
Kagura: Así es, me refiero a ella….
Kagome y Kanna ya habían llegado al salón, se habían encerrado ahí, mientras escuchaban un poco de relajadora música clásica, Kagome le relataba lo sucedido a Kanna….la cual lo único que hacía era mirar el techo del salón.
Kagome: Le dije todo –Llorando- Le conté todo… y…él se fue….me ignoró… y…. no me perdonará lo sé….
Kanna: Cálmate, no te vuelvas una histérica ahora que un chico apareció en tu vida…lo único que te recomiendo es que sigas siendo tal y como has sido durante todos estos años en esta frialdad de sitio
Kanna la miró fijamente con una gran determinación en su mirada… Kagome, con sus ojos llorosos comprendió lo que le dijo, y a pesar de la fría mirada que le estaba siendo dirigida, sabía muy bien que ella era su amiga….y no debía menospreciar sus consejos… así que respiró profundo y apagó la música….
Kanna: Que bien que me hagas caso Kagome…. No desesperes…. Vive tu vida como puedas y disfrútala…..y será mejor que yo vuelva a mi habitación –saliendo de aquél salón dejando a su paso huellas blancas-
Kagome también salió y se dirigió a la biblioteca, tal vez encontraría a su hermana allí, y entonces leería un libro, como solía hacerlo cuando estaba triste y aburrida…
Mientras realizaba su triste caminar, vio a Inuyasha acercarse, una abatida sonrisa salió para si y siguió su camino hacia la biblioteca, abrió las enormes puertas y entró. Su hermana no estaba, solo estaba esa pequeña ventanita en lo alto del lugar y la soledad que la envolvía…
Continuará….
