Hola chicas! mil gracias por todos sus reviews y sus alertas! realmente me alegran mucho!;)...
este capi como dije es la continuación del otro pero también suceden muchas otras cosas... ESTOY SEGURA QUE SE EMOCIONARAN CON EL CAPI!... yo lo hice mientras escribía...
preparense para llorar porque vienen mcuhas emociones juntas...CERO DRAMA! pero muchos sentimientos...
He decidido hacer una secuela porque si la continuo como fic va a ser muy largo... no se cuantos capis tenga la secuela así que...
POR CIERTO...EN EL SIGUIENTE CAPI NOS VAMOS DE BODA...;)
De la vida misma
"Ayer es sólo un recuerdo; mañana nunca es lo que se supone que es."Bob Dylan.
Capítulo 24: Emociones...
BELLA POV
-Estás hermosa.- me dijo.
-Awww. Una foto a los novios-gritó mi madre, quien venía acompañada de Phil, mi abuela y mi bisabuela.
Edward levantó su cabeza y sonrió hacia la cámara.
Mi madre se acercó a nosotros y nos rodeó en un abrazo, sus ojos estaban cristalinos por la emoción. Mi bisabuela nos veía con una sonrisa que decía "Sabía que acabarían juntos de algún modo u otro", mi abuela se burlaba de mi madre y sus sentimentalismos, pero ella también se emocionó con mi compromiso.
Conversaron un rato con nosotros y luego se dispersaron por la sala de mi futura casa. Phil se veía un poco sorprendido y nostálgico.
-¿Qué le sucede a Phil?-le pregunté a Edward. Phil era como mi segundo padre y lo quería mucho.
-Justo está pensando en hablar contigo-me dijo con una sonrisa tierna.
-No es justo que no compartas lo que sabes- me reí bajito. Él me dio un beso en la frente y me giró para quedar de frente a un Phil que venía un poco dudoso en nuestra dirección.
-Hola chicos.-saludó.
-Hola Phil.-Saludó de vuelta Edward aún sosteniéndome por la cintura. Sabía que estaba leyendo la mente de Phil pues sus manos poco a poco abandonaron mi cintura.
-Lamento interrumpirlos. ¿Puedo robarte a la novia unos minutos?-pidió.
-Claro.- Le dio una palmada suave en el hombro y se fue a hablar con Carlisle y Esme que lo abrazaron contentos.
-Sabes que eres mi hija y te quiero como a una. ¿Cierto?- Asentí con una sonrisa tierna. Phil ha estado casi toda mi vida con mi madre y era un buen hombre. No cualquiera acepta casarse con una mujer que tiene una hija pequeña y aunque no me haya adoptado me crio como su hija. Y Aunque muchas veces hice el intento de llamarlo papá Phil, nunca me salió aunque él sabía que el sentimiento estaba allí.-Pues… es que aun recuerdo cuando Renée me dijo que tenía una hija de cinco años a quien criaba sola ya que su ex marido vivía lejos. Recuerdo que nunca me importó que estuvieras tú, eras realmente encantadora. Con tus dos colas y tu sonrisa desdentada.-Le sonreí con añoranza. Nunca hablábamos de sentimentalismos ya que al igual que con Charlie era un poco incómodo.- Siempre corrías de aquí para allá con tu muñeca, haciendo que alguien te persiguiera.
"Reías tan despreocupada con todo. Vi como poco a poco te convertiste en una señorita. Tus problemas de adolescente de catorce años nunca los superare-Le di un golpe en broma en el hombro y él rió divertido. Siempre fuiste muy independiente y se que siempre lo serás, pase lo que pase de ahora en adelante. Ahora eres una adulta que ha sabido tomar el rumbo de su vida y afrontar las consecuencias de sus acciones. Estoy bastante emocionado con esto del compromiso. Se que no soy tu padre pero te siento como a una hija y quiero que sepas que estoy muy contento que hayas encontrado a alguien con quien compartir tu vida. Es un paso muy importante el que das. No te preguntaré si estás segura, porque sé que lo estás. Tanto tú como él-dio una mirada disimulada a Edward y luego a mi.- Se nota en como interactúan, como se miran. Me alegro mucho que vayas a casarte. Sabes que siempre que quieras estaré para lo que necesites. Te quiero Bella- A estas alturas tenía pequeñas lagrimas rodando por mis mejillas. Abracé a mi padrastro y él me envolvió en sus brazos.
-Gracias Phil. Se que aunque no eres mi padre te quiero como a uno y significa mucho para mi que estés aquí. Agradezco mucho tus palabras. Pero no vuelvas a mencionar mis berrinches adolescentes por favor-bromeé.-Gracias. Estoy cien por ciento segura de lo que hago. Lo prometo.- Él me dio un beso en la frente y fue a unirse a la charla que tenía mi madre con Alice, Jasper y mi padre.
-¿Puedo hablar contigo?- dijo Emmett a mis espaldas.
-Claro. Mientras no me hagas humillarme todo bien- él sonrió burlón pero negó con la cabeza.-Sígueme.-me dijo.
Seguí a Emmett a través de la carretera a bastantes metros de la casa. Donde se aseguro que no podrían escucharnos.
-Solo quería decirte que Edward se ve realmente feliz. Es increíble cuanto ha cambiado. Sonríe más, es más abierto con las personas. Sé que Esme te lo dijo cuando estabas en el hospital…Wow de eso hace casi un año. Pero lo más increíble es que fue justo el día en que te vio en el estacionamiento, aunque yo no estaba allí, justo ese día comenzó la revolución de todo. Todo tenía que ver contigo, si movías un cabello era porque Bella había movido un cabello. Si Alice te hablaba estaba más que atento a saber tu respuesta. Ahora es igual, eres su vida completa. No necesito el don de Alice o Jasper o su propio don para verlo. Basta con ver como se ilumina su rostro cuando eres mencionada o como sonríe cuando estás a su alrededor.-No me había fijado que Edward hacía todas esas cosas, consciente o inconscientemente.-Se que a lo mejor no lo notas pero nosotros sí. Tú sonríes aún cuando no estás con él. Sólo basta con mirar la sonrisa kilométrica que tienes tatuada en el rostro, el rubor de tus mejillas y tus ojos para saber que estás igual que él.-Me reí un poco sonrojándome.- Ya sonaré muy cursi y no te acostumbres porque no suelo hablar de estas cosas. Pero es increíble lo profundo que es todo su amor. Todo lo que han pasado y lo han superado como si nada. Tendrán sus discusiones eso no lo puedes evitar, ambos son demasiado tercos para su propio beneficio así que tu sabes.- se rió burlón volviendo a ser el Emmett bromista y nada serio que se conoce. –Sólo diré algo más. Bienvenida oficialmente a la familia Cullen Bella. Aunque no se casan hasta dentro de dos meses, ya eres de la familia desde el momento que supimos que Edward te amaba.
Me detuve a pensar en lo que me había dicho Emmett y en lo que Phil me había dicho, ambos con visiones distintas de nuestro amor, pero con un punto en común, lo mucho que Edward y yo nos amamos.
-No se que tienen todos con querer que llore hoy. Alice me matará si el maquillaje se riega.- dije secando delicadamente mis ojos, que se habían vuelto cristalinos con los últimos discursos que me habían dado. Emmett rió fuerte de nuevo.-Gracias por tus palabras Emmett.- Él me abrazó y volvimos a la fiesta.
Al regresar Edward hablaba animadamente con el clan de Denali, luego se separó y entabló conversación con sus hermanos que le hicieron algunas bromas, luego habló con Phil y mi madre. Hablaba animadamente con todos los invitados. Me recosté delicadamente en el marco de la puerta del jardín viendo a Edward desenvolverse.
-¿Estás realmente contenta cierto?-Giré mi cabeza para ver quien me hablaba. Lo que vi casi hace que me de un paro cardíaco.
Por como estaba vestida, podría pasar por una invitada más. Pero su energía era distinta a la de los presentes. Sus facciones se me hacían terriblemente familiares. Sé que su cabello lo había visto antes, igual que esa sonrisa. Solo que no lograba recordar de dónde.
-Wow. No sabía que podía comunicarme con ustedes-dije aludiendo a su condición de espíritu o fantasma o como prefieras llamarlo.
-Yo tampoco lo sabía- soltó una risita que correspondí- hasta que te giraste a responderme. Solo venía a observar el evento del que tanto hablan los míos.
-¿Cómo?-pregunté un poco confundida.
-Ahora te explico. Ve al baño y allí seguiremos conversando. Nos pueden escuchar. Además el novio vendrá a buscarte. Te veo en cinco minutos Isabella- Me dio una última sonrisa y se desvaneció en el aire.
Volví a la realidad todavía un poco shockeada, nunca me dijeron que hablar con los espíritus era parte del cambio. Pero no había sido espeluznante, al menos no con esa señora, había sido muy educada y cariñosa conmigo. Como si me conociera de hace mucho.
Seguí observando a Edward unos minutos más hasta que notó mi presencia o mi mirada en él, nuestros ojos se encontraron y me sonrió. Se disculpó con quienes estaba hablando y se acercó a mi con seguridad, decisión y una hermosa sonrisa.
Cuando llegó a mi su ceño se frunció y giró su cabeza a los lados como si buscara algo o a alguien. Se dio por vencido al no encontrar lo que buscaba y luego giró su cabeza de nuevo hacia mí.
-¿Todo bien?-pregunté.
-Si. Solo creí oler algo. Pero no importa- Su ceño de relajó y me dio un corto beso.-¿Has llorado?-preguntó pasando sus dedos por debajo de mis ojos.
-Culpa a Phil y a tu hermano. Se aprovechan de mi sensibilidad.- me reí. Él me volvió a sonreír y yo necesitaba ir al baño, no podía con la incertidumbre que me embargaba.
-Emmett suele hacer eso en las bodas. Salvo que a ti te lo dijo de adelanto. ¿Te he dicho lo espectacular que te ves de rojo?-el cambio de tema fue tan radical que me perdí por unos momentos.
Cuando mi cerebro entendió lo que decía le di un beso más largo que el anterior. Los invitados chillaron y aplaudieron ante nuestro intercambio. Ya hablaría con Jasper sobre manipular emociones ajenas. Escondí mi cara sonrojada en el pecho de Edward para diversión de él. Los invitados volvieron a sus animadas charlas.
-¿Me permites cinco minutos humanos?- le pregunté al oído a mi prometido. La mujer fantasma me mataría ella misma sino hablaba con ella.
-Claro preciosa. Te espero.- me dio un casto beso en los labios y me sonrió mientras me alejaba por las escaleras hacia el baño más alejado de la casa. El tercer piso, aunque para los vampiros sería igual que si les hablara al lado así que no se cómo haría.
Al entrar al baño casi me infarto- de nuevo- al ver a la mujer parada frente a mí.
-No hagas eso.- dije con una mano en el corazón.
Ella rió y se disculpó.-Lo siento. No se bien como tratar esto, eres la primera que me puede escuchar.
-Eso es bastante raro. Nadie me dijo que escuchar fantasma, sin ofender, sería parte de mi condición.
-A mi nunca me lo dijeron tampoco. Si lo hubiera sabido, habría venido más a menudo. Es agradable conversar contigo.- No sabía como tomarme eso viniendo de un fantasma, por lo que me lo tomaría como un cumplido.
-¿No debería regresar a la fiesta? Han pasado como cinco minutos y han de preguntarse por que hablo sola.
-No te preocupes. Tu tiempo conmigo es distinto a tu tiempo con los otros.-Al ver mi cara de confusión aclaro:- 1 hora conmigo equivale a 1 minuto de ustedes. Y no pueden oírte, Tu energía y la mía mezcladas hacen una barrera de sonido.
-Eso es… Extraño. Supongo.- le dije impresionada.
Ella sonrió de manera idéntica a Edward…
Espera…El cabello, la sonrisa…NO PUEDE SER.
-¿Elizabeth?-Ella se impresionó y desapareció dejándome en shock, de nuevo.
Toc. Toc. Toc.
Esos simples golpecitos lograron que me sobresaltara y el corazón me latiera a mil por hora.
-¿Bella?-Llamó Edward al otro lado.
Me senté en el inodoro tomando mi cabeza entre mis manos. Por todo lo que es santo, esto es increíble.
-¿Bella estás bien?- me levanté para abrir la puerta del baño y salir de mi estupor, pero no logré dar un paso cuando todo se volvió negro y caí al suelo.
EDWARD POV
Las palabras que Phil le había dicho a Bella habían calado hondo en ella, la observé reír y llorar con su padrastro hasta que mis padres me abrazaron.
-Estoy tan contenta Edward-Dijo mi madre. Le devolví el abrazo. Le debía mucho a ella. No es fácil lidiar con cuatro vampiros de 18 y 19 años y uno de 17 años, siendo tan joven.
-Gracias Mamá. Te debo mucho a ti.-Ella soltó mi abrazo y me dijo en su mente "Nada de eso." Le sonreí y abracé a Carlisle quien en muchos aspectos era mi padre.
-Felicidades Edward. Nunca creí que acabarías así el día que hace dos años llegaste hecho una furia de la escuela por causa de ella.- los tres nos reímos.
-Es sorprendente como el tiempo pasa sin que te des cuenta. No soportaría vivir sin ella. La amo demasiado- Ellos me sonrieron en entendimiento. Sabían lo que se sentía estar enamorado hasta la médula. No había necesidad de contarles lo de Bella ya que ya sabían.
Me entretuve conversando con los invitados, era muy agradable conversar con ellos animadamente sin necesidad de fingir estar contento por algo. Todos los vampiros que sabían mi antes y después me conversaban lo cambiado que me veía, el brillo en mis ojos y mi sonrisa tatuada.
-Te felicito Edward.- me dijo Tanya cuando me acerqué para hablar con ellos. Me dio un abrazo fraternal y una sonrisa sincera. Admito que Tanya muchas veces me había irritado por sus pensamientos hacia mi, aunque sus palabras y actos siempre fueran agradables, algunas veces sus pensamientos molestaban. Pero ahora todo lo que notaba en ellos era gozo, alegría satisfacción y un poco de envidia. Pero no mala sino envidia sana.
-Muchas Gracias Tanya- le agradecí de corazón. Carmen y Eleazar me dijeron algo parecido a lo que me dijo Esme. Irina todavía no podía creer que me iba a casar y Kate solo se burlaba en sus pensamientos.
En algunos aspectos Kate y Emmett son tan parecidos que de no conocerlos de toda la vida o inmortalidad o lo que sea, diría que eran hermanos o en su defecto parientes.
Conversando con algunos invitados, sentí que me miraban inquisitivamente, al girarme vi a mi ángel sonreírme con alegría y dulzura desde la puerta del jardín. Estaba espectacular en ese vestido rojo. Le quedaba magnífico.
Me acerqué a ella sonriéndole, pero cuando llegué a su lado olí algo que me dejó confundido unos momentos, no era el olor de ninguna especie que se encontraba en mi casa, era un olor distinto, como floral, me recordaba a algo pero no lograba enganchar el olor con el recuerdo, no noté a nadie lo suficientemente cerca como para tener ese olor, y ninguno de los invitados había estado cerca de Bella en los últimos cinco minutos, sin contar a Emmett.
-¿Todo bien?- su voz me trajo de vuelta al mundo.
-Si. Solo creí oler algo. Pero no importa-Cuando la observé detenidamente noté sus ojitos enrojecidos e inmediatamente me preocupé.-¿Has llorado?-pregunté acariciando debajo de sus ojos.
-Culpa a Phil y a tu hermano. Se aprovechan de mi sensibilidad.- Sonreí entendiendo sus emociones. Emmett solía emocionar a las mujeres de la familia en sus bodas. Todavía lo hace con Rosalie, no se como pero lo hace.
-Emmett suele hacer eso en las bodas. Salvo que a ti te lo dijo de adelanto. ¿Te he dicho lo espectacular que te ves de rojo?-La pregunta salió de mis labios casi sin pensarla pero no había nada que pensar.
Ella pareció desubicada con el cambio de tema, pero luego sonrió y me beso. Juro que haría que Jasper se metiera en sus propios asuntos, hizo que los invitados estallaran en vitoreos, silbidos y aplausos ante mi beso con mi Bella. Ella se avergonzó escondiendo su rostro en mi pecho. La amaba como mi vida y la protegería de todo.
-¿Me permites cinco minutos humanos?- Me habló al oído y yo me estremecí, pero lo oculté bien.
-Claro preciosa. Te espero.- le di un beso en los labios y la observé con una sonrisa mientras subía las escaleras con su andar despreocupado.
Aproximadamente dos minutos después se me acercó Marie Dawyer, bisabuela de mi hermosa prometida, con una sonrisa picara en la cara. Esta señora era todo un caso.
-Hola Edward. ¿Cómo llevas prepararte para casarte con la chica que te sacaba de quicio?- me preguntó divertida. Creo que nadie entendería nunca como nos habíamos enamorado.
-Hola Marie. Estoy que salto de alegría.-le dije sinceramente.
-Se nota.-rió.-¿Has visto a mis bisnieta? Nos queremos despedir ya que es tarde y estamos cansados.-asentí.
-Sí. Ya la buscos. Con permiso- Ella asintió y yo fui a buscar a Bella.
Siguiendo su olor fue que logré dar con ella. Estaba en el baño más alejado de la casa. Me pareció raro pero supuse que con tantos humanos ella quería un poco de privacidad.
Di tres golpecitos en la puerta del baño y escuché como emitía un suspiro ahogado por el sobresalto.
-¿Bella?-llamé pero no respondió y me preocupé.-¿Bella estás bien?- volví a preguntar. Suspiré un poco aliviado cuando la escuché caminar hacia la puerta pero luego escuché como se caía al suelo desmayada.
-Demonios-murmuré aterrado, forcé la puerta y entré al baño, olía de nuevo a ese olor floral que me distrajo abajo. No permití que el olor me distrajera de nuevo. –Amor.-llamé tocando su mejilla repetidamente con cuidado, no respondía, tenía pulso, y su corazón latía, solo que un poco más rápido de lo acostumbrado.
-Carlisle!-dije su nombre sabiendo que me escucharía donde quiera que estuviese.
Mi padre llego a mi lado en cuestión de segundos.
-¿Qué sucedió?-preguntó alertado agachándose al otro lado de Bella
-No tengo idea. Por lo que escuché se asustó cuando toqué la puerta y cuando caminaba hacia ella se desmayó.- Estaba al borde de la histeria, no entendía que le podía haber sucedido.-Jasper has que todos se vayan por favor- le dije de igual modo en como llamé a mi padre.
-De acuerdo. Tranquilo Edward, no le hace bien a Bella que estés tan preocupado.- respondió en el mismo tono de voz.
Poco a poco todos se fueron. No escuché que excusa le puso a los padres de Bella y a los vampiros, pero solo quedábamos nosotros 7 y Bella.
No me había atrevido a moverla, pero Carlisle dijo que era mejor que la llevara a mi habitación. La deposité en la cama con sumo cuidado y delicadeza. Carlisle la examinó de nuevo, pero no encontró nada inusual.
-Puede que solo esté cansada. O Haya sido un golpe de calor. Muchos de los invitados se quejaban del calor que hacía, algo inusual en Forks.
No respiré tranquilo en los días siguientes. Estaba más que histérico, Bella no despertaba y comenzaba a inquietarme la razón.
Los días pasaron y eventualmente mi familia tuvo que ir a cazar, pero yo me negaba a despegarme de ella.
-Bella por favor regresa.- a estas alturas sollozaba aterrado.- Por favor pequeña. Por favor- me acosté a su lado abrazándola y seguí sollozando en su cabello.
BELLA POV
Dicen que el mundo de los sueños es el mundo mas bonito que podemos visitar, pero ahora que estoy aquí, sin Edward, no me parece bonito.
Supuse que estaba en mi propia mente atrapada o perdida, no vestía como cuando me desmayé en la fiesta, tenía un vestido playero blanco e iba descalza y con el cabello suelto.
Estaba sentada, abrazando mis piernas, llorando mientras escuchaba al amor de mi vida pedirme llorando que regresara con él. Pero no sabía cómo. Tenía tanto miedo de perderme y no volver a verlo nunca.
Estaba llorando cuando sentí que alguien acariciaba mis largos cabellos.
-No llores pequeña.- me dijo Elizabeth. Tenía un vestido verde claro e iba también descalza.
Sin pensarlo me abracé a ella llorando desconsolada.-Tengo tanto miedo. Quiero a Edward-lloré hasta que me cansé.
-Lo sé linda. Y volverás con él pero antes debo conversar contigo y te mostraré la salida. Lamento que estés pasando por esto, y no sabes como me duele verlo sufrir así. Ambas escuchamos como Edward rogaba para que volviera.-Mejor hablar rápido.-me dio una sonrisa triste.
-Estoy impresionada ya que al pasar de los años pensé que había sido mala idea pedirle a Carlisle que lo convirtiera. Ya te conoces la historia. Al pasar de los años lo vi recluirse en su propio mundo, el piano, era feliz pero no dichoso. Veía con un poco de añoranza las parejas que se formaban a su alrededor. Justo me iba a rendir y pedirlo en mi mundo cuando tu llegaste. Cuando tu llegaste me hiciste darme cuenta que eras tu quien amaría por el resto de su vida a mi hijo. Y aunque él estaba irritado, sabía que él te amaría por el resto de su vida. Lamento haber dado tantos rodeos para decir esto. Pero cuando te vi en la fiesta contemplándolo, lucías tan extasiada viéndolo reír e interactuar con todos. Tus ojos lo seguían a donde él fuera. Su amor es único, puro, hermoso. Los he estado viendo desde que se conocieron, él sabe de algún modo que soy yo quien pasa por su casa o por la tuya, pero es tan atrayente su amor que hasta yo misma me sorprendí al encontrarme en tu fiesta de compromiso. Quiero que sepas que un amor así solo puede durar para toda la eternidad.
-Entonces eras tú a quién él olió y escuchó en la sala de la casa.-afirmé.
-Sí. Lo había captado varias veces. Pero algunos recuerdos se desvanecen, no importa cuantos años tengas, ni que especie seas. Bruja, vampiro, lobo, híbrido, hay recuerdos que simplemente se van, por eso no me asocia con el olor.-respondió ella.
-¿Por qué nunca hablaste con él?-pregunté.-Se que le hubiese gustado mucho hablar contigo. Todavía te extraña.-le dije.
-Lo se. Pero nunca me permití acercarme a él en su nueva vida, lo enloquecería de alguna manera. ¿Puedes hacerme un favor?-pidió ella con una sonrisa tímida.
-El que sea-respondí alegre.
-¿Podrías agradecerle a Esme lo que ha hecho por Edward?-eso me sorprendió.-Ha sido una madre estupenda con él y la quiere mucho. –Asentí emocionada y ella me abrazó.-Gracias.
-no hay de que- respondí.
-Es hora de volver- me dijo levantándose y ofreciéndome su mano para que la tomara. La tomé sin indecisión y ella me guió hacia una puerta por la cual se reflejaba una luz dorada.
-¿Aquí es donde volveré con mi familia?- pregunté dudosa al ver la luz salir debajo de la rendija de la puerta.
-Para siempre y por siempre-dijo ella.
Giré el pomo de la puerta pero su brazo me detuvo.
-Una cosa más- colocó sus manos en mi vientre y luego colocó un brazalete en mi muñeca. Tenía un hermoso corazón que se iluminaba con cualquier resplandor de luz.
-Suerte Isabella.-Tan pronto dijo eso desapareció y no perdí un segundo en atravesar la puerta directo hacia donde pertenecía.
EDWARD POV
Ya no tenía fuerza para seguir sollozando, pero no soltaba el cuerpo inmóvil de mi prometida. Mi familia estaba preocupada e igual de triste que yo. Jasper intentaba por todos los medios controlarse pero no Emmett podía reír en estos momentos.
Tenía las manos de mi pequeña entre las mías, las besaba de vez en cuando. Tenía cinco días en el mismo estado y no reaccionaba. Un apretón a mi mano me llamó la atención.
-¿Bella?¿Me escuchas?-pregunté sonriendo levemente. Ella apretó mi mano de nuevo. La abracé y comencé a reír alegremente, aliviado y con un leve toque de histeria.-¿Puedes abrir los ojos mi vida?-pedí impaciente.
Ella apretó un poco sus ojos y los abrió, pestañeando varias veces por causa de la luz.
-Despertaste.-Le dije. Bese su frente, su mejilla, sus manos. Estaba rebosante de felicidad y alivio.
-¿Edward?-preguntó Esme del otro lado de mi puerta.
-Mamá, Bella ha despertado.- dije riendo emocionado.
Ella entró en la habitación corriendo y se paró al lado de la cama para ver a mi ángel sonriendo aún recostada en la cama.
-Oh querida. Me alegro tanto que vuelvas. Estaba muy preocupada por ti.-Le dio un beso en la mejilla y la abrazó.
Mi madre se había devuelto el mismo día que fue de caza ya que no quería estar lejos de la casa.
Esme se fue de la habitación saltando y riendo.
Las risas de Bella captaron mi atención, bajé la mirada para verla mirarme sonriente y con un brillo peculiar en sus ojos.
-Te amo-me dijo dándome un beso para nada casto en los labios.
-Yo también te amo. Mucho pequeña-la abracé fuerte contra mi y ella se asió a mi cuello como si su vida dependiera de ello.
Recosté a Bella en las almohadas de nuevo y me quedé sentado mirándola desde arriba como un ciego mira al sol por primera vez.
Ella me miraba del mismo modo a mí. Alzó su mano para acariciar mi mejilla cuando noté que llevaba un brazalete que no le había visto antes. Me impresionó ver el corazón que tenía colgando. Sólo había un solo brazalete de ese y era de…mi madre. Nunca le hablé a Bella de ese tipo de recuerdos.
Tomé su mano delicadamente y contemplé el corazón extasiado.
-¿Estás bien?-preguntó preocupada viendo mis ojos.
-¿Cómo obtuviste el brazalete?-pregunté.
-me lo dio tu madre.- respondió. –Se que suena como una locura pero escúchame.- me explicó las tres veces que había hablado con mi madre, cómo se emocionó cuando me vio en mi fiesta de compromiso, el olor floral que dejaba tras sus visitas en mi casa o a la de Bella. Lo preocupada que había estado hasta que conseguí al ángel que ahora me acompaña, y lo preocupada que estaba de hablarme por miedo a enloquecerme.
-Eso es…-no tenía palabras para describir todo lo que estaba contando. Era abrumador. Ella me dio un beso en mi mejilla y acunó mi cabeza en su regazo, acariciando mi cabello mientras yo seguía dándole vueltas al asunto de mi madre-¿Te dijo algo más?- le pregunté.
-Sólo dijo que le agradeciera a Esme por haber hecho tanto por ti y esta orgullosa de ustedes dos y el cariño que le tienes.-Si fuera humano estaría llorando, pero había aprendido a pensar en mi madre sin sentirme desdichado. Siempre la extrañaría pero tenía este nuevo recuerdo.
-Gracias-le dije a mi prometida viéndola a los ojos desde mi posición.
-¿Por qué?-preguntó con una linda sonrisa.
-Por todo.-respondí. Ella sonrió y me dio un beso.
Mi celular sonó con una llamada, de seguro era Alice o alguno de los que estaba de caza.
-¿Hola?-respondí.
-Hey Ed. ¿Algún avance?-preguntó Emmett.
-Si. Pero deben verlo con sus propios ojos es increíble.- dije sonriéndole a mi novia con amor.
-De acuerdo. Ya estamos en camino.
Bella rió se recostó en las almohadas cerrando sus ojos sin dejar su sonrisa.
Pronto llegaron mis hermanos y Carlisle y fueron directo a mi habitación. Bella y yo habíamos planeado que haríamos cuando se acercaran a ella.
-¿Cuál es el diagnóstico?-preguntó Alice con una sonrisa precavida. No sabía nada podía verlo en su mente.
-Esto- dije señalando a un punto imaginario en el rostro de Bella.
Ellos no vieron nada y me miraron confundidos. -¿Cómo es que no lo ven? Está ahí- señalé de nuevo. Alice fue quien acerco su rostro a la mejilla de Bella.
-Hola Alice- saludó mi novia hacia una enana con signos de sufrir un ataque de ser humana.
Alice y Rose gritaron abalanzándose sobre Bella con cuidado de no aplastarla y la abrazaron, luego mis hermanos hicieron lo mismo y por último mi padre.
BELLA POV
Ya había pasado una semana desde que había despertado de nuevo, Edward no me dejaba ni a sol ni a sombra, no me molestaba en absoluto, lo disfrutaba muchísimo. Me había llevado a un picnic a nuestro parque. Se había convertido en nuestro propio lugar secreto. El parque estaba abandonado, ya nadie iba por allí, corrían rumores de que una chica había sido abandonada por su novio en ese mismo lugar y se había vuelto tan loca que se perdió en las infinidades del bosque que lo rodea y más nunca se supo de ella. Claro que, ese cuento podía ser cierto, como podía ser mentira, en cualquiera de los dos caso, no me importaba, adoraba ese parque y me encantó el detalle de Edward de hacer un picnic aunque la única que comiera fuera yo.
-Necesito que saques a los chicos de la casa- le dije cuando regresábamos de nuestro picnic.- Quiero hablarle sobre lo que me dijo Elizabeth.- él me dio una sonrisa y asintió, procuraba no hablarle mucho de ella pues sabía que le afectaba un poco el tema. Pero era importante hacerlo.
- Eres increíble- me dijo dándome un beso en los labios.- y te amo y no puedo esperar dos meses para casarme contigo.-Alice estaba encargándose de todo lo que tenía que ver con la boda, claro que con mi ayuda y la de nuestras madres y Rose.
-Te amo Drácula- él rió ante el apodo que le puse cuando lo conocí.
-Tenías tiempo sin llamarme de esa manera. Comenzaba a pensar que habías olvidado ese ridículo sobrenombre- le disgustaba un poco que lo llamara así, pero yo continuaría haciéndolo.
-Nunca lo olvidaré. Acostúmbrate- él rió negando con la cabeza resignado.
Al llegar a casa le dije a Alice que llevara a los chicos y a Carlisle a buscar sus trajes para la boda, le dije que yo me quedaría con Esme ayudándola con su jardín. Alice, Rose, mi madre y las mujeres más cercanas a mí que asistirían a la boda ya tenían su vestido. Incluyéndome aunque de algún modo Alice escondía su imagen de Edward.
Los chicos se fueron y me acerqué a Esme un poco dudosa de como decirle.
-Esme ¿Puedo hablar contigo?-Ella me miró un poco preocupada y se sentó frente a mi en la mesa de la cocina.
-Claro linda. –Respiré profundo y le dije:
-La semana pasada cuando estaba desmayada, me comuniqué con Elizabeth- Ella pareció sorprendida- Créeme yo también me sorprendí muchísimo. Pero no fue la primera vez que hable con ella. La primera vez fue llegando a casa en la fiesta luego de hablar con ella, estaba muy feliz por Edward y por mí y orgullosa también. De todos, no solo de su hijo- Ella sonrió con añoranza.
-Según me contó Edward y lo que me ha contado Carlisle era una mujer muy dulce. ¿Edward sabe todo esto?-Yo asentí.-¿Cómo lo tomó?-preguntó preocupada por Edward.
-Lo tomó mejor de lo que pensaba. Estuvo impresionado al principio y ahora se le hace más fácil hablar de ella. Pero el punto es que ella te menciono a ti con mucha devoción y admiración-le dije. Ella se sorprendió.
-¿De mi?-preguntó.
-Sí. Me pidió que te agradeciera todo lo lindo y bueno que has hecho por Edward. Has sido una madre para él y él te quiere como una. Elizabeth realmente lo aprecia. Dice que eres una mujer fantástica.- Esme me abrazó sollozando sin lágrimas y con una sonrisa en su lindo rostro de corazón.
-No es necesario que me agradezcan nada. Lo hago con todo el gusto del mundo. Yo lo quiero mucho a él. Digamos que fue el primero de mis hijos en esta vida- rió ella.
NARRADOR POV
En la gran mansión había un ambiente de paz y alegría. Un gran evento se aproximaba y no tenía nada que ver con la boda de la bruja y el vampiro jurando amarse eternamente.
Desde su lugar correspondiente en el equilibrio de la naturaleza, Elizabeth sonreía en anticipación a lo que pronto vendría.
Este capi es el mas largo escrito hasta ahora:p... ¿Que esconde Elizabeth?
