INTRODUCCIÓN 3
- ¿Qué sientes?
- Tengo frió me duele…
- ¿Dónde estas?
- En casa…
- ¿Quién esta contigo?
Insistió la cruel voz de la mujer que miraba con gran seriedad a la joven de largo cabello castaño que descansaba en el mueble con los ojos abiertos ubicados en un solo punto, pero que aun asi no veían nada…
- Mi madre…
Unas lágrimas comenzaron a salir furtivamente de sus ojos… su cuerpo temblaba del miedo que sentía
- ¿Hay alguien más hay?
- No… no lo se
Respondió con angustia, las lágrimas no dejaban de salir, pero la psicóloga insistió con firmeza
-¿Quién esta en la habitación Sakura?
- No… no lo se… no se quien es
Su cuerpo estaba llegando al limite de la situación, las lagrimas no dejaban de salir y un sudor frió la invadió ante la angustia…
Si aquella mujer hubiese podido mirar dentro del alma de Sakura, hubiera visto que se estaba rompiendo… desquebrajando ante aquel sentimiento agónico de tristeza y dolor en ella… sin saber porque…
- ¿Quién esta hay?...
- No… no se quien
Sakura no podía ya seguir con eso y pronto quedo inconciente…
- Mmm… ¿Dónde estoy?
Dijo abriendo sus ojos pesadamente, para encontrarse con el dulce rostro de su padre, algo preocupado, pero a la vez feliz de verla despertar
- ¿Sakura, hija te sientes bien? – dijo tomando su mano al lado de el sillón de la casa de su padre, y Sakura se dio cuenta de que ya no estaba en la terapia con la psicóloga
- ¿Dónde estoy¿Qué paso?...
Solo hasta entonces noto la presencia de Touya, que miro con un deje de seriedad a su padre, que correspondió la mirada con algo de preocupación
- Sakura… no volverás a tomar terapia con gente del consejo
La joven de ojos verdes abrió los ojos con sorpresa, pero su padre se veía muy seguro…
- ¿Por qué no?
Su padre le obligo a que se recostara, ya que Sakura se había intentado levantar, pero aun estaba agotada, y eso se notaba
- Pudieron haberte lastimado mucho… no quiero que vuelva a pasar
Dijo muy serio y algo molesto, pero Sakura no lo entendió y el pregunto
- ¿Usaban la hipnosis no es verdad?...
Sakura asintió perpleja… jamás había mirado el rostro molesto de su padre, pero ahora lo estaba, y mucho…
Era la primera sesión en que la psicóloga intentaba usar un nuevo "método", pero Fujitaka no era tonto y había llegado a tiempo junto con Touya…
- Nunca más – dijo muy serio y abrazándola con un miedo interno que no se atrevía a rebelar a su hija – nunca más vuelvas a permitirlo
Sakura tenía una ciega fe en él, después de todo un padre como aquel no podía más que desear lo mejor para su niña…
- Esta bien, lo prometo papá…
Dijo dando por terminada una promesa y un misterio más que se abría en la vida de Sakura Kinomoto, quien después de todo… jamás... nunca debería volver a recordar nada
Fin de la Introducción
