Glitter Frezer
Disclaimer: Haikyuu pertenece a Furadate Haruichi
Historia Bonus
1. La carta de Kuroo
—Eres nuestro jodido capitán Tsukishima ¡lée ya esa puta obscena carta!
Kageyama no está de humor. Hinata, oficialmente, es más inteligente que él. Ha conseguido mejores notas que Kageyama en nueve de las once asignaturas que rinden, y hay que añadir, que las notas de Hinata no son algo de lo que sentirse orgulloso.
—¿Eh? ¡Kageyama! ¡Trae eso!
Kageyama, sobre en mano, elude a Tsukishima. Hinata divisa a Kageyama y le lee la mente. Sin pensarlo, y actuando a instinto, Hinata taclea a Kageyama. Si alguien va a por esa carta, Hinata tiene que ser primero que Kageyama porque debe derrotarlos a todos. Ruedan por el piso enzarzados en una lucha a muerte por el honor y la dignidad deportiva, hasta chocar con las taquillas, y sobre sus cabezas caen baldes, cajas vacías, y un sinfín de tonterías.
El vice capitán Yamaguchi aprovecha la confusión para hacerse con la carta. Es el primero en enterarse del contenido.
—N-no puedo creerlo —Yamaguchi no encuentra las palabras.
Kuroo es un mangaka. A Tsukishima se le caen las gafas.
2. El manga de Kuroo
—¿Se supone que este soy yo? —pregunta Tsukishima limpiando sus lentes por si aquello hace alguna diferencia.
Están los cuatro de tercero sentados en la sala de vóley, examinando la historieta en formato 4-koma que dibujó y escribió Kuroo. Se titula «Súper Tsukki patea-traseros» y el protagonista es un humano-jirafa con lentes rectangulares. Es increíble el parecido, piensa Tsukishima.
—Mira, aquí está Hinata —apunta Yamaguchi a un erizo con el cabello de Hinata—. Y este de aquí, debe ser…
—¡CABALLO! —gritaron Tsukishima y Hinata.
Monkeyama, el mono-rey malvado, hacía su entrada triunfal en la corte cabalgando sobre Daichi-caballo.
3. A y B lo saben
Ha terminado el partido de práctica, y Karasuno volvió a perder contra Nekoma. Entre los espectadores de la batalla de basurero, se encuentra el excapitán del equipo de los gatos, Kuroo. Viste una cazadora negra y sus dedos huelen a nicotina.
—He intentado dejarlo, pero cuando llegan los parciales…
Tsukishima observa de reojo a Kuroo antes de sentarse a su lado en las graderías del gimnasio de Nekoma.
—Leí tu historia —le dice, y Kuroo a su lado, sonríe—. Y sé de tus sentimientos, pero…
La sonrisa de Kuroo tiembla. Escruta a Tsukishima a través de las gafas intentando leer algo que se le ha pasado por alto.
—¿Lo sabes?
—Eso dije.
—Quiero decir, ¿realmente lo sabes?
—No me hagas decirlo en voz alta.
—No importa. Es suficiente para mí.
Tsukishima se siente un poco más tranquilo. Le cae bien Kuroo. Y solo porque le cae bien, le dice que el final con Jirafa-Tsukki y Pantera-Kuro venciendo al villano Elefante-Boku y su secuaz Mariposa-Lev fue… cool.
Kuroo le promete continuar la historia en algún momento.
4. Issei en Europa
Los europeos están mal de la cabeza. Especialmente los franceses. Takahiro no puede creerlo.
—¿Es broma? —replica Takahiro al otro lado de la pantalla—, te has dejado influenciar muy rápido por los belgas ¡hay que ver!
—¿Sabes cómo cuentan los franceses? Hana, es de idiotas. En vez de tener una palabra para 70, ellos dicen sesenta-diez ¡sesenta-diez!
—Aquí vamos…
—Y si quiero decir noventa, no es nonante como en Bélgica o Suiza, ellos dicen quatre-vingt-dix, cuatro-veinte-diez ¡es estúpido!
Takahiro piensa, que más estúpido es que Issei le llame a las nueve de la noche en Bélgica solo para contarle aquello. Y todavía más estúpido, que él le responda en Japón, donde son las cuatro de la mañana.
5. Takahiro en Japón
—Ya veo, así que eso sucedió —responde Kuroo cuando su cliente favorito le explica el motivo de sus ojeras.
Takahiro esta vez ha venido a comprar unas gafas para esquiar. Kuroo sabe que Takahiro es una persona de mundo, que ha visitado muchos lugares, que habla varios idiomas, y de gran cultura; pero la intuición le dice, que apenas conoce Tokio. Cuando se lo pregunta, Takahiro le da la razón de forma muy llana.
—¿Y no te da vergüenza conocer mejor Paris que Tokio?
No. Lo que le da vergüenza, es admitir que Tokio sin Issei es demasiado aburrido y que no vale la pena ser conocido. Pero como no lo va a admitir nunca, se inscribe en un tour para los guiris, y se entera que a la Odaiba que fue con Kuroo, es una isla artificial. Quién lo diría. Son las cuatro de la mañana en Japón, y ya no puede contenerse para contarle su descubrimiento a Issei.
6. Los shippeadores
Cuando Hajime ve a sus amigos Issei y Takahiro juntos, ya no sabe qué creer.
Hay días que se dice:
—Son amigos con mucha confianza.
Pero otros, definitivamente piensa:
—¡Maldita sea! ¡Se han liado! ¡La puta madre que los parió!
Cuando recuerda que Issei y Takahiro se planteaban iguales dudas respecto a él y Tooru, sospecha del karma. Tooru tampoco lo sabe bien. Pero a diferencia de Hajime, no considera necesario descubrir la verdad tras todo aquello.
—Mira Iwa-chan, son mi OTP suprema, o algo así. Y si realmente hay o no algo entre ellos, tanto me da. ¿Sabes? Le voy a pedir a Kuroo que dibuje una historieta caliente con ambos. ¿Has leído su manga online? Está genial.
Hajime manda a volar a Tooru. Es difícil admitirlo, pero también los shippea. Los shippea profundamente. Sus dos estúpidos y borregos amigos.
7. Hajime, el kotatsu, y Kiyoko
El kotatsu es el lugar preferido de Hajime. No escatimó en gastos. Su madera gruesa y vitrificada; la cobija negra, aterciopleada; el calefactor que irradia calor de forma homogénea manteniendo tibias sus piernas... La comida sabía mejor si comía allí, las ideas le fluían más rápido de redactar un ensayo, incluso las matemáticas resultaban más fácil de estar cobijado en el kotatsu.
Kiyoko piensa que las prioridades de Hajime están mal.
—Si todo es tan perfecto en el kotatsu, ¿entonces por qué no dormimos en él? —sugirió sin mala intención y Hajime no le habló a Yoko en toda una semana.
Sus palabras acababan de profanar un lugar sagrado.
8. Hajime, el moho, y Kiyoko
Hajime sufre durante la estación de lluvias. Hay mucha humedad en el ambiente, las temperaturas raramente bajan de los veinte grados, y el moho planea invadir el mundo. Hajime se la pasa enfuruñado en esta época del año.
—El moho no planea invadir nada —intenta razonar Kiyoko mientras Hajime se arma de valor y raspa el moho que ha crecido bajo la cisterna—, invasión es un concepto de los humanos. El moho solo hace lo suyo. No tienes que enojarte por eso.
—Es una batalla perdida, Yoko-chan —le dice Tooru y añade—: no importa qué tan lógico sea tu argumento, el Mohoccho solo tiene dos neuronas y estas dicen «te faltan las agallas cacho cabrón».
—¡Te estoy oyendo Oikawa! —grita Hajime y le lanza el cincel por la cabeza.
Y cuando no está con el cincel, está con el cloro. Seca su ropa con un ventilador, planifica su ruta para irse por las calles más secas, lo que sea por evitar la invasión fúngica de todos los años.
Está desquiciado, piensa Kiyoko. Junio podrá llover a cántaros, pero toda pareja tiene su estación seca.
9. Hajime y Kiyoko
Hay días, mientras comparten almuerzo en la universidad, o ven una película en casa de ella, que Hajime pierde la voz y su mirada se clava en ningún punto en particular. Está en el pasado, reviviendo todos aquellos compartidos que nunca imaginó que podía vivir; o en el futuro, preguntándose qué está por venir, y una sonrisa boba cruza su rostro.
—¿Qué ocurre Hajime-kun?
—N-nada —niega él y agita su cabeza—. Es solo… no, nada. No es nada.
Hajime está loco. Loco por el kotatsu, el moho, y sobre todo, por Kiyoko.
10. Role-play (I)
Desde que Kuroo se compró la tablet y abrió un blog para subir actualizaciones de su historieta, Tooru no se pierden ningún nuevo capítulo.
—Normalmente estoy del lado del protagonista —comenta Tooru a Koutarou—. Prefiero a Gryffindor que a Slytherin, a los Jedi que a los Sith, a los humanos que a los orcos, a los vulcanos que los remulanos…
La lista es larga. Pero los protagonistas del webmanga son Jirafa-Tsukki y Pantera-Kuroo; y los antagonistas son el villano Elefante-Boku, su secuaz Mariposa-Lev, y el bufón Flamenco-Kawaii. Acaba de morir el secuaz Mariposa-Lev, el bufón fue ascendido a Almirante de las tropas, y Tooru espera que el enemigo gane la batalla.
Koutarou se ríe de la actitud de Tooru.
—Almirante, creo que sus tropas no se están portando del todo bien. Venga a poner un poco de disciplina en las mazmorras antes que la situación sea incontenible.
Tooru enrojece hasta las uñas. Se deshace de sus calzoncillos en un abrir y cerrar de ojos y se asegura de echarle seguro a la puerta. Lo que más le gusta de toda la historia de Kuroo, son todas esas posibilidades de role-play que proporciona a él y Koutarou.
11. Role-play (II)
Tooru está exhausto, las ojeras le llegan hasta los labios. No puede más con aquella práctica del infierno.
—¿Qué sucede Chico Kawaii? ¿Mala noche? —pregunta el líbero acercándole un bote de agua al agotado Tooru.
—N-nada. Es solo… hay una historieta que leo y que me ha dejado desvelado toda la noche.
—Vaya. Tiene que ser buena, ¿de qué va?
El rostro de Tooru arde en llamas. Dice algo sin sentido y huye al baño a multiplicar números de tres dígitos. Aguante Infinito, sin embargo, está más enérgico que nunca. El role-play tampoco agota a Koutarou. Lo energiza y le deja hiperactivo con la stamina como para derrotar a todo el ejército de cuervos y gatos que comandan Jirafa-Tsukki y Pantera-Kuroo.
12. Las razones del mangaka
Cierto día, Kuroo y Kenma vieron, a la distancia, a Oikawa y Bokuto caminar juntos a la ribera del río Sumida.
—Me he dado cuenta, que tu manga online se está enfocando más en los villanos que en los protagonistas. ¿Hay alguna razón para ello?
Kuroo hunde las manos en los bolsillos de su pantalón. Kenma vuelve la vista a su consola.
—No tiene que haber una razón. Son solo personajes que me gustan mucho.
Koutarou frotó su nariz larga por una de las mejillas de Tooru, y Tooru hizo un ademán para morderle la oreja. Kuroo decide que Flamenco y Elefante deben convertirse en aliados de Pantera y Jirafa, y que hay que ingresar a un nuevo villano.
13. Vacatoshi
La gaseosa de naranja que Ushijima acababa de beber sale expelida desde su nariz y rocía todo el rostro de Tendou.
—¡Agh! ¡Wakatoshi! ¡Cuál es tu problema!
Su problema, es que los nuevos personajes del webmanga Súper Tsukki patea-traseros se llaman Naranja-Vacatochi y Lagartija-Tendou, y a lo mejor es su imaginación, pero está seguro…
No, es imposible.
Es imposible que Ushijima sea Lagartija-Tendou.
—¡Eres idiota! —le reta Tendou pero pasa de explicar. Cuando Ushijima no quiere entender algo, es una batalla perdida intentar hacerle razonar.
14. La paciencia de Hinata
Cada vez que se actualiza el webmanga, Hinata deja todo lo que está haciendo y lee la historia. Y espera…
Espera que aparezca Daichi-caballo para derrotar a Tsukishima algún día de estos.
15. La trampa de Kuroo
—Lo haces a propósito, ¿cierto?
—¿Qué cosa, Tsukki?
Tsukishima rueda los ojos. Ya ha tratado muchas veces el tema de los sobrenombres con Kuroo. Va a dejarlo pasar porque es un caso perdido, de momento le incordia otro asunto.
—Lo de los caballos. Los dibujas a propósito en tu historia.
—Por supuesto.
—¿Podrías dejar de hacerlo?
—Sí claro. Una cita.
Tsukishima alzó las cejas. Kuroo era un manipulador en toda regla.
16. C no sabrá nada
Tooru se va a volver loco. Acaba de ver a Kuroo y Tsukishima comiendo juntos en el soba-ya. Koutarou cuando se entera, se encoje de hombros.
—¿Es que no te mueres por saber?
—Estamos hablando de Kuroo. Si no quiere que lo sepas, nunca lo vas a saber.
—¿Y tú lo sabes?
—Si yo lo supiera, lo sabría todo el mundo, Chico Kawaii. Ven, vamos a por helado.
Cuando los personajes C no saben nada, es mejor conformarse con helados.
Notas finales: terminado oficialmente el fic, invito a todos a comer un buen helado :') Mi favorito es el de menta chip (lo dejo caer por si alguien me quiere invitar jeje). Reitero mis agradecimientos, ha sido un placer compartir esta historia con ustedes. Me emocionaron.
También, invito al universo a escribir más Bokuto x Oikawa (¿BokuOi?). Son una ship muy especial, que merece amor. Y Eso.
Japiera Clarividencia - Weise
