Naruto y personajes propiedad de Masashi Kishimoto
Solo la trama de esta historia es de mi autoría.
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La madre virgen
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Capitulo XXVIII
Aceptando sentimientos
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El tiempo dejó de importar para él, los segundos y minutos se volvieron nada, de lo único que era consciente, fue del cuerpo de la chica tan cerca del suyo, de su respiración agitada y sus mejillas cargadas de un hermoso rubor natural. Acercó por segunda vez sus labios a los suyos, sus bocas se unieron de nuevo, pero ahora lenta y dulcemente, como respeto y reparo para la bella mujer que parecía inexperta.
-Ya era hora –susurró separándose unos milímetros.
Si caía muerto en ese momento moriría con una inmensa sonrisa en el rostro, no podía creer que por fin se animó a confesarle a Sakura su sentir, y luego ella correspondiéndole con esa pasión, simplemente lo mejor que le había pasado en la vida.
-Pero…Sasuke, esto…esto no puede ser –negó la pelirosa dándole la espalda y escapando de la pared donde la tenía acorralada.
-¿De qué hablas? –la cogió del brazo y la giró teniéndola de frente.
-Que esto es una locura, tú y yo –rio nerviosa- para nada es buena idea.
-Sakura…
-¡No soy tu tipo Sasuke!, ¿Por qué te has fijado en mí?...yo…yo no tengo nada que ofrecerte –respondió desesperada escondiendo la mirada.
La abrazó con ternura mientras colocaba un beso en su cabeza, sonrió algo divertido, no burlándose, simplemente fue una reacción para liberar tanta tensión que por meses guardó. La miró a los ojos y a través de la profundidad de sus pozos negros, le transmitió una vez más su amor, no la dejaría escapar.
-¿Mi tipo?... ¿quién piensa en eso?, eres la única mujer a la que podría amar Sakura, si no tienes nada que ofrecerme…entonces dedícate a recibir todo lo que tengo que ofrecerte yo –suplicó decidido.
-Sasuke… -sus parpados se cerraron y se permitió lanzarse a su cuello, enredándolo entre sus brazos con gusto.
Tenía miedo, terror de estar soñando. No quería permitirse amarlo, no podría con otra decepción y menos si esta se trataba de perder a Sasuke, él se había convertido en una parte fundamental de su vida, tan importante y vital como su hijo. Estaba petrificada, lo que sentía la tenía confundida y asustada, lloró, comenzó a sollozar presa de tan intensa punzada en su pecho…
-¿Sabes cómo supe que Sai era el amor de mi vida?
-¿Cómo?
-Cuando nos dimos nuestro primer beso, después de eso…supe que ya no podría besar otros labios…
-Ya no quiero besar otros labios –murmuró cerca de su pecho.
-¿Qué dijiste? –acercó su oído para que ella le repitiera lo que no pudo escuchar.
-Que ya no quiero besar a nadie más que a ti Sasuke –repitió con una tímida sonrisa dejando correr todavía sus lágrimas-, eso significa que…tú serás el amor de mi vida…
-Sakura…
La cargó por la cintura aproximando su rostro a la altura del suyo, su nariz acarició la de ella, la pelirosa aprovechó para tomarle con sus manos las mejillas y lo acercó a su boca. ¿Cómo pudo vivir sin acariciarla, sin abrazarla, sin esa calidez que sus labios repartían?, ¿Cómo soportó tenerla tan cerca y tan lejos al mismo tiempo?
No debía comparar, pero reconocía que ni Gaara ni Itachi la hicieron sentir así nunca, a punto de explotar de tanta felicidad con un simple roce, queriendo gritar, reír y llorar todo a un tiempo. No contaba prácticamente con alguna experiencia, pero no parecía hacerle falta, esa sensación en su cuerpo de plenitud y dicha le indicaban que era amor lo que Sasuke despertaba en ella. De pronto recordó algo que le amargó la garganta, lo observó con decepción y se alejó rápidamente.
-¿Ahora qué pasa? –cuestionó él, preocupado por su sobresalto.
-Tenten…creo…creo que a Tenten le gustas…yo no podría hacerle algo así Sasuke, ella es mi amiga…
-Ahm…sobre eso, Sakura, tengo que explicarte algunas cosas –suspiró tranquilamente.
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-Está tan hermoso, es idéntico a su madre –señaló Tomori apretando las mejillas sonrosadas del rubio bebé.
-¿A su mamá? –arqueó las cejas Tenten-, creo que Naruto no se parece en nada a Sakura –remarcó directamente.
-Ah, sí, claro que se parece, en el carácter…es un niño muy risueño y tranquilo –explicó nerviosa tratando de no delatar su error.
-Oh, en eso sí, pero físicamente creo que salió al padre, al menos es lo que todos pensamos. ¿Tú conociste al padre de Naruto, Tomori? –dio un sorbo a su copa de vino, a la vez que esperaba interesada la respuesta de su prima.
-Si…lo vi, mn lo vi algunas veces, era muy guapo…
-¿De seguro era un Naruto versión adulto, no?
-Sí, exacto, era muy parecido a su hijo.
Los rostros de Sai y de Ino se dibujaron en su mente, la trágica historia de aquella pareja le generó un pinchazo en el pecho, al menos Naruto había sobrevivido. Pensó en Sakura, lo fuerte que su amiga era para haber soportado algo así, el trabajo que hacía como madre del hijo de la rubia era digno de admirarse, sonrió al saber que Lee no se equivocó en apoyarla con esa mentira, al fin de cuentas no existía mejor lugar para ese niño que al lado y cuidado de Sakura.
-Creo que ya es un poco tarde, tal vez debamos irnos despidiendo de Sakura, por cierto, ¿dónde están ella y Sasuke?, mi hermano parecía desesperado por hablar con ella –aportó Itachi poniéndose de pie.
-Si, no se preocupe Itachi-san, iré a buscarlos –se ofreció Tenten de inmediato, ojala estuviera ocurriendo lo que ella se imaginaba, de ser así, habría doble motivo para celebrar. Se dirigió a la recamara donde sabía que se encontraban.
…
-Mnn –sonrió tímidamente al recibir un tierno beso del azabache-, pensé que no te iban los besos tranquilos, después de cómo me acorralaste contra la pared, me sorprende que tengas un lado paciente –rio divertida.
-Por supuesto que sé ser paciente, ¿Cómo si no pude soportar tantos meses sin ti? –la acercó más a su pecho.
Se hallaban recostados en la cama, ella había hecho una mueca de dolor, lo cual puso en alerta al de ojos negros que la obligó a tenderse sobre el colchón para reposar, acomodándose a un lado con intención de mimarla. La situación de Tenten estaba por demás aclarada, Sakura se molestó al principio, pero su enojo duró unos segundos al entender que su amiga no actuó con maldad, al contrario, solo quería que reaccionara y notara a Sasuke.
-Además, tenía que mostrarte lo que te perderías si me rechazabas.
-Pues fue buena idea, me dejaste sorprendida y sin aliento –confesó escondiendo el rostro en su cuello.
Un sonido leve en la puerta los distrajo, al otro lado la voz de Tenten pidiendo permiso para entrar se escuchó clara y ansiosa.
-¡Adelante! –indicó Sakura aun abrazada al torso de Sasuke.
-Disculpen, sol-… -sus ojos se agrandaron al verlos en aquella posición-, ¿¡no!? –se llevó las manos a la boca conteniendo un grito de alegría.
-¡Sí! –rio Sakura igual de emocionada.
-¡Sí! –saltó la castaña corriendo hacia ella y abrazándola para felicitarla-. Sakura no sabes qué alegría me da por ti, bueno por los dos, ¡Sasuke felicidades! –le dedicó una mirada de orgullo.
-Hn, gracias –se sonrojó levemente.
-Los demás están por retirarse, vine porque se quieren despedir de ti –informó todavía con una gran sonrisa de satisfacción por la nueva pareja.
Ambos asintieron, tanto la castaña como el azabache ayudaron a la pelirosa a ponerse de pie y la apoyaron para regresar a la sala.
La despedida fue lo más sencillo, cuando ella comentó no sentirse muy bien, la entendieron perfectamente, Itachi, Matsuri y la señora Chiyo se fueron casi enseguida, mientras Tomori y Tenten se distrajeron limpiando el desastre que dejó la celebración, la enfermera pasaría su corta estancia de dos días con ellas, así que ya tendría tiempo de charlar con ella después de despedirse de Sasuke.
No le comentaron a nadie de su relación, la de ojos verdes quería esperar porque todavía no podía creer lo que sucedía, y Sasuke al saber que tendría una charla larga y tendida con su hermano, optó por complacerla y darle tiempo de que se acostumbrara a la idea de ellos como pareja.
-¡Ghake! –gritó Naruto desde el sillón donde los brazos de su madre lo cuidaban de no caer.
-Hn, ¿ya me extrañabas verdad Naruto? –lo cargó con cuidado, el pequeño rio y se apretó a su cuello recostándose en su hombro.
-Me encanta que Naruto te quiera tanto, y más que tú lo quieras a él –los miró enternecida.
Sasuke le regresó la mirada y se mantuvo en silencio, después en su cara se fue formando una modesta expresión de agradecimiento. Él no merecía el amor de ese hermoso niño, lo cierto es que no hizo nada para ganarse el afecto de Naruto, el bebé simplemente lo dejó entrar a su vida, pero eso no quitaba que de ahora en adelante se dedicaría en cuerpo y alma a ellos, sería el mejor padre y el mejor novio, Sakura y Naruto lo valían.
-Se está haciendo algo tarde, creo que debo dejarte descansar –sugirió al contemplar la hora en su reloj.
-Sí, estoy algo agotada, además tú tienes que trabajar mañana.
-Extrañaré no verte en la oficina –se sentó a su lado.
-Puedes venir a visitarme cuando quieras –comentó juguetona acariciando la cabeza de su bebé, quien ya estaba casi dormido.
-De eso puedes estar segura, empezando por el desayuno –colocó su mano sobre la de ella, rozando también los rubios cabellos de Naruto.
-Me encantará –lo miró fijamente y se fue aproximando a él poco a poco.
El beso fue largo y lleno de amor, los labios de Sasuke eran tan suaves, que la hacían perder el sentido del espacio y del tiempo.
Él acunó su mejilla con la mano que tenía libre esperando retenerla unos segundos más, quería recuperar el tiempo perdido, ahora que se dejaba querer por él, no desperdiciaría ningún instante a su lado.
-Hjm…hjm –Tenten carraspeó distrayéndolos de lo que hacían-, lo siento, soy una arruina momentos felices, pero es hora de tu medicamento Sakura –le acercó dos pastillas y un vaso con agua.
-No te preocupes, nos estábamos despidiendo –explicó con la cara colorada, tragando la medicina rápidamente.
-Llevaré a Naruto a su habitación –Sasuke besó su mejilla y se retiró a la recamara del fondo con el niño dormido en brazos.
-No puedo creer que en estos días que no estuve mi bebé haya aprendido a dormir solo… -suspiró algo triste.
-Las primeras noches fueron difíciles, menos mal Itachi, Sasuke y yo nos turnamos para cuidarlo –se sentó a su lado y le acarició la rodilla.
-Ustedes son increíbles, no sé qué haría sin su apoyo –se recargó en el hombro de su amiga.
-Listo, entonces te veo mañana para desayunar –regresó el azabache ocultando una enorme sonrisa.
-Mn, si –se puso de pie con ayuda de Tenten.
La castaña los miraba entretenida, parecían un par de adolescentes nerviosos, él sin apartar la vista, y ella mordiéndose el labio.
-¡Oh!, les daré su espacio, solo de verlos me da Diabetes, son tan dulces –rio alejándose a la cocina llevándose el vaso que minutos antes le trajo a la de ojos verdes.
Su prima terminaba una conversación por celular cuando ella entró, sonreía soñadora. Se dejó caer en un banco que se hallaba cerca de la barra.
-Bien, ¿Cuál es esa noticia importante? –la otra chica suspiró y se acomodó frente a ella.
-Preferiría esperar a que Sakura esté también.
-Ya estoy aquí –apareció Sakura escuchando las palabras de Tomori-, ¡ah me alegra tanto que estés aquí! –abrazó a la enfermera.
-Y yo me alegro de verte a ti y a Naruto, sabía que te iría bien, lo mereces Sakura.
-Bueno, bueno, basta ya, necesito oír los chismes del día completos. Tomori, tú primero, ¿Cuál es la noticia que traes desde Suna? –apresuró Tenten con entusiasmo.
-Bueno yo…mn… ¡voy a casarme con Lee!
-¿Qué?, ¡Tomori felicidades! –la abrazó de nuevo la pelirosa.
-¿El doctor para el que trabajas?
-Así es, el mismo que atendió a Sakura –completó la otra castaña con un brillo especial en los ojos.
-¡Pues en hora buena! –felicitó ahora Tenten.
-Nos casamos en cinco meses, espero verlas ahí.
-Será un placer –asintieron las dos.
-Y ahora…tú, explica cómo por fin le diste el sí a tu pobre jefe –señaló a Sakura con cara de complicidad.
-Tenten estoy muy cansada –rio nerviosamente.
-Sakura…
-En serio, además mañana madrugaremos –se giró para salir de ahí.
-Oh no, primero responde esto… -su rostro completamente serio-, ¿Qué tal besa? –soltó pícaramente.
-¡Tenten!
Las tres comenzaron a reír, Sakura estaba muy avergonzada pero a la vez feliz, no hacía mucho su vida era complicada, llena de problemas y tragedias que volvían su existencia difícil, y ahora, tenía amigos, personas que se preocupaban e interesaban por ella y por su hijo, por fin la niebla comenzaba a disiparse mostrándole un futuro prometedor.
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-Ah… ¡ma-ma…Ghake! –arrojó la cucharita de plástico captando la atención de su madre.
-Creo que alguien esta celoso –aportó Tenten viendo a Sakura sonrojarse.
El desayuno era bastante divertido desde el punto de vista de la castaña. Sasuke estaba al lado de Sakura, solo lanzándole miradas furtivas y caricias por debajo de la mesa, Tomori bebía su café haciéndose la desentendida para darles privacidad, Naruto hacía de todo menos comer su papilla. Gritaba y balbuceaba para captar la atención de su madre y del pelinegro, mismos que permanecían en su burbuja, hasta que el pequeño decidió utilizar la violencia y obligarlos a tomarlo en serio.
-Naruto, eso no se hace –la pelirosa regañó con cariño al rubio.
El bebé hizo un puchero, mismo que desapareció cuando Sasuke le lanzó una mirada de advertencia. Naruto se quejó y luego se distrajo de pronto con su plato, comenzó a remover su comida con la mano, llenándose la cara al chuparse los dedos.
-A esto llamo yo un buen desayuno –rio Tenten-, oye Sasuke, ya que vamos para el mismo rumbo, ¿puedes darme un aventón?, digo, ya somos cuñados, es lo menos que puedes hacer –bromeó terminando su pan tostado.
-¡Tenten! –Sakura no podía estar más roja.
-Por mi encantado –respondió Sasuke tomando de la mano a Sakura- además creo que te debo una.
-Eso júralo, bien podrías pagarme la ayuda presentándome a un buen prospecto, eso de que todos estén con pareja disfrutando del amor, y yo solterona, me deprime –limpió una falsa lágrima.
-Ay Tenten, no tienes remedio –la reprendió su prima.
Continuaron desayunando y bromeando un rato más, cuando llegó el momento de que Sasuke y Tenten se fueran al trabajo, la pelirosa y Tomori aprovecharon para conversar libremente.
-Entonces eso ha sido de tu vida –la expresión de la enfermera era de asombro.
Sakura le comentó todo lo vivido, sin excluir nada, contándole desde la ayuda que recibieron de Itachi ella y Tenten, hasta su muy reciente noviazgo con Sasuke. Recordar los aspectos que marcaban su estadía en la ciudad de la Lluvia le parecieron increíbles, ahora que recapitulaba todo, se sorprendía de haber soportado tanto.
-Mn, detalles más, detalles menos, ¿Qué te parece? –exhaló más relajada.
-Pues difícil de creer, mira que sufrir tantos desamores, vaya…al menos parece que Sasuke y tú se quieren de verdad –se alegró por ella.
-Sí, y además que Naruto lo acepta –desvió la mirada al corral donde el bebé jugaba.
-Nadie de aquí sabe lo de Ino y Sai, ¿verdad?
-No Tomori, a veces me gustaría confesarle la verdad a Sasuke y a Tenten, sé que me comprenderán, pero…me preocupa Lee, después de todo cometimos un delito y él, tú, los demás empleados y yo, podríamos terminar en la cárcel –argumentó intranquila.
-Si…creo que es bueno esperar un poco más, ver si lo que tienes con Sasuke es definitivo –sugirió.
Asintió concordando con ella, de sus sentimientos no había duda, quería a Sasuke, estaba totalmente enamorada de él, pero le faltaba descubrir que tan fuerte e importante podría ser su relación, cuando eso quedara aclarado, tal vez sería momento de contarle toda la verdad respecto a su hijo.
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-En serio podría presentarte a uno de mis amigos, Juugo es algo serio, pero muy amable y tranquilo –continuaron con su plática al bajarse del automóvil.
-Y verme como una pobre desesperada en busca de un poco de afecto, no gracias –se echó a reír mientras se dirigían al ascensor del estacionamiento.
-O también puedes salir con mi hermano –le dio un ligero codazo en las costillas juguetonamente.
-Eso es todavía peor –le regresó el golpe dándole un manotazo en el brazo.
Era bastante la confianza y amistad que creció en ellos en esos días, para Tenten, Sasuke era el hermano que nunca tuvo, para Sasuke la cuñada perfecta cómplice de sus fechorías. Encajaban a la perfección, disfrutaban fastidiándose y burlándose uno del otro.
A lo lejos unos ojos entrecerrados no dejaban de registrar aquella –para él– delatadora escena. Apretó los puños y bufó molesto, ¿Qué podía esperar de una mujer tan libertina como aquella y de un mujeriego como él?, aun así, verlos en esa situación nuevamente, volvió a afectarle. Recordó la vez que estúpidamente acudió a aquel auditorio a ver su primera actuación, estuvo a punto de acercarse a ella para felicitarla y entregarle un hermoso ramo de rosas blancas –en señal de tregua–, pero la descubrió feliz en los brazos de Sasuke, nada menos que su mejor amigo. Golpeó el volante, e intentó tranquilizarse, ¿para qué pensar en ella, en ellos?, a él no le interesaba, no le interesaba, se repitió frustrado.
Bajó del auto componiendo su mejor rostro de indiferencia, a punto estaba de llegar al elevador cuando la vio salir de ahí. Regresaba apurada, al parecer había olvidado algo. Se encontraron de frente sin poder evitarlo.
-Hyuga-san, buenos días –saludó ella de lo más normal.
-Hmn, Tenten –apretó los labios.
-Ahm, y… ¿Cómo ha estado? –preguntó por cortesía.
-No tan bien como tú, pero bien –no pudo resistir reprocharle.
-¿Y quién le dijo que yo estaba bien? –respondió a la defensiva.
-Le mandé otro ramo de flores a Sakura cuando me enteré que salió del hospital, me dijeron que ya no habitaba nadie ahí, ¿se mudaron? –indagó cambiando el tema.
-Sí, ya sabe, no nos sentimos seguras de regresar después de lo que pasó. Ahora vivimos en el complejo Akatsuki –comentó más amable.
-Esos departamentos cuestan una fortuna –señaló seguro, él vivía cerca, al ser zonas exclusivas, las rentas eran exageradas.
-Sasuke insistió –sonrió agradecida recordando el enorme favor que el azabache les hacía a Sakura y a ella.
-Ya veo –de pronto sonrió arrogante-, ¿sabes?, de saber que eras tan barata, bien habría podido pagar yo el precio –se acercó soberbio alzándole el mentón.
-¿Disculpe? –abrió los ojos impactada.
-En realidad me creí ese cuento de mujer digna que me pintaste aquel día, ¡ja!, al sentir que yo no te seguiría el juego corriste a intentarlo con otro jefe, ¿no? –apuntó mirándola con menosprecio-, lo cierto es que eres bonita Tenten, y si hubieras explicado tus intenciones desde un principio, te habría acogido como mi amante, ¿para qué tanta farsa?, ¿hm?, ¿para que ese reclamo de supuesto orgullo herido? –la tomó por la nuca elevando su rostro estupefacto-. Ah claro, la actriz mostrando su talento –se burló sin gracia.
-No comprendo nada, pero le exijo que me suelte –se removió inquieta, sentía las lágrimas empañando sus pupilas.
-¿Desde cuándo estas con Sasuke? –evadió su queja.
-¡Yo no estoy con él, y aunque así fuera, a usted no le interesa lo que yo haga o deje de hacer! –lo empujó por el pecho logrando zafarse.
-Cierto, muy cierto Tenten. Solo que pensaba, que tenía derecho de antigüedad, pero en fin –la observó de arriba abajo con superioridad-, cuando te bote tal vez podamos divertirnos tú y yo, ahora que sé lo que buscas, será fácil complacerte y más fácil aun que me complazcas tú –finalizó pasando por un lado de ella, dejándola atónita y confundida.
Marcó el piso de su oficina, estuvo tentado de lanzar un puñetazo a las puertas del ascensor cuando estas le mostraron su reflejo.
No se pudo contener, ¿Por qué?, ¿tan celoso estaba?, no, él no sentía mas que atracción por Tenten, pero si solo era eso, ya la habría olvidado, ya la habría eliminado de su mente, ¿entonces por qué la recordaba tan vivamente?, ¿Por qué anhelaba que regresara a ser su asistente?, para poder verla a diario, disfrutar de sus ocurrencias y sus bellas sonrisas, o de sus rabietas al cometer algún error. Inhaló aire profundamente, lo que le dijo era verdad, él podría ofrecerle lo mismo que Sasuke, y si ella era una interesada y aceptaba, no dudaría en convertirla en su amante, lo que fuera con tal de acabar con esa absurda obsesión, decidió convencido.
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-¿Lo encontraste? –la interrogó Sasuke al momento de entregarle las llaves de su auto.
-¿Eh? –sus ojos intentando descifrar lo que él acababa de decirle.
-¿Qué si tu celular si estaba en el auto?
-No…creo que lo dejé en casa –explicó evadiendo su mirada.
-¿Te encuentras bien? –la cogió por el hombro.
-No…digo si…yo solo, me duele la cabeza un poco –fingió una sonrisa, que más pareció una gesto lastimoso.
-Tómate algo, pídele a Matsuri un analgésico, ella sabe dónde están –sugirió suavemente, no creía mucho su excusa, Tenten lucía triste, bastante deprimida.
-Claro –asintió y salió de la oficina.
Cubrió su rostro con las manos, le temblaban de impotencia, ¿Por qué no le contestó nada?, ¿Por qué dejó que hiciera esas ridículas acusaciones?, ¿de dónde sacó él esas patrañas?, ¿Por qué le afectaba tanto que Neji pensara aquello?, idiotamente lo creyó superado, obviamente se equivocó, aun lo amaba. Parecía que se asfixiaría, sentía un calor aplastante que le quemaba el cuerpo.
Suspiró intentando recomponer un poco su imagen, le aguardaba una mañana llena de trabajo, no podía soltarse llorando ni seguir dándole vueltas a las palabras de su ex jefe, él no era nadie en su vida, no debería interesarle lo que pudiera pensar o sentir con respecto a ella, se apresuró a la oficina de Itachi para comenzar su jornada.
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-Llevas días así, sé que lo que el investigador te contó te decepcionó mucho, pero nada puede hacerse respecto al asunto –la mujer de ojos miel y cabello rubio se dejó caer en la silla frente a su escritorio.
-Lo sé –cerró la carpeta que contenía la trágica información de Ino Yamanaka.
-Entonces por qué tienes esa expresión que no me agrada –apuntó la mujer con la ceja alzada.
-Siento que debí hacer más, tal vez si lo hubiera sabido antes, ella estaría viva –subió los codos a la mesa, recargando la barbilla en sus nudillos.
-Esa pobre niña tuvo una vida dura, y un destino fatídico, pero eso no es tu culpa.
-Aun así, me gustaría ir a Konoha, saber qué era de su vida, quién la conocía, cómo era, que me cuenten si al menos fue feliz…
-¿El informe no lo decía?
-Sí, explicaba un poco su permanencia en el orfanato, y como conoció a un chico con el que pensaba casarse. Pero me gustaría oírlo de la boca de las personas que lo atestiguaron, conocerla aunque sea a través de las experiencias de alguien más –expuso interesado.
-Me parece una buena idea, así podrás ver el lugar en el que creció y vivió tantos años.
-Hay muchas cosas que quiero comprender, ¿sabes?, a pesar de haber nacido y vivido en Konoha, ella está enterrada en Suna, además, su tumba y la de su novio siempre están llenas de flores –reveló.
-Eso es raro, ¿tendría conocidos en Suna?
-No lo sé, es lo que espero averiguar.
-¿Cuándo partes?
-En un mes máximo, necesito poner en orden la empresa antes del viaje.
-Bien, pues si requieres compañía, estaré gustosa de viajar a tu lado, o en todo caso, prestarte a mi marido para que te entretenga y te ayude –sonrió comprensiva.
-Gracias Tsunade, pero esto debo hacerlo yo solo.
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No quiso esperar a Sasuke, le urgía salir aunque fuera solo durante su hora de comida, no podía permanecer un momento más en Uchiha Corp, exponiéndose a verlo de nuevo, no podría resistirlo. Bajó del taxi y entró apurada, saludó escuetamente al portero sin detenerse a mirarlo.
Se detuvo frente a las puertas cromadas de los elevadores, golpeando con la punta de su pie derecho el suelo, contenía el llanto todo lo que le alcanzaba, no quería derrumbarse en la recepción, por lo menos intentaba aguantar hasta el departamento donde Sakura y Tomori la confortarían. Las puertas se abrieron y entró en seguida, una mujer regordeta salía junto a su perro de raza pequeña. Se recargó en la pared y bajó la mirada, las gotas de llanto le cubrieron silenciosamente las mejillas, antes de que lo notara, una silueta entró también al ascensor.
No se animó a mirar a la otra persona, agachó más la cabeza y giró un poco su cuerpo. Le dolía el corazón, le dolía el orgullo, le dolía respirar, ¡estúpido Neji Hyuga, estúpida ella por dejar que le afectara todavía!.
-Una mujer tan hermosa como usted no debería llorar –escuchó una bella voz y vio como aquel sujeto le ofrecía un pañuelo de seda azul.
-Gracias –lo tomó y se limpió las lágrimas. Subió la cabeza para observar al atento hombre que le ofreció consuelo, su mandíbula cayó al suelo mientras lo veía sonreírle-, tú…tú eres…usted es, ¡oh por Dios!, usted es… -se cubrió la boca conteniendo el grito de alegría y sorpresa al reconocer a la figura frente a ella.
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No me regañen, no me gusta que me regañen =(, hahaha, no se crean, péguenme si gustan, pero no me dejen!
OK, basta, hola después de casi un mes, me tardé poquitín, sorry, vacaciones y depresiones obstaculizaron la inspiración, pero ya todo vuelve a la normalidad (eso espero). Qué tal?, inicia el SasuSaku, tan lindos y tiernos ellos. Neji, después de años de ausencia aparece para estropearlo todo haha, quién será el misterioso vecino del ascensor?, a ver, opinen, opinen.
SUPER AVISO:
Ah estoy muy emocionada por sus comentarios sobre el capítulo anterior, tanto que se me ocurrió una idea para agradecerles el apoyo que siempre me dan. Sé que con nada pago la alegría que me brindan al interesarse por el fic (bueno tal vez con dinero, pero soy pobre, así que se me ocurrió algo más barato XD).
Estoy planeando iniciar un conjunto de drabbles o ones, pero con sugerencias que ustedes me lancen, es decir, si alguno de todos ustedes que leen mis fics quiere que le escriba una pequeñísima historia, solo tiene que dejarme su idea en un PM, un review, incluso un mensaje en mi face (donde ustedes quieran o prefieran).
Ya saben, típico de: Me gustaría que escribieras un one donde Sakura blah blah blah, o donde Sasuke hace blah blah blah.
La pareja en la que giran mis historias es Sasusaku, pero si quieren otros personajes, pues exprésenlo y yo me lanzo a hacerlo. Dirán, "esta no puede ni actualizar las historias que tiene y ya quiere más trabajo", soy masoquista, qué puedo hacer?. Pero en serio creo que así me sentiré más en contacto con ustedes y también me ayudará a agilizar mi imaginación.
En fin, que les parece mi idea?, ojala sea de su agrado e interés, ya saben, espero sus sugerencias para iniciar mis drabbles de complacencias, ustedes pídanlas y yo tecleo como maníaca =P, por supuesto que pondré de quien es la idea, para que en caso de que sean guest, pues me dejen su seudónimo =).
FIN DEL AVISO.
Ya por último, muchísimas gracias a Shunashi, ALMA YUKARY MELA, kurosaki yu, Na Na, isha, todos esos guest con los que no me puedo comunicar. Y también mil gracias a los que tienen cuenta, ya saben que voy lenta pero segura, pronto los acoso por MP.
Ya ahora sí, este es el final de mi frikynota, como alguien por ahí llama a mis notas de autora, no diré nombres pero cof Mitchel0420 cof, diste en el clavo, haha, si son algo anormales mis comentarios =(.
Bye, bye, cuídense mucho, un abrazo, un saludo enorme, que estén de lo mejor, nos leemos aquí o en otro fic, cuídense!
