Capítulo 112.

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Selene sintió el helicóptero descendiendo y en cuanto tocó el helipuerto todos los pasajeros se bajaron, este despegando nuevamente para dejarle el lugar libre al helicóptero que vendría atrás. Stoll se le aproximó a Titov inmediatamente, "Quiero hablar con Corvinus," le dijo para que lo llevara ante este.

Stoll le sacudió la cabeza mientras lo acompañaba adentro, "No quiere ver a nadie. Ha dicho que sería bueno para todos si nos tomamos el día y ya mañana con cabeza fría nos sentamos a pensar lo que se hará."

Eso era estúpido, "Pues no nos vamos a quedar con los brazos cruzados." Le comentó. "Quiero a todos los integrantes del concilio que quedaron con vida reunidos en media hora. También hay que contar con los que están en otras instalaciones." Stoll le asintió. "¿Dónde están Elise y Emily?" le preguntó.

Selene se quedó atrás en cuanto vio que Titov iba primero a hacerse cargo de sus problemas personales así que volvió a salir hacia el helipuerto a esperar la llegada de Michael, a ignorar los cuchicheos de su cambio, de 'la resurrección del híbrido', de lo que se vendría ahora. En cuanto vio a Michael bajándose del helipuerto esperó a que él llegara a donde ella para informarle sobre Corvinus y la reunión de los vampiros.

"Tenemos que estructurarnos más." Michael le comentó a Anna quien estaba a su lado siguiéndole el camino. "Así como está estructurado el poder con los vampiros los lycans debemos hacer lo mismo." Eso había estado planeado desde antes, de hecho ya la gente estaba escogida pero aún no se había dado el primer paso para hacer de eso un hecho, ese era el momento. Michael se giró hacia Selene quien los seguía a unos pasos de distancia, "Ve a la reunión de Titov, no creo que te vaya a rechazar pero si lo hace dile que estás ahí en representación mía." Tampoco era como si creyera que ella fuera a aceptar un no tan fácilmente, posiblemente primero convencería a Titov con su terquedad que decirle que venía de parte de él…

Anna se detuvo de inmediato, "¿No sería mejor mandar a un lycan en representación tuya?" le preguntó, queriendo hacerle caer en cuenta de lo que había dicho.

"Selene es mi representante ante los vampiros. Punto. Nadie como ella como para saber cómo la jerarquía de su raza funciona. O como piensan los traficantes ante situaciones como esta." Le contestó con autoridad. Ya no más. Ya no iba a permitir que cuestionaran su autoridad o punto de vista si no había otra razón de por medio que el disgusto entre las razas.

Era obvio que Michael continuaba enojado y que solo tomaba esa decisión para desafiarla, "Pero–"

"Nada." La interrumpió antes de que fuera a hablar de más. "Si te gusta bien, si no también. Desde este momento me pongo al mando de los lycans." Y así fue, desde ese instante y por las próximas décadas Michael mantendría su palabra.

Corvinus no apareció al día siguiente ni al que le prosiguió, pero eso no significaba que el resto de inmortales lo estaría esperando, las conversaciones empezaron de inmediato. Y así los días empezaron a transcurrir, al tercero se informó que las instalaciones en tierra eran de nuevo habitables y la mayoría de inmortales dejó el barco. La conmoción entre las razas seguía presente pero así como seguía la conmoción también seguían las dudas, los lycans esperaban que de un momento a otro los vampiros cambiaran de bandos y mataran a Michael y a todo lycan que pudieran. Los vampiros esperaban que los lycans mataran a todo traficante de muerte. Por su parte Michael y Selene no tuvieron ningún roce en esos días y para la primera noche en las instalaciones Selene descubrió Michael continuaba enojado cuando no fue a dormir, en ese momento haciéndosele aparente de que que no hubieran compartido el pequeño compartimiento en el barco no se debía a que ambos mantenían ocupados. Quería su espacio personal, lo entendía.

En este momento se encontraba en un corredor con Fane cuando de repente Titov los pasó de lado y les dijo que los necesitaba inmediatamente en la sala de reuniones. Diez minutos después cada traficante de muerte estaba presente, a excepción de Česlav y Elise quienes se negaban a unirse a ellos. "Un grupo de siete traficantes de muerte que lograron escapar de las instalaciones de Madrid fueron avistados en Rusia."

"Rusia tiene la extensión de tierra más grande del planeta. Tendrás que ser mas especifico en cuanto al lugar." Boris, ruso de nacimiento le dijo desde su lugar.

"¿Quiénes son los traficantes?" Eros preguntó esta vez.

"Squires, Ramax, Pieczenik, Simone, Nina, Raul, Miguel, Burkow y Elena, los representantes de la sede de Barcelona. Nueve en total."

Silencio total en la sala. Titov miró a Selene. Una nueva guerra comenzaba esta noche, una guerra donde no habrían distinciones. De seguro una guerra mucho más peligrosa que la que se había librado contra los lycans pues estos no conocían todos sus secretos. El peor enemigo era ese que conocía todo de ti. "Las cuentas bancarias de los que se oponen al tratado de paz han sido congeladas."

"Eso no significa nada. La mayoría de nosotros tenemos otras entradas monetarias a parte de Ziodex. Las cosas se van a colocar feas."

Titov no desmintió aquello, en vez de eso encendió el monitor y señaló un área rural en el mapa. "Esta sería nuestra primer misión de caza, esta vez no para atacar lycans sino a nuestra propia raza. ¿Quién se apunta?" preguntó yendo al punto, nada se ganaba con evadirlo. Nadie levantó la mano.

En ese momento Salvatore entró en la sala, "Los lycans han encontrado un grupo de treinta lycans escondiéndose en Croacia, ahora mismo están discutiendo si atacarlos o no."

"¿Qué?" Titov preguntó. "¿Atacar o no? Habíamos quedado que todo aquel en contra del nuevo régimen sería eliminado."

"¿Acaso el híbrido se va a interponer ahora?"

Todos los ojos se giraron hacia Titov y Selene. "Selene, ven conmigo." Titov le dijo mientras empezaba a dejar la sala, ella siguiéndolo un segundo después, "¿Te ha dicho Michael algo de–?"

"No me ha comentado nada de sus decisiones." Le admitió interrumpiéndolo.

Titov la miró de reojo, buscando por si le escondía algo, "No he hablado con él en estos días, ¿Qué tan enojado está de que hayamos tomado decisiones sin tenerlo en cuenta?"

Por todo lo que sabía Michael se había ensañado mas con Anna y los lycans, después de todo de estos era de los que se había esperado mayor confianza. De ellos y de ella. Los vampiros, Michael aun no confiaba enteramente en los vampiros, podía confiar en ella y Titov pero el resto era dudoso. "No le ha agradado nada."

Se desplazaron por los pasillos, Selene obviamente sabía a dónde iban al no preguntarle y cuando llegaron a la cafetería dos lycans se les interpusieron en el camino. "Necesitamos a Michael."

"Michael está en una reunión." El lycan le respondió mirando a Selene. Ni siquiera ella estaba autorizada para interrumpirlo. "Pueden regresar después o–"

"Dile a Michael que lo necesito urgentemente, y a Anna." Corvinus le dijo al Cleaner apareciendo detrás de Selene y de Titov. Estos girándose hacia él. Era la primera vez que estaba ante ellos desde lo sucedido con sus hijos. "Ahora." Le ordenó cuando el lycan pareció dudar.

"Dio órdenes de no ser interrumpido."

"Quien manda en esta casa soy yo. No él." Le dijo simplemente al lycan, colocándole los pies en la tierra. Michael podía estar ejerciendo como líder ahora pero él iba a tomar las riendas de lo que le pertenecía, que en el momento eran las viviendas donde la mayoría de inmortales se estaban quedando.

Selene vio al lycan bajándole la cabeza y rápidamente entrando en la sala, cerrándole la puerta en la cara. "¿Cómo ha estado, señor?" Titov le preguntó y Corvinus inmediatamente se giró a mirarla a ella, la asesina de uno de sus hijos. Selene le mantuvo la mirada con imperio, no tenía nada que esconderle.

"¿Cómo crees que estoy?" le respondió al vampiro que solo hacía la pregunta sin interés verdadero alguno. "Titov, quiero una reunión inmediatamente con tus vampiros de confianza. Esto no puede seguir así, si las dos razas van a trabajar lo van a hacer juntas, no cada una por su lado."

Michael abrió la puerta acabando de escuchar sus palabras, cuando Corvinus se giró hacia él se sintió sonrojándose y lo miró apenado, había matado a uno de sus hijos por eso mismo no había ido a buscarlo en los días pasados, porque no sabía que decirle o como darle la cara. "Señor….." fue lo único que se atrevió a decir, de reojo mirando a Selene y preguntándose si ella también le daba pena o si al contrario, lo trataba como si nada hubiera sucedido.

"En diez minutos quiero una reunión con tus lycans de confianza. Ahora sin Amelia ni ningún otro inmortal poderoso de por medio hay que empezar a tratar a este nuevo mundo."

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Minutos después se encontraban todos los que llevarían en sus manos el destino de las razas discutiendo sobre cómo cada uno trataría a los 'rebeldes' "Crear una ejército con inmortales de ambas razas no es lo certero por hacer." Anna decidió hablar. "Prefiero que cada raza se encargue de la apropiada a que haya una mezcolanza por la cual después surjan transgresiones."

Titov decidió hablar, "Nos llegó un rumor de que ustedes saben de un grupo de lycans y que no están seguros en si matarlos o no, en este momento creo que un ejército de ambas razas sería lo adecuado. Cuando decidimos deshacernos de los inmortales que no estaban a nuestro favor lo hicimos no solo para ese momento sino también para lo venidero."

Corvinus le hizo una seña a Titov, "Ahora que los inmortales saben que ustedes hablaban en serio en cuanto al exterminio de todo aquel que no se apegara al nuevo régimen creo que algunos personajes estarán a favor de reconsiderar–"

"Nuestra raza no señor, cuando un traficante de muerte toma una decisión toma una definitiva. Los vampiros que huyeron nunca se pondrán de nuestro lado." Titov le interrumpió. "Nosotros podemos ser unos traidores pero esos traficantes son verdaderamente leales a lo que nosotros una vez lo fuimos. Aparte de saber cómo piensan también los conocemos personalmente. La mayoría de ellos prefieren una muerte violenta a traicionar sus creencias."

Edward asintió, "Lo mismo sucede con nuestra raza. El tiempo de conversaciones se ha acabado, señor Corvinus."

Selene decidió interrumpir, "¿Entonces los rumores de que no quieren acabar a los lycans que encontraron es solo eso, rumores?"

Edward le asintió. "Ya tenemos nuestras ordenes. Acabarlos."

Corvinus se levantó de su asiento, "Mas muertes no es lo que necesita este mundo. En esto ha girado la cuestión por los últimos siglos. ¿Por qué no–"

Michael se levantó de su asiento en ese momento, aun inseguro de lo que iba a hacer, "Conversaciones habrán con aquellos que deseen aceptarnos a última hora, pero por ahora una decisión se ha tomado." Michael sabía que Titov tenía razón, para ahora ya nadie cambiaría de opinión, lo mismo le habían dicho los lycans. Habían tenido más de ocho meses para recapacitar y no lo habían hecho. Los lycans asintieron. Michael miró a Titov y después a Anna, "Quiero que dos grupos partan inmediatamente a hacerse cargo de los vampiros y de los lycans de los que hemos tenido noticias. Quiero que esos grupos consten de ambos, vampiros y lycans, y que sean personas de su entera confianza para ahorrarnos problemas." Se remojó los labios, fuego sería respondido con fuego, "La orden es matarlos a todos."

Los lycans tomaron sus palabras sin sorpresa alguna pues ya las habían escuchado, pero los vampiros, en especial Titov y Selene sumándole a Corvinus se sorprendieron. "¿Estás seguro?" Titov le preguntó, para ahora sospechando de la dinámica en la relación entre Selene y Michael, ella no lo cuestionaría públicamente no importaba qué.

"Sí." Le contestó, esta vez sin dudar. Había dudado cuando se lo dijo a los lycans. "Búsquenlos y destrúyanlos." Tenía un problema moral con ordenar la muerte de esas personas pero a esto era a lo que llegaban sus más de ocho meses de entrenamientos, colocarse los pantalones, dejar su parte moral de lado. Vio que Corvinus fue a discutir su orden pero lo interrumpió, "De una vez por todas quiero un final para esta guerra." Había pensado en como los inmortales se habían quedado cruzados de brazos mientras las guerras se daban en el mundo de los humanos. Él estaba haciendo lo mismo, había dejado que Titov y Anna decidieran por él, y para ahora sabía que tomar el mando de los dos ejércitos sería lo único que podría hacer para encargarse de que el final de esta guerra fuera uno justo. "Y lo quiero ahora. Ya se ha descansado lo que se debe descansar. En unas horas mi grupo saldrá para Croacia. Espero que el de Titov haga lo mismo para Rusia." Con todo su corazón había tratado a su forma y no había servido de nada, los diálogos no habían servido. La noche anterior sintiéndose derrotado había accedido a dejar de ver las cosas a su modo y empezar a verlas desde el punto de Anna, Titov y Selene…. Le costaba pero ya no podía imaginarse eligiendo la opción del raciocinio o de la cobardía. Y tampoco podía dejar las cosas en manos de quienes habían sido asesinos toda su vida…..quien sabía y a donde estos llevarían a este mundo, él al menos sabía distinguir el bien del mal y cuando algo era justo o no.

Titov se quedó mirándolo, "¿Estás seguro?" le preguntó de nuevo tras escuchar la orden de exterminio.

Exterminio, genocidio, guerra…Michael le asintió y sin dar más explicaciones dejó la sala, los lycans siguiéndolo. ¿Pero si no daba esas órdenes no las darían otros después? ¿Otros que podían tener otros planes bajo la manga? Pensó girando por los pasillos.

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Fane se levantó de su asiento y aproximó a Titov, "Entonces el híbrido por fin se ha colocado los pantalones. ¿Eso significa que ahora estamos recibiendo ordenes de él?" Por muy de mente abierta que fuera en cuanto a aceptar el nuevo régimen no era tan abierto como para tomar órdenes de un lycan, y hablaba por todos sus compañeros traficantes de muerte pues estos asintieron a su pregunta, todos por supuesto excepto Selene.

"Los íbamos a matar de todas formas," Titov le contestó para que ahora no fuera a crear mayores problemas. "Démosle una oportunidad a esta unión de razas."

Corvinus miró a Selene. Sí, él se había aliado con Titov y Anna secretamente en un principio y hubiera sido él quien tomaría el mando de los inmortales, y sí, también le habían contado sus planes de exterminar a todo aquel que no aceptara el pacto y él no se había negado, pero ahora que la libertad de cada persona estaba en sus manos sabía que habían cosas que se podían hacer para evitar un exterminio. Los vampiros se empezaron a marchar, "Selene." Llamó su nombre, evitando pensar que a lo último había conseguido lo que había deseado; acabar con sus hijos. Ella se detuvo y caminó hasta donde él y se detuvo a unos metros de distancia sin demostrarle pena o remordimientos. "¿Vas a dejar que Michael haga esto? ….Sabes lo que tomar esa decisión debió de haberle costado."

Por primera vez el viejo y ella tuvieron el mismo punto de vista, "Hablaré con él." Le dijo, escondiendo su preocupación. Ella había causado un genocidio por siglos y se arrepentía casi hasta el punto de rectificar sus acciones de aquí en adelante. Michael, Michael aun era humano, inocente y bueno…..Mientras ella trataba de mejorar él estaba escogiendo el camino equivocado, no estaba dejando que otros lo eligieran por él, se estaba echando todas esas vidas que terminarían en los próximos años sobre sus hombros.

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Se encontraba alistando dos mudas de ropa en una maleta para cuando sintió a Selene entrando en la habitación. "En verdad quiero que la guerra se acabe cuanto antes." Sabía que ella venía a hablar de la decisión tan drástica que había tomado. Y que no era que ella se la reprochara pues seguramente estaría de su lado, tan solo venía a demostrarle que eso le preocupaba por lo que le provocaría a él.

"La noche que….aborté….en cuanto llegué a las instalaciones le pedí a Anna y a Titov que me contaran todo lo que me habías escondido." Sabía que Michael no tenía ni idea de esto, "Anna siéndote leal no me contó mucho hasta que descubrió que Titov sí lo hizo…..él me contó sobre sus planes de asesinar a todos los detractores del nuevo régimen. Después de pensarlo mucho no quise detenerlos porque sería la única forma en que obtendrías tu vida humana de vuelta…..o lo más parecido que podrás llegar a obtener al ser parte de este mundo; obtendrás tu libertad.…" Michael tan solo continuó haciendo la maleta, ignorándola. Que le dijera algo, cualquier cosa sería bueno, se remojó los labios, "Pero sobre todo tomé esa decisión porque no te tendrías que ensuciar las manos de sangre. Esas muertes caerían sobre los hombros de ellos, sobre nuestros hombros," se corrigió a último minuto, "no sobre tu corazón. Esa fue la razón por la cual te oculté todo."

Él había asumido todo lo que ella acababa de decir, aún así la había llamado desleal por habérselo ocultado y dejado que todos actuaran a sus espaldas. Podía ver que era por su bienestar pero el rencor en el momento no aceptaba eso que ella decía, "Seamos sinceros aquí, la muerte de nadie cayó sobre los hombros de ustedes. A ustedes simplemente no les interesa. Y a alguien debería de interesarle así que deja que yo sea esa persona…de todas formas que más da."

Selene tan solo le frunció el ceño, no entendiendo que era lo que él quería o deseaba con sus acciones, "Si te pesa tanto nuestras decisiones, si lo que hicimos fue tan grave a tus ojos, ¿por qué entonces vas y das otra orden de exterminio? …No lo entiendo."

Michael se remojó los labios, tanto él como ella manteniendo las distancias. "Porque a diferencia de ustedes seré justo y piadoso. Si alguien a último momento dice haber recapacitado se le dará otra oportunidad. A los inmortales de hace unos días ni siquiera les dieron esa opción."

Muy bien sabía que eso no lo podía colocar en cuestionamiento, o sí, hipotéticamente hablando. "¿Y qué te dice que no estarán siendo los chivos expiatorios de otros?"

Michael se encogió de hombros, "Por más que quiera que haya paz no puedo instalar un régimen totalitario. Entiendo eso, Selene. Lo hago. Lo he visto suceder en mi mundo humano como para no comprenderlo. Algunas veces solo nos queda confiar en la gente." Le recordó lo que ella tanto le criticaba, que era demasiado crédulo, que su confianza se ganaba fácilmente, pero ya no más. Aún así no se podía deshacer de todo lo que era de un día para el otro, de aquí en adelante no sería tan crédulo. Y suponía que su confianza dejaría de darla a media de que le siguieran dando la puñalada por la espalda. Respiró profundo tratando de llenarse de calma, "Y por mi bien estás siendo hipócrita de nuevo, como aquella vez en que la energía empezó a fallar y me quisiste sacar de las instalaciones. No puedes hacerme retractar de la decisión que tomé porque tú misma apoyarías a cualquier otra persona que la tomara. Como ya se vio hace unos días."

Selene quiso caminar hasta donde él pero se detuvo, si Michael no se le había acerado en todos estos días era porque obviamente no lo deseaba y ella no iba a traspasar su espacio personal. "Sé que es hipocresía, es solo que no quiero que pierdas….quien eres. Eres bueno, Michael." Michael le asintió, Selene respiró profundo dejando la relación de ellos de lado por el momento, "Y te lo he dicho muchas veces y en esta me siento forzada a decirlo; una cosa es lo que uno quiere y otras las que se deben hacer. Sólo quiero que estés seguro de que diste esa orden por que en verdad lo deseas y no porque te sientas presionado."

Sí se sentía presionado, todo este tiempo había eludido su responsabilidad y no podía seguir actuando de la misma forma. No iba a pensar más en su dilema moral porque sabía que si lo hacía se terminaría echando para atrás demostrándole a todos cuan débil era en realidad. Y también iba a hacer de lado los sentimientos encontrados que Selene podía estar teniendo en el momento en cuanto al asunto, "¿Te marchas con el grupo de Titov?" le preguntó eligiendo otro tipo de conversación en el fondo sabiendo que no había necesidad de preguntar, ella lo haría.

Selene le asintió. "El grupo se está reuniendo para armar un plan de último minuto el cual se les será revelado a los lycans después." Se imaginaba que los lycans harían lo mismo.

Y aquí estaba, la estratega estrella en vez de estar haciendo un plan lo estaba acompañando a él, "Los lycans no están armando ningún plan. Tan solo llegarán a abrir fuego."

Michael no había dicho nada en la reunión pero por la maleta era obvio que haría parte activa de esa misión, seguramente para asegurarse que le dieran una oportunidad a aquellos que hipócritamente pidieran piedad. Le iba a decir que lo iba a acompañar en su parte de la misión pero se restringió, el seguramente querría más espacio entre ellos para pensar las cosas claramente. "Estoy segura que los traficantes de muerte que irán contigo les encantará saber eso." Le contestó en vez con una crítica constructiva.

Michael le exhaló, se imaginaba que el viaje entero serían los traficantes de muerte creando un plan, los lycans no queriendo prestarles atención. "Asumo que la primera misión es tan importante como la última." Él había participado en misiones antes pero nada como esto. Iban a matar, antes tan solo habían sido reconocimientos o entregas de bienes, hoy empezaba otra parte de su vida. Selene no lo estaba deteniendo ni le estaba diciendo que iría con él, lo que innegablemente lo extrañaba. "Me tengo que ir, me están esperando." Selene le asintió, "Cuídate." Le dijo algo que se volvería familiar entre ellos en los próximos años cuando no estuvieran compartiendo la misión. Ella le asintió y ninguno de los dos se movió. Ambos sintiendo la barrera impuesta esta vez por él, y la incomodidad.

Selene en cuanto lo vio dudar se preguntó si demostrar o no su preocupación, decidió hacerlo, "No puedo decir que esté cómoda con tu parte de la misión….la última vez que nos separamos–"

"Ya no existe Marcus, no hay Amelia, no hay William. Nada me va a pasar, Selene. Ni a ti tampoco." Por un momento consideró acercársele pero de nuevo le pasó por la mente lo que había hecho conociendo las implicaciones que eso tendría para él. Lo había querido proteger lo cual entendía, pero al quererlo proteger dejaba visible el otro lado de la moneda…..ella no creía en él. Ni como líder ni como guerrero.

Se sentía estúpida por sentir temor de que se pudiera repetir la situación, solo que esta vez definitivamente. "Así no me guste llévate a Anna. Sé que a ella le conviene que permanezcas con vida y hará lo posible por asegurarse de eso."

Lo molestó de sobremanera su pedido pero decidió no decirle nada y aceptarlo para que se sintiera tranquila en su misión y no fuera a bajar la guardia con mas preocupaciones. "Te llamo en cuanto lleguemos."

Selene le asintió, "Cuídate. No hagas algo imprudente."

"Tu hablando de imprudencias….." le comentó mientras le sacudía la cabeza. Selene tan solo se quedó mirándolo.

"¿Nos vemos en dos días?" le preguntó sintiéndose enormemente inadecuada. Era obvio que a Michael le dolía la decisión a la que había llegado y quería estar ahí para él, pero él quería lo opuesto.

"Nos vemos en tres." Le respondió, su misión sería más larga.

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Capítulo 113.

Once de la noche, Rusia, siete carros prestados por un 'conocido' de Fane y ellos iban en el carro del medio. Anna al volante, Fane de copiloto, él en el asiento trasero y Selene a su lado. Silencio había reinado desde que dejaron Budapest la noche anterior, en menos de dos horas darían con los vampiros que debían atacar y todavía se encontraba pensando en si debían o no hacerlo. Era su primera misión, la verdadera misión, donde se daba por hecho que nada sería solucionado con dialogo. Hoy habría una masacre porque él lo ordenó….y no podía dejar de sentirse culpable por las vidas que se perderían ese día, tampoco podía dejar de pensar en su pellejo y el bienestar de esos cercanos a él, miró hacia Selene. Ella como los otros tres integrantes del carro, callada y concentrada, su pulso estable, como si lo que fueran a hacer no fuera nada más que salir a dar un paseo. "¿Es siempre así?" preguntó y Fane y Selene se giraron en sus asientos para mirarlo, Anna lo miró momentáneamente por el espejo retrovisor, se explicó, "¿Mantenerse calmado incluso cuando se sabe que lo que se va a hacer es de locos?"

"Gajes del oficio, híbrido. Ya estamos acostumbrados." Fane le respondió, ¿en serio,? iban a dejar todo en las manos de él? se preguntó. Aparte de que era un lycan Michael no era el más apto de los candidatos para guiarlos, su sola edad un imprevisto, que podía saber de la guerra, de la vida.

Ni siquiera el sonido del motor podía apaciguar el acelero del corazón de Michael, su nerviosismo, Selene quería llamar su atención y de alguna forma darle ánimos para que se calmara pero dado como estaban las cosas entre ellos y que no estaban solos no lo hizo. Michael pareció percatarse de su mirada porque la volteó a mirar. "Sé que es improbable pero deberías de tratar de pensar en otras cosas, puede ayudar a calmarte."

Fane exhaló girándose de nuevo en su asiento.

"Tienes razón," le contestó, "es improbable." Miró hacia Anna, "Súbele un poco más al termostato." Le pidió, no por primera vez temblando ante el frio entumecedor, eso o los nervios.

El híbrido estaba más que nervioso, si no tuviera que darle un respeto fingido Fane se habría burlado de eso, pero ni siquiera en ese momento tenía ganas. Esta no era la primera misión en que se tenía que salir a matar vampiros, en su sociedad esto usualmente sucedía cuando esos vampiros representaban un peligro para la comunidad o se tomaban una que otra libertad en el mundo de los humanos, como convertirlos, pero esta vez era más personal, se sentía más personal. Compañeros con los que había llegado a entrenar, a pasar el tiempo y hasta más. Miró por el espejo retrovisor y vio a Selene también apesadumbrada, no con el entusiasmo de los últimos siglos ante la emoción que una caza representaba. Miró de reojo a Anna, "Debería de mostrar más su entusiasmo." Le dijo con veneno, "Esta noche se vengará de un pequeño grupo que ha hecho su vida y la de los lycans un verdadero infierno." Una lycan con autorización para matar traficantes de muerte. Asombroso.

"Fane," Michael le advirtió, muy bien sabía que porque las razas se unieran no significaba que comentarios o discusiones como esta no surgirían.

"Tan solo estoy tratando de hacer conversación…..Me uní al grupo más aburrido." Dijo como si nada. Se había unido al grupo del híbrido porque Corvinus se lo había pedido, necesitaba alguien mas que a Selene al mando de los traficantes de muerte en esta misión. El suertudo de Titov se había ido a Croacia a masacrar lycans, a él le tocaba acabar a su propia raza.

El radioteléfono de Selene sonó en ese momento acabando una discusión antes de que esta empezara, contestó y mientras lo hacía no pudo dejar de notar las palabras intercambiadas entre Anna y Michael, "Eso es bueno." Le respondió a su contraparte, Anna diciéndole a Michael algo de controlarse cuando era obvio que lo que querían era instigarlo. Fane metiendo la cucharada diciendo que él en ningún momento había querido instigar al híbrido, que tan solo quería que ella confirmara que la idea de ir a matar vampiros con autorización debía de darle cierta satisfacción. "Se los dejaré saber." Selene colgó y esta vez fue ella quien se entrometió en la conversación, "No le coloquen atención a Fane, siempre hace lo mismo antes de una misión de querer colocar en contra a sus propios compañeros."

"Siempre he dicho que si hay algo que uno se quiera sacar de su sistema es mejor hacerlo antes de terminar muerto." Le respondió a su vez.

Selene tan solo le sacudió la cabeza, "Ilich ya ha hablado con la policía del pueblo para que no se aparezcan en cuanto las llamadas de auxilio se hagan escuchar." Factores con los que no habían tenido que lidiar hacía un par de siglos, uno podía entrar libremente a hacer un exterminio sin preocuparse que vecinos entrometidos les diera por llamar a las autoridades. No por primera vez se recordó a si misma preguntándose cuantos días habrían pasado para cuando encontraron los cuerpos de su familia masacrada.

Que la misión se fuera a llevar en el centro de una pequeña ciudad hacía que Michael se preocupara incluso más. Toda la información dictaba que el grupo de traficantes de muerte se encontraba escondido en un centro de reclusión para ahora abandonado, edificio en mal estado pero que colindaba a cien metros con varios edificios residenciales. Un pandemonio se formaría y no solo en su mundo inmortal sino también en las vidas de aquellos vecinos del lugar. "Recuerden, si algunos de ellos deciden cambiar de bandos lo traeremos con nosotros y dejaremos que Corvinus beba de él para que lea sus verdaderas intenciones."

"Un líder nunca debería mostrar piedad." Anna le recordó.

"Ni dejar que alguien más haga las cosas por él." Fane completó.

Michael miró a Fane, fastidiándole que estuviera con ellos en ese momento. Ante Anna y Selene se podía mostrar cual era, con nervios, con dudas, podía decirles que tal vez eso era lo que necesitaba este nuevo mundo, piedad, pero al hacerlo sonaría inocente, inmaduro y esperanzado. El vampiro probablemente haría algún comentario burletero y humillativo. "Soy una clase diferente de líder." Le respondió, sus miradas encontrándose por el espejo retrovisor.

"Creo que eso de líder se les está yendo a la cabeza a ustedes los lycans. Solo porque nosotros nos les hayamos unido no quiere decir que vayamos a reconocer al híbrido en nuestra jerarquía. Sin ofender," le dijo girándose y mirándolo a los ojos, "pero te falta demasiado para ganarte el respeto de nosotros."

Eso lo sabía de primera mano, "Nunca lo obtendré." Michael le respondió, podía probarse lo suficiente pero para los vampiros siempre sería un lycan, no que a él le importara. "Pero eso no es lo importante. Lo importante es que las dos razas se mantengan unidas sin problemas." Pasó saliva, "Dejemos una cosa clara, ustedes los vampiros parecen creer que a mí me interesa una posición de mando pero la verdad es que no. Tan solo me estoy haciendo a cargo para no permitir que todos volvamos a la guerra. Que es algo que definitivamente sucederá si tal vez tu o Anna tomaran el poder."

Selene decidió irrumpir ese momento, "Suficiente." Les dijo para que de aquí en adelante no se fuera a formar un debate, como siempre, "Sabemos que en una misión toda la atención debe de estar puesta en esta, y francamente con esta conversación que se podría tener después no estamos haciendo más que descuidarnos." Selene en ese momento quería desesperadamente encontrar una forma de dejarle saber a Michael que todo estaba bien, que solo porque lo juzgaran de antemano no quería decir que nunca iba a conseguir lo que quería. Pero lo único que pudo hacer fue continuar callada y manteniendo la distancia. ¿Incluso sus palabras serían bienvenidas? Michael apenas y le dirigía la palabra en estos días. Lo único bueno que le había dicho fue la noche anterior cuando Titov de repente había cambiado los planes y le había informado que cambiarían lugares y ella iría con el grupo de Michael y él se encargaría de los lycans. Michael inmediatamente la había mirado para un segundo después seguir hablando con Zacharías. Ella unos minutos después aprovechando que lo habían dejado solo se le había aproximado para decirle que si no quería que ella fuera tan solo lo dijese para hablar con Titov, Michael le había sacudido la cabeza y en voz baja le había respondido que de hecho él estaría más calmado estando juntos. Algo menos de que preocuparse. Estaría calmado por su vida, por su bienestar, eso fue lo que no dijo.

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El lugar no era como se lo habían esperado, como el plan se había planeado, como las imágenes decían, "¿Cuantos años tienen estas imágenes?" Ruben, un traficante de muerte preguntó.

"Este es un país pobre." Fane le contestó, los recursos que las autoridades les habían prestado claramente estaban siendo pocos.

"Eso no importa," Zacharías le dijo a los traficantes que estaban haciendo un diluvio en un vaso de agua solo por que el plan no estaba saliendo como estaba estipulado.

Selene se devolvió los tres metros que había caminado, "Obviamente habrá una que otra trampa por el corredor." La información sugería una instalación a campo abierto donde sería posible circularla para cerrarles todas las salidas a sus enemigos. Con lo que se encontraron fue con un lugar al cual la naturaleza había abandonado y ahora invadía por todo su perímetro, ahora solo un corredor llevaba a la entrada principal. A unos trescientos metros todas las luces apagadas. ¿Continuarían ellos aquí o habrían sido informados por los infiltrados que debían de tener?

Fane cogió el mapa de un metro por un metro y lo volteó sobre el capó de uno de los carros, rápidamente creando un esquema, "Si están siendo cuidadosos y tienen los recursos que sospechamos tienen es posible que haya una bomba aquí, otra aquí y otra por acá." Les dijo dibujando un pasadizo que llevaba al jardín principal, el del frente. Las posiciones de las bombas serían diagonales entre ellas y cada una a varios metros.

"También es de esperarse francotiradores, aquí, aquí, sin olvidar los tres o cuatro del techo."

"Deberíamos de atacar en las horas del día."

"Un ataque en el día tan solo llamaría la atención indeseada de los humanos. Comprometiendo así mas la misión."

"¿Cuáles son nuestras probabilidades?" Michael decidió preguntar.

"De una a tres." Selene le contestó dejando de mirar el mapa y mirándolo a los ojos. "Pueden ser menos en números pero tienen la posición estratégica."

"¿Esto es una misión suicida para nosotros entonces?" Al dejar las instalaciones de Corvinus las probabilidades habían sido las mismas, tres a uno, pero a favor. Había un enemigo por cada tres aliados.

"La mayoría de las misiones lo son."

Michael se remojó los labios, "Los guerreros a la cabeza perderán la vida…" no había duda de eso, para nada sería una misión sorpresa….a no ser que la hicieran de día y aun así asumía los vampiros los estarían esperando.

"Puede ser, pero también puede ser que los malditos hayan huido para ahora." Zacharias le contestó cargando su arma.

Decidió cambiar esa misión, "Atacaremos en los primeros minutos del amanecer." Inmediatamente las voces de protesta por parte de los vampiros se hicieron escuchar. Michael se alejó en la dirección contraria, dejándolos lidiar con eso solos. ¿Qué estaba haciendo? se preguntó, no sabiendo si echarse a correr. Pasos detrás lo hicieron mirar encontrándose con Selene quien llegó hasta donde él.

"En un ataque a las horas del día tendrás a la mitad de tus guerreros. No es algo prudente."

"Tampoco es prudente dejar que maten a la mitad de nosotros solo para que la otra mitad pueda si quiera entrar a la edificación. Que asumo también estará llena de trampas."

"Una misión nunca es fácil." Selene le dijo y después lo fijó con la mirada, "Un consejo, si piensas hacer esto del líder y tener tus ordenes ser seguidas tendrás que dejar de pensar en lo que pueda o no suceder. Ya podrás lidiar con eso después." Ya después se acostumbraría tanto que ni le importaría.

"¿Qué pasó con la mujer que no quería que me ensuciara las manos, el corazón?"

Ahora le salía con eso, "Te sigo apoyando, así parezca que ni siquiera sepas que es lo que quieres hacer."

"¿Qué harías si estuvieras en mi lugar?" Se aventuró a preguntar conociendo la respuesta, atacar.

"No se trata de lo que tú y yo haríamos. Se trata de lo que ellos harán. Los lycans te escucharán. Los traficantes de muerte…..no sé, la verdad, matar a alguien con quien has compartido es difícil incluso para gente como yo." Miró hacia atrás, "Lo que sea que hagas marcará definitivamente como tomarás esta nueva vida. Y ni siquiera los lycans, Anna o yo podemos tomar las riendas de esta…Simplemente está en tus manos."

"¿Qué harías tu?" Volvió a preguntarle.

"Sabes lo que yo haría."

"En verdad no lo sé. No sé si sigues siendo la mujer intrépida que conocí al principio o si tal vez te has replanteado una que otra cosa por mi bienestar. Como venir en esta misión tan solo para asegurarte que yo salga con vida de ella." Selene lo fijó con la mirada.

Decidió ser sincera, "Si estuviera en la misión de Titov, si tu no estuvieras ahí, no me replantearía si entrar o no. Tan solo lo haría. Ahora, allá adentro hay compañeros con los que una vez traté y acá afuera estás tú. No me puedes preguntar por mi objetividad en estos momentos." Esa objetividad era obvia, miró hacia atrás de nuevo, "Se están colocando impacientes."

"No sé lo que quiero." Le admitió.

"Lo probable es que no importa cual decisión tomes, te vas a arrepentir de esta."

"Estas siendo de buena ayuda," le contestó con ironía.

La molestia de Michael causó la de ella, "Vinimos hasta acá por una razón." Le contestó sintiendo su sangre hirviendo, "Si te hechas para atrás no solo estarás malgastando nuestro tiempo sino que también nos estarás mostrando a todos cuan indeciso eres. El tiempo de las indecisiones se acabó, Michael." Solo porque ella no quisiera que él cambiara no quería decir que lo ayudaría a evadir responsabilidades.

Una ola de energía se esparció por él al escuchar el regaño de Selene, en retaliación dándole tal vez la gota de valor que necesitaba. Había tenido meses para tomar una decisión y aún no lo había hecho, en muchas formas continuaba siendo aquel humano que al principio había seguido las órdenes de Selene y sus pasos, ya no más, "Te quedarás atrás conmigo." Era una orden, de ninguna forma ella iba a ser de los que encabezaría esa misión.

"Sí." Selene le asintió, no teniendo ningún problema con aquello, aunque internamente sabiendo que la visión que tendrían los traficantes de muerte sería la suficiente como para dispararle a los que iban adelante, en el medio y atrás y dar en el blanco, pero estaría a su lado y eso le brindaba más confianza, el poder protegerlo. Al él quedársele mirando por un par de segundos –como buscando en sus ojos dobles intenciones y no encontrarlas–, tomó una decisión y dio un paso hacia él, colocando una mano contra su pecho, la otra en su brazo y dejándole un beso en los labios.

No acababa ni de presionar sus labios contra los de ella para cuando ella ya se estaba retirando. El primer beso desde que mataron a William y a Marcus. "No se supone que la vida deba ser así de dura." Le confesó exhalando, dejándose llevar por aquel beso y los sentimientos que este provocó; abierta honestidad y vulnerabilidad, vulnerabilidad que ella más que seguro vería como debilidad.

"Nadie dijo que sería fácil." Selene le respondió apretándole el brazo. Siempre había sabido que la guerra no se terminaría con William y Marcus, Michael por el otro lado parecía haber creído que después de que estos no existieran las cosas se solucionarían por arte de magia. "Si no deseas nada de esto puedes quedarte atrás y dejar que Corvinus y otros tomen las riendas de este mundo." Por supuesto sería juzgado, pero en un par de años se habrían olvidado de él y que existió.

Esa era una opción que ni siquiera iba a considerar.

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Dos francotiradores subiéndose a unos árboles fue lo último que Michael supo de esos que se quedaban atrás. Dos filas indias por el ancho corredor avanzando, unos con mas trepidación que otros. Silencio total que lo hacía escuchar su propio corazón acelerado entre sus oídos. La persona de delante de una de las filas se detuvo y solo vino a llamar la atención del primero de la otra fila unos pasos después cuando este vio que se quedaron atrás.

"¿Qué sucede Bernard?" Anna le preguntó al traficante de muerte que se había detenido de repente.

"El viento está soplando en nuestra dirección. No puedo sentir el aroma de vampiros presentes."

En ese momento varios lycans que había notado esto asintieron.

Retomaron el camino. Click.

El sonido ni siquiera se había registrado en su mente cuando todos los traficantes de muerte se detuvieron al mismo tiempo.

"¿Quién fue?"

"Que nadie se mueva."

"Mierda."

Michael vio y escuchó a Selene maldiciendo por lo bajo, "¡¿Qué pasa?" preguntó apurado al ver la preocupación de todos los vampiros.

"Una mina." Fane le dijo manteniéndose inmóvil y mirando al híbrido por sobre el hombro.

"Alguien pisó una mina." Otro vampiro más adelante explicó.

"Ese sería yo." Fane volvió a intervenir.

Inmediatamente los lycans dejaron sus posiciones, "Que nadie se mueva." Boris les advirtió.

"Sean cuidadosos. Si hay una; hay mas."

Michael siguió a Selene quien al parecer la advertencia de Boris le entró por un oído y le salió por el otro pues se acercó a Fane, y después de hacer contacto visual con este se arrodilló imprudentemente en el piso, tratando de mirar por debajo de este y después con su mano haciendo la tierra a un lado.

"¿Qué hacemos?" un lycan preguntó al ver como los vampiros parecían estar estudiando cómo sacar a su compañero de esta.

Michael sabía muy bien que las minas no estaban destinadas a matar a alguien sino a desmembrarlo y dejarlo con vida. "¿Hay alguna manera de no dejar que esa cosa explote?" En ese mismo momento tan solo quería coger a Selene del brazo, levantarla y hacerla alejar.

"No." Los traficantes contestaron en unísono.

"No, pero si sabemos qué clase de mina es tal vez podamos desactivarla por unas fracciones de segundo."

"¿Así que de todas formas los traficantes que están dentro de esas instalaciones sabrán que ya venimos?" No había forma de ganar esta por ningún ángulo.

"Ya lo saben." Selene dijo levantándose, "Esa clase de mina debe tener un sensor."

"Fantástico." Anna respondió con sarcasmo.

"¿Qué clase de mina es?" Fane preguntó sintiendo las primeras gotas de perspiración bajando por su rostro.

"Fragmentación."

"Por favor díganme que trajimos una bomba de pulso electromagnético."

Un pulso electromagnético es una onda que al ser accionada elimina toda clase de dispositivo electrónico por varios minutos o incluso días, con una bomba el proceso era un poco más complicado pues en vez de eliminar la señal la desactivaba tan solo por tres segundos, si mucho.

"No importa la bomba, ¿qué hay de los traficantes de muerte que de seguro ya se están alistando o vienen en camino?" preguntó Zacharías.

"Tenemos un par de minutos." Fane le contestó viendo a Sabas devolverse hasta los carros, tal vez por la bomba de pulso electromagnética.

"Por ahora lo más prudente es que un grupo continúe y detenga a los traficantes que puedan venir y que el otro grupo que se quede busque resguardo ante la eminente explosión que se producirá."

Michael sacudió la cabeza, "No, esperaremos a los traficantes aquí. No nos separaremos." Por todo lo que sabía adelante habrían mas minas y los estarían esperando, aquí mantendrían su posición…¿Porque estaba dando órdenes en un campo del que no sabía nada? El sentido común tan solo dictaba que dejara a los estrategas participar.

Selene decidió inmiscuirse, "Ya saben qué hacer." Le dijo mirando a cuatro traficantes de muerte quienes le asintieron e inmediatamente desaparecieron, Selene vio que Anna se quedó mirándola, igual que otros lycans y Michael, se explicó, "Tomarán puntos estratégicos mientras sacamos a Fane de aquí."

"¿Y cómo va a suceder eso?" preguntó Anna con sarcasmo, Fane no podría salir de esa intacto, tal vez con una pierna menos.

"Todo el mundo buscara resguardo, alguien se quedará conmigo, activará el pulso electromagnético, saldremos corriendo de aquí a lo que podamos y con suerte solo la metralla nos alcanzará y no la explosión completa de por sí." Fane contestó, él mismo notando la falla en el plan pero era preferible salir lastimado a ir a perder una de sus extremidades.

"Vaya plan." Michael le dijo, metralla volando en todas direcciones no era algo que debía tomarse a la ligera y Fane lo estaba haciendo.

"No hay de otra." Selene le contestó. Callándose que el plan dejaría a Fane y al otro vampiro que lo acompañara fuera de sí por varios minutos y dado que estaban a punto de atacar y ser atacados estar desmayado era el peor estado en que se podría encontrar uno en un ataque, sería servirse en bandeja de plata.

"Me quedaré con él." Michael le comunicó a Selene antes de que a ella le fuera a dar por hacerlo, inmediatamente vio que Anna y ella se iban a negar, "De todos los que están aquí soy el más rápido. Si Fane tiene una oportunidad de salir ileso esa es estando conmigo."

"Que te quedes tu de todas las personas es insensato." Selene arremetió.

"Eres rápido pero no más rápido que una explosión." Anna quiso abrirle los ojos, arriesgar su vida por un vampiro era estúpido.

No pues gracias, Fane pensó al ver como las dos mujeres trataban de hacer echar para atrás a la única persona que le había prestado su ayuda. "Miren, no me importa quien lo haga, tan solo quiero hacerlo rápido. Es más, puedo hacerlo solo." Fane les dijo abriendo sus brazos para que le dieran espacio.

"Es obvio que ninguno de los lycans ayudará a Fane, la mitad de los vampiros se han ido a cuidarnos las espaldas, y de los que quedan ni siquiera uno se ha propuesto para quedarse." Vio que Selene iba a decir algo, "Tú no te quedarás."

Selene muy bien sabía que Michael se estaba ofreciendo para que ella no se fuera a quedar, aún así que la ordenara así tan de frente delante de un público le provocó cierto enojo, "No saldrás ileso de esto." Le advirtió, en el momento quería decirle que él tampoco se quedaría pero muy bien sabía que eso tan solo levantaría habladurías entre los lycans.

"No puedo creer que lo estés dejando reconsiderar esto." Anna le dijo a Selene.

Selene tan solo miró a la lycan, ¿creía que porque le dijera a Michael 'no' este la obedecería? Decidió no responderle nada. Se giró hacia Michael, "Necesitarás ser rápido." Le aconsejó, "Y cuando el impacto te golpeé no intentes levantarte."

"Eso asumiendo que siga consciente." Fane añadió al ver que Anna se daba por vencida y se marchaba hacia un grupo de lycans.

"Probablemente quedes aturdido así que no te asustes." Aunque asumía ese tipo de pánico era parte del instinto.

Vio al híbrido colocando cara de estúpido mientras asentía y colocaba atención como si de una lección se tratara. Le rodó los ojos, "De hecho preferiría que Selene se quedara conmigo."

"Si algo me pasa a mí no sucederá nada. Pero si Selene y tu quedan inconscientes los traficantes de muerte se quedaran sin líderes…."

"Ellos están aquí por voluntad propia, Michael. Ni Fane, ni tú, ni mucho menos yo somos impedimento para que retomen las armas."

Michael se quedó mirándola, "Soy más veloz que tu y–"

"Ah, vamos," les dijo no queriendo perder más tiempo, "el híbrido no quiere que te lastimes," se giró hacia Michael, "Selene no quiere que te lastimes. El te ama, tu lo amas y toda esa mierda, así que de una vez déjense de zalamerías y tomen una decisión. Hagamos lo que se debe de hacer." Y añadiría que por favor no se fueran a besar de nuevo delante de él sino conociera a Selene.

"Estaré bien, Selene." Le dijo viendo que Fane había resumido lo que ambos habían estado pensando.

"No, no lo estarás." Al Michael asentirle supo que él sabía que su comentario no era para molestarlo sino que era verdad, saldría lastimado. ¿Por qué creyó que compartir una misión juntos sería mejor que cada uno tomar una diferente? pensó mientras se empezó a alejar.

Michael vio a Selene alejándose lo que le sorprendió bastante, se la había imaginado insistiéndole que le dejara el trabajo sucio a otro, a ella. Sabas se acercó de nuevo con un objeto en su mano que parecía todo menos una pistola, era cilíndrico y metálico y parecía más un utensilio de cocina que otra cosa. En cuanto lo tomó vio que era pesado, "¿Ahora qué?"

"¿Ves el botón azul?" Fane le preguntó, el híbrido asintió, "Acciónalo a la cuenta de tres, un segundo después corre como si tu vida dependiera de ello."

"Mi vida depende de ello." Le dijo al vampiro que le había hablado con una sonrisa burletera, ¿acaso la acción del momento nublaba mas su sentido de supervivencia? "Colóquense en sus lugares." Le dijo a Anna y a Sabas, quienes asintieron.

"Estas cometiendo un error." Anna le dijo a Michael, era el supuesto líder, su lugar no era quedarse a rescatar sino pelear la batalla.

"Uno." Fane empezó a contar.

Michael se alistó transformándose mientras se daba cuenta del silencio absoluto, incluso los grillos parecían haber dejado de hacer bulla. Buscó a Selene viéndola asomándose desde atrás de un árbol que obviamente la protegería, escuchó el número dos y apretó fuerte el dispositivo mientras sentía a Fane tomándolo del brazo. 'Tres.' Apretó el botón y se alistó a correr pero tal vez se demoró mucho porque sintió a Fane arrastrándolo con él mientras emprendía la huída. Inmediatamente utilizó la velocidad híbrida. Viento dándole en la cara a toda velocidad, Fane sostenido de él mientras prácticamente lo arrastraba, con el corazón entre los oídos, las imágenes pasándole rápidamente. Euforia se estaba empezando a esparcir por él con el sentimiento de victoria cuando dos segundos después de repente escuchó una explosión detrás de ellos, luego otra y otra y otra más simultaneas que los hicieron tambalear con las olas de choque. En medio de la confusión vio polvo volar enfrente de él y un golpe fuerte que los aventó hacia atrás.

Selene vio como todas las minas estallaron en simultanea haciendo buscarle protección detrás del árbol, viendo como metralla volaba y se incrustaba en el árbol enfrente de ella, en el piso, seguía derecho, sintió que algo le rozó el hombro y después un ardor mas el olor a sangre, sintió como el mismo objeto encontró la salida así como encontró la entrada. Fue rápido, todo no duró más de tres segundos. Había visto la mina explotar a varios metros de Michael tirándolo hacia atrás. Salió de su escondite cuando vio que todo había acabado, a más de cinco metros dos cuerpos sangrantes en el piso, ambos sobre sus espaldas. Se encontró acuclillada en el lugar incluso antes de pensarlo. Fane estaba inconsciente y tenía varios objetos incrustados en el estomago y en las piernas, a su lado Michael parecía querer agarrar algo mientras blandía su brazo sangrante en el aire, "Quieto." Le dijo cogiéndole dicha mano y deteniéndolo mientras se inclinaba para mirarlo a los ojos, colocándole la mano contra el pecho, luego haciendo presión contra este cuando lo vio que se quería sentar, mas sangre dejándolo, él quejándose. Selene inmediatamente notó la estrella ninja medio enterrada en su hombro, sin siquiera pensarlo o tenerle compasión su mano fue hasta esta y de un tirón se la sacó, un rugido bajo y un cuerpo moviéndose fueron la respuesta.

"No puedo ver, Selene." Le dijo asustado y de nuevo tratando de sentarse pero ni siquiera tenía control de su cuerpo y de nuevo sintió la presión de la mano de ella no dejándolo levantar.

"Es el polvo." Le mintió, la verdad era que lo había visto recibir un buen golpe en la cabeza. "Estarás bien." Escuchó pasos tras de ella aproximándose pero no escuchó fuego ser abierto, "Déjate llevar, Michael." Le susurró apremiándolo a que perdiera el conocimiento así se podría recuperar más fácilmente. De reojo viendo a Sabas arrodillándose al lado de Fane y aplicándole una enzima que disminuiría el proceso de sanación para así poder sacarle toda la metralla. Ella no le iba a aplicar nada a Michael. Y cuando lo volvió a mirar estaba desmayado.

Anna se aproximó para ver a Selene cogiendo un pedazo de metal que sobresalía del muslo de Michael y sacándoselo, "¿Vamos a atacar o no?" le preguntó. Fane había estado al mando de los vampiros, Selene era la segunda al mando.

Selene le asintió mientras se aclaraba la mente. No habían sido atacados aún así que eso le decía que sus enemigos creían tener la ventaja. Por un segundo dudó en quedarse con Michael y dar órdenes para que continuaran sin ellos pero eso no era lo mejor por hacer. Se levantó del piso mirando a Michael, "Sabas, llévalos al carro." Le ordenó, "ponlos bajo protección y si las cosas salen peor ya sabes que hacer." Huir con ellos, ponerlos a salvo mientras su propia seguridad se lo permitía. Y si las cosas salían mal sabía que no había forma de que los enemigos alcanzaran a Michael, ellos se lo impedirían con el perímetro que les tenían alrededor, así que ahí todo estaba encargado.

"El lugar de Michael es este." Anna le dijo ante lo absurdo del pedido de Selene. Michael era el líder de los lycans. Los rumores pronto correrían de que fue sacado de la batalla porque fue lastimado, ridículo. No demoraba en volver en sí. Así como lo había hecho en la pelea contra Marcus, en ese entonces sus heridas habían sido de consideración, pero esto….esto era prácticamente un rasguño para sus poderes.

Selene alistó sus armas, ni por un segundo interesada en razonar con la lycan, "No veo como su lugar puede ser este si está inconsciente." Metió una de sus armas en las pistoleras de sus piernas y se despojó de su abrigo dejándolo caer al piso para prontamente cerciorarse que traía sus cargadores en la parte de atrás de su traje. Luego se colocó en camino, no importándole ir al frente de esta misión, ella no iba a morir esta noche. Conocía el sentimiento de cuando algo iba a salir mal y esa noche no lo tenía.

Vio alejándose a la perra vampira al parecer ni siquiera preocupándose por escuchar su opinión en cuanto al asunto, "Sabes muy bien que estás dejando que la relación entre ustedes se interponga en el camino y eso no es prudente." Como lo había anticipado nada mas fue meterse en su vida personal para verla deteniéndose, "Más que nadie un traficante de muerte debe de saberlo."

Selene no veía cual era el punto de Anna, podía decirle lo que quisiera; Michael sería removido de este lugar, no importaba qué. "Un líder no importa cuán poderoso sea siempre debe de estar protegido. Más que nadie un traficante de muerte sabe eso." La corrigió, recordando al vigilante silencioso siempre en frente de la puerta que llevaba a la cripta de los Mayores. Por supuesto, no siempre las cosas salían bien, Marcus, William, Viktor, Lucian, "Mientras la vida de Michael esté en mis manos no voy a jugar con ella. Ni dejaré que nadie más lo haga."

Hasta ese momento Selene le continuaba dando la espalda pero sabía que las siguientes palabras incitarían su ira hasta tal punto de tal vez querer incitarla a pelear, "Yo soy quien dicto lo que debe o no hacerse con los lycans cuando el híbrido no está. Y Michael no es un vampiro así que ninguno tiene autorización sobre él."

En ese momento se giró hacia la lycan y caminó hasta donde ella, "Él es un vampiro." Le respondió en vez. "Y bien sabes que por ley la decisión sobre su vida recae sobre mí."

"¿Por ley de quien?" le preguntó con sarcasmo, seguramente se estaba refiriendo a su mundo vampiro al cual ni ella ni Michael pertenecían. En ese momento al verla tan insistente y diciendo estupideces se llevó el walkie talkie a la boca, ningún vampiro reconocía a Michael como uno de ellos, Selene solo estaba siendo hipócrita, "No dejen que se lleven a Mi–" Empezó a ordenar pero al siguiente segundo Selene le había quitado el radio teléfono y la sostenía del codo.

"Dejemos las idioteces, respecto a Michael yo soy quien tengo la última decisión sobre su vida….y lo sabes." Le dijo, sabiendo muy bien que la perra lycan a continuación la atacaría.

Anna se zafó bruscamente de Selene, "Te revuelcas con él, eso no te da derecho a pedir los derechos sobre su vida." Le contestó enojada por la actitud prepotente que parecía nunca desaparecería para ver si de repente así las diferencias entre los vampiros y los lycans se disipaban. Selene parecía no ver que de acuerdo a todos los lycans ella era la peor amenaza para la vida del híbrido, al menos podía hacer algo para hacer que esa idea se desvaneciera pero no hacía nada, "Michael hasta el momento no me ha hablado nada de autorizarte cuando su vida esté en peligro."

Respiró profundamente, sabiendo que jugaba con la paciencia de la lycan, "Me haré cargo de que lo haga." Sin que Anna lo notara levantó la cabeza sutilmente y con su mano hizo la seña de un dos hacia el piso. Inmediatamente sin que ninguno de los lycans se diera cuenta uno de los francotiradores redirigió su arma a la cabeza de Anna, "Y ahora mismo él se queda con Sabas." Le advirtió para que no siguiera con juegos. Sí, Aaron tenía en la mira a Anna pero no se confiaba de a mucho, ella también era una traidora y este podía dispararle también y después decir que había sido un error.

Zacharias viviblemente preocupado se aproximó a las dos mujeres que habían encabezado la misión sin siquiera llamar a sus grupos para que se les unieran, y aparentemente ambas parecían estar a punto de irse a los golpes. "Vi una luz dentro de las instalaciones." Les informó para que arreglaran sus problemas después, ahora era hora de matar traficantes de muerte, sin esperar autorización de Anna se quitó la chaqueta tirándola al piso y llamó su cambio, aullándole a la luna que esa noche no había, llamando a sus compañeros a la guerra.

Selene no retrocedió cuando Anna le rugió y empezó a transformarse en frente de ella, mirándola. Amenazándola, un segundo después desapareciendo corriendo a cuatro patas como la perra sarnosa que era.

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Michael se despertó al sentir que fue colocado sobre una superficie blanda, mirando alrededor y mareado se dio cuenta que estaba dentro de un carro, "Tengo una concusión." Se dijo al darse cuenta de los síntomas. El carro se movió y vio que Fane fue colocado al otro lado del asiento, sangrante e inconsciente, se miró a sí mismo, también estaba sangrando. "Necesito sangre." No necesitaba preguntar por Selene y los demás, ya debían de estar adentro, "¿Hace cuanto que–?"

"Diez minutos." Sabas le contestó haciendo lo que el híbrido le pedía y viéndolo devorando la bolsa en unos cuantos segundos. "No han encontrado nada pero se cree que de algún modo los traficantes están ahí."

Michael le asintió, llamando el cambio, la plata en su sistema no dejándolo. Se miró y vio que el proceso de sanación estaba comenzando e hizo fuerza para detenerlo y extraer de su fisiología todo el material que pudiera.

Sabas de reojo lo vio mientras al mismo tiempo hacía lo que él estaba haciendo pero manualmente y sobre el cuerpo de Fane, los fórceps dieron con algo metálico y se aseguró de agarrarlo antes de tirarlo hacia afuera. Con sorpresa vio que un minuto después Michael abrió la puerta y luchaba por salir del carro. Le quiso decir que aún no estaba listo, que necesitaba recuperarse más pero se detuvo, allá él.

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Selene se encontraba con un grupo de traficantes de muerte en ese momento, silenciosamente moviéndose por los corredores oscuros y abandonados del lugar. Hasta ahora no habían encontrado nada y eso significaba que sus enemigos habían abandonado el lugar o estaban esperando el momento para atacar. No podía descartar ninguna de las posibilidades. El grupo de lycans tampoco había encontrado nada y esperaba que no lo hicieran. Transformarse en las bestias que eran para ir a cazar probablemente no era lo que Michael se había esperado sucedería, pero para ser equitativa, no todos se habían transformado, e incluso Anna que lo había hecho para ahora estaba en su forma más humana, lo único que había querido era amenazarla sin palabras. La perra. Voltearon por un corredor que se dividía en tres, a diferencia de antes no se iban a separar. Continuaron en silencio, las linternas de las armas barriendo hasta el último rincón.

Caminando despacio vio detrás de sí un gran ventanal, un lugar excepcional para ser atacados, continuó su camino y tras unos pasos se detuvo, afuera podía ver la figura de una persona que se acercaba lentamente y obviamente con dolor, Michael, al menos estaba bien. De un momento para el otro sintió algo extraño y se giró hacia su derecha solo para sentir un golpe que le dio de frente. Perdiendo el equilibrio Selene golpeó con su espalda el ventanal y este se destrozó mientras se sentía en el aire, escuchó fuego ser abierto arriba, una figura negra que cuando cayeron al piso lo hizo encima de ella, solo que el piso colapsó debajo de ambos cuerpos y continuaron la caída hacia el sótano. En cuanto tocaron piso el aire dejó sus pulmones con la colisión, inmediatamente Selene se fue a sentar pero el vampiro fue más rápido y le pegó en la frente con la culata del arma que traía. Mientras la cabeza se le fue de lado sintió dos manos asiéndola de los hombros y después un dolor fuerte en su cuello, dos colmillos entrando, "¡No!" exclamó aventando al vampiro hacia atrás y sentándose, inmediatamente llevándose la mano a la yugular y haciendo presión, solo para ese momento haciéndosele evidente que no eran las únicas personas en el lugar, habían dos lycans transformados. Mierda, se dijo, una de sus manos inmediatamente yendo a parar a sus pistoleras, no sabiendo por quien preocuparse más. Fuego por encima de ellos fue audible nuevamente y los lycans miraron hacia arriba, lo que le decía que no estaban demasiado entusiasmados con ella. Se apoyó contra un muro que había a su lado sin quitarle la vista a los lycans cuando escuchó un quejido y un sollozo ahogado, eso llamando la atención de todos y todos miraron hacia el sonido, hacia al vampiro, en ese momento viéndolo contorsionarse en agonía.

Michael desde una distancia había visto y oído los destellos de las armas abriendo fuego y también había visto dos figuras negras en el aire por uno o dos segundos, luego caer al piso y una nube de polvo se había hecho, solo para despejarse un instante después y ver que las figuras no estaban ahí. Inmediatamente se había acercado cojeando con dolor y había visto el hoyo en el piso gracias a una puerta de madera podrida que había existido antes. En ese momento también fue cuando vio a Selene y a dos lycans con ella en el lugar. Inmediatamente rugió y saltó hacia adentro, su cuerpo entero quejándose ante las heridas que ejercía su peso al llegar al piso, pero no le colocó atención a eso, acercándoseles a los dos lycans les rugió con todo su enojo, ni siquiera notando que completaba su transformación. Los dos lycans dieron varios pasos hacia atrás e incluso uno de ellos volvió a su forma humana lo cual le decía que de alguna forma había malinterpretado las cosas. Selene más sangre y lycans rodeándola le habían recordado la prisión de William, "¿Estás bien?" le preguntó mirándola sobre su hombro, en ese momento viendo el chorro de sangre que se escurría entre su mano que trataba de ejercer presión, al parecer en vano. Selene no contestó, tan solo continuó con la mirada perdida, y sin siquiera encararlo le mostró con su rostro algo que llamaba su atención. Michael se giró a ver que era. Un vampiro convulsionante en el piso, sus ojos azules rodando en sus cuencas, la mandíbula untada de sangre y cierta espuma le salía por la boca. Eso no era normal, pensó al ver las caras sorprendidas de Selene y de los dos lycans que tan solo giraron sus cabezas como quienes trataban de comprender lo que sucedía. "¿Le dispararon con alguna clase de enzima?" preguntó caminando cuidadosamente hacia este.

Selene miró hacia arriba oyendo aullidos y mas disparos, lo que la sacó de sus pensamientos, "No." le contestó a Michael, los lycans parecían como él estar demasiado interesados con el vampiro. Estaba tan preocupada por lo que esto representaba que ni siquiera se había dado cuenta de que Michael prácticamente había saltado en su ayuda al creer que era atacada por sus aliados.

Zacharias volvió a su forma humana, urgiéndole entender, "No eres una lycan. ¿Por qué ese vampiro está teniendo la misma reacción que cuando un inmortal infecta a otro de la raza contraria?"

Selene pasó saliva difícilmente, ¿Qué significaba esto? Ella no podía tener sangre lycan en su sistema, "No lo sé." Le contestó, con cada segundo más preocupada y confundida. Ella no era lycan y más que todo infectar significaba morder, ella en ningún momento había mordido al vampiro, fue él quien la mordió a ella…eso no tenía sentido. "Pero no sobrevivirá."

Eso era evidente, Michael pensó al ver al traficante agonizante. En dolor, bastante si sus expresiones lo dejaban ver. Vio de reojo a Selene acercándose y con el movimiento más sangre la abandonó porque pudo oler el flujo abundante que la dejaba, que ella se hiciera presión a si misma le preocupó, no solía hacer eso cuando él bebía de ella, pero bien, él nunca la había mordido, nunca había desgarrado su yugular de la forma en que probablemente ese vampiro lo había hecho, "Quédate quieta." Le dijo yendo hasta ella, colocando una mano en su espalda y la otra sobre su brazo.

"Estoy bien." Le contestó alejándose, "Es solo la impresión." La impresión de que la mordieran de la nada y ver desfallecer a uno de sus ex compañeros por eso. Calculadamente dio dos pasos hacia el vampiro haciendo a Michael a un lado y sacando con su mano libre una de sus confiables berettas. Esperó por un segundo y cuando tomó la confianza que necesitaba apuntó a su cabeza y disparó, vaciándole cinco balas.

Michael sabía lo que Selene iba a hacer en un principio y nunca se le ocurrió detenerla, miró sobre su hombro a los dos lycans, "Vayan a ver como están las cosas arriba." Les ordenó, su forma de pedir privacidad. "Ni una palabra de lo ocurrido a nadie." Los lycans asintieron y partieron en segundos. En cuanto quedaron solos ella lo volteó a mirar, guardando su arma y en sus ojos pudo ver arrepentimiento pasajero, no le había gustado terminar al vampiro, "Algo mas debe de hacerse si de algún modo ha obtenido el mismo poder de sanación de alguno de los dos." Las deducciones y adivinanzas no podían faltar en ese momento. Y ni que de preguntarle si sabía con certeza lo que estaba ocurriendo porque era obvio por su mirada de confusión que sabía tanto como él.

Selene le mantuvo la mirada y tras un segundo le asintió, eso ella lo sabía, eso ya lo había planeado, "Puedo manejar esto, ve a ver que está sucediendo arriba…sé cuidadoso."

Su primer instinto fue decirle que no la iba a dejar sola, que estaba lastimada y que su lugar era al lado de ella, pero se contuvo. Tenía que ascender otro escalón si esto de convertirse en líder iba en serio. Tenía que dejar de ser sobre protector con ella, Selene muy bien sabría cuidarse sola. Se había desmayado una vez por una hemorragia, se recordó la noche en que Lucian lo mordió, "¿Qué vas a hacer?" suponía lo que ella iba a hacer y no quería ser testigo pero aún así lo preguntó.

Sin palabras señaló hacia una pared donde había un sistema de primeros auxilios, todo con el switch de incendios, pero no fue eso a lo que señaló sino al hacha suspendida en un gabinete, "Vete." Le dijo, no tenían tiempo que perder.

Michael le asintió pero no se marchó inmediatamente, él sabía la clase de persona que era Selene, una asesina entrenada, ella le había hablado de ello, lo había escuchado de otros lycans e incluso de otros vampiros vanagloriándose de sus victorias pasadas, pero nunca ni una sola vez ella le había transmitido ese tipo de memorias. No quería presenciar el momento y él no tenía las agallas para tomar el asunto en sus propias manos.

Ni siquiera molestándose por tratar de abrir el gabinete cuyo metal ya estaba corroído Selene quebró el vidrio con su codo y sacó el hacha, cuando se volvió a girar vio que de nuevo se encontraba sola, sola y con el ex compañero al cual decapitaría.

Mientras se alejaba Michael pensaba en devolverse, ser testigo de los actos de Selene para ver si con tal acto de crueldad dejaba de ser tan…..suave con sus enemigos. Si tal acto lo hacía crecer. Tener agallas. Tenía que aprender de alguna forma, se detuvo y se giró para devolverse, se estaba apurando cuando en el tercer paso escuchó el sonido de metal dando contra algo que traqueó –hueso– y luego piedra, Michael se detuvo totalmente. Segundos después hubo un sonido similar pero a la vez diferente, el sonido del objeto pesadamente cayendo al piso como si nada. No supo porque se avergonzó de que Selene lo fuera a encontrar de esa forma, a medio camino y teniendo dudas así que se giró de nuevo y no había dado ni cinco pasos cuando otros se hicieron audibles y se detuvo para esperarla, decir que se había esperado que descuartizara el cuerpo era decir poco, aparentemente tan solo le había dado un golpe y al verla aparecer con sus botas y gabardina manchadas de sangre ajena, sus manos de la misma forma, un chorro que la dejaba desde el cuello y mas salpicaduras en la cara se le hizo evidente lo que había ocurrido, no que lo estuviera dudando, "¿Lo decapitaste?"

"Sí." Selene le respondió pasándolo de lado rápidamente. Había una batalla a la cual volver.

En cuanto llegó arriba vio a todo el grupo de supuestos aliados unidos, unos untados de sangre ajena; otros no, unos ilesos, unos gravemente heridos y un par muertos; lycans. Su radioteléfono se encendió.

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Sabas vio el carro que se aproximaba a toda velocidad hacia él y no tuvo tiempo siquiera de esperar el golpe, este vino con todo y lo mandó contra el otro extremo del ventanal, sobre Fane. En los dos o tres segundos que le tardó reaccionar el otro carro ya se había separado de la colisión y emprendía la huida. Lo primero que atinó a hacer fue coger su pistola y apuntar al carro en movimiento, por una fracción de segundo preguntándose si dejarlos huir pero luego se pasó al asiento del conductor y arrancó el carro, luego cogió su radioteléfono. "¡Están tratando de huir!" les informó a los que continuaban adentro.

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Como unos minutos atrás cuando Fane arrancó a correr primero que él justo después de contar hasta tres Michael se dio cuenta que su reacción fue lenta comparada con esas de los guerreros alrededor de él, una idea, una orden no había acabado de formarse en su mente cuando vio a cinco traficantes de muerte saltando desde el barandal donde Selene había sido atacada minutos atrás y desaparecer. "Vamos," le dijo a unos lycans que eran los que esperaban ordenes, estos ni siquiera cuestionándolo sino marchándose inmediatamente. "Anna, quédate y sigue buscando acá." Miró a Selene, "tu también" le dijo pues la vio dando un paso hacia adelante, como quien se iba a unir a esa cacería. La sangre aun derramándose por su cuello le dejaba ver que esa sería una terrible idea. La vio que lo iba a cuestionar, "No hagas las cosas peor." El tono de que no quería discutir con ella fue audible pues la vio parándose más derecha, no supo si en desafío o no y no esperó para saberlo.

Minutos después se estaba cogiendo fuertemente de los asientos mientras una de las USV giraba abruptamente y patinaba en el pavimento por unos segundos antes de que Zacharias lograra tomar control de esta nuevamente.

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"Debemos juntar todos los cuerpos. Ya no están los Cleaners para limpiar nuestros regueros." Boris le dijo a Clemence quien le asintió.

"¿Estamos seguros que no queda nadie más acá?" Selene preguntó, por su corta desaparición no estaba al tanto de todo lo que había sucedido en su ausencia. En el momento empezándose a sentir mareada gracias a la pérdida de sangre que continuaba fluyendo de ella.

"Hemos revisado todo el lugar." Boris le dijo, "Además, unos cuantos lycans piensan quedarse para cuando amanezca y volver a revisar."

Amanecer. Faltaban horas para el amanecer. "ustedes dos, recojan los cuerpos. Llévenlos al sótano. Los incineraremos. El resto venga conmigo. Revisaremos de nuevo."

"Estás sangrando." Anna le dijo viendo cómo mientras hablaba más sangre la dejaba. En su mente no cabía duda de que las palabras que le había dado minutos atrás se cumplirían, 'me haré cargo de que lo haga…..' Selene hablaría con Michael y él siendo el tonto que era haría lo que ella le pedía.

Selene ignoró a la lycan mientras se pasaba la mano por el cuello y se limpiaba el exceso de sangre. Sabía que debía quedarse quieta por unos minutos pero no podía, ya habría tiempo después.

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Michael miró a Zacharias quien no le prestó atención, enfrente de ellos el otro carro, ambos detenidos, luces encendidas, "No estás pensando en–" inmediatamente se interrumpió cuando el carro fue acelerado y vio como los dos carros se aproximaron rápidamente el uno al otro. Zacharias estaba loco, sin siquiera pensarlo abrió la puerta y se lanzó, su cuerpo no había acabado de golpear el pavimento mojado cuando escuchó un estruendo fuerte, carros patinando, vidrios quebrándose. De reojo vio objetos volando en todas las direcciones y se cubrió la cabeza.

Zacharias se levantó del asfalto, buscando con la mirada al híbrido que se encontraba a varios metros atrás. Su fuerza era el arma más letal pero decidió no hacer uso de esta todavía, lycan inteligente. Empuñó su arma y empezó a caminar con dificultad hacia el carro contrario. Hora de matar traficantes de muerte, pensó apuntando el rifle hacia el asiento del conductor y apretando el gatillo en varias ocasiones. Luego cuando el cargador se le acabó le aulló al cielo y empezó su transformación.

Michael escuchó el aullido y después vio el cuerpo de una bestia aterrizar sobre una de las puertas del carro que ahora estaba hacia arriba, su peso haciéndole una abolladura al chasis y vidrios desprendiéndose aun mas, vio al lycan metiendo su garra adentro y después haciendo fuerza mientras aventaba hacia afuera a uno de los pasajeros. Intentó colocarse de pie pero lo único que pudo hacer fue girarse y sentarse para sentir un dolor agudo en su pantorrilla, al mirar vio como un trozo de metal la traspasaba. Aguantando el dolor y apurado se colocó en pie y rugió, el lycan deteniéndose inmediatamente. Él había ordenado que los enemigos tuvieran una muerte piadosa si era prudente. Desmembrar vivo al enemigo no le parecía piadoso y ese traficante de muerte parecía y apenas poder pensar. Michael sabía muy bien que ambos traficantes de muerte y lycans harían de las suyas persiguiendo a los enemigos pero al menos tenía que demostrar que mientras él estuviera presente las cosas funcionarían como él las quería. Vio al vampiro sentándose en el piso y a Zacharías levantando su mano para golpearlo de nuevo y le volvió a rugir. El lycan deteniéndose nuevamente. Un instante después otros dos carros que no eran de los que ellos estaban utilizando aparecieron. Zacharías inmediatamente retrocedió, esos traficantes no eran de su bando. Michael llamó su cambio mientras él y Zacharias se reagrupaban, ¿Dónde estaba el resto del equipo?

Mientras se acercaba al híbrido no pudo dejar de notar la herida dolorosa en su pierna, volvió a su forma humana, "Hora de una masacre." Le dijo, recordándole que ya no había tiempo para diálogos, era tiempo de matar o ser asesinados. El híbrido le asintió dubitativamente y a Zacharias no le importó rugirle….y aparentemente ese rugido fue lo que bastó para despertar la bestia en Michael por que lo vio agachándose y de un solo tirón sacarse la vara que lo atravesaba, "Deja que la bestia salga a jugar."

Ambos carros ni siquiera habían alcanzado su destino final para cuando dos rugidos agudos se hicieron escuchar.

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Con el vaivén del carro Fane empezó a despertar, ''¿Qué?" pero no alcanzó a preguntar, se fue hacia adelante con la frenada que metió Sabas.

"Hemos perdido al híbrido." Sabas dijo en voz alta sabiendo que su voz sería escuchada en los otros carros gracias al intercomunicador con los canales abiertos. En ese momento mirando en ambas direcciones en una intersección.

"¿Está muerto…?" Fane preguntó al escucharlo, luego el carro fue puesto de nuevo en marcha y decidió sentarse, "¿…..De nuevo?"

De repente un aullido débil le llamó la atención a Sabas, pero no tanto como las explosiones de docenas de armas que rompieron el silencio.

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Bañado en sangre Michael se giró hacia otro carro que se aproximaba, y tras unos segundos lo reconoció como uno de los pertenecientes a su grupo, después otros dos carros empezaron a aparecer y el olor a lycan le alcanzó los sentidos. Se volvió a girar hacia donde Zacharías estaba, respirando agitado, también bañado en sangre, y recostado contra una pared, tres traficantes de muerte aún con vida.

Sabas y Fane fueron los primeros que se aproximaron, estos mirando a los ojos a sus ex compañeros, ahora cautivos. "¿Que vas a hacer con ellos?"

El híbrido miró a Fane, la misma mirada que Selene había tenido cuando mató al traficante de muerte ahora también invadía los ojos de Fane. Esta era una lección, un desafío, recordó la forma en que Fane le había hablado en el carro cuando iban para las instalaciones. Era un tipo de venganza, demostrarle que sí tenía los pantalones. "Saben qué hacer." Le respondió, en lo más profundo de su ser queriendo no decir aquello, pero lo dijo, lo dijo sin ningún remordimiento por que había dejado salir al híbrido a jugar y la euforia de aquel momento todavía corría por sus venas, violencia, enojo, energía y dejar esa misma energía salir. Fane lo volteó a mirar como preguntándose si hablaba en serio, lo cual hacía. Él y Zacharías habían matado a casi todos los vampiros que habían abierto fuego contra ellos, y en circunstancias como esas era difícil si quiera considerar dialogo cuando el enemigo no quiere nada más que ver tu cuerpo destrozado. Todo este mundo estaba jodido, incluso él. Zacharías estaba mal herido pero él no. Y al haber visto que el lycan no podría matar a los enemigos que quedaban en pie había decidido hacerlo él, solo que Fane había aparecido y ahora no podía dejar de sentir la euforia por la venganza. Le había guardado a Fane los tres vampiros que quedaban para que él los matara. Eso era un golpe para el ego, pero más que al ego…..a su lealtad y a quien solía ser. Le estaba pidiendo que matara a sus amigos. Y le decía que con él no podría jugar como deseaba.

Maldito híbrido, Fane pensó. Y miró a los tres traficantes de muerte, ninguno era alguien con quien hubiera compartido más de un entrenamiento, pero aún así…..Sacó su arma y cojeó hasta ellos. "Su lealtad es algo que siempre será admirado." Les dijo, pues no le iba a dar el gusto al híbrido de verlo dudar ante lo que le pedía. "Verdaderos traficantes de muerte…..hasta la muerte."

"Como debería de ser." Arnold le contestó con odio a Fane, se podía tragar sus palabras que no significaban nada. "Pero merecemos una muerte mejor que esta."¿Cómo se atrevía?

"Lo sé." Para un traficante de muerte su muerte debía ser encontrada batallando a sus enemigos, a los lycans, protegiendo a su sociedad. Y sí, morir a las manos del enemigo era fallar su misión, pero era una muerte noble. Esto…esto era…

Zacharías escuchó tres disparos.

El híbrido vio caer tres cuerpos al piso, boca abajo y sangrando desde atrás de su cabeza. Habían sido ajusticiados. Un paredón que no existía, un verdugo que en cierta forma era él mismo. "Volvamos a las instalaciones." Dijo tras un respiro. Esa era una muerte piadosa, el humano en Michael le dijo, no descuartizar, arrancar intestinos, sacar tráqueas…Esas muertes habían sido más piadosas que las que él y Zacharías le dieron a sus enemigos.

Fane miró a su alrededor, listo para colocar este momento detrás de él, olvidarlo, luego vio la pila de cuerpos que habían sido asesinados con garras y mandíbulas en obviamente afán, el híbrido no había tenido los pantalones de acabar con sus tres ex compañeros una vez que su ira se había disipado, "Tengo que admitirlo, tienes un talento para matar." Le dijo en retaliación por lo que le había hecho hacer. "Fuiste por los puntos más débiles." Si algo le tenía que otorgar al híbrido era que había matado a sus enemigos con rapidez y sin mayor dolor, a diferencia de los lycans que usualmente iban por el cuello y ahogaban a su presa mientras la desangraban y después se alimentaban de ella. "Y no jugaste con la comida."

"Esa no es mi forma." Michael le contestó simplemente al vampiro mientras se alejaba.

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Selene escuchó los carros regresando y para ese momento ya sabía que todo había salido bien. Se quedó donde estaba esperando que trajeran los otros cuerpos para poder deshacerse de ellos lo que ahora significaba enterrarlos, los traficantes habían llegado a una conclusión de que no los desmembrarían pues esa sería una forma de mostrarles cierto respeto. Estaban jodidos. Más que nunca Selene se sentía una traidora. Esos traficantes que ahora cazaba habían sido su familia de cierta forma…le seguían siendo leales a un pacto que ella había respetado con su vida y que aún ahora despertaba respeto en ella cuando lo miraba desde el punto de vista de la unión y lealtad. Añoraba ese sentimiento de pertenecer a algo, ahora no pertenecía a nada, de un modo seguía siendo una paria a la cual sus 'compañeros' seguían sus ordenes por que les tocaba y no porque realmente lo desearan. En los últimos días y con el distanciamiento de Michael había venido a pensar en varias cosas sobre todo esa en la que veía como había estado tan preocupada por la vida de él que había hecho otras cosas a un lado, sus amistades, quien era y solía ser. Había cambiado y eso no lo pedía remediar, pero al hacerlo había perdido tanto de sí misma que ya ni sabía quién era realmente. Vio a dos lycans entrando los cuerpos de Boyd y Adrian y tirándolos al piso como si no fueran más que basura. "¿Dónde está Michael?" le preguntó a Sabas que llegaba con un cojeante Fane quien para ahora estaba en camino a su recuperación.

"Se quedó afuera." Le respondió ayudando a Fane a sentarse sobre una mesa metálica corroída.

Michael, Michael, Michael, aún cuando la amenaza de Marcus no existía continuaba pensando constantemente en Michael y en su salud. No solo en su salud. No importándole ser juzgada por sus compañeros en silencio dejó el sótano y se dirigió a cerciorarse que estuviera bien. No lo encontró en la sala del primer piso donde estaban los lycans reunidos esperando quien sabía qué, tampoco lo encontró en una vieja enfermería. Al pasar por unos ventanales lo vio dentro de un carro, o mejor dicho, estaba dentro del carro pero su pierna sangrante se encontraba fuera de este y apoyada en el piso mientras parecía embarcarse en una ferviente discusión con Anna. Con él estando distante ni siquiera sabía cómo proseguir. Obviamente les iba a dar tiempo para que terminaran ¿pero después? ¿Sería su presencia incluso deseada por él? Aquí estaba, preocupada porque si apenas le había dirigido la palabra después de su 'traición' que ni siquiera podía definirse así, era velar por su interés y el desagradecido no podía verlo. Cogió su radioteléfono y se lo acercó a la boca, "Si no nos vamos pronto nos tocará que quedarnos a pasar el día aquí." Hasta incluso en eso había cambiado su vida, ya no era vulnerable a la luz solar y ahora por eso su vida estaba en más peligro, pensó recordando el dolor fantasma de su yugular ser rasgada. Para ahora el proceso de sanación se estaba dando pero eso no quería decir que dejara de sangrar. Haciendo su mente se dirigió a donde sabía habían dejado una maleta con sangre y sacó una de las bolsas dispuesta a reponer la que ya había perdido.

"Una hora." Fane le respondió mediante el intercomunicador a Selene tras haberse colocado de acuerdo con unos compañeros, unos cuantos de ellos tenían primero que arreglarse. Tenían que ir a la casa del Gobernador corrupto a 'agradecerle' con una bolsa de dinero haberse prestado para ocultar esto de la policía y demás autoridades. "Dile a los lycans que se pueden marchar si quieren."

"Estamos en una misión, el grupo no se separará solo porque ustedes lo deseen." Una voz al otro lado que ni Selene ni Fane reconocieron les dijo, un lycan.

Selene no dijo nada más ni le prestó atención al comentario del lycan o los de Fane que se vendrían, buscando estar sola y a la vez limpiarse la sangre que tenía encima se alejó en búsqueda de un baño que aun sirviera o de un lavadero, algo que trajera agua potable a las instalaciones, titiritó en cuanto pensó en agua. El lugar no tenía sistema de calefacción y en el momento se sentía como un tempano de hielo, antes no le había prestado atención al frío porque había estado ocupada en otras cosas y además la adrenalina que había estado cruzando sus venas no se lo permitía sentir, ahora con cada paso no podía dejar de pensar en el insistente frío. Estaban en Yakutsk. Una vez en una misión habían estado en esta misma ciudad pero no por más de diez minutos, tan solo habían cambiado de un jet privado a un avión más convencional que los llevaría a Chersky, el verdadero fin del mundo y donde unos lycans habían estado escondiéndose en la prisión de los enemigos del Kremlin. Había sido la última noche fría de aquellos lycans. No se habían deshecho solamente de los lycans sino que por pagar el favor a las autoridades de permitirles llegar hasta el lugar se habían deshecho de uno que otro humano indeseado. Matar humanos inocentes producía vergüenza, culpables, no tanto. No había mucha diferencia de limpiar a la sociedad –o suciedad– no importaba que por esos momentos contradecían una de las leyes del mundo vampiro, no mezclarse con el humano. Puras hipocresías. Puras hipocresías que ella misma había seguido.

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Sentado en el carro y con una pierna afuera y apoyada en el piso esperó a que Anna terminara para responderle, "Sí, ni uno se escapó."

La forma sin ánimos como le respondió le dejó ver que no iba a revelarle mucho de lo que había sucedido, "Un informe se espera, incluso de ti." Le recordó.

Michael le asintió, "¿Por qué estás aquí de todas formas?" le preguntó pues la conocía, sabía que había algo más de lo que quería hablar. Y mientras escuchó las palabras 'Selene', 'petulancia', 'ordenes' y 'amenazas' en una sola frase no pudo dejar de quejarse por lo bajo. Una vez más dejó a que terminara para responderle, "Tu problema no va con las decisiones que toma Selene–"

Al ver que una vez más iba a sacar la cara por ella lo interrumpió. Que se la tirara era algo que ya había venido a aceptar, que la quisiera, que la amara, como quisiera llamarlo, pero una calentura era muy diferente a dejarse mangonear de ella, Michael tenía que ver eso, "Me importarían mierda sus opiniones si estas no te involucraran."

Michael le sacudió la cabeza y decidió no contestar nada. Quedaría como hipócrita, el también hubiera ordenado que la sacaran de la misión si era lastimada tempranamente en esta. Con dolor hizo su camino hasta el interior de las instalaciones dejando a Anna sola, en cuanto logró entrar varios minutos después sintió el aroma de Selene cerca y decidió seguirlo después de darse cuenta de lo sucedido con los cuerpos de los inmortales que habían perecido. Decir que fue de poca ayuda es decir poco, tan solo se asomó al sótano y estuvo por varios minutos allí mientras veía como unos traficantes cavaban un hoyo lo demasiado profundo como para asegurarse que esos cuerpos no fueran encontrados en diez o veinte años. Exhalando salió a buscar a Selene encontrándosela en una habitación sola y sentada en el piso sucio, mirando por un enorme ventanal. Mano contra el cuello, "¿Continuas sangrando?" le preguntó preocupado y acercándose.

Selene se giró a mirarlo, "Ese vampiro no debió de haber muerto solo por beber de mí." Expresó las dudas que se había estado planteando en el momento. Se había visto venir este problema de que alguno que otro vampiro quisiera su poder de pararse bajo la luz del sol, pero no se había esperado que una reacción mortal se produjera ante su cambio. "No tenías esa herida hacía unos minutos." Ya después le podría preguntar qué había pasado mientras se había ido a perseguir a los traficantes de muerte, por ahora tan solo iba a esperar que hablara lo que quisiera. Después de todo para eso había venido a buscarla.

"Gajes del oficio." Le respondió cojeando y yendo a sentarse en una mesa desgastada, por supuesto ya para ahora la herida se le había curado, lo que no evitaba que un dolor continuara allí, "Aún tengo la metralla de las minas dentro mío." Eso era lo que le producía el mayor dolor.

"En vez de salir en una carrera debiste de haber sido más prudente y sacado antes todas las esquirlas." Le contestó molesta. "Va a doler mas ahora." Ahora ya las heridas se le habían cerrado.

Para no ocasionar problemas decidió no contestarle que ella habría hecho lo mismo, "Creo que puedo manejarlo. Además no hubiera sido muy valiente de mi parte quedarme aquí mientras mandaba a la mitad del grupo a arriesgar sus vidas por mí."

"Sus vidas no son tan importantes como la tuya."

"Me pregunto si alguna vez trataste de detener a Viktor de que peleara alguna batalla." Sabía, sabía muy bien que no debía de traer a Viktor a ninguna discusión pero aún así lo hizo.

Lo había hecho una vez, recién convertida, pero él, él tan solo la había dejado en el segundo piso de una casa abandonada y le había dicho que mirara y viera en lo que se podía convertir. Y mirar había hecho, viendo como él y un grupo de traficantes de muerte a caballo y con armaduras destruían un grupo de lycans que se aproximaban a atacar aquella casa. "Creo que nosotros dos compartiendo una misión no es una buena idea."

No podía estar más de acuerdo, en toda esta misión no había podido dejar de notar su independencia e imprudencia mientras ella tal vez no había querido dejarlo fuera de su vista por más de un par de segundos.

Selene le exhaló al verlo que no iba a contestar nada, "Voy a buscar unos fórceps y un bisturí." Se tardó un par de minutos y cuando volvió lo hizo para encontrarlo quitándose una chaqueta pesada, dos sacos y una camiseta, y temblando ante el insistente frío. Selene se hizo detrás de él y en cuanto se quitó la última prenda de vestir le empezó a palpar la espalda, tras unos segundos Michael empezó a darle instrucciones, 'Ahí…..' lo escuchó decir con dolor mientras hacía presión arriba de una costilla. Selene tomó el bisturí en sus manos y lo levantó, al acercarlo a su piel se detuvo, ¿Había hecho esto mismo alguna vez con él? Se preguntó y sin experiencia quirúrgica hizo una incisión a la cual él no se pudo mantener totalmente quieto. Luego vinieron los fórceps y extraer el pequeño trozo de metal. Escuchó quejidos bajos y hubieron varias contorsiones. "Si te quedaras quieto sería más fácil." Le dijo después de haber sacado otras tres esquirlas.

"Por un momento me trasladé a la cabaña." Le comentó haciéndole ver que llevaba meses sin ser tan…intransigente como lo estaba siendo en ese momento.

Selene no contestó y en vez de eso prosiguió a hacer una y otra vez la misma operación de sacarle esquirla por esquirla.

"Vengo de matar a cuatro vampiros." Le comentó sin ninguna razón, asumía que ella ya lo sabía, y en cuanto detuvo sus acciones giró su cabeza para mirarla, sus ojos le dijeron que no estaba al tanto de lo sucedido. "No te preocupes, no voy a llorar en tus brazos como la última vez." Le comentó sonriéndole lastimosamente para luego volver a mirar en frente de sí.

Selene le miró la parte de atrás de la cabeza por varios segundos, luego habló con un tono más suave que antes, "Necesitas aprender a lidiar con ese sentimiento."

La culpa, ¿sentía culpa verdadera y sincera? La respuesta era simple, no. "Es extraño como las cosas cambian tan poco cada día y luego te das cuenta que esos pequeños cambios se han unido y han creado uno general."

En eso le podía dar la razón cada vez que se comparaba con la humana que había llegado a ser siglos atrás. "Puedes haber matado hoy y continuarás matando pero nunca dejarás de ser la persona que conocí en un principio."

No se dio cuenta cuando dejaron de hablar y empezaron a susurrar, "No puedes asegurar eso."

"Lo estoy haciendo." Después de terminar con su espalda se movió a su pecho, parándose enfrente de él.

"Selene–" empezó a decir varios minutos después en un tono suplicante queriendo hacerla salir de su error pero ella lo interrumpió.

"Estás acabando con escoria, Michael, piensa en eso cada vez que sientas culpa por lo que haces." Pasó saliva, "Eso es lo que yo haría, pero tú no eres yo. Y yo no sé cuáles son las palabras que quieres escuchar en este momento."

Michael exhaló no sabiendo si las palabras de Selene eran o no de ayuda. Pero la forma en que detuvo sus cuidados y empezó a rozarle el costado mientras le hablaba sin mirarlo a los ojos lo calmó un tanto. Varios momentos después se tensionó al sentir que ella retomaba la extracción de la metralla. "¿Recuerdas cuando estábamos en la cabaña y practicábamos el cazarnos el uno al otro?" La vio asintiendo no quitándole la atención a su pecho mientras continuaba su trabajo. "Siempre creí que era euforia por compartir ese momento contigo, pero hoy dejando salir al híbrido libremente me di cuenta que era también la euforia de la caza." Selene no le respondió nada y asumió que en eso iba a terminar la conversación, en nada. Ella no estaba dispuesta a comprenderlo así como él tampoco estaba para hacer lo mismo.

"Déjame ver tus piernas." El pantalón que traía estaba hecho añicos de las rodillas para abajo, y dado que estaba sentado sin expresar ningún dolor asumió que en el área posterior no estaba lastimado pero el frente era otra cosa. Michael hizo lo que pedía, un instante después se acuclilló entre sus piernas inspeccionándole las pantorrillas velludas y llenas de sangre. "¿Piensas en mi como una asesina?" le preguntó deteniéndose al verlo colocarse de nuevo todas las capas de camisas que traía.

" que eres una asesina." Sabía el punto que quería hacer así que había querido responderle con la verdad.

"Pero cuando compartes la cama conmigo, cuando me buscas para que entrenemos o tan solo para compartir tiempo…..¿Piensas en mi como una asesina?" Ya conocía la respuesta, si no lo hiciera había estado ciega por los pasados meses.

"No." Le respondió, de nuevo con sinceridad así el tiro le estuviera saliendo por la culata.

"¿Por qué?"

"Porque conozco tu otro yo. El que le escondes a todo el mundo y a veces incluso a mí….."

Le asintió, "No me importa como otros me perciben, tan solo me importa como tú me percibes." Le admitió.

Michael le sonrió sin ganas y con ironía, ese era uno de sus problemas, tal vez si le importara como otros la percibían pondría más de su parte por ser más tolerable y entendible, como lo había hecho con él. "¿Y qué hay de cómo tú te percibes a ti misma?" No quería, pero sabía que eso era enterrar el cuchillo y echarle a bajo toda esta conversación. Solo que fue en ese momento en que verdaderamente lo comprendió. Selene no lo decía, se lo callaba, pero el arrepentimiento por haber asesinado sin razón alguna a cientos o miles de lycans estaba ahí, Michael lo sabía pero no había podido hacer nada en todo este tiempo para ayudarla, probablemente nunca podría hacer algo. Sabía que se aborrecía a sí misma en ocasiones, que debajo de toda esa prepotencia se tenía a sí misma en un mal concepto…E incluso así….incluso así lo quería y había momentos donde era feliz…él era un escape para ella así como ella era un escape para él, esta ultima parte no era una sorpresa pues ya antes la habían hablado pero la combinación de todos los ángulos le abrió los ojos. Tal vez nada de esto había sido el punto que ella quería hacer pero era a donde él había llegado, a entender que así le pidiera su opinión sobre sus asuntos y quisiera que ella le diera la razón siempre habría algo en él –su odio en lo que se estaba convirtiendo– que rechazaría la ayuda que Selene le quisiera brindar; porque simplemente por ella era que él estaba cambiando, así como él era la razón del cambio de ella.

¿Cómo se percibía a si misma? Ya ni sabía. Sus palabras hicieron que un destello de ira explotara; al que él rechazara su intento de acercársele o de querer hacerlo sentir mejor decidió hablar las cosas tal cual eran, "Es bastante hipócrita de tu parte haberme hecho a un lado en la última semana solo para venirme a buscar para que te atienda las heridas y te escuche tus achaques de conciencia. ¿No lo crees?"

Michael tan solo se quedó mirándola, sorprendido, por unos momentos perplejo al recordar su manera brusca y firme de actuar de los primeros días. Ella no lo había tratado con ese tono en meses. Tras unos segundosSelene exhaló al aparentemente no obtener respuesta pero aún así continuó con su tarea. Michael aún aturdido por la veracidad del reclamo ordenó sus ideas unos momentos después, y decidió tratar de frente el problema entre ellos; la orden de muerte que se había dado en su nombre y de la que ella no le había comentado nada, "A ti no te gusta que la gente hable o que tomen decisiones por ti. ¿Por qué crees que a mí me gustaría lo contrario? Hay dos hipócritas en esta habitación, Selene, no solo uno."

Al escucharlo lo encaró, no iba a tener una discusión arrodillada a sus pies, su orgullo moriría primero, Selene se levantó y colocó los fórceps y el bisturí uno a cada lado de las piernas de él, "Desde mi punto de vista las arbitrariedades que me tomé no significan nada si días después vas y tomas la misma decisión que yo tomé." Su tono de voz salió más calculador de lo que deseó.

¿Cuál era en verdad el problema aquí? ¿Que a Selene no le gustara la decisión que había tomado o que estuviera dolida por su distanciamiento? La miró a los ojos notando también su postura corporal, obviamente enfrentándose a él, cara a unos cuantos centímetros, ojos azules, lo inusual era que sus manos continuaban en la mesa, sobre los fórceps y el bisturí y él en medio de estos, ella lo tenía en una prisión, lo peor era que era él quien tenía que mirar hacia arriba para poder encararla. No supo porque la postura de sumisión le molestó tanto, tal vez por Anna y sus palabras de minutos atrás, tal vez porque el lobo en él había hecho una aparición minutos atrás y la euforia del momento todavía lo rodeaba, "Lo que hice no tiene nada de hipócrita, Selene," le dijo volviendo a su pregunta original mientras veía que ella se alejaba y colocaba espacio entre ellos al ver la posición en la que lo tenía, "Tú eres la única persona en quien confío y en quien me siento cómodo pedir por ayuda. Te necesito no importa si estoy o no enojado…y no estoy ni enojado, tan solo confundido."

"Bien, no eres el único que lo está." No era el único confundido y no se refería tan solo a ella. Inmortales que una vez habían pertenecido al mismo bando se estaban matando entre ellos y por más que uno quisiera hacer ese sentimiento a un lado no se podía. Le miró a la pierna de nuevo, preguntándose si ya habría acabado de curarle las heridas, al él no decirle nada asumió que ya todo estaba terminado, "Nos marcharemos en más o menos media hora. Hay una parada que tenemos que hacer primero antes de ir al aeropuerto."

Al ella pararse más derecha y hablarle con tono de voz monótona de un momento para otro supo que había entrado en su aspecto de guerrera. "No hay forma de que volvamos a Budapest antes de que amanezca." Eso lo sabían todos los vampiros. Simplemente no había forma de que pudieran encontrar otro refugio para las horas del día.

"Tampoco nos podemos quedar en la ciudad y servirnos en bandeja de plata." Lo más probable era que un grupo nuevo de traficantes de muerte ya se estuviera movilizando en esta dirección para tomar su revancha, era mejor prevenir que curar.

"¿Entonces qué?" le preguntó pues eso no había estado en los planes. Los planes habían sido que la misión terminaría para las tres de la mañana y volarían a otro lugar, colocando distancia. Pero todo había salido mal.

"No sé." Le contestó, "No he hablado con Fane para discutir que es lo que quiere hacer." Obviamente esa había sido un punto para que el viniera con ellos, que escucharían su punto de vista, y como no lo iban a escuchar si estaba al mando de esta misión por parte de los vampiros, "Pero algo me dice que sé que es lo que tiene en mente."

A veces se preguntaba si ella dejaba las cosas en el aire para captar su interés o si en verdad no sabía que dejaba todo a medias, "¿Qué?"

Escuchó la voz de Michael mientras recordaba a una persona que ambos habían conocido hacía más de medio siglo, "Sé que conoce a alguien que le debe un favor y que nos podría brindar protección por doce horas."

"¿La misma persona que nos trajo hasta aquí y nos brindó su ayuda con las autoridades?" Selene le sacudió la cabeza, "Esa misma gente que él conoce mínimo también los conoce otro traficante de muerte que está en el otro bando."

De eso no cabía duda, "Es posible." Al verlo que ya estaba empezando a hacer planes y deducciones por su cuenta le sacudió la cabeza, "Voy a hablar con él." Inmediatamente empezó a dejar la sala.

Dejar que Selene y Fane tomaran las decisiones de lo que sucedería a continuación en la misión tan solo sería reafirmarle a Anna lo que ella creía, que Selene estaba detrás de cada decisión que él tomaba, "Voy contigo." Le dijo bajándose de la mesa y agachándose para colocarse los pantalones, luego cojeando para empezar a seguirla.

Selene inmediatamente se giró deteniéndose, "Necesitas recuperarte." Hasta podía ver como la sangre se traspasaba a través de sus ya manchados pantalones caqui. Podía haber vuelto de la muerte hacía poco más de una semana pero eso no quería decir que no se debilitara.

"Tú también." Le respondió señalándole hacia su cuello, llamándole la atención a su herida que aunque no podía ver seguía sangrando, su olor lo decía todo. "No deberías decirme que hacer cuando si fueras tu en mi posición harías lo contrario."

Decidió por una vez no hacer lo que habían venido haciendo en estos últimos minutos, echarle las cosas en cara al otro, "Supongo que uno siempre se preocupa más por el bienestar de los demás que por el de uno mismo." Le dijo mirándolo a los ojos para ver si de esa forma cooperaba. "Son tan solo diez minutos Michael. Te necesitamos en todo tu estado." Le pidió.

Ella no se preocupaba por el bienestar de nadie más que el de él, a regañadientes Michael la miró, ¿cómo se iba a quedar acá mientras los vampiros decidían por su cuenta? "Cinco minutos." Le concedió, y prácticamente porque le estaba doliendo demasiado seguir de pie.

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Selene y Fane llevaban unos minutos hablando para cuando Zacharías decidió interrumpir, "Supongo que nos vamos a quedar donde la persona que facilitó los vehículos, ¿cierto?" preguntó mientras escuchaba pasos lentos venir en su dirección, el híbrido.

"Supones bien." Fane le contestó al lycan, que quien como todos los lycans se estaba preguntando qué harían a continuación. "Y si tanto les preocupa que esto sea una trampa muy bien pueden volver a Budapest solos." Le contestó a los lycans, "Nos encargaremos de estar mañana allá nosotros."

"Los grupos no se separarán." Michael les dijo llegando. "¿Y quién es esa persona que nos está ayudando tan desinteresadamente?" le preguntó con ironía. Cuando partieron para la misión Fane había dicho que era un humano que le debía un favor pero que los continuara ayudando desafiando la ley era sospechoso. Demasiado.

"No tan desinteresadamente." Selene contestó con disgusto. En los cinco minutos que le había pedido a Michael Fane le había revelado lo que quería hacer.

"Sí." Fane le dio la razón. "Le estamos pagando un dineral." Eso el híbrido ya lo debía de saber, "Digamos que detrás de nuestro benefactor había alguien más y ahora ese alguien más quiere un favor de nosotros….los vampiros." Lo cual era noticia nueva incluso para él.

"¿Quién es el humano? Porque asumo que es un humano….." Anna habló desde su posición que era apoyada contra la esquina de una pared.

"Fue alguien que indirectamente llegó a presidente gracias a nosotros." Julianna respondió.

"¿A quién mataron?" preguntó Rodolph al ver la sonrisa de molestia de la vampira.

"Solo a alguien que se lo merecía."

El mundo se movía por el dinero, eso Michael lo entendía, "Selene, ¿podemos hablar por un momento?" le preguntó para discutir su opinión en cuanto a este asunto. Pues que ella no actuara con sorpresa ni se hubiera inmiscuido en la conversación le daba a entender que ya Fane la había colocado al tanto de todo. Selene le asintió seriamente mientras Fane sonreía socarronamente y Anna colocaba cara de molestia. Michael los ignoró a todos.

Caminaron por un pasillo que como todo el lugar estaba invadido por maleza y por ladrillos desquebrajados tirados en el piso, mas adelante dicho pasillo iba a dar a otra habitación en las mismas condiciones, "Antes de que lo preguntes no sé con certeza qué es lo que Fane se propone o lo que quiere." Le dijo en cuanto se alejaron varios metros y estaba segura de que no podían ser escuchados.

"¿Quién es verdaderamente el hombre del que hablaba Fane?" Obviamente Selene lo conocía también.

Le reveló el nombre y como se lo esperaba esto no le dijo nada, "Es alguien poderoso que sabe de nuestra guerra con los lycans. Le disgusta la existencia de la raza inmortal como a la mayoría de los humanos que conoce de esta solo que él no hace nada para esconder esa molestia. Pero ahora el pasado no es lo que importa, lo que importa es que tienes una decisión por tomar." Michael le subió las cejas, probablemente esto no era lo que se había visto venir, "Seguir tu instinto o dejar que Fane tome las riendas de esta misión."

En ese momento sus problemas con Fane nada tenían que ver con todo esto. Para el momento se encontraba interesado sobre este humano, "¿Que sucederá si los vampiros no responden a su favor prestado?" Tenía varias preguntas para hacerse a un panorama, "¿Es ese hombre peligroso?"

"Depende." Depende de quién estuviera de lado. A ella nunca le había agradado el humano, pero a decir verdad a ella no le agradaba nada y desconfiaba de la mayoría de gente que conocía. El hombre podía haberse convertido en más vil con las décadas o tal vez más noble. Quien sabía.

"¿Puedes dejar estas media respuestas y decirme verdaderamente con quién y qué clase de persona estamos lidiando?" le preguntó empezando a salirse de sus casillas.

Selene permaneció calmada, esta era una lección, no una lección hipotética como las que le había dado en su cabaña y a las cuales les había prestado poca atención, esta era una lección de campo, "En búsqueda de respuestas pareces olvidar la situación en la que estamos. El hombre puede ser peligroso dependiendo en que le haya comentado o no Fane y que bando haya tomado, también sus inclinaciones y como podría beneficiar–"

"¿Qué estás haciendo?" le preguntó interrumpiéndola, ¿porque no tan solo le daba una respuesta concisa?

"Dejando la decisión de lo que vas o no a hacer en tus manos." Ella no lo iba a ayudar esta vez. Se apartaría y lo dejaría que siguiera sus instintos.

Michael le frunció el seño, ¿Por qué venía a salir con estas ahora? ¿Qué cambió en esos cinco minutos en los que él se quedó arriba y ella bajó? "Fane no me escuchará si le digo que nos marchemos, e incluso si algunos traficantes de muerte vienen con nosotros, nosotros no podremos proveerles una protección en las horas del día, amanecerá en menos de dos horas."

Selene le asintió, "¿Y la otra cara de la moneda?"

Michael no era tonto, Selene lo estaba forzando a tomar una decisión. "¿Así que ahora que el entrenamiento físico terminó empieza el psicológico?" le preguntó muy bien sabiendo que eso era lo que sucedía. Tomó aire, la otra cara de la moneda ya la había visto así como ya había tomado su decisión, lo difícil era no saber si iba a hacer lo correcto o no.

"Si lo quieres ver de esa forma…" le contestó, Michael podía tomarse el puesto de líder pero no estaba viendo el panorama completo, la otra cara de la moneda, estaría al mando pero también estaría sometido por aquellos a quien mandaba. Los lycans y vampiros –aquellos que en verdad estaban con él– le enseñarían sus políticas, sus modos de ver la vida y la guerra, ambos bandos de un modo u otro lo prepararían para ser el líder despiadado en que necesitaba convertirse si quería conservar su poder. Y ella, ella no se quedaría atrás…..no se quedaría a un lado y tan solo estaría pendiente para calmarlo cuando se sintiera agobiado…lo más probable era que lo peor vendría de parte de ella.

Sabía desde que entró en este mundo que las cosas no serían fáciles…pero la verdad era que no acababa de salir de una para meterse en otra. De las mandíbulas de Lucian pasó a las de Selene. Luego apareció Viktor y el panorama por unos minutos fue feo pero lo vencieron. No acababan de matar a Viktor para cuando se encontraban huyendo, luego estuvo Amelia, Marcus, William, Corvinus, y cuando por fin creyó poder tener un respiro tomó las riendas de este mundo. ¿Qué sucedería después? "Ya sé lo que voy a hacer." Le dijo, y esperó, esperó por más de diez segundos que ella preguntara qué y que después le dijera que su decisión era estúpida y de nuevo lo guiara en otra dirección. Selene no preguntó. Y él no le contó.

Michael le asintió sin palabras pero en vez de verlo alejarse con molestia lo vio dando un paso hacia ella mientras levantaba una mano y la llevaba hasta su cuello. Selene inmediatamente dio un paso hacia atrás, no estaban solos, pensó mirando hacia atrás, pero no podía ver a nadie mirando hacia ellos.

Selene dio un paso hacia atrás pero eso no impidió que él alcanzara a colocar su mano en su cuello cubierto. Que se hubiera cerrado el traje de traficante le causaba sospechas a Michael, "¿Ya dejaste de sangrar?" Sí, estaba haciendo frío, pero Selene había tenido las correas del cuello de su traje sueltas, ahora las tenía ajustadas, seguramente teniendo así al traje haciendo presión en la herida por ella. Lo preocupaba.

Selene se movió hacia un lado al sentirlo tratando de abrirle el cuello e inspeccionar la herida, "Estoy bien," le dijo, por un momento molesta pero luego la molestia fue olvidada por ambos cuando lo vio mirándose los dedos índice y corazón, rojos. En vez de ver preocupación en sus ojos lo vio con la mirada puesta en sus dedos y después remojándose los labios. "Michael…." Le dijo, queriendo llamar su atención. Ella muy bien sabía que la mezcla de violencia y sangre era poderosa.

Bien, le había dicho que estaba bien después de haber sido herida fatalmente por Marcus, "¿Sabes que cuando creí que estabas agonizante estuve así de cerca de morderte?" Le preguntó mirándola a los ojos. Selene ni se inmutó pero la vio frunciendo el ceño….

"No lo sabía." Le contestó, y era verdad.

"Por un momento pensé que….." se remojó los labios, decidido a dejar la frase en el aire, "y preferí intentarlo todo a cruzarme de brazos. Y perderte."

Le bajó la cara por unos instantes, no queriendo que él viera la explosión de sentimientos que sus palabras despertaban, al menos no cuando las cosas no iban bien entre ellos, "¿Qué te detuvo?"

Con una nueva luz vio como Selene se estaba ruborizando no tan sutilmente como lo había hecho cuando solo era una vampira, "Dudé y segundos después respiraste profundamente en mis brazos…." ¿Por qué le decía esto especialmente ahora? "Iba a hacer lo mismo que tú hiciste cuando me introdujiste a este mundo, Selene." Cuando Kraven le había disparado y agonizante en sus brazos Lucian le había dicho a ella que lo mordiera.

Ella le asintió y miró a los dedos de él para maldecirse un segundo después al verlo también colocando su atención en estos y sus ojos oscureciéndose. Michael fue a llevarse los dedos a la boca pero Selene se le adelantó tomándolo firmemente de la mano a mitad de camino, "Un vampiro murió por haber probado mi sangre…."

"Tu sangre es mía." Le dijo aún fijándose en esta.

"Lo sé." Le contestó sin pensarlo, pensando que se refería a que en su sistema estaba la sangre de Michael después de haber bebido incontables veces de él y transmitirle de alguna forma parte de su virus lycan porque ella estaba segura que era eso lo que había matado al vampiro. ¿El virus lycan de Michael que había sido catalizado por la sangre de Corvinus?

Sorprendido ante tal admisión que no había sido provocada por él y que ella no había dado en un momento de lastima o debilidad la miró a los ojos, "¿Lo sabes?" le preguntó, erróneamente pensando en tal admisión como una romántica.

Por supuesto Selene solo había venido a caer en cuenta de sus palabras una vez que miró a Michael y lo vio sorprendido. Y ahora, después de haber literalmente metido las patas no se podía echar para atrás y lastimarlo, prefería continuar y declarar algo que ella nunca había dicho pero que ambos sabían, "Pertenecemos al otro, Michael…" era extraño como la culminación de estas palabras llegaban finalmente tras meses de negarse a aceptarlo en voz alta, y esa aceptación para ahora familiar para ella no ocasionó ninguna clase de nerviosismo decirla.

Recordando todos los momentos que habían vivido antes de este día no podía negar eso así lo quisiera. Así le pareciera que las palabras de Selene sonaban cursi. Pero sabía más que tomar sus palabras como una cursilería. Selene había crecido en un mundo diferente al de él, donde el romanticismo y las relaciones funcionaban de manera diferente, la conocía demasiado como para saber que sus palabras de cariño eran escasas y muy pocas veces se repetían…..Y lo que él encontraba cursi podía incluso ser normal para ella, en lo que la cuestión trataba. Con su mano dentro de la de ella hizo lo primero que se le ocurrió, la acercó a sus labios y le dejó un beso en los nudillos. En repetidas ocasiones ella lo había marcado a él, no como él la había marcado a ella –pues no la podía morder– pero de una u otra forma ambos habían creado un lazo, Michael no sabía cuando o donde, pero sabía que estaba ahí. "No puedo negarlo."

Selene le asintió y extrajo su mano, luego se acabó de abrir el cuello del traje mostrándole que la herida estaba mayormente cerrada, "Ves, estoy bien. Nada de qué preocuparse."

Michael estudió su piel por unos segundos, su cuello mayormente blanco manchado de rojo, "Tardó bastante en sanar…."

"La verdad no." Le dijo volviendo a cerrarse el traje, "La herida fue profunda." Nada como cuando él bebía de ella. "Vamos que te están esperando." Le dijo girándose inmediatamente. Un segundo después cuando escuchó el pulso de él acelerándose demasiado miró sobre su hombro y lo encontró haciendo lo que le había pedido no hiciera, tenía sus dedos en la boca y se estaba lamiendo la sangre de estos.

Cuando ella lo miró la pudo ver rodando sus ojos con desaprobación y Michael le rugió bajamente. Su sangre no podría lastimarlo. Y eso lo descubrieron inmediatamente. Tras un segundo se encontró caminando y dejándola atrás, a medio camino controlándose.

Fane escuchó los pasos que se acercaban, "Entonces, híbrido, ¿Cuál ha sido tu desci…." Las palabras se le quedaron en el aire, había empezado a hablar mientras se giraba pero una vez que lo vio con ojos negros y a medio transformar notó que jugar con él no sería algo inteligente por hacer en esos momentos. También, el híbrido tenía los labios untados de sangre. Sin evitarlo miró detrás de este queriéndose asegurar que Selene estuviera bien. Quien sabía lo que una bestia como él podía llegar a hacer al perder el control….Selene estaba loca al haberse metido con él.

"Harás lo que yo te diga que hagas….." le respondió notando su voz afónica, una parte de si apreciando el gesto de Fane por el bienestar de Selene, su otra parte tan solo girándole los ojos a Anna quien le miraba la boca y le sacudía la cabeza desaprobatoriamente, seguramente pensaba que se estaba dejando manipular de Selene, y que ella lo había comprado con sangre.

"¿Lo cual es?" Fue Anna quien le preguntó.

"Iré con los vampiros a cerciorarme de este humano."

"¿Así que harás lo que Fane quería hacer desde un principio?" Bernard, un lycan, le preguntó.

"¿Algún problema con eso?" le preguntó desafiándolo.

Bernard no era idiota, no le iba a responder que sí tenía un problema con eso, era obvio, miró hacia el corredor por el cual venía Selene caminando.

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De costado, temblando por el frío, en frente y alrededor de sí una pared corroída por el desgaste, el piso de piedra ayudando que la humedad se sintiera peor, la oscuridad no ayudando en nada a su estado de ánimo ni su insomnio. Su único entretenimiento era un rayo de luz que se filtraba por la abertura de una ventana a varios metros por encima de ella y que le dejaba saber más o menos que hora era. Una vez más Selene exhaló, deseando que su mente pudiera dejar de trabajar y finalmente sucumbiera al cansancio, pero llevaba horas deseando lo mismo y hasta ahora nada ocurría.

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A final de cuentas Michael hizo lo que quiso hacer, y obviamente varios integrantes del grupo no estuvieron de acuerdo pero les había tocado aguantarse. Habían dejado las instalaciones que atacaron menos de cuarenta minutos antes que amaneciera. Michael había decidido acceder ante Fane solo para saber con qué clase de gente estaban tratando, por supuesto, colocó sus condiciones y armó un numerito. Condiciones, Fane no se encontraría a solas con aquel humano poderoso. Y numerito, había quedado con Zacharias que este continuara aparentemente su camino hacia Budapest. La verdad, estaba escondido y vigilante en un perímetro seguro a no más de tres cuadras de ellos. Sin que los vampiros lo supieran. Sin que Selene lo supiera. Lycans con él solo quedaron cuatro, entre ellos Anna. El lugar que habían encontrado para pasar el día era deplorable pero era mejor eso que nada. O quedarse en un hotel lujoso como Fane había pedido. Quien sabía y qué tenía planeado él o su inescrupuloso benefactor.

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Una vez más Selene se giró sobre su espalda, pensativa y preocupada esta vez deseando que las horas pasaran más rápido. Un minuto después escuchó pasos por el corredor. No era extraño, los vampiros también se encontraban inquietos al tener que compartir un techo con compañía lycan y sin supervisión de mayor autoridad que Michael. Y fue Michael quien apareció en la oscuridad abriéndole lentamente la puerta de 'la habitación' que estaba usando. Antes de que volviera a ajustar la puerta caída pues esta ni siquiera chapa tenía vio su rostro cansado. Selene no dijo nada pero en la oscuridad más que verlo aproximar lo escuchó. Necesitaban hablar le había dicho y eso suponía venía a hacer. Sintió movimiento a su lado y pudo verlo sentándose. Las comodidades eran mínimas pero entre esas comodidades se encontraba una bolsa de dormir, bolsa de dormir que al principio se le olvidó tenía alrededor y que solo vino a recordar la tenía enclaustrada cuando escuchó un cierre ser bajado. Selene se corrió hacia a un lado, como quien le daba permiso a otra persona para meterse en la cama y pronto sintió un nuevo frío alrededor de su torso y piernas solo para ser ahuyentado por un cálido cuerpo prácticamente presionado totalmente contra ella. El espacio reducido no era el apto para dos personas.

La bolsa de dormir definitivamente proveía más calor que el ambiente a su alrededor. Decidió hablar antes de que ella lo fuera a interrumpir. "Hay tantas emociones en mí en estos momentos que no sé cuál es la primordial. Por un lado estoy decepcionado de ti y por el otro… que lo que hiciste lo hiciste por mí." Era un cobarde que nunca daría una orden de exterminio de la magnitud en que Selene, Titov y Anna lo habían hecho. Para estos últimos dos era cobardía…para Selene…era humanidad, humanidad que esperaba no lo hiciera menos a sus ojos, que esperaba era la palabra clave pues una vocecita en su cabeza le decía que ella tarde o temprano se daría cuenta cuan diferentes eran ambos y se alejaría. "Sé que por ti Anna y Titov esta guerra se ha reducido en décadas, sino siglos. Una parte de mi lo resiente….la otra lo agradece…mi moral queda en un punto vago."

Selene lo escuchó atentamente, toda su atención en sus palabras, la molestaba que le dijera que lo había decepcionado, la molestaba y entristecía a su vez. "No sé qué decir." Le admitió. "Y no me voy a disculpar por que no me arrepiento. Si tuviera que tomar la misma decisión lo haría de nuevo…Esto es la guerra."

Ella lo había hecho por él, era algo por lo que estar agradecido…..pero este obsequio era…..No podía dejar de sentirse como un niño malagradecido. Un inmaduro al que le pedían que creciera demasiado rápido. Una cosa es lo que se quiere y otra la que se debe hacer, recordaba a Selene diciéndole en más de una ocasión. Con Selene él la quería y ya la tenía, no quería alejarse pero su rencor no lo permitía. "No sé cómo hacer para que esta situación no se interponga entre nosotros." Y nada mas fue decir eso para sentir una mano fría que vino a parar a su cuello, dedos detrás de su oreja. En el temblor leve de la mano Michael sabía que Selene estaba dubitativa de darle esa caricia.

"Eso es lo último que quiero." Le admitió, en el mejor de los casos nada de esto debía de estarles afectando. Ella debía de estar feliz de que él hubiera vuelto a la vida y él contento de seguir con vida. En vez de eso ella se encontraba molesta e indecisa ante la actitud distante que Michael había tomado. Actitud que no podía siquiera cuestionar, estaba en todo su derecho. Dudándolo y con trepidación lentamente llevó su cara a la de él y poso sus labios contra los suyos.

No se habían besado en días, era insólito y por más que quisiera entregarse completamente a esa caricia no podía. Tras dos segundos se separó y aún con la poca luz en el hueco en el que estaban pudo ver que la incomodó por su aparente rechazo. Chistoso. ¿Cuántas veces no lo había ella rechazado a él en su cabaña e incluso en las instalaciones de Corvinus? El pulgar que lo estaba acariciando se detuvo, "¿Cómo te está yendo con las memorias de Corvinus?" le preguntó llevando su brazo alrededor de ella y colocándolo en su espalda. Sí, podía estar desilusionado pero eso no quería decir que ya no la quisiera o necesitara en su vida. Que no le importara. "Hace unas horas fue que vine a recordar el numerito que estas hicieron de ti la primera vez que bebiste de él."

Selene le mantuvo la mirada y luego de estudiarlo por un momento contestó, "No fue tan mal como la primera vez." Mintió. Esta vez tenía mayor número de memorias y como cosa rara había notado que emociones se estaban transmitiendo cuando tenía una de estas. Pero para ahora las memorias eran casi inexistentes.

Michael sabía cuando le ocultaba algo, "No debiste venir en esta misión o estar en ninguna otra. No hasta estar segura que esas memorias no te desconcentrarán en una batalla."

"Estoy segura que esas memorias no me desconcentrarán en una batalla." Le respondió, notando una vez más su preocupación sincera debajo del enojo, o como él lo había puesto; decepción. "En cuanto lleguemos a Budapest no pienso volver a las instalaciones inmediatamente, voy a ir a buscar a la genetista." Le informó.

Michael le asintió, eso mismo le había dicho cuando vencieron a Marcus, y decidió utilizar las mismas palabras que le dio en esa oportunidad, "Iremos juntos."

Se había esperado eso, "Quiero privacidad, Michael y francamente de aquí en adelante eso no es lo que tendrás." De aquí en adelante tendría dos guardaespaldas a su lado, cuidándolo de cualquier represalia. No desamparándolo, siendo su sombra….

Sabía a qué se refería, "Deja eso en mis manos. A no ser que en verdad no me quieras presente."

Lo vio buscar dudas donde no las había, "Te quiero conmigo, Michael, pero tienes que recordar tu posición en el coven. No puedes perd–"

Decidió interrumpirla, ¿Cuántas veces no habían hablado sobre la prioridad que él tenía en ella? "Entonces está decidido. Iremos juntos. Quien quita y un poco de aire libre y privacidad quita esta nube gris de sobre nuestras cabezas."

"Tu eres la nube gris." Le dijo de frente, y continuó prontamente, "No que esté diciendo que no estés en tu derecho de serlo."

Los últimos meses se sentían como años, tanto que por primera vez Michael vino a caer en cuenta que esta era una de las primeras peleas que tenía en su relación con Selene. Estuvo la del embarazo, pero eso realmente no fue una pelea, tan solo fue la indecisión e incertidumbre, "En verdad estás dolida por que estoy enojado, ¿cierto?"

Molestia la recorrió, "No entiendo el tono de autosatisfacción."

"Tu dolida porque estemos discutiendo. No me lo esperaba ni en un millón de años."

"No me gusta a donde esta conversación se está dirigiendo." Sabía muy bien en que terminarían si empezaban a echarse una que otra cosa en cara.

Bien, Michael decidió cambiar el tema, "Hablé con mi familia hace unos días." Le comunicó, un grupo de lycans los habían estado cuidando desde que los Cleaners fueron revelados de sus puestos. "Finalmente accedieron a cambiar sus identidades y comenzar nuevas vidas anónimas. Borrar todo trazo que los pueda conducir a mí."

Selene le asintió, "¿Cómo te sientes en cuanto a eso?"

"Es por el bien de las cosas. A final de cuentas estarán mejor así." La vio frunciendo el ceño.

"¿No tendrás la necesidad de comunicarte con ellos en un futuro?"

Volvió a exhalar cansado. "No por ahora." Por supuesto, en silencio él y su familia habían dejado las puertas abiertas para futuras comunicaciones. Tras unos segundos sintió a Selene moviéndose. "¿Estás incomoda? ¿Quieres que me marche?"

"No." Le dijo hablando más pronto de lo que le gustaba admitirlo, "Es solo que–" se interrumpió cuando lo vio saliéndose de la bolsa de dormir y luego quitándose el pesado abrigo que traía. Entendiendo ella hizo lo mismo, el frío inmediatamente calándole los huesos. El debía de estar peor, ella tenía más tolerancia a las bajas temperaturas. Michael cogió el abrigo de ella y la vio de nuevo acomodándose dentro de la bolsa, ahora el espacio siendo mayor al no tener los pesados y anchos abrigos. Ella se acostó y él la siguió, luego antes de encerrarse por completo dentro de la bolsa colocó los dos abrigos de ambos sobre ellos y sobre la chuspa de dormir, impidiendo así que mas temperatura los dejara. En cuanto estuvo todo listo se aproximó a ella y sin palabras ambos amoldaron su cuerpo al del otro, acostados de lado y abrazándose inmediatamente. Selene buscó los labios de Michael de nuevo y esta vez él los recibió.

Michael colocó su mano en la espalda de ella y Selene pareció pensar que eso era un buen indicio porque la sintió colocando sus brazos alrededor de él mientras eliminaba totalmente el espacio entre ellos y profundizaba el beso. Pronto Michael olvidó el enojo y lo único que podía hacer por el momento era devolverle sus caricias. Caricias suaves pero prolongadas que no subieron mucho de intensidad pues no estaban solos en el lugar. Probablemente cualquiera que pasara por fuera de dicha habitación podía escuchar la respiración pesada de ambos o la humedad de sus besos. "Desde…..antes de William y Marcus no he estado durmiendo bien." Michael le admitió minutos después de haberse separado para tomar aire. Iba a decir desde el aborto pero no lo hizo tan solo para no recordárselo a Selene.

"Yo tampoco." Se remojó los labios, "Y es entendible. Las circunstancias tan solo empeoraron."

Michael respiró profundo y exhaló cerrando los ojos, para nada extrañado de sentirse calmándose solo por estar con ella. Para cuando se despertó de nuevo lo hizo sintiendo un gran frio en su pecho y se dio cuenta que en algún momento se había girado para acomodarse sobre su costado y aire frio se estaba filtrando por la abertura de la cremallera. Inmediatamente se volvió a encerrar y cuando acomodó sus brazos se dio cuenta que Selene lo estaba abrazando desde atrás, y por el pulso y respiración pausados también notó que ella se había quedado dormida. Sin evitarlo se giró sobre su espalda, Selene inmediatamente acomodándose mejor contra él, ¿Era su resolución tan débil que se dejaría comprar por un par de palabras, besos y caricias? Por otro lado, ¿de qué le servía continuar enojado, hacerse el indignado? Ella era Selene. Confiaba en Selene no importaba qué. Era prácticamente lo único que tenía en este mundo, aunque eso no fuera realmente cierto, otros lo apoyaban, lo aconsejaban, querían que triunfara….Todo el mundo tenía un plan escondido. Selene había tenido el suyo pero era por él. Todo entre ellos dos giraba alrededor del otro…así que qué más daba querer y pensar negarse a cosas que a la hora de la verdad no se negaría. Selene lo tenía alrededor de su dedo meñique, así como era de certero que él la tenía alrededor del suyo. No había punto.

Selene abrió sus ojos, al principio no recordando donde se encontraba pero rápidamente su mente se aclaró completamente. El rayo de luz que antes había sido su entretenimiento ya no era visible, lo que le indicaba que él sol ya se encontraba en la dirección contraria. Era después del medio día. Levantó su brazo para buscar su reloj pero en vez de lograrlo completamente escuchó una voz, 'Cuatro de la tarde.' Michael le dijo. "¿No has descansado?" le preguntó, pues si algo recordaba con certeza era que él se había quedado dormido primero que ella.

"Sí." Le dijo estirando los músculos de su cuerpo. Se sentía descansado aunque no fuera totalmente. "¿Tu?" Selene le asintió y los próximos minutos los pasaron callados y despiertos. Cómodos. Claro está, hasta que ella decidió interrumpir el momento.

Selene apoyó su cabeza sobre su mano para así poder mirarlo, Michael le mantuvo la mirada sin detener el suave roce en su brazo y entre sus omoplatos, "¿Cómo van las cosas con Anna?" decidió preguntarle recordándolos discutiendo afuera de las instalaciones.

Michael exhaló, deteniendo sus caricias, "Complicadas. Ella tiene un punto de vista, yo otro." Le sonrió burlonamente a Selene, "Y no hay nada entre nosotros que nos obligue a considerar más detalladamente el punto del otro." O tolerarlo. Esa era la diferencia con Selene. Ellos tenían una relación y así ambos lo negaran esta jugaba un papel importante en cuanto a las decisiones que ambos tomaban.

"Nuestra relación, ahora más que nunca empezará a crear problemas con tu posición de líder." Le dijo preparando el terreno.

"Creo que eso será uno de los menores problemas." Exhaló, "Uno de los lycans me sugirió que nos diéramos un tiempo para ver como salían las cosas."

"¿Qué es eso?" Selene le preguntó no estando al tanto de lo que eso significaba. Seguramente un término moderno para sugerirle que se separaran. Cosa que no creía él se hubiera tomado en serio, después de todo estaba aquí con ella.

"Que nos separemos por unos meses para ver como eso se refleja en mi imagen." Le contestó notando que no parecía para nada indignada.

"No quiero eso." Le dijo inmediatamente al su duda quedar solucionada. También lo dijo rápido, por si él se estaba planeando que sería una buena idea.

"Lo sé. Ni yo tampoco. Tan solo quería advertirte por si algún lycan se te acerca con ese tipo de sugerencias no vayas a….dejar ir tus emociones."

Selene le exhaló, "Un lycan no me pediría eso," porque sería pedir, un favor, las relaciones entre las razas no estaba como para eso, "aunque más de uno me ha dado a entender que creen que mi embarazo era de Česlav." Por supuesto para ahora los inmortales de más alto rango sabían que ella había estado embarazada, y para ahora todos tenían sus opiniones. Una en común parecía ser no dejar saber a nadie más que lo había estado. Esconderlo. No divulgarlo.

"No les prestes atención." Muy bien sabía lo que sucedería si lo hacía.

"No planeaba hacerlo." Decidió cambiar el tema para que no fuera a dejar esta nueva conversación relegada a tan solo el momento en que pudiera recordarla, como ya había ocurrido, "Hay algo de lo que he querido hablarte desde hace un tiempo pero lo había olvidado."

Michael inmediatamente supo que ese algo tenía que ver con la guerra, "No ahora, Selene." Le dijo quejándose. Este era un momento para alejarse y olvidarse de todo y ella no parecía siquiera notarlo. "No dañes este momento."

Selene no le prestó atención, después de todo no era algo que lo debía preocupar, "Es algo simple."

Eso no se lo creía, "¿Qué?"

"En mi so–….Entre los vampiros hay ciertas reglas a seguir y no sé si Anna o los lycans estén al tanto de eso."

"Algo simple, ¿no?" Lo que ella quería hablar no era algo simple en su libro. "¿A dónde vas con esto?"

Ante la aparente molestia de Michael Selene decidió ir al punto, "Cuando hay dos traficantes de muerte que tienen una relación verdadera a ambos se les da una prioridad en cuanto a tomar decisiones cuando la vida del otro está en peligro."

Eso llamó la atención de Michael, "¿De dónde viene eso?"

Ella sabía lo que le estaba preguntando, "Cuando te secuestraron Anna al principio no quiso escuchar mi decisión de no llevarte inmediatamente a las instalaciones. Casi y le tuve que rogar. Y en la misión de hoy quiso desautorizar mi pedido de ponerte a salvo. Ella es una lycan de alto rango al mando de tus cosas," Selene se detuvo por un segundo de nuevo viendo como diría lo siguiente, luego continuó, "pero yo soy tu pareja. Cuando estés en peligro y no puedas tomar una decisión en cuanto a tu vida es mi decisión la que se tiene que tener en cuenta, no la de ella o la de cualquier otro lycan."

Decir que estaba más que sorprendido era decir demasiado. "Yo…no tengo problema con eso, Selene." Eso lo debía de saber, ella incluso había cargado con su cuerpo aparentemente sin vida, no había duda que Selene nunca tomaría una decisión que creyera inapropiada en cuanto a él, "Pero muy bien sabes que puedo irle a hablar a Anna y a los otros sobre esto pero nada dicta que llegado el momento ellos te escuchen."

Eso era verdad. Aún así… "Con tu nueva posición como líder tus decisiones tienen que ser escuchadas no importa qué."

Ahí si le convenía ser el líder, pensó con ironía, "¿Yo tendré ese mismo derecho sobre tu vida?" después de todo por delante de él había una lista de guerreros que sabrían más que hacer que él llegado el momento. Titov, Fane, y así le disgustara pensarlo, Česlav.

"…Si lo quieres." Después de todo era colocarle algo más sobre los hombros, aunque si él pensaba como ella sería hasta apacible saber que su decisión tenía que ser escuchada. Ahora que él tomara la decisión equivocada era otra cosa.

Michael se quedó mirándola, "La verdad no sé….Me mataría tomar la decisión equivocada." Le admitió, "Y además en tu bando hay personas más adecuadas para protegerte que yo."

Selene lo entendía y se lo hizo saber con una inclinación de la cabeza. Luego la sorprendió con su frase siguiente.

No había sido su intención que el significado de esa última frase lo golpeará con fuerza y desazón, "Ni siquiera pude protegerte de Marcus. Te prometí que daría mi vida por ti y morí en los primeros dos minutos…..Vaya protector." La había dejado en el momento en que más vulnerable había estado, sola y con el Mayor queriendo sus memorias y el dije.

Selene bajó la mirada por un segundo, "No estabas muerto, Michael. Regresaste y eso es lo que importa. Lo que más me importa." Se aclaró la garganta, sintiendo un nudo que se quería formar en esta, y de paso hizo sus sentimientos a un lado, "Además yo también prometí protegerte con mi vida y fallé…"

Michael le dio una sonrisa de empatía, había algo en su mente pero no quería preguntárselo todavía, estando las cosas como estaban sospechaba que la incomodaría. "La próxima vez lucharemos más fuerte." Porque habría una próxima vez, de eso no cabía duda.

"Lo prometo." él ni siquiera tenía que decirlo.

Esta vez su sonrisa fue más genuina, y fue él quien esta vez buscó su boca por unos instantes. Ella daría su vida por él y él daría su vida por ella, una mayor conexión entre ellos no podría haber.

Selene se remojó los labios cuando el beso se terminó, "….Sinceramente preferiría tomar la decisión equivocada por mi propia cuenta que saber que alguien más lo hizo. Mataría a esa persona." Cuando Michael la besó en la cabeza pudo sentir su sonrisa contra su piel y al buscar sus ojos lo vio con la misma mirada que le daba a entender que él sabía algo que ella no. "¿Qué?"

"Que sé que los matarías." Le mintió. Este era el momento en que no sabía si algo en su mente era un recuerdo mal vivido o tan solo un invento, un sueño. En su mente tenía la voz de Selene, llorando por él y por supuesto eso lo cambió todo. Desde el momento que esa 'idea' había aparecido en su mente todo su enojo para con ella había disminuido casi totalmente, su simpatía aumentó en un doscientos por ciento y su amor….su amor…..lo hizo sentir tan culpable… '…..Te amé. Perdí mi cabeza por ti. Perdí tanto por ti…..perdí mi corazón.' Hacía varios días había escuchado esas palabras con un tono afectado, entrecortado por el llanto…. ¿Podía eso ser un sueño? O como su instinto se lo decía ella lo había dicho al creerlo muerto. "De todas formas a final de cuentas mataste a Marcus por vengarte….por mí." Selene no le asintió, ni hizo ninguna señal que le dejara saber que sus palabras eran ciertas.

"He venido a darme cuenta que no me gusta cuando eres distante."

A veces ese pensamiento que tenía de que Selene sufría de algún problema arraigado con la parte del cerebro que se encarga del desarrollo social parecía encontrar validez, "De lo que tú te vienes a dar cuenta ahora yo lo hice hace meses en tu cabaña." Respiró profundamente, "No puedo creer que no hace ni siquiera un año que nos conocemos."

Un largo silencio prosiguió, los minutos pasaron mientras ambos se daban cuenta que estaban tratando de enmendar las cosas entre ellos. En la experiencia de la vida era mejor hablar primero que meterse de una al momento y dejarse llevar por el acercamiento físico para después venirse a dar cuenta que todo fue falso y los problemas continuaban ahí.

Michael decidió acabar el silencio tras casi un cuarto de hora, "He tenido esta idea en mi mente por días y primero quería preguntártelo a ti que ir a meter las de andar con los vampiros." Ella le asintió así que continuó, "Las construcciones que los vampiros estaban terminando en los Cárpatos, una vez dijiste que contaban con lo último en tecnología, que incluso podía repeler cohetes o misiles por unos minutos…..suficiente tiempo para escapar. Me estaba preguntando –y sé que mi idea repulsará enormemente a los vampiros– si tal vez podríamos tomar ese lugar como nuestras instalaciones principales. Lugar más seguro no hay."

Selene lo dejó terminar para contestarle, "Ningún lycan puede entrar al lugar." Los vampiros no habían escondido la existencia de esas instalaciones una vez que el tratado de paz se había firmado. Pero al mismo tiempo habían hablado poco de la seguridad del lugar. Prosiguió a explicarse al ver a Michael subiéndole las cejas, "Los avances en tecnología y genética de las Empresas Ziodex van más allá de mi comprensión. El lugar cuenta con un programa de reconocimiento viral…puede intuir si una persona en los alrededores o adentro es vampira, humana o lycan. Desde el mismo momento que el lugar se empezó a construir hace dos años se implementó dicha 'arma' por así decirlo. Es imposible de desactivar y si un lycan coloca un pie dentro del perímetro no tendrá siquiera tiempo de pensar en su final."

"¿Qué…..?" preguntó en verdad sorprendido, lo que acababa de escuchar sonaba mas a algo perteneciente a una novela de ciencia ficción que a la vida real. Claro, para ahora su vida real era una historia de ciencia ficción pero aún así….

Selene le asintió reiterándole todo lo que le acababa de decir, "Dicho programa es imposible de desactivar." Por supuesto ella ya había pensado en dicho lugar para sustituir las instalaciones de Corvinus, pero aparentemente no sería algo más que al lugar al que irían los vampiros de más alto rango y poder económico a esconderse mientras la guerra se libraba a kilómetros de distancia. "Dudo que siquiera tú seas infalible…..y ahora me cuestiono si siquiera yo podría ingresar."

"Si ustedes tienen esa tecnología, ¿qué les impedía que los traficantes de muerte salieran con ella cuando iban a cazar?"

"Sencillo, la portabilidad. Hasta lo último que supe los dispositivos no habían podido ser minimizados."

Lo que traía otra cosa a la mente, "¿Cuales son las posibilidades de que los vampiros que están contra nosotros adquieran esa tecnología?"

"No son imposibles." Le contestó siéndole sincera, "Sería difícil dado que nosotros nos quedamos con las Empresas Ziodex…..pero cosas más raras se han visto. Además todo tiene un precio."

Michael le asintió dubitativamente, "No le he dicho nada a Titov, pero asumo que él ha colocado gente en los Cárpatos para proteger las instalaciones, ¿verdad?"

"Sí. Hablamos de eso cuando….." dejó en el aire lo que iba a decir, después de unos segundos de duda decidió proseguir, se remojó los labios, "cuando decidimos matar a todos aquellos que se opusieran a ti."

Michael le asintió, "Bien," le contestó viendo que tener a Selene como segunda al mando de los vampiros daba más recompensa que ir a preguntarle a Titov. "¿Y hablando de matar, de casualidad no sabes cómo terminó Herbert ajusticiado cuando no había sido afectado por el virus de William?"

Definitivamente no quería hablar de eso cuando se estaban empezando a llevar bien de nuevo, "No lo quieres saber, Michael."

"¿Fuiste tú?" Anna quería llegar hasta el fondo del asunto, obviamente ahora no podía irle a contar lo que había sucedido. De nuevo apuntaría a Selene con acusaciones…..aunque esta vez merecidas.

"Yo…." Quiso pensar en algo por decir pero la verdad no era prudente, mentirle nuevamente tampoco.

"¿Qué pasa?" le preguntó al verla titubeando, eso en verdad era una mala señal. Algo que él no se esperaría.

Sabía muy bien que él no la echaría de cabeza si le revelaba que había matado a Hebert, pero sí sabía que posiblemente una nueva pelea entre ellos se daría al darse cuenta que sus recelos de contarle tenían todo que ver con que quería proteger a Česlav. "Le di el tiro de gracia." ¿Pero si le mentía no se daría cuenta después cuando tuvieran un acercamiento íntimo y recibiera sus memorias al beber de ella?

La vio que fue a hablar pero la interrumpió, "Está bien, Selene. Bien sabes que no le diré a nadie." ¿Ese era el problema? ¿Estaba ella dudando de su lealtad? "Bien sabes que yo mismo estuve a un paso de matarlo. Y si mientras estábamos en la prisión de William él hizo algo para amenazarte estabas en todo tu derecho."

Se empezó a sentir culpable al verlo sacando disculpas. Disculpas que en el fondo eran hipócritas, la protegía porque era alguien cercano a su corazón cuando donde hubiera sido cualquier otro vampiro no dudaría en hacerlo pagar por sus errores. "No es eso. Le di el tiro de gracia para sacarlo de su miseria….Después de que Česlav le disparara repetidamente." Inmediatamente lo sintió echándose para atrás un tanto. "Michael, Herbert hizo algo que no debió y–"

"¿Qué hizo?" le preguntó inmediatamente al verla sacar la cara por Česlav. Esto ya era demasiado, Selene había pedido por la vida de él y lo sabía porque el mismo Titov se lo había contado cuando se sorprendió de verlo en las instalaciones vivito y coleando.

"Terminó con la vida de León. Y no era quien para hacerlo. León me lo estaba pidiendo a mí. Y el bastardo tan solo–"

"León estaba moribundo."

"Pero eso no le daba ningún derecho al lycan de–"

"¿Y si le daba derecho a Česlav de sacar su arma y matar a Herbert?" La respuesta de Selene fue silencio total al menos por casi un minuto.

"Lo hecho, hecho está, Michael." Le respondió con molestia. No queriendo enfrascarse en otra discusión aunque sospechaba que ya era muy tarde.

Selene besándose y dejándose morder por Česlav, 'Quiero estar con él, no contigo.' 'Česlav se interesó en mi por mi humanidad aún presente. Supongo que ahora soy como él y tu eres más como yo.' 'No estuve sola...' Selene le había dicho cuando le preguntó si Česlav había estado ahí para ella cuando su aborto. Y después, después estaba lo que otros le decían de la relación de Česlav con Selene, 'Como que pasa mucho tiempo con el vampiro, ¿no lo crees?' 'Hay alguna posibilidad de que ese embarazo no sea tuyo?' 'Estaban abrazados cuando los encontré.' 'Selene pidió por la vida de Česlav…Ella puede estar contigo híbrido, pero su relación con Česlav dejó remanentes que serán difíciles de borrar. Te lo digo solo por si ella no te lo ha dicho.' Esto último había provenido de Titov al informarle que así como él había pedido por la vida de Elise Selene había pedido por la de su antiguo amor. "Česlav siempre le ha sido leal al coven, ¿Cómo sabemos que no es un infiltrado y que no les está pasando información a mis enemigos?"

¿En este momento le iba a dar por hacerle una escena de celos? "Así como confío en ti, confió en él."

"Selene estas siendo….." estúpida, iba a decir pero se detuvo, ella con una mirada lo incitó a que continuara pero muy bien sabía que no debía, "Estás dejando que los sentimientos que obviamente aún tienes por él te cieguen."

"Y tu tan solo quieres buscarme pelea." Se sentó, exhalando, la bolsa de dormir enrollándose hasta su cintura, "Será mejor que te marches si eso evita que esta conversación prosiga. Pelear contigo por una razón válida es una cosa…¿pero por Česlav? Eso ya es una tontería."

Una de las muchas cosas que había aprendido de ella era su forma de comportarse cuando discutían románticamente y por la guerra. Por la guerra le gritaría, le trataría de abrir los ojos, lo miraría con ojos azules mientras febrilmente trataba de imponer su voluntad. Por una discusión romántica muy pocas veces le levantaría la voz, estaría molesta pero se mostraría calmada y hasta le daría opciones para no continuar discutiendo, como en ese momento. Era una pasividad agresiva que a veces lo hacía pensar que la apasionaba más su lado guerrero que cualquier otro aspecto de su vida. Michael abrió el cierre de la bolsa de dormir y se salió de esta, "Como siempre tratando de evadir un enfrentamiento sobre tus sentimientos, ¿verdad?" le preguntó empezando a colocarse su abrigo. De repente sintió una mano que lo cogió de la muñeca y se giró a mirarla.

"Eres tú quien tiene un problema en este momento, no yo. Así que no voltees todo esto. Siempre te he sido sincera en cuanto a Česlav. Nunca te he dicho que no quedaban en mi sentimientos por él. Así como te he reconocido por los últimos meses que quiero estar contigo…" Selene lo fijó con la mirada y lo soltó, "No sé porque estás haciendo esto….Si lo que quieres es desquitar tu frustración con alguien bien sabes que conmigo no es lo más prudente por hacerlo." Un momento prácticamente le decía que la necesitaba y al segundo le buscaba pelea. "No lo deseo pero si las cosas van a empezar a funcionar así entre nosotros entonces eso de separarnos por un tiempo es lo que deberíamos de hacer para que coloques las cosas en perspectiva."

Inmediatamente Michael le fue a responder pero alguien tocó a la puerta mal puesta que se vino al piso. Se giró a mirar y ahí se encontraba Fane de pie.

"Tortolitos, es hora de alistarnos para nuestra reunión." Les dijo, prontamente marchándose.

Michael esperó unos segundos a que Fane desapareciera, así probablemente los hubiera escuchado hablando mientras se acercaba, "Un tiempo es lo último en mi mente, Selene." Eso había sido darle una idea descabellada… "Yo solo…."

Selene le asintió colocándose en pie, molesta por su forma inmadura de actuar, "Vamos, no puedes llegar tarde."

"No nos vamos a tomar un tiempo." Le dijo tomándola del brazo y deteniéndola, con tal tono de voz que su afirmación pareció más una orden, y ella pareció pensar lo mismo porque le levantó una ceja mientras lo encaraba.

"Yo no quiero–" se detuvo en cuanto sintió que alguien se aproximaba por el corredor, al parecer Michael también sintió lo mismo porque la soltó un segundo después. Ella dejó la habitación.

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"¿Hora de colocarse en camino?" Anna le preguntó a Fane cuando lo vio entrando en la habitación en que ella estaba con otros dos lycans.

"De hecho no." Le contestó, sabiendo que estaba por ocasionar un problema. "Él viene para acá. No demora en llegar."

"¿Qué? Le dijiste a Michael que –"

"Sé lo que le dije al híbrido pero nuestro amigo me llamó hace media hora. Necesita nuestra colaboración urgentemente."

"Y–"

Selene quien había escuchado la conversación en el pasillo interrumpió a Anna, "Ese no fue el trato, Fane." Le dijo, Michael caminando detrás de ella.

"Vamos, que no hay nada de qué preocuparse," se dirigió a Selene, detrás de ella el híbrido fijándolo con una mirada que no lo intimidó para nada. "Este lugar no es de importancia. No nos puede venir a buscar después para otro favor porque simplemente estamos de paso. Somos inmortales, podremos con un grupo de humanos si lo que quiere es atacarnos. El híbrido se ha hecho cargo de eso al dejar sus centinelas afuera y escondidos."

Michael le rugió por lo bajo, creyó que los vampiros no descubrirían que algunos lycans se habían quedado a cuidarlos. "¿Qué es lo que desea ese tipo?" le preguntó de frente.

Justo en ese momento el teléfono de Fane sonó, "Vamos a averiguarlo." Les dijo dejando la sala.

Michael se quedó mirando a Anna y a Selene, "Probablemente algo sin ética."

"Y correspondiente solo al mundo humano." Selene añadió.

"No vamos a hacer nada que no nos agrade." Anna le repitió a Michael algo que le había dicho horas atrás.

Fane tras saludar a su benefactor con un estrechón de manos lo hizo seguir y lo guió por la casa a punto de caer. "Espero que esta vez tu pedido no sea tan…singular como el de la última vez."

"No lo es. Pero al mismo tiempo es algo a lo que solo puedo acudir a gente como ustedes para que lo traten." Le contestó con acento ruso.

"Para ahora no eres joven, ¿qué problemas puede tener un viejo decrepito como tú para necesitar nuestra ayuda?"

"¿Con quién tengo que tratar directamente el tema?" le preguntó yendo al punto, Fane podía tener toda la experiencia que quisiera pero solo era un peón.

Le sonrió con malicia, "Tan solo te advierto, este nuevo jefe no es de mente abierta como mi último. Si lo que deseas no le agrada lo más probable es que te mande a comer mierda."

Eso no le gustó para nada, un trato era un trato, "¿Incluso después de que le brindé mi ayuda anoche?"

"Ya veremos."

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Michael no correspondió el saludo que el anciano quiso darle y lo dejó con la mano estirada. Este hizo como si nada y tan solo se giró hacia Selene y le sonrió.

"Si tan solo tuviera seis décadas menos." Le dijo a la vampira que continuaba tan hermosa como siempre. Por supuesto esta vez no lo decía con las mismas ganas que lo había dicho en su juventud.

"Vaya al punto." Michael le dijo al hombre.

Le asintió al nuevo líder, los inmortales de todas maneras nunca habían sido del tipo que mostraban paciencia así tuvieran toda la eternidad. "Tengo un nieto ahora." Le dijo al hombre sacando de su portafolio unas fotos, "Sus padres aspiran a una carrera política en su futuro pero el muchacho no está hecho para recorrer todo el camino. Hace unos años se enlistó en el ejército tan solo para escalar unos peldaños."

"Supongo que el camino no ha sido tan fácil de recorrer." Le respondió con ironía.

Miró al inmortal, no se veía como gran cosa, americano por su acento, su forma de expresarse le indicó que era joven, inexperto, a diferencia de Fane y la vampira que juzgaban a todo el mundo por encima del hombro y que lo hacían porque conocían de la vida este hombre tan solo parecía juzgarlo desde un pedestal. Lo miró de pies a cabeza, "¿Y que puede saber usted de lo difícil que es prestar el servicio militar?" le preguntó, "Apuesto que nunca ha luchado por los ideales de su patria. No sabe del honor–"

"Ahórreselo." Michael lo interrumpió, en un inicio sorprendiéndose de que el hombre pudiera darse cuenta de eso con tan solo mirarlo. Suponía que era lo mismo con los inmortales. Era un hombre de guerra, estos se reconocían entre ellos no importaba el entorno y hasta hacía casi un año Michael había vivido en una burbuja donde se saben las cosas malas que pasan a su alrededor pero que prontamente se olvidan continuando con la vida.

"Lo han enviado a luchar una guerra que poco tiene que ver con nuestro país. He utilizado todas mis influencias pero no he logrado que lo devuelvan a casa. Una amenaza les llegó a sus padres hace unas semanas. La única razón por la que continúa con vida es porque no sale del campamento."

"Y quiere que cambiemos eso." Fane añadió.

"Sí." Con un pañuelo se secó el sudor, podían estar en pleno invierno ruso pero el temor que le daba estar rodeado de inmortales estaba presente. "Mañana saldrá en una misión, esa misión no puede avanzar mucho. Ustedes atacarán a cuatro kilómetros del campamento. Le dispararán en el hombro y la rodilla."

"Heridas de guerra que no le permitirán continuar con la carrera militar humana." Michael intercedió al ver como el hombre dejaba de pedir y empezaba a ordenar.

"Podrá regresar a casa donde contará con toda la seguridad."

"Y donde continuará su carrera política, esta vez como héroe." Anna dijo con desaprobación.

"Me deben un favor." El hombre les recordó, "Si no fuera por mí las cosas no les hubiera salido tan fácil como lo fueron."

"Los vampiros no somos partidarios de deber favores. Y este parece ser uno fácil." Fane miró al híbrido, "Tenemos que aprovechar que es algo sencillo."

Eso era verdad, podía llegar a ser algo peor, el hombre no les estaba pidiendo que quitaran del medio a algún humano. "Fane, encárgate de esto." Le dijo al vampiro, "Llévate tres hombres contigo. El resto volveremos a Hungría." Fane y el hombre le asintieron.

"El jet los está esperando en el mismo lugar donde los dejaron." El hombre le dijo a Michael.

Michael le asintió a punto de salir.

"¿Irás con Fane?" el hombre le preguntó prontamente a Selene, "El grupo original hizo tan buen trabajo que quiero estar más seguro que el resultado será el mismo que el de la última vez. Un éxito."

Michael sutilmente dirigió su mirada hacia Selene quien tan solo miró pensativa al hombre. Mientras dejaba la sala miró a Anna y le asintió para que lo acompañara. Esto era asunto de vampiros.

"No lo creo." Le contestó al hombre. "Tengo cosas más importantes por hacer." Los problemas de este hombre estaban por debajo de su rango, la última vez lo había ayudado porque la misma Amelia se lo había ordenado.

"Mis problemas son más insignificantes que los de la última vez." Le contestó a la mujer que obviamente continuaba teniendo un problema de actitud. "¿No quieres ir porque esta vez las razones son menos mezquinas que antes?"

"Te has ablandado, viejo." Fane le dijo al hombre.

"Cosas que pasan con la edad." Le respondió. Cuando se giró de nuevo hacia la vampira descubrió que esta ya había dejado la sala.

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"¿No vas a ir con ellos?" Michael le preguntó a Selene en cuanto la vio aparecer y tan solo apoyarse contra una pared en espera de que los otros inmortales regresaran.

"No hay razón para acompañarlos. Estoy segura que Fane sólo puede conseguir lo que el viejo quiere."

Eso él también lo asumía, miró hacia Ana quien de repente se acercaba a ellos.

"Noticias nuevas de Titov. Le ha llegado información de un grupo de lycans….." De inmediato vio a Selene mejorando su postura, parándose más derecha, a Michael por el otro lado su rostro se le oscureció. "No tienes que ir en todas las misiones." Anna le dijo cuando lo vio preguntándose a sí mismo que haría. Aunque asumía que su rostro oscureciéndose se debía más a las muertes que se echaría sobre sus hombros indirectamente que a ir a participar activamente en dicha misión.

"Ella tiene razón." Selene esta vez estaba de acuerdo con la lycan.

"Lo sé…." Tras unos segundos de notarse pensativo volvió en sí, "¿Cuales son las condiciones de esta nueva misión?"

"Uno de los lycans que atraparon anoche dejó saber de un grupo que ha estado escondido a las afueras de un pequeño pueblo italiano. Hasta el momento no se sabe si son partidarios o no a la causa del híbrido. Ni siquiera se sabe si están al tanto de todo el asunto de Marcus."

Michael se quedó mirándolas, esperando que a cualquier segundo alguna de las dos dijera lo que estaba en su propia mente, al no hacerlo decidió hacerlo él, "Una razón para yo no ir entonces. Esta claramente puede ser una trampa." Por supuesto esta última afirmación en su cabeza sonaba como una pregunta que a último momento decidió no hacer y cambiarle el tono de cuestionamiento a seguridad.

Selene le asintió, "¿Van a ir vampiros?" preguntó entrando en su modo estratega. Anna se encogió de hombros y miró hacia Michael, dejando todo en manos del líder.

No tuvo que pensarlo demasiado, "Sí." Y al decirlo vio que a ambas mujeres su decisión pareció no agradarles así que se apresuró antes de que lo interrumpieran, "Sé que en este caso en particular no es prudente tener vampiros presentes. Así que un grupo de lycans partirá primero y tratará de entablar alguna clase de comunicación….Si las cosas no salen lo mejor posible serán apoyados inmediatamente por otro grupo de ambas razas….Quedamos que nada se haría sin la participación de ambas razas unidas. No importa qué."

Selene miró a Michael y a Anna, suponía que nada mas era volver a las instalaciones principales para que a Michael lo tuvieran de reunión en reunión, "Quiero participar."

"Bien." Anna le contestó de inmediato a lo cual Michael pareció incomodarle. Aún así no la cuestionó al menos no delante de ella. "Titov requirió tu presencia o la de otro vampiro de alto rango. Él no va a estar presente en la misión y Fane…Fane está ocupado, aunque para ahora no sé si en verdad está o no con nosotros."

"Que cuestione a Michael no quiere decir que no esté con nosotros." Selene le contestó malhumorada a la lycan.

Anna ignoró a Selene, "¿Me hago cargo de las preparaciones?" le preguntó a Michael quien le asintió.

Vio a Anna marchándose prontamente, sabía que en unos minutos se le volvería a acercar con mas noticias, "Ni siquiera hemos terminado esta misión y ya te quieres ir en otra?" Le preguntó a Selene.

"No estoy cansada." Le respondió e inmediatamente lo vio abriendo la boca así que lo detuvo, "Soy guerrera. Estoy acostumbrada."

Michael decidió dejar las apariencias así la sala se empezara a llenar poco a poco, dio un paso hacia ella, "No me gusta la idea de que te vayas en una misión en la que yo no estaré." Le admitió.

En su libro cada vez que se separaban algo malo ocurría, se habían separado al dejar la cabaña y ambos habían terminado en las malditas instalaciones de Corvinus. Se habían separado por unos instantes donde Corvinus y lo había encontrado muerto unos minutos después, "A mí tampoco me gustaría la idea si estuviera en tus zapatos." Le admitió, "pero por más que nos gustara permanecer pegados del ombligo tenemos que aprender a darle espacio al otro."

"Darle espacio al otro suena complicado cuando no se sabe si nos volveremos a ver."

"Lo sé." Le dijo mirándolo a los ojos y después no pudo dejar que una pequeña mueca la dejara, "Nos volveremos a ver." Tal vez era esperar demasiado que lo peor ya hubiera pasado.

"Sería demasiado a estas alturas pedirte que solo por esta vez no vayas en una misión…..¿cierto?" Después de todo continuaba siendo la Selene de siempre, la mujer independiente que no le gustaría que le dijera –o le sugiriera– que hacer o no…y entre muchas cosas la conversación anterior había quedado interrumpida, y además también habían quedado de ir donde la genetista de Corvinus.

Selene lo miró por unos momentos y decidió ceder, al menos a su manera, "…Quedemos en que puedes pedirme eso cuando sientas que la misión a la que voy no es segura. Y te escucharé." Esta misión no parecía gran cosa por lo poco y nada que habían oído.

Le estaba dando una carta blanca, "¿Me escucharás o harás lo que te pido?" después de todo de que le servía que 'lo escuchara' si después salía con que sus preocupaciones eran infundadas y terminara haciendo lo que quería.

"Haré lo que pides, mientras haya peligro mortal…"

La fijó con la mirada, eso era demasiado para ella, suponía, "Está bien."

Selene le asintió sacando su celular, "Iré a llamar a Titov."

Michael sabía que todavía no se separarían, que tomarían un jet a Budapest y de allí ella partiría para Italia, aún así no se pudo quedar callado cuando lo pasó de lado, "Si no te cuidas te mato." Le dijo, al los ojos de ella dejarlo de mirar y moverse se dio cuenta que sus palabras habían llamado la atención de esos otros inmortales en la habitación. Mas que uno con molestia y uno que otro con una mueca burletera.